Cómic
Emma Ríos nos cuenta lo que hay detrás de ‘Anzuelo’
Al principio eran solo tres. Nubero, Lucio, Izma. Al principio, eran niños. La mar se había alzado, mostrando en todo su esplendor el poder y la complejidad que hasta ahora ocultaba en sus profundidades. Tres niños a la deriva, perdidos en los cambios físicos y mentales causados por la tragedia, que encuentran un vínculo en las mareas y en su deseo de no dañar a ningún ser vivo.
A través de unas virtuosas acuarelas cuyos colores transitan entre el amanecer y el atardecer, Emma Ríos lleva al lector a la orilla del mar para observar una historia de eco-horror postapocalíptico en la que la belleza y lo extraño se entrelazan. Los cuerpos de sus protagonistas, que se van diluyendo como la luz de la acuarela, van perdiendo su forma humana, a la vez que perdura una humanidad empática como única respuesta a una sociedad despojada de futuro. Con estas palabras la editorial Astiberri nos presenta ‘Anzuelo’, un cómic sobre el que pudimos hablar con Emma en Angulema, y estas son algunas de sus reflexiones en torno a este trabajo.

¿Cómo nace el proyecto de Anzuelo? “El proyecto de Anzuelo nace hace bastante tiempo ya. Hacía tiempo que quería hablar un poco de lo que es el mar desde mi punto de vista. De una persona que ha vivido bastante en contacto con él en Galicia. Y que siempre le ha interesado mucho lo que es el folclore, el terror, toda esta morriña, toda esta idea de, no sé, lo que sentimos nosotros por eso allí. Y al mismo tiempo tratar de convertirlo como en un pequeño cuento de terror y de tristeza, ¿no? Y de esa melancolía, que es bastante típica de mi propia cultura”.
“Llevaba tiempo pensando en escribir una carta de amor al mar y ha dado muchas vueltas. Y cuando acabé el último volumen de ‘Bella Muerte’ en 2020, vi la oportunidad, en el ecuador de mi carrera, y tomé la decisión de que quería realizar, de que tenía la posibilidad, de realizar un libro con plena libertad, ¿no? De tiempo, de espacio, etcétera. Para ver un poco en qué punto me encontraba yo como creadora. Y aunque quizá no contaba con que fuese un proceso tan largo, y que me fuese a llevar tanto tiempo, pero estoy bastante orgullosa de haberlo hecho”, nos cuenta Emma Ríos.

“Realmente ha sido un proceso bastante complejo, porque estaba desarrollando una distopía y había otra llamando a la puerta. Entonces, digamos que esto se solapó con lo que fue todo el tema de la pandemia. Y emocionalmente fue bastante duro para mí, pero por otro lado también era un refugio en el que meterse. Eso, en la situación vital en la que me encuentro, a mis cuarenta y bastantes, pues también he tenido que pasar como por varias pérdidas importantes. Digamos que todo eso como que ha sido bastante catárquico para lo que es el desarrollo y los cambios que se han producido en el libro en un proceso tan largo. Pero bueno, ahora lo veo y lo veo casi como una fotografía de un momento vital importante para mí y también como una fotografía de mi propia capacidad como autora que quiero poder superar en proyectos futuros”.

Comentabas que ‘Anzuelo’ es tu carta de amor al mar. “Sí, es una carta de amor al mar y es un cuento que habla mucho sobre la violencia. Se ha descrito como una especie de oposición a ‘El señor de las moscas’, como una idea lovecraftiana de ‘El viejo y el mar’ de Hemingway, pero digamos, eso es un poco lo que dice la gente. Yo en realidad lo que quería hacer era reflexionar sobre temas que a mí me preocupan, como lo que es la trivialización de la violencia en ficción o incluso en el mundo real, o ese abandono al nihilismo barato de que está todo hecho polvo, pero da igual, la gente de mi generación, nosotros no lo vamos a ver, y pensar un poco en realidad qué ocurre con la gente que queda atrás, con nuestros sobrinos, con nuestros hijos o lo que sea, qué ocurre para ellos, aunque realmente sigue siendo importante, aunque tú no vayas a ver este colapso”, afirma Emma Ríos.

“No es que pretendiese dar un mensaje ecologista, pero sí que hay un trasfondo de preocupación absoluta sobre la situación que estamos viviendo en general, tanto a la falta de educación en el humanismo, estamos demasiado obsesionados y agobiados por las consecuencias del capitalismo, nuestro curro, la situación económica, en general, las continuas crisis sucediendo, al mismo tiempo la crisis climática y toda esta desesperación, tratar de que haya una idea de esperanza, porque en realidad los seres humanos no tienen por qué recurrir a la violencia frente a una situación desesperada necesariamente, que tenemos un arma importante que es la empatía y que hay que aprovecharla para salir adelante. Incluso yo que sé, viendo por ejemplo imágenes hace poco de toda la desgracia de Valencia, de la Dana, de ver dos personas que se salvan una a otra y se dan un abrazo, que toda esa pureza para mí es súper válida y me interesa mucho, y realmente a mí me da ganas de vivir y de seguir adelante. Entonces quizá esa es una de las reflexiones y algunas de las ideas que yo pretendía defender, que en el fondo es mi propio pensamiento”, asegura Emma Ríos.

¿Con qué técnicas has trabajado? “He trabajado con acuarela, es una técnica en la que he trabajado a mano, son todo originales físicos, luego lo que he hecho es escaneado, he retocado los colores para que se parezcan a los originales, porque es una técnica muy difícil de reproducir y tal, pero he tenido mucha suerte con las imprentas. Es un trabajo bastante complicado, pero la acuarela era importante para la configuración de la atmósfera del libro, también el agua es un tema importante en el libro, entonces me interesaba mucho esa falta de control sobre todo. Evidentemente yo acabé siendo bastante mejor acuarelista al final de cuatro años, pero ha sido un proceso de aprendizaje brutal, he probado distintos papeles, distintas acuarelas, distintas técnicas, entonces ha sido como un proceso de aprendizaje propio que ha sido también muy interesante”

“Y ahora -continúa Emma Ríos-, viendo el objeto creo que ha merecido la pena, a pesar de todo el sufrimiento, repetir páginas, etc., repetir viñetas y tal, creo que ha merecido mucho la pena y me parece que como objeto, a pesar de que yo vea todos los errores y tenga mis dramas personales, creo que ha quedado bastante bello y me gusta mucho”.
Cómic
Arianna Pisani nos lleva a las Grandes Landas en ‘Margot’
Esta es la historia de un árbol que crece boca abajo. Es la historia de una niña que pierde a su madre y transita entre dos mundos. Es la historia que mezcla la fantasía del universo rural y la modernidad del progreso. Desde la infancia hasta la madurez. Trata del miedo, la pérdida y el cambio y de cómo la imaginación y las palabras nos ayudan en el viaje. ‘Margot’ habla del fin de un mundo, oculto en el extremo suroeste de Francia, conocido como las Grandes Landas o Landas de Gascuña. Aunque parezca increíble para quienes ahora visitan los interminables pinares de Aquitania, hasta 1910 esa misma llanura era totalmente diferente. Era un desierto. Con este planteamiento Liana Editorial nos presenta este cómic de Arianna Pisani y Xabier y Martin Etxeberria. Con Arianna hemos charlado en torno a su trabajo en este libro.

¿Cómo nace este proyecto? “El proyecto surgió de las mentes brillantes de Xabier y Martín, los guionistas de Margot. El proyecto ya estaba en marcha porque una artista anterior había realizado algunas páginas de prueba. Me enviaron un correo electrónico preguntándome si me interesaba colaborar con ellos y mi respuesta fue inmediatamente que sí :)”.
¿Qué van a encontrar los lectores en sus páginas? “Los lectores encontrarán una historia a caballo entre la historia de Gascuña y las leyendas populares de criaturas que siempre han contribuido al imaginario del lugar. Lo místico se mezcla con el esfuerzo de tiempos duros e inciertos, en plena revolución para la que nadie estaba preparado. Los lectores encontrarán la relación entre dos hermanas de edades diferentes que atraviesan momentos de extrema cercanía y lejanía, encontrarán magia y una rima que… ¡bueno, no diré más! :D”, afirma Arianna Pisani.

¿Cómo fue el trabajo previo al libro? Nos referimos al proceso de investigación, documentación, dibujos en algún cuaderno… “El trabajo previo al libro fue una fuente de inspiración inmensa para mí. Soy italiana y no conocía muy bien esta parte de la historia; y, para ser sincera, no me resultó nada fácil encontrar información sobre ese periodo, ¡fue todo un reto! Por suerte, Xabier y Martin ya habían elaborado una «biblia» que pude consultar durante todo el proceso creativo -confiesa Arianna Pisani-. Recuerdo que trabajé en pleno periodo de la pandemia, por lo que me resultaba imposible conseguir cuadernos y materiales tradicionales; de hecho, los primeros bocetos de Margot y los demás personajes fueron, en su mayoría, bocetos digitales. ¡Os envío algunos!”


¿Qué dirías que tienen de característico tus ilustraciones para este cómic? ¿Qué hay de nuevo o distinto respecto a otros trabajos? “Esta es una pregunta trampa, porque ningún artista, al menos al principio de su carrera, conoce bien sus propias características distintivas, jeje. Yo creo, al menos basándome también en lo que me han dicho otros colegas y personas que estuvieron presentes durante la realización de Margot, que las atmósferas podrían considerarse una característica. La sensación que tuve con Margot fue la de una inmersión total en la historia y, para poder contarla de la mejor manera posible, estudié las atmósferas de las distintas escenas: el cementerio, el pantano, los colores fastuosos de la villa del Prefecto; el color es un narrador más de las emociones, tanto de los personajes como del estado de ánimo que se vive”, asegura Arianna Pisani.
“Lo diferente es que se trata de mi primera novela gráfica impresa; al trabajar principalmente como colorista e ilustradora infantil, Margot me ha permitido adentrarme en un mundo nuevo, con un enfoque del dibujo totalmente diferente; ha sido una aventura extraordinaria y espero de verdad que esto se perciba entre las páginas”.

¿Con qué técnica trabajaste? “La técnica utilizada es una combinación de dos programas de coloración digital: Clip Studio Paint y Procreate; se trata de una combinación muy interesante si se quiere trabajar en los escenarios y en la atmósfera”.
Danos algunas pinceladas sobre el proceso de elaboración de este libro. “En cuanto a las pinceladas sobre la trama, lo más importante es entender dónde estamos, cuándo y quiénes son los personajes que se entrelazan en la historia de Margot -nos cuenta Arianna Pisani-. Yo, personalmente, suelo empezar siempre con manchas de color, como por ejemplo el pantano, que contiene colores tenues debido a la niebla, pero que también debe transmitir la sensación de lo inexplorado, lo salvaje y lo místico. Me ha ayudado mucho la parte natural, los hábitats de las garzas, el bosque, lo que guarda la verdad entre la realidad y el misterio. Empiezo por ahí para luego «esculpir» el color con luces y sombras. Después, una vez satisfecha con el ambiente creado, empiezo a esbozar la escena”.

¿En qué estás trabajando ahora? ¿Algún proyecto nuevo? “Ahora estoy trabajando en una novela gráfica ambientada en la era «jurásica» junto con otros dos guionistas; no puedo decir mucho porque aún está en fase embrionaria, pero todos nos estamos esforzando al máximo y espero de verdad que podamos hablar de ello pronto”.
Cómic
Youssef Daoudi y ‘Orson Welles. El artista y su sombra’
Orson Welles será siempre recordado por provocar el pánico con su retransmisión radiofónica de La guerra de los mundos, y por haber creado una obra maestra del Séptimo Arte con su ópera prima Ciudadano Kane. Pero no todo fue un éxito en la vida de Welles, y una pesada sombra le persiguió durante toda su vida. Youssef Daoudi nos presenta con su magistral narración gráfica las luces y las sombras de una figura gigantesca que dejó marca no solo en Hollywood, sino en la cultura a nivel mundial. Desde sus conflictos con las grandes productoras de cine, a su fascinación por la obra de Shakespeare o Don Quijote, en Orson Welles. El artista y su sombra viajaremos a la psique de uno de los mayores genios multidisciplinares del siglo XX. Con Youssef, aprovechando su paso por ComicMed en Málaga, hablamos sobre este proyecto.

“Para mí, elegir un personaje es como un pretexto. No se trata de hablar del personaje como tal, es decir, hacer una especie de biografía. Yo no hago biografías, yo hago retratos de este tipo de personajes”, nos contaba Youssef Daoudi. “Y estos personajes son, digamos, vectores o receptáculos de un cierto número de ideas que me interesan. Con respecto a Orson Welles, por ejemplo, es esta especie de rebelión entre el sistema hollywoodiano, es la diversidad de las cosas que ha practicado, es decir, el teatro, el cine, la radio, todas esas cosas. Y hay un cierto número de temas que él lleva y que me interesa. Entonces, hago una especie de proyección sobre eso y eso me permite expresar lo que yo quiero expresar a través de la carrera de este personaje”.
¿Y cómo cambia esa relación con este personaje después de llevar a cabo este trabajo? “Bueno, hay un fenómeno que es muy extraño cuando hacemos libros. Es que el personaje, al principio, aunque no sea conocido, comienza a vivir en las páginas. Comienza a vivir en las páginas y se convierte en un ser vivo frente a ti. Y así, de alguna manera, comienzas a conocerlo poco a poco y empiezas a tomar el poder sobre lo que haces, de alguna manera. Entonces, no necesariamente hay un marionetista que está manipulando al personaje como quiera. No, hay un personaje frente a ti que, de alguna manera, responde. Él te mira a los ojos. De alguna manera, debes respetarlo como si él estuviera frente a ti”, asegura Youssef Daoudi.

¿Qué van a encontrar los lectores en este cómic? “Bueno, primero, van a aprender muchas cosas sobre Orson Welles. Esto desde el punto de vista, como diría yo, documental, de alguna manera. Pero lo interesante es que espero que los lectores españoles, en particular, puedan verlo. Primero, porque Orson Welles adoraba España. El amor de su vida era España. Incluso quería ser enterrado en la Plaza de Toros de Ronda, pero no pudo en ese momento. Está ese amor aEspaña que yo también tengo. Es algo que comparto con Orson Welles, por ejemplo”.
“Comparto el amor por el verbo, por ejemplo, del humor, del teatro, porque era alguien que amaba hacer comentarios buenos, y bromas, lo que se llama el humor espiritual. El aspecto truculento del personaje también me interesaba mucho. Entonces, en cada página, de alguna manera, busco que el lector pueda tener una faceta del personaje y, tal vez, reconocerse en esa faceta”, nos cuenta Youssef Daoudi.

¿Cómo fue el proceso de investigación y documentación para este trabajo? “Muy, muy, muy lento. Hay muchos libros deOrson Welles. Entonces, tuve que comprar, fuera de Internet, una veintena de libros. Obviamente, conocí su filmografía entera, pero he tenido que irme de nuevo a revisitar las películas. Hay mucho trabajo a ese nivel, es decir, años de investigación para conseguir algo resumido y, como decía, lo esencial que hay en un libro. En una novela gráfica no se puede poner todo, no hay mucho texto. Y al mismo tiempo, el dibujo es una escritura, es decir, hay cosas que se pueden leer en el texto, pero también el dibujo es una escritura en sí. Esto es muy, muy importante, es decir, el dibujo en la novela gráfica no es una ilustración, es una escritura”.

¿Con qué técnica trabajaste en este libro? “Las técnicas que uso generalmente son mezclar el tradicional y el digital, es algo que hago muy, muy fácilmente. Trato, otra vez, de trabajar un estilo que sea a la vez personal y en el que estoy cómodo, en cierta manera, tengo que divertirme. Pasamos muchas horas trabajando, muchas, muchas, muchas, días y días y días y días frente a las páginas. En cuanto al color, me encanta el blanco y negro, incluso en el cine, pero aquí, el blanco y negro es para ir a la esencia del personaje y no tener cincuenta mil colores que se vayan por todos lados. El amarillo, de alguna manera, primero es bonito desde el punto de vista estético y después recuerda uno de las periodos más interesantes de la carrera de Orson Welles y que son los años 40 y 50”, afirma Youssef Daoudi.

¿Cuál es tu trabajo favorito de Orson Welles? “Es muy difícil. Tengo que pensar. Sí, creo que un cierto número de sus trabajos en la radio, que me gustaron mucho, son sus crónicas históricas en la radio. Pero si tuviera que decir cuál es mi film favorito de Orson Welles en el cine, no es su film más personal, pero creo que ‘Sed de mal’ es un buen film. Y con ‘Mr. Arkadyn’ tuve mucha dificultad en comprender el personaje, pero cuanto más miramos el film, más interesante se vuelve”.
Cómic
Jaume Pallardó nos sumerge en ‘Martina y la isla’
Martina trabaja en un hotel en el que pasa las temporadas atesorando minutos para desarrollar su verdadera vocación: escribir un cómic. La paz paradisiaca del lugar se verá alterada por una serie de situaciones límite que la obligarán a enfrentarse a su obra y a sí misma. Jaume Pallardó sumerge al lector en el azul de la isla y construye una historia metaliteraria sobre las dificultades del proceso creativo, el deseo de triunfar y la necesidad de seguir trabajando en la obra a pesar de todo. Con estas palabras nos presenta Salamandra Graphic ‘Martina y la isla’, un cómic sobre el que hablamos con su autor en las siguientes líneas.

Lo primero, cuéntanos cómo nace este proyecto. “Martina y la isla nace tras aparcar un proyecto que fue rechazado por una editorial. Ese rechazo bloqueó mi capacidad para avanzar en esa otra propuesta. Al dar carpetazo a ese otro proyecto, rescaté notas y apuntes que tenía para otras historias y con eso fui construyendo la estructura del relato de Martina. Durante esa época viví la publicación de mi otro cómic “La muerte Rosa“ en Francia. Todas esas vivencias, éxitos y fracasos en el mundo editorial del cómic, se fueron trasladando de una manera o de otra al guión -nos cuenta Jaume Pallardó-. El propio proceso de creación de “Martina y la isla” alimentó las partes de la historia que hablan de cómo Martina está escribiendo la historia. El libro cuenta cómo Martina construye un relato de autoficción, que es exactamente lo que yo estaba haciendo. Me resultó muy divertido ese juego de historias dentro de las historias”.
“En un momento dado, me di cuenta que el tema que estaba tratando era el proceso creativo, la lucha que hay entre la pulsión creativa y las dificultades y resistencias que uno encuentra en el camino. Cuando tuve eso claro, muchos de los personajes y eventos que suceden están relacionados con ese tema”.

¿Qué encontrarán los lectores en las páginas de este libro? “El libro sigue las aventuras de Martina y su amigo Jon por la isla. Martina es ilustradora y está dibujando un cómic. Los diferentes acontecimientos a los que se tendrán que enfrentar, afectarán al proceso de creación de la obra de Martina, y además, quedarán incorporados al relato, transformados por la imaginación de la autora”, afirma Jaume Pallardó.
¿Cómo fue el trabajo previo al libro? Me refiero a esa fase de investigación, de documentación, de pruebas, no sé si de dibujos en algún cuaderno… “Para la parte del guion investigué el tema de las catástrofes naturales vinculadas a riadas (aunque luego lo viví de cerca con la DANA, y lo incorporé en el libro). También investigué un poco sobre tribus indígenas. Sobre todo investigué en mis propios apuntes y notas, ya que el cómic es un collage de historias cortas antiguas que tenía guardadas en el fondo del cajón. No es un cómic que se apoye en la documentación, sobre todo me basé en mi propia experiencia exagerando los miedos y paranoias de un dibujante de cómic contemporáneo. Para la parte gráfica busqué algunos edificios, paisajes y algún otro referente de ayuda para el dibujo”.

¿Qué dirías que ha sido lo más difícil a la hora de acercarse a este proyecto? “Sintetizar -confiesa Jaume Pallardó-. El primer borrador tenía más de 250 páginas. A mi todo me parece interesante, y al utilizar un off en primera persona como el de Martina, cualquier reflexión tenía cabida, pero tuve que controlarme y pensar en el ritmo del relato”.
“Para mi era muy importante que el lector atravesase la lectura sin dificultades, pero a la vez quería hablar de muchas cosas, y a través de Martina, poder llegar a generar una reflexión profunda sobre nuestra propia existencia y la relación que tenemos con el mundo que nos rodea. Encontrar el equilibrio entre una lectura accesible, y la ambición de hablar de muchas cosas ha sido el reto más importante del libro”.

¿Qué dirías que tienen de característico tus ilustraciones para este libro? ¿Qué hay de nuevo o diferente con respecto a otros trabajos? “Mis ilustraciones o estilo de dibujo son bastante similares a lo que he hecho hasta ahora. Es el tipo de dibujo que me sale de manera natural, reflexiono mucho sobre qué contar y cómo contarlo, pero no tanto al estilo de dibujo. En comparación con “La muerte rosa”, mi otro cómic largo, “Martina y la isla” se diferencia principalmente en el uso de una voz en off en primera persona. En “La muerte rosa” me auto impuse no utilizar ningún tipo de off. Esta vez quería hacer todo lo contrario, desarrollar una propuesta que metiese al lector en la cabeza de un personaje, acompañar el discurrir de su mente a medida que van pasando los acontecimientos, conocer sus reflexiones, y observar que algunas son profundas y trascendentales, y otras, ridículas y absurdas”, afirma Jaume Pallardó.
“También he trabajado más el color, estuve valorando varias opciones de uso de color hasta la versión definitiva, mientras que “La muerte rosa” siempre se pensó en tonalidades grises (aunque en la edición francesa lo pintamos de rosa). Finalmente me decanté por diferentes tonos de azul para mostrar los diferentes niveles narrativos”.

¿Con qué técnicas trabajaste? “El cómic es digital en toda la parte de Martina y también en la de María, aunque en esta utilizo un pincel diferente y tramas para colorear. La parte de Eric y Chispas es la única que no es digital, está hecha con aguadas de tinta. Trabajo digitalmente con el programa Clip Studio. Además de apoyarme en el color, quise utilizar diferentes técnicas para representar los diferentes niveles narrativos de la historia”.
Danos algunas pinceladas sobre el proceso de realización de este libro. “Mi proceso de trabajo es el siguiente: Primero imagino la historia y la escribo en formato escaleta. De ahí emergen los giros más importantes de la historia y un posible final. Esa escaleta nunca está cerrada y es sensible de cambiar en función de la escritura de las páginas. Pero es la guía principal de la historia. En un momento dado, me lanzo a escribir las primeras escenas. Escribo el guión en texto, pero voy dibujando en una libreta A5 cómo irían diseñadas las viñetas, es un dibujo a lápiz muy tosco. Yo lo llamo borrador, creo que algunos autores lo llaman lay-out o storyboard. A veces escribo toda una escena en texto y luego la dibujo o si es una escena con mucha acción, lo hago al revés. Muchas veces, el dibujo de las viñetas dicta un ritmo que no puedes ver con la escritura sin dibujo, por eso me gusta hacer las dos cosas a la vez”, nos relata Jaume Pallardó.
“Este proceso se prolonga hasta terminar el libro. Este storyboard se puede leer, así que lo repaso y hago los cambios pertinentes. Luego, escaneo el lay-out y lo paso al programa, ahí es cuando pico los textos en las páginas. Es un proceso que me sirve de relectura definitiva. De toda esta fase sale una especie de lay-out mucho más legible, un sucio del cómic final. En esta fase también hago diseños definitivos de los personajes, que ya he estado investigando en la fase anterior. Cuando esta fase está cerrada, paso a limpio las páginas”.

¿En qué trabajas ahora? ¿Algún proyecto nuevo? “Ahora estoy trabajando en una historia corta para Dan´s Club número 2. Un fanzine colaborativo que hemos creado un grupo de dibujantes amigos: César Sebastián, Pau Valls, Esteban Hernández, Nadar y un servidor. También tengo un par de proyectos en fase de escritura, uno está más desarrollado que el otro. Todavía no sé con cual de los dos me comprometeré, seguramente me decida este verano, cuando las historias estén un poco más maduras”.
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