Álbum Ilustrado
Rosa Álamo hace de guía en ‘¡Esto está en un museo!’
Una araña gigante, una lata de sopa, una rana de tela… ¿Se puede encontrar todo esto en un museo? ‘¡Esto está en un museo!’ te invita a viajar por los museos más sorprendentes del mundo, repletos de creaciones curiosas y extraordinarias. No solo esculturas o pinturas, sino también juguetes, arte callejero, fósiles, inventos y objetos cotidianos que demuestran que el arte puede surgir en cualquier lugar. Un museo es una puerta a la imaginación y la maravilla; ábrela de par en par y descubre el mundo que hay dentro. Porque en un museo cabe el mundo entero. Así nos presenta la editorial Tres Tigres Tristes este álbum ilustrado de Rosa Álamo, con la que charlamos un poquito más sobre este libro.

Lo primero, cuéntanos cómo nace este proyecto. “Pues este libro nació después de haberle dado forma a mi primer libro álbum informativo titulado “Animales y artistas. Historias de amistad entre creadores y fieras” con mis editores Bárbara Centorbi y Guillermo Pérez para su sello Avenauta en 2024. Cuando estábamos ya en la última fase de construcción del libro, coincidiendo con la Feria del Libro de Madrid, quedamos para tomar un café y ver los bocetos de la portada y las diversas pruebas de color que yo había hecho. En un momento dado, una vez que dejamos bien atado “Animales y artistas”, me propusieron un libro sobre museos del mundo para su otro sello Tres Tigres Tristes. La propuesta me fascinó. En ese momento ellos no sabían aún lo importantes que habían sido los museos en cada viaje que yo había hecho, tanto con mis padres, como yo sola o con mi pareja. Enseguida pensé que era un libro perfecto para mí. Fue muy bonito también porque ellos tenían esta propuesta para mí, pero yo iba con otra para ellos, porque me había mucha ilusión seguir trabajando con ambos”.
¿Qué encontrarán los lectores en las páginas de este libro? “En el mercado hay muchos libros sobre museos, así que cuando empezamos a darle forma decidimos salir un poco de los lugares comunes y pensar en aquellos museos que albergan piezas realmente extraordinarias, algunas de ellas incluso desconocidas para el gran público -nos cuenta Rosa Álamo-. Esto suponía dejar un poco más de lado la pintura, para hablar de instalaciones artísticas que parecen tiendas, esculturas de arañas gigantes, de fósiles de ballenas descomunales, de momias de gato, de un retrete de oro o incluso de marionetas de ranas verdes muy famosas”.

“La estructura es la de una página doble en la que describo y doy información sobre el museo en cuestión, y a continuación, en la página siguiente la pieza que me parece más increíble de ese museo. Por ejemplo, del Museo Ghibli, que se encuentra en Japón, conoceremos datos del mismo para acto seguido descubrir que la pieza que he escogido de ese museo es el impresionante robot de la película de Hayao Miyazaki “El castillo en el cielo” que nos espera desde la azotea, rodeado de pájaros y vegetación”.


“También hemos incluido algunas páginas especiales muy bonitas, como una sobre los museos del videojuego alrededor del mundo, otra sobre los museos del juguete o una página en la que hablo de la ciudad como museo a través del arte de Banksy”.

¿Cuál es tu museo favorito? ¿Qué hay en ese museo que lo hace especial para ti? “Esa pregunta es igual de difícil de responder porque me encanta descubrir o redescubrir museos -confiesa Rosa Álamo-. En una ciudad nueva es lo primero que hago cuando viajo: interesarme por sus museos. Y en las que ya conozco siempre hay tiempo para descubrir alguno o revisitar y perderte de nuevo en los que ya has visitado con anterioridad. En Madrid el Museo Geominero me parece una joya, tanto a nivel arquitectónico como por los tesoros que podemos encontrar”.
“Los miércoles, que es mi día de trabajar en mi estudio intensamente es fácil que salga un rato a ver alguna exposición. Perderme en un museo es puro placer, algo que difícilmente me dejará indiferente porque de un museo salimos transformados”.
“Volver al Museo del Prado siempre es una experiencia extraordinaria, y me encanta también encontrar algún rato para visitar de nuevo el Museo Reina Sofía y pasear por su colección permanente. Quien diga que por haber estado una vez en un museo lo conoce se equivoca, ¡hay tanto siempre por descubrir!”, afirma Rosa Álamo.

“Si hablamos de museos en el extranjero también me resulta muy difícil escoger, pero recuerdo con mucha viveza la impresión que me supuso como estudiante de quinto de Bellas Artes, tanto la estructura arquitectónica del Museo Pompidou, con sus líneas geométricas y sus colores, como todo su contenido, ya que además yo en ese momento estaba matriculada en todas las asignaturas de arte contemporáneo que encontré en la facultad, y ver en directo obras de Land Art o de Arte Povera, de Joseph Beuys o de Louise Bourgeois… me resultó absolutamente fascinante, iba como una loca por todo el museo y me sentía como si les conociese. Fui una chica muy feliz”.
¿Cómo fue el trabajo previo al libro? Me refiero a esa fase de investigación, de documentación, de pruebas, no sé si de dibujos en algún cuaderno… “Hubo un período bastante largo de investigación. Recopilé muchísima información, algunas veces a través de catálogos de los propios museos, para trazar un primer “mapa” de los mismos y de las piezas de las que quería hablar. Estuvimos puliendo la lista durante unos cuantos meses entre Guillermo, Bárbara y yo, hasta que la delimitamos en los diecisiete que podemos encontrar en el libro”, continúa Rosa Álamo.

“Mientras tanto iba documentándome y escribiendo un primer borrador para desarrollar la estructura del libro en el que buscábamos que una primera doble página recibiese a los lectores con la fachada del edificio, y una segunda doble página en la que desvelaba la pieza escogida. Buscábamos sorprender al lector, y por eso hay museos más desconocidos, como el Museo de Astronomía de Shanghái, que es el más grande del mundo, y cuya pieza escogida es una instalación de realidad virtual donde el visitante puede tener la sensación de gravedad de la luna, que es seis veces menor que la de la Tierra. Me consta que es uno de los museos que más están sorprendiendo del libro, el que más gusta a niños y a adultos, y también es un guiño a mi hermano que es Doctor Cum Laude en matemáticas y astrónomo”.


“En otros libros no suelo empezar a hacer pruebas de color o esbozos hasta que tengo todo el texto construido, pero en este caso, cuando ya llevaba algunos museos redactados decidí que necesitaba empezar a hacer pruebas de técnicas para darle forma a las imágenes. Fui trabajando paralelamente imágenes y texto por períodos. Hacía bocetos, bastante detallados, para jugar con el tamaño de la página, se los iba enseñando a Bárbara y Guillermo y según me daban el visto bueno seguía avanzando con las ilustraciones finales y seguía escribiendo. Creo que ha crecido de una manera muy orgánica durante todo el proceso”, asegura Rosa Álamo.
¿Qué dirías que tienen de característico tus ilustraciones para este libro? ¿Qué hay de nuevo o diferente con respecto a otros trabajos? “Son más vibrantes, saturadas y coloridas que otros trabajos míos anteriores”.
¿Con qué técnicas trabajaste? “Tenía en la cabeza que en este libro la imagen quizá podría funcionar con técnicas mixtas, dudaba si acuarela y gouache, pero al final me decanté por gouache y pastel. Descarté el óleo sobre papel, que es la técnica que había usado en “Animales y artistas. Historias de amistad entre creadores y fieras”, Avenauta (2024) o “Mi madre me contó que mi abuela”, Thule (2025), porque buscaba un acabado diferente y otra vibración de color y texturas”.

“Los primeros museos que hice fueron La casa Azul de Frida Kahlo y el Museo Gibhli y me encantó el resultado. Vi que además podía jugar con el color del fondo del papel de las ilustraciones alternando varios colores a lo largo del libro. A Bárbara y Guillermo también les gustaron así que esta vez no aboceté en pequeño las escenas del libro en mi libreta, como estoy acostumbrada a hacer, sino que directamente realicé unos bocetos más detallados, de cada museo y cada pieza, con los que luego trabajé en el papel definitivo para pastel”, afirma Rosa Álamo.
Danos algunas pinceladas sobre el proceso de realización de este libro. “Ha sido un proceso largo, que he ido intercalando con otros proyectos mientras lo dejaba reposar ligeramente. Lo he sentido como muy enriquecedor y sobre todo me ha parecido apasionante poder darle forma. Al ser mi segundo libro informativo me sentía un poco más segura de mí misma y te diría que me encanta ese proceso de crear un libro con la editorial y ver como va naciendo poco a poco. De las primeras listas con museos que fui haciendo, ilusionadísima hace ya año y medio, a ese libro que ahora tenemos en nuestras manos, pues ha pasado tiempo y muchas horas de trabajo. Es muy bonito como todo eso ha tomado forma gracias a un esfuerzo que es colectivo”.
“También me encanta la idea de acompañar a niños en sus primeros acercamientos a museos porque además el libro álbum es una especie de primer museo para los niños, un espacio maravilloso en el que sumergirse en la literatura y el arte, y del que puedes volver transformado y haciéndote muchas preguntas”.

¿En qué trabajas ahora? ¿Algún proyecto nuevo? “Ahora mismo me encuentro en la fase final de mi primera novela gráfica titulada “Personajes secundarios” y que saldrá publicado en castellano y catalán con la editorial Babulinka Books a finales de este año. Es un cómic que cuenta la relación entre cuatro amigos de quince años a finales de los años noventa. He querido explorar el sentir adolescente hablando sobre la amistad, el amor, y la capacidad de afrontar los cambios en esa época tan extraña de nuestra vida. Mis personajes aún se encuentran descubriendo quienes son cuando se enfrentan a que deben decidir qué quieren estudiar. Han sido dos años de trabajo muy intensos. Es un proyecto muy importante para mí y trabajar con Mar Gónzalez, de Babulinka Books, ha sido también un regalo porque desde el principio entendió muy bien el proyecto y apostó por él”.
“Después tengo una pequeña aportación como ilustradora a un libro homenaje a Dulce Chacón que saldrá el próximo año. Es un proyecto precioso movido por su hermana Inma Chacón en el que participamos varios ilustradores y escritores. Yo ilustraré un texto de Mónica Rodríguez, algo que soñaba hacer, así que estoy contentísima”, confiesa Rosa Álamo.
“Y estoy deseando darles un poquito más de forma a varios proyectos personales aún sin editorial: un libro informativo; un álbum sobre el tiempo compartido entre un padre y una hija, en el que no todo es lo que parece; y un libro ilustrado sobre una gran pintora por desgracia algo desconocida. Con el que más me apetece avanzar es con el libro informativo para el que me he ido documentando en los últimos meses y en el que quiero hablar de arquitectura, pero vinculándolo con otro elemento que no desvelaré aún”.
Álbum Ilustrado
Carolina Luzón y Juan Mata nos dicen que ‘Siempre amanece’
Una noche, un cuerpo indefenso, una sombra, un abuso, un miedo, un daño irreparable.
Con gran delicadeza, autor e ilustradora ponen imágenes al horror de la violencia sexual contra la infancia y la adolescencia. Con estas palabras La Maleta Ediciones nos presenta ‘Siempre amanece’, un álbum ilustrado de Juan Mata y Carolina Luzón. Con ellos hemos charlado sobre este proyecto.
¿Cómo nace este proyecto? Juan Mata: “Por un deseo de llevar a un álbum ilustrado un asunto tan lacerante como el de los abusos sexuales contra la infancia y la adolescencia. Considero que los libros infantiles deben explorar también las zonas oscuras de la existencia humana. No es un capricho ni una provocación. Si damos crédito a las cifras habituales sobre violencia sexual en la infancia y adolescencia, deberíamos aceptar que casi el 30% de ellos la ha sufrido en esos años, lo cual es una atrocidad. Eso quiere decir que para muchos de los alumnos que asisten a diario a los colegios o los institutos esa lacra no es un asunto imaginario sino vivido. Siempre que en algún centro escolar me he referido a esta cuestión he comprobado que la inmensa mayoría de alumnos sabía de qué estaba hablando, tenían noticias al respecto y lo habían comentado entre ellos”.
¿Cómo llega a tus manos este proyecto? Carolina Luzón: “Me llega a través de Juan Mata, el autor del texto. Ya habíamos intentado trabajar juntos en una ocasión anterior pero no llegó a materializarse y en esta ocasión no dude en aceptar su propuesta”.

¿Qué te pareció la propuesta de Juan Mata para este libro? “Igual de interesante que de compleja. El tema del que habla el libro, el abuso sexual a menores, es muy delicado, muy duro y conseguir tratarlo sin que fuese demasiado desagradable o explicito fue todo un reto”.
¿Qué van a encontrar los lectores y lectoras en ‘Siempre amanece’? “Pues delicadeza, sensibilidad, belleza -nos cuenta Juan Mata-. El drama que se aborda no admite frivolidad ni zafiedad. Si de lo que se trata es de mostrar los dañados sentimientos de una víctima de abusos es obligado hacerlo con la máxima prudencia y el máximo pudor. Y hacerlo además con imágenes que sugieran más que evidencien. Hemos considerado que en este caso las metáforas y las insinuaciones eran la vía más valiosa para hablar sin ocultar, para mostrar sin angustiar”.
“Pues encontrarán un libro hecho con muchísimo respeto, que me encantaría que pudiera ser una herramienta efectiva para poder afrontar el tema con las víctimas de abuso -afirma Carolina Luzón-. Las imágenes dan pie a muchas interpretaciones, pueden abrir muchas puertas y facilitar el diálogo y la comprensión de la gran variedad de situaciones y emociones que suscita esta problemática”.

¿Cómo valoras el formato de álbum ilustrado para abordar asuntos como los que aborda este libro? “Nos parecía el formato apropiado, teniendo en cuenta además los potenciales destinatarios del libro -continúa Juan Mata-. La estrecha unión entre palabra e ilustración hace del álbum ilustrado el medio idóneo para contar una historia de modo preciso y mesurado. La condensación que requiere un álbum nos desafiaba a plasmar lo esencial sin perderse en divagaciones. La secuencia visual es en este caso fundamental. Los ojos o los brazos de un depredador sexual, por ejemplo, pueden ser protectores o hirientes, de modo que las imágenes que mostraran esa dicotomía debían poseer una gran carga simbólica para, como decía antes, decir lo indecible, para dejar constancia sin necesidad de agredir la mirada”.
Háblanos un poco del trabajo previo al libro, me refiero a esa fase de investigación, de pruebas, no sé si de dibujos en algún cuaderno… “Aunque cada proyecto tiene vida propia y crece de una manera diferente, la fase previa suele ser la misma. En mi caso, pensar. Pensar y pensar hasta que se va dibujando en mi cabeza -nos cuenta Carolina Luzón-. Hablé con Juan para entender bien qué le había motivado para realizar este texto y qué quería conseguir con él. No he hecho ningún dibujo preliminar, ni siquiera un story, en esta ocasión cada imagen me ha dado pie a la otra y el libro ha ido creciendo poco a poco. De hecho se ve una evolución de la primera a la última página que es la que he ido sufriendo yo en los 4 meses en los que estuve trabajando en este proyecto”.
¿Qué te parece el trabajo de Carolina en este proyecto? ¿Cómo ha sido el trabajo con ella? “Excelente, como se puede deducir de lo que vengo diciendo. Es una gran ilustradora. Ha sido un trabajo cooperativo, de diálogo permanente -afirma Juan Mata-. Era un camino que debíamos hacer juntos, que nos afectaba a ambos. Si bien había un texto inicial que servía de guía, lo cierto es que Carolina lo desbordó y fue creando imágenes cada vez más autónomas y sugestivas que hizo que en algunos momentos hubiera necesidad incluso de alterar el texto, pues ella iba contando una historia visual a la que el relato debía ajustarse. Ese diálogo ha sido muy respetuoso por ambas partes y muy fructífero”.

¿Qué dirías que tienen de característico tus ilustraciones para este libro? “Quería que fuesen imágenes luminosas, que pudieran transmitir una idea de calma y esperanza a pesar del dolor -asegura Carolina Luzón-. Aparecen, como en todas mis imágenes, las texturas, que en este caso simbolizan las diferentes capas que vamos acumulando en la vida. A veces las capas que ponemos sobre los problemas para no verlos, para no tener que afrontarlos. Colores tenues, cálidos y fríos. Imágenes simples y complejas a la vez, llenas de simbolismo y significado. Detalles ocultos”.
¿Qué hay de diferente con respecto a otros trabajos? “Por primera vez utilizo el libro como objeto, es decir, el hecho de que se divida en dos partes para hablar de esta dualidad de situaciones, de sentimientos, que se pueden generar en las víctimas. Por eso las imágenes usan esta división, para separarse, para mezclarse, para confundirse”.
¿Con qué técnicas trabajaste en este caso? “He realizado todos las imágenes con a tableta gráfica”.

Cuéntanos un poco más sobre el proceso de elaboración de este libro. “Exceptuando dos imágenes que son un poco más explícitas para centrar el tema, las demás, diría que se pueden aplicar a cualquier tipo de problemática, son muy abiertas y metafóricas y pueden dar pie a muchas y personales interpretaciones. Creo que hay una evolución hacia la abstracción, hacia la transmisión del mensaje, cada vez más directo y con menos elementos”, afirma Carolina Luzón.
¿Cómo ves también el libro como herramienta para profesionales que trabajen con menores? “Justificaría con creces la publicación del libro si en alguna consulta pediátrica o psicológica, o en alguna biblioteca o aula, el libro sirviera para quebrar el silencio y la angustia de alguna víctima de abusos -confiesa Juan Mata-. En algunos casos, el libro puede servir para abrir los ojos, pero en otros también para abrir la boca, como sucede con la protagonista del relato. Lo normal en las víctimas es encerrarse en el mutismo, entre otras razones porque no tienen palabras para esa experiencia, no saben qué ni cómo decir lo que les ha pasado. Sienten vergüenza además y miedo a hablar. Si el álbum sirviera para crear un espacio de seguridad y confianza, el objetivo estaría cumplido con creces”.
Álbum Ilustrado
Guridi plantea en ‘Straniero’ el paradigma de la identidad sin rechazos
‘Straniero’ es un álbum ilustrado de Guridi, en el que el ilustrador ofrece una reinterpretación de la historia de Robinson Crusoe, y lo hace desde la perspectiva de Viernes. Editado por Kite Edizioni en Italia, hemos charlado un poquito más con su autor sobre este proyecto.

Lo primero es preguntarte por el embrión de este proyecto. ¿En qué momento decides abordar esta visión tuya de la historia de Robinson Crusoe? “La novela de Daniel Dafoe cae en mis manos muy joven, quizás sea de mis primeras lecturas junto a Frankenstein (por cierto, encuentro bastantes similitudes entre ambas, pero bueno, esa es otra historia) y siempre me ha fascinado la idea de la soledad compartida que impregna esta obra”.
¿Qué vamos a encontrar en las páginas de ‘Straniero’? “Straniero plantea el paradigma de la identidad, pero desde el punto de vista del arraigo, sin rechazos. Plantea como nuestra visión debería ser global en el más maravilloso de los sentidos, sin miedos, sin localismos, sin despreciar lo diferente”, asegura Guridi.

¿Cómo se aborda un proyecto con una historia que está tan arraigada en el imaginario colectivo? “Pues intentando aportar algo nuevo. No pretendo hacer crítica de la novela original ni exponer una perspectiva diferente en la que las visiones encontradas no sean lo clásico del encuentro de dos mundos, sino mostrar la visión del que recibe al invasor, el que valora y pone en contexto su riqueza natural y cultural desde el respeto”.
Respecto a la historia, al texto, me gustaría que nos hablaras de esas palabras que incluyes de la lengua del archipiélago de Juan Fernández. “En este álbum el proceso de documentación ha sido bastante intenso, la lengua, la flora, la fauna, las costumbres,… Me interesaba profundizar en aquello que el invasor encontraba al llegar y no era capaz de valorar ni respetar, por eso era importante nombrar como ellos nombran, en su lengua original”, nos cuenta Guridi.

¿Cuál era tu relación con la historia de Robinson Crusoe antes de este proyecto? “Como te citaba antes, tiene que ver con mis primeras lecturas y películas, con lo que forma parte de mi, con sentirse naufrago en el mundo actual”.
¿Ha cambiado tu visión de la historia tras todo el proceso de este proyecto? “Por supuesto, me ha abierto los ojos a planteamientos más solidarios, más conscientes y a pensar con más sentido común”, afirma Guridi.

Respecto a las ilustraciones, ¿qué dirías que tienen de característico? “Son ilustraciones deliberadamente poco definidas, con trazos expresivos y utilizando binomios de imagen y símbolos para ahondar en lo conceptual frente a lo descriptivo”.
Háblanos del color, ¿por qué ese binomio naranja y azul? “La idea es contrastar dos miradas diferentes, la del invasor y la del invadido, en principio quería realizar el proyecto sobre azulejos, de ahí el azul y or otro lado quería superponer el naranja a modo de veladura para forzar la mezcla de ambos”, continúa Guridi.

Sabemos que entre tus manos bailan muchos más proyectos, más a corto o largo plazo. ¿Qué nos puedes contar al respecto? “Pues a raíz del fallecimiento de mi madre, he tenido que posponer proyectos en los que la parte cómica o infantil estaban más presentes, centrándome en proyectos personales que trabajan desde lo más oscuro de mí. En concreto llevo adelante dos proyectos muy complejos: una versión de la Divina Comedia de Dante y un proyecto personal basado en la memoria, el recuerdo y las sombras como archivos biográficos. En Corea acabo de publicar con Namumalmi un proyecto llamado In the Future que está teniendo muy buena acogida con ilustraciones más enfocadas a lo que quiero hacer ahora”.


“Por otro lado estoy colaborando en proyectos muy curiosos con gente en Portugal y buscando planteamientos expositivos que están entre la pintura, el diseño y la ilustración. En total son más de 15 proyectos esperando a desarrollarse en estos próximos años”.
Álbum Ilustrado
Evelyn Daviddi ilustra ‘¿Qué es el sonido?’
¿Qué es el sonido? Hay sonidos cercanos, como la voz o los latidos del corazón, y sonidos lejanos, como el viento que sopla entre los árboles. Algunos sonidos pueden asustar, como el rugido de un león; otros nos hacen sentir bien, como la voz de un padre o una madre. De hecho, los sonidos transmiten imágenes y sensaciones, cuentan historias y nos emocionan. Muchos sonidos juntos crean el ritmo y la música. ¿Y el silencio? Hay silencios que hay que llenar de palabras, y otros preciosos que hay que cuidar… ‘¿Qué es el sonido? ¡Somos nosotros!’ es un libro lúdico y poético editado por Takatuka que consigue representar y explicar a los niños un concepto abstracto como el del sonido de una forma original y divertida. Un trabajo de Stefano Ascari y Evelyn Daviddi. Con ésta última charlamos un poquito más sobre este libro.

Lo primero, cuéntanos cómo nace este proyecto. “Este proyecto surgió a partir del primer libro de la colección «¿EL TIEMPO? ¡SOMOS NOSOTROS!», a partir de una idea de Christian Lodesani, uno de los otros dos autores. Su hijo de 5 años no paraba de hacerle preguntas sobre el antes y el después, el hoy, el ayer y el mañana, «dentro de un rato», «¿cuántos son 5 segundos?» y «¿y un año?», etc. Así que se dio cuenta de que hacía falta un libro divertido y creativo para responder a las preguntas de los niños. Me llamó a mí para las ilustraciones y a Stefano para el texto, y así nació el proyecto. Después del Tiempo, fue natural pasar al SONIDO, al ESPACIO, a la LUZ y, muy pronto, ¡llegará también el CUERPO!”.
¿Qué encontrarán los lectores en las páginas de este libro? “Los lectores encontrarán a los personajes que caracterizan al SONIDO, una familia de seres divertidos y creativos que les acompañarán en el descubrimiento del mundo de los RUIDOS y los SONIDOS, de la naturaleza, de la ciudad, de la música y del sonido que cada uno lleva dentro”, nos cuenta Evelyn Daviddi.

¿Cómo fue el trabajo con Stefano y Christian? “Trabajar con Stefano y Christian ha sido perfecto; somos amigos y hemos compartido plenamente nuestras visiones e intenciones, hasta tal punto que esto se ha convertido en una colaboración estable y duradera”.
¿Cómo fue el trabajo previo al libro? Me refiero a esa fase de investigación, de documentación, también de pruebas, no sé si de dibujos en algún cuaderno… “En cuanto al SONIDO, la preparación fue la fase más compleja: tuvimos que estudiar y comprender técnicamente la diferencia entre sonido y ruido, cómo se propagan y qué son las ondas sonoras; aunque el libro no pretende ser científico, debía ser preciso y contener información correcta -continúa Evelyn Daviddi-. Por eso fue muy valiosa la ayuda de Zoe, mi hija, que es música y se licenció en el Conservatorio. Para los dibujos tengo un cuaderno de bocetos y la creación de los personajes es siempre la parte más divertida”.

¿Qué nos cuentas del uso del color en este álbum? “El color es un elemento narrativo fundamental en este álbum: da vida a los personajes y las situaciones; el rojo representa, inevitablemente, el sonido agudo, y para el ruido me pareció perfecta la mezcla de colores que se superponen. Además, las partes en blanco y negro realizadas con grafito son necesarias para la comprensión narrativa del color, que dialoga con el lápiz y se expresa gracias al espacio visual que el grafito le concede”.
¿Qué dirías que tienen de característico tus ilustraciones para este libro? ¿Qué hay de nuevo o diferente con respecto a otros trabajos? “Sin duda, el rasgo distintivo de este y de todos los libros de la colección es la personificación de conceptos abstractos. Los sonidos que se convierten en personajes crean empatía con el lector y hacen más comprensible un tema que no resulta evidente a primera vista”, asegura Evelyn Daviddi.

¿Con qué técnicas trabajaste? “He trabajado con una técnica mixta: pasteles, rotuladores y témpera, alternados con lápices de grafito de diferentes grados de dureza. Además, he completado y retocado todo el trabajo de forma digital”.
Danos algunas pinceladas sobre el proceso de realización de este libro. “El libro ha surgido y se ha elaborado partiendo siempre de ideas comunes a los tres autores; los dibujos completan el texto y el texto respalda y refuerza los dibujos. Ha sido un auténtico trabajo en equipo”, confiesa Evelyn Daviddi.

¿En qué trabajas ahora? ¿Algún proyecto nuevo? “Ahora mismo estamos empezando a trabajar en las ideas para el quinto libro de la colección, el dedicado al CUERPO; en España, si no me equivoco, aún no han salido ni siquiera los del ESPACIO y la LUZ. ¡Espero poder tener pronto en mis manos también la edición española de todos los libros de la colección! ¡No dejéis de estar en contacto, por favor!”.
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