Cómic
Teresa Valero y ‘Contrapaso: Mayores, con reparos’
Teresa Valero vuelve a demostrar su talento como creadora de cómics con la esperada segunda entrega de su trilogía en clave de ‘thriller’ ambientada en el franquismo ‘Contrapaso. Mayores, con reparos’. Después de asombrar a propios y extraños con la primera entrega de ‘Contrapaso’, una impecable novela gráfica ambientada en los duros años 50 en España, la dibujante madrileña Teresa Valero regresa con ‘Contrapaso: Mayores, con reparos’, publicada como la anterior entrega por NORMA Editorial.

Una nueva peripecia en clave de thriller que parte del mundo periodístico del momento para reflejar toda una época tremendamente dura de la historia de España, tomando como protagonistas a unos redactores de sucesos y una ilustradora ya familiares para el público lector. La acción se ubica en Madrid en 1956, cuando comienza el deshielo del aislamiento internacional del país, que ingresa en la ONU y acoge las primeras bases estadounidenses. La inflación desorbitada, la corrupción institucionalizada y los primeros conflictos laborales y estudiantiles contrastan con un hecho novedoso: el desembarco de Hollywood en un territorio subdesarrollado, pero de enorme potencial turístico.
Emilio Sanz, periodista en permanente regate a la censura, falangista de vieja escuela, sigue investigando una serie de crímenes contra mujeres junto a su joven compañero, León Lenoir, francés, joven e inexperto, enamorado de su prima, Paloma Ríos, que destaca como ilustradora en las páginas de la revista ‘Mujer de verdad’. En esta nueva historieta, un censor de la Iglesia aparece muerto en la butaca de un cine con un rollo de celuloide en la boca. Esa primera pista llevará al inquieto trío a asomarse a oscuros manejos donde se mezclan estraperlistas, hombres de negocios sin escrúpulos, gente del cine, jerarcas del régimen e idealistas de variado pelaje, con la compra fraudulenta de terrenos y la especulación como telón de fondo.

La propia Valero confiesa rendir homenaje en esta esperada entrega a “dos formas de expresión que explican muy certeramente este país extraño, dispar, tremebundo y seductor que es España: el Esperpento de Valle-Inclán y el Berlanguianismo de Berlanga y Azcona. Hay en este ‘Contrapaso’ situaciones absurdas, rocambolescas o que parecen increíbles que, en la mayoría de los casos, tienen una base real”.
¿Dónde está el embrión de este cómic? ¿Empezó a rondarte la cabeza nada más terminar la primera entrega de Contrapaso? ¿Dónde está un poco el origen de este libro? “Sí, pues un poco ahí, ¿sabes? Cuando terminé sí que tenía claro que quería hacer algo que tuviera que ver con la censura de cine, y luego a partir de esa primera idea fue creciendo un poco, buscando más información -nos cuenta Teresa Valero-. También me interesaba mucho la situación de la vivienda en España y cómo, además a raíz de la película ‘El inquilino’, se mezclaban muy bien ambas cosas, pues empecé a tirar del hilo por un lado y del hilo por otro, a darle forma, y es lo que ha quedado al final”.

Háblame un poco de todo ese proceso de documentación, de investigación. Al final del libro lo explicas, das algunas pinceladas y apuntas a algunos de esos hechos que son reales… “Algunas historias las llevas oyendo un montón de tiempo, como por ejemplo la del abuelo de mi marido, ¿no? Que vivió en una cueva y cómo consiguió una puerta que venía de la finca de Franco y que estaba prevista para sus perros, y al final pues acaba siendo la puerta de una cueva en la que tú te tienes que refugiar porque no encuentras vivienda. Y esa historia que siempre me ha fascinado, pues bueno, si quería incluirla sin que fuera la historia real. Y con otras pues vas dando en el viaje de investigación, por ejemplo, con la de la hermana de Franco y unos terrenos, un plano catastral que era falso, y que fue modificándose y haciéndose cada vez más grande, y acaba siendo comprado por la hermana de Franco y el ayuntamiento la tiene que indemnizar cuando van a expropiar los terrenos. Pues todo eso que es tan fascinante, te lo vas encontrando y es lo que va dando forma finalmente. Tienes que crear un caso, una investigación en la que tiene que haber muchos puntos de giro, tiene que haber diferentes sospechosos y tratar de que todo tenga un poquillo de aliciente y sea interesante. De todo lo que lees para documentarte, hay ideas que vas guardando y otras por las vas desechando”, asegura Teresa Valero.
Hay mucho de cine en este cómic. “Pues sí, yo creo que el cine era un poco lo que mejor reflejaba cómo eran los años 50, incluido todo el peso de la censura y cómo tenían que andar evitándola. Si vemos las películas, por ejemplo, de Berlanga, pues son un reflejo impresionante, o ‘Muerte de un ciclista’ también de Bardem. Son un reflejo de la sociedad, y no digamos ya las de Nieves Conde, como ‘Surcos’ o ‘El inquilino’, que eran críticas muy directas a cómo se vivía y a cómo las autoridades ayudaban o dejaban de ayudar a poder vivir mejor. Entonces es una fuente de documentación muy importante de qué es lo que pasaba entonces y cómo vivía la gente, qué aspiraciones tenía y cuáles eran sus dificultades”.

Y lo mismo que el cine, el periodismo también está muy presente en el libro y además en los agradecimientos también te refieres a varios fotoperiodistas… “Eso fue un poco la génesis de la trilogía. El hablar de la prensa y del poder de la prensa como contrapoder. Y también cómo la prensa puede ser libre en un régimen que no la deja ser libre. La prensa, que de hecho tiene que ser por definición objetiva y tratar de buscar la verdad, ¿no? Cómo puedes existir en un régimen en el que desde el ministerio se están controlando los medios de comunicación y se dice que deben de ser un servicio público al servicio del gobierno. Entonces todo eso me gustaba mucho, me fascinaba y quería ver cómo transmitirlo. Y después de muchas entrevistas con periodistas de la época y cómo me explicaban cómo se habían enfrentado a la censura, cómo habían intentado mantenerse un poco libres, pues la verdad es que todavía me dieron más ganas porque ellos te contaban un montón de anécdotas y un montón de cosas interesantes de cómo se ejercía el periodismo en aquella época, y era algo épico totalmente”, afirma Teresa Valero.

¿Qué se va a encontrar el lector cuando empiece a pasar las páginas de este cómic? “Yo creo que en principio te encuentras una historia de género negro. Un crimen que hay que resolver, y te vas a encontrar también a dos periodistas de sucesos que son los que van a intentar resolver ese crimen en un entorno político y social en el que la censura prácticamente llega a todo. Hay un gobierno que está vigilando todas las costumbres, todo lo que se hace, toda la transmisión de la información y luego creo que también te vas a encontrar muchos contrastes y unos personajes interesantes que nos van a indicar un poco cómo han vivido la generación de nuestros padres. Cómo vivió la generación que fue joven en los años 50 y 60 y qué aspiraciones tenían y cómo intentaban buscarle las vueltas a ese régimen que asfixiaba un poco las ansias de libertad de los más jóvenes”.

¿Qué hay de Teresa en cada uno de esos tres personajes principales? Pues en Sanz me imagino que un poco lo de ser muy testaruda y la tendencia a enfadarme, y a ser un poco irracional cuando me enfado. Es un rasgo de carácter del que no estoy muy orgullosa, pero que sé que tengo, que cuando me enfado soy verdaderamente una máquina de matar, un poco -continúa Teresa Valero-. Pero en cuanto a León, que es un personaje que es muy vulnerable, es un poco el más sensible de ellos, pues yo creo que esa inseguridad de hacer las cosas y luego preguntarte si realmente estás actuando bien o no. Y en Paloma es en quien me reconozco más a nivel profesional. Porque todavía en mi generación era muy raro que tú quisieras dedicarte a ser dibujante o a contar historias. Y tenías que empeñarte demasiado, porque la gente te preguntaba ¿por qué? ¿Por qué quieres hacer algo como esto? Entonces, en ese tipo de mujeres que a pesar del entorno dijeron, no, yo es que quiero hacer esto y lo hago, aunque lo pase mal, aunque me cueste, aunque sea el camino difícil, pues ahí sí que me gusta pensar que tiene bastante mío, que me empeñé mucho, mucho, mucho, en llevar este camino. Y ahora es cuando mis padres dicen, jo, pues mira, tenías razón, ¿no? Ya has podido vivir bien de ello y merecía la pena. Pero en un principio no estaban nada convencidos”.

Si hablamos un poquito de las ilustraciones, de los dibujos, ¿qué dirías tú que tienen de característico esas ilustraciones para este libro? O quizás, ¿qué hay de diferente, si hay algo distinto, con respecto a otros trabajos? “Bueno, yo creo que ahora estoy más suelta con el dibujo. Es verdad que cuando hice el primer tomo de Contrapaso, salía de un periodo grande de dibujar muy poco, porque había dejado un poco mi carrera de lado para ser mamá y criar a mis niños. Y entonces, pues sí que al final esto es como tocar un instrumento, ¿no? Es una habilidad que vas perdiendo si no la practicas mucho tiempo. Tienes que estar siempre como en lo alto, siempre practicando, siempre practicando. Eso unido además a que eran personajes de nueva creación, que normalmente necesitan un rodaje, ¿no?”
“Los primeros tomos de Asterix o de cualquier cosa que cojas que sea una serie y ves cómo empieza, ves que luego hay una evolución de personaje hasta que el personaje se define a sí mismo. Entonces, en este segundo yo creo que ya está todo eso mucho más consolidado, los personajes más enteros -asegura Teresa Valero-. Yo estoy más suelta con el dibujo, no he sufrido tanto, podríamos decir. Y creo que todo eso sí se nota, que es un estilo un poco más depurado y sigue siendo un estilo de dibujo muy detallista, semirealista, ¿no? Que intenta reflejar cómo era la época, cómo eran todos los coches, los vestidos. Entonces es un dibujo muy trabajado y también con un color narrativo que tiene mucho que ver con la luz, que tiene una iluminación dramática. Que va acompañando a la acción y a lo que se está contando en el libro”.

Si hablamos de técnicas, ¿con qué técnicas has trabajado en este proyecto? No sé si es con las que venías trabajando o has introducido algo nuevo. “Yo trabajo digitalmente y trabajo con acuarela digital. Lo que pasa que trabajo todo como si lo hiciera sobre papel. O sea, el color lo utilizo por veladuras, igual que si lo hiciera sobre papel. De hecho, para mí ha supuesto un entrenamiento, trabajar la acuarela así, digitalmente, porque luego cuando pasó al papel, pues se comporta más o menos de forma muy parecida. El digital me da la oportunidad de poder corregir más y no tener que tirar la página si me equivoco. Pero siempre añoro el poder trabajar en papel, porque a nivel físico, incluso a nivel intelectual, la aproximación del dibujo en papel es otra cosa, es otra experiencia. Y entonces siempre ando diciendo, venga, este voy a tratar ya de arriesgarme y lo hago en papel en vez de en digital. Y a ver si con el siguiente, yo creo que haré otro intento, no sé si al final me quedaré en el digital o lo haré algún día en papel, pero es algo que me gustaría”.
Y por último, Teresa, imagino que ahora estarás volcada con la difusión de este libro y será un poco lo que te ocupe más a corto plazo, pero no sé si estás pensando ya un poco en el siguiente trabajo. “Sí, sí. Tengo ya un poco las primeras directrices, tengo ya construido y escrito en mi cabeza toda la parte final, quiero que haya un epílogo, así pasados unos años ya, cuando estamos entrando en democracia. Ver qué ha sido de todos estos personajes y ando ya dándole vueltas. Lo que pasa que es verdad que ahora estoy metida en la promoción en España. En verano, a finales de verano o septiembre sale en Francia, que también, como ha funcionado muy bien, quieren darle también mucha promoción, y entonces al final, quieras que no, se te va casi un año, en viajes, en salones, pero bueno, aprovecho los viajes y eso para irme documentando, para ir escribiendo un poquito de guión y en esas estoy”, concluye Teresa Valero.
Cómic
Álex de la Fuente nos presenta a ‘Pinito del Oro’
Álex de la Fuente nos trae un cómic sobre la vida de ‘Pinito del Oro’, la mayor trapecista de la historia del circo, un cómic en blanco y negro de 24 páginas donde Álex cuenta la historia de la trapecista, que era su tía, porque estuvo casada con su tío Juan de la Fuente. “Una historia escrita y dibujada desde el más profundo respeto hacia la persona que era Pinito y con toda la admiración del mundo, señala Álex de la Fuente, con el que hemos hablado un poquito más sobre este trabajo.
Lo primero, cuéntanos cómo nace este proyecto. “Desde que soy socio de la asociación de amigos del cómic de Extremadura, Extrebeo, siempre he estado publicando en las obras colectivas de la línea editorial que tiene la asociación, como el fanzine “Harto”, las adaptaciones literarias o “El dragón de los sueños”, pero una publicación, con obras auto conclusivas de autores individuales o guionista y dibujante, llamada los cuadernillos de Extrebeo, se me resistía. Se trata de una grapa de 24 páginas en blanco y negro con temática libre, yo llevo unos años muy liado con el proyecto ‘Inclusion Man’, además de algunas publicaciones para “Carmona en viñetas” y carecía de tiempo físico para llevar a cabo algo tan extenso en solitario”, nos cuenta Álex de la Fuente.

“Pero el año pasado me vi con ganas y me ofrecí para encargarme de uno de los varios cuadernillos que se publican cada año. Al pensar en qué podría hacer, me vino a la mente la figura de Pinito del Oro, la más famosa trapecista de la historia del circo, que estuvo casada con mi tío abuelo Juan de la Fuente. En mí familia siempre estuvo su historia muy presente y me animé a investigar su vida y ver si daba para una historia. Obviamente, la vida de Pinito del Oro da para un álbum mucho más extenso y cuando me puse a documentarme tuve que hacer piruetas propias de un trapecista para comprimir una vida tan apasionante como la de esta mujer. Pero al final pudo ver la luz, y estoy tremendamente orgulloso del resultado, de la acogida que está teniendo tanto en la familia como en amigos y lectores, y creo que este cómic sobre la que ha sido una de las figuras más relevantes del circo de la historia era un merecido homenaje y servirá para darla a conocer y engrandecer aún más su recuerdo”.
¿Qué encontrarán los lectores en las páginas de este cómic? “Se encontrarán lo que es sin duda una de las vidas más apasionantes que conozco, una historia de superación, de adversidad, de alegrías y tristezas -continúa Álex de la Fuente-. La vida de Pinito del Oro es un viaje a la España de los años 40, la España de posguerra, con el contexto del circo de los hermanos Segura, una vida nómada de pueblo en pueblo, deleitando con los espectáculos circenses. Una historia que repasa la vida de la trapecista desde su infancia, su aprendizaje de las técnicas del trapecio, su triunfo en el circo “Ringling Brothers” de Estados Unidos, su historia de agridulce amor, y su retirada en su querida tierra, Gran Canaria”.
“La historia está compuesta de un pequeño prólogo, y de 5 capítulos, los nombres de los capítulos llevan los títulos de los libros que escribió esta artista multidisciplinar, y cada capítulo trata sobre cada una de las etapas de su vida. Sin duda lo que encontrarán en este cómic, es la sorpresa de conocer la figura de una mujer luchadora que rompió todos los cánones establecidos para una mujer en las décadas de los 40, 50 y 60”.

¿Cómo fue el trabajo previo al tebeo? Me refiero a esa fase de investigación, de documentación, de pruebas, no sé si de dibujos en algún cuaderno… “Me llegó un artículo sobre ella que detallaba algunos episodios de su vida que desconocía, y me pareció, un pedazo de historia para el cuadernillo de Extebeo que me disponía a hacer sin saber muy bien de qué, cuando leí el artículo sobre Pinito, tuve claro que el cómic iba a ser sobre ella. Todo empezó rebuscando en los cajones de mi abuela fotografías antiguas que había visto mil veces, yo fui malabarista y clown muchos años de mi vida, siempre sabiendo que había sido sobrino nieto de la más grande trapecista de la historia, entonces había visto esas fotos durante toda mi infancia. Al empezar este cómic lo primero que hice fue sentarme con dos cajas de fotos y seleccionar un montón que había de Pinito y de mi tío Juan, para tener referencias e inspiración. También me documenté mirando la Wikipedia, vídeos increíbles en Youtube de los tiempos del NODO, y artículos periodísticos que arrojaban más datos que no conocía sobre su vida”, afirma Álex de la Fuente.
“Quería darle importancia al papel de mi tío Juan, pues gracias a que Pinito se casó con él, pudo viajar a América y triunfar por todo el mundo. Investigando también di con sus libros, y vi que sus títulos eran idóneos para titular las diferentes etapas de su vida en los capítulos de mi cómic. Me puse en contacto con su hija, Isabel de la Fuente Segura, le comenté la idea de hacer un cómic sobre su madre, le pareció genial, y bueno, también me dio datos como la fecha de nacimiento, por ejemplo. Y nada, buceé en internet buscando cualquier información relevante, fotografías impresionantes, y material audiovisual que me ayudara a poner en firme una historia sobre una vida apasionante en tan solo 24 páginas. Que quizá fuera lo más difícil, resumir su historia en tan poco espacio”.

¿Qué dirías que tienen de característico tus ilustraciones para este cómic? “Lo más característico es que usé muchas fotografías familiares como referencia, muchas de las que encontraba por internet, ya las tenía yo en física, imagina lo que eso significa, esta historia me tocaba muy de cerca, puesto que, aunque Pinito se separó de mi tío en torno al año 1970, que yo no había ni nacido, su figura siempre me cautivó y me hizo sentirme orgulloso de poder decir que era sobrino de Pinito del Oro.
En cuanto a la técnica, he intentado ser lo más fiel posible al aspecto de las fotografías antiguas que encontraba, que no eran pocas. Me ha gustado mucho encontrar fotografías en las que aparecía mi admirado tío Juan, y hacer los dibujos de sus caras ha sido muy gratificante”, confiesa Álex de la Fuente.
¿Qué hay de nuevo o diferente con respecto a otros trabajos? “Es el cómic con dibujo más realista que he dibujado, y creo que me ha hecho pensarme mejor si en el futuro optaría por un dibujo tan realista y detallado, porque es un currazo, ahora estoy más en busca de un estilo más suelto y menos perfeccionista, que no me haga tanto perderme en los detalles y dar más espontaneidad a los trazos”.
¿Con qué técnicas trabajaste? “A excepción de los plots y los bocetos de las páginas que eran a lápiz en el cuaderno, esbozados, y prácticamente sólo para ordenar las viñetas de cada página, fundamentalmente lo he trabajado de manera digital en el iPad, y también me ha pasado que ahora me gustaría salir un poco de lo digital, y hacer algo más orgánico”.

Danos algunas pinceladas sobre el proceso de realización de este cómic. “Pinceladas he dado un montón, pero en el iPad, la aplicación Procreate me ha demostrado una vez más la versatilidad que tiene para hacer todo tipo de efectos, y trabajos, desde líneas pulcras, a texturas super conseguidas, también me gusta mucho la posibilidad que da de meterle efectos de “Half Tone” muy similares a los cómics impresos en cuatricromía. He tenido que comprimir mucho la historia, pero he tenido algunas páginas para pararme a disfrutarlas, como la de su debut en el Madison Square Garden de Nueva York, en la que tenía que dibujar caballos, elefantes y bailarinas por un tubo. O la de su primera caída del trapecio, que busqué que diera la sensación de pánico que tiene que sentir una persona que cae al vacío de 15 metros de altura”.
¿En qué trabajas ahora? ¿Algún proyecto nuevo? “Actualmente tengo algunos proyectos que intento llevar a cabo, pero acabo de empezar una historia sobre un viaje que hice a Nepal, en el que estuve durante 4 meses viviendo en un orfanato en una zona rural del valle de Katmandú, y creo que es lo que más atrapado me tiene ahora mismo, y de lo cual no puedo contar mucho más. Como también me dedico al grafiti y la pintura mural, pues tengo ese desahogo artístico siempre, y aunque no pueda sacar tiempo para novelas gráficas, me puedo escapar a pintar un buen mural por amor al arte, o también de muchos encargos que me salen”.
Cómic
Grant Snider y su trabajo en ‘Poesía en Cómic’
Combinando poesía y cómic de una forma totalmente nueva, este libro divertido e imaginativo es perfecto tanto para los amantes de la poesía como para los lectores reacios. Desde las horas nubladas de principios de primavera hasta las bicicletas perdidas de finales de otoño, los cómics poéticos de Grant Snider, brillantemente ilustrados, te llevarán a escalar, flotar, nadar y dar volteretas a través de todos los altibajos e intermedios del año. Demuestra que absolutamente todo, trascendental o minúsculo, es digno de atención, ya sean conchas de caracol, bloques de construcción, el lamentado retraso del autobús o la rara alegría de unos zapatos sin cordones. Los poemas de ‘Poesía en cómic’ exploran todo aquello sobre lo que nunca pensaste escribir un poema, y son tan divertidos de leer que querrás escribir uno tú mismo. Con estas palabras la editorial Garbuix Books nos presenta este cómic, nominado al premio Eisner a la mejor obra para lectores jóvenes. Sobre este trabajo hablamos con su autor en las siguientes líneas.

¿Cómo surgió este proyecto? “Mi editora de libros infantiles, Ariel Richardson, me preguntó si tenía alguna idea para novelas gráficas para jóvenes lectores. Recuerdo haber descubierto la poesía ilustrada siendo joven lector y sentir que se abría un nuevo mundo ante mí. Así que intenté recrear esa sensación en un libro que encajara perfectamente en la estantería de novelas gráficas.”, nos cuenta Grant Snider.
¿Qué encontrarán los lectores en sus páginas? «Palabras e imágenes dibujadas en viñetas donde el tiempo pasa y surgen los sentimientos».

¿Es la poesía una herramienta más accesible para los lectores más jóvenes? “Un lenguaje sencillo, imágenes impactantes, una estructura lúdica y mucha imaginación hacen de los cómics poéticos una forma ideal de que los lectores se entusiasmen con la poesía. Los lectores jóvenes tampoco tienen el prejuicio antipoético que muchos lectores mayores han adquirido con los tediosos «análisis poéticos» en la escuela, o al intentar comprender o desentrañar algún mensaje oculto en un poema poco claro. Para los nuevos lectores, la poesía puede ser una experiencia pura”, asegura Grant Snider.

¿Cómo fue el trabajo previo al libro? Me refiero a las fases de investigación, documentación y pruebas, e incluso quizás a los bocetos en un cuaderno… “Llevar un cuaderno de bocetos es probablemente mi práctica artística más importante. Más información aquí. La mayoría de las imágenes del libro se inspiraron en experiencias familiares que registré en mis cuadernos: salidas al parque, paseos por la naturaleza, paseos por la manzana. Tenía un cuaderno aparte donde escribía poesía sin imágenes. Con el tiempo, estos dibujos y escritos se fusionaron en cómics poéticos”.

¿Qué dirías que es característico de tus ilustraciones para este libro? ¿Qué es nuevo o diferente en comparación con tus otros trabajos? “Suelo usar una paleta de colores limitada en mi trabajo, pero en este libro usé todo el espectro cromático. Esto fue un reto, pero me dio acceso a una gama más amplia de sentimientos -continúa Grant Snider-. Fue divertido dibujar nuevos personajes y explorar su aspecto, movimiento y sensaciones. Quiero que el lector se sienta como si habitara el mundo de los personajes, moviéndose con ellos de viñeta en viñeta mientras exploran y descubren”.
¿Con qué técnicas trabajaste? “Todos los cómics fueron dibujados con bolígrafo sobre papel vegetal y sombreados con rotulador. Luego, escaneé el arte lineal en Photoshop y añadí color digital. De vez en cuando, recorté trozos de papel o jugué con acuarela para lograr diferentes efectos visuales. Cuando experimento con nuevos materiales, me siento como un estudiante en el aula de arte de la escuela primaria: ensuciando, cometiendo errores y, a menudo, logrando un gran avance artístico”.

Cuéntanos un poco más sobre el proceso de creación de este libro. “El libro sigue las estaciones del año. Me encanta dibujar y escribir en primavera y otoño: los colores son intensos, el clima es agradable y el paisaje siempre está cambiando. En invierno y verano en Kansas, donde vivo, la temperatura puede ser desagradable, así que esas secciones fueron un desafío mayor. Por suerte, las horas en la piscina y los días de nieve con mis hijos me ayudaron a reencontrarme con las estaciones más extremas”, confiesa Grant Snider.

¿En qué estás trabajando ahora? ¿Algún proyecto nuevo? “Siempre estoy trabajando en varios proyectos nuevos, alternando según mi inspiración crece y mengua. Esto es lo que tengo en mi mesa de dibujo:
“EL AÑO QUE DEJÉ DE DIBUJAR”, una novela ilustrada en verso para jóvenes de entre 12 y 18 años sobre un niño que atraviesa dificultades familiares y escolares que le hacen empezar a dudar de su capacidad artística, y ‘CÓMICS DE POESÍA: ESPACIO INTERIOR’, el siguiente libro de mi serie de cómics de poesía con poemas sobre todas las facetas de la vida interior. También estoy creando una nueva serie de cómics sobre paternidad para mi próxima colección de Cómics Incidentales y continuando mi serie de vocabulario ilustrado, Words of wonders”.
Cómic
Cecilia Vårhed nos habla de su trabajo en ‘Santa Carencia’
A Amor acaban de ponerle los cuernos y tiene que ser ella misma quien rompa con su novio por teléfono porque él es demasiado cobarde para hacerlo. Además, no tiene ni casa ni trabajo ni dinero. Lo que sí tiene es un grupo de amigos en los que no se puede confiar demasiado, pero que han creado una extraña dependencia entre sí y, a pesar de todo, permanecen juntos. Quizá lo que los une es que ninguno parece capaz de hacer otros amigos, y que tampoco están mucho mejor que ella. Entre fiestas decadentes, videojuegos, citas fallidas, sueños frustrados y mucho autodesdén, Amor hará todo lo que la procrastinación le permita para sobrellevar su pena. Con estas palabras La Granja Editorial nos presenta ‘Santa Carencia’. Con Cecilia Vårhed charlamos en las siguientes líneas sobre este cómic.

¿Cómo nació este proyecto? “Alquilé una habitación en una casa que pertenecía a un «grupo de medicina alternativa». Eran como una secta. Los coches aparcaban afuera todos los lunes y realizaban exorcismos en la planta baja, justo debajo de mi habitación, así que oía cánticos, toses, gemidos y gritos. Cada semana había una nueva catástrofe con mis amigos y nunca supimos por qué. Fue una época miserable y cómica. He hecho cómics sobre mis amigos toda mi vida, así que se ha convertido en una especie de hábito”.
¿Qué encontramos en este cómic? “Santa Carencia trata sobre unos amigos que tienen una dinámica de grupo muy extraña: creen que todos los demás son unos perdedores, como una forma de defenderse de ser ellos mismos los verdaderos perdedores. No soportan la idea de que alguien se separe del grupo y triunfe por sí solo. Dentro del grupo hay amor, pero es indistinguible del odio”, nos cuenta Cecilia Vårhed.

¿Cómo fue el trabajo previo al libro? Me refiero a la fase de investigación, la documentación, las pruebas, quizás incluso los dibujos en un cuaderno… “Solía hacer fanzines sobre cosas que me sucedían la semana anterior, y cuando tuve cinco, ¡sentí que debía rehacerlos en un libro! Fue genial porque a todos les pareció bien que los usara como personajes de cómic. Zack dijo que le hacía sentir «como una persona real». Algunos eventos reales se edulcoraron en la versión de cómic, y no al revés”.

“También se hicieron algunos cambios entre los fanzines y el libro. Alfons solía ser humano, pero muchos personajes humanos resultaban espeluznantes. Además, los hice mucho más atractivos en el libro que en los fanzines. En Suecia, los personajes suelen ser muy feos. Incluso los dibujantes más atractivos se hacen ver muy feos en sus cómics. Entiendo que es una representación del yo interior del artista. Y eso suma; cuando hice los fanzines estaba muy agotada y ansiosa, pero cuando hice el libro me sentí genial. Por eso Amor solía parecer anémica y ahora parece que le han hecho una transfusión de sangre”, asegura Cecilia Vårhed.
¿Cómo nacieron estos personajes? ¿Por qué son diferentes? Cuéntanos tu enfoque al crearlos. “Originalmente tenía más personajes, pero el editor sueco Fredrik Jonsson me recomendó este ejercicio narrativo genial: escribir cinco adjetivos para cada personaje, que no se puedan superponer con los de ningún otro. Así defines a los personajes con mayor claridad. Todos provienen en mayor o menor medida de personas que he conocido, pero me aseguro de que sean arquetípicos para poder seguir inspirándome en ellos, independientemente de quién esté o no en mi vida. Quiero que los personajes crezcan conmigo para poder seguir usándolos incluso cuando tenga 100 años y esté en una residencia de ancianos. Siempre habrá un Alfons o una Guerrera del Amor en algún lugar”.

¿Con qué personaje te identificas más? ¿O cuál tiene más en común con Cecilia? “Es una mezcla entre Amor y Alfons… Amor tiene más de mi historia, pero temperamentalmente soy más colérica, como Alfons. Aunque gran parte del personaje de Alfons depende de que sea un hombre. Hay muy pocas mujeres que puedan ser mujeres como Alfons”, continúa Cecilia Vårhed.
Cuéntanos algo sobre las ilustraciones. “¡Me encantan los estilos de dibujo que cambian mucho! Muchos dibujantes de cómics de mi generación en Suecia empezaron a leer manga en la biblioteca del colegio, así que tenemos esta raíz en común. Cuando una chica del instituto empezó a darme la lata con la anatomía, dejé de dibujar manga y aprendí cómics alternativos. Entonces quise volver a hacer algo bonito y lo mezclé todo”.

¿Con qué técnicas trabajaste en este libro? “El libro está hecho digitalmente, lo cual tiene un estatus bastante bajo en la comunidad artística. En el futuro podría volver al dibujo tradicional por un tiempo, o tal vez no. Para mí, lo más importante es la narrativa, y cualquier método que me permita hacerlo y, al mismo tiempo, tener tiempo para mi trabajo en la fábrica de cajas prevalecerá”, confiesa Cecilia Vårhed.
¿Cómo fue el proceso de creación de este libro? “Fue muy largo, ya que hice los fanzines hace algunos años. Tuve que encajar todo en una historia coherente. Sabía que quería seguir usando a los personajes durante mucho tiempo, y como esta es su historia, tuve que empezar el primer libro como en los fanzines”.

¿En qué estás trabajando ahora? ¿Algún proyecto nuevo? “¡La secuela saldrá en Suecia dentro de un año aproximadamente! En el nuevo libro, la pandilla se ha separado por el tiempo y parece que a todos les va bastante bien. Pero, a medida que avanza, todo se desmorona y se ven obligados a reencontrarse con la amistad. Se embarcan en un viaje para ver si el destino existe y, sobre todo, si está de su lado o no. Ha sido genial escribir algo completamente nuevo con todo lo que sé sobre el mundo ahora y que antes desconocía. El proceso ha sido divertidísimo, como bajar una montaña en coche”.
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