Álbum Ilustrado
Matthias Picard y las tres dimensiones de ‘Pataslargas’
Ponte las gafas 3D y sigue a ‘Pataslargas’ en su viaje al interior de la tierra, recorriendo simas calcáreas y bosques de cristal y enfrentándote a murciélagos, tormentas abisales y la inagotable belleza del inframundo. Una cuerda sobresale de la superficie del agua. En su bote, un misterioso ser, llamémoslo Pataslargas, lo agarra para ver adónde lo lleva: a una isla. Atraca y sigue ese hilo de Ariadna, que lo conduce a las profundidades de la tierra. ¡Cuántas maravillas! ¡Qué espectáculo! Matthias Picard nos ofrece una nueva y espléndida aventura en 3D, esta vez fotografiando los sublimes paisajes que se esconden bajo nuestros pies, en un libro que edita Fulgencio Pimentel.

¿Cómo surgió este proyecto? «Todo comenzó en otoño de 2020. Realicé una residencia artística en Pont-du-Fossé, en la región de los Altos Alpes, rodeado de árboles y montañas. Justo después de la pandemia de COVID-19, me emocionó poder ir a investigar en la naturaleza. Al pasear libremente, me fascinaron las setas que brotaban del suelo y las diminutas cosas que veía a mis pies. Esto me inspiró a explorar este mundo macroscópico en 3D. En la biblioteca me prestaron una cámara digital y, utilizando las imágenes que tomé durante mis paseos, incorporé a mis fotografías a este personaje, que ya existía en mis cuadernos. Al mismo tiempo, sentía un gran deseo de recrear una cueva y comencé a hacer maquetas de yeso. De vuelta de la residencia, continué el proyecto sin tener ni idea de la historia, y me equipé comprando una cámara y un objetivo macro. También encontré un taller, un lugar ideal para hacer maquetas».

¿Qué encontraremos en las páginas de este libro? «Morfológicamente, ‘Pataslargas’ (Jeanjambe) es el opuesto de Jim Curious, el protagonista de mis primeros libros en 3D. Le puse ese apodo porque era una figura de alambre, con dos piernas largas, dos brazos largos y una cabeza muy pequeña. Jim Curious, en cambio, es todo curvas, mucho más detallado, pero está creado principalmente con la técnica del raspado y se mueve dentro de un entorno dibujado donde los planos están recortados. En los volúmenes de un entorno fotográfico, parecería completamente plano. El dibujo de alambre se integra fácilmente en cualquier entorno. Con una línea, puedes recorrer cualquier espacio y crear una ilusión. La silueta de Pataslargas surge de esta idea de reducir una forma a la mínima expresión, de dejar que el dibujo emerja a través de la experiencia sin un plan predefinido. Con Pataslargas descubro el proceso al mismo tiempo que él, y veo adónde nos lleva», nos cuenta Matthias Picard.

¿Cómo fue el trabajo previo al libro? Me refiero a la fase de investigación, la documentación, las pruebas, incluso los bocetos en una libreta… «No hay una fase de investigación seguida de una fase de producción. Como en Pataslargas, se trata de exploración. Con Pataslargas, por primera vez, también me interesé por los videojuegos. Juegos como Heart of Darkness, Limbo, Inside y Another World influyeron en mi concepción del movimiento y la circulación, especialmente en las ilustraciones a doble página. Adopté la idea de avanzar sin poder retroceder. Al darle este ritmo, la trama se sustituye por el viaje a través de diferentes atmósferas», continúa Matthias Picard.
«Las secuencias de escenarios crean la historia, pero para imaginar el significado de esta exploración, también necesitaba anticipar la puesta en escena de las fotografías. Dado que había realizado todos mis experimentos de forma independiente, imagen por imagen, finalmente decidí descartar todas las imágenes que había tomado en la naturaleza y crear todas mis fotografías en el estudio, diseñando mis instalaciones como lo había hecho para la maqueta de yeso de la cueva. Así que pasé a otra fase».

Cuéntanos algo sobre las ilustraciones. «La naturaleza sigue siendo mi principal fuente de inspiración. El erizo de mar, por ejemplo, fue uno de mis primeros experimentos. Al fotografiarlo, descubrí unas columnas gigantescas, imposibles de ver a simple vista. En las rodillas, añadí unos pequeños ojos al estilo de Miyazaki e imaginé seres diminutos e inmóviles, como los juguetes de la máquina de garras de Toy Story, que veneran la garra y celebran al elegido cada vez que uno de los suyos es atrapado. Todos nos detenemos frente a un árbol, un trozo de corteza, una nube, una piedra donde creemos reconocer un rostro, una forma. El dibujo comienza ahí, y muchas de mis imágenes juegan con este fenómeno de la pareidolia, que consiste en ver un símbolo en una imagen de la realidad -asegura Matthias Picard-. La fotografía captura estos efectos. Inicialmente, quería crear este libro con estas fotos tomadas en la naturaleza a escala de conejo, pero técnicamente es muy complicado homogeneizar el procesamiento y la iluminación. No logré establecer una conexión entre un mundo y otro, encontrar una lógica para organizar las imágenes. En el estudio, al tener control sobre lo que veo, me siento más cómodo como artista que crea sus imágenes y paisajes. Sin embargo, desde mis primeros modelos de yeso para la cueva, trabajé con bicarbonato de sodio para que el material adquiriera cierta elasticidad, permitiendo así cierta libertad creativa; no buscaba un efecto esculpido, un modelado demasiado liso».

Cuéntanos algo sobre la técnica utilizada en este libro. «El 3D mediante anaglifos es una técnica antigua, que data del siglo XIX. La conozco bastante bien porque ya he creado dos libros con este método: ‘Jim Curious: Viaje al corazón del océano’ y ‘Jim Curious: Viaje a través de la selva’. Hay que separar los planos, construyendo una imagen para el ojo izquierdo y otra para el derecho. Para este libro, añadí muchas otras técnicas, que fui aprendiendo sobre la marcha. Fotografía, escultura, modelado, …».
¿Cómo fue el proceso de creación de este libro? «El proceso fue muy empírico. Experimenté mucho acompañando a Pataslargas en sus exploraciones y descubrimientos. Al principio, sentía una gran fascinación por las setas, las cuevas y la exploración subterránea. Para la ocasión, leí Viaje al centro de la Tierra de Julio Verne, que me encantó. También me regalaron el libro del diseñador gráfico italiano Bruno Munari, «Desde lejos parecía una isla», que juega con la percepción en torno a un guijarro que, visto de cerca, se convierte en una montaña, una ciudad, una isla. Esto resonó con mi intuición y empecé a fotografiar los guijarros que tengo en casa -afirma Matthias Picard-. Después creé esta isla de guijarros con un mar de silicona. Para mí, un libro siempre es un poco como una isla esperando ser explorada. Partiendo de esta premisa, inicialmente quise agotar la imaginación colectiva, evocando la isla misteriosa, el volcán, la cueva, las calaveras que sugerían una presencia humana, el vuelo de los murciélagos, la escalera que conducía a un reino más fantástico con los cristales. Jugando con estos clichés, el lector se siente lo suficientemente seguro como para continuar el viaje».

«Siempre había soñado con crear cristales, pero al llevar a cabo este experimento, me topé con las limitaciones del proceso artificial. En la naturaleza, las rocas y los cristales son el resultado de procesos complejos, entrelazados y fascinantes. Necesitaba encontrar ejemplares reales. Serge Darpeix, organizador de los Rencontres du 9ème art (Encuentros del Cómic) en Aix-en-Provence, me había hablado de las colecciones del Museo de Historia Natural de la ciudad, que cerró en 2014. Me puso en contacto con el equipo de paleontólogos que aún trabaja en los depósitos, y me encontré ante esas colecciones almacenadas en cientos de cajas. Había minerales, conchas, corales. Con las conchas, se abrió una nueva puerta, trazando un nuevo camino. Imaginé un viaje que partiría de un entorno artificial, modelado con materia inerte, hacia la materia natural, cada vez más animada y viva, hasta llegar finalmente a la realidad. También juego con los materiales para crear sensaciones de aventura», asegura Matthias Picard.
«Lo que me interesa es ver aparecer imágenes que me sorprenden, no necesariamente crear las que tengo en mente. En Jim Curious, proyecté principalmente imágenes mentales. Con la fotografía, es todo lo contrario; soy el primero en ver los resultados, y eso a veces es engañoso: lo que conmueve a simple vista no necesariamente se traduce bien en una fotografía. Trabajo alternando entre la fotografía y el dibujo, entablando un diálogo entre ambos. Un reflejo en una roca inspiró la secuencia de relámpagos. Partiendo de las formas florales de la calcita, añadí pistilos. Lo importante es percibir cómo reaccionan los objetos y los materiales a la luz. Con el yeso, es obvio: demasiada luz y no se ve absolutamente nada. Para obtener fotos convincentes y poder reutilizarlas, hay que perfeccionar el juego de luces y sombras. La iluminación lleva casi más tiempo que la construcción de los decorados. Para crear mis paisajes, también hago montajes. En el ordenador, no me limito a superponer dos imágenes en azul y rojo para crear profundidad; combino varias fotos, añado un cielo…».

No es solo un libro, creemos que leerlo es una experiencia, un viaje… ¿Qué opinas? «El fenómeno de los espejismos siempre me ha fascinado; debí de descubrirlo en mi infancia con Tintín y el cangrejo de las pinzas de oro. La imagen del capitán Haddock creyendo ver una botella de champán en el desierto. ¡Impresionante! Cuestionar el espejismo significa, ante todo, intentar comprender cómo la imaginación proyecta significado sobre los fenómenos reales, cómo se crean los mitos y las historias a partir de la percepción de los fenómenos físicos. El espejismo sugiere esta ambivalencia entre realidad e imaginación, el placer de la ilusión óptica y la promesa de una decepción que quería superar. Pensé mucho en el final. Al llevar a Pataslargas a descubrir la otra cara de la moneda con un efecto similar al de «El show de Truman», el viaje adquiere una dimensión más filosófica sin resultar moralizante -asegura Matthias Picard-. Cuando el sol se revela como iluminación artificial, como un foco de escenario, el personaje dibujado se percata gradualmente de los efectos del resplandor al descubrir el trasfondo de su viaje. Proyecto el shock existencial producido por este viaje a través del espejo. ¿Entonces, todo fue solo un decorado? ¿Soy solo un personaje de cómic, una ilusión de mí mismo? El espejismo es tanto la idea que Pataslargas tiene de su identidad, su viaje y sus experiencias, como la imagen que percibe en el mundo real de las representaciones de lo imaginario sobre la mesa del creador. Al concluir con la figura de pie sobre la mano del artista, reconectando con la realidad, quise reafirmar la existencia de dos mundos, borrar la frontera que supuestamente separa lo real de lo imaginario».

¿En qué estás trabajando ahora? ¿Algún proyecto nuevo? «Ahora mismo acabo de tener un bebé y estoy en plena hibernación, encerrado en casa; así que cualquier proyecto tendrá que esperar hasta la primavera».
Álbum Ilustrado
Carolina Luzón y Juan Mata nos dicen que ‘Siempre amanece’
Una noche, un cuerpo indefenso, una sombra, un abuso, un miedo, un daño irreparable.
Con gran delicadeza, autor e ilustradora ponen imágenes al horror de la violencia sexual contra la infancia y la adolescencia. Con estas palabras La Maleta Ediciones nos presenta ‘Siempre amanece’, un álbum ilustrado de Juan Mata y Carolina Luzón. Con ellos hemos charlado sobre este proyecto.
¿Cómo nace este proyecto? Juan Mata: “Por un deseo de llevar a un álbum ilustrado un asunto tan lacerante como el de los abusos sexuales contra la infancia y la adolescencia. Considero que los libros infantiles deben explorar también las zonas oscuras de la existencia humana. No es un capricho ni una provocación. Si damos crédito a las cifras habituales sobre violencia sexual en la infancia y adolescencia, deberíamos aceptar que casi el 30% de ellos la ha sufrido en esos años, lo cual es una atrocidad. Eso quiere decir que para muchos de los alumnos que asisten a diario a los colegios o los institutos esa lacra no es un asunto imaginario sino vivido. Siempre que en algún centro escolar me he referido a esta cuestión he comprobado que la inmensa mayoría de alumnos sabía de qué estaba hablando, tenían noticias al respecto y lo habían comentado entre ellos”.
¿Cómo llega a tus manos este proyecto? Carolina Luzón: “Me llega a través de Juan Mata, el autor del texto. Ya habíamos intentado trabajar juntos en una ocasión anterior pero no llegó a materializarse y en esta ocasión no dude en aceptar su propuesta”.

¿Qué te pareció la propuesta de Juan Mata para este libro? “Igual de interesante que de compleja. El tema del que habla el libro, el abuso sexual a menores, es muy delicado, muy duro y conseguir tratarlo sin que fuese demasiado desagradable o explicito fue todo un reto”.
¿Qué van a encontrar los lectores y lectoras en ‘Siempre amanece’? “Pues delicadeza, sensibilidad, belleza -nos cuenta Juan Mata-. El drama que se aborda no admite frivolidad ni zafiedad. Si de lo que se trata es de mostrar los dañados sentimientos de una víctima de abusos es obligado hacerlo con la máxima prudencia y el máximo pudor. Y hacerlo además con imágenes que sugieran más que evidencien. Hemos considerado que en este caso las metáforas y las insinuaciones eran la vía más valiosa para hablar sin ocultar, para mostrar sin angustiar”.
“Pues encontrarán un libro hecho con muchísimo respeto, que me encantaría que pudiera ser una herramienta efectiva para poder afrontar el tema con las víctimas de abuso -afirma Carolina Luzón-. Las imágenes dan pie a muchas interpretaciones, pueden abrir muchas puertas y facilitar el diálogo y la comprensión de la gran variedad de situaciones y emociones que suscita esta problemática”.

¿Cómo valoras el formato de álbum ilustrado para abordar asuntos como los que aborda este libro? “Nos parecía el formato apropiado, teniendo en cuenta además los potenciales destinatarios del libro -continúa Juan Mata-. La estrecha unión entre palabra e ilustración hace del álbum ilustrado el medio idóneo para contar una historia de modo preciso y mesurado. La condensación que requiere un álbum nos desafiaba a plasmar lo esencial sin perderse en divagaciones. La secuencia visual es en este caso fundamental. Los ojos o los brazos de un depredador sexual, por ejemplo, pueden ser protectores o hirientes, de modo que las imágenes que mostraran esa dicotomía debían poseer una gran carga simbólica para, como decía antes, decir lo indecible, para dejar constancia sin necesidad de agredir la mirada”.
Háblanos un poco del trabajo previo al libro, me refiero a esa fase de investigación, de pruebas, no sé si de dibujos en algún cuaderno… “Aunque cada proyecto tiene vida propia y crece de una manera diferente, la fase previa suele ser la misma. En mi caso, pensar. Pensar y pensar hasta que se va dibujando en mi cabeza -nos cuenta Carolina Luzón-. Hablé con Juan para entender bien qué le había motivado para realizar este texto y qué quería conseguir con él. No he hecho ningún dibujo preliminar, ni siquiera un story, en esta ocasión cada imagen me ha dado pie a la otra y el libro ha ido creciendo poco a poco. De hecho se ve una evolución de la primera a la última página que es la que he ido sufriendo yo en los 4 meses en los que estuve trabajando en este proyecto”.
¿Qué te parece el trabajo de Carolina en este proyecto? ¿Cómo ha sido el trabajo con ella? “Excelente, como se puede deducir de lo que vengo diciendo. Es una gran ilustradora. Ha sido un trabajo cooperativo, de diálogo permanente -afirma Juan Mata-. Era un camino que debíamos hacer juntos, que nos afectaba a ambos. Si bien había un texto inicial que servía de guía, lo cierto es que Carolina lo desbordó y fue creando imágenes cada vez más autónomas y sugestivas que hizo que en algunos momentos hubiera necesidad incluso de alterar el texto, pues ella iba contando una historia visual a la que el relato debía ajustarse. Ese diálogo ha sido muy respetuoso por ambas partes y muy fructífero”.

¿Qué dirías que tienen de característico tus ilustraciones para este libro? “Quería que fuesen imágenes luminosas, que pudieran transmitir una idea de calma y esperanza a pesar del dolor -asegura Carolina Luzón-. Aparecen, como en todas mis imágenes, las texturas, que en este caso simbolizan las diferentes capas que vamos acumulando en la vida. A veces las capas que ponemos sobre los problemas para no verlos, para no tener que afrontarlos. Colores tenues, cálidos y fríos. Imágenes simples y complejas a la vez, llenas de simbolismo y significado. Detalles ocultos”.
¿Qué hay de diferente con respecto a otros trabajos? “Por primera vez utilizo el libro como objeto, es decir, el hecho de que se divida en dos partes para hablar de esta dualidad de situaciones, de sentimientos, que se pueden generar en las víctimas. Por eso las imágenes usan esta división, para separarse, para mezclarse, para confundirse”.
¿Con qué técnicas trabajaste en este caso? “He realizado todos las imágenes con a tableta gráfica”.

Cuéntanos un poco más sobre el proceso de elaboración de este libro. “Exceptuando dos imágenes que son un poco más explícitas para centrar el tema, las demás, diría que se pueden aplicar a cualquier tipo de problemática, son muy abiertas y metafóricas y pueden dar pie a muchas y personales interpretaciones. Creo que hay una evolución hacia la abstracción, hacia la transmisión del mensaje, cada vez más directo y con menos elementos”, afirma Carolina Luzón.
¿Cómo ves también el libro como herramienta para profesionales que trabajen con menores? “Justificaría con creces la publicación del libro si en alguna consulta pediátrica o psicológica, o en alguna biblioteca o aula, el libro sirviera para quebrar el silencio y la angustia de alguna víctima de abusos -confiesa Juan Mata-. En algunos casos, el libro puede servir para abrir los ojos, pero en otros también para abrir la boca, como sucede con la protagonista del relato. Lo normal en las víctimas es encerrarse en el mutismo, entre otras razones porque no tienen palabras para esa experiencia, no saben qué ni cómo decir lo que les ha pasado. Sienten vergüenza además y miedo a hablar. Si el álbum sirviera para crear un espacio de seguridad y confianza, el objetivo estaría cumplido con creces”.
Álbum Ilustrado
Guridi plantea en ‘Straniero’ el paradigma de la identidad sin rechazos
‘Straniero’ es un álbum ilustrado de Guridi, en el que el ilustrador ofrece una reinterpretación de la historia de Robinson Crusoe, y lo hace desde la perspectiva de Viernes. Editado por Kite Edizioni en Italia, hemos charlado un poquito más con su autor sobre este proyecto.

Lo primero es preguntarte por el embrión de este proyecto. ¿En qué momento decides abordar esta visión tuya de la historia de Robinson Crusoe? “La novela de Daniel Dafoe cae en mis manos muy joven, quizás sea de mis primeras lecturas junto a Frankenstein (por cierto, encuentro bastantes similitudes entre ambas, pero bueno, esa es otra historia) y siempre me ha fascinado la idea de la soledad compartida que impregna esta obra”.
¿Qué vamos a encontrar en las páginas de ‘Straniero’? “Straniero plantea el paradigma de la identidad, pero desde el punto de vista del arraigo, sin rechazos. Plantea como nuestra visión debería ser global en el más maravilloso de los sentidos, sin miedos, sin localismos, sin despreciar lo diferente”, asegura Guridi.

¿Cómo se aborda un proyecto con una historia que está tan arraigada en el imaginario colectivo? “Pues intentando aportar algo nuevo. No pretendo hacer crítica de la novela original ni exponer una perspectiva diferente en la que las visiones encontradas no sean lo clásico del encuentro de dos mundos, sino mostrar la visión del que recibe al invasor, el que valora y pone en contexto su riqueza natural y cultural desde el respeto”.
Respecto a la historia, al texto, me gustaría que nos hablaras de esas palabras que incluyes de la lengua del archipiélago de Juan Fernández. “En este álbum el proceso de documentación ha sido bastante intenso, la lengua, la flora, la fauna, las costumbres,… Me interesaba profundizar en aquello que el invasor encontraba al llegar y no era capaz de valorar ni respetar, por eso era importante nombrar como ellos nombran, en su lengua original”, nos cuenta Guridi.

¿Cuál era tu relación con la historia de Robinson Crusoe antes de este proyecto? “Como te citaba antes, tiene que ver con mis primeras lecturas y películas, con lo que forma parte de mi, con sentirse naufrago en el mundo actual”.
¿Ha cambiado tu visión de la historia tras todo el proceso de este proyecto? “Por supuesto, me ha abierto los ojos a planteamientos más solidarios, más conscientes y a pensar con más sentido común”, afirma Guridi.

Respecto a las ilustraciones, ¿qué dirías que tienen de característico? “Son ilustraciones deliberadamente poco definidas, con trazos expresivos y utilizando binomios de imagen y símbolos para ahondar en lo conceptual frente a lo descriptivo”.
Háblanos del color, ¿por qué ese binomio naranja y azul? “La idea es contrastar dos miradas diferentes, la del invasor y la del invadido, en principio quería realizar el proyecto sobre azulejos, de ahí el azul y or otro lado quería superponer el naranja a modo de veladura para forzar la mezcla de ambos”, continúa Guridi.

Sabemos que entre tus manos bailan muchos más proyectos, más a corto o largo plazo. ¿Qué nos puedes contar al respecto? “Pues a raíz del fallecimiento de mi madre, he tenido que posponer proyectos en los que la parte cómica o infantil estaban más presentes, centrándome en proyectos personales que trabajan desde lo más oscuro de mí. En concreto llevo adelante dos proyectos muy complejos: una versión de la Divina Comedia de Dante y un proyecto personal basado en la memoria, el recuerdo y las sombras como archivos biográficos. En Corea acabo de publicar con Namumalmi un proyecto llamado In the Future que está teniendo muy buena acogida con ilustraciones más enfocadas a lo que quiero hacer ahora”.


“Por otro lado estoy colaborando en proyectos muy curiosos con gente en Portugal y buscando planteamientos expositivos que están entre la pintura, el diseño y la ilustración. En total son más de 15 proyectos esperando a desarrollarse en estos próximos años”.
Álbum Ilustrado
Evelyn Daviddi ilustra ‘¿Qué es el sonido?’
¿Qué es el sonido? Hay sonidos cercanos, como la voz o los latidos del corazón, y sonidos lejanos, como el viento que sopla entre los árboles. Algunos sonidos pueden asustar, como el rugido de un león; otros nos hacen sentir bien, como la voz de un padre o una madre. De hecho, los sonidos transmiten imágenes y sensaciones, cuentan historias y nos emocionan. Muchos sonidos juntos crean el ritmo y la música. ¿Y el silencio? Hay silencios que hay que llenar de palabras, y otros preciosos que hay que cuidar… ‘¿Qué es el sonido? ¡Somos nosotros!’ es un libro lúdico y poético editado por Takatuka que consigue representar y explicar a los niños un concepto abstracto como el del sonido de una forma original y divertida. Un trabajo de Stefano Ascari y Evelyn Daviddi. Con ésta última charlamos un poquito más sobre este libro.

Lo primero, cuéntanos cómo nace este proyecto. “Este proyecto surgió a partir del primer libro de la colección «¿EL TIEMPO? ¡SOMOS NOSOTROS!», a partir de una idea de Christian Lodesani, uno de los otros dos autores. Su hijo de 5 años no paraba de hacerle preguntas sobre el antes y el después, el hoy, el ayer y el mañana, «dentro de un rato», «¿cuántos son 5 segundos?» y «¿y un año?», etc. Así que se dio cuenta de que hacía falta un libro divertido y creativo para responder a las preguntas de los niños. Me llamó a mí para las ilustraciones y a Stefano para el texto, y así nació el proyecto. Después del Tiempo, fue natural pasar al SONIDO, al ESPACIO, a la LUZ y, muy pronto, ¡llegará también el CUERPO!”.
¿Qué encontrarán los lectores en las páginas de este libro? “Los lectores encontrarán a los personajes que caracterizan al SONIDO, una familia de seres divertidos y creativos que les acompañarán en el descubrimiento del mundo de los RUIDOS y los SONIDOS, de la naturaleza, de la ciudad, de la música y del sonido que cada uno lleva dentro”, nos cuenta Evelyn Daviddi.

¿Cómo fue el trabajo con Stefano y Christian? “Trabajar con Stefano y Christian ha sido perfecto; somos amigos y hemos compartido plenamente nuestras visiones e intenciones, hasta tal punto que esto se ha convertido en una colaboración estable y duradera”.
¿Cómo fue el trabajo previo al libro? Me refiero a esa fase de investigación, de documentación, también de pruebas, no sé si de dibujos en algún cuaderno… “En cuanto al SONIDO, la preparación fue la fase más compleja: tuvimos que estudiar y comprender técnicamente la diferencia entre sonido y ruido, cómo se propagan y qué son las ondas sonoras; aunque el libro no pretende ser científico, debía ser preciso y contener información correcta -continúa Evelyn Daviddi-. Por eso fue muy valiosa la ayuda de Zoe, mi hija, que es música y se licenció en el Conservatorio. Para los dibujos tengo un cuaderno de bocetos y la creación de los personajes es siempre la parte más divertida”.

¿Qué nos cuentas del uso del color en este álbum? “El color es un elemento narrativo fundamental en este álbum: da vida a los personajes y las situaciones; el rojo representa, inevitablemente, el sonido agudo, y para el ruido me pareció perfecta la mezcla de colores que se superponen. Además, las partes en blanco y negro realizadas con grafito son necesarias para la comprensión narrativa del color, que dialoga con el lápiz y se expresa gracias al espacio visual que el grafito le concede”.
¿Qué dirías que tienen de característico tus ilustraciones para este libro? ¿Qué hay de nuevo o diferente con respecto a otros trabajos? “Sin duda, el rasgo distintivo de este y de todos los libros de la colección es la personificación de conceptos abstractos. Los sonidos que se convierten en personajes crean empatía con el lector y hacen más comprensible un tema que no resulta evidente a primera vista”, asegura Evelyn Daviddi.

¿Con qué técnicas trabajaste? “He trabajado con una técnica mixta: pasteles, rotuladores y témpera, alternados con lápices de grafito de diferentes grados de dureza. Además, he completado y retocado todo el trabajo de forma digital”.
Danos algunas pinceladas sobre el proceso de realización de este libro. “El libro ha surgido y se ha elaborado partiendo siempre de ideas comunes a los tres autores; los dibujos completan el texto y el texto respalda y refuerza los dibujos. Ha sido un auténtico trabajo en equipo”, confiesa Evelyn Daviddi.

¿En qué trabajas ahora? ¿Algún proyecto nuevo? “Ahora mismo estamos empezando a trabajar en las ideas para el quinto libro de la colección, el dedicado al CUERPO; en España, si no me equivoco, aún no han salido ni siquiera los del ESPACIO y la LUZ. ¡Espero poder tener pronto en mis manos también la edición española de todos los libros de la colección! ¡No dejéis de estar en contacto, por favor!”.
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