Cómic
Juan Gallego y los rincones de la mente en ‘La plaga’
Pedro lleva una existencia metódica y monótona centrada en su trabajo como arquitecto y apartada del mundo. Un día encuentra una plaga de gusanos en su despensa, lo que desencadena inquietantes sueños y sucesos que activan sus miedos más profundos. Mientras lucha contra ella, su vida se desmorona. Así nos presenta Reservoir Books ‘La plaga’, un cómic de Juan Gallego con su hermano Javier Gallego. Sobre esta novela gráfica hemos hablado un poco más con Juan.

Lo primero que me gustaría que me contaras es cómo nace todo este proyecto, ¿dónde está el origen de este cómic? Juan Gallego: “Tanto a mi hermano como a mí nos gusta mucho el cómic desde nuestra adolescencia. Ya siendo más mayores, siempre habíamos pensado que nos gustaría hacer algo en ese sentido juntos. Javier tenía una idea de una historia que la tenía como a medio desarrollar. Era una especie de cuento, basado en una cosa que le había pasado, que es que había tenido una plaga de gusanos en su casa, y lo usaba de excusa para luego llevárselo a otro sitio. Javier tenía el cuento a medio hacer y yo estaba enredado en otras cosas”.
“Me puse a trabajar y colaborar con una fundación que se llama ‘Por Causa’, que hace cosas sobre periodismo y migración. Y con esta fundación hice un cómic corto sobre la valla de Melilla. A raíz de esto me apetecía hacer cosas de cómic, y animé a Javier a acabar ese proyecto que tenía a medio hacer. Estaba muy liado por entonces, pero yo estaba como muy caliente. Javier tenía un poema que había hecho que me gustaba mucho, que hablaba también de cosas de migración, y le dije que mientras se desliaba, yo iba a hacer algo, como de diez páginas o así, trabajando en ese poema.Cuando le mandé las primeras páginas de ese cómic, esa ‘cosa’ corta que estaba haciendo con su poema, pues la vio y me dijo: “hay que alargarlo, hay que intentar hacer una cosa más larga y que lo publiquen como un libro independiente”. Estuve una semana dándole vueltas, rehaciendo la escaleta, y vi que sí que se podía alargar para que tuviera en torno a 50 páginas, para que ya fuera publicable como libro independiente”.
“Y eso acabó en ‘Como si nunca hubieran sido’, que fue nuestra primera novela gráfica, que se coló por medio, porque ‘La plaga’, que era lo que queríamos hacer, era nuestra primera idea de cómic. En ese proceso, a Javier le dio tiempo a acabar el guión de ‘La plaga’. El primer cómic tuvo su éxito, obtuvo algún premio, y el editor nos preguntó por otros proyectos, y le hablamos de ese proyecto de ‘La plaga’. Le mandamos el guión y le gustó mucho. Así que ya sí que nos pusimos con él. Ese es un poco el contexto en el que nace el proyecto. Yo contento porque, en ese sentido, éste cómic ha sido al final más complejo técnicamente, visualmente, y la práctica y la soltura que me dio el otro, pues me ha venido bien, la verdad”, nos cuenta Juan Gallego.

Y, Juan, ¿qué se van a encontrar los lectores cuando empiecen a pasar las páginas de ‘La Plaga’? “Pues se van a encontrar una historia, yo creo que muy bien tramada, eso es mérito de Javier. Va avanzando muy poco a poco y en la que, al final, de repente, todo tiene sentido. Hay momentos donde te sientes desorientado. Tiene que ver con las cosas que le pasan al protagonista, y es posible que no entienden muy bien qué está pasando. Pero, al final, todo tiene su sentido… Muchos lectores me están diciendo que les invita a una segunda lectura muy rápida. Y, visualmente, mi aporte principal al cómic, a través de los distintos estilos que se manejan, es tratar de apoyar esa narrativa de la forma más contundente y expresiva posible. Los estilos se adaptan un poco a lo que está ocurriendo, a lo que está sintiendo el protagonista”, asegura Juan Gallego. “Ese cambio de estilos no es gratuito. No es cambiar de estilo por cambiar de estilo, sino que tiene el sentido de apoyar la narración, que siempre tiene que ser la función del dibujo, yo creo, en una novela gráfica”.

Me gustaría que me hablaras precisamente un poco de eso, de esa variedad de estilos. Es cierto que que cuando empiezas a pasar las páginas, hay partes que son como muy diferentes a otras. “Son muy diferentes y en una primera ojeada, lo que tiende a pensar la gente es que esto va a ser difícil de seguir o difícil de conectar. Lo que pasa es que yo creo que cuando lo lees, todo tiene sentido. De repente cuando lo estás leyendo, entiendes y ves el porqué de los cambios de estilo, y se entienden. Al final, la historia corre en diversos planos temporales, y adopté distintos estilos en función de los distintos tiempos en los que transcurre la historia. También hay distintos estados de consciencia en los que se encuentra el protagonista y también ese aspecto quise diferenciarlo a través de los estilos, potenciar esos distintos estados en los que se encuentra el protagonista y que influyen en la historia -continúa Juan Gallego-. Por ejemplo, parte de la historia se desarrolla a través de los sueños del protagonista. Los sueños tienen cada uno su propio estilo, un poco también en función de lo que está pasando. En los sueños, eso que dicen que soñamos en blanco y negro, pues aproveché esa excusa para que, por ejemplo, los sueños tengan esa coherencia”.
“Dentro de que aparentemente todo visualmente es muy dispar, yo creo que cuando lo lees y a medida que avanza la historia, todo coge mucha más coherencia y conexión de lo que a primera vista el libro pueda parecer”.

¿Qué dirías tú que tienen de característico tus ilustraciones, tus dibujos para este cómic? ¿Qué tienen quizás de diferente con respecto a ese otro cómic que me comentabas o a otros trabajos? “Bueno, en el anterior el estilo me vino a la cabeza muy directamente, como la historia era una historia muy dura, muy oscura, pues utilicé un estilo que reflejaba eso perfectamente. Era un blanco y negro muy roto, no había colores, pero sí que había grados de grises, y la línea estaba como muy suelta, muy rota. Trataba de transmitir totalmente la situación de desesperanza de las personas que cruzan el Mediterráneo intentando llegar a Europa en busca de una vida mejor. Una situación muy dramática y el estilo buscaba reflejar eso”, asegura Juan Gallego.
“En ‘La Plaga’, pues cambia totalmente, aunque la idea al final es la misma, es decir, que el estilo se subordine a lo que cuenta el libro, a la narración. Lo que es la trama principal, lo que sería la línea argumental principal del libro, tiene un estilo como más estándar, más convencional, que a mí quizá, a nivel dibujístico, me resulta más natural. Por asimilarlo a algo, te diría un poco estilo cómic americano, es a lo que más se podía parecer, que es mi mayor influencia en ese sentido, yo es lo que más he leído. Ahora no tanto, ahora leo más europeo, pero durante muchos años, en mi adolescencia, me hinchaba a ver tebeos de superhéroes, y te influye mucho eso. Frank Miller para mí pues es una influencia como muy fuerte. Y después, lo que te comentaba de cambiar de estilos en función de la narración”.

¿Con qué técnicas sueles trabajar? ¿Cómo es un poco tu proceso? “Tengo que trabajar en digital porque, vamos, por mis circunstancias personales es que es la alternativa lógica y natural. Me pasó en el otro cómic. También doy clase en la universidad, y tanto por cuestiones de tiempo, como porque no tengo un sitio, un estudio, con una mesa donde yo me pueda sentar con calma, lo que hago es dibujar a lo mejor a golpes de cuatro o cinco horas, y ahí lo digital me ofrece una solución que es imbatible en ese sentido.Este cómic lo he ido haciendo a veces en el tren, cuando iba al trabajo, ¿sabes? Cuando tengo una hora, pues me siento y me pongo a dibujar. Entonces lo he hecho principalmente con el iPad y Procreate -afirma Juan Gallego-. En el anterior usé Photoshop, pero en este proceso acabó apareciendo el iPad y probé Procreate y aluciné en colores. Es un programa que es muy parecido a los medios tradicionales analógicos, es decir, tú coges el lápiz, eliges tu herramienta, ya sea un pincel, un lápiz, un carboncillo, te pones a dibujar y enseguida obtienes resultados muy similares a los que obtendrías usando los medios tradicionales, entonces la curva de aprendizaje es súper rápida. Además los desarrolladores del programa te responden a las dudas y problemas que puedas tener. También me gusta mucho la filosofía de las personas que lo gestionan, que están muy en contra de la inteligencia artificial, ellos lo que quieren es dar soluciones para los artistas, dibujantes, pintores, dar una solución digital”.

¿Cómo es trabajar con tu hermano? Porque, no sé, mucha gente dirá, qué guay, porque está con su hermano. Y por otro lado igual dicen, entre familia… “Nosotros nos llevamos muy bien, siempre nos hemos llevado muy bien desde pequeños. Los dos decimos lo mismo: “mi hermano es mi mejor amigo”. Tenemos mucha confianza el uno en el otro, nos consultamos, ya no solo cuestiones de cómics, sino cuestiones serias de la vida. Es una de las personas de las que más me fío y entonces, en ese sentido, cuando tienes ese nivel de compenetración y te llevas tan bien, pues es fácil. Bueno, hay una cosa, mi hermano es una persona muy exigente, muy perfeccionista y a mí me dicen que también. Pero respetamos mucho el espacio de cada uno”
“Durante el proceso, trabajando con su guión, le podía ir consultando dudas, posibles cambios, se los explicaba, y él me ha dejado hacer ahí, le ha parecido lógico y normal también, porque además es que efectivamente eran cambios que resultaban naturales. Hasta que no te pones a aterrizar, ya en dibujo en línea, lo que dice el guión, hay cosas de las que es muy difícil darte cuenta, porque yo mismo al leerlo no me había dado cuenta. Él confía mucho en mí, consultamos todas las decisiones, y listo”.
Cómic
Giovanni Rigano ilustra ‘Weekly’, el primer spin-off de Blacksad
Dustin es un adolescente holgazán acostumbrado a deambular por las calles de Nueva York. Bajo la presión de su inefable abuela, tratará de ganarse la vida con los oficios más pintorescos: fotógrafo para la policía, soplón o incluso empleado de pompas fúnebres… Hasta que descubra su verdadera vocación: reportero… ¡Un oficio que le llevará a ser conocido un día con el nombre de ‘Weekly’!
Desde las páginas de Blacksad, la obra maestra de Juan Díaz Canales y Juanjo Guarnido, llega este spin-off con guión del cocreador de la serie original e ilustrado por el artista italiano Giovanni Rigano.

Primero, cuéntanos cómo nació este proyecto. “Nació del deseo de Canales y Guarnido de expandir el universo de Blacksad, dando a algunos personajes secundarios de la serie principal la oportunidad de contar sus propias historias”.
¿Cuál es la idea detrás de este spin-off de un cómic como Blacksad? “Se trata de apropiarse de los códigos estéticos y narrativos del mundo de Blacksad y hacerlos nuestros, para que el resultado sea respetuoso tanto con la serie original como con mi trayectoria profesional”, afirma Giovanni Rigano.

¿Qué encontrarán los lectores en las páginas de este cómic? “Una historia policíaca con elementos de crítica social, en este caso el Código del Cómic y el tema de la censura. Es una historia típica de Blacksad, con un toque de humor”.
¿Cómo fue trabajar con Juan Díaz Canales? “Fue increíblemente fácil. No el trabajo en sí, que obviamente fue largo y exigente, sino la relación con los dos autores, que se basó en el respeto y la confianza mutuos desde el principio”, asegura Giovanni Rigano.

¿Cuál fue el trabajo previo al libro? Me refiero a esa fase de investigación, documentación, pruebas, no solo a dibujos en un cuaderno… “Ya tenía mucho material listo: fotos antiguas de Nueva York, fotos de objetos y portadas de cómics antiguos de los años 50. Y, por supuesto, los cómics de Blacksad, que sirvieron de inspiración para coches, edificios, ropa, etc. Uní las piezas, busqué las que faltaban y creé bocetos de personajes, lugares y mapas. Los mapas, sobre todo, me ayudan a situar a los personajes en entornos coherentes, y creo que esto ayuda a sumergir al lector en la historia”.
Háblame un poco del desarrollo del personaje. “Weekly es un personaje que ya conocía y me encantaba. Mi primer contacto con el cómic fue en el Festival de Angulema hace 25 años, y Blacksad fue una de mis primeras adquisiciones -nos cuenta Giovanni Rigano-. Así que dibujarlo fue algo natural, también por su lado humorístico, que conecta tan bien con mis sentimientos. Canales me indicaba qué animales representaban los demás personajes y yo los dibujaba a partir de ahí”.


¿Qué características dirías que tienen tus ilustraciones para este libro? ¿Qué hay de nuevo o diferente en otras obras? “Fue la primera novela policíaca en la que trabajé, y fue un gran reto dominar los códigos del género. A lo largo de mi carrera, siempre he intentado que cada serie sea única. No creo que el estilo sea idéntico a la estética, por eso me gusta adaptar el diseño gráfico a la historia. En este caso, el mayor reto fue encontrar la paleta de colores adecuada. La de Blacksad suele ser oscura, y la representación en papel puede ser delicada. Los consejos de Guarnido y varias pruebas fueron vitales en este sentido”.

¿Qué técnicas utilizaste? “Digitalmente. No hay ni un solo dibujo original de este libro”.
Cuéntanos algo más sobre el proceso de creación de este libro. “El trabajo se divide en tres pasos: maquetación, tinta y color. Compartí cada uno de estos pasos con los autores para que me asesoraran durante el proceso. Además de los diseños, también les envié bocetos de nuevos entornos y personajes. En cuanto al color, cada vez que terminaba diez páginas, revisaba y ajustaba las diez anteriores para que el resultado fuera armonioso y la narrativa fluyera, incluso en cuanto al color”, afirma Giovanni Rigano.

¿En qué estás trabajando ahora? ¿Algún proyecto nuevo? “Recientemente terminé una novela gráfica titulada War, que se publicará en septiembre de 2026. Es el tercer libro de una serie escrita por Eoin Colfer y Andrew Donkin (Hodder Publishing), en la que abordamos temas importantes de forma no académica. En libros anteriores, hemos explorado la migración y el cambio climático. En esta ocasión, seguiremos a Kat, una joven adolescente, y a su familia mientras intentan sobrevivir a la invasión de un ejército extranjero”.
“También estoy trabajando en el quinto episodio de Tête de Pioche, mi serie ecológica para niños escrita por Frederic Brremaud y publicada por Dargaud, en la que una niña testaruda que habla con los animales vive intrépidas aventuras alrededor del mundo”.
Cómic
Sara Colaone ilustra la ‘Historia del arte en femenino’
En los museos nos encontramos a muchas mujeres representadas en obras de arte, pero muy pocas mujeres artistas. Pero hay muchas, y siempre las ha habido. ¿Por qué se las ha olvidado? Porque la historia del arte ha sido escrita por hombres, para hombres, y ellos se han otorgado el papel protagonista. Ha llegado la hora de que las mujeres artistas vuelvan a ser el centro de atención. Desde el Renacimiento en Europa hasta nuestros días en todo el mundo, todas estas creadoras, a menudo vanguardistas, han contribuido a la historia del arte con genialidad. Como artistas visuales, pintoras, escultoras, fotógrafas y realizadoras de vídeo, han creado obras que dan testimonio de nuestra humanidad. ‘Historia del arte en femenino’ muestra a las artistas trabajando lo más cerca posible de la creación de sus obras. Un cómic de Marion Augustin y Sara Colaone que edita Garbuix Books. Con Sara hemos charlado un poquito más sobre este proyecto.

¿Cuál es el origen de este libro? “Este libro responde a una necesidad de conocimiento y justicia”, señala Sara Colaone.
¿Qué encontrarán los lectores en las páginas de este cómic? “Obras de arte con una fuerza innovadora sorprendente, personalidades adelantadas a su tiempo, dibujos que fusionan la realidad histórica con la urgencia de la creación y numerosas respuestas a una pregunta fundamental: ¿por qué las mujeres han sido a menudo excluidas del mundo del arte?”

¿Cómo fue trabajar con Marion? “No conocía a Marion; fue la editora Marine Tasso de Casterman quien nos puso en contacto para trabajar en este libro, y fue una experiencia maravillosa -asegura Sara Colaone-. Su escritura es clara, pero su investigación histórica revela una visión profunda y poco convencional. Inspirarme en sus textos fue inspirador para mí, ya que crecí con el arte y estudié su historia”.
¿Cómo fue el trabajo previo al libro? Me refiero a las fases de investigación, documentación y prueba, y quizás a algunos bocetos en un cuaderno… “El libro explora obras de arte desde el siglo XVI hasta la actualidad, y hay muchos niveles narrativos: las vidas de los artistas, sus obras y los jóvenes que descubren el arte, acompañados por las deidades Apolo y Artemisa. Por lo tanto, era importante dibujar con un estilo que respetara todos estos niveles de interpretación. Así que primero dibujé en un cuaderno a los dos adolescentes y luego dibujé un concepto para un interior holandés del siglo XVII, buscando un punto en común donde pudiera combinar línea y color. Finalmente, se me ocurrió la idea de tratar a las deidades con un estilo aún diferente, para enfatizar su naturaleza incorpórea”, nos cuenta Sara Colaone.

¿Cuál fue tu mayor descubrimiento después de completar esta obra? ¿Cuál de los personajes del libro es tu favorito? “La artista contemporánea Julie Mehretu, a quien tuve la oportunidad de ver en la Bienal de Venecia de 2024”.
¿Qué dirías que es característico de tus ilustraciones para este libro? ¿Qué es nuevo o diferente en comparación con tu otro trabajo? “La combinación de diversas técnicas: grafito con la tinta negra que suelo usar, combinado con pasteles, acuarelas y coloreado digital. Esta mezcla ofrece infinitas posibilidades interpretativas que respetan la diversidad de estilos de las obras y permiten representarlas sin distorsionarlas”, afirma Sara Colaone.

Cuéntanos un poco más sobre el proceso de creación de este libro. “En mi opinión, la parte más compleja fue la creación del storyboard, que requirió incluir una gran cantidad de información y matices de significado en tan solo unas pocas tablas. También fue un reto referenciar gráficamente a algunos artistas contemporáneos, respetando al mismo tiempo la forma en que quieren presentar su trabajo. Este obstáculo me dio la oportunidad de reflexionar sobre el poder del cómic como herramienta de difusión y reflexión, además de enfatizar el tema de la originalidad y la interpretación”.

¿En qué estás trabajando ahora? ¿Algún proyecto nuevo? “Tengo algunos proyectos en mente, pero por ahora es alto secreto”.
Cómic
Álex de la Fuente nos presenta a ‘Pinito del Oro’
Álex de la Fuente nos trae un cómic sobre la vida de ‘Pinito del Oro’, la mayor trapecista de la historia del circo, un cómic en blanco y negro de 24 páginas donde Álex cuenta la historia de la trapecista, que era su tía, porque estuvo casada con su tío Juan de la Fuente. “Una historia escrita y dibujada desde el más profundo respeto hacia la persona que era Pinito y con toda la admiración del mundo, señala Álex de la Fuente, con el que hemos hablado un poquito más sobre este trabajo.
Lo primero, cuéntanos cómo nace este proyecto. “Desde que soy socio de la asociación de amigos del cómic de Extremadura, Extrebeo, siempre he estado publicando en las obras colectivas de la línea editorial que tiene la asociación, como el fanzine “Harto”, las adaptaciones literarias o “El dragón de los sueños”, pero una publicación, con obras auto conclusivas de autores individuales o guionista y dibujante, llamada los cuadernillos de Extrebeo, se me resistía. Se trata de una grapa de 24 páginas en blanco y negro con temática libre, yo llevo unos años muy liado con el proyecto ‘Inclusion Man’, además de algunas publicaciones para “Carmona en viñetas” y carecía de tiempo físico para llevar a cabo algo tan extenso en solitario”, nos cuenta Álex de la Fuente.

“Pero el año pasado me vi con ganas y me ofrecí para encargarme de uno de los varios cuadernillos que se publican cada año. Al pensar en qué podría hacer, me vino a la mente la figura de Pinito del Oro, la más famosa trapecista de la historia del circo, que estuvo casada con mi tío abuelo Juan de la Fuente. En mí familia siempre estuvo su historia muy presente y me animé a investigar su vida y ver si daba para una historia. Obviamente, la vida de Pinito del Oro da para un álbum mucho más extenso y cuando me puse a documentarme tuve que hacer piruetas propias de un trapecista para comprimir una vida tan apasionante como la de esta mujer. Pero al final pudo ver la luz, y estoy tremendamente orgulloso del resultado, de la acogida que está teniendo tanto en la familia como en amigos y lectores, y creo que este cómic sobre la que ha sido una de las figuras más relevantes del circo de la historia era un merecido homenaje y servirá para darla a conocer y engrandecer aún más su recuerdo”.
¿Qué encontrarán los lectores en las páginas de este cómic? “Se encontrarán lo que es sin duda una de las vidas más apasionantes que conozco, una historia de superación, de adversidad, de alegrías y tristezas -continúa Álex de la Fuente-. La vida de Pinito del Oro es un viaje a la España de los años 40, la España de posguerra, con el contexto del circo de los hermanos Segura, una vida nómada de pueblo en pueblo, deleitando con los espectáculos circenses. Una historia que repasa la vida de la trapecista desde su infancia, su aprendizaje de las técnicas del trapecio, su triunfo en el circo “Ringling Brothers” de Estados Unidos, su historia de agridulce amor, y su retirada en su querida tierra, Gran Canaria”.
“La historia está compuesta de un pequeño prólogo, y de 5 capítulos, los nombres de los capítulos llevan los títulos de los libros que escribió esta artista multidisciplinar, y cada capítulo trata sobre cada una de las etapas de su vida. Sin duda lo que encontrarán en este cómic, es la sorpresa de conocer la figura de una mujer luchadora que rompió todos los cánones establecidos para una mujer en las décadas de los 40, 50 y 60”.

¿Cómo fue el trabajo previo al tebeo? Me refiero a esa fase de investigación, de documentación, de pruebas, no sé si de dibujos en algún cuaderno… “Me llegó un artículo sobre ella que detallaba algunos episodios de su vida que desconocía, y me pareció, un pedazo de historia para el cuadernillo de Extebeo que me disponía a hacer sin saber muy bien de qué, cuando leí el artículo sobre Pinito, tuve claro que el cómic iba a ser sobre ella. Todo empezó rebuscando en los cajones de mi abuela fotografías antiguas que había visto mil veces, yo fui malabarista y clown muchos años de mi vida, siempre sabiendo que había sido sobrino nieto de la más grande trapecista de la historia, entonces había visto esas fotos durante toda mi infancia. Al empezar este cómic lo primero que hice fue sentarme con dos cajas de fotos y seleccionar un montón que había de Pinito y de mi tío Juan, para tener referencias e inspiración. También me documenté mirando la Wikipedia, vídeos increíbles en Youtube de los tiempos del NODO, y artículos periodísticos que arrojaban más datos que no conocía sobre su vida”, afirma Álex de la Fuente.
“Quería darle importancia al papel de mi tío Juan, pues gracias a que Pinito se casó con él, pudo viajar a América y triunfar por todo el mundo. Investigando también di con sus libros, y vi que sus títulos eran idóneos para titular las diferentes etapas de su vida en los capítulos de mi cómic. Me puse en contacto con su hija, Isabel de la Fuente Segura, le comenté la idea de hacer un cómic sobre su madre, le pareció genial, y bueno, también me dio datos como la fecha de nacimiento, por ejemplo. Y nada, buceé en internet buscando cualquier información relevante, fotografías impresionantes, y material audiovisual que me ayudara a poner en firme una historia sobre una vida apasionante en tan solo 24 páginas. Que quizá fuera lo más difícil, resumir su historia en tan poco espacio”.

¿Qué dirías que tienen de característico tus ilustraciones para este cómic? “Lo más característico es que usé muchas fotografías familiares como referencia, muchas de las que encontraba por internet, ya las tenía yo en física, imagina lo que eso significa, esta historia me tocaba muy de cerca, puesto que, aunque Pinito se separó de mi tío en torno al año 1970, que yo no había ni nacido, su figura siempre me cautivó y me hizo sentirme orgulloso de poder decir que era sobrino de Pinito del Oro.
En cuanto a la técnica, he intentado ser lo más fiel posible al aspecto de las fotografías antiguas que encontraba, que no eran pocas. Me ha gustado mucho encontrar fotografías en las que aparecía mi admirado tío Juan, y hacer los dibujos de sus caras ha sido muy gratificante”, confiesa Álex de la Fuente.
¿Qué hay de nuevo o diferente con respecto a otros trabajos? “Es el cómic con dibujo más realista que he dibujado, y creo que me ha hecho pensarme mejor si en el futuro optaría por un dibujo tan realista y detallado, porque es un currazo, ahora estoy más en busca de un estilo más suelto y menos perfeccionista, que no me haga tanto perderme en los detalles y dar más espontaneidad a los trazos”.
¿Con qué técnicas trabajaste? “A excepción de los plots y los bocetos de las páginas que eran a lápiz en el cuaderno, esbozados, y prácticamente sólo para ordenar las viñetas de cada página, fundamentalmente lo he trabajado de manera digital en el iPad, y también me ha pasado que ahora me gustaría salir un poco de lo digital, y hacer algo más orgánico”.

Danos algunas pinceladas sobre el proceso de realización de este cómic. “Pinceladas he dado un montón, pero en el iPad, la aplicación Procreate me ha demostrado una vez más la versatilidad que tiene para hacer todo tipo de efectos, y trabajos, desde líneas pulcras, a texturas super conseguidas, también me gusta mucho la posibilidad que da de meterle efectos de “Half Tone” muy similares a los cómics impresos en cuatricromía. He tenido que comprimir mucho la historia, pero he tenido algunas páginas para pararme a disfrutarlas, como la de su debut en el Madison Square Garden de Nueva York, en la que tenía que dibujar caballos, elefantes y bailarinas por un tubo. O la de su primera caída del trapecio, que busqué que diera la sensación de pánico que tiene que sentir una persona que cae al vacío de 15 metros de altura”.
¿En qué trabajas ahora? ¿Algún proyecto nuevo? “Actualmente tengo algunos proyectos que intento llevar a cabo, pero acabo de empezar una historia sobre un viaje que hice a Nepal, en el que estuve durante 4 meses viviendo en un orfanato en una zona rural del valle de Katmandú, y creo que es lo que más atrapado me tiene ahora mismo, y de lo cual no puedo contar mucho más. Como también me dedico al grafiti y la pintura mural, pues tengo ese desahogo artístico siempre, y aunque no pueda sacar tiempo para novelas gráficas, me puedo escapar a pintar un buen mural por amor al arte, o también de muchos encargos que me salen”.
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