Cómic
Pep Brocal nos habla de su cómic ‘Lily MegaMosca’: «Un niño o niña de tres, cuatro, cinco o seis años que lo pase bomba con los tebeos hoy, puede que continúe esa afición y de adulto siga siendo lector de tebeos y novelas gráficas»
En un futuro no tan lejano, Lily vive con su familia en una antigua casa en la ciudad. Un día, en el laboratorio químico de Solikamsk una lamentable explosión causa una nube tóxica de colosales dimensiones que se va expandiendo, cubriendo prados, montañas, ríos y ciudades. Inadvertidamente, sus efectos tóxicos generan una alteración celular en los bichos más pequeños, por la que estos mutan hasta alcanzar un tamaño sorprendente. Uno de ellos se erige en cabecilla en la rebelión contra el maltrato que han sufrido por parte de los humanos durante siglos. Mientras los mutantes intentan asaltar la casa de Lily, ella y su abuelo planean una descabellada idea para salvar a su familia. Hay carrerillas, luchas de poder, persecuciones y puñetazos. Y, sobre todo, un buen montón de insectos. Así nos presenta Mamut Cómics este trabajo, ‘Lily MegaMosca‘, un cómic de Pep Brocal. Con él hemos charlado.

¿Cómo surgió este proyecto? Pep Brocal: «Hace mucho tiempo, unos tres o cuatro años mínimo, que le daba vueltas a una historia de este estilo y para chavales. Como reza el subtítulo, quería hablar del «mundo patas arriba» basándome en esas aucas de los siglos XVIII y XIX en las que se mostraban «espeluznantes» visiones del mundo al revés. En este caso son los bichos los que toman el poder, esa es la idea base. También quería que el protagonista, una niña, sufriera algún tipo de transformación. Ello le otorga una singularidad creo que necesaria para contar sus vivencias en ese mundo alterado. Le hablé de todo ello a Stef y tiré para adelante desarrollando lo que en teoría y en la práctica debería ir explicándose en una serie de títulos por venir. Tanto él como Maxi y Ed se mostraron super receptivos, y eso es fundamental para el empujón definitivo».
¿Quién es Lily MegaMosca? «Lily es una niña que se somete valientemente al rayo transformador y se convierte en mosca, ¡tal que así! Bueno, en realidad se convierte en MegaMosca, para pasar inadvertida en medio de ese nuevo orden recién instaurado por insectos y otro tipo de bichejos como arácnidos, gusanos, etc. Camuflada como uno de ellos para que la aventura continúe -nos cuenta Pep Brocal-. La idea es que todos aquellos animalillos que hasta ahora se han visto pisoteados implacablemente por los humanos tengan también su oportunidad. Para que se tomen de una vez esa revancha pendiente o no. Eso ya se verá».

¿Cómo ha sido el proceso de elaboración de este cómic? «El proceso ha sido largo porque desde que tuve más o menos claro el enfoque fueron entrando en mi mesa algunos otros trabajos. Una vez tuve el esquema básico a seguir, lo fuí puliendo in situ, en el campo, observando muy de cerca toda clase de habitantes minúsculos (hormigas, moscas, arañas, escarabajos, cienpiés, libélulas, etc.) que venían a su vez a espiar lo que demonios estuviera haciendo yo ahí en esa mesa de pino a la sombra de un prunus con todos esos cuadernos y hojas garabateadas que el viento se llevaba de vez en cuando -recuerda Pep Brocal-. En realidad trabajar en esas condiciones, algo que así de entrada parecería «lo ideal» de tan bucólico, en mi caso supone una distracción permanente y continua. Un placer y a la vez una deliciosa pérdida de tiempo, lo contrario de lo que se espera de un profesional, vamos. Pero muy inspirador».
¿Qué dirías que tienen de característico tus ilustraciones para este trabajo? «En cada trabajo me planteo nuevos retos. Retos personales, digo -afirma Pep Brocal-. En lo que atañe al aspecto plástico, quise dotar al color de una carga expresiva y trabajar ese nuevo mundo de insectos y demás como si no se hubiera hecho aun nada en esa línea, algo completamente falso. Pero esa era la idea para si cabe encontrar soluciones propias».


¿Con qué técnica o técnicas trabajas? «El método de trabajo ha sido empezar con los bocetos a lápiz azul; pasar a tinta negra con plumilla y rotuladores de distintos grosores; escanear y trabajar el color en Photoshop con una base de acuarela y témpera también escaneada para darle un carácter más cálido, fluctuante, imperfecto y neutralizar en lo posible la frialdad del color digital -asegura Pep Brocal-. Por eso mismo de vez en cuando añado texturas, procurando de se integre todo en un conjunto armónico».
¿Qué importancia tiene el crear cómics para los más pequeños? «Mucha, creo que es fundamental que se hagan también historias pensando en los más pequeños, cosa que lleva realizando estupendamente Mamut Comics desde hace bastantes años con un fantástico elenco de autores a cual mejor -afirma Pep Brocal-. Un niño o niña de tres, cuatro, cinco o seis años que lo pase bomba con los tebeos hoy, puede que continúe esa afición y de adulto continúe siendo lector de tebeos y novelas gráficas. Y eso quiere decir lo que quiere decir, que no hay que renunciar a nada por más que tu lector sea un crío. He tenido eso en cuenta a la hora de hacer «Lily MegaMosca» y además procurando que lo pueda disfrutar de igual modo un adulto. De seis a noventa y seis años, ese es mi lema. Esa era al menos la intención. Y por cierto, que el editor ha añadido al álbum un kit de entomólogo con cuaderno de campo, lápiz y lupa para que los más pequeños ensayen ya esa posible vocación a temprana edad (risas)».
Cómic
Javier de Isusi nos traslada a ‘El año en que fuimos reyes’
‘El año en que fuimos Reyes. Tomo 1’ es lo nuevo de Javier de Isusi, ganador del Premio Nacional del Cómic 2020 con La Divina Comedia de Oscar Wilde. Ya podemos leer el tomo 1 de este cómic que edita Astiberri. Es una historia ambiciosa que nos transporta a Babilô, una ciudad universitaria y efervescente, meca de la disciplina artística del Esquinismo y lugar de origen de revueltas sociales. Con Javier charlamos un poquito más sobre este proyecto.

¿Dónde está el embrión de toda esta historia, dónde está esa chispa que te hace empezar a trabajar en este proyecto? “Pues es una chispa múltiple, tiene varios orígenes, por eso es una historia con tantas capas. La primera chispa tuvo lugar hace 25 años, cuando yo era un estudiante que estaba haciendo el Erasmus. Fue un año muy especial, un año en el que yo también fui rey de alguna manera y en ese momento me surgió la idea de hacer alguna vez un cómic de lo que estaba pasando. Pero no lo hice porque no sabía cómo abordarlo, no soy muy de autobiografías”.
“Unos años después, hace 15 años, desarrollé un proyecto en el que contaba una revolución desde el punto de vista de unos estudiantes -continúa Javier de Isusi-. De alguna manera estaba queriendo vivir ese mayo del 68 que no me tocó. Presenté el proyecto a Astiberri, pero reconozco que no estaba muy bien armado y me lo rechazaron. Volví sobre él intentando darle una vuelta, pero ocurrió algo absolutamente inesperado: el movimiento del 15-M, que resultó ser tremendamente similar a lo que yo estaba imaginando para mi cómic. Recuerdo mi incredulidad al pasar por entre las carpas del 15-M, era como ver materializado lo que yo había inventado, pero mucho más interesante porque era real. Así que mi proyecto se fue al cajón. Ya no era necesario contarlo”.

“Ahora mismo me parece que vuelve a ser interesante, incluso necesario. En un momento dado se me ocurrió juntar esas dos historias de las que he hablado y otras que también me danzaban alrededor y así surgió esta historia con tantas capas… y tantas páginas”.
¿Qué se van a encontrar los lectores que empiecen a pasar las páginas de este cómic? “A mí me gustaría que vivan, en unas páginas, la experiencia de compartir piso con los cuatro protagonistas. Que se conviertan en el quinto inquilino del piso, podríamos decir”, asegura Javier de Isusi.
¿Tú compartirías piso con alguno de ellos? “Con los cuatro. De hecho, es un poco lo que estoy haciendo. Cuando haces una historia de alguna manera la estás viviendo. Y llevo aquí metido en el piso con ellos ya como mínimo dos o tres años”.
Y sigues con ellos, porque claro, este es el tomo 1, imagino que estás trabajando en el segundo… Estoy en el segundo. Y sí, sigo con ellos”.

Javier, hay mucho de arquitectura también en este libro. Ese concepto de ciudad y Bilbao tiene mucho que ver también, ¿no? “Sí, ya en el propio nombre de Babilô están las letras de Bilbao cambiadas de orden, es una especie de Bilbao de otra dimensión. Aquí desarrollo otra de las ideas que tenía en la cabeza, que era hacer una ciudad que podría ser la Bilbao que nunca existió. En Babilô lo que he hecho ha sido poner edificios que se proyectaron para Bilbao, pero no se hicieron, o edificios que sí se hicieron, pero se derribaron. Incluso planes urbanísticos que se diseñaron, pero que no se llevaron a cabo. Lo que hago es jugar con esa ciudad que es mi ciudad, donde nací y crecí, pero como si nos la encontráramos en una dimensión paralela: se parece mucho a Bilbao, pero es distinta. También tiene cosas de Lisboa, de Praga, de Roma incluso. Aquí me he permitido sacar mi vena más arquitectónica; yo estudié arquitectura, pero no ejercí apenas la profesión.

En el cómic se habla del Esquinismo. Uno de los ejercicios que hacen los estudiantes es buscar figuras en la forma de los edificios. No sé si tú eras de esos que veías figuras en las nubes, en las montañas… “Sí, la verdad que sí. No es que haya sido un virtuoso encontrando formas, conozco a gente que se le da mucho mejor que a mí, pero me parece divertido encontrar figuras en las montañas, en las rocas, en todo. Pero el concepto de Esquinismo, en realidad, no lo inventé yo, sino que lo saqué de un relato de la escritora mexicana Laia Jufresa, a la cual homenajeo: la única profesora interesante de la facultad de Esquinismo del cómic se llama Laia. Tengo una relación especial con este relato suyo de “El esquinista”. Le pedí permiso para usarlo y ella accedió entusiasmada. Todos los fragmentos en los que mi personaje Maesa Laia habla del Esquinismo y de la historia del Esquinismo, están sacados de su relato”.
Si hablamos un poquito del dibujo, ¿qué hay de diferente con respecto a otros trabajos anteriores, Javier? “Es el primero en el que yo hago bitono, en este caso negro y amarillo. En otros cómics también he utilizado solo dos colores, pero, al final, aunque yo usara solo dos tintas, se mezclaban y daban otros tonos, por lo cual la impresión era en cuatricomía. Pero este es bitono estricto y eso le da un aspecto diferente a otros cómics que he hecho, es más… fuerte”, asegura Javier de Isusi.

¿Y por qué el amarillo, Javier? “Cuando me planteé el bitono, era por economía de tiempos, pensé que tardaría menos. Podía haberlo hecho en blanco y negro, pero me pedía algo más de luz; es una historia que para mí tiene mucha luz, de ahí el color amarillo. Y además la combinación de negro y amarillo es muy enérgica. Es un libro en el que hay mucha energía, hay luz, pero también hay sombras”.
¿Con qué técnica trabajaste en este proyecto? “Es básicamente la misma que he usado desde hace años: lápiz y acuarela. Es verdad que en cada uno de los libros lo hago de manera un pelín distinta, pero muy parecida, al fin y al cabo. Me gusta mucho trabajar con acuarela porque crea unas texturas que permiten que la acuarela trabaje un poco por mí”.
Cómic
Silvia Bezos nos sube al metro en ‘Manos de pobre’
De lunes a domingo, durante sus trayectos en metro, la protagonista de ‘Manos de pobre’ reflexiona sobre la desigualdad, el acceso al conocimiento y la cultura del esfuerzo, con un discurso cargado de humor y referencias pop que convergen en cómo las estructuras sociales moldean nuestras aspiraciones. Obra ganadora del Premio Aristas de Novela Gráfica PANG!, este cómic de Silvia Bezos está editado por la editorial Aristas Martínez. Con Silvia hemos charlado un poquito más sobre este proyecto.

¿Cómo nace este proyecto? “Cuando me da por un tema, puedo ser bastante obsesiva. “Manos de Pobre” nace de la necesidad de contarle al mundo mis reflexiones diarias en lo relativo a la diferencia de clase en un país como España y cómo esta afecta a todos los ámbitos de nuestra vida”.
¿Qué se van a encontrar los lectores en sus páginas? “El cómic nos adentra en los pensamientos de una mujer de origen humilde e intelectualmente inquieta a lo largo de siete viajes en Metro, uno por cada día de la semana -nos cuenta Silvia Bezos-. Sus pensamientos mundanos acabarán por derivar en un análisis subjetivo de los privilegios de clase. Durante este viaje veremos cómo se intercalan situaciones cotidianas, anécdotas, pensamientos banales y sesudas conclusiones con un toque cómico”.

¿Qué hay de Silvia en la protagonista de este cómic? “Para sorpresa de nadie, muchas. Las dos venimos de familias humildes, somos obsesivas, inquietas y detectamos patrones con facilidad. Ella quizás lo ha tenido un poco más jodido que yo. En el “espectro de la clase obrera”, ella está más cerca de la pobreza”, confiesa Silvia Bezos.
¿Qué ha supuesto el Premio Aristas? “Primero, un subidón de motivación. Las últimas 50 páginas, que eran las que faltaban por acabar cuando recibí el premio, las hice a la velocidad de la luz. Después, un reconocimiento que no esperaba, una sorpresa absoluta. Y por último, la confirmación de que soy autora de cómic, que es algo que aún me cuesta creer, pero me enorgullece muchísimo”.

¿Qué nos cuentas de las ilustraciones? ¿Qué dirías que tienen de característico? “Gráficamente destacaría la aparición de metáforas visuales para representar los pensamientos de la prota, la expresividad, los colores vivos y un leguaje diferencial entre la realidad y las reflexiones. Creo que acompañan bien el espíritu vibrante de la historieta”, asegura Silvia Bezos.

¿Con qué técnicas trabajaste? “Esto puede sorprender un poco, pero hice todo el cómic en Illustrator. Conozco muy bien la herramienta y, cuando lo empecé, estaba embarazada. Sabía que no iba a tener mucho tiempo entre criar, trabajar y la vida misma, así que me lo puse fácil. Está dibujado a mano con Cintiq, pero en Illustrator, que te permite aprovechar dibujos mucho más fácilmente que otras herramientas. Los primeros bocetos los hice a mano, pero enseguida cambié a digital”.

¿Qué has aprendido con este proyecto? “He aprendido a estructurar un batiburrillo enorme de ideas y a ser tenaz a la hora de sacar un proyecto ambicioso (y a priori no remunerado) adelante”.
Háblanos un poco del proceso de elaboración del libro. “Aunque venía del mundo del dibujo y la animación, necesité un empujón inicial. Para ello me apunté a un curso fantástico de novela gráfica de “Billar de Letras” en Madrid, con profes como Roberto Massó, Ana Penyas, Juan Berrio, José Robledo y Cristina Durán, entre otros. Fueron cuatro meses, si no recuerdo mal, pero suficiente para sentirme más preparada para afrontar un proyecto así. Después fue cuestión de organizarme. Primero las ideas y después el tiempo. He madrugado muchísimo durante años para sacar esto adelante”, afirma Silvia Bezos.

¿En qué andas ahora? ¿Algún proyecto nuevo? “Sigo con mi trabajo en comunicación visual en ONU-Agua. Trabajo online para Ginebra y me siento súper privilegiada de usar mis habilidades gráficas para campañas como la del Día Mundial del Agua. Respecto a proyectos personales, tengo una idea de cómic que me ronda la cabeza desde hace un par de meses, y estoy deseando ponerme al lío”.
Cómic
Arianna Pisani nos lleva a las Grandes Landas en ‘Margot’
Esta es la historia de un árbol que crece boca abajo. Es la historia de una niña que pierde a su madre y transita entre dos mundos. Es la historia que mezcla la fantasía del universo rural y la modernidad del progreso. Desde la infancia hasta la madurez. Trata del miedo, la pérdida y el cambio y de cómo la imaginación y las palabras nos ayudan en el viaje. ‘Margot’ habla del fin de un mundo, oculto en el extremo suroeste de Francia, conocido como las Grandes Landas o Landas de Gascuña. Aunque parezca increíble para quienes ahora visitan los interminables pinares de Aquitania, hasta 1910 esa misma llanura era totalmente diferente. Era un desierto. Con este planteamiento Liana Editorial nos presenta este cómic de Arianna Pisani y Xabier y Martin Etxeberria. Con Arianna hemos charlado en torno a su trabajo en este libro.

¿Cómo nace este proyecto? “El proyecto surgió de las mentes brillantes de Xabier y Martín, los guionistas de Margot. El proyecto ya estaba en marcha porque una artista anterior había realizado algunas páginas de prueba. Me enviaron un correo electrónico preguntándome si me interesaba colaborar con ellos y mi respuesta fue inmediatamente que sí :)”.
¿Qué van a encontrar los lectores en sus páginas? “Los lectores encontrarán una historia a caballo entre la historia de Gascuña y las leyendas populares de criaturas que siempre han contribuido al imaginario del lugar. Lo místico se mezcla con el esfuerzo de tiempos duros e inciertos, en plena revolución para la que nadie estaba preparado. Los lectores encontrarán la relación entre dos hermanas de edades diferentes que atraviesan momentos de extrema cercanía y lejanía, encontrarán magia y una rima que… ¡bueno, no diré más! :D”, afirma Arianna Pisani.

¿Cómo fue el trabajo previo al libro? Nos referimos al proceso de investigación, documentación, dibujos en algún cuaderno… “El trabajo previo al libro fue una fuente de inspiración inmensa para mí. Soy italiana y no conocía muy bien esta parte de la historia; y, para ser sincera, no me resultó nada fácil encontrar información sobre ese periodo, ¡fue todo un reto! Por suerte, Xabier y Martin ya habían elaborado una «biblia» que pude consultar durante todo el proceso creativo -confiesa Arianna Pisani-. Recuerdo que trabajé en pleno periodo de la pandemia, por lo que me resultaba imposible conseguir cuadernos y materiales tradicionales; de hecho, los primeros bocetos de Margot y los demás personajes fueron, en su mayoría, bocetos digitales. ¡Os envío algunos!”


¿Qué dirías que tienen de característico tus ilustraciones para este cómic? ¿Qué hay de nuevo o distinto respecto a otros trabajos? “Esta es una pregunta trampa, porque ningún artista, al menos al principio de su carrera, conoce bien sus propias características distintivas, jeje. Yo creo, al menos basándome también en lo que me han dicho otros colegas y personas que estuvieron presentes durante la realización de Margot, que las atmósferas podrían considerarse una característica. La sensación que tuve con Margot fue la de una inmersión total en la historia y, para poder contarla de la mejor manera posible, estudié las atmósferas de las distintas escenas: el cementerio, el pantano, los colores fastuosos de la villa del Prefecto; el color es un narrador más de las emociones, tanto de los personajes como del estado de ánimo que se vive”, asegura Arianna Pisani.
“Lo diferente es que se trata de mi primera novela gráfica impresa; al trabajar principalmente como colorista e ilustradora infantil, Margot me ha permitido adentrarme en un mundo nuevo, con un enfoque del dibujo totalmente diferente; ha sido una aventura extraordinaria y espero de verdad que esto se perciba entre las páginas”.

¿Con qué técnica trabajaste? “La técnica utilizada es una combinación de dos programas de coloración digital: Clip Studio Paint y Procreate; se trata de una combinación muy interesante si se quiere trabajar en los escenarios y en la atmósfera”.
Danos algunas pinceladas sobre el proceso de elaboración de este libro. “En cuanto a las pinceladas sobre la trama, lo más importante es entender dónde estamos, cuándo y quiénes son los personajes que se entrelazan en la historia de Margot -nos cuenta Arianna Pisani-. Yo, personalmente, suelo empezar siempre con manchas de color, como por ejemplo el pantano, que contiene colores tenues debido a la niebla, pero que también debe transmitir la sensación de lo inexplorado, lo salvaje y lo místico. Me ha ayudado mucho la parte natural, los hábitats de las garzas, el bosque, lo que guarda la verdad entre la realidad y el misterio. Empiezo por ahí para luego «esculpir» el color con luces y sombras. Después, una vez satisfecha con el ambiente creado, empiezo a esbozar la escena”.

¿En qué estás trabajando ahora? ¿Algún proyecto nuevo? “Ahora estoy trabajando en una novela gráfica ambientada en la era «jurásica» junto con otros dos guionistas; no puedo decir mucho porque aún está en fase embrionaria, pero todos nos estamos esforzando al máximo y espero de verdad que podamos hablar de ello pronto”.
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