Connect with us

Álbum Ilustrado

Sol Ruiz, María Belón y el viaje de ‘Kokoro y el mar’

Published

on

Sol Ruiz

Kokoro anhela conocer el mar, del mismo azul profundo que sus ojos. Se prepara para el viaje día tras día. Pero, a veces, las cosas no salen como se planean. Un accidente precipita su partida en las condiciones más inesperadas. Sin embargo, tiene todo lo que necesita para enfrentarse a la inmensidad del mar y a la gran ola que la espera en su travesía.

María Belón sobrevivió al tsunami de Asia-Pacífico en diciembre de 2004 con su marido y sus tres hijos. Esta historia nació durante el proceso de escritura del guión de la película ‘Lo imposible‘ (2012) de J. A. Bayona, cuando Jota le pidió: «María, cuéntame qué se aprende al regresar de estas experiencias tan difíciles que la vida nos hace vivir». Fue entonces cuando Kokoro emergió desde el fondo del Mar.

Así nos presenta la Editorial Libre Albedrío ‘Kokoro y el mar‘, un álbum ilustrado de María Belón y Sol Ruiz. Ellas dos nos guían en esta entrevista por el viaje de Kokoro y de este libro.

Sol Ruiz

“Kokoro nace cuando llevamos como un año trabajando el guión de ‘Lo imposible’ con Juan Antonio Bayona, y hay un momento, como en todos los procesos creativos, donde hay como un parón, que es el buscar, el para qué de esta historia, para qué se cuenta esta historia. Y entonces Jota me hace una pregunta, me la tira así como si fuera muy sencilla, y me dice: pero María, ¿cómo se vuelve de estas experiencias? Entonces yo me quedo así como congelada y le digo, es que yo esto no te lo puedo contar, yo no te puedo contar esto con palabras normales. Entonces me doy cuenta de que para mí los cuentos son una manera muy mía de explicar las cosas, de entender la vida. He sido criada con los cuentos toda mi vida, y entonces le digo, hagamos una cosa, déjame el fin de semana y yo intento contártelo en un cuento”.

“Cuando vuelvo a casa me digo, pero bueno, pero qué locura es esta, pero yo cómo le voy a contar… Cojo una cartulina, me tiro al suelo y el cuento empieza a contarse solo, absolutamente solo -continúa María Belón-. De verdad que he vivido lo que es la magia de la creación, de ser simplemente un canal, donde tu mano escribe, donde tu mente piensa, pero hay alguien que te está colocando el personaje, la trama, lo que ocurre, los detalles, y bueno, de repente me encuentro con un dibujo, con una travesía, con un personaje al que le ocurre lo que le ocurre a todo el mundo, que pasa por una circunstancia compleja en la vida, donde de repente la vida te da la vuelta, y cuando vuelves, ya nunca más, afortunadamente, puedes ser quien eras”.

Sol Ruiz

“Y esto lo cuenta Kokoro. Kokoro cuenta qué le pasa, cómo se imagina él la vida y las aventuras. La vida nunca es como la imaginas, siempre es mucho más fabulosa y mucho más aventurera, y Kokoro explica lo que te pasa cuando regresas de esas historias”, nos cuenta María Belón.

“Kokoro es una palabra que para mí es muy importante, que quiere decir corazón, pero no es un corazón latiente, es el corazón espíritu que todos tenemos dentro, eso que te hace un ser único y a la vez que te iguala con todos los demás. Entonces, todo fue muy fácil, fue muy fácil encontrar el nombre del personaje, fue muy fácil encontrar su aventura, fue muy fácil encontrar sus compañeros de travesía. Así que así es como surgió Kokoro, surgió de una pregunta: María, ¿cómo se regresa de estas experiencias en la vida?” 

“Estaba preparándome porque me iba a la Feria de Bolonia y estaba preparando en ese momento las charlas a las que iba a asistir, a las que quería presentarme, tenía alguna cita allí con alguna editorial, qué trabajos me llevaba… y de repente recibo una llamada. Me dice que es el representante de María Belón, que si sé quién es, y que ha visto unas ilustraciones mías, que ella tiene un cuento y quiere que yo se lo ilustre”, afirma Sol Ruiz.

“Me cuenta que es la auténtica protagonista de la película ‘Lo imposible’, que si había visto la película, y yo que soy súper admiradora de Bayona, no me lo puedo creer. Le dije que sí, claro, que le diera mi teléfono. Ese día además recuerdo que fui a la radio a grabar el podcast de Mucho que contar. Llegué a la radio y conté lo que me había pasado, y todo el mundo a mi alrededor no paraba de decirme que la llamara, y yo decía, bueno, ya me llamará ella (risas)”.

“Ese mismo día María me llamó y tuvimos una conversación súper larga, me comentó su proyecto, me comentó de qué iba, que era una historia basada en lo que ella había vivido desde su punto de vista ¿no? Quizás era su forma de afrontarlo, y quedamos que le iba a hacer algunos bocetos del personaje y que íbamos hablando”, asegura Sol Ruiz.

Sol Ruiz

“Te miento si te digo que puse un esfuerzo muy grande en crear el personaje, yo lo único que tenía que hacer era estar en silencio, conectarme mucho con mi interior y surgía, surgió el personaje, surgió su nombre, surgió su aspecto, surgió su descripción, surgió su aventura. Yo lo único que tenía que hacer era no traicionarlo, es lo único, y no molestarlo porque si yo le intentaba molestar él se callaba”, confiesa María Belón.

“Yo leí el texto y era esa historia ¿no? Era un viaje del héroe, que vuelve además cambiado de ese viaje. Estuvimos hablando sobre el personaje -afirma Sol Ruiz-. Ella quería que fuera atemporal, que no se supiera muy bien, que no dejara muy claro si era un chico o una chica. Me había pasado una descripción, y Kokoro era sencilla, huele a leña, a hierba fresca, cosas así ¿no? Y claro yo me preguntaba, cuántos años tiene Kokoro o cómo es. Ella decía: tiene que ser inocente, pero a la vez atrevida, una serie de adjetivos que para una ilustradora al final es como campo abierto al máximo ¿no? Pero tenía que encontrar a ese personaje que ella sí sabía cuál era. Me fui a la tinta, que es lo que suelo hacer cuando me pasan ese tipo de cosas, que me atranco. Cojo un pincel, el más viejo que tenga, y me pongo con tinta china y me dejo llevar. Entonces hice un par de bocetos de un par de personajes que a mí ya me decían algo, y antes de seguir trabajando, se lo envié a María. De repente me manda un mensaje, y me dice: es Kokoro, es Kokoro. A partir de ahí fue todo muy rápido”. 

Sol Ruiz

“La idea que tenemos es hacer una colección. Todos sabemos cómo estamos en este mundo, todos sabemos que la única solución que tenemos para continuar y evolucionar como comunidad, como especie, es generar mayor conciencia, y eso lo sabe Kokoro, lo sabe muy bien Kokoro, por eso busca un compañero y que son de alguna manera espejo el uno del otro, que son corazón y conciencia, donde esa conciencia va aprendiendo también a través de la vida y va de alguna manera dándole los secretos y consejos a Kokoro”, comenta María Belón. “Y Shiki es la conciencia que nos genera, que somos, pero que también tenemos que escuchar estando muy callados, porque cuando metemos mucho ruido no puedes escuchar ni al corazón ni a la conciencia. Este cuento tiene muchos momentos de silencio, silencio donde estos personajes se engrandecen, se escuchan para podernos contar de qué va la vida, qué es lo que realmente importa en la vida”. 

“Terminamos la película y yo me quedo absolutamente abrumada. Cómo le puedo regalar a la productora, a las dos productoras y al director, lo que ellos me han regalado a mí, porque el regalo que me han hecho no tiene nombre, una pieza de arte, de una experiencia de tu vida que además hemos conseguido hacer universal -prosigue María Belón-. Entonces se me ocurre pintarles unas acuarelas de este cuento que a ellos tanto les tocó el corazón, porque fue un momento muy bonito cuando yo compartí ese cuento, hubo muchísima emoción. Jota me dijo: este cuento tienes que editarlo, esto hay que hacerlo. Se me ocurrió hacerles unas acuarelas con mi poca habilidad pictórica, pero con mucho corazón, y les regalé a cada uno una acuarela. De alguna manera esa acuarela era como la espera, la espera de que algún día sea un cuento y pueda yo regalaros una pieza de arte, que es lo que ha hecho Sol Ruiz con estas ilustraciones y Gema Sirvent con esta maravillosa edición de Libre Albedrío”.

Sol Ruiz

“Han pasado 16 años, una de las cosas que yo aprendí cuando volví de esta aventura es que la vida tiene sus ritmos y que no puedes forzarlos, no puedes ni adelantarte ni retrasarte, porque entonces la vida te avisa y Kokoro estuvo esperando. Mucha gente me decía tienes que hacerlo, tienes que editarlo, y yo simplemente sentía mi corazón, yo sentía y decía todavía no, todavía no, ¿por qué? No lo sé. Hasta que determinadas cosas que han pasado en la vida y que están pasando y que van a pasar, Kokoro fue el que me dijo, ya tenemos que movernos. Yo desconozco el mundo editorial, desconozco absolutamente todo, y Kokoro no me lo puso fácil, me lo puso facilísimo. Ha sido un proceso bellísimo, rápido, realmente emocionante. Hemos trabajado Sol, Gema y yo como si fuéramos amigas de toda la vida, de toda la vida, que es lo que sentimos, yo creo una por la otra. Todavía no nos hemos podido abrazar físicamente, pero la comunicación ha sido de una fluidez… En realidad Kokoro nos unió a las tres, porque Kokoro sabía quién tenía que hacer cada papel y cada una nos hemos entregado en cuerpo y alma, hemos mantenido el silencio para que él sea el que dicte cómo tienen que ser las cosas y las tres tenemos esa experiencia en la vida de decir las cosas. Las cosas no hay que forzarlas, tienen que ser como tienen que ser”, asegura María Belón. 

“Ha sido todo a través de videoconferencias, pero es como si nos conociéramos de siempre, la verdad es que la sensación que tenemos, al final el trío, porque no solo he sido yo con María, sino también con Gema Sirvent, que ha sido nuestra directora. Manteníamos conversaciones, fue un trabajo tan intenso, que era todos los días hablando, contando cosas, lo llevábamos también mucho a lo personal, a lo que cada una en nuestra vida habíamos tenido que enfrentarnos, porque es la única manera de ver un trabajo así, si al final tiene algo que te ha hecho sentir, esa sensación de que te arrastra una ola, te agarra eso para poder expresarlo, y tanto yo, a lo mejor, con la ilustración, como Gema en la edición, sabíamos a dónde queríamos llegar para poder hacerlo. Ha sido como unos encuentros muy mágicos, y yo creo que hemos entablado una amistad muy sincera, la verdad, estamos deseando pegarnos un abrazo, yo creo que va a ser un día precioso, lloraremos mogollón, pero sí, yo creo que ahí hay un lazo ya fuerte”, afirma Sol Ruiz.

Sol Ruiz

“Me cuesta mucho hablar de las ilustraciones, me parecen de una belleza, me parecen brutales -comenta María Belón-. Creo que Kokoro está más que feliz de haber sido creado por ella, porque su sensibilidad, su lectura, su movimiento, su profundidad, su inocencia, todo está en las ilustraciones, no hay detalle que le sobre, que le falte, y yo creo que Kokoro es porque Sol está aquí. Cuando viví en Japón, la primera vez que fui a un mercadillo de antigüedades, de repente vi una figura muy lejos, muy lejos, que me llama, me llama, me llama, y yo empiezo a moverme, la cojo, la miro y la compro. Esa figura me enloqueció. Yo siempre la he guardado, está como en mi altar, ese personaje”.

“Cuando yo escribo Kokoro -continúa María Belón-, de alguna manera ese personaje que yo veo en mi altar, es Kokoro, pero yo nunca se lo digo a Sol, jamás se lo digo a Sol… Cuando Sol me envía la imagen de Kokoro, hay un momento que me tengo que parar y decir, pero si yo no le he enseñado esa figura, porque además yo estaba en Asturias y esa figura estaba en Madrid. No te puedo explicar lo que tú has hecho, le digo a Sol, pero cuando yo llegue a Madrid te voy a hacer la foto de esa figua que para mí siempre ha sido Kokoro. Cuando yo se la envío, Sol se queda petrificada, petrificada, porque este personaje es ese muñequito que yo compré la primera semana que yo llegué a vivir a Japón”.

Sol Ruiz

Sol Ruiz

“Estaba claro que Kokoro pedía ser algo muy natural, muy poco perfecto, tenía que ser como un trazo que estuviera roto. Entonces, algunos pinceles que ya tengo como elaborados, tengo manchas, yo trabajo con manchas que hago en el estudio, a lo mejor de tinta y tal, las tengo escaneadas, y esa mancha me sirve para crear pinceles con los que yo trabajo las texturas. Y luego siempre me gusta darle un toquecito, un plus, y eso lo hago ya sobre la imagen, hago una impresión de la imagen, y sobre esa imagen ya hago algunos retoquillos, que los suelo hacer con óleo, con gouache, algún lápiz, le meto algún retoque y ya está. Ha sido un proceso tan intenso, tan emotivo, que eso se vuelca dentro de la página -asegura Sol Ruiz-. Yo creo que a lo mejor otros libros que he trabajado no tienen esta carga, y con Kokoro ha sido así, fue un mes súper intenso de trabajo, manteníamos conversaciones con ella, tenía mucha emotividad detrás, María se emocionaba mucho, porque al final yo tenía que buscar, que expresar lo que ella había sentido, lo que ella seguía sintiendo y cómo había vuelto de ese viaje, qué es lo que se traía a través de Kokoro, del personaje, de los personajes que lo rodean”.

Sol Ruiz

“Para mí era una responsabilidad muy grande, porque tú ves una figura que se ha enfrentado a eso, y que tienes que hacer llegar a la gente lo que ella te está transmitiendo… Es muy difícil ponerte en ese lugar, exigía mucha emotividad. Entonces ha sido muy intenso, y eso yo luego lo he notado. Es verdad que Kokoro lleva muy poquito recorrido, pero cuando lo he narrado ya me pasa eso, que me encuentro con gente que después de escuchar el cuento, mayores que me dicen: “son historias que tenéis que contar, porque hay gente que estamos pasando por historias parecidas”, y eso me gusta un montón. María me decía que igual que la película, y ella hablaba con Bayona, quería hacer algo universal, o sea, algo con lo que todo el mundo pudiera identificarse en algún momento, y todos tenemos en nuestra vida a veces esos periodos en los que te tienes que enfrentar a una ola, más grande o más pequeña, pero para ti siempre va a ser una ola, y tienes que afrontarla y cómo vuelves de esos caminos”. 

“A pesar de lo que la gente cree inocentemente, es llegar a un objetivo, es conseguir algo, cuando en realidad te estás perdiendo la vida, te la estás perdiendo -cuenta María Belón-. Kokoro inocentemente cree al principio que es el objetivo lo importante, y ya muy pronto descubre que no, que es el proceso de vivir lo que importa, y que ese es el truco de la vida, es el no perderte el día a día, porque eso es la vida, ese es el objetivo. Cuando nosotros hicimos la película, yo le decía a Bayona, yo no estaría aquí si tú no fueras a contar mi historia, porque eso no tendría ningún sentido. No tiene ningún sentido leer un libro, un cuento, que no toca todo lo que es universal para todos los seres humanos, entonces, ¿qué hacemos todos? Pues intentar ir superando las dificultades que la vida nos va poniendo, que nos las va poniendo para que aprendamos, y para que finalmente regresemos al hogar. En realidad vivir es una aventura para que cuando termine tu aventura, realmente digas, este soy yo, que en eso nos igualamos todos”.

Sol Ruiz

“Yo creo que ha sido un crecimiento personal, creo que lo más bonito de este proyecto -afirma Sol Ruiz-, quizá para mí también el hecho de que de repente una figura así, alguien reconocido, que tiene una importancia detrás, de repente se fije en una pequeña ilustradora que está en Almería, que esto es como una isla final del mundo, era como… Primero es como una alegría muy grande. Cuando yo recibí la primera llamada, ella me decía, es que yo he visto unas ilustraciones tuyas, y tienes que ser tú. Ella tenía ofertas de editoriales que le decían, elige el ilustrador que quieras, y el hecho de que a ella le había llegado alguna ilustración mía de esa manera, como para que decidiera que después de tanto tiempo, iba a ver este cuento la luz, y que yo se lo iba a ilustrar, pues te llena, es maravilloso, luego te da un ataque de todo, de ansiedad y de todo, pero eso para mí es muy importante. No sé qué libros me vienen por delante o qué proyectos acabaré haciendo, pero creo que Kokoro va a ser como un punto clave en mi trayectoria, porque creo que lo voy a recordar siempre como algo muy especial”. 

“A mí me hablan mucho de la angustia de los creadores, y pienso que cuando eso ocurre es porque estamos poniéndole una cortapisa a la creación, que es, estamos, de alguna manera, poniendo la pantalla del ego, cuando tú quitas el ego y, de alguna manera, te lanzas al río de la creación, lo único que tienes que hacer es obedecer y nada más, y eso es muy bonito, eso es lo que hace el proceso de creación tan bonito, tan honrado y tan responsable como tiene que ser”, concluye María Belón.

Continue Reading

Álbum Ilustrado

Raquel Catalina nos presenta a ‘Nina y Tita’

Published

on

Raquel Catalina

Nina y Tita son dos abuelas muy distintas a las que aparecen en los cuentos. No caminan con bastón ni se quedan en casa tejiendo: una siempre anda deprisa; hace dieta y va a la piscina; la otra se mueve en bicicleta; cocina a la parrilla y practica yoga. ¿Será entonces que los libros están equivocados? Todo se desvelará en la próxima reunión familiar. Con estas palabras la editorial Kalandraka nos presenta ‘Nina y Tita’, un álbum ilustrado de Beatriz García-Huidobro y Raquel Catalina. Con ésta última hemos hablado un poquito más sobre su trabajo en este libro.

¿Dónde está el embrión de este libro? “Curiosamente Manuela Rodríguez, editora de Kalandraka, me propuso este libro antes de presentarme con Arianna Squiloni al Premio Internacional Compostela. Y como al final ‘Grande y pequeña’ ganó, hubo que aplazarlo un tiempo. Así que cuando empezamos con el libro, había tenido ya la oportunidad de trabajar con Manuela y de conocernos”. 

Raquel Catalina

¿Qué encontrarán los lectores en sus páginas? “Hay varias lecturas, pero a mí me gusta mucho la que habla de modelos y de generaciones distintas. La niña protagonista es aún una “página en blanco” y su familia, las mujeres que la preceden, son un espejo en el que mirarse y además, van llenando su vida de experiencias, de recuerdos. A la mesa de cumpleaños se sientan cuatro generaciones y creo que es inevitable pensar los cambios enormes que ha habido de unas a otras”, asegura Raquel Catalina.

¿Qué te pareció la historia de Beatriz la primera vez que la leíste? ¿Has tenido referentes para crear estos personajes? “Cuando leí el texto de Beatriz, la primera imagen que me vino a la cabeza fueron mis compañeras de gimnasio. Hago deporte por las mañanas y hay un grupo de amigas mayores que son tremendamente constantes y, sobre todo, ¡muy disfrutonas! Su mañana de gimnasio termina en la cafetería, con el almuerzo, las risas y las bromas”.

“Me da siempre la sensación de que son mujeres que han conquistado un espacio nuevo, que su manera de habitarlo es una celebración constante. Por eso disfruto con ellas, las observo mucho. En el libro es una niña la que habla de sus abuelas y de sus bisabuelas, no me parece casual que el texto hable de mujeres y que sea para describir una ruptura de roles, una ampliación de posibilidades, de cómo se ha desmontado un estereotipo. ¡Y luego además me di cuenta de que abuela podría ser yo misma! Es muy agradable pensar que no hay nada escrito sobre cómo debe de ser una abuela”, nos cuenta Raquel Catalina.

Raquel Catalina

¿Cómo fue el trabajo previo al libro? Me refiero a esa fase de investigación, de pruebas, no sé si de dibujos en algún cuaderno… “Tiendo a observar mucho a la gente, y sí, suelo llevar algún cuaderno para dibujar. En este caso, las bisabuelas son más cercanas al imaginario de los cuentos. Sus proporciones y su tamaño están estilizados. Las abuelas, en cambio, son más realistas. En mi cabeza tenía referencias de mujeres que conozco para Nina y Tita, no solo físicamente, sino también en su espíritu, en su manera de estar, en el tipo de energía que transmiten. Mis referencias, no obstante, son un punto de partida, una orientación, el personaje termina de tomar cuerpo en el papel, a base de pruebas”. 

¿Qué dirías que has aprendido con este proyecto? “Aprendo mucho trabajando con Manuela, la editora. Y eso que empezamos teniendo ideas distintas sobre algunos puntos, pero creo que ella me hizo algunas concesiones, y yo, desde luego, aprendo mucho de su mirada”, confiesa Raquel Catalina.

Raquel Catalina

¿Qué dirías que tienen de característico tus ilustraciones para este libro? ¿Qué hay de nuevo o diferente con respecto a otros trabajos? “Desde un principio Nina y Tita se iba a incluir también en la colección de Minilibros Imperdibles, que miden 7 cm. Ese condicionante técnico fue muy interesante, tuve que trabajar todo el tiempo pensando en simplificar los dibujos y hacerlos legibles a ese tamaño. Me gusta mucho esa colección, me parece una idea preciosa. Son perfectos para llevarlos de viaje, en el bolso, son una alternativa maravillosa para esos momentos en que muchos padres recurren al móvil para entretener a sus hijos”.

No es la primera vez que dibujas un personaje con el pelo blanco… “La verdad es que después de mi primer libro con un personaje de un abuelo, “A manta do José”, me han ofrecido muchísimos libros con abuelos y abuelas, muchos más de los que he hecho en realidad. Creo que tiene que ver precisamente con que no suelo dibujar el estereotipo de abuelo o abuela”, afirma Raquel Catalina.

Raquel Catalina

¿Con qué técnicas trabajaste? “Hice una base de lápiz y grafito y luego lo coloreé digitalmente. La verdad es que no es mi manera habitual de trabajar”. 

Cuéntanos un poco más sobre el trabajo de elaboración de este libro. “Bueno, una parte interesante para mi era que, en esa cantinela que compara las abuelas de los libros con las abuelas de la protagonista, la parte que muestra a Nina y Tita estaba bastante clara, pero como contar la otra parte no. Ahí se me ocurrió que fuesen preparando la fiesta de la tarde, y ella anda por aquí y por allá con su libro, que además un libro concreto Caperucita roja, y me gusta mucho reflejar ese deambular infantil, sin hacer nada y haciendo de todo. Ese es el tiempo que les roban muchas veces las pantallas”. 

Raquel Catalina

¿En qué trabajas ahora? ¿Algún proyecto nuevo? “Sí, tengo por delante tres proyectos de esos que ilusionan y con gente con las que es maravilloso trabajar, mentes deslumbrantes. Pero es pronto para contar…”.

Continue Reading

Álbum Ilustrado

Carolina Luzón y Juan Mata nos dicen que ‘Siempre amanece’

Published

on

Carolina Luzón

Una noche, un cuerpo indefenso, una sombra, un abuso, un miedo, un daño irreparable.
Con gran delicadeza, autor e ilustradora ponen imágenes al horror de la violencia sexual contra la infancia y la adolescencia. Con estas palabras La Maleta Ediciones nos presenta ‘Siempre amanece’, un álbum ilustrado de Juan Mata y Carolina Luzón. Con ellos hemos charlado sobre este proyecto. 

¿Cómo nace este proyecto? Juan Mata: “Por un deseo de llevar a un álbum ilustrado un asunto tan lacerante como el de los abusos sexuales contra la infancia y la adolescencia. Considero que los libros infantiles deben explorar también las zonas oscuras de la existencia humana. No es un capricho ni una provocación. Si damos crédito a las cifras habituales sobre violencia sexual en la infancia y adolescencia, deberíamos aceptar que casi el 30% de ellos la ha sufrido en esos años, lo cual es una atrocidad. Eso quiere decir que para muchos de los alumnos que asisten a diario a los colegios o los institutos esa lacra no es un asunto imaginario sino vivido. Siempre que en algún centro escolar me he referido a esta cuestión he comprobado que la inmensa mayoría de alumnos sabía de qué estaba hablando, tenían noticias al respecto y lo habían comentado entre ellos”. 

¿Cómo llega a tus manos este proyecto? Carolina Luzón: “Me llega a través de Juan Mata, el autor del texto. Ya habíamos intentado trabajar juntos en una ocasión anterior pero no llegó a materializarse y en esta ocasión no dude en aceptar su propuesta”.

Carolina Luzón

¿Qué te pareció la propuesta de Juan Mata para este libro? “Igual de interesante que de compleja. El tema del que habla el libro, el abuso sexual a menores, es muy delicado, muy duro y conseguir tratarlo sin que fuese demasiado desagradable o explicito fue todo un reto”.

¿Qué van a encontrar los lectores y lectoras en ‘Siempre amanece’? “Pues delicadeza, sensibilidad, belleza -nos cuenta Juan Mata-. El drama que se aborda no admite frivolidad ni zafiedad. Si de lo que se trata es de mostrar los dañados sentimientos de una víctima de abusos es obligado hacerlo con la máxima prudencia y el máximo pudor. Y hacerlo además con imágenes que sugieran más que evidencien. Hemos considerado que en este caso las metáforas y las insinuaciones eran la vía más valiosa para hablar sin ocultar, para mostrar sin angustiar”. 

“Pues encontrarán un libro hecho con muchísimo respeto, que me encantaría que pudiera ser una herramienta efectiva para poder afrontar el tema con las víctimas de abuso -afirma Carolina Luzón-. Las imágenes dan pie a muchas interpretaciones, pueden abrir muchas puertas y facilitar el diálogo y la comprensión de la gran variedad de situaciones y emociones que suscita esta problemática”. 

Carolina Luzón

¿Cómo valoras el formato de álbum ilustrado para abordar asuntos como los que aborda este libro? “Nos parecía el formato apropiado, teniendo en cuenta además los potenciales destinatarios del libro -continúa Juan Mata-. La estrecha unión entre palabra e ilustración hace del álbum ilustrado el medio idóneo para contar una historia de modo preciso y mesurado. La condensación que requiere un álbum nos desafiaba a plasmar lo esencial sin perderse en divagaciones. La secuencia visual es en este caso fundamental. Los ojos o los brazos de un depredador sexual, por ejemplo, pueden ser protectores o hirientes, de modo que las imágenes que mostraran esa dicotomía debían poseer una gran carga simbólica para, como decía antes, decir lo indecible, para dejar constancia sin necesidad de agredir la mirada”.

Háblanos un poco del trabajo previo al libro, me refiero a esa fase de investigación, de pruebas, no sé si de dibujos en algún cuaderno… “Aunque cada proyecto tiene vida propia y crece de una manera diferente, la fase previa suele ser la misma. En mi caso, pensar. Pensar y pensar hasta que se va dibujando en mi cabeza -nos cuenta Carolina Luzón-. Hablé con Juan para entender bien qué le había motivado para realizar este texto y qué quería conseguir con él. No he hecho ningún dibujo preliminar, ni siquiera un story, en esta ocasión cada imagen me ha dado pie a la otra y el libro ha ido creciendo poco a poco. De hecho se ve una evolución de la primera a la última página que es la que he ido sufriendo yo en los 4 meses en los que estuve trabajando en este proyecto”.

¿Qué te parece el trabajo de Carolina en este proyecto? ¿Cómo ha sido el trabajo con ella? “Excelente, como se puede deducir de lo que vengo diciendo. Es una gran ilustradora. Ha sido un trabajo cooperativo, de diálogo permanente -afirma Juan Mata-. Era un camino que debíamos hacer juntos, que nos afectaba a ambos. Si bien había un texto inicial que servía de guía, lo cierto es que Carolina lo desbordó y fue creando imágenes cada vez más autónomas y sugestivas que hizo que en algunos momentos hubiera necesidad incluso de alterar el texto, pues ella iba contando una historia visual a la que el relato debía ajustarse. Ese diálogo ha sido muy respetuoso por ambas partes y muy fructífero”.

Carolina Luzón

¿Qué dirías que tienen de característico tus ilustraciones para este libro? “Quería que fuesen imágenes luminosas, que pudieran transmitir una idea de calma y esperanza a pesar del dolor -asegura Carolina Luzón-. Aparecen, como en todas mis imágenes, las texturas, que en este caso simbolizan las diferentes capas que vamos acumulando en la vida. A veces las capas que ponemos sobre los problemas para no verlos, para no tener que afrontarlos. Colores tenues, cálidos y fríos. Imágenes simples y complejas a la vez, llenas de simbolismo y significado. Detalles ocultos”. 

¿Qué hay de diferente con respecto a otros trabajos? “Por primera vez utilizo el libro como objeto, es decir, el hecho de que se divida en dos partes para hablar de esta dualidad de situaciones, de sentimientos, que se pueden generar en las víctimas. Por eso las imágenes usan esta división, para separarse, para mezclarse, para confundirse”.

¿Con qué técnicas trabajaste en este caso? “He realizado todos las imágenes con a tableta gráfica”.

Carolina Luzón

Cuéntanos un poco más sobre el proceso de elaboración de este libro. “Exceptuando dos imágenes que son un poco más explícitas para centrar el tema, las demás, diría que se pueden aplicar a cualquier tipo de problemática, son muy abiertas y metafóricas y pueden dar pie a muchas y personales interpretaciones. Creo que hay una evolución hacia la abstracción, hacia la transmisión del mensaje, cada vez más directo y con menos elementos”, afirma Carolina Luzón.

¿Cómo ves también el libro como herramienta para profesionales que trabajen con menores? “Justificaría con creces la publicación del libro si en alguna consulta pediátrica o psicológica, o en alguna biblioteca o aula, el libro sirviera para quebrar el silencio y la angustia de alguna víctima de abusos -confiesa Juan Mata-. En algunos casos, el libro puede servir para abrir los ojos, pero en otros también para abrir la boca, como sucede con la protagonista del relato. Lo normal en las víctimas es encerrarse en el mutismo, entre otras razones porque no tienen palabras para esa experiencia, no saben qué ni cómo decir lo que les ha pasado. Sienten vergüenza además y miedo a hablar. Si el álbum sirviera para crear un espacio de seguridad y confianza, el objetivo estaría cumplido con creces”.

Continue Reading

Álbum Ilustrado

Guridi plantea en ‘Straniero’ el paradigma de la identidad sin rechazos

Published

on

Guridi

‘Straniero’ es un álbum ilustrado de Guridi, en el que el ilustrador ofrece una reinterpretación de la historia de Robinson Crusoe, y lo hace desde la perspectiva de Viernes. Editado por Kite Edizioni en Italia, hemos charlado un poquito más con su autor sobre este proyecto. 

Guridi

Lo primero es preguntarte por el embrión de este proyecto. ¿En qué momento decides abordar esta visión tuya de la historia de Robinson Crusoe? “La novela de Daniel Dafoe cae en mis manos muy joven, quizás sea de mis primeras lecturas junto a Frankenstein (por cierto, encuentro bastantes similitudes entre ambas, pero bueno, esa es otra historia) y siempre me ha fascinado la idea de la soledad compartida que impregna esta obra”.

¿Qué vamos a encontrar en las páginas de ‘Straniero’? “Straniero plantea el paradigma de la identidad, pero desde el punto de vista del arraigo, sin rechazos. Plantea como nuestra visión debería ser global en el más maravilloso de los sentidos, sin miedos, sin localismos, sin despreciar lo diferente”, asegura Guridi.

Guridi

¿Cómo se aborda un proyecto con una historia que está tan arraigada en el imaginario colectivo? “Pues intentando aportar algo nuevo. No pretendo hacer crítica de la novela original ni exponer una perspectiva diferente en la que las visiones encontradas no sean lo clásico del encuentro de dos mundos, sino mostrar la visión del que recibe al invasor, el que valora y pone en contexto su riqueza natural y cultural desde el respeto”.

Respecto a la historia, al texto, me gustaría que nos hablaras de esas palabras que incluyes de la lengua del archipiélago de Juan Fernández. “En este álbum el proceso de documentación ha sido bastante intenso, la lengua, la flora, la fauna, las costumbres,… Me interesaba profundizar en aquello que el invasor encontraba al llegar y no era capaz de valorar ni respetar, por eso era importante nombrar como ellos nombran, en su lengua original”, nos cuenta Guridi.

Guridi

¿Cuál era tu relación con la historia de Robinson Crusoe antes de este proyecto? “Como te citaba antes, tiene que ver con mis primeras lecturas y películas, con lo que forma parte de mi, con sentirse naufrago en el mundo actual”.

¿Ha cambiado tu visión de la historia tras todo el proceso de este proyecto? “Por supuesto, me ha abierto los ojos a planteamientos más solidarios, más conscientes y a pensar con más sentido común”, afirma Guridi.

Guridi

Respecto a las ilustraciones, ¿qué dirías que tienen de característico? “Son ilustraciones deliberadamente poco definidas, con trazos expresivos y utilizando binomios de imagen y símbolos para ahondar en lo conceptual frente a lo descriptivo”.

Háblanos del color, ¿por qué ese binomio naranja y azul? “La idea es contrastar dos miradas diferentes, la del invasor y la del invadido, en principio quería realizar el proyecto sobre azulejos, de ahí el azul y or otro lado quería superponer el naranja a modo de veladura para forzar la mezcla de ambos”, continúa Guridi.

Guridi

Sabemos que entre tus manos bailan muchos más proyectos, más a corto o largo plazo. ¿Qué nos puedes contar al respecto? “Pues a raíz del fallecimiento de mi madre, he tenido que posponer proyectos en los que la parte cómica o infantil estaban más presentes, centrándome en proyectos personales que trabajan desde lo más oscuro de mí. En concreto llevo adelante dos proyectos muy complejos: una versión de la Divina Comedia de Dante y un proyecto personal basado en la memoria, el recuerdo y las sombras como archivos biográficos. En Corea acabo de publicar con Namumalmi un proyecto llamado In the Future que está teniendo muy buena acogida con ilustraciones más enfocadas a lo que quiero hacer ahora”.

Guridi
Proyecto sobre la Divina Comedia

Guridi
In the future

“Por otro lado estoy colaborando en proyectos muy curiosos con gente en Portugal y buscando planteamientos expositivos que están entre la pintura, el diseño y la ilustración. En total son más de 15 proyectos esperando a desarrollarse en estos próximos años”.

Continue Reading

Tendencia

2024 © Un Periodista en el Bolsillo | Las ilustraciones pertenecen a cada uno de sus autores