Álbum Ilustrado
Seisdedos (Álvaro García) y ‘Fui piedra y perdí mi centro’
El ilustrador Seisdedos (Álvaro García) nos ofrece en ‘Fui piedra y perdí mi centro’ una amplia y significativa muestra de su obra artística dedicada al flamenco. Un apasionante recorrido por más de diez años de trabajo, sustentado en una perspectiva sorprendente, cuestionadora y plena de lucidez. Se reproducen también algunas reflexiones, en forma de artículos, sobre las expresiones gráficas del flamenco, como ejemplos de la faceta teórica del autor. En ‘Fui piedra y perdí mi centro’ (Flamencografías 2015-2025), coeditado por Libros de la Herida y Entorno Gráfico, podemos disfrutar del asombroso e incisivo imaginario de uno de los creadores más singulares del panorama nacional. Con él hablamos un poquito más sobre este trabajo.

¿Cómo nace este proyecto? “Este libro es una especie de antología. Incluye una serie de trabajos de ilustración que he realizado a lo largo de los últimos diez años y que he recogido bajo el nombre genérico de «Flamencografías», porque ese es justamente el tema en torno al que giran: el cante flamenco y su mundo. El proyecto nace por iniciativa de la editorial Libros de la Herida, que me invitó a reunir todas estas creaciones que hasta entonces estaban dispersas, y darles forma de libro para su colección Arte Jondo, que profundiza justamente en la relación del flamenco con la imagen. Y su título nace de una antigua y enigmática soleá que dice:
Fui piedra y perdí mi centro
y me arrojaron al mar,
y después de mucho tiempo
mi centro vine a encontrar.

¿Qué encontrarán los lectores en sus páginas? “Encontrarán un viaje al universo del flamenco a través de la ilustración, con una mirada contemporánea y muy alejada de los clichés habituales -continúa Seisdedos (Álvaro García)-. Este libro reúne trabajos muy diferentes: proyectos editoriales, expositivos, animación, cartelería… Es un recorrido visual largo con un ritmo propio y diferentes registros gráficos. El libro incluye también algunos textos que contribuyen a contextualizar el contenido. No es un libro para iniciados, sino que intenta crear un punto de encuentro, una puerta entre dos mundos: invita a los lectores interesados en la ilustración a asomarse al mundo del flamenco, y los aficionados al flamenco a interesarse por la ilustración. Hemos procurado mantener un equilibrio y hacer un libro «amigable» para personas que se acerquen a él desde cualquiera de sus dos vertientes”.

¿Cómo ha sido el trabajo previo al libro? Me refiero a esa fase de investigación, de documentación, de pruebas, no sé si de dibujos en algún cuaderno… “El flamenco forma parte de mi vida, mi entorno y mis intereses desde hace ya bastantes años, así que el proceso de documentación se acaba mezclando con mis propias vivencias, y mis propias experiencias y observaciones directas acaban formando parte del proceso de documentación. Creo que ello contribuye a darle profundidad y autenticidad al resultado. Por lo demás, después de haber trabajado tanto sobre este tema tengo ya mucha bibliografía y un archivo de referencias visuales bastante amplio. También tengo un cuaderno «de flamenco», el mismo desde hace diez años, en el que hago bocetos de todas las imágenes que se me ocurren en torno a este tema. Muchas se quedan ahí esperando durante mucho tiempo hasta que se presenta la ocasión de desarrollarlas, y entonces las dejo escapar del cuaderno y salen al mundo en forma de cartel, portada, exposición…”, nos cuenta Seisdedos (Álvaro García).

¿Qué dirías que tienen de característico tus ilustraciones para este libro? ¿Qué hay de nuevo o diferente con respecto a otros trabajos? “Creo que es una propuesta original, ya que el tema del flamenco apenas ha sido trabajado desde la ilustración contemporánea. Mi objetivo es que mis ilustraciones ayuden a superar muchos tópicos, clichés y prejuicios que existen en torno al flamenco, y para ello me valgo de recursos como el surrealismo, los guiños a la cultura pop, el uso de diferentes registros gráficos… “.
“Por otra parte, el libro incluye algunas reflexiones más teóricas acerca de la relación del flamenco con la ilustración y la gráfica. Este tipo de contenidos no son muy comunes en un libro ilustrado, pero a fin de cuentas son aprendizajes alcanzados en mi trabajo como ilustrador, y también forman parte de él. Por eso los editores y yo pensamos que aportan valor al conjunto. En cualquier caso, «Fui piedra y perdí mi centro» se aleja de los formatos más habituales en el libro ilustrado, y quizá eso le añade interés, afirma Seisdedos (Álvaro García).

¿Con qué técnicas trabajaste? “Al tratarse de una recopilación de trabajos, encontraremos técnicas muy diversas. Las más recurrentes son el grafito, la acuarela y el gouache, aunque también asoman por ahí los acrílicos o el collage. Algunos trabajos, debido a los condicionantes del encargo, los realicé enteramente con medios digitales. En otros se mezclan lo analógico y lo digital. En fin, me gusta ir probando diferentes técnicas y combinaciones, para no aburrirme y seguir aprendiendo”.

Cuéntanos un poco más sobre el trabajo de elaboración de este libro. “Es todo un reto ponerte delante de los resultados de diez años de trabajo y empezar a seleccionar, a descartar, a ordenar, a secuenciar proyectos muy diferentes entre sí, a buscar un ritmo visual y de lectura acertado… hasta conseguir un resultado final coherente. En este proceso ha sido muy importante la implicación de los editores, porque sin apoyarme en una mirada externa no sé si hubiera conseguido resolver ese rompecabezas. El proceso ha sido tan divertido como agónico, con discusiones interminables en torno a si tal o cual ilustración debe entrar o no, y cómo y dónde. Es un placer encontrarte con editores que hacen su trabajo, cosa que no siempre sucede”, asegura Seisdedos (Álvaro García).

¿En qué trabajas ahora? ¿Algún proyecto nuevo? “Por el momento no quiero embarcarme en proyectos demasiado extensos, y prefiero centrarme en encargos más ligeros como carteles, portadas, etc… Mientras, voy preparando la edición de un libro titulado El rey de Harlem, basado en una exposición que celebré el año pasado en Granada, en la Casa-Museo de Federico García Lorca. Son unas cuarenta ilustraciones en torno al poema de García Lorca del mismo título, que forma parte de Poeta en Nueva York. Es un texto muy complejo y me llevó bastante tiempo y un fuerte trabajo de documentación poder «descifrarlo» y traducirlo a imágenes. Aunque nació como proyecto expositivo, creo que se adapta perfectamente al formato libro, así que si todo va bien, en 2026 El rey de Harlem estará entre nosotros.
Álbum Ilustrado
Raquel Catalina ilustra las múltiples lecturas de ‘Grande y pequeña’
‘Grande y pequeña’ es una historia conmovedora de múltiples lecturas que aborda el paso del tiempo, la memoria, la naturaleza, el arte y la inspiración. Nos acerca a la vida, desde la infancia a la vejez, de una mujer curiosa y creadora, libre y empoderada, sensible y auténtica; un apasionante recorrido desde su casa natal en el bosque hasta la ciudad, y de vuelta a sus orígenes. El arte -siempre inspirado en la naturaleza- ha marcado su trayectoria y también da aliento a un hombre desamparado que se instala en su casa cuando la protagonista ha menguado tanto que hasta el vecindario se ha olvidado de su existencia.
La obra distinguida con el XVIII Premio Internacional Compostela para Álbumes Ilustrados destaca por su calado poético y emotivo, su poder evocador y su carácter poliédrico: la vida, la memoria como sanación, el paso del tiempo, la soledad elegida, la naturaleza, el hogar, la resiliencia… Siguiendo un hilo cronológico y con un tono descriptivo, el texto de Arianna Squilloni aborda también el día a día de las personas mayores; una propuesta literaria que, de forma audaz, introduce silencios narrativos donde -en ausencia de palabras- se potencia el relato visual. Las ilustraciones de Raquel Catalina nos envuelven en una atmósfera cambiante que va desde la calidez de los escenarios domésticos a la frescura de los espacios abiertos. Con ésta última hemos charlado un poquito más sobre este maravilloso libro que edita Kalandraka.

Lo primero, cuéntanos cómo nace este proyecto. “Arianna Squilloni y yo ya habíamos trabajado juntas en ‘Diario desayuno’, para su editorial A buen paso. Me ofreció ilustrar un cuento suyo. Podría haberle dicho que sí sin siquiera leerlo, porque me encanta su trabajo, su manera de contar y su mirada sobre las cosas. Me encontré con una historia llena de significados profundos y que me tocaba en lo personal. Recuerdo de forma muy nítida pensar que tenía un tesoro entre las manos, pensar “¡qué suerte!”. La idea en principio era presentarlo al Premio Internacional Compostela y luego ya veríamos”, nos cuenta Raquel Catalina.
¿Qué encontrarán los lectores en las páginas de este libro? “Un relato sobre el paso del tiempo, sobre plenitudes, renuncias, sobre búsquedas y encuentros fortuitos…”.
¿Qué te pareció la historia de Arianna la primera vez que la leíste? “Como ya te decía, me enamoró. Las historias como ésta, que recurren a imágenes más simbólicas, tienen el poder de hablarnos de cosas profundas y muy universales”.

¿Cómo fue el trabajo con ella? “Yo con Arianna me siento muy a gusto trabajando, con mucha libertad para proponer ideas que a veces cuajan y otras no -confiesa Raquel Catalina-. Pero es muy delicada con el trabajo del otro. Fuimos poco a poco ajustando dibujo y texto y ese proceso siempre es bonito”.
¿Cómo fue el trabajo previo al libro? Me refiero a esa fase de investigación, de documentación, de pruebas, no sé si de dibujos en algún cuaderno… “Mi búsqueda inicial fue en torno al personaje y cómo construirlo. Su físico, su ropa, los objetos que la iban a rodear, la casita del bosque… Siempre me hago un archivo lleno de fotos muy variadas y que selecciono de manera bastante intuitiva, poco racional. Son muy útiles para el proceso. Empiezo a dibujar sobre esa base, pero luego los dibujos siempre van creciendo solos”, asegura Raquel Catalina.

¿Qué dirías que tienen de característico tus ilustraciones para este libro? La última vez que hablamos fue sobre tu trabajo en ‘Ingrávida’, ¿qué hay de nuevo o diferente con respecto a otros trabajos? “Ha habido una especie de coyuntura feliz para mí con esta historia. Me parecía que lo que más me apetecía hacer en ese momento en cuanto a técnicas, colores, le quedaba bien a la historia. Así que ha sido un proceso que he disfrutado mucho a pesar de que hubo que hacerlo en un plazo bastante ajustado de tiempo”.
¿Con qué técnicas trabajaste? “Usé gouache, lápiz y lápices de color”.

Si hablamos del color, al pasar las páginas el amarillo se nos hace muy presente… “En general no me gusta trabajar sobre papel blanco y, si es posible, lo suelo llevar hacia tonos cálidos. Pero en este caso el color del fondo tiene una función que es resaltar el pelo blanco del personaje de Natalia y ayudar a encontrarla cuando va encogiendo”, afirma Raquel Catalina.
Danos algunas pinceladas sobre el proceso de realización de este libro. “La parte que me llevó más tiempo fue encontrar el personaje de Natalia. Empieza siendo adolescente hasta cumplir los noventa años. Es difícil conectar todas estas etapas, necesitaba crear algún tipo de hilo conductor y acabé construyéndolo en gran parte a través de su pelo. Si te fijas hay toda una historia en torno a él que conecta con la narración. También quería que fuese un personaje con personalidad y encanto y creo que lo he conseguido porque ahora la gente ve “Natalias” por la calle y me lo cuenta. ¡Eso me encanta!”

¿En qué trabajas ahora? ¿Algún proyecto nuevo? “Sí, voy justo a comenzar otro libro para Kalandraka que tiene como protagonistas a una niña y sus dos abuelas. Y otro con A fin de cuentos que me apetece muchísimo y será mi primer libro de no ficción”.
Álbum Ilustrado
Mercè Galí nos cuenta lo que hay detrás de ‘Un artista es…’
¿Qué es un artista? ¿Qué inspira su creatividad? Quizá no haya una sola respuesta, pero lo cierto es que todos y todas compartimos la capacidad de imaginar, de emocionarnos y ¡de crear cosas extraordinarias! ‘Un artista es…’ es un pequeño manifiesto que pretende desmitificar las ideas preconcebidas sobre el arte, y nos hace sentir más cercanos a la figura del artista y a su manera de ver el mundo mediante la imaginación y la libertad creativa… Un álbum de Marta Ardite y Mercè Galí que edita Juventud. Con Mercè charlamos un poquito más sobre su trabajo en este libro.

¿Cómo nace este proyecto? «El proyecto nace a partir de la propuesta de Elodie, de la editorial Juventud. Ella y Marta pensaron que podía encajar conmigo y me enviaron el texto. Desde el inicio me dieron libertad para desarrollar el proyecto y darle una vuelta personal, tanto a nivel visual como narrativo».
¿Qué encontrarán los lectores en sus páginas? «Encontrarán un álbum que invita a lecturas abiertas y a generar debate entre lectores de distintas edades. El libro aborda un tema que ha sido tratado muchas veces, pero desde una mirada muy vinculada al mundo del arte y a las personas que trabajamos en disciplinas creativas. Comparto muchas de las características que Marta describe en el texto y quise expresarlas desde el juego, la experimentación y una mirada muy personal», nos cuenta Mercè Galí.

«La relación entre texto e imagen es fundamental: uno no funciona sin el otro. En cada doble página el lector conecta lo que lee con lo que ve. El libro comienza con un diálogo entre Pau y su hermana Greta, a partir de la pregunta ¿qué es un artista?, y Pau va enumerando distintas características que siente que definen a un artista. Cada definición se traduce visualmente de una forma distinta. En algunas páginas se habla de inventar mundos, con guiños a artistas como Joan Miró; en otras, el collage, la fotografía o la poesía visual ayudan a ampliar el significado del texto. La idea es que cada lector complete la lectura desde su propia experiencia».

«En una de las dobles páginas aparece una fotografía integrada en la ilustración de mi hermano y mía cuando éramos pequeños, con las rodillas bien sucias. Me vino esta foto a la cabeza cuando leí este enunciado. En este caso encajaba perfectamente con el texto que habla de experimentar, ensuciarse y explorar nuevos caminos… Joan es escenógrafo y ambos hemos seguido caminos relacionados con el arte. Me gusta hacer este tipo de guiños cuando tienen sentido dentro del libro», afirma Mercè Galí.

¿Qué dirías que caracteriza las ilustraciones de este libro? «Cada doble página es como una pequeña sorpresa. Cuando empiezas el libro ya sabes que no se repiten las técnicas y esperas algo nuevo en la siguiente. Las imágenes se inspiran directamente en las definiciones del texto. He trabajado mezclando collage, fotografía, tinta china, acuarela, frottage, lápiz de color, estarcido, técnicas digitales y gyotaku, buscando siempre coherencia con lo que se está contando».
¿Con qué técnicas te sientes más cómoda? «Me gusta experimentar y mezclar materiales, pero siempre intento mantener un equilibrio entre trazo, mancha y color -continúa Mercè Galí-. Me interesa especialmente el trazo manual y dejar espacio al azar y a lo imperfecto, aunque después sea yo quien decide qué permanece en la imagen».

¿En qué trabajas ahora? ¿Algún proyecto nuevo? «Este verano terminé el álbum “Niño Tejuela” (Pehuén) y después trabajé en dos libritos de canciones tradicionales para Combel: Si fa sol de cantarelles y Mi sol si de cantinelas. Por último ilustré “Rondas para susurrar” para Muñeca de Trapo (Chile), un proyecto muy lindo escrito por Eugenia Roman. Ahora estoy con “Crecer” para Amanuta. un libro informativo que sigue la línea de “Nacer” con texto de Eugenia Perrella».


Álbum Ilustrado
Albert Asensio nos abre las puertas del Gran Teatre del Liceu
‘Me llamo Liceu’ es una memoria viva del Gran Teatre del Liceu, narrada en primera persona por el propio teatro que revela recuerdos, emociones y secretos a través de las historias que han dado forma a su alma y a sus espacios emblemáticos. En coedición entre Nórdica Libros y el Gran Teatre del Liceu, hablamos de este trabajo con su autor, el ilustrador Albert Asensio.
Lo primero, cuéntanos cómo nace este proyecto. “Este proyecto nace a propuesta del Gran Teatre del Liceu junto con la editorial Nórdica. La idea era crear un libro que explicara el Liceu desde una mirada distinta, accesible y cercana, especialmente pensada para el público familiar, pero con las características propias de un álbum ilustrado, donde texto e imagen se combinan para contar la historia de forma inseparable. Desde el inicio me resultó muy adecuado que fuera el propio edificio quien se presentara y contara su historia en primera persona. A partir de ahí comenzó un proceso laborioso y muy estimulante de inmersión en el teatro”.

¿Qué encontrarán los lectores en las páginas de este libro? “Encontrarán un recorrido visual y emocional por el Liceu, por sus espacios más emblemáticos y también por aquellos que normalmente permanecen ocultos al público -nos cuenta Albert Asensio-. Es un libro que habla de historia, de memoria y de arquitectura, pero también de personas, de oficios y de emociones. Hay una voluntad clara de invitar a detenerse, a observar los detalles y a descubrir pequeñas historias dentro de la historia del teatro, dejándose envolver por la atmósfera propia del Liceu”.
Nos interesa mucho que nos hables del trabajo de documentación e investigación. “La documentación fue fundamental y se extendió durante aproximadamente un año. Incluyó varias visitas al Liceu, acceso a archivos, entrevistas con personas que trabajan allí y horas recorriendo pasillos, camerinos y espacios técnicos. Tuve la suerte de poder asistir también a varios espectáculos para observar no solo el edificio, sino al público y su relación con él. Concretamente, uno de ellos, La torre dels somnis, fue una fuente de inspiración clave para este proyecto. Todo ese material debía transformarse después en una narrativa visual comprensible”, relata Albert Asensio.

¿Cuál dirías que ha sido tu mayor descubrimiento tras ese proceso? “Sin duda, todo lo que sucede detrás del escenario. La cantidad de personas, oficios y procesos que hacen posible cada función es impresionante y, en gran medida, invisible para el espectador. Descubrir esa “ciudad interior” que habita el Liceu fue uno de los grandes hallazgos, y quise que tuviera una presencia muy clara en el libro”.

¿Cómo ha sido tu relación con este espacio antes, durante y después del proyecto? “Antes de este proyecto apenas conocía el Liceu. Fue gracias al libro y a la generosidad del teatro, que me abrió sus puertas, que pude descubrirlo y acceder al corazón del edificio. Durante el proceso establecí una relación muy cercana con el espacio y con las personas que lo hacen posible, y después esa experiencia se ha convertido en un vínculo especial”, confiesa Albert Asensio.
Además de la documentación, ¿cómo fue el trabajo previo al libro? ¿Hubo una fase de pruebas y bocetos? “Sí, hubo mucho trabajo previo en cuadernos: bocetos, pruebas de composición, estudios de color y su simbología y de atmósferas, creo que una parte muy importante de este lugar. Decidir qué se mostraba y cómo, y establecer el diálogo entre imagen y texto. Ese trabajo previo es esencial para que el libro funcione de manera orgánica; es en el storyboard donde realmente se comprueba si esa simbiosis entre lo narrativo y lo gráfico funciona bien”.

¿Qué dirías que tienen de característico tus ilustraciones en este libro? “Creo que destacan por la atención al detalle y por una clara voluntad narrativa. Cada ilustración intenta contar algo más allá de lo evidente. Hay una búsqueda constante de equilibrio entre el rigor arquitectónico y una mirada emocional y humana, donde los personajes —especialmente los niños— tienen un papel muy importante como reflejo del asombro y la curiosidad. Asistí como espectador a varias visitas escolares al teatro, y ver las caras de asombro de los niños en su primer contacto con el Liceu fue, en sí mismo, todo un espectáculo”, afirma Albert Asensio.
¿Con qué técnicas trabajaste? “El trabajo está realizado principalmente con técnicas tradicionales: dibujo a mano, mucho trabajo a lápiz con especial atención a las perspectivas, acrílico y otros recursos pictóricos como salpicados o collage. Posteriormente hay un acabado digital necesario para la reproducción en imprenta, pero siempre intentando conservar la calidez y la frescura del trabajo artesanal”.


Danos unas pinceladas más sobre el proceso de elaboración. ¿Qué ha sido lo más difícil y lo más gratificante? “Lo más difícil fue sintetizar tanta información y tanta historia en un formato de álbum ilustrado sin perder el valor narrativo propio de las ilustraciones, evitando que se convirtiera en un álbum meramente biográfico. Lo más gratificante, sin duda, ha sido poder dar forma a un proyecto tan especial, ver cómo el Liceu se convierte en un personaje vivo y sentir que el libro puede despertar curiosidad, emoción y asombro en lectores jóvenes y no tan jóvenes. Además, con este proyecto me estrené como espectador en mi primera ópera, lo que lo hace aún más significativo”.

¿En qué trabajas ahora? ¿Algún proyecto nuevo? “Ahora mismo estoy inmerso en varios proyectos editoriales. La mayoría están relacionados con la poesía: uno dirigido al público infantil y otro para jóvenes y adultos, centrado en la poesía de la Generación del 27. Además, este año, aprovechando la reimpresión de la primera colección que realicé para la editorial Juventud sobre animales y sus hábitats, publicaremos dos nuevos títulos que ampliarán la serie”.
-
Álbum Ilustrado4 semanas agoMaría Rico nos desgrana ‘Versos a la luz de la luna’
-
Cómic1 mes agoÁlex de la Fuente nos presenta a ‘Pinito del Oro’
-
Cómic1 mes agoSara Colaone ilustra la ‘Historia del arte en femenino’
-
Álbum Ilustrado1 mes agoMario Jodra y su visión de ‘Canción de Navidad’
-
Álbum Ilustrado1 semana agoRaquel Catalina ilustra las múltiples lecturas de ‘Grande y pequeña’
-
Álbum Ilustrado1 mes agoRosita Uricchio ilustra respuestas sobre ‘El ojo’
-
Arte Urbano4 semanas agoMillo: «Me encanta pintar y, una vez en la plataforma, me siento como pez en el agua»
-
Álbum Ilustrado3 semanas agoAlbert Asensio nos abre las puertas del Gran Teatre del Liceu

