Entrevistas
Las ‘Pequeñas historias’ de Miguel Tanco
Con el prólogo del famoso psicopedagogo y dibujante Francesco Tonucci. «Pequeñas historias» de Miguel Tanco es una divertida colección de episodios y momentos cotidianos de la niñez. Cada historia se narra en una tira cómica que desgrana de manera brillante los pequeños placeres de la infancia. El asombro y el descubrimiento se alojan en del corazón de cada una de las escenas, donde las palabras quedan al margen y los adultos no aparecen por ninguna parte. Así nos presenta la editorial Libre Albedrío este álbum ilustrado, del que hemos hablado un poquito más con Miguel Tanco.

¿Cómo surge la idea de llevar adelante este proyecto? Miguel Tanco: “Suelo trabajar a través de una serie de cuadernos de bocetos, a los que he llamado en mis cursos online cuadernos dedicados, porque están focalizados sobre algo muy concreto. En particular tengo uno al que llamé Little Stories y en los que trataba de narrar con una sola imagen una historia pequeña, quería forzar la narración sintetizando. Por otra parte publicando una serie de dibujos en Instagram me di cuenta que no estaba teniendo en cuenta el formato de publicación y que quizás podría aprovecharlo, sobre todo la galería de IG, que permite hasta 10 imágenes unidas formando una sola. Uniendo las dos cosas decidí ponerme a prueba por un mes (agosto de 2020) para ver si era capaz de hacerlo. Cuando terminé el mes ya no pude dejar de hacerlas y junto con algunas editoriales pensamos la manera de llevarlas a un formato libro. La transición fue bastante fácil porque por mi deformación ya las había diseñado como si fueran para un libro. Por ejemplo, tienen una lectura no solo secuencial sino también general, que en IG no se aprecia bien”.

¿Por qué optaste por ese formato de tira cómica? “Siempre quise publicar unas tiras cómicas hechas a mano, pero nunca encontré el modo o más bien el motivo para hacerlo. Creo que porque me obstinaba en buscar personajes, cuando en realidad lo que hay que buscar es una historia o algo que merezca la pena contar. Siempre me gustó el formato y me fascinan mucho las tiras desde pequeño que leía a Mafalda. Me gustan muchos autores, desde Calvin and Hobbes, Peanuts, The Wizard of Id, BC, Shoes, zits, Lupo Alberto, Nancy, etc…”
“Hay varias referencias o homenajes -continúa Miguel Tanco-, hay una tira en Pequeñas Historias en la que me dibujo a mí mismo de pequeño y uso grandes libros para alcanzar en la librería un libro de Mafalda. Hay otra tira en la que un niño sueña estar en el espacio y se cae en el último panel, como Little Nemo”.

¿Qué nos cuentas en este libro? ¿Qué encontraremos en sus páginas? “Intenta contar la infancia a través de la idiosincrasia tan especial que tienen los niños. Intenta algo imposible y quizás es bueno tener esa meta ideal porque jamás tienes la presunción de acercarte. No me he dado límites de exploración en cuanto a temas para tener toda la libertad. Solo hay restricciones en cuanto a la forma, no hay adultos, ni palabras y son tres secuencias que a su vez se pueden juntar o dividir para formar 1, 2 o 3 o hasta 6 paneles en algunos casos. El universo es siempre la infancia y he intentado hacerlo atemporal, en mi opinión los tiempos cambian, pero no los niños”.
¿Qué hay de tu infancia en este libro? ¿Y de tu presente? “De mi infancia hay muchos recuerdos y sentimientos que trato de recordar, seguramente contaminados y ficcionados, pero personales -afirma Miguel Tanco-. Y de mi presente sobre todo hay mucha infancia de mis hijos que trato de no perder y de poder verla con ojos frescos”.

Háblanos un poco de tus ilustraciones para este libro. “Tengo que confesar que soy poco elástico cuando se trata de mi trabajo, me adapto poco y por lo tanto si tengo más control para bien o para mal hago las cosas con más intención y también más feliz. Y este proyecto me hace muy feliz porque no está editado previamente y me permite jugar y explorar”.

“Los originales están hechos a mano en formato grande y eso me permite una fisicidad y un uso de la técnica de la acuarela y la tinta que no siempre tengo en otros proyectos. Puedo cambiar colores, composición, registro, personajes sin que se salga del proyecto pero que sacia esas ganas de buscar y a veces de encontrar. Es una aventura no tener todo tan atado y descubrir qué puede salir en la próxima pequeña historia. El álbum que normalmente trabajo es muy diferente, está sujeto a infinidad de revisiones y ediciones”, saegura Miguel Tanco.

“A veces tengo una idea que se me ocurre caminando o en bicicleta, me la anoto y después la uso quizás transformándola. Por poner un ejemplo, caminando un día vi un parque de juegos de niños sin niños porque estaban en la escuela, y la imagen me llamó mucho la atención. Es una imagen con muchas ideas dentro. En la tira que hice los niños están jugando fuera del parque construido para ellos con algo tan adulto como una estatua. Otras veces quiero dibujar un cocodrilo, o una cigüeña o un panda y es una excusa para la historia, a partir de ahí se puede crear una situación. O puedo preguntarme que pasaría si… Creando una situación sin final hasta que encuentre ese final”.

¿Con qué técnicas trabajaste? “Las ilustraciones están hechas a mano con plumilla y tinta (Dr. Ph martins, que sé que a los ilustradores les gusta saber estas cosas) y acuarelas ( Schimnke) y papel (Arches 300 gr.) y la imagen en tamaño real es 42×15 cm.“

¿Algún proyecto nuevo? ¿En qué trabajas ahora mismo? “Trabajo ya en el volumen 2 de Pequeñas Historias y pronto también verá la luz un libro que he escrito e ilustrado que se llama Mi mejor amigo, sobre la relación entre niños y perros y viceversa. Estoy trabajando también en algunos proyectos personales como un cómic para pequeños y que espero presentar pronto a las editoriales para darle una salida y sigo preparando cursos online de álbum en la plataforma www.proyectosilustrados.es.”
Álbum Ilustrado
Una vuelta al mundo en más de 60 infografías
¡Hola! Me llamo Lucía y vivo con mis padres, mi hermano pequeño y mi perro en Barcelona. ¡Me gusta jugar con mis amigos, practicar deporte e ir de vacaciones! También voy a la escuela y hago deberes, claro… Como la mayoría de niños. Esta es una pequeña historia dentro de una gran historia, la del mundo y su diversidad. De la mano de Lucía, en ‘Yo y el mundo’ descubriremos cómo es la vida de los niños de todos los rincones del planeta: una colorida realidad representada con infografías y datos para aprender de forma muy visual y divertida. Un álbum ilustrado que edita Zahorí Books y sobre el que hablamos un poquito más en profundidad con sus autoras, Mireia Trius y Joana Casals.

Lo primero que me gustaría saber es cómo surgió este proyecto. Mireia Trius: “Surgió bastante de una obsesión personal con los datos y las infografías. Siempre me ha gustado mirar estadísticas, mapas, gráficos… Porque creo que explican el mundo de una forma muy directa y visual. Y me preguntaba por qué ese lenguaje casi siempre se reserva para adultos. Tenía ganas de hacer un libro que demostrara que los niños también pueden disfrutar de este tipo de información, siempre que esté bien contada. No como algo escolar o académico, sino como una forma de mirar el mundo con curiosidad”.
“Y también había otra idea detrás del libro: mostrar que el mundo es muchísimo más grande de lo que a veces imaginamos -continúa Mireia Trius-. Muchas veces miramos el planeta desde una visión muy europea, como si todo girara alrededor nuestro, y los datos rompen enseguida esa idea. Por ejemplo, si preguntas cuál es la ciudad más visitada del mundo, mucha gente piensa en París o Roma… pero es Bangkok. O con los idiomas: en la edición francesa tuve una discusión bastante divertida con el editor porque no podía creer que el francés no estuviera entre los idiomas más hablados del mundo. Y eso me interesa mucho: cómo los datos pueden desmontar clichés y obligarnos a mirar el mundo de otra manera”.

¿Qué encontrarán los lectores en sus páginas? MT: “Van a encontrar muchísimos datos curiosos sobre cómo vivimos: qué comemos, cómo nos movemos, qué idiomas hablamos, a dónde vamos en vacaciones, cuántas horas dedicamos a hacer deberes… Pero sobre todo encontrarán comparaciones y maneras de entender el mundo de forma visual. La idea era que cada página despertara un poco el “¿en serio?” o el “no tenía ni idea”. Es un libro para leer, pero también para mirar mucho y para comentar con otras personas”.
¿Cómo fue la selección de información que entraba y no entraba en el libro? Mireia Trius: “Para mí fue muy importante encontrar una estructura que hiciera el libro cercano y fácil de recorrer. Y ahí apareció la idea de seguir, de alguna manera, el día a día de una niña que representara a los niños del mundo. A partir de ahí fui construyendo una especie de recorrido: su nombre, su familia, el idioma que habla, la escuela, lo que come, sus mascotas, sus vacaciones… Eso ayudaba a que el lector entrara de forma natural en temas muy globales y comparativos, pero desde cosas cotidianas y reconocibles. Creo que esa mezcla entre lo íntimo y lo global es una de las claves del libro. Muchas veces descartaba datos interesantes simplemente porque no aportaban una mirada nueva o porque rompían el ritmo del libro”.
“Y después venía la parte más bonita y más complicada: transformar toda esa información en algo visual, claro y atractivo para un lector joven. Joana Casals fue una maestra en esa parte”, nos cuenta Mireia Trius.

Me gustaría que me habléis del proceso de investigación y documentación para este proyecto. MT: “Fue un trabajo muy intenso. Consulté muchísimas fuentes: informes internacionales, estudios, bases de datos oficiales… Y luego había otra parte igual de importante, que era comprobar que los datos se podían comparar y que realmente tenían sentido juntos. Siempre fui muy consciente de lo peligrosos que pueden ser los datos si se usan mal o se sacan de contexto. Por eso durante todo el proceso tuve muchísimo cuidado en trabajar con fuentes serias y fiables. Hubo un esfuerzo muy grande por buscar organismos oficiales, estudios sólidos y datos contrastados. También me parecía importante que esa transparencia estuviera presente en el libro, así que incluimos al final un listado completo de fuentes. Quería que el lector entendiera que detrás de cada página había un trabajo de investigación real y muy riguroso”.

Como periodista, la información estadística, los datos, son muy importantes, y generan interesantes noticias y reportajes de investigación. ¿Qué conexiones crees que hay entre este libro y ese trabajo periodístico? MT: “Muchísimas. Creo que tanto el periodismo como este libro parten de la misma curiosidad por entender cómo funciona el mundo. Como he dicho, siempre me han apasionado los datos y el lenguaje infográfico. Me parece increíble cómo un gráfico o una comparación visual pueden contar una historia muy potente en pocos segundos. Y para mí había también un reto: demostrar que este lenguaje no tiene por qué ser frío ni aburrido para los niños. Al contrario, puede ser muy directo, muy visual y muy emocionante”.
También hay cierta conexión entre los libros de no ficción y el periodismo. ¿Cómo lo veis? Mireia Trius: “Sí, totalmente. Al final los dos trabajan con la realidad. Investigas, seleccionas información, buscas una manera de explicarla y decides qué mirada quieres ofrecer. Creo que la no ficción infantil hoy se parece cada vez más a un periodismo visual y pausado. No se trata solo de transmitir datos, sino de ayudar a entender el mundo y despertar preguntas. Y eso me parece muy importante en libros para niños: no dar todas las respuestas, sino abrir la curiosidad”.

¿Qué nos podéis contar de las ilustraciones? ¿Que dirías que tienen de característico? Joana Casals: “Las ilustraciones vienen muy marcadas por mi forma de trabajar. Recortar, pegar, deformar… Me gusta simplificar mucho las formas y quedarme con lo básico. No hay florituras ni decoraciones que no tengan un significado explícito. Lo que ves en la ilustración es el contenido de ella, la imagen en realidad es el texto y eso me encanta. Además, estoy muy contenta con la gama de colores, es muy especial. Desde el principio tenía muy claro que iba a ser un libro muy colorista y alegre, porque queríamos alejarnos al máximo del libro académico, y creo que lo hemos conseguido”.
¿Con qué técnicas trabajaste? “Trabajo siempre en digital, con un método, lo reconozco, muy arcaico para ilustrar, ya que dibujo con un programa de maquetación. Trabajo con formas geométricas que voy recortando y ensamblando, y eso me resulta muy divertido y me permite abstraerme de la representación más figurativa y realista de las cosas -afirma Joana Casals-. El resultado me parece gracioso y, en realidad, creo que tiene mucho que ver con cómo dibujan los niños. Esa libertad de saltarse convencionalismos, ignorar leyes de la física, deformar la perspectiva y representar la proporción de las cosas… Ellos lo adaptan todo a su forma de ver y sentir el mundo de un modo totalmente subjetivo, me flipa”.

Danos algunas pinceladas sobre el trabajo de elaboración de este libro. Joana Casals: “Siempre me ha gustado ilustrar, pero la verdad es que nunca me había enfrentado a un proyecto tan grande de no-ficción. Para empezar, la propuesta no podía ser mejor, si a mi me encantaba recibir la información de las nuevas páginas y sorprenderme con los datos, ¡era imposible que a los lectores no les pasara lo mismo al abrir el libro! Eso hizo que todo el proyecto fuese muy ameno y divertido. Además, comprobé que la representación geométrica de datos se adaptaba muy bien con mi manera “especial” de trabajar, me sentía cómoda y el método era muy ágil. Aunque no todo fue fácil, era un trabajo riguroso, te obligaba a asegurarte que la representación de los datos era correcta y eso le sumaba una reflexión importante sobre cómo representar la información en la página. En esta parte del proyecto me sentí en todo momento muy acompañada por el equipo de Zahorí, y eso me permitió sentirme más segura con el manejo de la información y su representación”.
Cómic
Arianna Pisani nos lleva a las Grandes Landas en ‘Margot’
Esta es la historia de un árbol que crece boca abajo. Es la historia de una niña que pierde a su madre y transita entre dos mundos. Es la historia que mezcla la fantasía del universo rural y la modernidad del progreso. Desde la infancia hasta la madurez. Trata del miedo, la pérdida y el cambio y de cómo la imaginación y las palabras nos ayudan en el viaje. ‘Margot’ habla del fin de un mundo, oculto en el extremo suroeste de Francia, conocido como las Grandes Landas o Landas de Gascuña. Aunque parezca increíble para quienes ahora visitan los interminables pinares de Aquitania, hasta 1910 esa misma llanura era totalmente diferente. Era un desierto. Con este planteamiento Liana Editorial nos presenta este cómic de Arianna Pisani y Xabier y Martin Etxeberria. Con Arianna hemos charlado en torno a su trabajo en este libro.

¿Cómo nace este proyecto? “El proyecto surgió de las mentes brillantes de Xabier y Martín, los guionistas de Margot. El proyecto ya estaba en marcha porque una artista anterior había realizado algunas páginas de prueba. Me enviaron un correo electrónico preguntándome si me interesaba colaborar con ellos y mi respuesta fue inmediatamente que sí :)”.
¿Qué van a encontrar los lectores en sus páginas? “Los lectores encontrarán una historia a caballo entre la historia de Gascuña y las leyendas populares de criaturas que siempre han contribuido al imaginario del lugar. Lo místico se mezcla con el esfuerzo de tiempos duros e inciertos, en plena revolución para la que nadie estaba preparado. Los lectores encontrarán la relación entre dos hermanas de edades diferentes que atraviesan momentos de extrema cercanía y lejanía, encontrarán magia y una rima que… ¡bueno, no diré más! :D”, afirma Arianna Pisani.

¿Cómo fue el trabajo previo al libro? Nos referimos al proceso de investigación, documentación, dibujos en algún cuaderno… “El trabajo previo al libro fue una fuente de inspiración inmensa para mí. Soy italiana y no conocía muy bien esta parte de la historia; y, para ser sincera, no me resultó nada fácil encontrar información sobre ese periodo, ¡fue todo un reto! Por suerte, Xabier y Martin ya habían elaborado una «biblia» que pude consultar durante todo el proceso creativo -confiesa Arianna Pisani-. Recuerdo que trabajé en pleno periodo de la pandemia, por lo que me resultaba imposible conseguir cuadernos y materiales tradicionales; de hecho, los primeros bocetos de Margot y los demás personajes fueron, en su mayoría, bocetos digitales. ¡Os envío algunos!”


¿Qué dirías que tienen de característico tus ilustraciones para este cómic? ¿Qué hay de nuevo o distinto respecto a otros trabajos? “Esta es una pregunta trampa, porque ningún artista, al menos al principio de su carrera, conoce bien sus propias características distintivas, jeje. Yo creo, al menos basándome también en lo que me han dicho otros colegas y personas que estuvieron presentes durante la realización de Margot, que las atmósferas podrían considerarse una característica. La sensación que tuve con Margot fue la de una inmersión total en la historia y, para poder contarla de la mejor manera posible, estudié las atmósferas de las distintas escenas: el cementerio, el pantano, los colores fastuosos de la villa del Prefecto; el color es un narrador más de las emociones, tanto de los personajes como del estado de ánimo que se vive”, asegura Arianna Pisani.
“Lo diferente es que se trata de mi primera novela gráfica impresa; al trabajar principalmente como colorista e ilustradora infantil, Margot me ha permitido adentrarme en un mundo nuevo, con un enfoque del dibujo totalmente diferente; ha sido una aventura extraordinaria y espero de verdad que esto se perciba entre las páginas”.

¿Con qué técnica trabajaste? “La técnica utilizada es una combinación de dos programas de coloración digital: Clip Studio Paint y Procreate; se trata de una combinación muy interesante si se quiere trabajar en los escenarios y en la atmósfera”.
Danos algunas pinceladas sobre el proceso de elaboración de este libro. “En cuanto a las pinceladas sobre la trama, lo más importante es entender dónde estamos, cuándo y quiénes son los personajes que se entrelazan en la historia de Margot -nos cuenta Arianna Pisani-. Yo, personalmente, suelo empezar siempre con manchas de color, como por ejemplo el pantano, que contiene colores tenues debido a la niebla, pero que también debe transmitir la sensación de lo inexplorado, lo salvaje y lo místico. Me ha ayudado mucho la parte natural, los hábitats de las garzas, el bosque, lo que guarda la verdad entre la realidad y el misterio. Empiezo por ahí para luego «esculpir» el color con luces y sombras. Después, una vez satisfecha con el ambiente creado, empiezo a esbozar la escena”.

¿En qué estás trabajando ahora? ¿Algún proyecto nuevo? “Ahora estoy trabajando en una novela gráfica ambientada en la era «jurásica» junto con otros dos guionistas; no puedo decir mucho porque aún está en fase embrionaria, pero todos nos estamos esforzando al máximo y espero de verdad que podamos hablar de ello pronto”.
Álbum Ilustrado
Alice Piaggio nos anuncia que ‘Se necesita monstruo’
El libro más divertido y sorprendente sobre las profesiones de quienes pensábamos que solo se dedicaban a asustarnos. En ‘Se necesita monstruo’, diferentes criaturas comparten sus experiencias laborales en entrevistas exclusivas. Sus páginas nos presentan a cada monstruo en pleno oficio, con ilustraciones llenas de detalles que revelan su día a día. Con una mezcla irresistible de humor, imaginación y revelaciones insospechadas, este libro es la guía definitiva para explorar el mercado laboral desde su versión más monstruosa y divertida. Editado por Zahorí Books, hablamos sobre este trabajo con su autora, Alice Piaggio.

¿Cómo surgió este proyecto? “La idea surgió espontáneamente, durante una conversación en el coche con mi hijo, que tenía cuatro años por aquel entonces. Era Halloween y, entre tiendas y librerías, estábamos rodeados de monstruos de todo tipo. Como muchos niños de su edad, siempre le han fascinado los zombis, las momias y los ogros; así que, casi en broma, empezamos a imaginar qué trabajo podrían hacer estas criaturas. A partir de ahí, surgieron las preguntas: ¿qué haría un Yeti? ¿Y una bruja, siempre volando en su escoba? De estas fantasías compartidas, el proyecto tomó forma”.
¿Qué encontrarán los lectores en sus páginas? “Un libro colorido, poblado por criaturas que desempeñan los trabajos más diversos pero absolutamente tradicionales, seleccionados en función de sus características y afinidades. Los lectores podrán descubrir los secretos para quitar las manchas de las camisas de un fantasma en la lavandería o descubrir los mejores cócteles preparados por un verdadero maestro de la vida nocturna: el vampiro”, asegura Alice Piaggio.

¿Qué nos puedes contar sobre las ilustraciones? ¿Cuáles son sus características principales? “Este no es el típico libro de monstruos con tonos oscuros y góticos: la paleta es vibrante y llamativa, las imágenes son ricas en detalles e invitan al lector a detenerse en la página, disfrutando al descubrir todas las herramientas del oficio”.
¿Qué técnicas utilizaste? “Las ilustraciones se crearon completamente en formato digital, en un iPad”, afirma Alice Piaggio.

¿Qué aprendiste de este proyecto? “Un libro siempre surge de un esfuerzo compartido: el diálogo con la editorial es esencial para el éxito del proyecto. Nadie conoce mejor al público objetivo, el mercado y los elementos que hacen que un libro sea efectivo que la editorial. Creo que esta es una lección importante que hay que tener en cuenta cuando eres autor/ilustrador”.
Cuéntanos un poco sobre el proceso de creación del libro. “Le propuse el proyecto a Mireia de Zahorí Books después de haber trabajado juntas en ‘Nunca llegarás a nada’. Ella me animó a desarrollar mi propia propuesta y se entusiasmó de inmediato con la idea de un libro sobre monstruos que realizan trabajos de la vida real. El proceso fue bastante largo, también porque supervisé directamente la organización de las páginas dobles, incluyendo los recuadros informativos -continúa Alice Piaggio-. El equipo editorial de Zahorí fue invaluable: paciente, preciso y muy competente. Hubo numerosos intercambios, desde la elección de las tipografías hasta la maquetación, hasta llegar a un resultado que refleja a la perfección la idea inicial: colorido, dinámico y divertido”.

¿Qué significa para ti haber sido seleccionada para la exposición en la Feria del Libro de Bolonia? “Mostrar mi trabajo en un contexto tan importante fue una gran satisfacción. Me alegra que las láminas convencieran al jurado y fueran seleccionadas entre miles de propuestas de ilustradores talentosos. Este reconocimiento es realmente importante para mi carrera”.

¿En qué estás trabajando ahora? ¿Algún proyecto nuevo? “Actualmente estoy ilustrando una serie de libros de tapa dura para niños, pero ya estoy pensando en un nuevo proyecto personal como autora e ilustradora. Trabajar de forma independiente es particularmente estimulante porque te permite desarrollar plenamente tu propia visión e imaginación”.
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