Cómic
Luis Castillejos y el valor de ser uno mismo en ‘Un cuerpo de miel’
Miel es una pequeña abeja que después de una ardua vida de trabajo, deberá enfrentarse a los mágicos juegos de los recolectores, Mosca, Mosco y Mosquito, para poder tener una segunda oportunidad de descansar en paz… El camino no será fácil, pero Sam, una rana de cristal, será un gran aliado en esta gran aventura en miniatura. Así nos presenta la editorial Sallybooks este cómic. ‘Un cuerpo de miel. Limbo entre flores’ es un trabajo de Luis Castillejos, con el que hemos charlado un poquito más sobre este trabajo.

¿Cómo nace este proyecto? “Nace de la necesidad de querer contar una historia distinta a lo que había contado hasta ese momento. La primera versión de ‘Un Cuerpo de Miel’ la formulé en otoño de 2019, en ese entonces comenzó siendo la idea de una pequeña abeja fantasma que quería buscar su descanso eterno, viajando a través de un estanque encontrándose con personajes muy extraños, como un dragón que no paraba de llorar, una pata que tenía poderes sobrenaturales, entre otros -nos cuenta Luis Castillejos-. Con el pasar del tiempo, pude ir asentando las ideas, de tal forma que el mensaje que quería compartir fuera más sencillo de comprender, que es: el valor de ser tú mismo en una sociedad que pueda no aceptarlo, la soledad, el concepto de la muerte y al mismo tiempo la fuerza que te puede otorgar la amistad para salir adelante”.

¿Qué encontrarán los lectores en sus páginas? “Una gran aventura en miniatura liderada por sus protagonistas, Miel y Sam. Quienes darán su mejor esfuerzo para alcanzar sus sueños y superar todas las dificultades que se les atraviesen en el camino. Y ellos estarán encantados de que todo lector les acompañe en su recorrido”.
¿Qué dirías que tienen de característico tus ilustraciones para este libro? ¿Qué hay de nuevo o diferente con respecto a otros trabajos? “Para cada historia que intento hacer, busco que el arte se adapte mejor a ella. En comparación con otros trabajos que he hecho, este es el primero que dibujo pequeños animales “tal y como son”, guardando reservas de su obvia estilización. Me refiero a que en otros proyectos si dibujo algún animal, lo haría mucho más “humanoide”, mientras que acá, intento que mantenga su esencia más natural. Y me gusta mucho el resultado, siempre es divertido explorar nuevas formas de crear”, asegura Luis Castillejos.

¿Con qué técnicas trabajaste? “Aunque gran parte del proceso de “pre-producción” lo realicé en skectchbooks para el diseño de personajes, escenarios y composición de la mayoría de las páginas; todo el arte lo realicé de manera digital en el programa Clip Studio Paint. Aunque en mi intención de no abandonar las técnicas tradicionales, intenté con el color, darle ciertos toques que se asemejen más a una pincelada real sobre la página”.
Háblanos un poco del proceso de realización de este libro. “Como mencioné anteriormente, esta obra ha evolucionado mucho a través de los años. Sin embargo, de una versión a otra siempre fue avanzando. Entonces cuando en 2023 retomo el proyecto para hacerlo realidad al lado de SallyBooks, ya tenía preparado el guion y tenía hechas varias páginas del storyboard. Por lo que solo fue volverme a empapar de la historia y comenzar a hacer ajustes”.

“Llevo contando historias a través del cómic poco más de 12 años -continúa Luis Castillejos-, y con cada nuevo proyecto en el que me embarco, reafirmo que los procesos creativos son un camino de constante edición. Es bien fácil cegarse con tu propia obra y pensar que es perfecta, sin embargo ahí es donde idealmente entran los ojos de un editor quien, con ojos frescos, puede darse cuenta de varias omisiones o errores gramaticales que entorpecen la lectura. Yo tengo la fortuna de que mi pareja Marie Murillo, es una excelente editora y al lado de ella revisamos cada página para que quedara como la puedes ver en el cómic”.

Danos algunas pinceladas sobre el cómic como formato para contar historias a los más pequeños.“A lo largo del año, asisto a varios eventos de cultura pop y ferias del libro en México, para vender mis cómics de manera independiente, donde muchas familias llevan a sus hijos con la intención de inculcarles la lectura. Justo este año un buen amigo, Humberto Cervera, me comentó que en uno de estos eventos, llegó una mamá con su hija de poco más de 8 años de edad y mientras elegía qué cómics llevarse, le comentó que meses atrás había adquirido uno de mis cómics titulado ‘Dientes de Leche y Otras Historias’, con el cuál se enamoró de la lectura y ahora le compra cómics para que continúe leyendo. Definitivamente el cómic es un hermoso medio que funciona perfectamente como puerta de entrada a mundos increíbles, que en el mejor de los casos, los continuarán llevando e inspirando para vivir sus propias aventuras”, afirma Luis Castillejos.

Y también me gustaría que nos comentaras algo sobre el material que se incluye al final del cómic en el que se habla un poco del proceso. “El contenido extra toca varios de los tópicos que aquí expresé. Parte de la evolución de la obra, de los cambios y decisiones que tomé para que terminara de la forma en cómo es ahora. Acompañado de diseños de personajes y muestras de algunas páginas. De como de unos garabatos, con suficiente esfuerzo se puede volver parte de una historia”.
¿En qué trabajas ahora? ¿Algún proyecto nuevo? “No sé que tan “spoiler” sea, pero justo ahora estoy trabajando en la segunda parte de ‘Un Cuerpo de Miel’, donde su épica aventura concluirá. Me emociona mucho ya que tiene algunas de las escenas que llevo meses queriendo dibujar y diagramar. ¡Prometo terminarlo pronto!”
Cómic
Clara Lodewick aborda la inmigración en ‘Moheeb en el aparcamiento’
Moheeb es un adolescente refugiado que vive en un centro de acogida. Mientras espera una resolución administrativa que no llega, su vida queda suspendida en un presente sin horizonte. El aparcamiento de un supermercado se convierte en su espacio de escape: un lugar donde, junto a otros jóvenes, recupera algo esencial -la amistad, el juego, la sensación de pertenecer a algún sitio-. Apoyado por una asociación, el tranquilo Moheeb parece disfrutar de los largos días de verano. A menos que un fuego secreto esté consumiendo en realidad su coraje y su salud mental… ‘Moheeb en el aparcamiento’ es una novela gráfica sobre la migración, adolescencia, identidad, violencia cotidiana y necesidad de vínculos. Un trabajo de Clara Lodewick que edita Garbuix Books. Con Clara hemos charlado un poquito más sobre este proyecto.

¿Cómo nació este proyecto? “Mi editorial me dio la oportunidad de crear un segundo cómic. Tenía total libertad creativa; es decir, no había ningún encargo. Así que decidí hablar de lo que más me preocupa: el trato que nuestras sociedades dan a las personas sin papeles. Cuando era adolescente, un grupo de afganos sin papeles ocupó una iglesia cerca de mi escuela. Conocí a los chicos, que tenían mi misma edad por aquel entonces (entre 15 y 17 años), nos hicimos amigos, y así descubrí una pequeña parte del infierno que su situación administrativa podía suponer para ellos en su día a día”.
¿Qué encontraremos en este libro? “Seguirás la vida cotidiana de Moheeb, de 17 años, y sus dos amigos, Qaïs y Fazal, que pasan dos meses de verano en un aparcamiento de un pequeño pueblo de Bélgica, esperando una respuesta a su situación. Conocerán a gente del pueblo; algunos les ayudarán, otros empeorarán su situación”, nos cuenta Clara Lodewick.

¿Cómo fue el proceso de preparación del libro? Me refiero a la fase de investigación, las pruebas, incluso los bocetos en el cuaderno… “Quería trabajar en los sentidos, las sensaciones de Moheeb. Son un indicador de la evolución de su salud mental a lo largo del libro. Así que practiqué mucho cómo representar un lugar dibujando solo pequeñas partes, y cómo representar los cinco sentidos en una sola página. Dibujé páginas en (y sobre) diferentes lugares, antes de empezar a dibujar el aparcamiento de Moheeb. Vivía en una autocaravana, así que pude probar muchos aparcamientos diferentes”.

Cuéntanos algo sobre las ilustraciones y sobre las técnicas utilizadas en este libro. “En general, me inspiran Willy Vandersteen, Wilhelm Bush, Bruno Heitz, y para este cómic en particular, también me fijé en la obra de Shin’Ichi Abe. Él es mejor representando los sentidos. Fue todo un reto dibujar un cómic entero en un solo aparcamiento: aunque el cansancio y el aburrimiento son temas importantes, ¡no quería que los lectores se aburrieran demasiado! Así que tuve que pensar en cambiar el punto de vista, dibujar pequeñas escenas en el fondo, etc. -continúa Clara Lodewick-. Los dibujos están hechos con bolígrafo y los colores, una parte muy importante para mí, están pintados con gouache. Dedico mucho tiempo a colorear; es casi meditativo y una parte muy agradable del proceso”.

¿Cómo fue el proceso de creación de este libro? “¡Largo! Hacer un cómic sobre la situación de las personas sin papelesera algo que queríamos hacer juntos, con mis amigos, en 2014. Pero yo era muy joven entonces y era muy diferente: más bien un proyecto comunitario, con páginas de testimonios. Como adulta, 10 años después, tras haber visto la evolución de la situación de mis amigos y de mi país, tuve nuevas ideas y quise crear una obra de ficción. Quería hablar de diferentes temas, como la salud mental, las dificultades entre madres e hijos, las relaciones desiguales y cómo afrontarlas… Fue un trabajo emocionalmente intenso. Y me costó mucho despedirme de mi personaje al final del libro. Así que cuando dibujo a Moheeb para los lectores en una sesión de firmas, siempre me alegra volver a verlo, aunque sea por unos instantes”, confiesa Clara Lodewick.

¿En qué estás trabajando ahora? ¿Algún proyecto nuevo? “Escribí un guión; el cómic es para niños y trata (otra vez, jaja) sobre niños que intentan valerse por sí mismos en un mundo dominado por adultos. Es un cómic de fantasía, dibujado por Andréa Delcorte, cuyos dibujos son increíbles. Se publicará en francés en 2027. Y por mi cuenta, estoy trabajando en una serie/telenovela, que me divierte mucho; los episodios se estrenan cada mes o cada dos meses. Trata sobre una joven que vive con su madre y su tía. A ella le gustaría mudarse de allí, pero cada vez que lo intenta, algo se interpone en su camino”.
Cómic
Sun Bai y los ‘Pelícanos eléctricos en los lagos’
Cuando resultó seleccionado para viajar al espacio, fue el objeto de admiración de sus compañeros de estudios. Ahora, tras años realizando un trabajo monótono y posiblemente inútil, su vida parece menos envidiable. No solo no ha prosperado, sino que ha perdido todo el interés en hacerlo. Solo muy de tarde en tarde regresa a la Tierra, pero en su última visita se produjo un reencuentro. El recuerdo de ese día en que, junto a su única amiga, paseó por el parque y recordó unos pelícanos eléctricos que ya no existen será determinante para él. ¿Qué sentido tendría repetir un día que ya fue perfecto? ‘Pelícanos eléctricos en los lagos’, editado por Fulgencio Pimentel, es el último trabajo de Sun Bai, una de las voces más interesantes surgidas en el ámbito de la BD en la última media década. Aprovechando su reciente visita a nuestro país, hablamos con ella un poquito más sobre este trabajo.

¿Cuál es el origen de este proyecto? ¿Qué te impulsa a crear esta historia? “Al principio era un fanzine que creé en 2019 y que presenté en el Off del festival de Angoulême. Mi editor César lo descubrió en ese momento. El nacimiento de esta historia viene de mi experiencia personal: como el protagonista, dejé mi ciudad natal y hoy vivo en Francia. Cada vez que vuelvo a mi ciudad, tengo la sensación de conectarme a otro servidor, como si entrara en otra realidad. La historia nació de la nostalgia por mi ciudad natal y de la búsqueda de un equilibrio entre esas diferentes realidades. Como los personajes del libro, yo también echo de menos los momentos que pasé con mis amigos dando paseos en patines con forma de cisne por el lago del parque”, nos cuenta Sun Bai.
¿Qué van a encontrar los lectores en sus páginas? “Espero que encuentren ante todo una atmósfera, un momento suspendido y tranquilo. Quizás les den ganas de fumarse un cigarrillo o de tomarse un café”.

Háblanos un poco de las ilustraciones. ¿Qué dirías que tienen de característico? “Lo que me interesa de la ilustración es siempre la narración. No creo que se aleje demasiado de mi trabajo en el cómic.
Lo que las caracteriza, diría que son los personajes, las relaciones humanas entre ellos y las historias que existen detrás -continúa Sun Bai-. Como cuando hago un cómic, siempre me pregunto qué ropa llevan y qué tipo de vida llevan más allá de lo que se muestra. Con las naturalezas muertas es lo mismo: siempre pienso en quién podría usar esos objetos”.

Nos gustaría que nos contaras algo sobre el uso del color en este proyecto, el azul… “El azul es el color dominante del libro. El primer fanzine lo imprimí en casa con una impresora de escritorio. Usaba principalmente el cian, el amarillo y el azul. Luego conservé esa paleta para el libro. Decidí mantenerla por ese aspecto vaporoso, casi desvanecido, que produce esa técnica. Como el humo de un cigarrillo suspendido en el aire”.
En otra ocasión hablamos de ‘La playa más bonita del mar del Norte’. Nos hablabas entonces de una historia sobre el «fin del mundo». En este nuevo cómic, ¿ese mundo ya no existe? “Podría existir en otra realidad. Creo que nunca he abandonado del todo esa idea; en mis narraciones, el tiempo no es necesariamente lineal. El pasado, el presente y algunas posibilidades del futuro pueden a veces coexistir. En una de ellas, el mundo quizás ya haya desaparecido; en otra, algunos personajes siguen viviendo historias distintas. Todas esas realidades pueden existir de forma simultánea”, asegura Sun Bai.

¿Qué has aprendido con este proyecto? “Dibujar una historia que contiene varias realidades es bastante agotador. La próxima vez, igual me lo pienso dos veces antes de elegir realidades tan complejas de entrelazar :)”.
Háblanos un poco del proceso de elaboración del libro. “Por lo general, en cuanto tengo una idea, empiezo a dibujar un storyboard muy en borrador. Trabajo el texto, los diálogos y las imágenes a menudo al mismo tiempo. Es raro que escriba un guión completo antes de empezar. Según el proyecto, a veces preparo un esquema o un resumen. Después desarrollo el storyboard, luego trabajo el dibujo a línea y, por último, el color. Por supuesto, también hay muchas conversaciones con mi editor a lo largo de todo el proceso”, confiesa Sun Bai.

¿En qué estás trabajando ahora? ¿Hay algún proyecto nuevo? “Actualmente estoy trabajando en un nuevo proyecto de cómic, una historia de amor. Trata principalmente sobre hombres solitarios y las mujeres a las que nunca llegarán a alcanzar”.
Cómic
Mathias Martinez nos invita a su singular parque de atracciones
‘¿Qué hora es? ¡Es la hora de divertirse!’. Ese es el lema de CLOCKI, la mítica mascota con forma de despertador que durante décadas marcó la hora de la merienda a millones de niños frente al televisor. Nacido como héroe de cómic, alcanza la fama en 1932 con Clocki y el reloj parlante, el primer cartoon sonoro y en color de la historia del cine, y se convierte en una auténtica estrella. En 1955, en la cima de su popularidad, se inaugura Clockilandia, un parque de atracciones que promete ser el paraíso definitivo del entretenimiento. Pero tras ese relato de ensueño podría esconderse una realidad mucho más oscura.

En ‘Clockilandia’, Mathias Martinez reconstruye la memoria de un parque imaginario para mostrar la cara oculta de su éxito. Cada capítulo sigue a un personaje distinto -una mascota, un aficionado a las atracciones, una ex empleada y una niña- que da testimonio de un momento clave de su historia. Inspirado en cartoons de los años 30 de los estudios Fleischer, Martínez retuerce ese imaginario hasta lo grotesco: dibujos que gotean, decorados que se derriten y perspectivas deformadas como una película quemada en el proyector, creando una atmósfera tan fascinante como inquietante. Con Mathias hemos charlado un poco más sobre su trabajo en este proyecto.
¿Cómo nació este proyecto? “Desde niño, siempre me han fascinado los parques temáticos, pero siempre he sentido cierta inquietud al ver sus maquetas de cartón y sus sueños empalagosos. Quería hablar de este sentimiento que creo que comparten muchas personas, y de la felicidad un tanto forzada que se siente en estos lugares, ¡porque la entrada es carísima! En lugar de apoderarme de un parque ya existente, decidí crear el mío propio, como un niño jugando con bloques Kapla o Lego. ¡Disfruté muchísimo siendo un poco megalómano en este proyecto!”, nos cuenta Mathias Martinez.

¿Qué encontraremos en este libro? “Esta novela gráfica narra la historia de Clockilandia, un parque temático analizado desde sus inicios y su época dorada hasta su declive y su inevitable final, porque, obviamente, todo lo bueno tiene un final. También encontrarás las emotivas historias de las personas involucradas con el parque: sus empleados desilusionados, sus mascotas melancólicas, sus niños desencantados y sus padres hastiados. Pero también descubrirás hermosas historias de amor y amistad”.
¿Cómo fue el proceso de creación del libro? Me refiero a la fase de investigación, las pruebas, incluso los bocetos en el cuaderno… “Pasé mucho tiempo buscando la forma ideal para la mascota de mi parque, algo que evocara a Mickey Mouse sin ser demasiado similar, y que no se alejara demasiado de mi idea inicial de crear una historia sobre el fin de la infancia y esos espacios atemporales que son los parques de atracciones. Mientras buscaba ideas visuales para el libro, redibujé muchas mascotas antiguas japonesas y estadounidenses, y cuando no se me ocurría ninguna buena idea, redibujé un pequeño despertador Fisher-Price que tenía en mi escritorio. Entonces se hizo evidente: la mascota de Clockilandia tenía que ser un despertador”, asegura Mathias Martinez.

Cuéntanos algo sobre las ilustraciones. “Quizás el carácter altamente ilustrativo de Clocki sea aún más evidente porque está inspirado más en los libros ilustrados infantiles que en los cómics. Una de mis principales inspiraciones para este trabajo son los libros de principios del siglo XX de Benjamin Rabier, o los libros de Bécassine; no sé si son conocidos en España, pero les animo a leerlos o releerlos. En estas historias, el texto está en voz en off, como en algunos capítulos de Clocki. También hay un aspecto ligeramente megalómano en ello; es como si me dirigiera directamente al lector como autor. Este estilo narrativo un tanto anticuado me resultó divertido”.

Cuéntanos algo sobre la técnica utilizada en este libro. “El libro fue dibujado completamente con tinta azul y luego coloreado en Photoshop -continúa Mathias Martinez-. Mi cómic, con sus tonos naranjas y azules, recuerda a los antiguos libros infantiles de los años 50, y también evoca el año en que se creó la mascota Clocki y los dibujos animados que la inspiraron. Mis editores franceses, Misma, hicieron un trabajo increíble en las páginas para lograr colores intensos y diferenciarlos, y mis editores españoles, La Granja, mantuvieron la misma dirección artística y añadieron un mapa real del parque, ¡que me parece fantástico!”
¿Cómo fue el proceso de creación de este libro? “Me llevó tres largos años crearlo. Hubo momentos increíblemente alegres y otros muy estresantes. Mis editores me ayudaron muchísimo durante todo el proceso, que a veces resulta desalentador, ¡pero realmente vale la pena! Después de terminar mis estudios de arte, cuando empecé con Clocki, estaba buscando mi propia voz, ¡pero encontré en Clocki caminos que me encantan! Fue una experiencia muy formativa para mí. Creo que se puede sentir esta progresión narrativa, cómo gano más confianza a medida que avanzan los capítulos, lo cual me gusta mucho”, confiesa.

¿En qué estás trabajando actualmente? ¿Un nuevo proyecto? “Actualmente estoy trabajando en otra novela gráfica que publicará la misma editorial. Tratará sobre ratones, un libro hecho de queso, la transmisión del conocimiento y la memoria colectiva. Será un libro sobre libros y un homenaje a sus lectores más fieles: ¡estará dedicado a quienes aman tanto los libros que literalmente devoran sus páginas! No diré nada más sobre este futuro proyecto, y me llevará tiempo terminarlo, ¡pero estoy deseando enseñárselo!”
-
Álbum Ilustrado1 mes agoDaniel Montero Galán nos mete en ‘La Casa de Bernarda Alba’
-
Álbum Ilustrado4 semanas agoMar Azabal nos muestra los ‘Tesoros en los bolsillos’
-
Álbum Ilustrado4 semanas agoMarta Sevilla nos descubre a ‘Mi amigo el monstruo’
-
Cómic4 semanas agoSun Bai y los ‘Pelícanos eléctricos en los lagos’
-
Álbum Ilustrado3 semanas agoVerónica Aranda y su trabajo en ‘Bienvenida, amiga ardilla’
-
Cómic2 semanas agoClara Lodewick aborda la inmigración en ‘Moheeb en el aparcamiento’
-
Álbum Ilustrado6 días agoIacopo Bruno y Francesca Leoneschi dan forma a ‘Inseparables’
-
Álbum Ilustrado1 semana agoPedro Oyarbide ilustra ‘El rayo que no cesa’

