Entrevistas
David y Ainhoa y ‘La compañía de Nicoleta’
Cada vez que Nicoleta aparece por la playa se produce un gran alboroto entre los guijarros. Todos quieren ser los elegidos, pero ninguno sabe a dónde los llevará. ¿Qué estará imaginando Nicoleta? Así nos presenta Pábilo editorial este álbum ilustrado. ‘La compañía de Nicoleta’ es un trabajo de David Gómez y Ainhoa Rodz, con los que hemos hablado un poquito más sobre este libro.

¿Cómo nace este proyecto? David Gómez: “El germen de este proyecto lo podemos situar en diciembre de 2021. Suelo participar como alumno en cursos de escritura; son un buen ejercicio para engrasar las manos, someterte a retos creativos y relacionarte con otros compañeros y compañeras. Por esas fechas andaba realizando uno sobre narrativa infantil impartido por Mar Benegas y Jesús Ge. En una de las actividades propuestas nos pidieron escribir una historia en la que los protagonistas fuesen guijarros. Teníamos que otorgarles vida. Conforme nos explicaron la práctica, mi cabeza, automáticamente conectó con el niño que habita en mí y que, desde bien pequeño, es un enamorado de las piedras: de sus formas, sus texturas y colores. Siempre he visualizado en ellas personajes u objetos. Me pasa igual con las nubes. Pero a las nubes no me las puedo llevar a casa. Así que, realmente, no fui yo quien escribió el primer borrador de la historia, lo hizo ese niño de finales de los 70 y principios de los 80. Nicoleta no deja de ser un álter ego. Aunque su historia es más dura que la mía, los dos supimos tirar de creatividad e imaginación en nuestra infancia”.
Ainhoa Rodz: “Fue una propuesta que me hizo David, llevábamos tiempo queriendo trabajar juntos, pero no habíamos encontrado el proyecto ideal. El hecho de que esta historia se desarrolle en un contexto de exclusión social fue esencial para decidirme a ilustrarla, llevo años investigando sobre pobreza y desigualdades en la infancia y es un tema que me preocupa”.

¿Qué se van a encontrar los lectores en sus páginas? David Gómez: “Los lectores y las lectoras de «La Compañía de Nicoleta», conforme avancen en sus páginas, van a toparse con una doble lectura: la que cuentan las palabras escritas y la que narran las magníficas ilustraciones de Ainhoa. Una doble lectura que, al final, pone de relieve la resiliencia infantil. Y es que hasta en los contextos más vulnerables, los niños y las niñas son capaces de evadirse y llenar su mundo de colores. Y no solo eso, sino que, además, son capaces también de irradiarlos hacia las personas que tienen cerca. Los niños y las niñas son eso, niños y niñas, pero en situaciones de exclusión social lo tienen más difícil y necesitan tirar de imaginación y creatividad para sobrellevar su día a día. Ojalá llegue el día en que no tengan que vivir situaciones complicadas y puedan disfrutar de sus derechos sin cortapisas ni contratiempos”.
Ainhoa Rodz: “Quienes lean y contemplen los dibujos de ‘La Compañía de Nicoleta’ van a encontrar una historia poco habitual en el mercado editorial. Es la historia de una niña romaní y de origen rumano. Vive con su padre que trabaja a veces de chatarrero y otras veces vende latas en la playa, le acompaña siempre un chihuahua. El lector o lectora va a tardar en descubrir las condiciones de vida de la niña. A pesar de las dificultades, Nicoleta es una niña querida y cuidada, autónoma y capaz de transformar su realidad y la de quienes le rodean, gracias a su imaginación y creatividad artística”.

¿Cómo ha sido el trabajo con Ainhoa? David Gómez: “El trabajo con Ainhoa ha sido estupendo. Nos conocemos de hace tiempo. Somos compañeros en el Observatorio de la Infancia y Adolescencia de Andalucía desde 2008. Los dos somos, también, grandes enamorados de la literatura infantil y del formato álbum. «La Compañía de Nicoleta» no hubiese sido lo mismo sin la visión de Ainhoa. Lo que le inspiró mi historia y las conversaciones que mantuvimos en torno a la misma, me llevó a realizar cambios en la parte final del texto. El proceso creativo ha ido de la mano en todo momento. Ha sido muy bonito y lo he disfrutado mucho”.
Háblanos un poco de esas piedras que son piedras, pero también son otra cosa… Ainhoa Rodz: “Los guijarros de la playa son un poco ingenuos, piensan que gracias a Nicoleta podrán viajar y conocer algo nuevo y mejor. Y en parte tienen razón porque, aunque acabarán en un poblado chabolista, su personalidad se va a desarrollar enormemente. A modo de metáfora, Nicoleta colorea las piedras de la playa para darles otra oportunidad, una vida menos gris, lo que a la vez hace que su propia vida de niña en condiciones difíciles, y la de las personas que le rodean, sea también menos gris. Algunas ilustraciones del álbum muestran el punto vista de los guijarros, otras la mirada imaginativa de la niña y otras reflejan la perspectiva de un observador u observadora ajenos a la historia que se narra”.

¿Qué nos puedes contar de tus ilustraciones para este libro? Ainhoa Rodz: “Para este álbum opté por una paleta de color reducida, en consonancia con las limitaciones económicas de Nicoleta. La niña viste de rojo, reflejo de su entusiasmo e imaginación desbordantes, y lleva gafas violetas, que le ayudan a ver el mundo de manera diferente. Aunque no lo explique el cuento, se peina siempre con coleta para defenderse de las burlas que algunos niños hacen con su nombre (ni-coleta). Para dibujar a la protagonista me ha sido de gran ayuda Noah, la hija de David, como referencia anatómica de una niña de seis años. Para los paisajes me he inspirado en la costa granadina, en las playas de Huelva y en atardeceres de los acantilados en el Alentejo. Para imaginar el poblado he utilizado fotografías de distintos asentamientos chabolistas en España. También he incluido algunos símbolos o referencias al origen de la familia de Nicoleta -como la Peonía, que es la flor nacional de Rumanía-, aunque con dudas sobre cómo gestionar los estereotipos”.
¿Qué hay de nuevo o diferente respecto a otros trabajos? Ainhoa Rodz: “Buena parte de mi trabajo actual, tanto en ilustración editorial como en cartelería social, está pensado para un público adulto. Aunque he ilustrado algún cuento, este es mi primer álbum infantil, lo que me ha supuesto un aprendizaje en todos los sentidos. La novedad no está tanto en la técnica como en la adaptación de la narrativa gráfica”.



¿Con qué técnicas trabajaste? “Para que el álbum mantuviese una coherencia gráfica con el texto, necesitaba crear atmósferas con herramientas humildes como el grafito, los lápices de color, la tiza o el carbón, instrumentos al alcance de niños y niñas como Nicoleta. Pero las técnicas digitales son muy prácticas para experimentar a nivel de dibujo y composición, facilita mucho poder trabajar con capas, mover, hacer y deshacer, ir probando sin miedo y, por qué no decirlo, dibujar tirada en el sofá. Usar pinceles digitales semejantes al grafito y al carboncillo, aunque no alcancen la excelencia pictórica, me han permitido dotar de la expresividad necesaria a esta historia y mantener un aspecto orgánico, algo que casi siempre busco en lo digital”.
¿Cómo es trabajar con David? “Trabajar con David en este proyecto ha sido muy fácil. Me ha dado libertad creativa para todo lo que se narra sin palabras y también mucha confianza, ha sabido escuchar mis sugerencias y ha expresado las suyas, lo que sin duda ha enriquecido el trabajo final. Además ha sido un excelente observador, algo que agradezco especialmente, porque me ha ayudado a corregir detalles en algunos dibujos”.

Ya hemos visto cómo se desenvuelve el libro en presentaciones con los más pequeños, ¿cómo es ese feedback con ellos y ellas? David Gómez: “El feedback con los niños y las niñas es una maravilla. Su imaginación no tiene límites, así que te podrás imaginar la de figuras y personajes que son capaces de visualizar en las piedras que llevamos para pintar después de contarles la historia. Ha habido niñas que nos han preguntado si habrá una segunda parte, incluso una tercera. Realmente quieren saber cuál es el futuro que le espera a Nicoleta ¿La pobreza se hereda? o ¿Nicoleta podrá salir de ese círculo y subir en el ascensor social? Las personas adultas que acuden a nuestras presentaciones también conectan muy fácilmente con Nicoleta y su manera de divertirse con tan poco. Es muy bonito ese encuentro intergeneracional”.

En la presentación utilizasteis un Kamishibai para llevar la historia a los más pequeños, ¿qué te parece esta herramienta? David Gómez: “El Kamishibai es una herramienta perfecta para captar la atención de los pequeños y pequeñas. Ese formato de pequeño «teatrillo» los mantiene absortos y absortas en todo momento. Además, les facilita seguir esa doble lectura, la que oyen y la que ven. Su uso es todo un acierto”.
Álbum Ilustrado
Albert Asensio nos abre las puertas del Gran Teatre del Liceu
‘Me llamo Liceu’ es una memoria viva del Gran Teatre del Liceu, narrada en primera persona por el propio teatro que revela recuerdos, emociones y secretos a través de las historias que han dado forma a su alma y a sus espacios emblemáticos. En coedición entre Nórdica Libros y el Gran Teatre del Liceu, hablamos de este trabajo con su autor, el ilustrador Albert Asensio.
Lo primero, cuéntanos cómo nace este proyecto. “Este proyecto nace a propuesta del Gran Teatre del Liceu junto con la editorial Nórdica. La idea era crear un libro que explicara el Liceu desde una mirada distinta, accesible y cercana, especialmente pensada para el público familiar, pero con las características propias de un álbum ilustrado, donde texto e imagen se combinan para contar la historia de forma inseparable. Desde el inicio me resultó muy adecuado que fuera el propio edificio quien se presentara y contara su historia en primera persona. A partir de ahí comenzó un proceso laborioso y muy estimulante de inmersión en el teatro”.

¿Qué encontrarán los lectores en las páginas de este libro? “Encontrarán un recorrido visual y emocional por el Liceu, por sus espacios más emblemáticos y también por aquellos que normalmente permanecen ocultos al público -nos cuenta Albert Asensio-. Es un libro que habla de historia, de memoria y de arquitectura, pero también de personas, de oficios y de emociones. Hay una voluntad clara de invitar a detenerse, a observar los detalles y a descubrir pequeñas historias dentro de la historia del teatro, dejándose envolver por la atmósfera propia del Liceu”.
Nos interesa mucho que nos hables del trabajo de documentación e investigación. “La documentación fue fundamental y se extendió durante aproximadamente un año. Incluyó varias visitas al Liceu, acceso a archivos, entrevistas con personas que trabajan allí y horas recorriendo pasillos, camerinos y espacios técnicos. Tuve la suerte de poder asistir también a varios espectáculos para observar no solo el edificio, sino al público y su relación con él. Concretamente, uno de ellos, La torre dels somnis, fue una fuente de inspiración clave para este proyecto. Todo ese material debía transformarse después en una narrativa visual comprensible”, relata Albert Asensio.

¿Cuál dirías que ha sido tu mayor descubrimiento tras ese proceso? “Sin duda, todo lo que sucede detrás del escenario. La cantidad de personas, oficios y procesos que hacen posible cada función es impresionante y, en gran medida, invisible para el espectador. Descubrir esa “ciudad interior” que habita el Liceu fue uno de los grandes hallazgos, y quise que tuviera una presencia muy clara en el libro”.

¿Cómo ha sido tu relación con este espacio antes, durante y después del proyecto? “Antes de este proyecto apenas conocía el Liceu. Fue gracias al libro y a la generosidad del teatro, que me abrió sus puertas, que pude descubrirlo y acceder al corazón del edificio. Durante el proceso establecí una relación muy cercana con el espacio y con las personas que lo hacen posible, y después esa experiencia se ha convertido en un vínculo especial”, confiesa Albert Asensio.
Además de la documentación, ¿cómo fue el trabajo previo al libro? ¿Hubo una fase de pruebas y bocetos? “Sí, hubo mucho trabajo previo en cuadernos: bocetos, pruebas de composición, estudios de color y su simbología y de atmósferas, creo que una parte muy importante de este lugar. Decidir qué se mostraba y cómo, y establecer el diálogo entre imagen y texto. Ese trabajo previo es esencial para que el libro funcione de manera orgánica; es en el storyboard donde realmente se comprueba si esa simbiosis entre lo narrativo y lo gráfico funciona bien”.

¿Qué dirías que tienen de característico tus ilustraciones en este libro? “Creo que destacan por la atención al detalle y por una clara voluntad narrativa. Cada ilustración intenta contar algo más allá de lo evidente. Hay una búsqueda constante de equilibrio entre el rigor arquitectónico y una mirada emocional y humana, donde los personajes —especialmente los niños— tienen un papel muy importante como reflejo del asombro y la curiosidad. Asistí como espectador a varias visitas escolares al teatro, y ver las caras de asombro de los niños en su primer contacto con el Liceu fue, en sí mismo, todo un espectáculo”, afirma Albert Asensio.
¿Con qué técnicas trabajaste? “El trabajo está realizado principalmente con técnicas tradicionales: dibujo a mano, mucho trabajo a lápiz con especial atención a las perspectivas, acrílico y otros recursos pictóricos como salpicados o collage. Posteriormente hay un acabado digital necesario para la reproducción en imprenta, pero siempre intentando conservar la calidez y la frescura del trabajo artesanal”.


Danos unas pinceladas más sobre el proceso de elaboración. ¿Qué ha sido lo más difícil y lo más gratificante? “Lo más difícil fue sintetizar tanta información y tanta historia en un formato de álbum ilustrado sin perder el valor narrativo propio de las ilustraciones, evitando que se convirtiera en un álbum meramente biográfico. Lo más gratificante, sin duda, ha sido poder dar forma a un proyecto tan especial, ver cómo el Liceu se convierte en un personaje vivo y sentir que el libro puede despertar curiosidad, emoción y asombro en lectores jóvenes y no tan jóvenes. Además, con este proyecto me estrené como espectador en mi primera ópera, lo que lo hace aún más significativo”.

¿En qué trabajas ahora? ¿Algún proyecto nuevo? “Ahora mismo estoy inmerso en varios proyectos editoriales. La mayoría están relacionados con la poesía: uno dirigido al público infantil y otro para jóvenes y adultos, centrado en la poesía de la Generación del 27. Además, este año, aprovechando la reimpresión de la primera colección que realicé para la editorial Juventud sobre animales y sus hábitats, publicaremos dos nuevos títulos que ampliarán la serie”.
Álbum Ilustrado
Alejandra Fernández y ‘El libro de los mares extraordinarios’
¿Y si los mares pudieran contarte sus secretos? Desde el mar Rojo hasta el mar Amarillo, del mar de Coral al Mediterráneo, ‘El libro de los mares extraordinarios’ es una travesía por paisajes reales y legendarios, un viaje para descubrir criaturas sorprendentes, arrecifes que laten como ciudades vivas, aguas que cambian de color y mitos que duermen bajo las olas. En este libro, la naturaleza y las grandes historias navegan juntas: aprenderás sobre el origen de los mares, qué criaturas habitan sus profundidades y cómo las leyendas y el conocimiento científico se entrecruzan en muchos rincones del mundo marino. El mar es origen, viaje y misterio… y este libro es una invitación a sumergirse en todo lo que guarda en su interior. Un trabajo de Alejandra Fernández Mingorance, con la que hemos charlado alrededor de este proyecto que edita geoPlaneta.
Lo primero, cuéntanos cómo nace este proyecto. “Tengo que reconocer que el detonante de este libro fue otro proyecto aún no publicado. Trata sobre un mar que ya no existe en medio de Asia Central. Este proyecto me marcó mucho, porque me hizo pensar en cómo un mar puede definir la identidad de la gente que vive cerca y qué pasa si ese mar desaparece. Cuando se lo enseñé a geoPlaneta les gustó mucho, pero no encajaba en su catálogo, así que me propusieron hacer un libro más global y contar historias sobre mares de todo el mundo… Si te soy sincera, al principio me abrumó la idea, no sabía cómo empezar, qué contar. Al darle vueltas fue cuando me di cuenta, que había muchos posibles enfoques y de cómo ha influido el mar en nuestra historia, en nuestras creencias, en nuestro arte”, asegura Alejandra Fernández.

¿Qué encontrarán los lectores en las páginas de este libro? “El libro habla de 16 historias que a mí me fascinaron. No quería limitar la visión del mar a un solo enfoque así que decidí partir el libro en cuatro capítulos que me permitían abarcar todo tipo de historias: Cuatro historias sobre formas de vida marinas; Cuatro aventuras o desventuras navales; Cuatro paisajes donde el mar no es sólo azul; y tres historias más relacionadas con creencias, mitos o ensoñaciones y un mar en la Luna”.
“También es un libro-juego porque dentro del texto principal se pueden encontrar marcas o pistas que nos llevan a otras páginas con curiosidades -continúa Alejandra Fernández-. Por ejemplo, una historia trata de un vikingo que decide embarcarse con toda su familia y atravesar el mar de Noruega sin mapa en busca de una “tierra de nieve”. Su historia acaba por salir en uno de los primeros libros islandeses y que se considera un registro genealógico de Islandia y el nacimiento de las sagas islandesas. Estos datos no forman parte de la historia central pero son microhistorias que nos llevan a sumergirnos más aún en el mar”.

¿Cómo fue el trabajo previo al libro? Me refiero a esa fase de investigación, de documentación, también después de pruebas, no sé si de dibujos en algún cuaderno… “Ha sido un viaje apasionante, he aprendido mucho. Lo maravilloso de la documentación es que no quieres que acabe. A veces entras en bucle porque es muy difícil ponerte a trabajar. A lo largo de todo el proyecto tuve un cuaderno de trabajo, ahí apuntaba cada libro, cada documental, podcast que me llamaba la atención y preguntas, muchas preguntas. Era un apoyo para trazar un mapa de dudas sobre la historia y la estructura que iba a tener la ilustración. Pero en todo el proceso tuve también mucha ayuda de mi editora María García Freire y la mirada técnica de Greta Boix que han sido una aportación valiosísima para poder hablar de algunos conceptos que se meten en materia más científica”.

¿Cuál ha sido tu mayor descubrimiento tras ese proceso o qué te ha sorprendido más? “Pues como te decía he aprendido muchas cosas. No tenía ni idea de que el mar Negro guarda en su lecho un espacio que conserva los barcos naufragados, un auténtico museo de civilizaciones gracias a la falta de oxígeno de su capa profunda. Tampoco conocía la película de Jaques Cousteau “Le monde sans soleil” que disfruté tanto y que me hizo hablar de su ciudad sumergida en el mar Rojo. O la belleza de la cultura de los pueblos nativos costeros del mar de Bering… Y especies fascinantes. Hay babosas marinas que tienen colores hipnóticos y formas preciosas, o peces que parecen de otro planeta como el pez Luna que sale en el capítulo del mar Rojo. Hay historias muy bonitas”, afirma Alejandra Fernández.

De todos los mares que reflejas en este libro, ¿con cuál te quedas? “¡Imposible! no podría escoger solo uno”.
¿Cuánto tiempo te ha llevado este proyecto? “He tardado dos años en hacer este libro. Aunque al final casi me ha faltado tiempo”.
¿Qué nos cuentas del álbum ilustrado informativo como herramienta? “Para mí este libro es en esencia un libro de historias. Diría que un libro informativo es solo el marco donde poner lo que quieres contar. Al final lo importante es la historia, luego tú decides si ese libro va a centrarse en las cifras, o en la denuncia, o en el formato periodístico, o humorístico… pero pasa igual con un texto de ficción. La no ficción te aporta peso, se refiere a algo que ha pasado, pero todas las historias llevan algo de ficción, de interpretación, de enfoque personal, así que para mí normalmente el libro informativo es una invitación a mirar a través de mis ojos una parte de la realidad, sin una función más allá”, confiesaAlejandra Fernández.

¿Qué dirías que tienen de característico tus ilustraciones para este libro? ¿Qué hay de nuevo o diferente con respecto a otros trabajos? “Para este libro quería que cada mar se percibiera distinto. Necesitaba mostrar que cada mar es único en sí mismo aunque el azul llene los huecos. Decidí dejar que fuera la historia la que me marcara qué tipo de ilustración debía usar. La primera parte que habla de formas de vida decidí enfatizar el paisaje, mientras que las aventuras náuticas preferí utilizar una mezcla entre panorama y cómic. Para mí era importante mostrar que hay muchos posibles enfoques a la hora de mirar el mar”.
¿Con qué técnicas trabajaste? “Dibujo con tinta negra la base, y luego aplico todo el color en digital. Aunque también hay partes del libro que son totalmente digitales”.

Danos algunas pinceladas sobre el proceso de realización de este libro. “No todo el proceso ha sido igual en cuanto a la dinámica. Primero necesitaba escoger qué historias me parecían más interesantes, luego tenía que encontrar el equilibrio y el espacio adecuado para insertarlas, cada uno de los capítulos contiene cuatro historias de cuatro mares distintos. Tuve que renunciar a muchas historias”, relata Alejandra Fernández. “La mayoría de las veces empezaba por escribir el texto para secuenciar la ilustración. Pero otras veces no sabía cómo encender la chispa de la historia, sabía qué contar pero me faltaba el gancho. En esos casos me ayudaba mucho dejarme llevar por la emoción de la ilustración y hacía el proceso inverso. Por otro lado, las páginas de curiosidades me permitían poder ir metiendo todo lo que no me cabía en la historia y recrearme en ilustraciones más descriptivas y menos narrativas. Ahora lo pienso y ha sido un proceso bastante lúdico porque cada mar era como volver a empezar”.

¿En qué trabajas ahora? ¿Algún proyecto nuevo? “Estoy inmersa ilustrando una preciosa obra de teatro de la que espero poder hablar muy pronto. Y muchos proyectos personales, esos siempre están ahí esperando el hueco para que les dedique tiempo”.
Cómic
Giovanni Rigano ilustra ‘Weekly’, el primer spin-off de Blacksad
Dustin es un adolescente holgazán acostumbrado a deambular por las calles de Nueva York. Bajo la presión de su inefable abuela, tratará de ganarse la vida con los oficios más pintorescos: fotógrafo para la policía, soplón o incluso empleado de pompas fúnebres… Hasta que descubra su verdadera vocación: reportero… ¡Un oficio que le llevará a ser conocido un día con el nombre de ‘Weekly’!
Desde las páginas de Blacksad, la obra maestra de Juan Díaz Canales y Juanjo Guarnido, llega este spin-off con guión del cocreador de la serie original e ilustrado por el artista italiano Giovanni Rigano.

Primero, cuéntanos cómo nació este proyecto. “Nació del deseo de Canales y Guarnido de expandir el universo de Blacksad, dando a algunos personajes secundarios de la serie principal la oportunidad de contar sus propias historias”.
¿Cuál es la idea detrás de este spin-off de un cómic como Blacksad? “Se trata de apropiarse de los códigos estéticos y narrativos del mundo de Blacksad y hacerlos nuestros, para que el resultado sea respetuoso tanto con la serie original como con mi trayectoria profesional”, afirma Giovanni Rigano.

¿Qué encontrarán los lectores en las páginas de este cómic? “Una historia policíaca con elementos de crítica social, en este caso el Código del Cómic y el tema de la censura. Es una historia típica de Blacksad, con un toque de humor”.
¿Cómo fue trabajar con Juan Díaz Canales? “Fue increíblemente fácil. No el trabajo en sí, que obviamente fue largo y exigente, sino la relación con los dos autores, que se basó en el respeto y la confianza mutuos desde el principio”, asegura Giovanni Rigano.

¿Cuál fue el trabajo previo al libro? Me refiero a esa fase de investigación, documentación, pruebas, no solo a dibujos en un cuaderno… “Ya tenía mucho material listo: fotos antiguas de Nueva York, fotos de objetos y portadas de cómics antiguos de los años 50. Y, por supuesto, los cómics de Blacksad, que sirvieron de inspiración para coches, edificios, ropa, etc. Uní las piezas, busqué las que faltaban y creé bocetos de personajes, lugares y mapas. Los mapas, sobre todo, me ayudan a situar a los personajes en entornos coherentes, y creo que esto ayuda a sumergir al lector en la historia”.
Háblame un poco del desarrollo del personaje. “Weekly es un personaje que ya conocía y me encantaba. Mi primer contacto con el cómic fue en el Festival de Angulema hace 25 años, y Blacksad fue una de mis primeras adquisiciones -nos cuenta Giovanni Rigano-. Así que dibujarlo fue algo natural, también por su lado humorístico, que conecta tan bien con mis sentimientos. Canales me indicaba qué animales representaban los demás personajes y yo los dibujaba a partir de ahí”.


¿Qué características dirías que tienen tus ilustraciones para este libro? ¿Qué hay de nuevo o diferente en otras obras? “Fue la primera novela policíaca en la que trabajé, y fue un gran reto dominar los códigos del género. A lo largo de mi carrera, siempre he intentado que cada serie sea única. No creo que el estilo sea idéntico a la estética, por eso me gusta adaptar el diseño gráfico a la historia. En este caso, el mayor reto fue encontrar la paleta de colores adecuada. La de Blacksad suele ser oscura, y la representación en papel puede ser delicada. Los consejos de Guarnido y varias pruebas fueron vitales en este sentido”.

¿Qué técnicas utilizaste? “Digitalmente. No hay ni un solo dibujo original de este libro”.
Cuéntanos algo más sobre el proceso de creación de este libro. “El trabajo se divide en tres pasos: maquetación, tinta y color. Compartí cada uno de estos pasos con los autores para que me asesoraran durante el proceso. Además de los diseños, también les envié bocetos de nuevos entornos y personajes. En cuanto al color, cada vez que terminaba diez páginas, revisaba y ajustaba las diez anteriores para que el resultado fuera armonioso y la narrativa fluyera, incluso en cuanto al color”, afirma Giovanni Rigano.

¿En qué estás trabajando ahora? ¿Algún proyecto nuevo? “Recientemente terminé una novela gráfica titulada War, que se publicará en septiembre de 2026. Es el tercer libro de una serie escrita por Eoin Colfer y Andrew Donkin (Hodder Publishing), en la que abordamos temas importantes de forma no académica. En libros anteriores, hemos explorado la migración y el cambio climático. En esta ocasión, seguiremos a Kat, una joven adolescente, y a su familia mientras intentan sobrevivir a la invasión de un ejército extranjero”.
“También estoy trabajando en el quinto episodio de Tête de Pioche, mi serie ecológica para niños escrita por Frederic Brremaud y publicada por Dargaud, en la que una niña testaruda que habla con los animales vive intrépidas aventuras alrededor del mundo”.
-
Álbum Ilustrado1 semana agoMaría Rico nos desgrana ‘Versos a la luz de la luna’
-
Álbum Ilustrado1 mes agoMarcelo Tolentino nos descubre el proceso de ‘Domingo’
-
Cómic2 semanas agoÁlex de la Fuente nos presenta a ‘Pinito del Oro’
-
Álbum Ilustrado3 semanas agoCatarina Sobral sobre la creación de ‘Mi abuelo’
-
Álbum Ilustrado4 semanas agoVerónica Fabregat nos transporta al bosque en otoño
-
Cómic3 semanas agoGrant Snider y su trabajo en ‘Poesía en Cómic’
-
Álbum Ilustrado3 semanas agoMario Jodra y su visión de ‘Canción de Navidad’
-
Cómic2 semanas agoSara Colaone ilustra la ‘Historia del arte en femenino’

