Cómic
Alicia GM y las aventuras de ‘El libro endemoniado’
Mientras que en todos los reinos vecinos apenas pueden combatir la pobreza, las catástrofes mágicas y las criaturas mitológicas, en Viterland todo es prosperidad, alegría y fiestas. Lo que no sabe el pueblo es que tanta felicidad es fruto del Baelorit Grimorium, un libro maldito que encierra en su interior a un demonio y que concede todos los deseos del monarca regente… Aunque el límite de esos deseos es mil y, cuando se haga la última petición, el demonio escapará y probablemente querrá vengarse por los años encerrado. La situación es crítica, así que la reina usa su penúltimo deseo para averiguar cómo seguir utilizando el grimorio y que éste conceda otros mil deseos más. La respuesta supone un desafío para el cual sólo unos pocos están preparados, así que la misión es clara: mandar a Gregor (el soldado más valiente e insensato del reino), a Lenore (la hija del hechicero de la corte, buena en magia cuando recuerda los hechizos) y a Viv (la exploradora más optimista y enérgica de Viterland) a reiniciar el contador del grimorio. Si lo consiguen será un milagro. Con estas palabras la editorial Astronave nos presenta ‘El libro endemoniado’, un cómic de Fernando Llor y Alicia GM. Con ésta última hemos tenido la oportunidad de charlar alrededor de su trabajo en este libro.

Cuéntanos cómo empieza toda esta historia. “Lo gracioso es que esta historia comienza abriendo una puerta desastrosamente mala, cerrándola yo de golpe, y abriéndose otra maravillosamente. Yo estaba terminando el TFG, ese año estaba en cuarto de carrera y recibí un mensaje de Instagram de un guionista que me dijo oye, me encanta lo que haces, creo que podríamos crear algo juntos… Y entonces yo me emocioné un montón porque estaba terminando la carrera y claro, cualquier persona que está terminando la carrera lo primero que quiere hacer es encontrar trabajo y además de algo de lo que te gusta. Estaba contentísima. Pero también estaba muy liada, me quedaban uno o dos meses para terminar el TFG y le contesté que en ese momento no podía, pero agradeciéndole mucho que quisiera contar conmigo, que quizás en un futuro… Pero bueno, esa persona al día siguiente me dejó de seguir, y una semana después él cogió el mensaje que me había escrito y se lo envió a una amiga mía. El mismo mensaje pero en vez de poner mi nombre, ponía el de mi amiga, era un copia y pega. Yo me quedé muerta en ese momento, me dio una bajona… Estaba muy triste. Era la primera vez que recibía este tipo de mensajes y se me cerraba la puerta de golpe…”, nos cuenta Alicia GM.

“Entonces hablé con Manu Gutiérrez, le estuve explicando mi situación, y me dijo que quizá había un guionista que creía que podría llegar a funcionar muy bien con mi trabajo y que le iba a enviar un mensaje para que lo viera y así conocernos. Y ahí es cuando entró Fernando Llor. Estuvimos hablando, hicimos una videollamada, le enseñé el TFG, le estuve enseñando proyectos chiquititos de cómics que hice anteriormente, y Fernando me dijo: tengo un proyecto de 2018 de una revista que al final no se llegó a hacer y creo que puede llegar a funcionar muy bien con nuestro estilo y con nuestro humor. Y ahí sale ‘El libro endemoniado’. Lo presentamos a Astronave y nos dijeron: a tope. Así que ahí es cuando empezó toda la maravilla de este cómic”.
¿Cómo ha ido el trabajo con Fernando? ¿Cómo ha sido tu trabajo con él en la construcción del libro? “Maravillosamente, de verdad -confiesa Alicia GM-. Siempre está esa cosa de cuando vas a hacer tu primer trabajo, que te dicen prepárate a lo peor, porque te vas a encontrar cosas, porque eres inexperta, porque no conoces muy bien el terreno, pero es que Fernando, desde el primer día, me estuvo ayudando. Compartimos el mismo humor, por lo cual el trabajo en sí era graciosísimo por ambas partes. Él escribía una cosa muy graciosa, y yo decía, vale, ahora yo quiero rematar esto con otra cosa muy graciosa. La dinámica era tan buena… y cuando yo tenía alguna duda me la resolvía, con el tema de los contratos y de tratar con la editorial, que también fue un trato maravilloso por parte de la editorial, nos trataron súper bien desde el minuto uno. Fernando siempre estuvo ahí para ayudarme, para darme consejos”.
“Entonces, claro, para mí ha sido un sueño, porque tenía ese miedo de no llegar a cumplir las expectativas, pero es que fue todo maravilloso, fue increíble. Yo estoy contentísima. Y respecto al proceso, lo primero que me enseñó fue un pequeño esbozo y una escaleta con los puntos que iba a ir tratando, por lo cual sí conocía la historia completa, pero las escenas escritas como tal no estaban. Nuestro método de trabajo era que él me enviaba una escena, yo lo hacía en bocetos, lo enviábamos a la editorial, nos daba el visto bueno y así con la siguiente escena. Y eso también servía mucho, porque así Fernando conocía cómo trabajaba y podíamos añadir más cosas, viendo mi trabajo, pues le añadía más cosas al guión”, asegura Alicia GM.
“Justamente una de las partes del libro que no estaban planeadas hacer era sobre el demonio Baelor, sobre su pasado. Ese episodio no estaba en la escaleta, pero como íbamos tratándolo y a él le encantó cómo lo dibujaba y le parecía tan graciosa la dinámica que tenía, pues decidimos añadirle ese pasado para darle más personalidad y más conciencia, y así generar ese personaje tan carismático del cómic”.

¿Qué se van a encontrar los lectores en sus páginas? ”Creo que la palabra diversión es que lo define perfectamente, porque desde un principio al final yo me he reído con todas las escenas, es tan divertido… Sobre todo diversión, y no solo enfocado para los niños, tiene un humor que también llega a los adultos. Es más, muchas veces me han escrito padres por Instagram diciendo: «Mira, mi hijo todavía no se lo ha leído, estaba en una cómoda, me lo empecé a leer yo, y es que me encantó, me he reído un montón». Entonces, esa sensación de toda la gente diciendo: «Es que me he divertido tanto», pues yo creo que esa palabra, diversión, caracterizaría súper bien el cómic”, reconoce Alicia GM.
“Y sobre la trama, hay una aventura. Hay tres protagonistas, un demonio, un libro… ‘El libro endemoniado’ hace un homenaje a los cuentos clásicos y también a «Dragones y mazmorras», esa aventura de personajes en la que cada uno cumple con su función, el fortachón, la aventurera y la maga. Eso está en cualquier historia de acción clásica, pero nosotros les damos ese doble giro, intentamos llevárnoslo a nuestro terreno. Al principio se comienza como una historia de acción clásica y poco a poco va evolucionando y va cambiando a… Bueno, eso ya sería spoiler”.

Es muy divertido ese juego, ¿no? Está ambientado en una época antigua, medieval, pero al final los guiños, los giros, son temas muy del siglo XXI. “Sí, sí, tal cual. Nosotros clasificamos el cómic como en dos partes. La primera parte es lo que has dicho tú, que es la más clásica, la historia de héroes, de aventuras, y ya la segunda parte la adaptamos más a la locura actual, de referencias, por ejemplo, a la burocracia, que Viv se tiene que enfrentar a la burocracia o la batalla final contra el demonio…”.
¿Y en qué personaje de los protagonistas hay más de Alicia? “A ver, eso es interesante -prosigue Alicia GM-, Gregor quizás es el personaje que más se aleja a mi personalidad, yo creo que sería un conjunto entre Viv y Lenore. Porque Lenore, cada vez que la fastidia o está muy insegura y tal, dice: «me rindo, me rindo», o se pone muy nerviosa o coge veneno para matarse, yo no llego a tal extremo, pero yo la entiendo mucho. Pero también tengo esa parte de Viv de intentar buscar la parte positiva y echar para adelante. Entonces yo creo que sería una combinación de ambas, pero tiraría más para Lenore, porque cuando me pongo muy nerviosa me quedo tiesa en el set y ahí nadie me mueve”.
Con Lenore hay una cosa que además lo dices en tu dedicatoria del libro, que parece que te has divertido mucho dibujando estrellas en su vestimenta… “Sí, lo gracioso es que Lenore probablemente sea un diseño que me encanta, me encanta el uniforme, lo tenía en mente desde un principio, que fuera el clásico de mago, de estrellitas, … Y quería hacer eso, pero claro, dibujar estrellitas, todas las páginas, es verdad que ha sido un desgaste, desgaste mental, pero ha valido la pena, porque me encanta el diseño y me encanta su ropa”.

¿Qué dirías que tienen de característico tus ilustraciones para este cómic. “A mí lo que me ha gustado mucho a la hora de hacer mis ilustraciones es que esté todo completo, y que haya subtramas en cada zona, que este mueble está aquí puesto por esta zona, y este objeto de aquí también está puesto de esa forma… Entonces las páginas están muy compuestas, por eso están tan cargadas y hay muchas cosas que incluso no aparecen en el guión. Yo decidí añadir una subtrama de los personajes -relata Alicia GM-. Por ejemplo hay un momento en el que Gregor pierde la camiseta, y hay un momento muy emotivo que están Viv y Lenore, se están abrazando, y Gregor se acerca a un muchacho y le levanta el puño, porque quiere su camiseta, y se queda la camiseta, y eso no estaba en el guión. Pero justamente eso es algo que me caracteriza mucho, querer meter mucha personalidad a los personajes y darles más trasfondo de lo que tienen. También una cosa que me gusta muchísimo es que en una misma viñeta haya muchas acciones. Por ejemplo como Viv es una persona muy hiperactiva, y está para arriba y para abajo, hay muchas viñetas en las que los demás personajes, Gregor y Lenore, están quietos en una posición y Viv está en 50 sitios diferentes, entonces eso creo que también puede ser algo que me caracterice, porque utilizo mucho ese recurso en mis ilustraciones”.

“Y sobre todo el color. Yo tengo una manía, que me gusta tener una gama cromática que suelo representar mucho, me gusta mucho jugar con los complementarios, no me suelo tirar para colores que sean realistas, siempre suelen ser un poco más fantasiosos de lo normal, que si estamos en una noche que todos sean morados, o que si estamos en mediodía pueden meter solo naranjas y azules, no me gusta tampoco que sean colores realistas. Entonces también tiene ese encanto de que tú abres el libro y dices ¡ah! Está lleno de color, porque me encanta el color y me encanta combinarlo, y que tenga ese toque de fantasía, que también se suele representar en mi trabajo en general”.
¿Y si hablamos de técnicas? “Sobre todo con Procreate. Suelo trabajar incluso los bocetos sen Procreate. Sí suelo hacer unos thumbnails en mi libreta, son chiquititos, pero muy muy pequeños, no más de 5 centímetros, para organizarme, pero en general suelo trabajar casi todo en Procreate. Hago mis bocetos, hago mi línea y hago mi color ahí, y ya luego los bocadillos sí los suelo poner en Photoshop”, afirma Alicia GM.

Me gustaría que me hablaras también un poco del desarrollo de los personajes, al final del libro también se incluye parte de ese trabajo. “Sí, esa parte final, como la parte final de extras, fue una cosa que fue de última hora, que a Fernando se le ocurrió. Quedaban dos semanas para la entrega, y Fernando me lo propuso. La primera impresión fue tirarme de los pelos, pero luego leí lo que quería hacer y dije, vale, está muy guay, me gusta muchísimo. Y en dos semanas lo añadimos, y creo que es muy importante para el cómic. Suelen haber este tipo de extras en los cómics, pero solo salen las imágenes, o quizá una muestra de bocetos, quizá con un comentario del artista o del guionista, pero no dándole ese juego que le hemos dado de que es una película, que están haciendo una película, y que están utilizando actores, es graciosísimo. Para interpretar aViv, que es una chica aparentemente normalita, cogen a una chica guapísima, así que no pega para nada para el personaje, entonces ese juego del metalenguaje, de que hace como referencias a una película, creo que es la guinda del pastel humorístico, que acompaña mucho a la diversión del cómic en general. Lo habíamos hecho de forma no intencionada, o sea, fue inesperado, porque el final de este cómic, esa parte de película, ya va a ir conectada con el siguiente cómic que vamos a hacer. Y hasta ahí puedo leer”.
Cómic
Blanca Vázquez y cuando ‘Ya no llama nadie’
Mariona piensa mucho en la muerte porque en este pueblo ya no le dejan pensar en nada más. Sus amigas han ido desapareciendo, y la cabeza de Vicente, su marido, es cada vez más volátil. Con sus ochenta y siete años, le pide poco a la vida: entretenerse con su jardín, discutir lo justo con su marido y ver a su hija los fines de semana. Las sensaciones nuevas, piensa, son algo que ya no le tocan. Aunque desde hace unas semanas algo le remueve el estómago cada vez que la familia se reúne para comer. Las palabras se le acumulan en la garganta, pero su figura se vuelve trasparente cada vez que intenta comunicarse con los suyos.
¿Qué pasará cuando ella ya no esté? ¿Qué dejará a los suyos tras su paso por la vida? ¿Alguien cuidará las calas de su jardín? ¿Dónde reposarán sus cenizas? Mariona quiere aprovechar una de esas sobremesas familiares para, por una vez, hablar de sus deseos. A través de su protagonista, ‘Ya no llama nadie’ ofrece un relato intimista sobre el ocaso de la vida, el olvido y la necesidad de crear legado. Un cómic de Blanca Vázquez y Elisabeth Casillas que edita Astiberri. Con Blanca charlamos un poquito más sobre este libro.

¿Dónde está el embrión de este proyecto? ¿Cómo llega a tus manos este trabajo? “En 2020 publiqué ‘Juntas en esto’, un cómic muy cortito, con Astiberri, sobre el aborto. Justo en esa época Elizabeth también estaba trabajando sobre el mismo tema, y me preguntaron si me parecería bien que Elizabeth presentara mi cómic en Madrid conmigo. Así conocí a Eli. Nos conocimos en la presentación de mi cómic. Me dijo que le gustaba mucho cómo ilustraba y que seguramente algún día podríamos hacer algo juntas”, nos cuenta Blanca Vázquez. “Cinco años más tarde me pasó el guion”.
¿Cuál fue tu primera impresión cuando recibes esta historia de Eli? “El guion no estaba terminado por completo. La escaleta estaba casi toda hecha, y al leer solamente la escaleta ya vi que era una preciosidad, me emocionó mucho. Por entonces ya estaba viviendo más lejos de mis abuelos, la relación que tenía con ellos era a distancia desde hacía años. Y, bueno, sigo teniendo relación con ellos a distancia. Entonces todo el tema de la familia y la visita me tocó mucho. Y me encantó”.

Al final sí que hay también, entonces, mucho de ti en este libro, ¿no? Te identificas… “Sí, sí. No lo he escrito yo, pero al leerlo lo sentía muy propio. Se lo decía mucho a Eli, que a veces sentía que la historia estaba escrita por mí. Al final he puesto mucho mío, pero porque creo que es un libro que tiene una historia muy fácil de leer, y pasarla a tus vivencias y a tus recuerdos”, asegura Blanca Vázquez.
¿Hay algún referente cercano que has reflejado de alguna manera en este cómic? “Los personajes tenían unas expresiones muy marcadas. Y claro, era un tipo de dibujo que yo lo siento muy mío, pero he tenido que trabajar con línea para llegar a determinados detalles. Cambia mucho de mi trabajo de otros años. El referente gráfico ha ido viniendo por el guion. Y como referentes de poses y tal, sí que he puesto a mis abuelos mucho a posar cada vez que iba al pueblo. Sí que me han ayudado mucho”.
¿Ellos han visto el cómic? “Pues sí, ya lo han visto, ly es ha gustado muchísimo, se han emocionado mucho. Yo me he emocionado de verlos emocionados, así que genial”.

¿Qué se va a encontrar la gente en sus páginas? “Se encuentran muchos recuerdos que se le remueven por dentro y también muchas sensaciones. Gente de 50, 60 años, en este libro se va a encontrar un poco la realidad quizá que tienen ahora de hijos cuidadores, pero también lo que se les viene en un futuro. Es un libro que va de la edad y del paso del tiempo, y a todos nos va a remover de cierta manera, a cada uno por la etapa siguiente que le viene”, confiesa Blanca Vázquez.
¿Con qué técnicas trabajaste? “Por pasión y voluntad propia, siempre suelo trabajar en analógico con acuarela, tinta, es mi parte preferida. Y luego también, bueno, bocetando en lápiz. Pero durante estos años trabajando en empresas era todo digital. Cuando Eli me comentó que el libro eran 160 páginas, por ahorrar tiempo, economizar, también por recursos, me parecía mucho más cómodo pasarle bocetos en digital a Eli, y si ella veía que había que cambiar algo, al final siempre es más rápido el digital para los cambios. Y la técnica vino dada sobre todo por eso, por poder optimizar el tiempo y cambiar las cosas rápido”.

“Aunque también quería que mi huella de trabajar en acuarela estuviera presente -continúa Blanca Vázquez-. Entonces estuve investigando en Procreate, y siento que los pinceles que utilizas en ese programa se parecen muchísimo a los analógicos. Cuando los manejas parece de verdad que tengan el propio fallo y la espontaneidad que tiene la acuarela”.
¿Y del color qué nos puedes contar, Blanca? “Al principio hablábamos muchísimo que tenía que ser un libro que tuviese calidez, pero sobre todo también por la estación en la que está ambientado, que es el verano. Tenía que ser muy luminosa la parte exterior y muy sombría la parte interior de la casa para que hubiera ese contraste de fuera, alegría, familia, plantas, vida, y dentro el peso de la monotonía y la soledad que sienten y la casa que se les viene como un poco encima. Esto vino dado mucho por el color, por ese contraste que teníamos que buscar. Yo me imaginaba un poco el verano en el pueblo, radiante y rural”.

“Siento que la paleta le pega muy bien al mundo rural. Y también la paleta cálida, siento que la historia al ser tan dura y tan cruda, si hubiéramos cogido tonos fríos hubiera quedado como una historia un poco lúgubre y tampoco era esa la idea, porque la historia tiene mucha vida”.
Cómic
Ricardo Cavolo debuta en el cómic con ‘Lola y Estrella’
‘Lola y Estrella’ son dos jóvenes amigas que viven juntas en la ladera de una montaña, un lugar hermoso y fantástico. Estrella tiene un poder muy peculiar, el de comunicarse con el micelio, o las mismísimas raíces de su planeta, Matria. La vida de las niñas es bastante apacible. Cuando no están con los gnomos comiendo fresas o jugando a las cartas, van a visitar a la reina Cabra o a comprobar si han llegado nuevos libros al pueblo. Pero una mañana todo cambia. Su valle y toda su comunidad se ven amenazados. Unas extrañas máquinas están destruyendo el terreno y acaban de dejar a los gnomos sin hogar. Ninguna de las chicas es especialmente aventurera, pero tienen claro que no pueden quedarse de brazos cruzados y deciden emprender un viaje para obtener respuestas. Un viaje que las llevará muy lejos de casa. Editado por Astiberri, ‘Lola y Estrella’ es el debut en cómic infantil del artista Ricardo Cavolo. Con él hemos charlado un poquito más alrededor de este libro.

¿Cómo se te ocurre este proyecto y también cómo te lo has pasado haciéndolo? Porque desde fuera parece que ha sido un proceso divertido. “Yo he chupado cómic desde antes de saber leer, de hecho mi padre tenía mucho cómic en casa. Es verdad que no era cómic infantil, porque tenía Conan y demás, pero bueno, cultura visual desde muy pequeño. Y siempre he tenido el cómic muy presente, independientemente de que me sirva para mi trabajo o no, como lectura constante, siempre ha habido cómics desde entonces”.
“Es un género que siento muy mío y que valoro mucho, y que además me ha dado cosas para mi trabajo. Nunca llegaba el momento de plantearme hacer un cómic, porque veía que era muchísimo trabajo, y al final ha sido un poco natural. Me envalentoné. Desde que estaba en la carrera, que descubrí Astiberri, tenía el capricho de poder hacer algo con ellos, porque valoro mucho lo que hacen”.
“Y sí que ha sido divertido, ha sido muy largo, han sido dos años, realmente nunca he trabajado dos años en un proyecto -continúa Ricardo Cavolo-. Nunca hago bocetos, por ejemplo, y aquí pues tuve que bocetar las 160 páginas. Normalmente hay que hacer un story, hay que trabajarlo bien, sobre todo teniendo en cuenta que es mi primer cómic y que encima es infantil. Entonces, ha sido un trabajo muy largo, pero como tú dices y se nota, ha sido muy divertido. Lo he disfrutado como un niño, y al final creo que se nota un poco desde fuera”.

No sé si el hecho de hacer un cómic infantil tiene que ver con el hecho de ser padre. “Bueno, creo que sí, porque igual hubiera empezado por otra cosa más de adultos. Cuando tienes hijos, de alguna manera, también empiezas a conectar más con tu niño interior, con el niño que eras. Siempre he tratado de cuidar al niño interior y de mantenerlo vivo para mi trabajo, porque me parecía muy bonito y muy interesante hacerlo. Es verdad que desde que tengo hijos, ya sea porque he tenido que consumir también cultura adaptada a sus edades, entre series y cómics, pues me parecía muy chulo que la entrada en el cómic fuera una cosa para niños. Y sí que hay cosas presentes, de hecho, las dos protagonistas en realidad son mis hijos convertidos en chicas, mi hijo Max es igual que Lola y mi hijo León es igual que Estrella”.
¿Qué se va a encontrar el lector en las páginas de este cómic? “Por encima de todo, fantasía y aventura, que es un poco el leitmotiv que siempre me ha gustado -confiesa Ricardo Cavolo-. Con ese marco de fantasía y aventura, tenía muy claro que quería empaparlo de mi visión crítica sobre la sociedad, es una cosa que también hago en mi trabajo habitualmente, y esta es una historia anticapitalista, con un discurso muy ecologista, que es una cosa que siempre me ha gustado de Tolkien. Además mis hijos me preguntan, pero ¿por qué son niñas? Si nosotros somos niños… Quería que el libro tuviera un espíritu feminista. Cuando yo leía cuentos e historias de niño, no había ni una sola niña heroína, ninguna niña resolvíanada, y es verdad que desde hace unos años, poco a poco van haciéndose su espacio y yo quería aportar mi grano de arena en ese sentido”.

Imagino que son cosas que también están en tu imaginario, pero es verdad que cuando estás leyendo el cómic, te recuerda un poco a El señor de los anillos, por ejemplo, hay cosillas que te recuerdan a Peter Pan… “Sí, y Nausicaä, hay de todo, por supuesto, La historia interminable también es uno de los pilares fundamentales. Me gusta mucho esa parte de La historia interminable en la que van de pueblo en pueblo, y en cada pueblo hay gente diferente, con unas características diferentes, y un poco mi cómic es eso. Justo antes de empezarlo tenía muy claro que tenía que leerme otra vez Nausicaä, de Miyazaki”, nos cuenta Ricardo Cavolo.
Háblanos un poco del desarrollo del cómic, de las técnicas que has utilizado. “Como sabía que esto implica mucho, mucho trabajo, lo trabajé en digital, porque me facilita y me ahorra muchísimo tiempo. He aprendido a generarme también mi cocina, como digo yo, mis alquimias y mis magias en digital, y estoy muy contento con ello”.

“El proceso ha sido para mí muy educativo, porque no es lo mismo ser lector de cómic que luego hacer un cómic, por muchos cómics que hayas leído es mucho más complicado, y aquí siempre me gusta mucho valorar a mi editora en Astiberri. Me he hecho un máster de cómic con ella, me ha ayudado muchísimo. La parte más divertida, cuando ya está todo decidido en boceto, la tinta y el color, que es donde yo luzco un poco, porque domino bien el color y domino bien la línea”, afirma Ricardo Cavolo.
Visualmente es muy tú, ves el cómic, y dices: es Ricardo. “Sí, quería que fuera muy visual, muy disfrutable visualmente. De hecho, el fondo de cada página tiene como un rayado sepia, cada página es diferente. He tratado de mimar mucho lo que he podido mimar y lo que sé que puedo mimar”.
Cómic
Anna Aparicio Català nos descubre a ‘La Ondina del estanque’
Tenía los ojos claros como el mar en verano, la piel blanca como la espuma de las olas y una voz que recordaba el vaivén de los océanos. Cuenta la leyenda que perdió su alma y que la soledad la sumió en una tristeza infinita. Desde entonces, vaga en búsqueda de un compañero… Con estas palabras la editorial Sallybooks nos presenta ‘La ondina del estanque’, un cómic de Anna Aparicio Català. Con ella charlamos un poquito más sobre este proyecto.
Lo primero, cuéntanos cómo nace este proyecto. “El proyecto surgió a raíz de mi primer viaje a escuelas francesas, durante el Festival de Annonay de 2020. Paseando por la ciudad, entré por casualidad en una librería y descubrí un cómic ilustrado por Nuria Tamarit. Era una adaptación de un cuento de los hermanos Grimm, con una edición preciosa de la editorial Les Aventuriers de L’Étrange. Vi que tenían más títulos publicados y, entre ellos, estaba El zapatero y los duendes, adaptado por Pedro Rodríguez. Nunca había trabajado en cómic y pensé que sería genial poder hacerlo, y además dentro de una colección que me parecía tan interesante. Conocía a Pedro, así que me puse en contacto con él para pedirle consejo. Me animó a preparar una propuesta y presentársela al editor, y así fue como empezó todo”, nos cuenta Anna Aparicio Català.

¿Qué encontrarán los lectores en las páginas de este cómic? “En La Ondina del estanque los lectores encontrarán una historia llena de misterio y magia, pero también una mirada muy personal sobre uno de esos cuentos tradicionales que han pasado de generación en generación. He intentado conservar el espíritu del relato original y, al mismo tiempo, llevarlo a mi propio terreno a través del dibujo y del lenguaje del cómic. Hay momentos de oscuridad y de tensión, pero también mucha belleza y delicadeza. El agua, el bosque y la naturaleza tienen además un papel muy importante y ayudan a crear una atmósfera onírica que me interesa mucho”.
“Sobre todo, me gustaría que el cómic invitara a recuperar esa capacidad de creer en la parte poética de la vida, en aquello que no siempre podemos explicar ni comprender -continúa Anna Aparicio Català-. Creo que las leyendas tienen precisamente ese poder: hablarnos de lo misterioso, de lo invisible, de todo aquello que escapa a la razón y que, sin embargo, forma parte de nuestra manera de entender el mundo”.

¿Cómo fue el trabajo previo al libro? Me refiero a esa fase de investigación, de documentación, de pruebas, no sé si de dibujos en algún cuaderno… ¿cómo nace este personaje? “Recuerdo haber pasado días buscando qué historia quería adaptar, y no fue fácil. Tenía claro que no quería trabajar con un cuento demasiado conocido y que me interesaba que el personaje principal fuera femenino, algo que no es tan habitual en las historias de esa época”.

“Al final encontré La Ondina del Estanque y me pareció una historia muy bonita. Además, el tema del agua me atrae especialmente. Siempre acabo encontrándome con historias en las que el agua tiene un papel importante, como en Agua, mi primer álbum ilustrado como autora, así que supongo que hay algo ahí que me interesa de manera muy intuitiva. La historia original era bastante larga y no encajaba con el número de páginas que teníamos, así que decidí acortarla, intentando mantener la línea del relato. A partir de ahí empecé a trabajar en el personaje, y la verdad es que surgió bastante fácilmente”, asegura Anna Aparicio Català.

“No siempre tengo la oportunidad de dibujar personajes femeninos adultos, así que fue algo que disfruté mucho. Y, además, imaginar y dibujar a una mujer que vive en un lago me parecía una idea muy poética. Creo que desde el principio hubo algo en ese personaje y en ese entorno que me resultó muy sugerente”.
¿Qué dirías que tienen de característico tus ilustraciones para este libro? ¿Qué hay de nuevo o diferente con respecto a otros trabajos? “El formato cómic es muy diferente al del álbum ilustrado y, para mí, trabajar en él fue todo un descubrimiento. Las viñetas permiten hacer juegos visuales muy interesantes y detenerse en pequeños detalles, gestos o momentos que quizá en un álbum no habría tenido la oportunidad de desarrollar. Para mí fue un regalo poder hacer este proyecto. Fue un trabajo muy libre y muy feliz. Tenía una historia como punto de partida, pero poder adaptarla personalmente, decidir dónde había texto y dónde no, y dejar que en muchos momentos fueran las imágenes las que contaran, me resultó muy liberador”, confiesa Anna Aparicio Català.


“También fue revelador trabajar con una historia algo más adulta de las que suelo ilustrar y, sobre todo, tener la oportunidad de dibujar personajes femeninos adultos. Hay una especie de tríada femenina en la historia: la Ondina, Hannah y la guardiana del bosque. Y me interesaba especialmente jugar con la representación de estos personajes y romper un poco con ciertos arquetipos visuales que tenía interiorizados: la idea de que el personaje protagonista es bella, mientras que el antagonista suele tener una apariencia menos idealizada. No quería plantear los personajes desde esa oposición tan evidente. Me interesaba que la belleza no estuviera necesariamente asociada a la bondad, ni su ausencia a la maldad, y que cada personaje pudiera tener una personalidad más compleja”.
¿Con qué técnicas trabajaste? “Al principio me planteé hacer los originales a tinta y trabajar después el color en digital, pero era un proyecto largo y, además, era la primera vez que hacía un cómic, así que finalmente decidí trabajarlo todo digitalmente, en Photoshop. Aun así, intenté en todo momento que el resultado fuera lo más orgánico posible, que no se percibiera como un trabajo excesivamente digital y conservar, dentro de lo posible, la textura y la sensación del dibujo tradicional”, señala Anna Aparicio Català.

Danos algunas pinceladas sobre el proceso de realización de este libro. “La verdad es que todo el proceso salió de una manera muy orgánica. Hice todos los bocetos a lápiz y, poco a poco, la historia fue desvelándose mientras avanzaba. Lo hice durante el verano, cuando tenía mucho tiempo para mí, y fue genial poder trabajar sin presión y dejar que el proyecto fuera tomando su propia forma. El editor me acompañó mucho y muy bien durante todo el proceso, y yo podía ir viendo qué funcionaba y qué no, haciendo cambios sobre la marcha. Aunque al principio pensaba que serían unas 80 páginas, al final fueron cien y pico. Pero era lo que pedía la historia, así que decidí dejar que creciera”.
¿En qué trabajas ahora? ¿Algún proyecto nuevo? “Justo acabo de terminar un libro que ha sido también una nueva aventura para mí: Il libro di febbraio, para la editorial Nomos, en Italia. Forma parte de una colección de almanaques ilustrados, uno dedicado a cada mes del año, en los que cada día es una pequeña puerta a la historia: descubrimientos, personajes, acontecimientos, curiosidades, arte, ciencia, literatura… Me ha gustado mucho trabajar en un proyecto tan diferente y poder jugar con tantas historias e imágenes. Y también tengo una noticia muy bonita: este año se va a publicarEl Vals de la Montaña, que es mi primer cómic como autora integral. Se publicó en Francia el año pasado, con Les Aventuriers d’Ailleurs, y ahora Liana lo publicará en castellano y catalán, lo que me hace muchísima ilusión”.
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