Cómic
Alicia GM y las aventuras de ‘El libro endemoniado’
Mientras que en todos los reinos vecinos apenas pueden combatir la pobreza, las catástrofes mágicas y las criaturas mitológicas, en Viterland todo es prosperidad, alegría y fiestas. Lo que no sabe el pueblo es que tanta felicidad es fruto del Baelorit Grimorium, un libro maldito que encierra en su interior a un demonio y que concede todos los deseos del monarca regente… Aunque el límite de esos deseos es mil y, cuando se haga la última petición, el demonio escapará y probablemente querrá vengarse por los años encerrado. La situación es crítica, así que la reina usa su penúltimo deseo para averiguar cómo seguir utilizando el grimorio y que éste conceda otros mil deseos más. La respuesta supone un desafío para el cual sólo unos pocos están preparados, así que la misión es clara: mandar a Gregor (el soldado más valiente e insensato del reino), a Lenore (la hija del hechicero de la corte, buena en magia cuando recuerda los hechizos) y a Viv (la exploradora más optimista y enérgica de Viterland) a reiniciar el contador del grimorio. Si lo consiguen será un milagro. Con estas palabras la editorial Astronave nos presenta ‘El libro endemoniado’, un cómic de Fernando Llor y Alicia GM. Con ésta última hemos tenido la oportunidad de charlar alrededor de su trabajo en este libro.

Cuéntanos cómo empieza toda esta historia. “Lo gracioso es que esta historia comienza abriendo una puerta desastrosamente mala, cerrándola yo de golpe, y abriéndose otra maravillosamente. Yo estaba terminando el TFG, ese año estaba en cuarto de carrera y recibí un mensaje de Instagram de un guionista que me dijo oye, me encanta lo que haces, creo que podríamos crear algo juntos… Y entonces yo me emocioné un montón porque estaba terminando la carrera y claro, cualquier persona que está terminando la carrera lo primero que quiere hacer es encontrar trabajo y además de algo de lo que te gusta. Estaba contentísima. Pero también estaba muy liada, me quedaban uno o dos meses para terminar el TFG y le contesté que en ese momento no podía, pero agradeciéndole mucho que quisiera contar conmigo, que quizás en un futuro… Pero bueno, esa persona al día siguiente me dejó de seguir, y una semana después él cogió el mensaje que me había escrito y se lo envió a una amiga mía. El mismo mensaje pero en vez de poner mi nombre, ponía el de mi amiga, era un copia y pega. Yo me quedé muerta en ese momento, me dio una bajona… Estaba muy triste. Era la primera vez que recibía este tipo de mensajes y se me cerraba la puerta de golpe…”, nos cuenta Alicia GM.

“Entonces hablé con Manu Gutiérrez, le estuve explicando mi situación, y me dijo que quizá había un guionista que creía que podría llegar a funcionar muy bien con mi trabajo y que le iba a enviar un mensaje para que lo viera y así conocernos. Y ahí es cuando entró Fernando Llor. Estuvimos hablando, hicimos una videollamada, le enseñé el TFG, le estuve enseñando proyectos chiquititos de cómics que hice anteriormente, y Fernando me dijo: tengo un proyecto de 2018 de una revista que al final no se llegó a hacer y creo que puede llegar a funcionar muy bien con nuestro estilo y con nuestro humor. Y ahí sale ‘El libro endemoniado’. Lo presentamos a Astronave y nos dijeron: a tope. Así que ahí es cuando empezó toda la maravilla de este cómic”.
¿Cómo ha ido el trabajo con Fernando? ¿Cómo ha sido tu trabajo con él en la construcción del libro? “Maravillosamente, de verdad -confiesa Alicia GM-. Siempre está esa cosa de cuando vas a hacer tu primer trabajo, que te dicen prepárate a lo peor, porque te vas a encontrar cosas, porque eres inexperta, porque no conoces muy bien el terreno, pero es que Fernando, desde el primer día, me estuvo ayudando. Compartimos el mismo humor, por lo cual el trabajo en sí era graciosísimo por ambas partes. Él escribía una cosa muy graciosa, y yo decía, vale, ahora yo quiero rematar esto con otra cosa muy graciosa. La dinámica era tan buena… y cuando yo tenía alguna duda me la resolvía, con el tema de los contratos y de tratar con la editorial, que también fue un trato maravilloso por parte de la editorial, nos trataron súper bien desde el minuto uno. Fernando siempre estuvo ahí para ayudarme, para darme consejos”.
“Entonces, claro, para mí ha sido un sueño, porque tenía ese miedo de no llegar a cumplir las expectativas, pero es que fue todo maravilloso, fue increíble. Yo estoy contentísima. Y respecto al proceso, lo primero que me enseñó fue un pequeño esbozo y una escaleta con los puntos que iba a ir tratando, por lo cual sí conocía la historia completa, pero las escenas escritas como tal no estaban. Nuestro método de trabajo era que él me enviaba una escena, yo lo hacía en bocetos, lo enviábamos a la editorial, nos daba el visto bueno y así con la siguiente escena. Y eso también servía mucho, porque así Fernando conocía cómo trabajaba y podíamos añadir más cosas, viendo mi trabajo, pues le añadía más cosas al guión”, asegura Alicia GM.
“Justamente una de las partes del libro que no estaban planeadas hacer era sobre el demonio Baelor, sobre su pasado. Ese episodio no estaba en la escaleta, pero como íbamos tratándolo y a él le encantó cómo lo dibujaba y le parecía tan graciosa la dinámica que tenía, pues decidimos añadirle ese pasado para darle más personalidad y más conciencia, y así generar ese personaje tan carismático del cómic”.

¿Qué se van a encontrar los lectores en sus páginas? ”Creo que la palabra diversión es que lo define perfectamente, porque desde un principio al final yo me he reído con todas las escenas, es tan divertido… Sobre todo diversión, y no solo enfocado para los niños, tiene un humor que también llega a los adultos. Es más, muchas veces me han escrito padres por Instagram diciendo: «Mira, mi hijo todavía no se lo ha leído, estaba en una cómoda, me lo empecé a leer yo, y es que me encantó, me he reído un montón». Entonces, esa sensación de toda la gente diciendo: «Es que me he divertido tanto», pues yo creo que esa palabra, diversión, caracterizaría súper bien el cómic”, reconoce Alicia GM.
“Y sobre la trama, hay una aventura. Hay tres protagonistas, un demonio, un libro… ‘El libro endemoniado’ hace un homenaje a los cuentos clásicos y también a «Dragones y mazmorras», esa aventura de personajes en la que cada uno cumple con su función, el fortachón, la aventurera y la maga. Eso está en cualquier historia de acción clásica, pero nosotros les damos ese doble giro, intentamos llevárnoslo a nuestro terreno. Al principio se comienza como una historia de acción clásica y poco a poco va evolucionando y va cambiando a… Bueno, eso ya sería spoiler”.

Es muy divertido ese juego, ¿no? Está ambientado en una época antigua, medieval, pero al final los guiños, los giros, son temas muy del siglo XXI. “Sí, sí, tal cual. Nosotros clasificamos el cómic como en dos partes. La primera parte es lo que has dicho tú, que es la más clásica, la historia de héroes, de aventuras, y ya la segunda parte la adaptamos más a la locura actual, de referencias, por ejemplo, a la burocracia, que Viv se tiene que enfrentar a la burocracia o la batalla final contra el demonio…”.
¿Y en qué personaje de los protagonistas hay más de Alicia? “A ver, eso es interesante -prosigue Alicia GM-, Gregor quizás es el personaje que más se aleja a mi personalidad, yo creo que sería un conjunto entre Viv y Lenore. Porque Lenore, cada vez que la fastidia o está muy insegura y tal, dice: «me rindo, me rindo», o se pone muy nerviosa o coge veneno para matarse, yo no llego a tal extremo, pero yo la entiendo mucho. Pero también tengo esa parte de Viv de intentar buscar la parte positiva y echar para adelante. Entonces yo creo que sería una combinación de ambas, pero tiraría más para Lenore, porque cuando me pongo muy nerviosa me quedo tiesa en el set y ahí nadie me mueve”.
Con Lenore hay una cosa que además lo dices en tu dedicatoria del libro, que parece que te has divertido mucho dibujando estrellas en su vestimenta… “Sí, lo gracioso es que Lenore probablemente sea un diseño que me encanta, me encanta el uniforme, lo tenía en mente desde un principio, que fuera el clásico de mago, de estrellitas, … Y quería hacer eso, pero claro, dibujar estrellitas, todas las páginas, es verdad que ha sido un desgaste, desgaste mental, pero ha valido la pena, porque me encanta el diseño y me encanta su ropa”.

¿Qué dirías que tienen de característico tus ilustraciones para este cómic. “A mí lo que me ha gustado mucho a la hora de hacer mis ilustraciones es que esté todo completo, y que haya subtramas en cada zona, que este mueble está aquí puesto por esta zona, y este objeto de aquí también está puesto de esa forma… Entonces las páginas están muy compuestas, por eso están tan cargadas y hay muchas cosas que incluso no aparecen en el guión. Yo decidí añadir una subtrama de los personajes -relata Alicia GM-. Por ejemplo hay un momento en el que Gregor pierde la camiseta, y hay un momento muy emotivo que están Viv y Lenore, se están abrazando, y Gregor se acerca a un muchacho y le levanta el puño, porque quiere su camiseta, y se queda la camiseta, y eso no estaba en el guión. Pero justamente eso es algo que me caracteriza mucho, querer meter mucha personalidad a los personajes y darles más trasfondo de lo que tienen. También una cosa que me gusta muchísimo es que en una misma viñeta haya muchas acciones. Por ejemplo como Viv es una persona muy hiperactiva, y está para arriba y para abajo, hay muchas viñetas en las que los demás personajes, Gregor y Lenore, están quietos en una posición y Viv está en 50 sitios diferentes, entonces eso creo que también puede ser algo que me caracterice, porque utilizo mucho ese recurso en mis ilustraciones”.

“Y sobre todo el color. Yo tengo una manía, que me gusta tener una gama cromática que suelo representar mucho, me gusta mucho jugar con los complementarios, no me suelo tirar para colores que sean realistas, siempre suelen ser un poco más fantasiosos de lo normal, que si estamos en una noche que todos sean morados, o que si estamos en mediodía pueden meter solo naranjas y azules, no me gusta tampoco que sean colores realistas. Entonces también tiene ese encanto de que tú abres el libro y dices ¡ah! Está lleno de color, porque me encanta el color y me encanta combinarlo, y que tenga ese toque de fantasía, que también se suele representar en mi trabajo en general”.
¿Y si hablamos de técnicas? “Sobre todo con Procreate. Suelo trabajar incluso los bocetos sen Procreate. Sí suelo hacer unos thumbnails en mi libreta, son chiquititos, pero muy muy pequeños, no más de 5 centímetros, para organizarme, pero en general suelo trabajar casi todo en Procreate. Hago mis bocetos, hago mi línea y hago mi color ahí, y ya luego los bocadillos sí los suelo poner en Photoshop”, afirma Alicia GM.

Me gustaría que me hablaras también un poco del desarrollo de los personajes, al final del libro también se incluye parte de ese trabajo. “Sí, esa parte final, como la parte final de extras, fue una cosa que fue de última hora, que a Fernando se le ocurrió. Quedaban dos semanas para la entrega, y Fernando me lo propuso. La primera impresión fue tirarme de los pelos, pero luego leí lo que quería hacer y dije, vale, está muy guay, me gusta muchísimo. Y en dos semanas lo añadimos, y creo que es muy importante para el cómic. Suelen haber este tipo de extras en los cómics, pero solo salen las imágenes, o quizá una muestra de bocetos, quizá con un comentario del artista o del guionista, pero no dándole ese juego que le hemos dado de que es una película, que están haciendo una película, y que están utilizando actores, es graciosísimo. Para interpretar aViv, que es una chica aparentemente normalita, cogen a una chica guapísima, así que no pega para nada para el personaje, entonces ese juego del metalenguaje, de que hace como referencias a una película, creo que es la guinda del pastel humorístico, que acompaña mucho a la diversión del cómic en general. Lo habíamos hecho de forma no intencionada, o sea, fue inesperado, porque el final de este cómic, esa parte de película, ya va a ir conectada con el siguiente cómic que vamos a hacer. Y hasta ahí puedo leer”.
Cómic
Júlia Rubau nos descubre ‘El misterio de la Geoda Rosada’
Lara, Nil y Dídac son tres amigos atrapados en el verano más aburrido del mundo. Como cada año, han ido con sus padres al pueblo y ya no saben qué hacer para entretenerse… Hasta que Lara descubre unas ranas que hablan y que crecen a una velocidad imposible. Tratando de averiguar algo más sobre el origen de esta magia, los tres amigos se ven inmersos en un misterio que incluye una geoda rosada capaz de cambiar las cosas, un complot y a una rana enfadada capaz de hacer cualquier cosa por perturbar la paz en el pueblo. Así nos presenta la editorial Astronave ‘El misterio de la Geoda Rosada’, un trabajo de Júlia Rubau, con la que hablamos un poco más sobre este libro.

Lo primero, cuéntanos cómo nace este proyecto.”Este proyecto nace justo cuando acabo mis estudios de cómic e ilustración en la Escola Joso de Barcelona. Me habían hablado de un concurso de cómic de la ciudad de Cornellà en el que solo tenías que presentar dos páginas, así que probé suerte. Todavía no tenía un estilo muy sólido y tenía muchas ganas de experimentar con diferentes influencias. Referentes como Kristof Ulbert, Ikegami Yoriyuki, Rebecca Sugar entre muchos otros, me llevaron a crear las páginas que entregué”, nos cuenta Júlia Rubau.
“En términos de historia no desarrollé demasiado; simplemente partí de la premisa de unos niños observando un río en medio del bosque en busca de algo. Uno de ellos, Lara, afirmaba haber visto un renacuajo mágico y esperaba volver a encontrarlo. Los demás no la creen y se marchan decepcionados, pero ella continúa con su búsqueda. Poco después, Lara presencia de nuevo un evento mágico: un pequeño renacuajo se transforma en rana, a una velocidad imposible. Solo gané una mención en ese concurso, pero no me quedé ahí. Al saber de la existencia de otro concurso, el Premi Carnet Jove de Còmic, el cual ofrecía la posibilidad de publicar con Norma Editorial, decidí desarrollar todo el trasfondo y la trama que esos personajes podían vivir. Unos meses después, y con cero esperanzas de ganar, recibí una llamada con una muy buena noticia”.

¿Qué encontrarán los lectores en las páginas de este libro? “En este cómic los lectores encontrarán una aventura de verano, uno de esos veranos que puede que muchos hayamos vivido, en el que el aburrimiento es el protagonista. Los personajes de esta historia pasan sus vacaciones en un pequeño pueblo donde los únicos niños son ellos y donde nunca pasa absolutamente nada. La protagonista, Lara, es una niña muy imaginativa y cabezota. Siempre es quien dirige fantásticas aventuras imaginarias para pasar el rato, pero ese verano está cansada de fingir, quiere vivir una aventura mágica de verdad. Así que no tarda en buscarse una por su propio pie. Lo que no espera es encontrarse con una geoda con poderes misteriosos y una sociedad de ranas parlantes y furiosas que planean algo muy malo contra el pueblo. Pero detrás de todos esos sucesos mágicos, esta historia habla sobre todo del rencor, del perdón y de la difícil tarea de gestionar las emociones dolorosas cuando todavía no sabes muy bien cómo hacerlo. En conjunto crean una tierna y divertida historia con muchas, muchas ranas”, afirma Júlia Rubau.

¿Cómo fue el trabajo previo al libro? Me refiero a esa fase de investigación, documentación, pruebas o dibujos en algún cuaderno. ¿Cómo nacen estos personajes? “Profundizando un poco en lo que comentaba antes, este proyecto nace realmente en un momento en el que lo que más me movía era experimentar con el estilo: la composición poco convencional de las viñetas, la estilización de los personajes, el sombreado a lápiz, las paletas de color armoniosas, el uso del negro, etc. Este proyecto me sirvió como una liberación de todos los referentes que me habían inspirado hasta ese momento. Fue mi primer cómic, mi primera historia creada completamente por mí, y también la primera vez que terminaba un proyecto de esta envergadura: una historia que empezaba y acababa. Nunca había hecho nada parecido, así que supuso un gran salto para mí”.
“A nivel de desarrollo de personajes, personalmente no me requirió demasiado trabajo -continúa Júlia Rubau-. Con unos pocos bocetos ya encontré unos diseños que encajaban con la historia. Lo que realmente me interesaba era dibujar y componer páginas potentes, con fondos y colores impactantes, así que busqué muchas referencias de bosques, ríos y ranas para conseguirlo. También me inspiré mucho en los preciosos paisajes que Enrique Fernández crea en sus cómics”.

¿Cuántas ranas llegaste a dibujar? “Sinceramente, nunca las he contado, no diría con mucha seguridad que cientos de ranas pero unas cuantas decenas si”.
¿Qué dirías que tienen de característico tus ilustraciones para este libro? ¿Qué hay de nuevo o diferente con respecto a otros trabajos? “Creo que, al menos en este cómic en concreto, lo que más destaca es mi manera de estilizar a los personajes y las criaturas. Me gusta deformar ligeramente los cuerpos o llevar la anatomía hasta límites irreales para conseguir más vida y personalidad. Además, tengo una clara tendencia hacia las formas redondeadas y tiernas, o al menos eso es lo que suele decir la gente. También destaca bastante la paleta de color que utilizo. Me centro en una gama de tonos muy cercanos entre sí para crear paletas armoniosas que solo cambian según la escena. Además, en este proyecto, especialmente, utilicé colores muy ácidos que contrastan muy bien con el sombreado oscuro presente a lo largo de todo el cómic”, asegura Júlia Rubau.

¿Con qué técnicas trabajaste? “Aunque ahora mismo cada vez siento más pasión por el trabajo tradicional, en ese momento necesitaba trabajar en digital, así que utilicé mi iPad y el programa de dibujo, Procreate. Aun así, intenté crear páginas que se acercaran lo máximo posible al aspecto de una página hecha a mano. Me gusta mucho imitar las texturas del lápiz y de la acuarela, así que hice todo lo posible para conseguir ese efecto”.
Danos algunas pinceladas sobre el proceso de realización de este libro. “El proceso fue, básicamente, el siguiente: primero pasé unos tres meses escribiendo el guión y dibujando, de forma paralela, el storyboard, es decir, el esquema de composición de las viñetas. Una vez tuve el storyboard, terminé de escribir los diálogos que aún faltaban y, con toda la historia planificada, empecé a dibujar las páginas definitivas. Cuando todo el dibujo estuvo listo, pasé al entintado y al sombreado. Para entonces ya llevaba unos cuatro o cinco meses más de trabajo y solo quedaba colorear todas las páginas. En total fue un trabajo de casi un año y podría decirse que durante ese tiempo fue a jornada completa. Fue una experiencia muy interesante en la que aprendí muchísimo sobre mi forma de afrontar un proyecto de tal calibre”, comenta Júlia Rubau.

¿En qué trabajas ahora? ¿Algún proyecto nuevo? “Ahora mismo estoy trabajando en un nuevo cómic infantil gracias a haber sido seleccionada para una de las cuarenta ayudas del Ministerio de Cultura destinadas a la creación de cómic. Se trata de un proyecto protagonizado por Lalu, una niña hija única a la que le encanta serlo. La rutina que tanto le hace feliz es puesta en peligro cuando descubre que pronto tendrá una hermanita. Después de maldecir al universo y desahogarse con su circuito de canicas, es trasladada a través de su armario, a una realidad alternativa en la que siempre ha tenido una hermana gemela. Todos sus miedos toman forma en una niña igual que ella, una tal Lula. La vida de Lalu se convierte, según ella, en un infierno, mientras que Lula no entiende por qué su hermana de repente la odia tanto si siempre se han llevado bien. Antes de que termine la semana, Lula tendrá que convencer a Lalu de las ventajas de tenerla como hermana, si no lo consigue, la tradición de ir juntas en el autocar por las colonias de fin de curso se romperá por primera vez. Esta historia saldrá en un año aproximadamente, el nombre del proyecto es «Lalu & Lula».
Cómic
Clara Lodewick aborda la inmigración en ‘Moheeb en el aparcamiento’
Moheeb es un adolescente refugiado que vive en un centro de acogida. Mientras espera una resolución administrativa que no llega, su vida queda suspendida en un presente sin horizonte. El aparcamiento de un supermercado se convierte en su espacio de escape: un lugar donde, junto a otros jóvenes, recupera algo esencial -la amistad, el juego, la sensación de pertenecer a algún sitio-. Apoyado por una asociación, el tranquilo Moheeb parece disfrutar de los largos días de verano. A menos que un fuego secreto esté consumiendo en realidad su coraje y su salud mental… ‘Moheeb en el aparcamiento’ es una novela gráfica sobre la migración, adolescencia, identidad, violencia cotidiana y necesidad de vínculos. Un trabajo de Clara Lodewick que edita Garbuix Books. Con Clara hemos charlado un poquito más sobre este proyecto.

¿Cómo nació este proyecto? “Mi editorial me dio la oportunidad de crear un segundo cómic. Tenía total libertad creativa; es decir, no había ningún encargo. Así que decidí hablar de lo que más me preocupa: el trato que nuestras sociedades dan a las personas sin papeles. Cuando era adolescente, un grupo de afganos sin papeles ocupó una iglesia cerca de mi escuela. Conocí a los chicos, que tenían mi misma edad por aquel entonces (entre 15 y 17 años), nos hicimos amigos, y así descubrí una pequeña parte del infierno que su situación administrativa podía suponer para ellos en su día a día”.
¿Qué encontraremos en este libro? “Seguirás la vida cotidiana de Moheeb, de 17 años, y sus dos amigos, Qaïs y Fazal, que pasan dos meses de verano en un aparcamiento de un pequeño pueblo de Bélgica, esperando una respuesta a su situación. Conocerán a gente del pueblo; algunos les ayudarán, otros empeorarán su situación”, nos cuenta Clara Lodewick.

¿Cómo fue el proceso de preparación del libro? Me refiero a la fase de investigación, las pruebas, incluso los bocetos en el cuaderno… “Quería trabajar en los sentidos, las sensaciones de Moheeb. Son un indicador de la evolución de su salud mental a lo largo del libro. Así que practiqué mucho cómo representar un lugar dibujando solo pequeñas partes, y cómo representar los cinco sentidos en una sola página. Dibujé páginas en (y sobre) diferentes lugares, antes de empezar a dibujar el aparcamiento de Moheeb. Vivía en una autocaravana, así que pude probar muchos aparcamientos diferentes”.

Cuéntanos algo sobre las ilustraciones y sobre las técnicas utilizadas en este libro. “En general, me inspiran Willy Vandersteen, Wilhelm Bush, Bruno Heitz, y para este cómic en particular, también me fijé en la obra de Shin’Ichi Abe. Él es mejor representando los sentidos. Fue todo un reto dibujar un cómic entero en un solo aparcamiento: aunque el cansancio y el aburrimiento son temas importantes, ¡no quería que los lectores se aburrieran demasiado! Así que tuve que pensar en cambiar el punto de vista, dibujar pequeñas escenas en el fondo, etc. -continúa Clara Lodewick-. Los dibujos están hechos con bolígrafo y los colores, una parte muy importante para mí, están pintados con gouache. Dedico mucho tiempo a colorear; es casi meditativo y una parte muy agradable del proceso”.

¿Cómo fue el proceso de creación de este libro? “¡Largo! Hacer un cómic sobre la situación de las personas sin papelesera algo que queríamos hacer juntos, con mis amigos, en 2014. Pero yo era muy joven entonces y era muy diferente: más bien un proyecto comunitario, con páginas de testimonios. Como adulta, 10 años después, tras haber visto la evolución de la situación de mis amigos y de mi país, tuve nuevas ideas y quise crear una obra de ficción. Quería hablar de diferentes temas, como la salud mental, las dificultades entre madres e hijos, las relaciones desiguales y cómo afrontarlas… Fue un trabajo emocionalmente intenso. Y me costó mucho despedirme de mi personaje al final del libro. Así que cuando dibujo a Moheeb para los lectores en una sesión de firmas, siempre me alegra volver a verlo, aunque sea por unos instantes”, confiesa Clara Lodewick.

¿En qué estás trabajando ahora? ¿Algún proyecto nuevo? “Escribí un guión; el cómic es para niños y trata (otra vez, jaja) sobre niños que intentan valerse por sí mismos en un mundo dominado por adultos. Es un cómic de fantasía, dibujado por Andréa Delcorte, cuyos dibujos son increíbles. Se publicará en francés en 2027. Y por mi cuenta, estoy trabajando en una serie/telenovela, que me divierte mucho; los episodios se estrenan cada mes o cada dos meses. Trata sobre una joven que vive con su madre y su tía. A ella le gustaría mudarse de allí, pero cada vez que lo intenta, algo se interpone en su camino”.
Cómic
Sun Bai y los ‘Pelícanos eléctricos en los lagos’
Cuando resultó seleccionado para viajar al espacio, fue el objeto de admiración de sus compañeros de estudios. Ahora, tras años realizando un trabajo monótono y posiblemente inútil, su vida parece menos envidiable. No solo no ha prosperado, sino que ha perdido todo el interés en hacerlo. Solo muy de tarde en tarde regresa a la Tierra, pero en su última visita se produjo un reencuentro. El recuerdo de ese día en que, junto a su única amiga, paseó por el parque y recordó unos pelícanos eléctricos que ya no existen será determinante para él. ¿Qué sentido tendría repetir un día que ya fue perfecto? ‘Pelícanos eléctricos en los lagos’, editado por Fulgencio Pimentel, es el último trabajo de Sun Bai, una de las voces más interesantes surgidas en el ámbito de la BD en la última media década. Aprovechando su reciente visita a nuestro país, hablamos con ella un poquito más sobre este trabajo.

¿Cuál es el origen de este proyecto? ¿Qué te impulsa a crear esta historia? “Al principio era un fanzine que creé en 2019 y que presenté en el Off del festival de Angoulême. Mi editor César lo descubrió en ese momento. El nacimiento de esta historia viene de mi experiencia personal: como el protagonista, dejé mi ciudad natal y hoy vivo en Francia. Cada vez que vuelvo a mi ciudad, tengo la sensación de conectarme a otro servidor, como si entrara en otra realidad. La historia nació de la nostalgia por mi ciudad natal y de la búsqueda de un equilibrio entre esas diferentes realidades. Como los personajes del libro, yo también echo de menos los momentos que pasé con mis amigos dando paseos en patines con forma de cisne por el lago del parque”, nos cuenta Sun Bai.
¿Qué van a encontrar los lectores en sus páginas? “Espero que encuentren ante todo una atmósfera, un momento suspendido y tranquilo. Quizás les den ganas de fumarse un cigarrillo o de tomarse un café”.

Háblanos un poco de las ilustraciones. ¿Qué dirías que tienen de característico? “Lo que me interesa de la ilustración es siempre la narración. No creo que se aleje demasiado de mi trabajo en el cómic.
Lo que las caracteriza, diría que son los personajes, las relaciones humanas entre ellos y las historias que existen detrás -continúa Sun Bai-. Como cuando hago un cómic, siempre me pregunto qué ropa llevan y qué tipo de vida llevan más allá de lo que se muestra. Con las naturalezas muertas es lo mismo: siempre pienso en quién podría usar esos objetos”.

Nos gustaría que nos contaras algo sobre el uso del color en este proyecto, el azul… “El azul es el color dominante del libro. El primer fanzine lo imprimí en casa con una impresora de escritorio. Usaba principalmente el cian, el amarillo y el azul. Luego conservé esa paleta para el libro. Decidí mantenerla por ese aspecto vaporoso, casi desvanecido, que produce esa técnica. Como el humo de un cigarrillo suspendido en el aire”.
En otra ocasión hablamos de ‘La playa más bonita del mar del Norte’. Nos hablabas entonces de una historia sobre el «fin del mundo». En este nuevo cómic, ¿ese mundo ya no existe? “Podría existir en otra realidad. Creo que nunca he abandonado del todo esa idea; en mis narraciones, el tiempo no es necesariamente lineal. El pasado, el presente y algunas posibilidades del futuro pueden a veces coexistir. En una de ellas, el mundo quizás ya haya desaparecido; en otra, algunos personajes siguen viviendo historias distintas. Todas esas realidades pueden existir de forma simultánea”, asegura Sun Bai.

¿Qué has aprendido con este proyecto? “Dibujar una historia que contiene varias realidades es bastante agotador. La próxima vez, igual me lo pienso dos veces antes de elegir realidades tan complejas de entrelazar :)”.
Háblanos un poco del proceso de elaboración del libro. “Por lo general, en cuanto tengo una idea, empiezo a dibujar un storyboard muy en borrador. Trabajo el texto, los diálogos y las imágenes a menudo al mismo tiempo. Es raro que escriba un guión completo antes de empezar. Según el proyecto, a veces preparo un esquema o un resumen. Después desarrollo el storyboard, luego trabajo el dibujo a línea y, por último, el color. Por supuesto, también hay muchas conversaciones con mi editor a lo largo de todo el proceso”, confiesa Sun Bai.

¿En qué estás trabajando ahora? ¿Hay algún proyecto nuevo? “Actualmente estoy trabajando en un nuevo proyecto de cómic, una historia de amor. Trata principalmente sobre hombres solitarios y las mujeres a las que nunca llegarán a alcanzar”.
-
Álbum Ilustrado3 semanas agoIna Hristova ilustra ‘Haikus para detener un tren’
-
Cómic3 semanas agoJúlia Rubau nos descubre ‘El misterio de la Geoda Rosada’
-
Álbum Ilustrado2 semanas agoEster García y ‘El día en que Úrsula Mon se convirtió en oso’
-
Álbum Ilustrado2 semanas agoMarina Montero nos acerca a la ‘Mecánica ilustrada’
-
Álbum Ilustrado1 semana agoRut Pedreño nos acompaña en ‘Parque de perros’
-
Álbum Ilustrado6 días agoMariana Alcántara: “Mi trabajo es encontrar la voz de cada libro”

