Connect with us

Álbum Ilustrado

Rosa Álamo nos introduce en la vida de artistas y sus animales

Published

on

Rosa Álamo

En ‘Animales y artistas’ la pintora y escritora Rosa Álamo recorre la vida de una veintena de artistas cuya obra estuvo marcada por sus relaciones extraordinarias con el mundo animal, y nos ofrece un paseo por los entrañables vínculos que surgieron entre ellos. Aquí encontraremos a artistas como Picasso, Frida Kahlo, Georgia O’Keeffe, Andy Warhol, David Hockney o Leonora Carrington, todos ellos referentes del mundo del arte, quienes ligaron su vida y obra a la de sus mascotas. Pero también a otros creadores, nombres propios de la pintura, la ilustración o la fotografía, que aunque resulten menos conocidos para el gran público, son de vital importancia para la historia del arte. En las páginas de este álbum ilustrado editado por Avenauta descubriremos todas estas vidas fascinantes, las de los artistas y las de sus amados animales.

Rosa Álamo

¿Cómo nace este proyecto? Rosa Álamo: “Pues este proyecto nace de mi interés por la Historia del Arte, carrera que incluso llegué a empezar y que abandoné muy rápido porque en seguida me di cuenta de que debía hacer Bellas Artes. Sin embargo, es una materia que siempre he cultivado y alimentado, también desde mi aula como docente de artes plásticas desde hace más de quince años. Igualmente surge de mi pasión por el mundo animal, que siempre ha sido muy acusada en mi trabajo plástico. En este libro encontré la manera de unir dos temas que me fascinan”.

“Y el origen tiene lugar hace dos años, cuando se me ocurrió ilustrar a Leonora Carrington con uno de los gatos siameses que le acompañaron en sus últimos años de vida, a continuación, decidí también hacer lo propio con Edward Gorey delante de la que fue su casa, rodeado de algunos de sus gatos, y lo mismo con el gran Louis Wain acompañado de su maravilloso gato Peter. Ahí me di cuenta de que tenía un tema interesante, y empecé a pensar en más artistas: ilustradores, pintores, fotógrafos, que habían establecido a lo largo de sus vidas vínculos importantes con los animales con los que convivieron”.

Rosa Álamo
David Hockney

“Tenía tres ilustraciones terminadas y un proyecto en mi libreta, pero la vida y otros proyectos se colaron por medio -continúa Rosa Álamo-. Pero en enero de 2024, al mandar mi portfolio a las editoriales con las que quería trabajar incluí esas tres ilustraciones con un título provisional, “Animales y artistas” y Bárbara y Guillermo, de la editorial Avenauta, me escribieron para felicitarme por mi porfolio y pedirme que les ampliase información sobre este proyecto. Ese fue el nacimiento de “Animales y artistas. Historias de amistad entre creadores y fieras”.

¿Qué encontrarán los lectores en sus páginas? “Encontrarán las vidas de veintidós artistas, además de la vida de una gran mecenas como fue Peggy Guggenheim y una entomóloga de nombre Maria Sibylla Merian. Es decir, 24 vidas vinculadas al arte y cuyo nexo es la relación tan especial que tuvieron con el mundo animal y que en el caso de los artistas llegó a “salpicar” sus propias obras y a convertirse por lo tanto en parte de nuestra historia del arte”.

“Quizá uno de los casos más célebres y reconocibles sea Frida Kahlo, que se autorretrató con sus monos o loros y retrato incluso a sus perros Xoloitzcuintle, pero mi misión con este libro ha sido reflejar muchas más vidas, algunas de artistas muy poco conocidos para el gran público tales como Romare BeardenDahlov IpcarRemedios Varo o Henriette Ronner-Knip que también fueron extraordinarios artistas y tuvieron un vínculo maravilloso con los animales”.

Rosa Álamo
Remedios Varo

¿Cómo ha sido el trabajo de investigación y documentación para este proyecto? “Hace algunos años había tenido que dar charlas sobre movimientos artísticos y sobre las vidas de varios artistas y algunos de ellos habían sido Frida KahloAndy WarholMagritteLeonora Carrignton o Remedios Varo, artistas que yo tenía muy claro que quería que estuviesen en el libro. También en mis clases intento que mis alumnos vean pintura o ilustración y hablar de los autores en profundidad, relacionándolo con los contenidos que imparto”, nos cuenta Rosa Álamo.

“Así que yo ya tenía muchos libros en mi biblioteca de los que partir, y lo que hice fue buscar la documentación que me faltaba, sobre todo sobre aquellos artistas de los que podía tener algo más de desconocimiento. También me volví a dar una vuelta por los museos de Madrid, para de alguna manera redescubrir a quien me podía estar dejando en el tintero, y de ese recorrido gané para el libro a Rosa Bonheur, cuya obra podemos visitar en el Museo del Prado, y a Romare Bearden, a quien podemos ver en el Museo Thyssen-Bornemisza. Pasé tiempo haciendo un primer borrador del texto, que hubo que reducir un poco porque era muy extensa”. 

“Mi objetivo en todo momento es que el resultado de este trabajo fuera un libro entretenido, didáctico e incluso divertido sobre los artistas y sus animales y que no resultase nada aburrido a los lectores”.

Rosa Álamo
Maurice Sendak

¿Qué personaje te ha llamado más la atención tras este trabajo? “Pues he de decir que todos los artistas incluidos en el libro me parecen muy inspiradores, y de hecho trabajar en él fue muy placentero por eso mismo. No sentí en ningún momento que me pudiese el cansancio, porque terminaba un artista y empezaba otro distinto, y todos tenían algo muy especial para mí. Me resulta muy difícil hablar de alguno que me haya llamado más la atención por eso mismo que te comento, pero supongo que hay algunas anécdotas muy entrañables como la relación que tuvo Matisse con sus tres gatos: Minouche, La Puce y el pequeño Coussi, los cuales le acompañaron mientras él estaba postrado en una cama aquejado de un cáncer de estómago. Matisse mandó colocar la cama en el centro de su estudio y, al ver tan reducida su movilidad, comenzó a usar collage. Así que es muy fácil imaginar lo importante que debió ser para este artista en ese momento la compañía de estos tres gatos, en esa cama, mientras él recortaba y creaba sus composiciones con papeles de colores”.

“Y también puedo mencionar a Rosa Bonheur, de la que comentaba antes que su obra se puede ver en el Museo del Prado -continúa Rosa Álamo-. Que es una artista que aprendió a leer usando un alfabeto animal y que desde muy pequeña se sintió ligada al mundo animal, algo que con el tiempo la convertirá en representante del género animalístico en la pintura. El león era sin duda su animal favorito, al que consideraba el más inteligente, y es muy curioso saber que cuando pudo comprarse un castillo, no una casa, sino un castillo para vivir decidió que adoptaría leones. Estos venían de circos y ella les daba una vida mejor y al llegar a sus terrenos los recorrían libremente, llegando incluso a veces a meterse dentro del castillo”. 

Rosa Álamo

¿Qué dirías que tienen de característico tus ilustraciones para este libro? ¿Qué hay de nuevo o diferente con respecto a otros trabajos? “Pues quizá la estética y la técnica. He ido buscando, como buscamos todos los ilustradores, mi propio camino y un estilo que me defina como autora, y quizá en los últimos tiempos, y después de mucho trabajo, me este acercando un poco a ello. Y en cuanto a la técnica en este libro he trabajado con óleo sobre papel, también buscando diferenciarme. A primera vista, por cómo trabajo el óleo no parece esta técnica, pero es que yo vengo de la pintura y es un procedimiento que he usado mucho así que tenía mucha experiencia en su manejo. Hay también, acompañando los textos, pequeños dibujos de animales que los he hecho con línea de lapicero digital”.

“Otros dos libros anteriores los abordé en digital por completo, y ahí la línea del lápiz digital tenía mucha importancia, por ejemplo, en “Las hermanas Bunner” de Edith Wharton, publicado por Lecturia el año pasado. Otros proyectos de ilustración los he hecho con acuarela y gouache, otro inédito lo he hecho con gouache y pastel y mis tres últimos proyectos de álbum ilustrado los he abordado con óleo sobre papel, porque me parecía que por estética, conexión con el texto y estilo, encajaba muy bien”, asegura Rosa Álamo.

Rosa Álamo

Háblanos un poco del proceso de realización de este libro. “Pues ha sido un proceso muy bonito. Para empezar, ha sido mi primer libro informativo como autora integral, porque había hecho un álbum cercano a un libro informativo justo antes, el de “Mercé Rodoreda. El jardín de los jardines” maravillosamente escrito por Flor Braier y publicado por Vegueta editorial, pero ahí solo ilustré. En este libro he podido aprender, gracias a mis editores Bárbara y Guillermo, todo el proceso de una manera muy profunda. Teníamos las tres ilustraciones iniciales y mini bocetos de muchos artistas que yo quería que apareciesen en el libro, investigué, le fui dando forma al texto, pasé los bocetos a limpio para detallarlos y aprobarlos y después ya pasarlos a limpio en el papel definitivo y trabajar el color con óleo, y durante todo ese proceso ha habido muchas reuniones con mis editores, muchas llamadas y mails, y un seguimiento muy bonito de todo mi trabajo para que este creciese. Todas sus aportaciones han sido valiosísimas y ellos además han sabido respetar las mías y hacer, incluso, que mejorasen”.

Rosa Álamo

¿En qué trabajas ahora? ¿Algún proyecto nuevo? “Sí, ahora mismo estoy trabajando en mi primera novela gráfica que explora el sentir adolescente en el que la vida es el ahora, no existe el futuro porque eres incapaz de verlo y tampoco existe el pasado porque simboliza al niño del que estás deseando deshacerte. Está ambientada en los años noventa y es un proyecto personal aún sin editorial, y la verdad es que trabajo mucho así porque tengo muchas ideas que voy desarrollando y que luego presento a editoriales”. 

“Este 2025 saldrá con Thule “Mi madre me contó que mi abuela”, un álbum ilustrado del que también soy autora integral, y surgió de esta manera: escribirlo, ilustrarlo, presentarlo a “The Unpublished Picturebook Showcase”, tener la suerte de ser seleccionada y después que una editorial como Thule quisiera publicarlo. Y en mi bloc de notas hay otro storyboard ya desarrollado para otro álbum ilustrado que tengo escrito y que se titula “La casa” y con el que estoy soñando meterme”.

Continue Reading

Álbum Ilustrado

Iacopo Bruno y Francesca Leoneschi dan forma a ‘Inseparables’

Published

on

Iacopo Bruno

Bajo las aguas, dos seres aparentemente lejanos comparten un mismo dolor. Ichi, un pulpo tallador de palabras, busca salvar a su padre. Lucy, inmóvil entre los restos de un barco hundido, se deja mecer por la corriente. Esta narración ilustrada entrelaza sus destinos en una historia profunda, poética y visualmente deslumbrante sobre la pérdida, la esperanza y los lazos invisibles que nos unen. Edelvives edita ‘Inseparables’, un trabajo de Francesca Leoneschi e Iacopo Bruno. Con éste último charlamos un poco más en profundidad sobre su trabajo en este libro.

Iacopo Bruno

Lo primero, cuéntanos cómo nace este proyecto. “Inseparables nació un día de verano entre las olas de las Cinque Terre a bordo de nuestro gozzo (un barco de pesca tradicional) Alina, mientras buscábamos el personaje para una historia de tintes gótico-victorianos. En ese preciso momento nació Ichi, el pequeño pulpo de la familia Real. Cuando nos dimos cuenta de que nuestra historia podía transcurrir bajo el nivel del mar, se nos abrió todo un mundo lleno de sepias que tiñen el mar de negro y de mantas que ocultan la luz del sol en señal de luto por la muerte del padre de Ichi, el Príncipe Consorte”.

¿Qué encontrarán los lectores en las páginas de este libro? “Encontrarán un inusual mundo marino donde se fortalece el vínculo y la amistad interespecie entre Ichi y Lucy, la niña que vive en el Abismo entre los tablones del naufragio del Golden Mary en busca de su corazón”, nos cuenta Iacopo Bruno.

Iacopo Bruno

¿Cómo fue el proceso de construcción de esta la historia? “Inseparables lo escribimos a cuatro manos pero, dado queFrancesca Leoneschi y yo estamos acostumbrados por trabajo a dialogar a través de imágenes, primero lo imaginamos visualmente de forma muy detallada. Después, bastó con sentarse y escribirlo de un tirón, pasándonos el texto el uno al otro para recortar, corregir o añadir”.

¿Cómo fue el trabajo previo al libro? Me refiero a esa fase de investigación, de documentación, de pruebas, no sé si de dibujos en algún cuaderno… ¿Cómo nacen estos personajes? “Francesca y yo siempre investigamos mucho, lo cual nos sirve para visualizar las escenas y los personajes, como te decía -continúa Iacopo Bruno-. Luego empezamos a contarnos la historia el uno al otro durante los largos viajes en coche cuando nos desplazamos de un lugar a otro. En cuanto la historia empezó a tomar forma, comencé a plasmar los pensamientos sobre el papel. Normalmente, cuando empiezo un libro, le dedico un cuaderno entero bastante grande, y para ‘Inseparables’ también llené un cuaderno de bocetos. El posfacio del libro reúne una selección de estos bocetos para que el lector pueda entrar entre bastidores en un proyecto como este”.

Iacopo Bruno

Iacopo Bruno

¿Qué dirías que tienen de característico tus ilustraciones para este libro? “Diría que el reto consistió en fusionar el mundo marino con la época victoriana y hacer que resultara fascinante y creíble, pero sobre todo el esfuerzo se centró en intentar captar de forma sincera las emociones que caracterizan la historia. La novedad con ‘Inseparables’ es que durante treinta años he ilustrado libros para otros autores; esta vez, las ilustraciones eran para un libro totalmente nuestro. Fue un reto muy exigente porque Francesca y yo somos unos clientes decididamente exigentes”.

Iacopo Bruno

Iacopo Bruno

¿Con qué técnicas trabajaste? “Te agradezco mucho esta pregunta porque tengo un interés especial en recalcar que todas las ilustraciones de ‘Inseparables’ están realizadas de forma tradicional, es decir, son todo láminas originales pintadas con acuarela sobre papel. Durante años coloreé mis láminas de forma digital, pero desde hace unos seis años prefiero las técnicas tradicionales, analógicas por así decirlo. Trabajo al óleo, con tintas de colores, lápices e incluso con acuarela, como en el caso de Inseparables. Las técnicas tradicionales me ayudan a concentrarme y a sumergirme en el trabajo, y me dejan láminas originales en lugar de archivos guardados en discos duros que probablemente ya ni siquiera pueda abrir. El papel tiene otro encanto y una durabilidad excelente”, asegura Iacopo Bruno.

Iacopo Bruno

Iacopo Bruno

Danos algunas pinceladas sobre el proceso de realización de este libro. “Como te decía, primero investigo, luego intento visualizar mentalmente, después paso las ideas a un cuaderno grande y solo entonces me sumerjo en la lámina definitiva. Hago los dibujos a lápiz sobre un papel de altísima calidad que me permite, a pesar de los borrones, obtener un dibujo final muy limpio. Para ‘Inseparables’, transferí el dibujo a un papel para acuarela utilizando un escáner y una impresora de excelente calidad. En ese momento coloreo y la lámina ya está lista”.

Iacopo Bruno

¿En qué trabajas ahora? ¿Algún proyecto nuevo? “Sí, siempre estoy trabajando en nuevos proyectos. Actualmente, el trabajo más exigente es un libro ilustrado para una editorial francesa del que todavía no puedo contar mucho, salvo que serán 40 ilustraciones a color dibujadas con plumilla y coloreadas con tintas; y una novela ilustrada para una editorial estadounidense, que también es confidencial por ahora. Sin embargo, el trabajo que está llenando mi nuevo cuaderno es nuestro próximo libro, basado en un relato original de Francesca Leoneschi. ¡Esta vez estaremos en tierra firme, pero siempre rodeados por un mar tempestuoso!”

Continue Reading

Álbum Ilustrado

Pedro Oyarbide ilustra ‘El rayo que no cesa’

Published

on

Pedro Oyarbide

El rayo que no cesa’ es la obra más representativa y lograda de Miguel Hernández. Resultado y testimonio de una profunda crisis vital, sus páginas exploran la vivencia del amor, un amor doloroso, intenso y frustrado que deviene una herida constante. A la riqueza poética de Miguel Hernández se suma aquí la sensibilidad artística de Pedro Oyarbide, quien acompaña estos versos desgarradores con ilustraciones igualmente potentes, profundizando en la simbología hernandiana.

Los treinta poemas de ‘El rayo que no cesa’ adquieren una dimensión inédita en esta edición profusamente ilustrada que invita a una lectura renovada, donde palabra e imagen dialogan para intensificar la emoción, el tormento y la belleza de un libro esencial de la literatura española. Una edición de Lunwerg sobre la que hablamos un poquito más con  Pedro Oyarbide.

Pedro Oyarbide

Lo primero, cuéntanos cómo llega a tus manos este proyecto. “Venía de hacer ‘El Principito’ con Lunwerg. En principio habíamos empezado a darle forma a otro libro ilustrado muy diferente, una colección de cuentos del siglo XIX, pero el proyecto estaba algo estancado y por mi parte no terminaba de fluir. La editora me dio libertad para proponer otros títulos y ‘El rayo que no cesa’ me vino enseguida a la cabeza. Siempre me ha gustado la poesía de Miguel Hernández y sabía que ese libro tenía ingredientes más que suficientes para construir una propuesta visual interesante”.

¿Cómo era tu relación con esta obra de Miguel Hernández antes de abordar este proyecto? “Hasta entonces había leído sobre todo poemas sueltos, más que un poemario completo. Pero había algo en Miguel Hernández que siempre me había atraído, tanto o más que su obra: su personalidad, su historia y, por supuesto, la fuerza y la belleza de su poesía”, nos cuenta Pedro Oyarbide.

Pedro Oyarbide

¿Cómo dirías que ha cambiado esa relación con el título y con la figura del poeta? “Ha cambiado mucho. Para afrontar el libro me leí bastante sobre la biografía del poeta, el marco histórico, etc. Descubrir con más profundidad su trayectoria y, especialmente, su tristísimo final, hizo que conectara todavía más con sus versos”.

¿Cómo fue el trabajo previo al libro? Me refiero a esa fase de investigación, documentación, pruebas o dibujos en algún cuaderno. “Fue un proceso bastante natural, muy parecido al que sigo con otros libros -continúa Pedro Oyarbide-. Leí el poemario mientras tomaba notas y hacía algunos bocetos rápidos. Aunque el resultado está muy pensado, en cierto modo puedo decir que fue un trabajo bastante intuitivo. Los poemas me evocaban imágenes con mucha facilidad. Al tratarse de un libro de amor, hay elementos que aparecen una y otra vez, así que quizá el mayor reto fue evitar la redundancia y encontrar maneras distintas de representar esas ideas sin repetirme”.

Pedro Oyarbide

¿Es la primera vez que ilustras poesía? ¿Qué tal ha sido la experiencia? “Sí, es la primera vez. Ha sido un proceso diferente a cualquier otro. Desde el principio tuve claro que quería que todas las páginas estuvieran ilustradas y que los textos estuvieran redibujados a mano. Ha sido un trabajo muy exigente y, por momentos, extenuante, ya que son 120 páginas ilustradas, pero también uno de los más gratificantes que he hecho”.

¿Tus versos favoritos?

«Tengo estos huesos hechos a las penas
y a las cavilaciones estas sienes:
pena que vas, cavilación que vienes
como el mar de la playa a las arenas.»

Vuelven una y otra vez a mi cabeza.

Pedro Oyarbide

¿Qué dirías que tienen de característico tus ilustraciones para este libro? ¿Qué hay de nuevo o diferente respecto a otros trabajos? “Creo que lo más característico del libro, aparte de mi estilo, que ya es bastante reconocible, es haber redibujado toda la rotulación de texto a mano -asegura Pedro Oyarbide-. Jugué con la propia tipografía incorporando recursos visuales: letras que se desploman, palabras que interactúan con las ilustraciones o que pasan a formar parte de la composición. Quería que el texto también fuera imagen”.

“Por otro lado, creo que la portada tiene mucha fuerza. Está basada en un relieve de un mausoleo del Cementerio Monumental de Milán. ‘El rayo que no cesa’ es un poemario de amor que Miguel Hernández escribió para su mujer, Josefina Manresa. Resulta casi premonitorio -o quizá simplemente consciente de la realidad de la época- porque escribe con un enorme desgarro y solemnidad, como si se anticipara a una muerte temprana y a una despedida inevitable de su amada. Por eso me pareció natural reinterpretar esa imagen. La portada incorpora una ventana troquelada que deja ver el retrato de Miguel Hernández, atravesado literalmente por un rayo. Ese retrato forma parte de una segunda cubierta interior, de modo que ambas imágenes dialogan entre sí. Creo que, como objeto, el libro ha quedado muy rotundo, atractivo y coherente con el espíritu de la obra”.

Pedro Oyarbide

¿Con qué técnicas trabajaste? “Desde hace años todo mi trabajo es digital. Utilizo una tableta Wacom Cintiq y trabajo principalmente con Photoshop e Illustrator”, afirma Pedro Oyarbide.

Danos algunas pinceladas sobre el proceso de realización de este libro. “Fue un proceso largo y muy inmersivo. Cada poema requería encontrar un equilibrio entre respetar el texto y aportar una lectura visual propia, sin invadir su significado. Más que ilustrar cada verso de forma literal, intenté construir una atmósfera que acompañara al lector y ampliara la experiencia de la lectura. También hubo mucho trabajo de composición para integrar texto e ilustración de manera orgánica en cada doble página”.

Pedro Oyarbide

¿En qué trabajas ahora? ¿Algún proyecto nuevo? “Ahora mismo estoy esperando la publicación de otro de los trabajos que he terminado recientemente y al que le tengo muchísimas ganas: una edición ilustrada de ‘La sombra del viento’, de Carlos Ruiz Zafón. Es un proyecto muy especial para mí y estoy deseando que vea la luz”.

Continue Reading

Álbum Ilustrado

Verónica Aranda y su trabajo en ‘Bienvenida, amiga ardilla’

Published

on

Verónica Aranda

Cascabilla la ardilla tenía su nido en el hueco de un árbol y todo preparado para el invierno: una cálida cama hecha de hojas, una despensa a rebosar de frutos secos y cientos de semillas escondidas en lugares secretos del bosque… Ya falta poco para que se instale el invierno y Cascabilla ha trabajado duro para estar preparada. En su apacible nido, en lo alto del árbol, la ardilla ve caer las últimas hojas de otoño cuando, de repente, el tronco cae al suelo. ¡No puede ser! ¡Los castores lo han talado! Cascabilla está desconsolada. ¿Y ahora qué? Con estas palabras la editorial Cuento de Luz nos presenta ‘Bienvenida, amiga ardilla’, una emocionante aventura a través del bosque que construyen Daniel Cañas y Verónica Aranda, con la que hablamos de este álbum ilustrado.

¿Cómo llega a tus manos este proyecto? “Hace años que conozco a Daniel Cañas y, desde el primer día, habíamos tenido la intención de publicar algo juntos. Pero siempre iban surgiendo cosas y nunca encontrábamos el momento de ponernos manos a la obra con nuestro proyecto. Durante una etapa en la que yo tenía menos carga de trabajo pensé: “ahora es el momento”. Así que le escribí y le pedí que me enviara algunos de sus últimos cuentos. El de la Ardilla fue el que más me encajó y enseguida lo visualicé con mis ilustraciones”.

Verónica Aranda

¿Qué es lo que más te gustó de este proyecto? ¿Qué te pareció la historia de Daniel la primera vez que la leíste? “Lo que más me gustó fue que los protagonistas fueran animales y que la historia transcurriera en el bosque. Soy una gran amante de la naturaleza y es lo que más disfruto dibujando -confiesa Verónica Aranda-. También me llamó la atención la estructura repetitiva del cuento, porque me pareció muy dinámica y divertida para los pequeños lectores. Además, transmite valores como el compañerismo, el respeto y la gratitud, algo que considero muy importante aprender desde edades tempranas”.

¿Qué se van a encontrar los lectores en sus páginas? “Animales. Muchos animales escondidos por aquí y por allá. En todos los libros que ilustro intento cuidar mucho los detalles para que los niños puedan entretenerse observando cada página. Pero en este álbum quise implicarme al 200%. Y si se fijan bien, incluso encontrarán una pequeña subtrama entre dos pájaros carpinteros que desarrollé para enriquecer todavía más la historia”.

Verónica Aranda

¿Qué nos cuentas de las ilustraciones? ¿Qué dirías que tienen de característico? “Pues como he dicho anteriormente, creo que mis ilustraciones se caracterizan principalmente por la cantidad de detalles que contienen. A nivel de color, me gusta trabajar con gamas cromáticas vivas y luminosas, y sobre todo jugar con las luces para crear escenas cálidas y envolventes”, nos cuenta Verónica Aranda.

¿Con qué técnicas trabajaste? “Yo soy digital 100%, desde el storyboard hasta el arte final. Trabajo únicamente con Photoshop, en una tablet con pantalla grande. Aun así, me gusta conservar cierta sensación tradicional en el acabado, por eso trabajo con muchos pinceles y texturas diferentes que aportan ese aspecto más orgánico y “hecho a mano”.

Verónica Aranda

¿Qué has aprendido con este proyecto? “Siempre que ilustro un libro termino aprendiendo cosas nuevas relacionadas con su temática. En este caso descubrí algún que otro dato curioso sobre las ardillas, los pájaros carpinteros, los castores o las liebres. Por ejemplo, me sorprendió muchísimo la memoria que pueden llegar a tener las ardillas: son capaces de recordar los escondites donde almacenan su alimento creando mapas mentales y ayudándose con marcas visuales del entorno”, afirma Verónica Aranda.

Háblanos un poco del proceso de elaboración del libro. “En este álbum, la forma de trabajar fue muy distinta a la de otros encargos editoriales que había hecho anteriormente, porque Daniel y yo iniciamos el proyecto de una manera totalmente libre, sin la presión de una fecha de entrega. Fue un proceso que se cocinó a fuego lento durante dos años”. 

Verónica Aranda

“Primero realicé un storyboard para distribuir el texto en las distintas dobles páginas y decidir qué escenas podían ilustrarse mejor. Después empecé a trabajar en los bocetos a tamaño real, siempre contando con el feedback de Daniel. Precisamente, una de las cosas más bonitas de este proyecto fue la comunicación constante entre nosotros. Hubo un intercambio de ideas muy enriquecedor y, de alguna manera, ambos fuimos alimentando creativamente el trabajo del otro”.

“Cuando ya tuvimos una maqueta sólida, decidimos presentarla a algunos premios de álbum ilustrado, entre ellos el Premio Lazarillo, aunque finalmente no hubo suerte. Más adelante, Daniel -que ya tenía relación con la editorial Cuento de Luz y había publicado otros álbumes con ellos-, les enseñó nuestro proyecto. La editora quedó tan encantada que nos dio el sí prácticamente al momento. Gracias a ellos, nuestro cuento terminó convirtiéndose en realidad dos años después de haber comenzado este viaje”, asegura Verónica Aranda.

Verónica Aranda

¿En qué andas ahora? ¿Algún proyecto nuevo? “Hace poco se publicó el último libro que he tenido el placer de ilustrar, Joel i el Drac Ocult, escrito por Laura Borao y editado por Edelvives. Y ahora mismo estoy en una etapa un poco más pausada, ya que estos últimos meses han sido bastante intensos tras la compra de mi primera vivienda. Además, trabajo a jornada completa como maquetadora en una editorial y entre unas cosas y otras apenas me queda tiempo. Aun así, espero poder retomar pronto el dibujo y empezar nuevos proyectos”.

Continue Reading

Tendencia

2024 © Un Periodista en el Bolsillo | Las ilustraciones pertenecen a cada uno de sus autores