Entrevistas
Vera Galindo nos pregunta: ¿Cómo lo ves?
¡El otro día descubrí algo alucinante! No todos vemos las cosas de la misma manera. ¿No te lo crees? ‘¿Cómo lo ves?’ es un viaje a través del ARTE de la mano de grandes artistas contemporáneos: Picasso, Barquiat, Frida Khalo, Mondrian, etc. Descubre cómo pintan las cosas que ven y que les inspiran. Y lo mejor, cómo las puedes pintar tú. Un álbum para descubrir el artista que llevamos dentro. Así nos presenta Apila Ediciones este álbum ilustrado, un trabajo de Vera Galindo, y que es el álbum ganador del Premio Apila Primera Impresión 2020. Con Vera charlamos un poquito más sobre este proyecto.

¿Cómo nace este proyecto? Vera Galindo: “¿Cómo lo ves?” nació del deseo personal de acercar el arte a los niños. Siempre he pensado en la importancia de transmitir a los más pequeños cualquier disciplina artística como un camino más. A veces, dentro de la educación, tanto formal como en el ámbito familiar, se priorizan otras disciplinas, dejando plástica y música como asignaturas “secundarias”. Mi intención principal era mostrarles qué es el arte de una forma divertida conociendo diferentes artistas y estilos. Al mismo tiempo, hablaremos de diversidad, tanto en el ámbito artístico como en el de los protagonistas y sus amigos. Un valor muy importante que aunque a veces puede resultar complicado de transmitir, a través del arte se simplifica”.
¿Qué encontrarán los lectores en sus páginas? “Los lectores se sumergirán en un viaje por el arte contemporáneo de la mano de Cristian, nuestro protagonista. Al mismo tiempo la narración, mediante anotaciones, nos involucra como coprotagonistas, lanzando preguntas o comentarios para hacernos sentir parte de su aventura. Conocerán artistas como Picasso, Basquiat, Frida Kahlo, Yayoi Kusama, Louise Bourgueois o Banksy y observarán que a pesar de que todos forman parte del mismo ámbito, las artes plásticas, sus estilos e incluso ellos mismos, no tienen nada que ver”.

¿Qué supuso el Premio Apila? “Para mí, el Premio Apila fue como un sueño que se hizo realidad -nos confiesa Vera Galindo-. Me había presentado en varias ocasiones, pero conociendo la cantidad de proyectos que participan y la calidad de los mismos, era algo que me parecía casi inalcanzable. Tener la posibilidad de publicar mi proyecto ha sido un impulso total en mi carrera como ilustradora. Además, no ha parado de darnos alegrías, están pendientes la traducción al Turco y al Danés y The New York Public Library lo seleccionó como uno de los diez mejores álbumes infantiles del 2020. A pesar de que este año haya sido muy complicado para todos, el recibir este premio ha hecho que lo viera todo de otra manera, me ha permitido aprender y crecer mucho profesionalmente”.
¿Cómo fue la selección de artistas que aparecen en sus páginas? “La selección de artistas fue una mezcla de mis gustos personales y algunas pautas que quería seguir. Tenía claro que quería mantener equidad entre hombres y mujeres, también quería que fueran relativamente conocidos, la premisa era acercar el arte, no asustar a gente ajena a él. También sabía que iba a tener que versionarlos y hay algunos que me parecían realmente atractivos para ello, como por ejemplo Yayoi Kusama. Por otro lado, Basquiat es uno de mis referentes principales y Banksy también quería incluirlo, me parecía muy interesante tratar el arte urbano. Hay alguno que se quedó por el camino por una u otra razón, pero al final, después de muchas pruebas, fichajes y descartes, quedó una selección que representaba totalmente lo que estaba buscando”.

¿Qué dirías que tienen de característico tus ilustraciones para este libro? “Con mis ilustraciones quería transmitir un estilo fresco y desenfadado. Versionar de una manera sencilla y llena de color las obras de otros artistas. Hacer que parezca sencillo esto último, pues otra de mis ideas es el que el lector acabe el libro queriendo coger lápiz y papel. El color es algo muy importante en todo el libro y nos ayuda a cambiar de “universo” metiéndonos dentro de cada artista”, afirma Vera Galindo.
¿Qué hay de diferente respecto a otros trabajos? “Creo que la principal diferencia respecto a otros proyectos que he llevado a cabo es que es totalmente personal, hablo sobre algo que necesitaba sacar al exterior. Trabajar la idea desde el principio e ir dándole forma hace que me metiera por completo dentro de él, así como la posibilidad de llevarlo en la dirección que yo quisiera. El poder incluir artistas que realmente me inspiran, es algo que me parece más que motivador, así como el tener que versionarlos. Era un pequeño reto el representarlos llevándomelo a mi estilo y creo que es un ejercicio que a nivel técnico es más que estimulante para cualquier ilustrador”.

¿Con qué técnicas trabajaste? “Las ilustraciones son totalmente digitales. Normalmente suelo trabajar con Procreate en el iPad y es algo que me da mucha libertad. Puedes hacer mil pruebas de colores y cambiar composiciones relativamente rápido en comparación con cualquier técnica manual -afirma Vera Galindo-. Si bien es cierto que me siento muy cómoda con esta técnica, últimamente estoy trabajando bastante más con otras manuales. Al final creo que ir variando es algo vital para no estancarse ni aburrirse”.
Háblanos un poco del proceso de elaboración de este libro. “El proceso de elaboración fue surgiendo. Yo tenía la idea en la cabeza, sabía de qué quería hablar, pero soy de esas personas que les cuesta mucho más escribir que dibujar. Primero comencé haciendo bocetos, pruebas de artistas y viendo cómo podía buscar un hilo conductor. Al final, apoyándome en alguna imagen que ya me iba gustando, fui articulando la narración, el comienzo y el desenlace. Me suele resultar más sencillo proyectar mis ideas en dibujos y después trabajar el texto. Aunque tenga una vaga idea de lo que quiero decir en mi cabeza y vaya anotando posibilidades, siempre me suele funcionar mejor cerrarlo al final”.

¿Qué dirías que has aprendido con este proyecto? “¿Cómo lo ves?” para mi ha sido todo un aprendizaje. Tanto dentro del campo de la ilustración infantil, como del sector editorial o incluso del educativo. Poder hablar con personas de todo tipo que han leído tu libro y comentan qué les ha parecido, creo que es lo más reconfortante de todo. El ver que ha habido multitud de maestros que lo han utilizado en sus clases como recurso para llevar el arte a las aulas es algo que me llena de alegría, ya que era uno de mis objetivos. El poder ver cómo han respondido los más pequeños al taller online que lanzamos en base al libro, no para de traer sorpresas. Creo que el aprendizaje ha sido y sigue siendo brutal y me llena de ganas de seguir profundizando más en este campo más y más”.

¿En qué estás trabajando ahora? “Actualmente estoy preparando un proyecto personal de álbum infantil que espero que muy pronto pueda ver la luz. Tengo pendiente otro álbum que está previsto que se desarrolle a lo largo de este año. También estoy llevando a cabo varios proyectos de muralismo, algo que me encanta, el poder salir e intervenir en la calle con su gente, siempre es algo que me llena de energía. Soy bastante inquieta y me resulta difícil echar el freno, la verdad, pero aunque sin parar, estoy más que contenta de todos los proyectos que están surgiendo últimamente, los estoy disfrutando muchísimo”.
Álbum Ilustrado
Tomás Olivos y las columnas del mundo en ‘Un árbol’
‘Un árbol’ es una invitación a escuchar la sabiduría de los árboles que día a día nos regalan silenciosamente la vida. Desde la altura de sus copas hasta los misterios escondidos en sus raíces, nos invita a escuchar su voz, maravillarnos con sus tesoros y comprender que cuidarlos es, en última instancia, cuidarnos a nosotros mismos. Nos explica conceptos científicos, culturales y artísticos de forma accesible: desde la fotosíntesis, las micorrizas o la “Wood Wide Web”, hasta la tradición japonesa del Hanami, la mitología o el uso de la madera en instrumentos musicales. Además es una potente herramienta para la educación emocional: a través de la metáfora del árbol, se exploran valores como la resiliencia, la generosidad y la interconexión. Con estas palabras la editorial Zahorí Books nos presenta este álbum ilustrado, un trabajo de Ángeles Quinteros y Tomás Olivos. Con ésta último hemos charlado un poquito más sobre su trabajo en este proyecto.

¿Cómo nace este proyecto? “El proyecto lo comenzó a escribir Ángeles junto con la editorial chilena ‘Escrito con tiza’, pensando en un libro que fuera de divulgación científica, pero con una bajada poética que permitiera a la persona que recorre cada página imaginar, soñar y hasta cantar con los árboles. Una vez que terminaron el texto, me invitaron a participar dando una segunda lectura con las ilustraciones para que el libro pudiera seguir creciendo”.
¿Qué se van a encontrar los lectores en sus páginas? “Tal como lo describe la autora: Este libro es un homenaje a la generosidad de los árboles, una celebración de su conexión con los seres humanos y un recordatorio de que mientras existan, el cielo se mantendrá en su lugar. Porque los árboles son las columnas del mundo, maestros silenciosos que nos enseñan sobre resiliencia y renovación”, nos cuenta Tomás Olivos.

“La poética que construyó Ángeles alrededor de los árboles me permitió crear ilustraciones muy libres dentro del libro, algunas veces se despliegan hacia arriba invocando a la verticalidad de los árboles y otras, abriéndose de forma horizontal para ampliar la visión e insertarse más profundamente en el imaginario de estas columnas del mundo”.
¿Qué te pareció la historia de Ángeles la primera vez que la leíste? “Me encantó y a la vez me causó mucha curiosidad cómo podríamos ilustrar un árbol de tantas formas distintas para que no sea algo monótono. Para eso el texto de Ángeles facilitó mucho el trabajo, porque en cada doble página abre una puerta diferente de cómo nos podemos aproximar a los árboles y recordar que ellos están mucho antes que nosotros”, asegura Tomás Olivos.

¿Qué nos cuentas de las ilustraciones? ¿Qué dirías que tienen de característico? “Siento que crecí mucho con este libro, me permitió trabajar los trazos de manera más libre y aproveché con gusto el tiempo y la lentitud que significa dibujar y pintar sobre el papel antes de entrar a la edición digital. También fue interesante trabajar al protagonista de este libro, el árbol, de una manera que fuera mutando y apareciendo de diferentes formas junto con una serie de insectos y una niña que pareciera van viajando con él”.
¿Con qué técnicas trabajaste? “Es una mezcla entre analógico y digital. Voy trabajando todos los elementos separadamente utilizando tintas, acuarelas, grafitos y tiralíneas siempre en negro, los paso por el escáner y como si fuera un collage los voy uniendo en el ordenador asignando la paleta de color a cada pieza que voy construyendo. Por ejemplo, para ilustrar un ciempiés primero dibujo sus patas, pliegues, antenas y rostro con grafito y luego por separado su cuerpo con tinta negra más aguada”, confiesa Tomás Olivos.

¿Qué has aprendido con este proyecto? “Los múltiples regalos que nos entregan los árboles cada día, aprender a verlos en sus diferentes formas y, lo más importante, qué le podemos regalar nosotros a ellos para que sigan existiendo”.
Háblanos un poco del proceso de elaboración del libro. “Nos juntamos muchas veces a pensar cómo construir el libro en reuniones virtuales entre Chile y España. Queríamos que fuera novedoso, curioso y que pudiera crecer tal como lo hacen los árboles. Fijamos dos tipos de desplegables, uno vertical para Un árbol nos obsequia papel y Un árbol nos narra una historia y otro horizontal en ambos lados para Un árbol nos recita una poesía. El diseñador Loren Avalloni junto con Carla Morales de Escrito con tiza pusieron especial cuidado a cada detalle del libro, desde las reservas UV en las tapas, la diagramación y finalmente la maquetación. Es muy lindo que este proyecto se haya gestado en Chile y ahora también es parte de la familia de Zahorí books”.

¿En qué andas ahora? ¿Algún proyecto nuevo? “Estoy terminando un libro con la editorial Amanuta y empezando otro con Hexagramm books. En mi cabeza hay un montón de ideas y proyectos nuevos, pero como siempre, se necesita tiempo. Así que a seguir trabajando con la calma”.
Cómic
Youssef Daoudi y ‘Orson Welles. El artista y su sombra’
Orson Welles será siempre recordado por provocar el pánico con su retransmisión radiofónica de La guerra de los mundos, y por haber creado una obra maestra del Séptimo Arte con su ópera prima Ciudadano Kane. Pero no todo fue un éxito en la vida de Welles, y una pesada sombra le persiguió durante toda su vida. Youssef Daoudi nos presenta con su magistral narración gráfica las luces y las sombras de una figura gigantesca que dejó marca no solo en Hollywood, sino en la cultura a nivel mundial. Desde sus conflictos con las grandes productoras de cine, a su fascinación por la obra de Shakespeare o Don Quijote, en Orson Welles. El artista y su sombra viajaremos a la psique de uno de los mayores genios multidisciplinares del siglo XX. Con Youssef, aprovechando su paso por ComicMed en Málaga, hablamos sobre este proyecto.

“Para mí, elegir un personaje es como un pretexto. No se trata de hablar del personaje como tal, es decir, hacer una especie de biografía. Yo no hago biografías, yo hago retratos de este tipo de personajes”, nos contaba Youssef Daoudi. “Y estos personajes son, digamos, vectores o receptáculos de un cierto número de ideas que me interesan. Con respecto a Orson Welles, por ejemplo, es esta especie de rebelión entre el sistema hollywoodiano, es la diversidad de las cosas que ha practicado, es decir, el teatro, el cine, la radio, todas esas cosas. Y hay un cierto número de temas que él lleva y que me interesa. Entonces, hago una especie de proyección sobre eso y eso me permite expresar lo que yo quiero expresar a través de la carrera de este personaje”.
¿Y cómo cambia esa relación con este personaje después de llevar a cabo este trabajo? “Bueno, hay un fenómeno que es muy extraño cuando hacemos libros. Es que el personaje, al principio, aunque no sea conocido, comienza a vivir en las páginas. Comienza a vivir en las páginas y se convierte en un ser vivo frente a ti. Y así, de alguna manera, comienzas a conocerlo poco a poco y empiezas a tomar el poder sobre lo que haces, de alguna manera. Entonces, no necesariamente hay un marionetista que está manipulando al personaje como quiera. No, hay un personaje frente a ti que, de alguna manera, responde. Él te mira a los ojos. De alguna manera, debes respetarlo como si él estuviera frente a ti”, asegura Youssef Daoudi.

¿Qué van a encontrar los lectores en este cómic? “Bueno, primero, van a aprender muchas cosas sobre Orson Welles. Esto desde el punto de vista, como diría yo, documental, de alguna manera. Pero lo interesante es que espero que los lectores españoles, en particular, puedan verlo. Primero, porque Orson Welles adoraba España. El amor de su vida era España. Incluso quería ser enterrado en la Plaza de Toros de Ronda, pero no pudo en ese momento. Está ese amor aEspaña que yo también tengo. Es algo que comparto con Orson Welles, por ejemplo”.
“Comparto el amor por el verbo, por ejemplo, del humor, del teatro, porque era alguien que amaba hacer comentarios buenos, y bromas, lo que se llama el humor espiritual. El aspecto truculento del personaje también me interesaba mucho. Entonces, en cada página, de alguna manera, busco que el lector pueda tener una faceta del personaje y, tal vez, reconocerse en esa faceta”, nos cuenta Youssef Daoudi.

¿Cómo fue el proceso de investigación y documentación para este trabajo? “Muy, muy, muy lento. Hay muchos libros deOrson Welles. Entonces, tuve que comprar, fuera de Internet, una veintena de libros. Obviamente, conocí su filmografía entera, pero he tenido que irme de nuevo a revisitar las películas. Hay mucho trabajo a ese nivel, es decir, años de investigación para conseguir algo resumido y, como decía, lo esencial que hay en un libro. En una novela gráfica no se puede poner todo, no hay mucho texto. Y al mismo tiempo, el dibujo es una escritura, es decir, hay cosas que se pueden leer en el texto, pero también el dibujo es una escritura en sí. Esto es muy, muy importante, es decir, el dibujo en la novela gráfica no es una ilustración, es una escritura”.

¿Con qué técnica trabajaste en este libro? “Las técnicas que uso generalmente son mezclar el tradicional y el digital, es algo que hago muy, muy fácilmente. Trato, otra vez, de trabajar un estilo que sea a la vez personal y en el que estoy cómodo, en cierta manera, tengo que divertirme. Pasamos muchas horas trabajando, muchas, muchas, muchas, días y días y días y días frente a las páginas. En cuanto al color, me encanta el blanco y negro, incluso en el cine, pero aquí, el blanco y negro es para ir a la esencia del personaje y no tener cincuenta mil colores que se vayan por todos lados. El amarillo, de alguna manera, primero es bonito desde el punto de vista estético y después recuerda uno de las periodos más interesantes de la carrera de Orson Welles y que son los años 40 y 50”, afirma Youssef Daoudi.

¿Cuál es tu trabajo favorito de Orson Welles? “Es muy difícil. Tengo que pensar. Sí, creo que un cierto número de sus trabajos en la radio, que me gustaron mucho, son sus crónicas históricas en la radio. Pero si tuviera que decir cuál es mi film favorito de Orson Welles en el cine, no es su film más personal, pero creo que ‘Sed de mal’ es un buen film. Y con ‘Mr. Arkadyn’ tuve mucha dificultad en comprender el personaje, pero cuanto más miramos el film, más interesante se vuelve”.
Álbum Ilustrado
Linda Bondestam nos presenta al robot ‘Vengavá’
’Vengavá’ es un robot alegre, incansable y siempre dispuesto a echar una mano. Trabaja sin parar y con entusiasmo en todo lo que le encargan, pero el mundo que lo rodea cambia constantemente: nuevas máquinas, nuevos trabajos, nuevas exigencias. Programado para responder a cualquier demanda, Vengavá avanza al mismo ritmo que el mundo que lo rodea, dando siempre lo máximo de sí, aunque nunca parezca suficiente. Hasta que, casi sin darse cuenta, se ve arrastrado a un escenario que no encaja en absoluto con aquello para lo que fue creado. Con estas palabras, la editorial Takatuka, que edita el libro en España, nos presenta esta trepidante historia futurista con un final inesperado, impactante y también esperanzador. Un trabajo de Linda Bondestam, con la que hemos charlado un poquito más sobre su trabajo en este libro.

¿Cómo nació este proyecto? ”Tuve la idea de usar un robot como protagonista en una noche oscura y nevada en Helsinki. En Finlandia, tenemos robots de reparto que llevan comida a domicilio. Vi uno atascado en la nieve, pidiendo ayuda a gritos. Logré liberarlo y continuó su camino como si nada hubiera pasado, sin siquiera dar las gracias. De alguna manera me sentí un poco ofendida, pero aun así me quedé fascinada. Empecé a observar cómo la gente interactuaba con los robots y me pareció entrañable cómo los trataban como si fueran niños pequeños o mascotas, hablándoles siempre con voz suave”.

¿Qué encontramos en este libro? ”Nos encontramos con un pequeño robot, muy simpático y creado por el hombre, cuya principal tarea es ayudar a los humanos. Siempre quiere complacernos, sea cual sea el trabajo, pero a menudo falla y lo despiden, obligándolo a buscar otro empleo. A través de las numerosas tareas que realiza, llega a conocer mejor a los seres humanos. El libro trata en gran medida sobre la sensación de insuficiencia en el mundo actual. Hemos optimizado la sociedad y, al hacerlo, nos resulta cada vez más difícil seguir el ritmo vertiginoso”, nos cuenta Linda Bondestam.
”Al final, estalla la guerra y Vengavá debe unirse al esfuerzo bélico. A pesar de la oscuridad, el libro termina de forma esperanzadora: Vengavá logra crear una nueva vida y por todas partes brotan nuevas plantas”.

¿Cómo fue el trabajo previo al libro? Me refiero a la fase de investigación, las pruebas, quizás incluso los dibujos en un cuaderno… ”Me llevó mucho tiempo crear el personaje de Vengavá; quería que fuera perfecto. Inocente y extremadamente adorable, un poco infantil. Cuando escribo, no tengo un plan preestablecido al empezar a dibujar; todo el proceso es un poco como el de un detective: busco, fallo, busco de nuevo y, finalmente, encuentro una pista que me impulsa -continúa Linda Bondestam-. El elemento sorpresa es algo que me encanta, es lo que me llena de alegría. Tengo la gran suerte de contar con una editorial que me apoya y cree en mis ideas, incluso cuando no están del todo claras, y abordo temas que algunos considerarían inapropiados para niños, como la guerra, el cambio climático y el consumismo. Creo que no existen buenos libros infantiles exclusivos para niños; son para todos, y personas de diferentes edades los interpretarán de manera distinta, según sus experiencias vitales, pero todos pueden disfrutarlos. Creo que muchos ilustradores de libros simplemente no tendrían la oportunidad de trabajar de una manera tan creativa”.

Cuéntanos algo sobre las ilustraciones. ”En este libro era importante que las imágenes tuvieran un toque espontáneo. Quiero que la gente vea que están dibujadas por un ser humano real. Dibujé todo a mano con acuarelas, gouache, lápices y tinta. Luego escaneo mis dibujos y sigo trabajando en ellos con Photoshop. Cada imagen es como un rompecabezas, compuesto por muchos dibujos pequeños que se pueden mover hasta encontrar su lugar perfecto. Me gusta Photoshop porque me permite mantener la creatividad hasta el final. Si una parte de la imagen no me convence, puedo redibujar solo esa parte sin tener que cambiarlo todo. Para mí, sigue siendo muy importante dibujar a mano sobre papel. En mi libro hago un comentario sobre la IA: Vengavá empieza a trabajar como ilustrador y los artistas se enfadan. Me parece triste que queramos ceder la creatividad a las máquinas; al fin y al cabo, es una de las cosas más bellas que hacemos los humanos. Quiero que la gente vea que mis dibujos son obra de un ser humano, y no algo frío y limpio producido por la IA”, afirma Linda Bondestam.


¿Cómo fue el proceso de creación de este libro? ”El proceso fue un poco como una montaña rusa. El libro se alargó mucho para ser un libro ilustrado; al principio, la editorial quería que lo acortara, pero a medida que avanzaba el trabajo, todos coincidimos en que debía ser largo. Hablé mucho de la historia con mis hijos; suelen ser mis críticos más duros. A veces, el proceso fue muy lúdico y creativo. Estuve varios meses en una pequeña isla de Finlandia y tuve tiempo de concentrarme en mi trabajo. Aun así, debo admitir que tengo una personalidad incurable con los plazos de entrega. Muchas de mis mejores ideas surgen cuando solo me quedan unos pocos días para terminar. Normalmente no tengo tiempo para dormir; trabajo como una máquina. En Vengavá, no se me ocurrió el final hasta unos días antes de la fecha límite, lo cual, por supuesto, fue muy estresante. Al mismo tiempo, creo que es la mejor parte del proceso: es extremadamente creativo y gratificante ver cómo cada pieza del rompecabezas encuentra su lugar”.

¿En qué estás trabajando ahora? ¿Algún proyecto nuevo? ”Estoy a punto de empezar un libro sobre un extraterrestre nacido en una familia de humanos en la Tierra y otra familia de extraterrestres que tiene un bebé humano”.
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