Álbum Ilustrado
Personajes, técnicas y trabajos de Rebecca Dautremer
Quedamos para charlar con Rebecca Dautremer en Sevilla, aprovechando que impartía un taller en la Galería Roja. Este es el resultado de una larga charla en un pequeño bar de la capital andaluza, en la que hablamos de diferentes aspectos de su trabajo y en la que nos da algunas pinceladas de lo que será su nuevo trabajo, un cómic.
Ya que estás aquí en Sevilla para impartir un taller, me gustaría que nos contaras qué es lo que te gusta transmitir, o con qué te gustaría que los alumnos y alumnas del taller se fueran cuando terminaran. ¿Cuál es a priori tu objetivo? “Es la quinta vez que vengo aquí para dar un taller con la Galería Roja. Suelo compartir este momentito con los alumnos para hablar de ilustración, hablar del trabajo de la ilustración. Suelo empezar contando mi vida, mi viaje profesional. Y después, tengo que decir que no puedo dar reglas de trabajo a los alumnos, intento compartir con ellos energía, ganas de seguir trabajando, progresar, motivación para tratar de hacerlo mejor”, nos contaba Rebecca Dautremer.

“El punto principal es trabajar el vínculo entre las imágenes, la ilustración y el texto. Cómo asociar las dos para crear emociones, sentimientos. Tenemos dos sentidos con la imagen y el texto, pero al final tenemos el tercer sentido porque asociamos las dos. Y enseñarles un poquito de mi propia técnica. Sí tengo que decir que estoy cambiando mi manera de trabajar. Ahora me siento un poquito cansada de trabajar como lo hacía antes. Es decir, con el gouache, con pinceles y que me lleva mucho tiempo terminar una imagen. Ahora me dedico mucho más al dibujo, al dibujo en sí mismo. Porque estoy haciendo un cómic. Normalmente los estudiantes, cuando se van, espero que se lleven la cabeza llena, la energía para probar cosas y las ganas de probar cosas. Intentar experimentar”.

Me gustaría que me hablaras también del teatro. Cómo el teatro al final está presente en tu trabajo, pero también en tuvida. Hay un proyecto teatral, un espectáculo. Pero por otro lado, el teatro está también muy presente en tu trabajo como ilustradora. Por ejemplo, si hablamos de ‘Jacominus’, al final como que creas también una especie de obra de teatro. Unos escenarios, unos personajes, una genealogía de personajes. Entonces, una de las cosas que me gustaría que me contaras sería esa vinculación con el teatro.
“Me parece que hay un vínculo muy fuerte entre el teatro y el trabajo de la ilustración -asegura Rebecca Dautremer-. Puedo decir que cuando tengo que hacer una imagen para ilustrar una historia, tengo la página en blanco sobre la mesa, es como si fuera una escena vacía del teatro. Y entonces tengo que invitar a actores y actrices para actuar en sus roles. Hacer un fondo, un escenario, decoración, vestuario… E iluminar la escena como si fuera en el teatro, pero en el papel de la mesa. Me parece bien concebir mis composiciones como una escena de obra de teatro. Es más fácil para mí imaginar eso y compartir eso con mis alumnos, por ejemplo”.

“Además, el teatro funciona como ilustración. Es decir, que tenemos una historia que contar, pero tenemos solo algunasescenas para contar la historia. No tenemos como en una película muchas imágenes que se desarrollan. En un libro ilustrado para los niños, es lo mismo, tenemos un cuadro, una imagen para decir muchas cosas, como en el teatro. Hacer el paralelismo me parece interesante. A mí me ayuda mucho. Y además, a mí me gustan mucho las obras de teatro. Ir al teatro para ver a gente que va a contarme algo en vivo. Me emociona mucho. Me parece el mejor arte posible”.
¿Cómo nace el personaje de Jacominus? Porque además luego has creado una familia entera, un personaje que luego se repite en otros libros. Entonces me gustaría que me hablaras de cómo nace ese personaje. “Es difícil para mí resumir todo lo que hice en Jacominus porque, al inicio, empezando, había muchas ideas. Ante todo quería hacer algo que fueseacogedor para los niños, con personajes que fueran animales. Porque es más fácil seducir a pequeños y adultos con caras de conejitos y todo eso. Entonces esos personajes me dieron la oportunidad de trabajar con temas más profundos. A lo mejor hablar de la vida, cómo es la vida desde un punto de vista un poco más real. Gracias a los personajes que son animales puedo hablar de la vida, de la muerte, de la tristeza, … Ese era el primer paso para hacer Jacominus. Y la verdad es que sí que quería hablar de la vida. Es un tema enorme”, confiesa Rebecca Dautremer.

“Hablar de la vida, cómo es la vida. Nacemos y vamos a morir. Y entre los dos tenemos eventos, tristeza y felicidad. Quería hablar de todo eso al mismo tiempo, en el mismo libro. A menudo hacemos libros para niños y cuando queremos hablarles de la muerte, por ejemplo, hacemos un libro que trata de la muerte, y le decimos al niño: “vamos a leer un libro sobre la muerte”. Y a mí eso no me gusta. Entonces yo quería hablar, por ejemplo, de la muerte, pero dentro de una historia de vida normal. Para decir: “de acuerdo, la muerte es la muerte, pero es un elemento de la vida, y la vida no es únicamente la muerte”.
“Volviendo a la pregunta concreta, para mí era también importante crear un personaje que estuviera en el mundo con otros personajes. Tenemos a Jacominus como héroe, pero vive por los demás también. Para mí es un punto importante en la vida. No podemos vivir solo por nosotros mismos. Un héroe hace cosas extraordinarias, hay un foco sobre el personaje mismo, pero no pasa así en la vida. Vivimos por los demás”, continúa Rebecca Dautremer.

“Al principio no quería hacer diferentes libros. Quería hacer uno. Pero finalmente me sentí un poco frustrada justo después de terminar el libro, pensaba que podía desarrollar un poquito más de su vida. Me di permiso para hacer otros libros con Jacominus, pero sin hacer de nuevo lo mismo. Entonces, una regla era hacer un libro diferente cada vez. Diferentes formas. Diferentes tipos de narración. No quería hacer dos veces la misma cosa. No quería hacer Jacominus uno, dos, tres, no. Así que la segunda vez hice un libro de papel troquelado. El tercero fue un libro acordeón. El número cuatro era un libro con sonido, con música. Y el número cinco fue un libro para los más pequeños, para primeros lectores. Tengo otras ideas para continuar esta línea como, por ejemplo, hacer una novela sin ilustraciones, o casi sin ilustraciones, para adultos. Y también querría hacer un cómic”.

Ahora estás trabajando precisamente en un cómic que se editará en Francia. ¿Para cuándo? “¿Sabes que es un trabajo inmenso? Es un libro de 432 páginas. Es enorme. Lo querría terminar para el año próximo, es decir, publicarlo en otoño de 2026. Si todo va bien. Pero la verdad es que será muy difícil. He terminado el storyboard. Es un proyecto ambicioso, porque voy a trabajar con diferentes estilos. Se trata de una historia con cuatro épocas diferentes de la historia que se van entrelazando. Entonces, cambio de estilo para determinar en qué época está la historia”, afirma Rebecca Dautremer.

¿Y de la historia puede adelantar algo? “El libro se llama ‘Bise Ruby’. Son dos chicas, amigas, que vienen de diferentes mundos sociales. Pasan todas las vacaciones juntas, pero hay una diferencia entre los dos futuros. Y cuando tienen 18 años, una va a salir de Francia para estudiar, y la otra desaparece. La gente piensa que a lo mejor ha sido asesinada por un asesino en serie. Pero no se sabe realmente porque no tenemos pruebas. Entonces, 30 años después, la otra chica, la otra mujer, vuelve a la casa de su infancia con su propia hija y le habla a su hija de esta historia. Elegí como lugar para desarrollar la historia la casa familiar de mi abuela en el sur de Francia, en la Côte d’Azur”.

¿Y está siendo muy diferente trabajar en un cómic respecto a trabajar en un álbum ilustrado? “Sí, sí. Muchísimo. Es más como una película. Hacer de directora de una película, en las escenas elegir el mejor punto de vista para contar la historia. Y hacer un montaje de las escenas es muy interesante. No importa tanto la técnica del dibujo. Estoy cambiando mis técnicas, mis materiales”.

Sí, te iba a preguntar sobre la técnica con la que has trabajado. Es un proceso muy meticuloso y al final le dedicas mucho tiempo a cada ilustración entre el escenario, los personajes. Luego hay muchos detalles, hay mucho en una ilustración tuya. “Solía trabajar, durante años, 20 o 25 años, a mano sobre el papel, con gouache, con pinceles, punto a punto, haciendo bocetos antes de pintar, todo muy clásico, pero me lleva mucho tiempo hacer eso -reconoce Rebecca Dautremer-. Me gusta mucho tener imágenes con muchos detalles, porque yo cuando era más joven, de niña, me gustaban mucho las imágenes llenas de detalles, sumergirme dentro de las imágenes, sentirme perdida en el mundo de esa imagen. Entonces a mí me gusta más ese tipo de imagen. Y bueno, es lo que suelo hacer normalmente en mis imágenes enlos libros para niños. Pero a veces me siento un poquito cansada, porque me lleva mucho tiempo hacer cada imagen”.

“Quería hacer progresos dibujando. Me interesa más el dibujo puro. Como estoy trabajando con un cómic, tengo que trabajar más rápidamente. Hice un libro que se llama ‘Ratones y hombres’ de Steinbeck, que fue publicado por Edelvivestambién. Este libro me gustó muchísimo hacerlo durante el COVID, durante la pandemia. Porque lo hice bastante rápido, cada día dos páginas, sin hacer bocetos, dibujos más espontáneos. Me gustó muchísimo trabajar así. Hice muchos progresos dibujando. Pero las dos formas me gustan, y me gusta cambiar”.

“Al final también lo adaptas al proyecto que tengas entre manos. En el cómic estoy mezclando los estilos y tengo imágenes que son clásicas, como las hacía antes, pero también ilustraciones más espontáneas”.

Ya es un proyecto de hace mucho tiempo, pero quería preguntarte por ‘El pequeño teatro de Rebecca’, al final fue una técnica completamente diferente… Estaba también ese dibujo detallado, porque al final el dibujo está ahí, pero la técnica fue completamente diferente y ese proyecto tuvo que ser un poco locura, ¿no? “¿Conoces el libro de Jacominus Midipil? ‘La cita’ en español. Es un libro de papel troquelado también, como el pequeño teatro, pero tuve ganas de hacer de nuevo un libro como el pequeño teatro, pero aprovechando la técnica para contar algo. En el pequeño teatro, la verdad es que no aproveché realmente la técnica. Es un objeto maravilloso, pero no cuenta nada -asegura Rebecca Dautremer-. Entonces hice el segundo libro de la serie de Jacominus. ¿Cómo contar una historia que aprovechara ese papel troquelado? Que aprovechara el hecho de que tenemos que atravesar todo la espesor del libro. El lector, podemos decir, va a atravesar todas las páginas como si estuviera atravesando un espacio real. Elegí hacer ‘La cita’. Estamos con uno de los dos personajes al inicio, y tenemos que ir al punto del reencuentro, al punto de la cita. Entonces tenemos que atravesar todas las páginas”.

“Es muy diferente respecto a hacer un libro, porque es más un trabajo de escultura que un trabajo de ilustración, la verdad. Es concebir un espacio de papel y el lector va pasando las páginas para quitar un elemento de la decoración del espacio ydescubrir entonces otra decoración. Y paso a paso los elementos van a desaparecer y la decoración va a cambiar lentamente. En ‘La cita’ empiezas en una habitación, vas a abrir la puerta, ir al jardín, atravesar el bosque, el pueblo, atravesar el pueblo hasta el puerto donde están las barcas… El puerto y el mar. Desde la habitación hasta el mar vas a atravesar todo el libro”.
Álbum Ilustrado
Dibujando la resistencia antimicrobiana: EU-JAMRAI 2
La Acción Conjunta EU-JAMRAI 2 presenta Sketching Antimicrobial Resistance (Dibujando la Resistencia Antimicrobiana), una iniciativa que sitúa a la ilustración en el centro de una estrategia europea de sensibilización sobre la resistencia antimicrobiana (RAM), combinando creatividad, divulgación científica y un enfoque colaborativo entre 30 países.
El proyecto convoca a 30 ilustradores, uno por cada Estado participante, para crear un repertorio visual inédito que explora desde los retos que plantea la resistencia a los antimicrobianos a la diversidad estética y cultural europea. Las obras abordan temas como el uso responsable de antibióticos, la salud humana y animal, la relación con el medio ambiente, la confianza en la ciencia o el enfoque One Health, que integra todas estas dimensiones. La campaña se articula en varios ejes complementarios que conectan el arte con la ciudadanía, desde lo digital a las calles.

Una campaña online que celebra el poder de la ilustración
Sketching Antimicrobial Resistance arranca como una campaña digital. Desde su lanzamiento en el marco del Día Europeo para el Uso Prudente de los Antibióticos, EU-JAMRAI 2, de manera conjunta con todos los ilustradores, están desvelando una ilustración al día en sus redes sociales. Cada obra se acompaña de una breve explicación sobre diferentes aspectos que tejen el problema de la resistencia antimicrobiana y cómo se aborda desde la perspectiva del artista.
Esta estrategia convierte el proyecto en una galería virtual en evolución, que permite al público descubrir diariamente nuevas piezas, seguir el proceso creativo de los ilustradores y ampliar la conversación digital en torno a la resistencia antimicrobiana. La colaboración de los propios artistas -todos ellos con una presencia destacada en redes sociales- amplifica el alcance y la diversidad de las audiencias.

Un álbum ilustrado y exposiciones al aire libre en 5 ciudades europeas
Cada artista ha desarrollado una pieza original en su propio idioma, respetando su estilo y lenguaje narrativo. El resultado es un álbum ilustrado colectivo que reúne 30 visiones distintas sobre un mismo desafío global. El volumen será distribuido como herramienta educativa y estará disponible también para descarga libre en formato digital.

Las ilustraciones se exhibirán además en 5 ciudades europeas, en espacios públicos abiertos, reforzando el vínculo entre arte, ciudadanía y ciencia. Estas exposiciones permitirán acercar la ilustración contemporánea a audiencias amplias y diversas, invitando a reflexionar sobre la RAM a través de un lenguaje visual accesible y evocador. En España, podrá visitarse en Madrid en 2026, estando aún por confirmar el lugar y la fecha.
Arte y ciencia para transformar la comunicación en salud
La iniciativa apuesta por un enfoque comunicativo positivo, alejado de imágenes alarmistas o bélicas, y centrado en la capacidad del arte para generar empatía, comprensión y compromiso social. Los artistas han colaborado estrechamente con el equipo científico y de comunicación de EU-JAMRAI 2 para garantizar que las obras combinan libertad creativa y precisión conceptual.

Un proyecto europeo de amplia escala
EU-JAMRAI 2 reúne a más de 120 socios de 30 países, respaldados por unas 40 entidades colaboradoras, y está cofinanciado por el programa EU4Health. Su misión es reforzar la respuesta europea frente a la RAM, responsable de más de 35.000 muertes al año en la UE/EEE.
La campaña Sketching Antimicrobial Resistance se lanzó en el marco del Día Europeo para el Uso Prudente de los Antibióticos y de la Semana Mundial de Concienciación sobre el Uso de los Antibióticos, en noviembre de 2025.

Álbum Ilustrado
Antonio Lorente y su versión personal de ‘El Principito’
En esta edición ilustrada, la célebre narración ‘El Principito’ vuelve a latir con fuerza gracias al talento del reconocido artista Antonio Lorente. Su trazo delicado y expresivo aporta una nueva mirada al pequeño príncipe venido de otro planeta, cuyas preguntas ingenuas desvelan las verdades más hondas sobre la vida, la amistad y el amor. Con estas palabras nos presenta la editorial Edelvives este proyecto, sobre el que hablamos con su autor, Antonio Lorente.

¿Cómo surge este proyecto? “Fue una propuesta mía. Sabíamos que la obra iba a estar libre de derechos. Hace un par de años lo comenté con mi editora, y en realidad estábamos pensando en lo mismo, íbamos todos al unísono”.
¿Cuándo fue la primera vez que leíste ‘El Principito’? “Yo tuve dos lecturas importantes de ‘El Principito’ en mi vida. Luego la he leído otras muchas, pero la más importante y, digamos, la que me ha marcado en mi vida, fue cuando era un niño. Igual tendría 8 o 9 años. No le vi la profundidad que realmente tiene, sino que me pareció como un libro de aventuras, ¿no? Y me marcó, me encantó -confiesa Antonio Lorente-. Pero después tuve una segunda lectura cuando fui a vivir a Londres, a buscarme la vida. Lo leí en inglés, quería un libro sencillo, un libro que no fuese muy denso para aprender inglés y para hacerme con el idioma, y me leí ‘El Principito’. En esa segunda lectura ya empecé a comprender lo que era esta obra, qué es lo que te quiere decir. La magia de este libro es que cada vez que te lo lees le sacas una lectura diferente”.

¿Cómo ha cambiado un poco esa visión? Ahora que lo has trabajado más en profundidad, por decirlo de alguna manera. “He llegado a hacerlo propio, y eso está muy guay. Al final he construido mi propio universo de ‘El Principito’. Me headentrado tanto, tanto, que al final lo he hecho muy mío, que era de lo que se trataba. Respetando todo lo que viene siendoel libro, lo que es la historia, intentando siempre respetar al máximo su imaginario. Pero en este caso me he permitido incluso algunas licencias”.
“Tienen bastante similitud, si te das cuenta, porque tiene mucho espacio blanco. Era difícil intentar hacer un libro con mi estilo de algo tan sencillo. Esas pequeñas líneas del autor, y hacerlas de repente tan barrocas… Entonces, ahí tuve un poco de miedo al principio, pero luego pensé que era una idea bastante buena, hacer una nueva versión”, asegura Antonio Lorente.

¿Has disfrutado este proyecto? “Un montón, lo he disfrutado muchísimo. Empecé con miedo, pero me suele pasar en muchos proyectos, sobre todo con proyectos que tienen una iconografía tan marcada, como el caso de ‘El Principito’. Esemiedo fue desapareciendo conforme humanicé a Mi Principito, y estoy súper contento, la verdad, con lo que he realizado”.
Recuero, por ejemplo, cuando hablábamos sobre tu trabajo en ‘Peter Pan’, como le habías dado también tu toque al personaje… ¿Cómo es El Principito de Antonio? “Yo quería que fuese muy especial. Muy especial ya desde ese primer impacto visual. Y al principio empecé a inspirarme un poco, no en el personaje en sí de Eduardo Manos Tijeras, pero sí en esa sensación que transmite de pureza, de nobleza, de un punto lunático. Por eso, cuando empecé a crear ‘El Principito’, en los primeros pasos, le di muchas vueltas, hasta que llegué al que quería. “Al principio lo hice como muy repeinado, y empecé como a desmelenarlo, a sacarle mechones más largos, a darle ese punto más lunático que yo considero que tiene, hasta que dije: “lo tengo”, este es El Principito que tiene que salir”, afirma Antonio Lorente.

Si hablamos de técnicas, imagino que está en la misma línea que los últimos proyectos… “Sí, es cierto que estoy retrocediendo, estoy volviendo a las bellas artes… pero luego, como todo, lo termino digitalizando, dándole toques de color digital, pero sí que hay mucho de gouache, de óleo, de técnica artesanal tratada con alguna pintura digital o con toques concretos”.

¿Qué hay de Antonio Lorente en este Principito? “Pues yo diría que todo, tiene todo de mí, porque he intentado volcar todo lo que sé en este libro y la verdad que viendo el resultado final estoy súper contento, he salido de mi zona de confort también, porque es algo muy diferente a lo que suelo hacer, imágenes sin fondo. “No me habría imaginado nunca hacer un libro prácticamente sin fondo, y que a la vez funcione como esa sensación de espacio. Todo lo conceptual que he metido en este libro creo que ha funcionado, y como objeto final estamos muy contentos”.
Álbum Ilustrado
Ana Santos y la vida en el bosque de ‘Bambi’
La novela ‘Bambi’, de Felix Salten, es un canto a la vida a la vez que la historia de aprendizaje y de superación de un cervatillo que, desde que nace, se enfrenta a las dificultades y peligros que acechan en el bosque. El animal se encuentra inmerso en un majestuoso entorno, poblado por otras especies que cohabitan en aparente armonía, pero en lucha constante por sobrevivir. A esto se le une la presencia humana que irrumpe en su hábitat con nuevas y mortíferas amenazas… A la vez que refleja el comportamiento animal y el mundo natural de manera extremadamente vívida y realista, Salten hace reflexionar al lector en torno al crecimiento, a las relaciones, a los miedos… en definitiva, construye una bella y profunda metáfora de la condición humana. Lunwerg publica una nueva edición de este clásico atemporal, ilustrada por la artista Ana Santos, con la que charlamos en las siguientes líneas sobre este proyecto.

Lo primero, cuéntanos cómo nace este proyecto. “Este proyecto nace de la propuesta de Lunwerg para ilustrar ‘Bambi, una vida en el bosque’, el clásico de Felix Salten. Desde el principio me pareció un reto precioso, sobre todo porque es una historia que todos creemos conocer, pero el cuento original tiene una profundidad y una sensibilidad muy distintas. Me ilusionó poder reinterpretarlo desde mi mirada, con respeto por su esencia, pero aportando también mi propio enfoque visual. Fue una oportunidad para trabajar en un proyecto distinto a lo que habitualmente suelo hacer”, nos cuenta Ana Santos.
¿Qué encontrarán los lectores en las páginas de este libro? “Van a encontrarse con la historia original de Bambi, no con la versión que tenemos tan asociada al imaginario de Disney. Es un relato más realista, más cercano a la naturaleza, al paso del tiempo y a la vida misma. Pero también es una historia llena de ternura, de aprendizaje y de conexión con lo salvaje. En cada capítulo hay dos ilustraciones que acompañan el tono del texto y busca reflejar esa atmósfera del bosque y sus personajes, sin edulcorarla, pero desde la belleza real y la sensibilidad”.

¿Cómo te enfrentas a un clásico tan universal? “Con mucho respeto e incluso, ¡algo de miedo! -confiesa Ana Santos-. Cuando una historia ha sido tan retratada y tan reconocida, parece difícil aportar algo nuevo. Pero decidí no pensar tanto en eso y centrarme en lo que yo podía contar, en cómo sentía a los personajes y los paisajes. Más que intentar competir con otras versiones, traté de entender la historia desde dentro, conectar con su mensaje y dejar que eso guiara las imágenes. No quería centrarme solo en Bambi y darle protagonismo también a muchos de los personajes que salen en el libro”.
¿Cómo era tu relación con esta historia antes del proyecto y cómo ha cambiado después? “Antes conocía lo básico y lo que todos conocemos: la muerte de la madre de Bambi y poco más. Aunque me encantan los clásicos de Disney, reconozco que Bambi nunca la había visto, porque me daba mucha pena, (no quería pasarlo tan mal como con la muerte de Mufasa…). Tampoco conocía el cuento original y pensaba que era una historia más infantil, pero al leer el clásico me encontré con una obra muy profunda, que habla del ciclo de la vida, de la pérdida, del aprendizaje, del respeto por la naturaleza, de la valentía. Ahora la siento como una historia muy humana, con un gran mensaje de fondo”.

¿Cómo fue el trabajo previo al libro? “La primera fase fue leer el cuento, tomar notas y simplificar la idea principal de cada capítulo -continúa Ana Santos-. Luego hice una recopilación grande de referencias visuales, de ciervos, otros animales del bosque, paisajes. Me gusta crear carpetas con muchas imágenes de apoyo, y desde ahí empiezo los bocetos digitales. A partir de esos bocetos selecciono las ideas”.
¿Qué dirías que tienen de característico tus ilustraciones para este libro? “Creo que tienen un tono más sobrio y naturalista que en otros trabajos míos. He querido alejarme de lo decorativo o dulce para buscar algo más real, más “terrenal”. Me apetecía que el lector sintiera el bosque, las texturas, la atmósfera, y que los animales transmitieran emociones auténticas. Ha sido un trabajo más narrativo y emocional que otros, y eso me ha gustado mucho”.

¿Con qué técnicas trabajaste? “Al principio de cada proyecto hago algunas pruebas y exploro qué puede encajar mejor. Tras probar entre acrílico y óleo me decanté por éste último, y en algunas ilustraciones utilizo tinta. Suelo trabajar en técnica mixta, pero en este caso el libro me pedía algo más matérico y profundo -asegura Ana Santos-. El óleo me permitió crear texturas, luces y ambientes muy orgánicos”.

¿Podrías contarnos algo más sobre el proceso de realización? “Después de la fase de documentación y bocetos, pasé a la pintura al óleo, trabajando cada ilustración de manera independiente, incluso en algunas en las que hay varios personajes, los suelo pintar de manera independiente a un tamaño grande que me permite detallar mejor al óleo. Por último, finalizo la composición en Photoshop. Intenté mantener coherencia entre todas, pero también que cada una tuviera su propia atmósfera según el momento del libro. Fue un proceso largo, de mucha observación”.

¿En qué trabajas ahora? ¿Algún nuevo proyecto? “Ahora mismo estoy empezando un nuevo libro junto a otra autora. Estamos en la fase de documentación y bocetos, que es la que más disfruto, porque todo está por construir. Si todo va bien, se publicará el próximo año”.
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