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Álbum Ilustrado

Personajes, técnicas y trabajos de Rebecca Dautremer

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Rebecca Dautremer

Quedamos para charlar con Rebecca Dautremer en Sevilla, aprovechando que impartía un taller en la Galería Roja. Este es el resultado de una larga charla en un pequeño bar de la capital andaluza, en la que hablamos de diferentes aspectos de su trabajo y en la que nos da algunas pinceladas de lo que será su nuevo trabajo, un cómic. 

Ya que estás aquí en Sevilla para impartir un taller, me gustaría que nos contaras qué es lo que te gusta transmitir, o con qué te gustaría que los alumnos y alumnas del taller se fueran cuando terminaran. ¿Cuál es a priori tu objetivo? “Es la quinta vez que vengo aquí para dar un taller con la Galería Roja. Suelo compartir este momentito con los alumnos para hablar de ilustración, hablar del trabajo de la ilustración. Suelo empezar contando mi vida, mi viaje profesional. Y después, tengo que decir que no puedo dar reglas de trabajo a los alumnos, intento compartir con ellos energía, ganas de seguir trabajando, progresar, motivación para tratar de hacerlo mejor”, nos contaba Rebecca Dautremer.

Rebecca Dautremer

“El punto principal es trabajar el vínculo entre las imágenes, la ilustración y el texto. Cómo asociar las dos para crear emociones, sentimientos. Tenemos dos sentidos con la imagen y el texto, pero al final tenemos el tercer sentido porque asociamos las dos. Y enseñarles un poquito de mi propia técnica. Sí tengo que decir que estoy cambiando mi manera de trabajar. Ahora me siento un poquito cansada de trabajar como lo hacía antes. Es decir, con el gouache, con pinceles y que me lleva mucho tiempo terminar una imagen. Ahora me dedico mucho más al dibujo, al dibujo en sí mismo. Porque estoy haciendo un cómic. Normalmente los estudiantes, cuando se van, espero que se lleven la cabeza llena, la energía para probar cosas y las ganas de probar cosas. Intentar experimentar”. 

Rebecca Dautremer

Me gustaría que me hablaras también del teatro. Cómo el teatro al final está presente en tu trabajo, pero también en tuvida. Hay un proyecto teatral, un espectáculo. Pero por otro lado, el teatro está también muy presente en tu trabajo como ilustradora. Por ejemplo, si hablamos de ‘Jacominus’, al final como que creas también una especie de obra de teatro. Unos escenarios, unos personajes, una genealogía de personajes. Entonces, una de las cosas que me gustaría que me contaras sería esa vinculación con el teatro.

“Me parece que hay un vínculo muy fuerte entre el teatro y el trabajo de la ilustración -asegura Rebecca Dautremer-. Puedo decir que cuando tengo que hacer una imagen para ilustrar una historia, tengo la página en blanco sobre la mesa, es como si fuera una escena vacía del teatro. Y entonces tengo que invitar a actores y actrices para actuar en sus roles. Hacer un fondo, un escenario, decoración, vestuario… E iluminar la escena como si fuera en el teatro, pero en el papel de la mesa. Me parece bien concebir mis composiciones como una escena de obra de teatro. Es más fácil para mí imaginar eso y compartir eso con mis alumnos, por ejemplo”.

Rebecca Dautremer

“Además, el teatro funciona como ilustración. Es decir, que tenemos una historia que contar, pero tenemos solo algunasescenas para contar la historia. No tenemos como en una película muchas imágenes que se desarrollan. En un libro ilustrado para los niños, es lo mismo, tenemos un cuadro, una imagen para decir muchas cosas, como en el teatro. Hacer el paralelismo me parece interesante. A mí me ayuda mucho. Y además, a mí me gustan mucho las obras de teatro. Ir al teatro para ver a gente que va a contarme algo en vivo. Me emociona mucho. Me parece el mejor arte posible”.

¿Cómo nace el personaje de Jacominus? Porque además luego has creado una familia entera, un personaje que luego se repite en otros libros. Entonces me gustaría que me hablaras de cómo nace ese personaje. “Es difícil para mí resumir todo lo que hice en Jacominus porque, al inicio, empezando, había muchas ideas. Ante todo quería hacer algo que fueseacogedor para los niños, con personajes que fueran animales. Porque es más fácil seducir a pequeños y adultos con caras de conejitos y todo eso. Entonces esos personajes me dieron la oportunidad de trabajar con temas más profundos. A lo mejor hablar de la vida, cómo es la vida desde un punto de vista un poco más real. Gracias a los personajes que son animales puedo hablar de la vida, de la muerte, de la tristeza, … Ese era el primer paso para hacer Jacominus. Y la verdad es que sí que quería hablar de la vida. Es un tema enorme”, confiesa Rebecca Dautremer.

Rebecca Dautremer

“Hablar de la vida, cómo es la vida. Nacemos y vamos a morir. Y entre los dos tenemos eventos, tristeza y felicidad. Quería hablar de todo eso al mismo tiempo, en el mismo libro. A menudo hacemos libros para niños y cuando queremos hablarles de la muerte, por ejemplo, hacemos un libro que trata de la muerte, y le decimos al niño: “vamos a leer un libro sobre la muerte”. Y a mí eso no me gusta. Entonces yo quería hablar, por ejemplo, de la muerte, pero dentro de una historia de vida normal. Para decir: “de acuerdo, la muerte es la muerte, pero es un elemento de la vida, y la vida no es únicamente la muerte”.

“Volviendo a la pregunta concreta, para mí era también importante crear un personaje que estuviera en el mundo con otros personajes. Tenemos a Jacominus como héroe, pero vive por los demás también. Para mí es un punto importante en la vida. No podemos vivir solo por nosotros mismos. Un héroe hace cosas extraordinarias, hay un foco sobre el personaje mismo, pero no pasa así en la vida. Vivimos por los demás”, continúa Rebecca Dautremer.

Rebecca Dautremer

“Al principio no quería hacer diferentes libros. Quería hacer uno. Pero finalmente me sentí un poco frustrada justo después de terminar el libro, pensaba que podía desarrollar un poquito más de su vida. Me di permiso para hacer otros libros con Jacominus, pero sin hacer de nuevo lo mismo. Entonces, una regla era hacer un libro diferente cada vez. Diferentes formas. Diferentes tipos de narración. No quería hacer dos veces la misma cosa. No quería hacer Jacominus uno, dos, tres, no. Así que la segunda vez hice un libro de papel troquelado. El tercero fue un libro acordeón. El número cuatro era un libro con sonido, con música. Y el número cinco fue un libro para los más pequeños, para primeros lectores. Tengo otras ideas para continuar esta línea como, por ejemplo, hacer una novela sin ilustraciones, o casi sin ilustraciones, para adultos. Y también querría hacer un cómic”.

Rebecca Dautremer

Ahora estás trabajando precisamente en un cómic que se editará en Francia. ¿Para cuándo? “¿Sabes que es un trabajo inmenso? Es un libro de 432 páginas. Es enorme. Lo querría terminar para el año próximo, es decir, publicarlo en otoño de 2026. Si todo va bien. Pero la verdad es que será muy difícil. He terminado el storyboard. Es un proyecto ambicioso, porque voy a trabajar con diferentes estilos. Se trata de una historia con cuatro épocas diferentes de la historia que se van entrelazando. Entonces, cambio de estilo para determinar en qué época está la historia”, afirma Rebecca Dautremer.

Rebecca Dautremer

¿Y de la historia puede adelantar algo? “El libro se llama ‘Bise Ruby’. Son dos chicas, amigas, que vienen de diferentes mundos sociales. Pasan todas las vacaciones juntas, pero hay una diferencia entre los dos futuros. Y cuando tienen 18 años, una va a salir de Francia para estudiar, y la otra desaparece. La gente piensa que a lo mejor ha sido asesinada por un asesino en serie. Pero no se sabe realmente porque no tenemos pruebas. Entonces, 30 años después, la otra chica, la otra mujer, vuelve a la casa de su infancia con su propia hija y le habla a su hija de esta historia. Elegí como lugar para desarrollar la historia la casa familiar de mi abuela en el sur de Francia, en la Côte d’Azur”.

Rebecca Dautremer

¿Y está siendo muy diferente trabajar en un cómic respecto a trabajar en un álbum ilustrado? “Sí, sí. Muchísimo. Es más como una película. Hacer de directora de una película, en las escenas elegir el mejor punto de vista para contar la historia. Y hacer un montaje de las escenas es muy interesante. No importa tanto la técnica del dibujo. Estoy cambiando mis técnicas, mis materiales”. 

Rebecca Dautremer

Sí, te iba a preguntar sobre la técnica con la que has trabajado. Es un proceso muy meticuloso y al final le dedicas mucho tiempo a cada ilustración entre el escenario, los personajes. Luego hay muchos detalles, hay mucho en una ilustración tuya. “Solía trabajar, durante años, 20 o 25 años, a mano sobre el papel, con gouache, con pinceles, punto a punto, haciendo bocetos antes de pintar, todo muy clásico, pero me lleva mucho tiempo hacer eso -reconoce Rebecca Dautremer-. Me gusta mucho tener imágenes con muchos detalles, porque yo cuando era más joven, de niña, me gustaban mucho las imágenes llenas de detalles, sumergirme dentro de las imágenes, sentirme perdida en el mundo de esa imagen. Entonces a mí me gusta más ese tipo de imagen. Y bueno, es lo que suelo hacer normalmente en mis imágenes enlos libros para niños. Pero a veces me siento un poquito cansada, porque me lleva mucho tiempo hacer cada imagen”. 

Rebecca Dautremer
‘De ratones y hombres’

“Quería hacer progresos dibujando. Me interesa más el dibujo puro. Como estoy trabajando con un cómic, tengo que trabajar más rápidamente. Hice un libro que se llama ‘Ratones y hombres’ de Steinbeck, que fue publicado por Edelvivestambién. Este libro me gustó muchísimo hacerlo durante el COVID, durante la pandemia. Porque lo hice bastante rápido, cada día dos páginas, sin hacer bocetos, dibujos más espontáneos. Me gustó muchísimo trabajar así. Hice muchos progresos dibujando. Pero las dos formas me gustan, y me gusta cambiar”.

Rebecca Dautremer

“Al final también lo adaptas al proyecto que tengas entre manos. En el cómic estoy mezclando los estilos y tengo imágenes que son clásicas, como las hacía antes, pero también ilustraciones más espontáneas”. 

Rebecca Dautremer

Ya es un proyecto de hace mucho tiempo, pero quería preguntarte por ‘El pequeño teatro de Rebecca’, al final fue una técnica completamente diferente… Estaba también ese dibujo detallado, porque al final el dibujo está ahí, pero la técnica fue completamente diferente y ese proyecto tuvo que ser un poco locura, ¿no? “¿Conoces el libro de Jacominus Midipil? ‘La cita’ en español. Es un libro de papel troquelado también, como el pequeño teatro, pero tuve ganas de hacer de nuevo un libro como el pequeño teatro, pero aprovechando la técnica para contar algo. En el pequeño teatro, la verdad es que no aproveché realmente la técnica. Es un objeto maravilloso, pero no cuenta nada -asegura Rebecca Dautremer-. Entonces hice el segundo libro de la serie de Jacominus. ¿Cómo contar una historia que aprovechara ese papel troquelado? Que aprovechara el hecho de que tenemos que atravesar todo la espesor del libro. El lector, podemos decir, va a atravesar todas las páginas como si estuviera atravesando un espacio real. Elegí hacer ‘La cita’. Estamos con uno de los dos personajes al inicio, y tenemos que ir al punto del reencuentro, al punto de la cita. Entonces tenemos que atravesar todas las páginas”.

Rebecca Dautremer

“Es muy diferente respecto a hacer un libro, porque es más un trabajo de escultura que un trabajo de ilustración, la verdad. Es concebir un espacio de papel y el lector va pasando las páginas para quitar un elemento de la decoración del espacio ydescubrir entonces otra decoración. Y paso a paso los elementos van a desaparecer y la decoración va a cambiar lentamente. En ‘La cita’ empiezas en una habitación, vas a abrir la puerta, ir al jardín, atravesar el bosque, el pueblo, atravesar el pueblo hasta el puerto donde están las barcas… El puerto y el mar. Desde la habitación hasta el mar vas a atravesar todo el libro”. 

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Beatriz Martín Vidal y lo que pasa ‘En la escuela’

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Beatriz Martín Vidal

Esta escuela es muy singular. En ella se aprenden disciplinas muy distintas, algunas difíciles, incomprensibles y aparentemente inútiles, hasta que las alumnas averiguan la que les está destinada, aquella sin nombre, la que no se puede enseñar y solo se puede descubrir. Con estas palabras Thule Ediciones nos presenta ‘En la escuela’, un álbum ilustrado de Beatriz Martín Vidal. Con ella hemos charlado un poquito más sobre este maravilloso libro.

¿Cómo nace este proyecto? “Como todos los proyectos, “En la Escuela” nace de una pregunta. Creo que es el motor de cualquier trabajo. Cuando yo era una niña me intrigaban mucho las niñas que vestían uniformes escolares y que iban a colegios distintos del mío. Me preguntaba por qué vestían todas iguales, qué se enseñaba en esas otras escuelas. Esa pregunta me vino de nuevo a la cabeza hace unos años y reverberó de manera distinta, como si moviera aún más cosas ¿Qué ocurre tras los muros de la escuela? ¿Qué tenemos que aprender en la escuela? ¿Qué es una escuela? La pregunta original se fragmentó y se hizo más profunda y entonces supe que era una buena semilla para un proyecto. Empecé a darle vueltas y esas niñas con uniforme en mi cabeza empezaron a hacer cosas, y las escuché hasta qué me imaginé qué querían decir”.

Beatriz Martín Vidal

¿Qué se van a encontrar los lectores en sus páginas? “Una narración en imágenes principalmente, que habla de lo que somos y de lo que podemos ser. Del miedo a lo desconocido, del aburrimiento, de la confusión de seguir caminos que no entendemos y, sobre todo, del descubrimiento, de hallar el sentido de las cosas y entender el mundo”, asegura Beatriz Martín Vidal.

Beatriz Martín Vidal

¿Qué hay en este libro de tu paso por la Escuela? “Hay mucho, creo que son sensaciones que todos compartimos hasta cierto punto, la sensación sobre todo, de tener que seguir un camino que no entendemos del todo. De aprender cosas que, en cierto modo, nos parecen aleatorias ¿Quién decide qué es lo que hay que aprender y qué no? Desde la perspectiva de un niño todo parece arbitrario. Estudias lo que te dicen, aprendes lo que te dicen que hay que aprender y sólo el paso del tiempo hace que comprendas por qué era importante. Sólo después de aprender te das cuenta de cuánto has crecido”.

Cuéntanos algo de los trabajos previos al libro, de cómo fueron surgiendo los personajes, no sabemos si hay bocetos en algún cuaderno… “Mis bocetos suelen ser pequeñitos, casi incomprensibles. Repito mucho el storyboard, ajustando el ritmo de la narración y, al mismo tiempo, decidiendo las composiciones de las imágenes. No suele ocurrirme, pero en este caso hubo incluso alguna ilustración terminada que sustituí por otra porque no me convencía. En general creo que el trabajo más intenso para mí es estructurar la idea y desarrollarla en un storyboard -continúa Beatriz Martín Vidal-. Una vez que eso está claro, llega la parte más laboriosa que es hacer las ilustraciones, pero en esa parte la historia ya está resuelta y eso quita mucha presión. Los personajes surgieron espontáneamente, las niñas en conflicto, la que está sola… No son personajes muy marcados, pero sí que quería que se mantuvieran constantes a lo largo del libro, sobre todo por el contraste entre la ilustración en las escaleras que es la “foto” del principio del curso, con la del final del curso”.

Beatriz Martín Vidal

Las ilustraciones son como grandes cuadros, ¿qué nos cuentas de las ilustraciones? ¿Qué dirías que tienen de característico? “Bueno, creo que lo característico de mis ilustraciones es precisamente eso, que son muy pictóricas. Cuando hago trabajos para galerías, uso las mismas técnicas en realidad. Siempre he tendido a un estilo muy figurativo, un poco surrealista, pero muy anclado en los volúmenes y formas de la realidad. Eso, unido a que siempre uso técnicas tradicionales, hace que mi obra a menudo tenga un aire algo vintage, un poco victoriano. En este libro he usado óleos, que es la técnica que más he usado en mis álbumes y que, al ser la técnica más clásica en pintura, contribuye a esa atmósfera victoriana, un poco inquietante que suele tener mi trabajo”.

¿Con qué técnicas trabajaste entonces? “Realmente esta vez intenté resistirme al óleo. Empecé con acuarelas y lápices pero al final, acabé dando una capa de imprimación transparente sobre el trabajo que tenía y pinté con óleo por encima. Es difícil para mí resistirme a la profundidad de color y a las texturas que proporciona la pintura al óleo. En realidad no es una técnica nada práctica, ya que lleva mucho tiempo. Hay que trabajarla en capas, tarda mucho en secarse, lo mancha todo, hace difícil trabajar el detalle. Aún así me acaba arrastrando una y otra vez. Ahora mismo estoy trabajando en un nuevo proyecto y de nuevo he decidido utilizar otras técnicas, pero aún no está terminado y no puedo garantizar nada”, confiesa Beatriz Martín Vidal.

Beatriz Martín Vidal

¿Con qué ilustración del libro te quedas? A nosotros nos encanta la de las chicas refugiadas por los paraguas con el traje de esgrima, o la de la belleza de las ecuaciones… “Esas dos también son de mis favoritas. La de los paraguas llevó mucho tiempo porque hay muchos personajes, muchos paraguas y muchas ranas. La de las ecuaciones es la primera que hice. Me enamoró la idea de una niña flotando sobre los pupitres. También me gusta mucho la ilustración en que una niña se eleva para hablar con un pájaro mientras las otras sostienen ramas en círculo debajo y la que está en la contraportada, que es más simple, con la niña mirando hacia arriba y, seguramente hacia el futuro, en el que ella aprenderá lo que hay que aprender en la escuela”.

Beatriz Martín Vidal

¿Qué dirías que has aprendido con este proyecto? ¿Qué fue lo más difícil? “Creo que lo que he aprendido es que todas las niñas son iguales y todas las niñas son distintas. Entendiendo niñas como un concepto amplio que abarca a todo el mundo. Todos tenemos algo que nos eleva, algo que nos hace ir más allá, ser más de lo que somos, todos tenemos que encontrarlo de algún modo, buscando aprendiendo, estudiando, dibujando…Y cada uno lo va a encontrar en un sitio diferente, cada uno tenemos un camino para llegar a un mismo lugar -nos cuenta Beatriz Martín Vidal-. Lo más difícil fue articular esta sensación o, más bien, definirla. No sabía que esta certeza estaba dentro de mí, la encontré a medida que el álbum se desarrollaba. Lo más difícil fue encontrar el camino hasta llegar ahí, a una respuesta que, en realidad, plantea más preguntas”.

Háblanos un poco del proceso de elaboración del libro. “Como ya he comentado, la semilla de todos los proyectos para mí, es una pregunta. Siempre me resulta muy inspirador no saber las respuestas. De hecho, creo que es necesario para poner en marcha el proceso creativo, que, al fin y al cabo, es una búsqueda. La pregunta es el motor que pone en marcha todo. Una vez que me abracé a la pregunta ¿Qué hacen las niñas en la escuela? Empecé a hacer pequeños bocetos, secuencias de tres o cuatro ilustraciones ¿Qué hacen uno en la escuela, al fin y al cabo? Aburrirse, pelearse con otras niñas, ejercicios, exámenes, pero, en definitiva ¿Qué haces en la escuela? Aprender. Y¿Qué aprendes? A partir de ahí, en los storyboards empezaron a aparecer primero los conflictos y luego las resoluciones. Una vez que me gustó el ritmo y las estructura, pasé a las imágenes, a componer, a fijar algunos personajes, a pensar en los colores y después, cogí mi papel favorito y me puse a dibujar las imágenes que se habían ido formando. Las ilustraciones finales son siempre la parte final y más concreta del largo proceso de creación de un álbum”.

Beatriz Martín Vidal

¿En qué andas ahora? ¿Algún proyecto nuevo? “Sí, estoy trabajando en un nuevo álbum que se llama “Caída Libre”. Por primera vez me voy a salir del formato convencional con un libro que se abrirá en vertical y se leerá de arriba a abajo. Debería haberlo terminado en verano pero, como suele pasar, acabaré terminándolo en otoño. También estoy escribiendo bastante, sobre todo cuentos. La escritura como tal es un campo nuevo para mí y me tiene bastante emocionada. De todas maneras los álbumes siempre han sido algo que se construye con la tensión entre el texto y la imagen, así que tal vez no es tan raro que las palabras por sí solas también me hayan acabado tentando”.

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Susana Marinas nos cuenta la ‘Historia de un helado’

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Susana Marinas

¿Alguna vez habéis sentido unas ganas enooormes de comeros un helado? Pero no un helado cualquiera: el mejor helado del mundo, el helado perfecto. Esta es la historia de ese helado. ¿Quieres conocerla? A veces las cosas no salen como estaban planeadas, sino mucho mejor… Con estas palabras Apila ediciones nos presenta ‘Historia de un helado’, un álbum ilustrado de Susana Marinas que resultó ganador del Premio Apila de Primera Impresión 2026. Con Susana hemos charlado un poquito más sobre su trabajo en este libro.

¿Cómo nace este proyecto? “La idea surgió observando a la hija de unos amigos mientras se comía un enorme helado de chocolate. Lo disfrutaba al máximo y cuando una gota cayó sobre su precioso vestido, no dudó ni un segundo en llevárselo a la boca y relamerlo sin ninguna prudencia ni remilgo. El resto de la historia es ficción, pero tendrás que leerla para saber cómo acaba”, nos cuenta entre risas Susana Marinas.

Susana Marinas

“Hasta ese momento, había iniciado proyectos de álbum ilustrado porque tengo muchas ideas que voy apuntando en una pequeña libreta, pero no había conseguido finalizar ninguna. El proceso de este libro duró unos seis meses aproximadamente, yo estaba convaleciente por una operación y me propuse como objetivo de final de año terminar ese proyecto personal. Una vez lo tuve, decidí presentarlo al concurso de Apila Primera Impresión porque quería compartirlo con alguien y sabía que era para autores e ilustradores que no hubieran publicado nunca ninguna obra. En mi entorno, el proyecto solo lo habían visto mis sobrinas y mi hija. Ellas me dieron su visto bueno (no sin hacerme antes ciertas recomendaciones) y eso fue suficiente para animarme a presentarlo al concurso”.

¿Qué se van a encontrar los lectores en sus páginas? “Mi intención era contar una historia sencilla, basada en algo cotidiano y a partir de ahí, crear el conflicto del personaje y ver como actuaba -continúa –Susana Marinas. Me gustaría que los lectores se encontraran una historia divertida, que les mantenga por un rato en suspenso (sin saber muy bien qué ha pasado con el helado) y sobre todo que llegue a emocionar. Espero que surjan preguntas en el lector al ponerse en lugar de la protagonista y que disfrute con la historia. No buscaba ningún tipo de moraleja o lección”.

¿Qué ha supuesto el Premio Apila? “El Premio Apila Primera Impresión lo ha supuesto todo para mí. No soy ilustradora a tiempo completo, pero disfruto creando historias e ilustrando las mismas. Siempre estoy con algún proyecto, generalmente personal, realizando ilustraciones y escribiendo historias. Aunque mi formación profesional ha ido en otra dirección, no he dejado en ningún momento de realizar formaciones relacionadas con la ilustración y con el álbum ilustrado, puesto que es un tema que me apasiona. Todo esto, mi propia experiencia y conocer el trabajo de otros ilustradores, me han permitido aprender mucho, pero siempre tenía la duda de saber si mi trabajo era lo suficientemente bueno como para, por ejemplo, ser publicado. Para mí, ha sido un sueño hecho realidad ver mi historia en papel y en la estantería de una librería. Además, este premio me abre la posibilidad de entrar en este mundo de forma profesional, por lo que intentaré aprovechar esta oportunidad al máximo posible”.

Susana Marinas

¿Cuáles son para ti los ingredientes de un helado perfecto? “Bueno, tengo que reconocer que no soy mucho de helados, por lo menos ahora, pero en mi infancia claro que disfrutaba comiéndome un buen helado (no había tanta variedad como ahora, eso sí). Me gustan casi todos los sabores, excepto el chocolate que lo disfruto, pero en pequeñas cantidades. Recuerdo una heladería que había en Madrid, que todavía existe, donde mi madre me llevaba a veces y siempre pedía el helado de Tutti Frutti. Por eso para crear el helado perfecto de “Historia de un helado” recurrí a dos grandes expertas que son mis sobrinas y mi hija Olivia. Entre las tres fuimos creando ese helado perfecto. Lo del mousse de mango no es muy común ¿verdad? Eso sí, siempre hay que comerlos con moderación. Aunque eso a veces sea complicado…”, nos cuenta Susana Marinas.

¿Cómo nacieron estos personajes? “Tenía claro cuáles serían los personajes, sobre todo el aspecto del perro (está basado en el perro de unos amigos), pero en el caso de la niña, tuve que hacer muchas pruebas porque no me convencía ninguno de los bocetos. De hecho, la idea que plasmé en mi cuaderno de bocetos, luego resultó ser muy diferente al resultado final. El personaje definitivo surgió en el propio proceso del storyboard. Cambié las proporciones y también los colores en el último momento. Lo del pelo azul, es el resultado de un error…cogí una pintura creyendo que era negro y al verlo sobre el papel me encantó el resultado. Quería lograr un personaje divertido y que no respondiera a estereotipos”.

Susana Marinas
Susana Marinas

¿Qué nos cuentas de las ilustraciones? ¿Qué dirías que tienen de característico? “Bueno, creo que son frescas y diferentes, con un estilo propio. La verdad es que es lo que me sale de forma natural. Luego veo las ilustraciones de otros profesionales y me encantaría reproducir algo con otro estilo, pero a mí lo que me sale es esto; personajes expresivos, sencillos y muy naturales -comenta Susana Marinas-. Mi madre dice que parece que te miran a los ojos, así que creo que destacan por su expresividad. Intento siempre crear personajes que inspiren y que transmiten algo, que no sean personajes planos. No quería introducir demasiados colores para destacar sobre todo a los personajes”.

¿Con qué técnicas trabajaste? “Suelo hacer los primeros dibujos en un cuaderno pequeño de apuntes y después ya lo digitalizo para trabajar más los bocetos. La verdad es que antes usaba más el papel, pero como es un trabajo que suele modificarse bastante, hasta que no tengo algo muy definitivo, lo hago todo a través de Procreate (así también ahorro mucho papel). Después traslado el boceto al papel y ya de forma analógica lo finalizo con lápices de colores, gouache, ceras…En este caso, sin embargo, lo hice todo de manera digital, más que nada por tema de tiempos y por si tenía que posteriormente realizar algún cambio de última hora, pero me gusta combinar ambas técnicas”.

Susana Marinas

¿Qué has aprendido con este proyecto? “He aprendido a confiar más en mí misma y en creer que a veces es posible conseguir aquello que te propones. Fue un proyecto que surgió más que nada como una terapia para poder sobrellevar un tiempo de convalecencia y al final se convirtió en uno de los momentos más importantes para mí durante el 2026. Espero poder llevar a cabo muchos más proyectos en el futuro y seguir dedicando parte de mi vida a la ilustración”, asegura Susana Marinas.

Háblanos un poco del proceso de elaboración del libro. “Pues era un proceso al que me enfrenté de primeras algo temerosa, ya que era la primera vez que hacía algo así, pero desde Apila Ediciones, Edu y Raquel, me lo han puesto muy fácil la verdad. El proyecto que presenté estaba muy terminado y solo he realizado algunos cambios que considerábamos que daba más potencia a la historia y a las ilustraciones. Además, me llama mucho la atención todo lo relacionado con el mundo editorial, así que he intentado entender muy bien cómo funciona todo el proceso. Ahora estoy con la promoción del libro, moviéndome por librerías y realizando lecturas compartidas y talleres. ¡Es muy divertido!”

Susana Marinas

¿En qué andas ahora? ¿Algún proyecto nuevo? “A nivel personal siempre estoy trabajando en algo, pero por ahora nada definitivo. También espero poder realizar alguna colaboración como ilustradora para algún otro proyecto. Tengo muchas ganas de poder empezar algo nuevo, pero también quiero darle el tiempo y la importancia que se merece a la promoción de “Historia de un helado”. Y sobre todo, disfrutar de esta experiencia lo máximo posible”. 

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Pierre-Emmanuel Lyet nos habla de su trabajo en ‘Indomable’

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Pierre Emmanuel-Lyet

Una niña toma una decisión: abandonar el mundo de los adultos y fundar su propio reino. Salvaje, valiente e indomable, construirá una fortaleza en su cabaña del árbol y gobernará con sus propias leyes. Allí todo estará permitido: no habrá horarios, ni órdenes ni reglas. Rodeada de sus peluches, se siente feroz como una leona, guerrera y libre. Sin embargo, incluso los reinos más poderosos esconden desafíos inesperados cuando cae la noche… ¿Qué estarán haciendo los demás? ¿Se habrán acordado de ella? ‘Indomable’ es un álbum sobre el deseo de libertad, la imaginación infantil y el delicado equilibrio entre la independencia y el cariño de quienes nos esperan en casa. Con estas palabras describe la editorial Kókinos este libro de Morgane de Cadier y Pierre-Emmanuel Lyet. Con éste último charlamos un poquito más sobre este proyecto.

Pierre Emmanuel-Lyet

¿Cómo surgió este proyecto? “El proyecto comenzó cuando la editorial me invitó a ilustrar el libro y me envió el texto de Morgane”.

¿Qué podemos encontrar en este libro? “El libro reúne un texto poético e ilustraciones vibrantes que, espero, transporten poco a poco al lector a otro mundo”, nos cuenta Pierre-Emmanuel Lyet.

¿Cómo nació este personaje? “El personaje fue tomando forma a medida que trabajaba en las ilustraciones. Es curioso, porque al principio imaginaba algo más dramático, más cercano al universo de Miyazaki. Pero, sobre la marcha, me inspiré más en ‘Donde viven los monstruos’ (‘Where the Wild Things Are’), de Maurice Sendak. Me encantó la idea de un personaje que se disfraza de animal para parecer salvaje. Para mí, es una niña pequeña —indomable, por supuesto—, pero creo que su disfraz también le confiere un carácter universal. Cualquiera puede identificarse con ella”.

Pierre Emmanuel-Lyet

¿Qué pensaste de la historia de Morgane cuando la leíste por primera vez? “El texto de Morgane me cautivó desde la primera lectura; fue lo que me convenció de ilustrar el libro -confiesa Pierre-Emmanuel Lyet-. Me pareció potente y profundamente poético, y despertó mi imaginación al instante. Había en él una fuerza y ​​una libertad enormes, una oleada de energía, casi como un grito. Me pareció maravilloso y no veía la hora de empezar”.

¿Cómo fue el trabajo previo, me refiero al proceso de investigación, documentación, bocetos en algún cuaderno…? “Me lancé a crear las ilustraciones con mucha rapidez, trabajando de forma muy espontánea. Me pareció lo más adecuado para el texto: quería responder a su energía con algo instintivo, en lugar de planificarlo todo intelectualmente de antemano. Me encantó la energía que se desprendía, sobre todo en los colores, que quería que fueran muy vivos. Envié dos o tres ilustraciones a mis fantásticos editores de HongFei para mostrarles la dirección que tenía en mente, y la acogieron de inmediato. Fue una colaboración preciosa”.

Pierre Emmanuel-Lyet

¿Podrías contarnos algo sobre las ilustraciones? “La ilustración permite explorar aspectos que no se mencionan explícitamente en el texto, creando una especie de eco entre las palabras y las imágenes -asegura Pierre-Emmanuel Lyet-. Lo que me encantó del texto de Morgane fue su poesía y el espacio que dejaba para la interpretación. Eso me dio libertad para desarrollar a los personajes, en particular a esa niña con su disfraz de animal, cuyos peluches cobran vida y se convierten en sus compañeros. Aunque estos elementos no aparecen descritos explícitamente en el texto, la autora hace referencia a amigos imaginarios; así que los imaginé y les di una presencia física. Mi idea era construir, poco a poco, un mundo a su alrededor, explorando esa incertidumbre sobre si lo que ocurre es real o puramente imaginario. Eso es precisamente lo que me resultó tan apasionante”.

Pierre Emmanuel-Lyet

¿Qué técnicas has utilizado en este libro? “He ilustrado este libro mediante pintura digital, una técnica que disfruto especialmente porque me permite trabajar con trazos rápidos, audaces e instintivos. Es muy distinta a mi trabajo con lápices de colores, que resulta más lento y minucioso. En ambos casos busco la luz y el color, pero trabajar directamente sobre una tableta gráfica me otorga una gran libertad para crear las atmósferas que imagino. Puedo experimentar, realizar ajustes y volver atrás siempre que lo necesite. Es una técnica que se presta muy bien al trabajo con la luz. La utilizo con frecuencia en mis proyectos cinematográficos —sobre todo en animación— y también he ilustrado varios libros de esta manera. Es un enfoque diferente al de los lápices de colores, pero que disfruto tanto como aquel”.

¿Cómo fue el proceso general de creación del libro? “Fue muy bien, y además bastante rápido -continúa Pierre-Emmanuel Lyet-. Por supuesto, siempre hay que compaginar un libro con otros proyectos, pero mantuve un diálogo excelente con la editorial, y Morgane confió plenamente en mí. Eso me dio libertad para proponer imágenes bastante atrevidas, especialmente para la portada. No tenía ninguna certeza de que aceptarían, pero tanto la editorial como Morgane quedaron encantadas desde el primer momento. Me alegré muchísimo”.

Pierre Emmanuel-Lyet

¿En qué estás trabajando ahora? ¿Tienes algún proyecto nuevo? “Sí, tengo entre manos algunos proyectos maravillosos. En el ámbito editorial, estoy escribiendo e ilustrando el primer libro de una serie sobre un perro mágico, que publicará la editorial Little Urban. Es una historia que me encanta y en la que llevo pensando mucho tiempo. Espero que sea el primero de muchos. Además, estoy creando ilustraciones para Hermès. Es un encargo maravilloso: valoran mucho la artesanía y las imágenes bellas, y trabajar con ellos me resulta muy gratificante”.

“Estos son mis dos proyectos principales en este momento, pero hay muchos otros en camino, incluidos más libros ilustrados y mi primera novela gráfica para adolescentes y adultos. Es un gran desafío y espero poder hacerla realidad pronto. También tengo algunos proyectos de cine de animación en desarrollo, aunque estos siempre llevan más tiempo. Espero poder contarles más al respecto pronto”.

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