Álbum Ilustrado
Dipacho nos plantea un montón de ‘Preguntas animales’
¿Qué se preguntarán los animales cuando no están ladrando, aullando, maullando…? ¿Qué es más divertido, rascarse o lamerse? ¿Existen las preguntas animales o son preguntas sobre animales? Un libro con demasiadas preguntas ¿es un libro de dudosa reputación? ‘Preguntas animales’ no se parece a ningún otro libro que conozcas. Un álbum del ilustradorDipacho que edita Apila Ediciones y que abre las puertas a la imaginación y te invita a divertirte y a dar rienda suelta a la creatividad Un libro para peques. Para grandes. Y para disfrutar juntos niños y mayores. Arte y surrealismo en estado puro. Descubrir a los demás es una aventura. Con Dipacho hemos charlado sobre su trabajo en este proyecto.

¿Dónde está el origen de este proyecto? “Al ser un ilustrador que escribe, me he interesado en los talleres de escritura creativa, y distintas formas de explorar y de jugar con el texto. En los últimos años estuve muy conectado con la poesía, y encontré en las preguntas una manera sencilla y divertida de relacionar el juego poético con mis ilustraciones. En este libro, primero fueron las ilustraciones y después el texto. Entonces, es un texto que ilustra a las ilustraciones. La clasificación de animales que hago y las preguntas, surgen animales que he ilustrado de distintas maneras en mis libretas y en diversos talleres de ilustración que he impartido y que he tomado”, nos cuenta Dipacho.
¿Qué encontrarán los lectores en sus páginas? “Mi trabajo literario y artístico está muy relacionado con el juego, diseño y me gustan los juegos de mesa, y me gusta también pensar la creación como un juego. En este libro encontrarán eso, un juego de imágenes y textos relacionados entre ellos y que tienen por excusa temática los animales. Algunas de las preguntas invitan a pensar la creación y el dibujo. Este libro es una invitación para que el lector se anime a crear”.

¿Qué importancia dirías que tiene en este mundo hacerse preguntas? “Cuestionarse sirve para no caer en soluciones fáciles, para no responder ni plantearse lo primero que se venga a la mente, entre más te cuestionas, más posibles respuestas y soluciones tendrás para cada pregunta”, asegura Dipacho.
De todas las preguntas que hay en este libro, ¿cual crees que es la más difícil de responder? O la que tendría más respuestas… “El libro tiene una página en blanco, sin ilustraciones, y también una página con bocetos a lápiz. Las preguntas que acompañan esas páginas tienden a ser más existenciales que las demás por el hecho de no tener animales o de ser animales en proceso de creación por tratarse de bocetos. La primera pregunta de la página en blanco es: Si me inventé un animal y está sólo en mi mente ¿no existe?”.
El humor sigue siendo una seña de identidad en tu trabajo… “Creo que el humor es uno de los recursos principales en mi obra, es cierto, y me gusta usarlo porque se puede tratar todos los temas, hasta los más complejos, aprovechando el humor para llegar al lector sin ser tan directo o tan evidente”, continúa Dipacho.

¿Cómo ha sido el trabajo previo al libro? Me refiero a esa fase de investigación, de pruebas, no sé si de dibujos en algún cuaderno… “En mi blog tengo una sección de apuntes y reflexiones sobre mi trabajo como autor e ilustrador, y uno de los temas que me ha interesado desde el inicio de mi carrera ha sido la morfología y sus distintas posibilidades en la ilustración, las clasifico en cinco morfologías: Geométrica, orgánica, accidental, objetual y anatómica. Este libro es una respuesta creativa a ese planteamiento morfológico, pueden ver el texto y ejemplos pinchando AQUÍ. Varias de las ilustraciones de este libro están en ese post del blog, que es de hace más de diez años”.


¿Con qué técnicas trabajaste? Porque cada paso de página y cada tanda de preguntas, lleva consigo un trabajo diferente… “En este libro usé: Acuarela, acrílico, lápiz de color, grafito, digital, ensamble de objetos, collage, oleo pastel, tinta china, recorte y rasgado de papel, entre otras. Las distintas técnicas utilizadas para la creación de animales, generan algún sentido o alguna interpretación que el texto complementa. También me interesa ese uso de las técnicas para cada libro que hago, o sea, no uso la misma técnica siempre, sino que uso la más conveniente de acuerdo a lo que quiero transmitir con el libro. Para ‘Preguntas animales’, cada paso de página tiene una o varias técnicas y estilos distintos, porque el mismo libro lo requiere así”.

¿Qué material es el más extraño que has utilizado en este libro? “Le pedí prestado a mis plantas algunas de sus hojas para poder hacer la página con animales a partir de hojas, tampoco estoy muy acostumbrado al uso de madera. Pero lo más extraño para mi fue intentar dibujar de manera realista, no estoy acostumbrado a hacerlo, me gusta jugar con la morfología en la ilustración, exagerar las formas, el sinsentido, y dibujar de manera realista es algo que no suelo hacer. Fue un reto”, confiesa Dipacho.
¿Con qué doble página te divertiste más? Te dejo que elijas una por las preguntas y otra por las ilustraciones. “Me gustaron las preguntas de los animales hechos con objetos, están muy relacionadas con personajes específicos como el perro inodoro, el canino voltajudo, los recuerdos del toro, la memoria de las aves… Visualmente, ensamblar trozos de madera, buscarles formas de animales y tomarles fotos fue algo que me divirtió mucho, es una técnica que no había usado antes en mis libros y me encantó poder hacerlo en este”.

Cuéntanos un poco más sobre el trabajo de elaboración de este libro. “Los referentes literarios que tuve para hacer este libro fueron: «El libro de las preguntas» de Neruda y también la clasificación que hace Borges de los animales en su texto «El idioma analítico de John Wilkins». Ambos fueron textos inspiradores y que me motivaron para la creación de los textos. En cada proyecto nuevo que hago trato de ponerme un reto distinto a los libros anteriores, en este libro la escritura creativa, juguetona, poética y divertida jugó un papel importante”.

¿En qué trabajas ahora? ¿Algún proyecto nuevo? “Hablando de retos, sí, estoy terminando una serie de seis libros llamada «Popa y Papo» en la que el motor creativo es el libro como objeto que se mueve y se manipula, pero también los diálogos entre los personajes que era algo que no había hecho antes, ya se publicaron los dos primeros libros en Brasil, espero pronto tener noticias de su publicación en español. Otra serie de cuatro libros que se publicará este año en México se llama «Había una, dos, tres, cuatro casas«, ilustrada por mi amigo Carlos Diaz Consuegra, escrita y pensada visualmente por mí, donde la narrativa principal será dada por fachadas de casas y lo que pasa alrededor de ellas, el texto es una concatenación de palabras, otro reto distinto, ya que en estos libros no ilustro, pero sí los pensé visualmente. Y vienen otros libros con textos un poco más largos, que era algo que quería hacer hace rato”.
Álbum Ilustrado
Sonja Wimmer nos presenta a las ‘Princesas de hoy en día’
Cuando pensamos en princesas, imaginamos cuentos clásicos, castillos, dragones y hadas… Pero, ¿sabes? No todas las princesas pertenecen al mundo de la fantasía. A nuestro alrededor existen muchas princesas de carne y hueso, que tienen aficiones, persiguen sus sueños, viven aventuras y no necesitan parecerse a nadie. Ellas son las verdaderas princesas de hoy en día. ¡Seguro que conoces a alguna! Quizás una compañera del cole, quizás tu madre, tu abuela… ¡quizás tú también eres una princesa! ¿Quieres saber más de ellas? En ‘Princesas de hoy en día’ encontrarás sus inspiradoras historias. Diecisiete micro relatos de princesas actuales editados por Nube Ocho, escritos por Dolores Brown y Luis Amavisca, e ilustrados por Sonja Wimmer. Con ella hemos hablado alrededor de este libro.

¿Cómo nace este proyecto? ¿Qué se van a encontrar los lectores en sus páginas? “La idea la incubaron Dolores y Luis. Luis un día me escribió para contarme sobre el proyecto y me gustó mucho. Pocas mujeres se asemejan a ese concepto de mujer perfecta, que nos hablan los cuentos clásicos a través de las princesas, o también de otra forma los medios actuales de comunicación de nuestra sociedad -nos comenta Sonja Wimmer-. ‘Las Princesas de hoy en día’ nos muestra que cada mujer y niña es princesa a su manera. El libro es una especie de recopilación de mujeres y niñas de todas las edades, circunstancias sociales y culturales, con sus sueños y dificultades; madres solteras, abuelas, hijas, novias, cajeras, médicas, bibliotecarias, vecinas,… Son princesas cercanas con las que muchas nos podemos identificar de alguna forma”.
¿Cómo fue el trabajo con Luis y Dolores? “Genial. Estuve trabajando con Luis ya en otros proyectos, y siempre es un placer”.

¿Con qué técnicas trabajaste? “Las ilustraciones son una mezcla entre acrílicos, lápiz, pasteles y papeles varios, que añadí digitalmente después de escanear todo”, afirma Sonja Wimmer.
Háblanos un poco del proceso de elaboración del libro. “Como el libro iba a ser una especie de catálogo, la idea era que cada doble página del libro esté dedicada a una princesa, compuesta por un retrato en un lado, y una escena de la vida diaria de ella en el otro lado. Mi idea del retrato era que fuese una mezcla entre estos retratos pintados clásicos (donde la persona te observa con mirada seria desde su cuadro dorado) y una foto moderna. Opté por un retrato a lápiz con toques más sueltos de color donde la princesa mira al lector en postura relajada desde su entorno cotidiano -continúa Sonja Wimmer-. En un lado de cada retrato vemos escrito en un papel un pequeño perfil de la princesa. Para mostrar visualmente ese contraste de la princesa clásica de los cuentos y las princesas imperfectas, pero «reales» y adorables en su vida diaria, me iba bien también aplicar un toque de collage, usando diferentes trozos de papel”.

Háblanos un poco del trabajo previo al libro, ese trabajo de buscar a los personajes, no sé si bocetos en algún cuaderno… “Efectivamente empecé llenando varios páginas de mi cuaderno con bocetos de mujeres y niñas de todo tipo a las que puse coronas diferentes. Quería que la técnica que iba a usar y la manera como estarían retratadas las mujeres y niñas, reflejara y reforzara también la idea de imperfección y encanto al mismo tiempo”.



¿Qué nos cuentas de las ilustraciones? ¿Qué dirías que tienen de característico? ¿Qué hay de diferente, si lo hay, con respecto a otros trabajos? “Lo característico pienso es lo que conté ya sobre la manera en la que he trabajado los retratos de las princesas: a lápiz con toques de color, casi como bocetos elaborados, en combinación con las escenas a pleno color. Eso es algo que no apliqué de esa forma en trabajos anteriores. Fue un poco como jugar con la combinación de las diferentes técnicas”, asegura Sonja Wimmer.

En la descripción del libro se habla de que estamos rodeados de princesas, ¿quién es tu princesa? “Oh, hay varias princesas en mi vida, a las que admiro y tengo cariño, entre ellas mis amigas con las que puedo reír y hablar de lo que sea, y mi Mamá, que es experta en valorar las pequeñas alegrías cotidianas. Pero mi princesa principal es mi hija Luna, que sabe hacer magia y que me inspira a dar lo mejor de mí cada día”.

¿En qué andas ahora? ¿Algún proyecto nuevo? “En estos momentos justo estoy trabajando en otro proyecto hermoso junto con Nube Ocho y Ariel Almada. Va de los sueños y espero poder contar más muy pronto”.
Álbum Ilustrado
Una vuelta al mundo en más de 60 infografías
¡Hola! Me llamo Lucía y vivo con mis padres, mi hermano pequeño y mi perro en Barcelona. ¡Me gusta jugar con mis amigos, practicar deporte e ir de vacaciones! También voy a la escuela y hago deberes, claro… Como la mayoría de niños. Esta es una pequeña historia dentro de una gran historia, la del mundo y su diversidad. De la mano de Lucía, en ‘Yo y el mundo’ descubriremos cómo es la vida de los niños de todos los rincones del planeta: una colorida realidad representada con infografías y datos para aprender de forma muy visual y divertida. Un álbum ilustrado que edita Zahorí Books y sobre el que hablamos un poquito más en profundidad con sus autoras, Mireia Trius y Joana Casals.

Lo primero que me gustaría saber es cómo surgió este proyecto. Mireia Trius: “Surgió bastante de una obsesión personal con los datos y las infografías. Siempre me ha gustado mirar estadísticas, mapas, gráficos… Porque creo que explican el mundo de una forma muy directa y visual. Y me preguntaba por qué ese lenguaje casi siempre se reserva para adultos. Tenía ganas de hacer un libro que demostrara que los niños también pueden disfrutar de este tipo de información, siempre que esté bien contada. No como algo escolar o académico, sino como una forma de mirar el mundo con curiosidad”.
“Y también había otra idea detrás del libro: mostrar que el mundo es muchísimo más grande de lo que a veces imaginamos -continúa Mireia Trius-. Muchas veces miramos el planeta desde una visión muy europea, como si todo girara alrededor nuestro, y los datos rompen enseguida esa idea. Por ejemplo, si preguntas cuál es la ciudad más visitada del mundo, mucha gente piensa en París o Roma… pero es Bangkok. O con los idiomas: en la edición francesa tuve una discusión bastante divertida con el editor porque no podía creer que el francés no estuviera entre los idiomas más hablados del mundo. Y eso me interesa mucho: cómo los datos pueden desmontar clichés y obligarnos a mirar el mundo de otra manera”.

¿Qué encontrarán los lectores en sus páginas? MT: “Van a encontrar muchísimos datos curiosos sobre cómo vivimos: qué comemos, cómo nos movemos, qué idiomas hablamos, a dónde vamos en vacaciones, cuántas horas dedicamos a hacer deberes… Pero sobre todo encontrarán comparaciones y maneras de entender el mundo de forma visual. La idea era que cada página despertara un poco el “¿en serio?” o el “no tenía ni idea”. Es un libro para leer, pero también para mirar mucho y para comentar con otras personas”.
¿Cómo fue la selección de información que entraba y no entraba en el libro? Mireia Trius: “Para mí fue muy importante encontrar una estructura que hiciera el libro cercano y fácil de recorrer. Y ahí apareció la idea de seguir, de alguna manera, el día a día de una niña que representara a los niños del mundo. A partir de ahí fui construyendo una especie de recorrido: su nombre, su familia, el idioma que habla, la escuela, lo que come, sus mascotas, sus vacaciones… Eso ayudaba a que el lector entrara de forma natural en temas muy globales y comparativos, pero desde cosas cotidianas y reconocibles. Creo que esa mezcla entre lo íntimo y lo global es una de las claves del libro. Muchas veces descartaba datos interesantes simplemente porque no aportaban una mirada nueva o porque rompían el ritmo del libro”.
“Y después venía la parte más bonita y más complicada: transformar toda esa información en algo visual, claro y atractivo para un lector joven. Joana Casals fue una maestra en esa parte”, nos cuenta Mireia Trius.

Me gustaría que me habléis del proceso de investigación y documentación para este proyecto. MT: “Fue un trabajo muy intenso. Consulté muchísimas fuentes: informes internacionales, estudios, bases de datos oficiales… Y luego había otra parte igual de importante, que era comprobar que los datos se podían comparar y que realmente tenían sentido juntos. Siempre fui muy consciente de lo peligrosos que pueden ser los datos si se usan mal o se sacan de contexto. Por eso durante todo el proceso tuve muchísimo cuidado en trabajar con fuentes serias y fiables. Hubo un esfuerzo muy grande por buscar organismos oficiales, estudios sólidos y datos contrastados. También me parecía importante que esa transparencia estuviera presente en el libro, así que incluimos al final un listado completo de fuentes. Quería que el lector entendiera que detrás de cada página había un trabajo de investigación real y muy riguroso”.

Como periodista, la información estadística, los datos, son muy importantes, y generan interesantes noticias y reportajes de investigación. ¿Qué conexiones crees que hay entre este libro y ese trabajo periodístico? MT: “Muchísimas. Creo que tanto el periodismo como este libro parten de la misma curiosidad por entender cómo funciona el mundo. Como he dicho, siempre me han apasionado los datos y el lenguaje infográfico. Me parece increíble cómo un gráfico o una comparación visual pueden contar una historia muy potente en pocos segundos. Y para mí había también un reto: demostrar que este lenguaje no tiene por qué ser frío ni aburrido para los niños. Al contrario, puede ser muy directo, muy visual y muy emocionante”.
También hay cierta conexión entre los libros de no ficción y el periodismo. ¿Cómo lo veis? Mireia Trius: “Sí, totalmente. Al final los dos trabajan con la realidad. Investigas, seleccionas información, buscas una manera de explicarla y decides qué mirada quieres ofrecer. Creo que la no ficción infantil hoy se parece cada vez más a un periodismo visual y pausado. No se trata solo de transmitir datos, sino de ayudar a entender el mundo y despertar preguntas. Y eso me parece muy importante en libros para niños: no dar todas las respuestas, sino abrir la curiosidad”.

¿Qué nos podéis contar de las ilustraciones? ¿Que dirías que tienen de característico? Joana Casals: “Las ilustraciones vienen muy marcadas por mi forma de trabajar. Recortar, pegar, deformar… Me gusta simplificar mucho las formas y quedarme con lo básico. No hay florituras ni decoraciones que no tengan un significado explícito. Lo que ves en la ilustración es el contenido de ella, la imagen en realidad es el texto y eso me encanta. Además, estoy muy contenta con la gama de colores, es muy especial. Desde el principio tenía muy claro que iba a ser un libro muy colorista y alegre, porque queríamos alejarnos al máximo del libro académico, y creo que lo hemos conseguido”.
¿Con qué técnicas trabajaste? “Trabajo siempre en digital, con un método, lo reconozco, muy arcaico para ilustrar, ya que dibujo con un programa de maquetación. Trabajo con formas geométricas que voy recortando y ensamblando, y eso me resulta muy divertido y me permite abstraerme de la representación más figurativa y realista de las cosas -afirma Joana Casals-. El resultado me parece gracioso y, en realidad, creo que tiene mucho que ver con cómo dibujan los niños. Esa libertad de saltarse convencionalismos, ignorar leyes de la física, deformar la perspectiva y representar la proporción de las cosas… Ellos lo adaptan todo a su forma de ver y sentir el mundo de un modo totalmente subjetivo, me flipa”.

Danos algunas pinceladas sobre el trabajo de elaboración de este libro. Joana Casals: “Siempre me ha gustado ilustrar, pero la verdad es que nunca me había enfrentado a un proyecto tan grande de no-ficción. Para empezar, la propuesta no podía ser mejor, si a mi me encantaba recibir la información de las nuevas páginas y sorprenderme con los datos, ¡era imposible que a los lectores no les pasara lo mismo al abrir el libro! Eso hizo que todo el proyecto fuese muy ameno y divertido. Además, comprobé que la representación geométrica de datos se adaptaba muy bien con mi manera “especial” de trabajar, me sentía cómoda y el método era muy ágil. Aunque no todo fue fácil, era un trabajo riguroso, te obligaba a asegurarte que la representación de los datos era correcta y eso le sumaba una reflexión importante sobre cómo representar la información en la página. En esta parte del proyecto me sentí en todo momento muy acompañada por el equipo de Zahorí, y eso me permitió sentirme más segura con el manejo de la información y su representación”.
Álbum Ilustrado
Alice Piaggio nos anuncia que ‘Se necesita monstruo’
El libro más divertido y sorprendente sobre las profesiones de quienes pensábamos que solo se dedicaban a asustarnos. En ‘Se necesita monstruo’, diferentes criaturas comparten sus experiencias laborales en entrevistas exclusivas. Sus páginas nos presentan a cada monstruo en pleno oficio, con ilustraciones llenas de detalles que revelan su día a día. Con una mezcla irresistible de humor, imaginación y revelaciones insospechadas, este libro es la guía definitiva para explorar el mercado laboral desde su versión más monstruosa y divertida. Editado por Zahorí Books, hablamos sobre este trabajo con su autora, Alice Piaggio.

¿Cómo surgió este proyecto? “La idea surgió espontáneamente, durante una conversación en el coche con mi hijo, que tenía cuatro años por aquel entonces. Era Halloween y, entre tiendas y librerías, estábamos rodeados de monstruos de todo tipo. Como muchos niños de su edad, siempre le han fascinado los zombis, las momias y los ogros; así que, casi en broma, empezamos a imaginar qué trabajo podrían hacer estas criaturas. A partir de ahí, surgieron las preguntas: ¿qué haría un Yeti? ¿Y una bruja, siempre volando en su escoba? De estas fantasías compartidas, el proyecto tomó forma”.
¿Qué encontrarán los lectores en sus páginas? “Un libro colorido, poblado por criaturas que desempeñan los trabajos más diversos pero absolutamente tradicionales, seleccionados en función de sus características y afinidades. Los lectores podrán descubrir los secretos para quitar las manchas de las camisas de un fantasma en la lavandería o descubrir los mejores cócteles preparados por un verdadero maestro de la vida nocturna: el vampiro”, asegura Alice Piaggio.

¿Qué nos puedes contar sobre las ilustraciones? ¿Cuáles son sus características principales? “Este no es el típico libro de monstruos con tonos oscuros y góticos: la paleta es vibrante y llamativa, las imágenes son ricas en detalles e invitan al lector a detenerse en la página, disfrutando al descubrir todas las herramientas del oficio”.
¿Qué técnicas utilizaste? “Las ilustraciones se crearon completamente en formato digital, en un iPad”, afirma Alice Piaggio.

¿Qué aprendiste de este proyecto? “Un libro siempre surge de un esfuerzo compartido: el diálogo con la editorial es esencial para el éxito del proyecto. Nadie conoce mejor al público objetivo, el mercado y los elementos que hacen que un libro sea efectivo que la editorial. Creo que esta es una lección importante que hay que tener en cuenta cuando eres autor/ilustrador”.
Cuéntanos un poco sobre el proceso de creación del libro. “Le propuse el proyecto a Mireia de Zahorí Books después de haber trabajado juntas en ‘Nunca llegarás a nada’. Ella me animó a desarrollar mi propia propuesta y se entusiasmó de inmediato con la idea de un libro sobre monstruos que realizan trabajos de la vida real. El proceso fue bastante largo, también porque supervisé directamente la organización de las páginas dobles, incluyendo los recuadros informativos -continúa Alice Piaggio-. El equipo editorial de Zahorí fue invaluable: paciente, preciso y muy competente. Hubo numerosos intercambios, desde la elección de las tipografías hasta la maquetación, hasta llegar a un resultado que refleja a la perfección la idea inicial: colorido, dinámico y divertido”.

¿Qué significa para ti haber sido seleccionada para la exposición en la Feria del Libro de Bolonia? “Mostrar mi trabajo en un contexto tan importante fue una gran satisfacción. Me alegra que las láminas convencieran al jurado y fueran seleccionadas entre miles de propuestas de ilustradores talentosos. Este reconocimiento es realmente importante para mi carrera”.

¿En qué estás trabajando ahora? ¿Algún proyecto nuevo? “Actualmente estoy ilustrando una serie de libros de tapa dura para niños, pero ya estoy pensando en un nuevo proyecto personal como autora e ilustradora. Trabajar de forma independiente es particularmente estimulante porque te permite desarrollar plenamente tu propia visión e imaginación”.
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