Álbum Ilustrado
David de las Heras ilustra ‘A sangre y fuego’
La edición de ‘A sangre y fuego’ que publica Lunwerg e ilustra David de las Heras recoge una serie de relatos que son considerados por muchos como una obra maestra de la literatura española sobre la Guerra Civil. Escritos por Chaves Nogales entre 1936 y 1937, los textos fueron publicados inicialmente en varias revistas internacionales y retratan distintos sucesos de la guerra que el propio autor vivió o pudo corroborar. Según se explica en el prólogo, cada uno de los episodios que se narran en el libro se basa en hechos reales y en personajes con una existencia y personalidad auténticas. Algo que convierte esta obra en un testimonio extraordinario sobre el acontecimiento más relevante de la historia reciente de nuestro país.
La empatía y la solidaridad que Chaves Nogales sentía hacia aquellos que sufrieron los horrores de la guerra le permitieron mantener una distancia crítica y una lucidez asombrosa a la hora de observar los acontecimientos bélicos. Gracias a su capacidad para comprender las distintas facetas y perspectivas del conflicto, logró crear un clásico de una gran intensidad emocional, que transmite la complejidad y la tragedia de la Guerra Civil con un estilo ágil y vibrante. Sobre su trabajo en este libro hemos charlado con David de las Heras. También aprovechamos esta entrevista para preguntarle por su labor con las portadas de algunas novelas, entre ellas, el último título de Isabel Allende.

¿Cómo te proponen este proyecto? ¿Cómo surge un poco todo? “El proyecto de ilustrar ‘A sangre y fuego’ de Manuel Chaves Nogales viene un poco por el trabajo con Antonio Machado y sus ‘Campos de Castilla’. La editorial es la misma, Lunwerg, que está recuperando clásicos de la literatura española. Querían que, supongo que por mi estilo, por cómo enfoco yo la ilustración y estos temas, que ilustrase este libro. No había leído el libro anteriormente, y cuando lo leí, me gustó muchísimo. Estoy encantado de poder ilustrarlo”.
¿Cómo ha sido un poco ese proceso previo de documentación e investigación para abordar un texto como este? “De alguna manera, la guerra civil española es un tema que siempre me ha apasionado. Forma parte de nuestra historia y es un momento un poco crucial, donde hay un conflicto. Y un conflicto más allá del gobierno, de la política, bastante social. Y también a nivel visual es una época que me interesa -nos cuenta David de las Heras-. Soy muy fan de Frank Cappa y de sus fotografías de la guerra civil española. También tengo libros sobre él y donde se refleja la documentación que hizo. Me sirvió también, a nivel visual, para definir un poco el libro”.
“También la estética del cartelismo de aquella época, este cartelismo socialista, también el cartelismo fascista, me parece que tenía una escuela muy importante y visualmente me llamaba mucho la atención. Más allá de lo que promocionen o de la propaganda”.


Al final las ilustraciones van un poco también en la línea del trabajo que vienes haciendo, ¿no? “Sí, bueno. Cuando ilustras un libro que no es contemporáneo, te tienes que nutrir de gente que fue contemporánea en ese momento. Entonces, en Campos de Castilla había una estética muy marcada, muy cercana a artistas como Goya… No sé, un poco ese paisajismo holandés. Y, por ejemplo, para la estética de esta época, sí que me nutrí de ese tipo de propaganda o del cartelismo. También de las fotografías de Frank Cappa y otros fotógrafos de la época”, asegura David de las Heras.
Si hablamos de técnica, no has cambiado, ¿no? Imagino que sigues trabajando más o menos lo mismo. “Sí que es verdad que técnicamente sigo trabajando con pintura al óleo, pero sí que con Campos de Castilla, introduzco una manera de ilustrar un poco diferente a lo que llevaba haciendo, que era incluir un tipo de narración más cercana al cómic o a la secuencia visual. Y aquí esto lo recupero también en este libro. Hay algunas situaciones que son un poco más clásicas, por así decirlo, y otras donde ya voy ahondando cada vez más en una representación más cercana al cómic”.

En este libro al final lo que tú haces es representar determinadas escenas, son al final un poco las que ilustras. ¿Cómo fue también un poco esa selección? Esa elección de: estas son las que quiero hacer para acompañar al texto. “Sí, son once cuentos que me ayudan a no tener que seguir una línea narrativa como muy continuista -afirma David de las Heras-. Podía un poco romper las imágenes que me llevaban a describir justamente lo que contaba en ese cuento concretamente. En este caso me interesé más por las escenas que más me interesaban o que me parecían visualmente más atractivas en cada historia y que contasen algo esencial del texto, pero que no fuese un spoiler o que desvelase algo que perjudicara al ritmo de lectura”.


¿Hay alguna de esas escenas que a ti te gusta especialmente o con la que te sientes más satisfecho? “Sí, hay una ilustración que es del cuento ‘Y a lo lejos una lucecita’. Hay una escena en la que los republicanos están persiguiendo a unos espías que están dentro de Madrid. Se encuentran con que la novia de un militar nacionalista, que forma parte de esos espías, es descubierta y la llevan a un lugar tranquilo para ejecutarla. Me interesaba no la ejecución de la chica en sí misma, sino el hecho de cómo describía Chaves Nogales esa ejecución. Decía que llevaba un camisón blanco y en el momento del disparo ese camisón imitaba el sacrificio de una polilla blanca. A nivel de ilustración esta lectura te lleva a algo muy visual y muy atractivo. Entonces no quise desaprovechar la oportunidad de ilustrar esa parte”.

Te quería preguntar también por otro proyecto. Me ha encantado ver que la portada del último libro de Isabel Allende es tuya. “Llevo como dos años en una nube porque han estado llegando proyectos de gran envergadura haciendo cubiertas de los libros más vendidos. ‘En agosto nos vemos’, de Gabriel García Márquez, ahora con Isabel Allende… Son autores que son clásicos de la literatura universal o que van a llegar a serlo. Y no entiendo muy bien por qué, pero me siento muy afortunado de que me lleguen estos trabajos”, confiesa David de las Heras.
“Llegó a partir de la editorial. Esto también fue como extraño, porque yo sé que soy reconocido en el mundo editorial en el mercado español, pero me llegó el encargo de la editorial norteamericana, que era la que publicaba originalmente el relato del último libro de Isabel Allende. Y no sé muy bien por qué me ha llegado desde allí. Sí que forma parte también de Penguin Random House y yo, cuando vi: ‘Isabel Allende’, fue como vale, pues sí, claro. Al fin y al cabo hacer la portada de un libro suyo o la portada original de una de sus novelas para un profesional de la ilustración es un mérito. A nivel creativo, pues la verdad es que al ser una autora tan reconocida no tuve una libertad muy grande. Presenté varios bocetos, pero fue bastante direccionado. Y hubo cambios obviamente. Al final entran muchos factores dentro de este tipo de cubiertas. Pero al final me quedé contento con el resultado. Yo creo que Isabel Allende también, no lo sé. No he hablado con ella personalmente, pero sí que muestra mucho la cubierta”.

En el trabajo que ha quedado al final reflejas un poco ese personaje del libro. Pero claro, lo representas de una manera también muy singular. “Una de las opciones que planteé al principio vino porque veía la importancia del personaje principal, de ella. Sí que presenté un retrato como mucho más en primer plano. Una actitud como mucho más valiente. Porque era un retrato que miraba al lector y demás. Pero se vio un poco agresivo. Entonces me pidieron que fuese como un plano mucho más lejano, plano americano, y que lo introdujera dentro del mar. Sí que hay aspectos que me hubiera gustado marcar más en la cubierta. Pero hay veces que, al ser autores tan grandes, hay muchas cosas que hay que tener en cuenta y que no puedes ser muy radical, por así decirlo. Hay que ser un poco más conservador”.

A la hora de hacer una portada de una novela, ¿te pasan la novela para que la leas o te dan algunas pautas para trabajar sobre eso? Por curiosidad del proceso… “Pues la verdad es que a mí me encantaría… Normalmente te pasan un briefing, pero es un briefing creado por alguien que ha leído el libro que tiene una opinión, que es un lector subjetivo. Objetivo, porque es su trabajo también. Pero, claro, igual descubres cosas como lector que te interesan más o que te pueden ayudar a crear una imagen mucho más personal. La cosa es que no tengo mucho tiempo para ello. Entonces hago un poco como una especie de selección -asegura David de las Heras-. Por ejemplo, ahora voy a ilustrar todos los libros, todas las cubiertas de Gabriel García Márquez. Cada vez que se reedite será con una cubierta mía. Y no sé cuántos años durará. Supongo que varias ediciones, espero. Creo que es un encargo tan importante que sí que me estoy leyendo todos sus libros. Además, poder haber leído los libros que tiene publicados, me parece como algo que es necesario y que me va a enriquecer en muchos aspectos. Y en este caso sí que me los voy a leer. Hay veces que, por ejemplo, con Haruki Murakami me llega el encargo antes de que se traduzca del japonés. Entonces ahí es imposible. Ahí sí que me pasan un briefing y hay como una puesta en común entre el director de arte, el editor y mi trabajo en persona para definir una imagen concreta” .
Álbum Ilustrado
Guridi plantea en ‘Straniero’ el paradigma de la identidad sin rechazos
‘Straniero’ es un álbum ilustrado de Guridi, en el que el ilustrador ofrece una reinterpretación de la historia de Robinson Crusoe, y lo hace desde la perspectiva de Viernes. Editado por Kite Edizioni en Italia, hemos charlado un poquito más con su autor sobre este proyecto.

Lo primero es preguntarte por el embrión de este proyecto. ¿En qué momento decides abordar esta visión tuya de la historia de Robinson Crusoe? “La novela de Daniel Dafoe cae en mis manos muy joven, quizás sea de mis primeras lecturas junto a Frankenstein (por cierto, encuentro bastantes similitudes entre ambas, pero bueno, esa es otra historia) y siempre me ha fascinado la idea de la soledad compartida que impregna esta obra”.
¿Qué vamos a encontrar en las páginas de ‘Straniero’? “Straniero plantea el paradigma de la identidad, pero desde el punto de vista del arraigo, sin rechazos. Plantea como nuestra visión debería ser global en el más maravilloso de los sentidos, sin miedos, sin localismos, sin despreciar lo diferente”, asegura Guridi.

¿Cómo se aborda un proyecto con una historia que está tan arraigada en el imaginario colectivo? “Pues intentando aportar algo nuevo. No pretendo hacer crítica de la novela original ni exponer una perspectiva diferente en la que las visiones encontradas no sean lo clásico del encuentro de dos mundos, sino mostrar la visión del que recibe al invasor, el que valora y pone en contexto su riqueza natural y cultural desde el respeto”.
Respecto a la historia, al texto, me gustaría que nos hablaras de esas palabras que incluyes de la lengua del archipiélago de Juan Fernández. “En este álbum el proceso de documentación ha sido bastante intenso, la lengua, la flora, la fauna, las costumbres,… Me interesaba profundizar en aquello que el invasor encontraba al llegar y no era capaz de valorar ni respetar, por eso era importante nombrar como ellos nombran, en su lengua original”, nos cuenta Guridi.

¿Cuál era tu relación con la historia de Robinson Crusoe antes de este proyecto? “Como te citaba antes, tiene que ver con mis primeras lecturas y películas, con lo que forma parte de mi, con sentirse naufrago en el mundo actual”.
¿Ha cambiado tu visión de la historia tras todo el proceso de este proyecto? “Por supuesto, me ha abierto los ojos a planteamientos más solidarios, más conscientes y a pensar con más sentido común”, afirma Guridi.

Respecto a las ilustraciones, ¿qué dirías que tienen de característico? “Son ilustraciones deliberadamente poco definidas, con trazos expresivos y utilizando binomios de imagen y símbolos para ahondar en lo conceptual frente a lo descriptivo”.
Háblanos del color, ¿por qué ese binomio naranja y azul? “La idea es contrastar dos miradas diferentes, la del invasor y la del invadido, en principio quería realizar el proyecto sobre azulejos, de ahí el azul y or otro lado quería superponer el naranja a modo de veladura para forzar la mezcla de ambos”, continúa Guridi.

Sabemos que entre tus manos bailan muchos más proyectos, más a corto o largo plazo. ¿Qué nos puedes contar al respecto? “Pues a raíz del fallecimiento de mi madre, he tenido que posponer proyectos en los que la parte cómica o infantil estaban más presentes, centrándome en proyectos personales que trabajan desde lo más oscuro de mí. En concreto llevo adelante dos proyectos muy complejos: una versión de la Divina Comedia de Dante y un proyecto personal basado en la memoria, el recuerdo y las sombras como archivos biográficos. En Corea acabo de publicar con Namumalmi un proyecto llamado In the Future que está teniendo muy buena acogida con ilustraciones más enfocadas a lo que quiero hacer ahora”.


“Por otro lado estoy colaborando en proyectos muy curiosos con gente en Portugal y buscando planteamientos expositivos que están entre la pintura, el diseño y la ilustración. En total son más de 15 proyectos esperando a desarrollarse en estos próximos años”.
Álbum Ilustrado
Evelyn Daviddi ilustra ‘¿Qué es el sonido?’
¿Qué es el sonido? Hay sonidos cercanos, como la voz o los latidos del corazón, y sonidos lejanos, como el viento que sopla entre los árboles. Algunos sonidos pueden asustar, como el rugido de un león; otros nos hacen sentir bien, como la voz de un padre o una madre. De hecho, los sonidos transmiten imágenes y sensaciones, cuentan historias y nos emocionan. Muchos sonidos juntos crean el ritmo y la música. ¿Y el silencio? Hay silencios que hay que llenar de palabras, y otros preciosos que hay que cuidar… ‘¿Qué es el sonido? ¡Somos nosotros!’ es un libro lúdico y poético editado por Takatuka que consigue representar y explicar a los niños un concepto abstracto como el del sonido de una forma original y divertida. Un trabajo de Stefano Ascari y Evelyn Daviddi. Con ésta última charlamos un poquito más sobre este libro.

Lo primero, cuéntanos cómo nace este proyecto. “Este proyecto surgió a partir del primer libro de la colección «¿EL TIEMPO? ¡SOMOS NOSOTROS!», a partir de una idea de Christian Lodesani, uno de los otros dos autores. Su hijo de 5 años no paraba de hacerle preguntas sobre el antes y el después, el hoy, el ayer y el mañana, «dentro de un rato», «¿cuántos son 5 segundos?» y «¿y un año?», etc. Así que se dio cuenta de que hacía falta un libro divertido y creativo para responder a las preguntas de los niños. Me llamó a mí para las ilustraciones y a Stefano para el texto, y así nació el proyecto. Después del Tiempo, fue natural pasar al SONIDO, al ESPACIO, a la LUZ y, muy pronto, ¡llegará también el CUERPO!”.
¿Qué encontrarán los lectores en las páginas de este libro? “Los lectores encontrarán a los personajes que caracterizan al SONIDO, una familia de seres divertidos y creativos que les acompañarán en el descubrimiento del mundo de los RUIDOS y los SONIDOS, de la naturaleza, de la ciudad, de la música y del sonido que cada uno lleva dentro”, nos cuenta Evelyn Daviddi.

¿Cómo fue el trabajo con Stefano y Christian? “Trabajar con Stefano y Christian ha sido perfecto; somos amigos y hemos compartido plenamente nuestras visiones e intenciones, hasta tal punto que esto se ha convertido en una colaboración estable y duradera”.
¿Cómo fue el trabajo previo al libro? Me refiero a esa fase de investigación, de documentación, también de pruebas, no sé si de dibujos en algún cuaderno… “En cuanto al SONIDO, la preparación fue la fase más compleja: tuvimos que estudiar y comprender técnicamente la diferencia entre sonido y ruido, cómo se propagan y qué son las ondas sonoras; aunque el libro no pretende ser científico, debía ser preciso y contener información correcta -continúa Evelyn Daviddi-. Por eso fue muy valiosa la ayuda de Zoe, mi hija, que es música y se licenció en el Conservatorio. Para los dibujos tengo un cuaderno de bocetos y la creación de los personajes es siempre la parte más divertida”.

¿Qué nos cuentas del uso del color en este álbum? “El color es un elemento narrativo fundamental en este álbum: da vida a los personajes y las situaciones; el rojo representa, inevitablemente, el sonido agudo, y para el ruido me pareció perfecta la mezcla de colores que se superponen. Además, las partes en blanco y negro realizadas con grafito son necesarias para la comprensión narrativa del color, que dialoga con el lápiz y se expresa gracias al espacio visual que el grafito le concede”.
¿Qué dirías que tienen de característico tus ilustraciones para este libro? ¿Qué hay de nuevo o diferente con respecto a otros trabajos? “Sin duda, el rasgo distintivo de este y de todos los libros de la colección es la personificación de conceptos abstractos. Los sonidos que se convierten en personajes crean empatía con el lector y hacen más comprensible un tema que no resulta evidente a primera vista”, asegura Evelyn Daviddi.

¿Con qué técnicas trabajaste? “He trabajado con una técnica mixta: pasteles, rotuladores y témpera, alternados con lápices de grafito de diferentes grados de dureza. Además, he completado y retocado todo el trabajo de forma digital”.
Danos algunas pinceladas sobre el proceso de realización de este libro. “El libro ha surgido y se ha elaborado partiendo siempre de ideas comunes a los tres autores; los dibujos completan el texto y el texto respalda y refuerza los dibujos. Ha sido un auténtico trabajo en equipo”, confiesa Evelyn Daviddi.

¿En qué trabajas ahora? ¿Algún proyecto nuevo? “Ahora mismo estamos empezando a trabajar en las ideas para el quinto libro de la colección, el dedicado al CUERPO; en España, si no me equivoco, aún no han salido ni siquiera los del ESPACIO y la LUZ. ¡Espero poder tener pronto en mis manos también la edición española de todos los libros de la colección! ¡No dejéis de estar en contacto, por favor!”.
Álbum Ilustrado
Sergio Alcántara y Manuel Gavilán dan vida a ‘Aslan, un ángel de 4 patas’
Aslan es un perro especial que cuida a Manuel, avisándole cuando su azúcar baja. En esta historia descubrirás cómo aprendió a hacerlo y cómo juntos enseñan a otros sobre la gran labor que prestan los perros de asistencia. «Aslan, un ángel de 4 patas» es la historia real del primer perro de asistencia en Andalucía (España) entrenado para Alerta Médica. Mediante su olfato, detecta las bajadas bruscas de azúcar y avisa a su dueño, Manuel Gavilán, quien padece diabetes, salvándole la vida a diario.Un libro de Manuel Gavilán y Sergio Alcántara, con los que hemos charlado un poquito más alrededor de este proyecto de álbum ilustrado.
¿Cómo nace este proyecto? Manuel Gavilán: “Este proyecto surge de la necesidad de dar respuesta a la pregunta «¿qué puedo hacer yo para que esto cambie?» y para dotar de medios a los profesores de los centros visitados a lo largo de 5 años, donde hemos impartido charlas divulgativas sobre la realidad de los perros de asistencia y sus usuarios. Es decir, hace 7 años tomé la decisión, por cuestiones de salud, de adquirir y preparar a una perro «ASLAN», como perro de asistencia, en la tipología de AVISO/ALERTA MÉDICA, frente a mis bruscas e inesperadas bajadas de azúcar en sangre. Pese a haber normativa y legislación que reconocía esta figura de los perros de asistencia y en la que se nos reconocía el derecho al acceso a todo espacio público y privado de uso público, la realidad con la que nos encontrábamos es que la gente, los responsables del control de accesos y las propias fuerzas de seguridad (Policía Local y Nacional y Guardia Civil), no tenían claridad al respecto y en muchos casos, desconocían esta situación, por lo que nos encontramos en numerosas ocasiones con problemas para que se nos permitiera el acceso a hospitales, medios de transporte, centros comerciales, supermercados, restaurantes, hoteles, etc… Y de ahí fue de donde surgió la pregunta anteriormente mencionada: ¿Qué puedo hacer yo para que esto cambie?, cuya respuesta fue DIVULGAR”.
“Al acudir de manera altruista a centros educativos, asociaciones, colectivos, academias y centros de formación en general, sobre todo en aquellos centros en los que había alumnos pequeños y jóvenes, todo era nuevo, llamativo y espectacular, por lo que generaba muchas preguntas el día de la visita y también con posterioridad, motivo por el cual los profesores me pidieron que les facilitara material para que ellos pudieran abordar este asunto de la DIABETES y los PERROS DE ASISTENCIA, a lo largo del curso escolar. De ahí que realizáramos el libro ilustrado «Aslan un ángel de 4 patas». Este material es de carácter benéfico, ya que todos los beneficios recogidos de la venta de los mismos va destinado a diferentes colectivos que han estado muy involucrados en acompañarnos en esta labor de divulgación sobre la realidad de los perros de asistencia y sus usuarios”.

Sergio Alcántara: “Este proyecto nace de la historia real de sus protagonistas, Manuel y Aslan. Hace años, por motivos de salud, Manuel necesitó incorporar a su vida un perro de asistencia. Desde entonces, Aslan se convirtió en su compañero inseparable de forma permanente. A partir de ahí, ambos han tenido que enfrentarse a complejas situaciones en espacios públicos, muchas veces provocadas por el desconocimiento de la sociedad. Esa falta de información sobre la labor, los derechos y la importancia de los perros de asistencia llevó a Manuel a iniciar un proyecto de divulgación. Primero nació su libro «Aslan. Mucho más que un perro» y, posteriormente, el cuento infantil «Aslan, un ángel de cuatro patas», con el objetivo de acercar esta realidad a los más pequeños”.
¿Qué encontrarán los lectores en las páginas de este libro? “Cuenta la historia de Manuel y Aslan; una historia real de un binomio que ha sido y sigue siendo «punta de lanza» en Andalucía en relación a la lucha por los derechos de los usuarios de los perros de Asistencia -nos cuenta Manuel Gavilán-. Es un libro en el que se reconoce la admirable labor de estos animales y en concreto de Aslan, que como siempre digo dedica su vida a salvar la mía, porque él siente lo que yo no siento. Por tanto se aborda cómo se seleccionó, cómo se adiestró y cómo cumple con su cometido de salvarme la vida cada vez que da su aviso”.
¿Cómo ha sido el trabajo con Sergio? “En primer lugar y como antecedente para contextualizar, Sergio y yo nos conocíamos de años atrás y yo conocía su habilidad con el dibujo y su arte como ilustrador, por eso, cuando surge la idea, le llamé para consultarle, pedirle opinión y preguntarle si él me podía recomendar a alguien para este cometido. Inmediatamente se ofreció y se puso manos a la obra para realizar el proyecto, poniendo su tiempo, su conocimiento y su arte a disposición de esta causa. Una vez en este punto y gracias a la profesionalidad de Sergio Alcántara, todo fue muy fluido. Le aporté el texto para el libro ilustrado «Aslan un ángel de 4 patas», junto a él hicimos una serie de modificaciones y adaptaciones para que las ilustraciones cuadrasen y de ahí en adelante, solo me dejé llevar por sus primeros diseños, borradores y cómo esos primeros trazos fueron cobrando forma y vida en el libro ilustrado”.

¿Cómo fue el trabajo previo al libro? Me refiero a esa fase de investigación, de documentación, también después de pruebas, no sé si de dibujos en algún cuaderno… “Como en muchos proyectos creativos, la primera etapa fue una de las fases más exigentes de todo el proceso -nos cuenta Sergio Alcántara-. El primer paso consistió en estructurar la historia, escrita y adaptada por Manuel, y decidir qué fragmento de texto debía aparecer en cada página. Esto me permitió calcular la extensión adecuada del álbum ilustrado y comenzar a desarrollar el storyboard. Una vez definidos los bocetos y la composición general de cada escena, empezó la parte más creativa y también más divertida: el diseño de los personajes. Para crear a Aslan trabajé a partir de numerosas referencias fotográficas, mientras que para definir el estilo visual del cuento recopilé y analicé ilustraciones de distintos artistas que me sirvieran de inspiración, como Rocío Bonilla o David Sierra, dos de mis favoritos. A partir de ahí comenzó un largo proceso de estudio, bocetos y pruebas con diferentes técnicas y estilos, hasta encontrar la apariencia exacta que quería para los protagonistas y para el conjunto del libro”.
¿Cual ha sido tu mayor descubrimiento tras ese proceso o qué te ha sorprendido más? “Mi mayor descubrimiento fue comprobar que una de mis principales inseguridades acabó convirtiéndose en una de las mayores fortalezas del proyecto: encontrar un estilo propio. Durante gran parte del proceso me hacía constantemente la misma pregunta: «¿Cómo voy a desarrollar un estilo personal que me defina si nunca antes había trabajado la ilustración infantil?». La respuesta apareció casi sin darme cuenta, durante la última fase. A medida que avanzaba con el color y el arte final, comprobé que ese lenguaje visual que buscaba no tenía que ser forzado. Surgió de manera natural a través del propio proceso, de las decisiones tomadas y de todo lo aprendido durante el desarrollo del cuento”.

¿Qué te parece el trabajo de Sergio para este libro? “Me parece «una pasada». Se que para los que trabajáis en este mundo, lo veréis como algo natural, pero para mí, como persona ajena a este arte, a esta habilidad, a este don, es incomprensible, cómo ha podido comprimir más de 300 páginas de historia del libro «Aslan alerta médica, mucho más que un perro», es decir, la historia de 6 años de vida de Aslan y Manuel, en 42 ilustraciones que relatan, resumen y cuentan esta historia en imágenes. Simplemente increíble”, confiesa Manuel Gavilán.
¿Qué dirías que tienen de característico tus ilustraciones para este libro? ¿Qué hay de nuevo o diferente con respecto a otros trabajos? “Diría que lo más característico son las escenas y su intención narrativa. Me enfoqué especialmente en representar con la mayor fidelidad posible cómo trabajan los perros de asistencia: desde su adiestramiento y las distintas funciones que pueden desempeñar, hasta el acompañamiento diario de sus usuarios -afirma Sergio Alcántara-. Con respecto a otros trabajos, este cuento supuso para mí una forma diferente de abordar la ilustración. No buscaba únicamente crear imágenes atractivas, sino hacerlas claras, cercanas y comprensibles para el público infantil, manteniendo al mismo tiempo el componente emocional de la historia. A nivel estético, no considero que haya tratado de inventar algo completamente nuevo, pero sí fue el proyecto en el que empecé a desarrollar un lenguaje visual más orientado a este tipo de ilustración. Es un estilo que todavía podría seguir evolucionando y definiéndose con futuros trabajos”.

¿Con qué técnicas trabajaste? “Trabajé principalmente con técnicas digitales, combinando dibujo, color y pintura en un mismo proceso. Aunque las técnicas tradicionales poseen un lenguaje y una textura únicos, siempre me he sentido más cómodo trabajando en formato digital. Este medio me permite agilizar el proceso, realizar ajustes con mayor facilidad y experimentar con distintas soluciones visuales sin perder espontaneidad. Además, actualmente existen herramientas capaces de reproducir de forma muy orgánica texturas y acabados propios del lápiz, la acuarela o la pintura tradicional, algo que me permitió mantener una apariencia cálida y artesanal dentro de un flujo de trabajo completamente digital”.
Este es un libro, ya se ha comentado, tiene una importante carga solidaria… Manuel Gavilán: “Pues efectivamente, todos los beneficios de la venta de estos libros, van destinados a causas sociales, todas ellas apoyadas por colectivos como ASOGRA, AGRADI, AGDEM, todas ellas entidades con usuarios potenciales de perros de asistencia, así como entidades formadoras de este tipo de animales, como APORT y LIVEN. Pero la que más está colaborando y para quien surgió la idea de la donación es para PROYECTO ANGEL”.

Danos algunas pinceladas sobre el proceso de realización de este libro. Sergio Alcántara: “El mayor reto fue crear un universo visual propio que narrase la historia de Manuel y Aslan y, sobre todo, adaptar cada composición para que el joven lector comprendiera en todo momento qué estaba viendo, incluso sin necesidad de leer el texto. A medida que las ilustraciones avanzaban, Manuel, varios profesionales de la docencia y personas cercanas a nuestro entorno nos ofrecieron un feedback muy valioso. Sus aportaciones fueron de gran ayuda para revisar y terminar de definir muchas de las escenas que aparecen en el cuento. Por último, también fue fundamental el proceso de maquetación. En un proyecto de estas características no basta con crear las ilustraciones: es necesario saber preparar correctamente todos los archivos para su posterior publicación, tanto en formato físico como digital. A pesar de los distintos desafíos que surgieron durante el proceso, fue un proyecto profundamente ilusionante y motivador. Me permitió salir de mi zona de confort, aprender durante cada etapa y comprobar cómo una historia tan personal podía transformarse en un libro con una finalidad educativa, emocional y social”.
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