Entrevistas
La ‘Magia’ surge cuando creemos en nosotros mismos
Hola, soy Coralina, la chica guay. Estoy triste porque nada me sale bien. El retrato de plastilina que hice para el ogro me quedó horrible. Los animalitos del bosque me dicen que lo arregle con magia. Pero yo no sé hacer magia. ¿Qué harías tú en mi lugar? Así nos presenta Apila Ediciones este álbum ilustrado, ‘Magia’, un trabajo de Canizales, con el que charlamos un poco más sobre este título, y algunos que le precedieron.

¿Cómo nace este proyecto? Canizales: “Pues es curioso porque es como si los personajes mismos me hubiesen pedido que lo hiciera. Son personajes que aparecen en otros libros de esta colección, y cada uno tiene unas características, perfiles y visión del mundo que propician que se generen situaciones muy divertidas. Coralina es una niña muy traviesa, era de esperar que con un poco de presión por parte de los animalitos del bosque, no dudará en intentar tomar prestada-sin permiso-la varita mágica de la bruja Verna. La diversión es un ingrediente muy importante, pero para mí también es importante que haya un mensaje. En este caso relacionado con el hecho de que cuando creemos en nosotros mismos y luchamos por conseguir aquello en lo que creemos parece que ponemos en marcha unos mecanismos mágicos que nos permiten avanzar”.
¿Qué encontrarán los lectores en sus páginas? “La historia comienza con el ogro Prutt invitando a su fiesta de cumpleaños a sus amigos del bosque. Entonces Coralina decide que quiere hacerle un presente que sería un retrato de plastilina, pero cuando pide opinión a los animalitos del bosque, éstos la desaniman completamente diciéndole que lo que ha hecho es horroroso. No sólo eso, sino que la instan a utilizar magia para recomponer aquello que parece que su propio talento no consigue. Y para Coralina una travesura es una tentación difícil de evitar. Así que cuando la bruja sale de su casa y decide tomar una siesta en el bosque sosteniendo la varita en sus manos, el conejo, la ardilla, el ratón y Coralina se suben a una rama para desde allí intentar quitársela sin despertarla. Aunque ¿cómo se usa una varita mágica? ¿No hay que ir a Hogwarts?… Parece que a Coralina no le funciona. Al parecer es el conejo quien sabe utilizarla… Coralina siente entonces cómo la magia entra en sus manos y le ayuda a realizar un retrato fidedigno del ogro. Pero de repente la bruja despierta… Y ya no os cuento más que si no voy a arruinaros la lectura”.

Háblanos un poco de la colección ‘Guapa’. “Pues de momento encontramos cuatro libros: Guapa, Guay, Grande y Magia. Guapa es un libro que ha tenido muchísimo éxito, creo que ya va por la sexta edición, nos habla de la presión a la que nos vemos sometidos para transformar nuestra apariencia y ajustarnos a los cánones estéticos de la sociedad -nos cuenta Canizales-. Guay es la introducción de Coralina, en este libro ella hace una fiesta pero es sólo para la gente “guay”. Y cuando los invitados van llegando a su casa parece que ninguno es tan guay como ella quisiera. Aunque al final aprende que solamente eres guay cuando consigues ver qué hay de guay en los demás. Grande es un libro que ha calado muchísimo en el corazón de niños y niñas, ya que nos habla de Petra, una piedrecita muy pequeña, que sueña con que es muy grande, pero no sabe cómo hacer realidad sus sueños y busca amistad con animales grandes, pero estos la rechazan por ser tan diminuta. Finalmente el destino le tiene preparada una sorpresa muy bonita. Es un libro que anima a pequeños y pequeñas a soñar grande. Y la última incorporación a esta colección es Magia, un libro muy divertido en el que vemos a todos los personajes de la serie en una aventura que nos enseña cómo la magia surge cuando creemos en nosotros mismos y confiamos en nuestros talentos. Y la colección sigue… Vienen más cosas en el futuro”.

¿Qué dirías que tienen de característico tus ilustraciones para estos libros? “Pues en estos libros busco que los personajes tengan un aspecto bastante sintético, para que puedan reconocerse con facilidad, aunque no por ello detrayendo de su expresividad -afirma Canizales-. En esta serie también utilizo de fondo la textura del papel porque quiero que tengan un aspecto de cuento y de pequeña puesta en escena. Los fondos en realidad son como una tarima con cortinas, buscando esa relación entre teatralidad, fábula, narración, secuencialidad y experiencia lúdica”.
¿Qué hay de diferente respecto a otros trabajos? “Que aquí podemos seguir la vida de estos personajes que viven en un bosque mágico. Que viven unas historias en las que hay mucho humor (en algunos casos un pelín oscuro) y que tienen como una de sus protagonistas principales a la bruja Verna que ya se ha hecho un sitio en el corazón de muchos lectores y lectoras. Algo también para destacar es que en la mayoría de estos libros no hay narrador, sino que la historia se transmite por las acciones que vemos en los personajes y sus diálogos -explica Canizales-. Esto da pie a que cuando se vuelven a contar o narrar se puedan añadir muchos más elementos a criterio e imaginación de quien lo narra”.

¿Con qué técnicas trabajaste? “Cuando tengo la idea, comienzo abocetando las situaciones y cuando consigo tener la historia clara procuro escribirla. Posteriormente elaboro el storyboard y a partir de allí comienzo a trabajar los dibujos en lápiz. Los cuales escaneo cuando considero que están terminados para trabajarlos en el ordenador. Trabajo muchas partes con técnicas tradicionales que luego incorporo a la imagen digitalizada. En la mayoría de mis libros yo también hago el diseño gráfico, ya que al ser yo la persona que concibe la historia, la escribe y la ilustra, me gusta que haya una interacción fluida entre la palabra y la imagen -confiesa Canizales-. Evito el distanciamiento que suele darse en la mayoría de los libros donde a veces incluso en una página hay sólo texto y en otra ilustraciones sin palabras”.

Háblanos un poco del proceso de elaboración de ‘Magia’. “Para Magia estaba buscando una historia en la que pudieran salir todos los personajes de la serie y que a su vez nos pudiese mostrar todo lo que puede llegar a ocurrir en este bosque. Descubrí que magia es una palabra con aura muy brillante y que me permitía hacer algunos juegos semánticos en la historia para trasmitir un mensaje positivo. Éste es un libro que ha llevado bastante tiempo de trabajo, y que ha tardado en ver la luz debido a que su lanzamiento coincidió con el inicio de la pandemia. Entonces la editorial decidió esperar un poco y finalmente salió a la luz un poco más tarde de lo esperado. Pero ya lo tenemos por aquí, y es un libro que está teniendo muy buena acogida”.
¿Qué dirías que has aprendido con este proyecto? “Lo más interesante que he aprendido es que estos personajes ya están dentro de mí -afirma Canizales-. Y que no están latentes sino que tienen vida propia, y que tan sólo basta que abra la ventana de su mundo para que pueda ver en qué historia andan, para encausarla en una nueva entrega. En todos mis libros hay reflejado algo de mí, por ejemplo, tardé muchos años en poder empezar a publicar. La magia sólo se dio cuando de verdad creí en mí y me esforcé lo suficiente para conseguirlo. Dejé de hacer intentos a medias y de buscar por muchos caminos para concentrarme en un solo objetivo. Por supuesto, hay que añadir otros ingredientes como la ayuda que puedes recibir en un momento concreto y los golpes de suerte”.

¿En qué estás trabajando ahora? “Con Apila hemos sacado un libro que puede tener muchísimas lecturas. Además es un libro que necesita de la intervención del lector o lectora para que se produzcan los cambios esperados en la narración. El título: “La página de arriba”. Por otro lado estoy muy emocionado con la incorporación de la narración a los libros. Acabo de publicar en Colombia, con la editorial Ayeaye un libro titulado “¿Dónde está Rinrín renacuajo?, El cual es una secuela de una de las fábulas más conocidas en Latinoamérica: “El renacuajo paseado” del célebre Rafael Pombo. Lo menciono porque en este libro incluimos un código QR en el cual puede escucharse mi narración, en la que hago las voces de ranas, ratones gatos y patos. También he publicado con Porc Negre edicions, en las zonas de habla catalana, una nueva colección titulada “Mia i Mau” que narra las aventuras de un par de gatitos. Estos libros también llevan narración en código QR. Próximamente también saldrán en castellano. Para ver que lo que se está cociendo en mi estudio lo mejor es que sigáis mi perfil de Instagram. ¡Espero acompañaros en vuestra lecturas!, concluye Canizales.
Cómic
Lui Mort y Mariana Ruiz Johnson nos llevan a una ‘Isla’
‘Isla’ es un cómic mudo escrito y dibujado por Mariana Ruiz Johnson y Lui Mort que inaugura la sección de cómic de Savanna Books. En ‘Isla’, a través de los ojos de su protagonista, viviremos una aventura que puede ser, también, un hermoso sueño donde fantasía y realidad se funden. Con Mariana y con Lui hemos charlado un poquito más sobre su trabajo en este libro.

Lo primero, cuéntanos cómo nace este proyecto. Lui Mort: “El proyecto nació allá por el 2018 de encuentros virtuales que tuvimos con Mariana e intercambios de dibujos que nos llevaron a pensar que podíamos crear una historia juntos”.
¿Qué encontrarán los lectores en las páginas de este libro? “El libro es una invitación a primeros lectores que intenta abrir un camino hacia la imaginación y una exploración hacia nuevos horizontes simbólicos”.

¿Por qué el formato cómic y por qué un libro sin palabras? Mariana Ruiz Johnson: “Creo que los niños se sienten muy cómodos leyendo viñetas, el cómic es un lenguaje que -si está bien trabajado- puede acercar a muchas infancias al interés por la lectura. Llevo mucho tiempo explorando el cómic para las infancias y cada vez incorporo más la viñeta como recurso a los álbumes ilustrados que escribo”.
“No recuerdo haber sentido la necesidad de incorporar palabras en Isla, y eso ha sido muy estimulante para los lectores argentinos (¡ojalá suceda en España!), ya que los personajes han sido nombrados de infinitas maneras, se le han inventado voces y palabras y la narración se sostiene por sí misma. Hay libros maravillosos de cómic silente y me gustaría nombrar a la editorial Mamut, que lleva mucho tiempo haciendo cómics de este tipo y que nos sirvió de inspiración a la hora de pensar en Isla”.

¿Como ha sido trabajar juntos en este proyecto? Lui Mort: “El trabajo fluyó sin interrupciones. Ambos nos sentimos muy cómodos y nos complementamos perfectamente, ya que Mariana tenía mucho camino recorrido y aportó la estructura y el tono y yo por mi parte aporté la espontaneidad y el juego dentro de la historia”.
Mariana: “Fue muy loco porque no nos conocíamos personalmente, pero entablamos una amistad virtual, porque ambos somos muy melómanos y lectores. Comenzamos a hacer breves intercambios a modo de cadáver exquisito, él me mandaba una viñeta, yo la continuaba y así. Era tan divertido y fácil que decidimos comenzar un libro. Él se enfocó en el personaje principal y yo hacía los entornos y el color. Cuando tuvimos algunas páginas, Musaraña Libros, una pequeña editorial argentina, se interesó y se involucró en el proceso. Ahí empezamos a ajustar el guión y a orientar el trabajo hacia una novela gráfica silente para pequeños lectores”.

“Trabajar a cuatro manos fue un placer -continúa Mariana Ruiz Johnson-. Nunca lo había hecho con otro ilustrador (y nunca volví a hacerlo). Pero creo que fue una gran experiencia, porque él es un dibujante brillante, sensible y creativo, y yo sumé mi experiencia editorial y narrativa. Hicimos un gran equipo y nos conocimos en persona cuando se editó. Todo fue muy fluido, creativo y feliz.

Por ejemplo, la tapa de Isla fue una idea de él. A mí no se me hubiese ocurrido nunca esa imagen retórica. Yo sumé el color y el diseño, pero siento que haber conversado con su manera de pensar hizo que el libro fuera tan especial. Ahora nos alegra mucho que Isla llegue a España de la mano de Savanna Books.

¿Cómo fue el trabajo previo al libro? Me refiero a esa fase de investigación, de documentación, de pruebas, no sé si de dibujos en algún cuaderno… “Hablamos sobre nuestros libros favoritos e intentamos imaginar personajes que no tuvieran referencias directas anteriores -nos cuenta Lui Mort-. Los mismos surgieron espontáneamente mientras intercambiábamos ideas sobre donde trancurriría la historia y quién sería la protagonista”.
¿Qué dirías que tienen de característico las ilustraciones para este libro? ¿Qué hay de nuevo o diferente con respecto a otros trabajos? “Aún hoy, luego de haber trabajado mi estilo, sigo encontrando gestos de espontaneidad infantil en los trazos y cierto aire anárquico que me hace muy feliz y que conecta inmediatamente con los niños, a quienes está dirigido el libro principalmente”.

¿Con qué técnicas trabajaste? “Las líneas las trabajé con estilógrafos sobre papel y el color lo trabajó Mariana en digital”.
Danos algunas pinceladas sobre el proceso de realización de este libro. “El proceso fue fluido y continuo. A medida que definíamos los paisajes y personajes intercambiábamos bocetos y los cerrábamos con muy poco retrabajo. Fue un proceso inolvidable y mágico”, asegura Lui Mort.

¿En qué trabajas ahora? ¿Algún proyecto nuevo? “Actualmente me encuentro trabajando en mi segundo libro personal que saldrá en septiembre por la editorial La Granja y en un libro álbum para una editorial francesa”.
Álbum Ilustrado
Joanna Concejo y el reto de ilustrar ‘Jesteś’
Vimos este trabajo de Joanna Concejo en redes y nos llamó mucho la atención. En las siguientes líneas hablamos con ella sobre su trabajo en ‘Jesteś’, editado en Polonia por Wydawnictwo Format y previamente editado en Francia con el título ‘Tu es là’ por Les Grandes Personnes.

Primero, cuéntanos cómo nació este proyecto. “El libro empezó hace mucho tiempo. Laetitia Bourget, la autora, me contó su idea de un libro impreso en papel vegetal en 2014. Fue entonces cuando nos conocimos. Me encantó la idea desde el primer momento; me entusiasmé muchísimo. Dije que sí enseguida, sin siquiera pensar mucho en el texto. ¡La sola idea de la transparencia de las páginas me atraía muchísimo! No tenía ni idea de cómo iba a trabajar en el libro, pero eso no era importante”.

¿Qué encontrarán los lectores en las páginas de este libro? “El libro cuenta la historia de una amistad entre tres chicas, una amistad que solo existe dentro del libro. Se conocen, pero cada una pertenece a una generación diferente: abuela, nieta y bisnieta. También es una historia de transmisión entre ellas. Habla de gestos repetidos para aprender, y de aquellos repetidos inconscientemente, del saber transmitirse de una a otra, y de esa pequeña parte de la que se ha ido que perdura en las que quedan. También es una historia de presencia a través de la ausencia. En cierto modo, es una historia de eternidad, de amor. Y de vida”, nos cuenta Joanna Concejo. Al final del libro se encuentran los retratos de las tres mujeres. Estas personas existen realmente, y quería que esta historia estuviera arraigada en la realidad”.


¿Cómo fue el trabajo previo al libro? Me refiero a esa fase de investigación, documentación y experimentación; no sé si había dibujos en un cuaderno… “Al principio del proyecto, dibujé un pequeño cuadernillo de unas diez páginas, completamente transparente, directamente sobre papel vegetal. Quería ver de inmediato cómo podría funcionar este concepto de libro. Aún no sabía si sería capaz de crear las ilustraciones finales utilizando las mismas ideas que en este pequeño experimento, pero lo esencial para mí era ver qué posibilidades ofrecía la transparencia. Me gustó que se pudiera vislumbrar un poco del dibujo que estaría en la página siguiente. También me permitió probar la textura de este tipo de papel. Era transparente, pero no demasiado. Así que las ilustraciones también tuvieron que diseñarse teniendo eso en cuenta”.

“Después de este experimento, pasé por un período de bloqueo creativo, porque aún no sabía qué quería transmitir con las ilustraciones –continúa Joanna Concejo–. El texto de Laetitia me dio mucho espacio para respirar, lo cual agradecí, pero al mismo tiempo, me sentía un poco perdida. Me llevó mucho tiempo encontrar mi propia historia para acompañar el texto. Pero una vez que la encontré, el trabajo se facilitó mucho y mis ideas comenzaron a aclararse”.
“Después trabajé a fondo en mis cuadernos de bocetos para desarrollar secuencias narrativas que permitieran que todo fluyera con fluidez. Creé secciones de unas diez páginas. Una vez satisfecha con el orden de las páginas, pasé a los dibujos finales en papel blanco. Al terminar, imprimí el dibujo en papel vegetal para probar la colocación de los elementos y planificar los siguientes. ¡Llené un montón de cuadernos de bocetos trabajando en este proyecto! Más de lo habitual. Y el proyecto resultó ser mucho más complicado de lo que inicialmente pensé”.

¿Qué dirías que caracteriza tus ilustraciones para este libro? ¿Qué hay de nuevo o diferente en comparación con tus otros trabajos? “No creo que haya nada realmente nuevo. La técnica es la misma: lápiz y lápices de colores. Ya he hablado un poco sobre el proceso de trabajo. Y quizás eso fue lo nuevo para mí. En este libro, todas las ilustraciones se crearon en el orden en que aparecen. Nunca antes había trabajado así. Pero la necesidad de considerar la transparencia influyó en mi trabajo”.

Hablemos un poco más sobre las transparencias, sobre esas páginas transparentes que revelan algo de lo siguiente… “Quería trabajar en este proyecto precisamente por las transparencias de las páginas. Me gustó mucho la idea. Sin embargo, no me di cuenta de lo difícil que sería este trabajo. Las secuencias de imágenes tenían que estar planificadas con mucha precisión para que la narrativa funcionara. E incluso así, tuve que aceptar que no podía controlarlo todo. Cada vez que pasas la página, puedes ver un poco de lo que se revelará a continuación. A veces más, a veces menos. A veces la imagen llena la página por completo, y a veces solo hay un pequeño detalle… Creo que es difícil describir con exactitud lo que sucede al hojear este libro. Es algo que tienes que experimentar por ti mismo. Sin duda, cada lector tendrá una experiencia diferente al encontrarse con este objeto que es el libro”, confiesa Joanna Concejo.

¿Qué técnicas usaste entonces? “Como ya mencioné, trabajé con lápiz y lápices de colores. Eso es todo. Todos los dibujos están hechos en papel blanco e impresos únicamente en papel vegetal”.
Cuéntanos algo más sobre el proceso de creación de este libro. “Fue muy largo de preparar debido a la complejidad de la narrativa a través de imágenes transparentes. Además, dibujar más de 70 ilustraciones también me llevó mucho tiempo. La mayor parte de este trabajo se realizó durante la pandemia; tuve mucho tiempo, como todos, porque tuvimos que quedarnos en casa. Me alegré mucho cuando finalmente terminé el libro, porque realmente hice esperar mucho a Laetitia. Luego, durante la maquetación y las conversaciones con el editor, nos dimos cuenta de que el libro iba a ser muy caro debido a la materia prima (papel vegetal), y eso nos entristeció un poco, porque no queríamos crear un libro que poca gente pudiera permitirse. Personalmente, también pensé que era mucho trabajo ilustrarlo y que un libro caro no duraría mucho. Me pareció una pena. Pero al final, los lectores se mostraron bastante entusiasmados y el libro sigue a la venta, al menos en Francia”.

¿En qué estás trabajando ahora? ¿Algún proyecto nuevo? “Actualmente estoy trabajando en el cuento de Andersen «La pequeña cerillera» para una editorial polaca”.
Arte Urbano
Wedo Goás: «Intento que mis trabajos hagan reflexionar al viandante»
El mural As Mouras, del artista gallego Wedo Goás, creado en el marco del Perla Mural Fest 2025 de Fene, ha recibido el premio a mejor mural del mundo 2025 en la categoría Expert Spotlight por la plataforma internacional Street Art Cities. Hace unos días preparábamos una pequeña entrevista con él sobre su trabajo como muralista, partiendo de uno de sus trabajos. Este es el resultado.

¿Cómo surge la idea de ‘Don’t be afraid of wasting time’? “Esta idea me rondaba desde hace tiempo, casi desde mi llegada a Barcelona ya hace 13 años. Las grandes ciudades tienden a devorar el tiempo de las personas, a hacer que nos centremos en la productividad, el trabajo y el consumo, dejando apenas tiempo para poder tomar conciencia de nosotros mismos, nuestros intereses o nuestros verdaderos deseos”.
¿Qué has querido reflejar en este mural? “En este mural quiero generar un reflexión sobre cómo afrontamos nuestro día a día en esta sociedad de consumo. Creo profundamente en la necesidad de aburrirse, de no tener miedo a dejar que los minutos pasen sin un propósito concreto. Estos momentos son los que de verdad podemos utilizar para poner en marcha nuestra mente y cuestionarnos nuestro entorno, nuestra vida, divagar y dejar volar la imaginación. Una sociedad que termina con esto es una sociedad que ha terminado con la autodeterminación, la creatividad y el amor propio. Pero esta es mi opinión claro”, afirma Wedo Goás.

Me gustaría que me hablaras de tus procesos de trabajo. No sé si sueles trabajar con algún boceto previo… “Normalmente mi proceso creativo comienza como un bombardeo de ideas, los conceptos y las imágenes van tomando forma en mi mente a medida que me acerco al tema que me gustaría tratar y dónde lo voy a tratar. Una vez tengo la idea que quiero trabajar compongo la imagen mediante fotografías. Cada mural requiere de un proceso distinto para llevar la idea de la mente al muro”.
¿Con que técnicas trabajas habitualmente? Y ¿materiales? “Mis murales los trabajo completamente con pintura plástica, la clásica pintura de fachadas, y con brochas y rodillos -continúa Wedo Goás-. Me gusta afrontar el mural de la misma forma que se afronta un lienzo, con mi paleta de colores y mis pinceles. Solo cambia el tamaño del soporte y las brochas”.

¿Hay algo nuevo en este sentido en ‘Don’t be afraid of wasting time’ respecto a otros trabajos? “Creo que en todos los trabajos siempre se añade algo nuevo ya sea de forma consciente o no. En este caso opté por mucha luz, una imagen a cielo abierto en un día soleado y despejado, a la mujer le da el viento en la cara y está en una azotea, sobre el bullicio de la ciudad. Son las sensaciones que yo evoco a ese momento de reflexión y de no hacer nada. Como curiosidad te diré que en un primer momento la mujer estaba sentada encima de una cámara de vigilancia, que quedaba situada entre sus piernas en la parte baja de la composición. Pero el ayuntamiento me invitó a quitar ese elemento. Elemento que en mi opinión reforzaba la narrativa del mural y ponía énfasis en una sociedad en continua exposición”.

¿Qué dirías que es lo más difícil a la hora de enfrentarse a una fachada en blanco? “En mi caso lo más difícil siempre es el momento de dar color a la imagen, cambiamos constantemente de marca de pintura dependiendo de donde pintes y siempre se comportan de formas distintas -asegura Wedo Goás-. La pintura plástica al secar tiene la característica de que el tono varía mucho de húmedo a seco, por lo que controlar este cambio y hacerte con el control del color suele ser una batalla compleja cuando la pintura no está de tu parte”.
¿Y lo más satisfactorio? “Lo más satisfactorio es cuando hay pocos contratiempos y puedes invertir ese tiempo que has ganado en dar más detalle y más calidad a la obra. También, claramente, el momento final cuando el mural ya está terminado y todo ha ido bien, la gente está contenta con el trabajo y te sientes orgulloso de la obra”.

¿Qué importancia tiene la colaboración con otras personas en la realización de trabajos de esta envergadura? “Creo que la colaboración siempre es enriquecedora, se aprende mucho de otros artistas, su forma de afrontar el trabajo, su técnica y su visión. En este trabajo en concreto no tiene una envergadura muy compleja, pero en trabajos de edificios de 14 plantas o similares, creo que la colaboración es esencial, ya que este es un trabajo que desgasta mucho tanto física como mentalmente, y siempre es más fácil remar cuando no estás solo”, nos cuenta Wedo Goás.
¿Qué dirías que caracteriza tus trabajos en la calle? “Es complicada esta pregunta, me cuesta ver mucho qué es lo que me caracteriza. Intento que mis trabajos tengan un mensaje que hagan reflexionar al viandante, o que devuelvan trozos de la cultura que quizás se están perdiendo. Me gustan mucho la pintura clásica, el barroco y creo que eso también se hace notar en mi obra”.
¿En qué trabajas ahora? ¿Algún proyecto nuevo? “Actualmente estoy en un proyecto que estoy disfrutando muchísimo. Se trata de una nueva línea de cuadros, en los que realizo maquetas de edificios representativos, con un alto realismo y detalle para luego intervenirlos con pinturas al oleo que simulan murales. Así pretendo unir mis pasiones, escapando del formato clásico de cuadro y generando estos objetos tridimensionales llenos de materiales y detalles que capturan la calle para llevarla a los interiores”.


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