Entrevistas
Víctor Escandell nos habla de su trabajo en ‘Enigmas’
¡Nuevos enigmas para resolver! Pon a prueba tu capacidad para resolver misterios, esta vez con 25 enigmas de la ciencia. Cada enigma responde a una teoría o principio científico. Así nos presenta la editorial Zahorí Books esta nueva edición de ‘Enigmas’, en este caso dedicados a la ciencia. Nosotros hemos hablado con Víctor Escandell sobre su trabajo de ilustración en este proyecto, del que ya hay publicados enigmas sobre misterio y sobre la historia.

¿Cómo nace este proyecto de Enigmas? Víctor Escandell: “La idea original del proyecto surgió en coautoría con la diseñadora gráfica Rebeka Elizegi (mi compañera de vida y de estudio) y nació en 2011 en un stage creativo que realizamos fuera de Barcelona, ciudad donde vivíamos en aquellos momentos. Durante ese retiro, nos dedicamos exclusivamente a crear y diseñar proyectos editoriales durante varios meses. Un año antes, nuestros sobrinos en una comida familiar encendieron la mecha, explicándonos que en clase trabajaban la lógica y la razón descifrando enigmas. Al volver a Barcelona y en los siguientes años el proyecto pasó por varias editoriales, pero por “h” o por “b” no acabó de cuajar. Finalmente, en 2016, Zahorí Books apostó por él incondicionalmente y se propuso editarlo. Se contrató entonces a Ana Gallo, una colaboradora habitual de la casa, para crear y escribir los primeros 25 enigmas (a los que le han seguido todos los siguientes hasta la actualidad). Rebeka y yo habíamos creado los 4 primeros como una muestra gráfica y conceptual que nos permitía mover el proyecto. En 2017 el primer “Enigmas” (Enigmas de Misterio) vio la luz y llegó a las librerías de la mano de Zahorí Books en castellano y catalán y también se editó en otros 4 idiomas por otras editoriales europeas en coedición con la editorial catalana (con los años se ha editado en otras muchas lenguas). He de decir, que el proyecto original contenía un pequeño cronómetro que iba acompañando al libro en un pack especial para contabilizar y programar el tiempo de las respuestas, pero era demasiado complejo y costoso de producción y finalmente se decidió descartar la idea”.

Ahora llegan a las librerías nuevos enigmas, relacionados con la Ciencia, ¿qué encontrarán los lectores en sus páginas? “25 enigmas de ciencia muy divertidos, ingeniosos, y, sobre todo, con los que poder aprender y entender de forma sencilla y amena (mediante ejemplos cotidianos) principios científicos teóricamente complejos. Como novedad en esta nueva entrega, la lectora o lector, también se encontrará con un apartado final en donde se le expondrán varios experimentos científicos que podrá realizar fácilmente en casa, relacionados todos ellos con cada uno de los 25 enigmas planteados en el libro”.
¿Con qué enigma de ciencia de los que aparecen en el libro te quedas? “Me gustan todos ellos, pero si tengo que elegir uno, me quedaría con “El cazador cazado” -asegura Víctor Escandell-. El enigma empieza así: “En un mercadillo ambulante se ha instalado un feriante. Está detrás de una mesa, sobre la que se ven únicamente dos huevos. El feriante anima a voz en grito a los transeúntes para que averigüen cuál de ellos está cocido y cuál crudo”… Mola, ¿no? La verdad es que éste es de los difíciles, pero es divertido, perspicaz y con una solución muy sorprendente que desvelaremos, después de la publicidad…”

¿Qué importancia tiene el humor y el juego en estos libros? ¿Y en general en tu trabajo? “Sí, el humor es como mi sombra, me sigue a todas partes y tanto en mi vida como en mi trabajo (que es la misma cosa) lo utilizo a destajo, sin freno (siempre que puedo, claro). En el caso de los libros infantiles, cuando estoy inventándome el gag, intento siempre visualizar al niño o niña con el libro entre sus manos, divirtiéndose, y a su lado, la madre o el padre sonriendo y pensando: “Qué cabroncete que es este autor, je, je…”.
¿Qué dirías que tienen de característico tus ilustraciones para este libro? “Yo creo que la peculiaridad más evidente del estilo de ilustración de la colección de Enigmas es que cada enigma esta realizado únicamente con tres colores: Un color vivo (que es el que cambia en cada enigma) + color negro + un pequeño toque de color rojo que es el que le aporta el contrapunto y el acento cromático a cada doble página”, nos cuenta Víctor Escandell.

¿Qué hay de diferente respecto a otros trabajos? “Todo. Para mi cada proyecto es un mundo aparte y aunque hay un hilo conductor que soy yo mismo, intento abstraerme. Me gusta que el proyecto me dirija, por eso no soy un ilustrador al uso que trabaja con un único estilo, eso no se hacerlo, me aburre, no es para mi. En el trabajo, mi principal motor es el reto personal, y eso, como casi todo en la vida, tiene cosas positivas y cosas negativas”.
¿Con qué técnicas trabajaste? “Lápiz para el dibujo, y ordenador (Photoshop) para color y acabados”.
Háblanos un poco del proceso de elaboración de este libro. “En este caso, mi proceso de trabajo es el siguiente -nos cuenta Víctor Escandell-: Primero Rebeka, que es la diseñadora de la cole, maqueta el texto. Segundo,sobre esa maqueta ya impresa en papel, ilustro a lápiz todas las viñetas sabiendo ya el espacio real que tengo para cada dibujo. Tercero, escaneo los dibujos y los redibujo y coloreo con Photoshop. Aunque no lo parezca a simple vista, el estilo que utilizo para los libros de enigmas es muy arduo, dedico mucho tiempo a los acabados y suelo rehacer y repetir los dibujos varias veces, ya que no siempre se acierta a la primera con la combinación de los tres colores”.

¿Qué dirías que has aprendido con este proyecto? “¡He aprendido un montón! Casi todos los fenómenos científicos que Ana ha desarrollado en el libro los desconocía. He sido siempre muy malo en ciencias, soy de letras, o sea, que estoy muy contento con el aprendizaje; eso más que me llevo”.
¿En qué estás trabajando ahora? “Estoy trabajando en varios proyectos a la vez. Por un lado, acabo de terminar un doble-libro muy chulo para Zahorí Books. Ahora mismo estoy con la edición de un libro de un filósofo consagrado del siglo XIX donde participo con ilustraciones de opinión, más conceptuales. En breve saldrá al mercado un libro donde reflexiono sobre el concepto de “la patria” y con esa misma editorial, otro libro facsímil inclasificable que explica la increíble historia vital que experimentó una maqueta desde su creación en 2006 hasta convertirse en libro editado en 2021. A parte tengo entre manos un proyecto personal en el cual llevo varios años trabajando y que espero acabar también durante este 2021. Y para finales de año, nos sumergiremos otra vez todo el equipo en un nuevo álbum de “Enigmas” que saldrá a la venta, si todo va bien, a mediados de 2022”.
Arte Urbano
Wedo Goás: «Intento que mis trabajos hagan reflexionar al viandante»
El mural As Mouras, del artista gallego Wedo Goás, creado en el marco del Perla Mural Fest 2025 de Fene, ha recibido el premio a mejor mural del mundo 2025 en la categoría Expert Spotlight por la plataforma internacional Street Art Cities. Hace unos días preparábamos una pequeña entrevista con él sobre su trabajo como muralista, partiendo de uno de sus trabajos. Este es el resultado.

¿Cómo surge la idea de ‘Don’t be afraid of wasting time’? “Esta idea me rondaba desde hace tiempo, casi desde mi llegada a Barcelona ya hace 13 años. Las grandes ciudades tienden a devorar el tiempo de las personas, a hacer que nos centremos en la productividad, el trabajo y el consumo, dejando apenas tiempo para poder tomar conciencia de nosotros mismos, nuestros intereses o nuestros verdaderos deseos”.
¿Qué has querido reflejar en este mural? “En este mural quiero generar un reflexión sobre cómo afrontamos nuestro día a día en esta sociedad de consumo. Creo profundamente en la necesidad de aburrirse, de no tener miedo a dejar que los minutos pasen sin un propósito concreto. Estos momentos son los que de verdad podemos utilizar para poner en marcha nuestra mente y cuestionarnos nuestro entorno, nuestra vida, divagar y dejar volar la imaginación. Una sociedad que termina con esto es una sociedad que ha terminado con la autodeterminación, la creatividad y el amor propio. Pero esta es mi opinión claro”, afirma Wedo Goás.

Me gustaría que me hablaras de tus procesos de trabajo. No sé si sueles trabajar con algún boceto previo… “Normalmente mi proceso creativo comienza como un bombardeo de ideas, los conceptos y las imágenes van tomando forma en mi mente a medida que me acerco al tema que me gustaría tratar y dónde lo voy a tratar. Una vez tengo la idea que quiero trabajar compongo la imagen mediante fotografías. Cada mural requiere de un proceso distinto para llevar la idea de la mente al muro”.
¿Con que técnicas trabajas habitualmente? Y ¿materiales? “Mis murales los trabajo completamente con pintura plástica, la clásica pintura de fachadas, y con brochas y rodillos -continúa Wedo Goás-. Me gusta afrontar el mural de la misma forma que se afronta un lienzo, con mi paleta de colores y mis pinceles. Solo cambia el tamaño del soporte y las brochas”.

¿Hay algo nuevo en este sentido en ‘Don’t be afraid of wasting time’ respecto a otros trabajos? “Creo que en todos los trabajos siempre se añade algo nuevo ya sea de forma consciente o no. En este caso opté por mucha luz, una imagen a cielo abierto en un día soleado y despejado, a la mujer le da el viento en la cara y está en una azotea, sobre el bullicio de la ciudad. Son las sensaciones que yo evoco a ese momento de reflexión y de no hacer nada. Como curiosidad te diré que en un primer momento la mujer estaba sentada encima de una cámara de vigilancia, que quedaba situada entre sus piernas en la parte baja de la composición. Pero el ayuntamiento me invitó a quitar ese elemento. Elemento que en mi opinión reforzaba la narrativa del mural y ponía énfasis en una sociedad en continua exposición”.

¿Qué dirías que es lo más difícil a la hora de enfrentarse a una fachada en blanco? “En mi caso lo más difícil siempre es el momento de dar color a la imagen, cambiamos constantemente de marca de pintura dependiendo de donde pintes y siempre se comportan de formas distintas -asegura Wedo Goás-. La pintura plástica al secar tiene la característica de que el tono varía mucho de húmedo a seco, por lo que controlar este cambio y hacerte con el control del color suele ser una batalla compleja cuando la pintura no está de tu parte”.
¿Y lo más satisfactorio? “Lo más satisfactorio es cuando hay pocos contratiempos y puedes invertir ese tiempo que has ganado en dar más detalle y más calidad a la obra. También, claramente, el momento final cuando el mural ya está terminado y todo ha ido bien, la gente está contenta con el trabajo y te sientes orgulloso de la obra”.

¿Qué importancia tiene la colaboración con otras personas en la realización de trabajos de esta envergadura? “Creo que la colaboración siempre es enriquecedora, se aprende mucho de otros artistas, su forma de afrontar el trabajo, su técnica y su visión. En este trabajo en concreto no tiene una envergadura muy compleja, pero en trabajos de edificios de 14 plantas o similares, creo que la colaboración es esencial, ya que este es un trabajo que desgasta mucho tanto física como mentalmente, y siempre es más fácil remar cuando no estás solo”, nos cuenta Wedo Goás.
¿Qué dirías que caracteriza tus trabajos en la calle? “Es complicada esta pregunta, me cuesta ver mucho qué es lo que me caracteriza. Intento que mis trabajos tengan un mensaje que hagan reflexionar al viandante, o que devuelvan trozos de la cultura que quizás se están perdiendo. Me gustan mucho la pintura clásica, el barroco y creo que eso también se hace notar en mi obra”.
¿En qué trabajas ahora? ¿Algún proyecto nuevo? “Actualmente estoy en un proyecto que estoy disfrutando muchísimo. Se trata de una nueva línea de cuadros, en los que realizo maquetas de edificios representativos, con un alto realismo y detalle para luego intervenirlos con pinturas al oleo que simulan murales. Así pretendo unir mis pasiones, escapando del formato clásico de cuadro y generando estos objetos tridimensionales llenos de materiales y detalles que capturan la calle para llevarla a los interiores”.


Álbum Ilustrado
Raquel Catalina ilustra las múltiples lecturas de ‘Grande y pequeña’
‘Grande y pequeña’ es una historia conmovedora de múltiples lecturas que aborda el paso del tiempo, la memoria, la naturaleza, el arte y la inspiración. Nos acerca a la vida, desde la infancia a la vejez, de una mujer curiosa y creadora, libre y empoderada, sensible y auténtica; un apasionante recorrido desde su casa natal en el bosque hasta la ciudad, y de vuelta a sus orígenes. El arte -siempre inspirado en la naturaleza- ha marcado su trayectoria y también da aliento a un hombre desamparado que se instala en su casa cuando la protagonista ha menguado tanto que hasta el vecindario se ha olvidado de su existencia.
La obra distinguida con el XVIII Premio Internacional Compostela para Álbumes Ilustrados destaca por su calado poético y emotivo, su poder evocador y su carácter poliédrico: la vida, la memoria como sanación, el paso del tiempo, la soledad elegida, la naturaleza, el hogar, la resiliencia… Siguiendo un hilo cronológico y con un tono descriptivo, el texto de Arianna Squilloni aborda también el día a día de las personas mayores; una propuesta literaria que, de forma audaz, introduce silencios narrativos donde -en ausencia de palabras- se potencia el relato visual. Las ilustraciones de Raquel Catalina nos envuelven en una atmósfera cambiante que va desde la calidez de los escenarios domésticos a la frescura de los espacios abiertos. Con ésta última hemos charlado un poquito más sobre este maravilloso libro que edita Kalandraka.

Lo primero, cuéntanos cómo nace este proyecto. “Arianna Squilloni y yo ya habíamos trabajado juntas en ‘Diario desayuno’, para su editorial A buen paso. Me ofreció ilustrar un cuento suyo. Podría haberle dicho que sí sin siquiera leerlo, porque me encanta su trabajo, su manera de contar y su mirada sobre las cosas. Me encontré con una historia llena de significados profundos y que me tocaba en lo personal. Recuerdo de forma muy nítida pensar que tenía un tesoro entre las manos, pensar “¡qué suerte!”. La idea en principio era presentarlo al Premio Internacional Compostela y luego ya veríamos”, nos cuenta Raquel Catalina.
¿Qué encontrarán los lectores en las páginas de este libro? “Un relato sobre el paso del tiempo, sobre plenitudes, renuncias, sobre búsquedas y encuentros fortuitos…”.
¿Qué te pareció la historia de Arianna la primera vez que la leíste? “Como ya te decía, me enamoró. Las historias como ésta, que recurren a imágenes más simbólicas, tienen el poder de hablarnos de cosas profundas y muy universales”.

¿Cómo fue el trabajo con ella? “Yo con Arianna me siento muy a gusto trabajando, con mucha libertad para proponer ideas que a veces cuajan y otras no -confiesa Raquel Catalina-. Pero es muy delicada con el trabajo del otro. Fuimos poco a poco ajustando dibujo y texto y ese proceso siempre es bonito”.
¿Cómo fue el trabajo previo al libro? Me refiero a esa fase de investigación, de documentación, de pruebas, no sé si de dibujos en algún cuaderno… “Mi búsqueda inicial fue en torno al personaje y cómo construirlo. Su físico, su ropa, los objetos que la iban a rodear, la casita del bosque… Siempre me hago un archivo lleno de fotos muy variadas y que selecciono de manera bastante intuitiva, poco racional. Son muy útiles para el proceso. Empiezo a dibujar sobre esa base, pero luego los dibujos siempre van creciendo solos”, asegura Raquel Catalina.

¿Qué dirías que tienen de característico tus ilustraciones para este libro? La última vez que hablamos fue sobre tu trabajo en ‘Ingrávida’, ¿qué hay de nuevo o diferente con respecto a otros trabajos? “Ha habido una especie de coyuntura feliz para mí con esta historia. Me parecía que lo que más me apetecía hacer en ese momento en cuanto a técnicas, colores, le quedaba bien a la historia. Así que ha sido un proceso que he disfrutado mucho a pesar de que hubo que hacerlo en un plazo bastante ajustado de tiempo”.
¿Con qué técnicas trabajaste? “Usé gouache, lápiz y lápices de color”.

Si hablamos del color, al pasar las páginas el amarillo se nos hace muy presente… “En general no me gusta trabajar sobre papel blanco y, si es posible, lo suelo llevar hacia tonos cálidos. Pero en este caso el color del fondo tiene una función que es resaltar el pelo blanco del personaje de Natalia y ayudar a encontrarla cuando va encogiendo”, afirma Raquel Catalina.
Danos algunas pinceladas sobre el proceso de realización de este libro. “La parte que me llevó más tiempo fue encontrar el personaje de Natalia. Empieza siendo adolescente hasta cumplir los noventa años. Es difícil conectar todas estas etapas, necesitaba crear algún tipo de hilo conductor y acabé construyéndolo en gran parte a través de su pelo. Si te fijas hay toda una historia en torno a él que conecta con la narración. También quería que fuese un personaje con personalidad y encanto y creo que lo he conseguido porque ahora la gente ve “Natalias” por la calle y me lo cuenta. ¡Eso me encanta!”

¿En qué trabajas ahora? ¿Algún proyecto nuevo? “Sí, voy justo a comenzar otro libro para Kalandraka que tiene como protagonistas a una niña y sus dos abuelas. Y otro con A fin de cuentos que me apetece muchísimo y será mi primer libro de no ficción”.
Álbum Ilustrado
Mercè Galí nos cuenta lo que hay detrás de ‘Un artista es…’
¿Qué es un artista? ¿Qué inspira su creatividad? Quizá no haya una sola respuesta, pero lo cierto es que todos y todas compartimos la capacidad de imaginar, de emocionarnos y ¡de crear cosas extraordinarias! ‘Un artista es…’ es un pequeño manifiesto que pretende desmitificar las ideas preconcebidas sobre el arte, y nos hace sentir más cercanos a la figura del artista y a su manera de ver el mundo mediante la imaginación y la libertad creativa… Un álbum de Marta Ardite y Mercè Galí que edita Juventud. Con Mercè charlamos un poquito más sobre su trabajo en este libro.

¿Cómo nace este proyecto? «El proyecto nace a partir de la propuesta de Elodie, de la editorial Juventud. Ella y Marta pensaron que podía encajar conmigo y me enviaron el texto. Desde el inicio me dieron libertad para desarrollar el proyecto y darle una vuelta personal, tanto a nivel visual como narrativo».
¿Qué encontrarán los lectores en sus páginas? «Encontrarán un álbum que invita a lecturas abiertas y a generar debate entre lectores de distintas edades. El libro aborda un tema que ha sido tratado muchas veces, pero desde una mirada muy vinculada al mundo del arte y a las personas que trabajamos en disciplinas creativas. Comparto muchas de las características que Marta describe en el texto y quise expresarlas desde el juego, la experimentación y una mirada muy personal», nos cuenta Mercè Galí.

«La relación entre texto e imagen es fundamental: uno no funciona sin el otro. En cada doble página el lector conecta lo que lee con lo que ve. El libro comienza con un diálogo entre Pau y su hermana Greta, a partir de la pregunta ¿qué es un artista?, y Pau va enumerando distintas características que siente que definen a un artista. Cada definición se traduce visualmente de una forma distinta. En algunas páginas se habla de inventar mundos, con guiños a artistas como Joan Miró; en otras, el collage, la fotografía o la poesía visual ayudan a ampliar el significado del texto. La idea es que cada lector complete la lectura desde su propia experiencia».

«En una de las dobles páginas aparece una fotografía integrada en la ilustración de mi hermano y mía cuando éramos pequeños, con las rodillas bien sucias. Me vino esta foto a la cabeza cuando leí este enunciado. En este caso encajaba perfectamente con el texto que habla de experimentar, ensuciarse y explorar nuevos caminos… Joan es escenógrafo y ambos hemos seguido caminos relacionados con el arte. Me gusta hacer este tipo de guiños cuando tienen sentido dentro del libro», afirma Mercè Galí.

¿Qué dirías que caracteriza las ilustraciones de este libro? «Cada doble página es como una pequeña sorpresa. Cuando empiezas el libro ya sabes que no se repiten las técnicas y esperas algo nuevo en la siguiente. Las imágenes se inspiran directamente en las definiciones del texto. He trabajado mezclando collage, fotografía, tinta china, acuarela, frottage, lápiz de color, estarcido, técnicas digitales y gyotaku, buscando siempre coherencia con lo que se está contando».
¿Con qué técnicas te sientes más cómoda? «Me gusta experimentar y mezclar materiales, pero siempre intento mantener un equilibrio entre trazo, mancha y color -continúa Mercè Galí-. Me interesa especialmente el trazo manual y dejar espacio al azar y a lo imperfecto, aunque después sea yo quien decide qué permanece en la imagen».

¿En qué trabajas ahora? ¿Algún proyecto nuevo? «Este verano terminé el álbum “Niño Tejuela” (Pehuén) y después trabajé en dos libritos de canciones tradicionales para Combel: Si fa sol de cantarelles y Mi sol si de cantinelas. Por último ilustré “Rondas para susurrar” para Muñeca de Trapo (Chile), un proyecto muy lindo escrito por Eugenia Roman. Ahora estoy con “Crecer” para Amanuta. un libro informativo que sigue la línea de “Nacer” con texto de Eugenia Perrella».


-
Álbum Ilustrado3 semanas agoMaría Rico nos desgrana ‘Versos a la luz de la luna’
-
Cómic1 mes agoÁlex de la Fuente nos presenta a ‘Pinito del Oro’
-
Álbum Ilustrado1 mes agoCatarina Sobral sobre la creación de ‘Mi abuelo’
-
Cómic1 mes agoGrant Snider y su trabajo en ‘Poesía en Cómic’
-
Álbum Ilustrado1 mes agoMario Jodra y su visión de ‘Canción de Navidad’
-
Cómic1 mes agoSara Colaone ilustra la ‘Historia del arte en femenino’
-
Álbum Ilustrado4 semanas agoRosita Uricchio ilustra respuestas sobre ‘El ojo’
-
Arte Urbano3 semanas agoMillo: «Me encanta pintar y, una vez en la plataforma, me siento como pez en el agua»

