Cómic
Barbara Yelin y el color de los recuerdos de ‘Emmie Arbel’
Nacida en La Haya en 1937, Emmie Arbel y su familia judía fueron deportados por los nazis en 1942. De niña, sobrevivió a los campos de concentración de Ravensbrück y Bergen-Belsen. Cuando terminó la guerra, tenía ocho años. Sus padres y abuelos fueron asesinados en el Holocausto. Emmie y sus hermanos fueron adoptados por una familia de acogida y vivieron en Holanda. Pero su estancia allí también resultó ser un nuevo calvario para la traumatizada niña. En 1949, la familia emigró a Israel. En el kibutz, Emmie se sentía aislada y que no pertenecía a ningún lugar. Hasta que, de joven, tomó las riendas de su vida.
Emmie Arbel viaja repetidamente a Alemania para dar charlas como superviviente del Holocausto. Su infancia y juventud se caracterizaron por la violencia, los abusos, el silencio y la soledad. Pero también recuerda una vida llena de rebeldía, autoafirmación y humor. Basándose en encuentros personales y numerosas conversaciones en profundidad con Emmie Arbel, Barbara Yelin ha creado unas memorias perturbadoras que edita Garbuix Books y que son también una reflexión sobre la propia memoria. Con Barbara Yelin hemos hablado sobre su trabajo en esta novela gráfica.

¿Cómo nació este proyecto? “En 2019, Charlotte Schallie, profesora de Derechos Humanos y Estudios del Holocausto en la Universidad de Victoria, Canadá, se puso en contacto conmigo. Es la directora del proyecto internacional visualnarratives.org. Este extraordinario proyecto trabaja con supervivientes en diálogo con artistas de novelas gráficas y en colaboración con investigadores y científicos, y ha crecido en los últimos cinco años. En aquel entonces, estaba en plena gestación”.
“Emmie Arbel tiene 87 años y es una niña superviviente de dos campos de concentración durante el Holocausto -continúa Barbara Yelin-. La conocí en el verano de 2019 en el Memorial de Ravensbrück, donde suele visitarnos para hablar de sus recuerdos. Esa fue nuestra primera conversación, a la que siguieron muchas más, reuniéndonos en Alemania, Israel, Países Bajos y muchas veces por videollamada. Emmie me contó su vida y, basándome en sus recuerdos, creé una novela gráfica. Por supuesto, entonces no sabíamos que nos llevaría más de tres años terminar este libro”.

¿Qué encontramos en este libro? “El libro narra los recuerdos de Emmie del Holocausto. Estuvo a punto de morir varias veces en los campos de concentración. Tras la liberación, tenía 8 años, estaba gravemente enferma y era huérfana, suspadres y abuelos habían sido asesinados por los nazis. El libro también narra su vida después de la guerra, como «persona desplazada», un período marcado por el abuso y el aislamiento, hasta que la joven pudo tomar las riendas de su vida. El libro es también una reflexión sobre el proceso de recordar y sobre una mujer que aúna la voluntad de vivir con un pasado traumático, la voluntad de honestidad y un humor mordaz, todo ello combinado en su personalidad”.
¿Cómo fue el proceso de investigación y documentación para este libro? “El mayor regalo para mí fue la generosidad de Emmie al dedicarme tanto de su tiempo y su confianza. Solo así se pudo crear el libro. Fue un proceso abierto con resultados abiertos. Este libro implicó una compleja labor de investigación histórica. Colaboré con historiadores, expertos de archivos, memoriales y museos, socios del proyecto canadiense -asegura Barbara Yelin-. Fue una forma de trabajar excepcional: conectar arte y ciencia, buscando juntos una forma de narrar el pasado con la mayor precisión histórica y, al mismo tiempo, una traducción libre y artística a imágenes por mi parte, la artista. Queríamos encontrar maneras de narrar recuerdos difíciles, de reproducir en otros medios: recuerdos y situaciones del pasado para los que no hay palabras, narrados desde la perspectiva de los perseguidos. Encontrar imágenes para mostrar los vacíos de los recuerdos, causados por el trauma. Confrontar al lector con las interrelaciones directas entre los recuerdos de Emmie y su presente”.

“Trabajar con la investigación y el dibujo implica una combinación permanente de ambos, porque cada dibujo visibiliza las preguntas que aún no se conocen y cada investigación posterior genera cambios en los dibujos. Es un proceso multifacético y sumamente interesante. Para mí, dibujar siempre implica investigar: abordar más preguntas, acercarse a biografías, personas, detalles, la historia, situaciones. Es una forma constante de aprender y sentir”, afirma Barbara Yelin.
¿Qué nos puedes contar sobre tus encuentros y entrevistas con Emmie? “Tuvimos muchas conversaciones a lo largo de los años, las cuales grabé y después pude empezar a encontrar imágenes basadas en ellas. Incluí muchas frases originales de Emmie en el libro. Su forma de hablar es directa, siempre se toma tiempo para pensar, y sentí que su forma de hablarme era muy especial. Las conversaciones podían fluir en cualquier dirección, sin orden cronológico ni temático, así que obtuve muchísimas piezas del «rompecabezas de la memoria». A partir de ahí, creé la novela gráfica, sin intentar ordenarlas, sino captar la esencia de estas conversaciones tan memorables. También es importante que Emmie siempre dialogara sobre los resultados que le mostraba. Podía reaccionar ante los dibujos y decirme si eran precisos. Y podía limitar y decidir qué quería mostrar de su vida privada. La historia no evolucionó «sobre ella», sino «en diálogo con ella».
¿Qué has aprendido de ella en esos encuentros? “Que en una vida como esta, «sobrevivir» no se limita al pasado. «Pero vivo» no se limita a la liberación. Se trata de una larga carga. Esta no es la historia de un héroe; es real y compleja. Al mismo tiempo, pude conocer a una persona con una vida universal, que realizó un trabajo y un esfuerzo inimaginables para reflejar el trauma, para encontrar una manera de hablar de él, sin aislarse, sino para dialogar con los demás y con el deseo general de paz. La voz de Emmie es tan urgente en una época en la que el racismo, el fascismo y el antisemitismo aumentan en Alemania, Europa y el mundo”, nos cuenta Barbara Yelin.

Cuéntanos algo sobre las ilustraciones. “Trabajo con técnicas analógicas, acuarelas, lápices de colores, lápices y gouache. Se trata de un proceso que puede modificarse una y otra vez, siguiendo el proceso de reflexión e investigación. También sobre la búsqueda de colores para las diferentes épocas y lugares de su vida. No me interesan los dibujos fotorrealistas ni las líneas blancas y negras. Para mí, dibujar es un proceso muy libre que debe abrir un espacio de libertad al lector”.
¿En qué estás trabajando ahora? ¿Algún proyecto nuevo? “Desarrollar y dibujar una novela gráfica requiere mucho tiempo y dedicación. A partir de septiembre de este año, me quedaré en Roma, Italia, durante un año, en Villa Massimo, y trabajaré allí en un nuevo libro. Tengo muchísimas ganas de hacerlo”.
Cómic
Zainab Fasiki y el feminismo y la denuncia de sus cómics
Hace tiempo coincidimos con la ilustradora marroquí Zainab Fasiki y conocimos su trabajo. Tuvimos la suerte de poder charlar con ella. Hablamos de algunos de sus trabajos. De su participación en ‘Los nadie’, o de sus trabajos ‘Vergüenza’ o ‘Madame Haram’. En las siguientes líneas conocemos un poquito más sobre su trabajo.
“Los Nadie es uno de mis proyectos que trata, no solo el feminismo, no solo la cuestión sobre género e igualdad, sino también el racismo, todos los crímenes que suceden en las fronteras, y lo que ocurrió en Melilla en 2022. Fue un tema tabú también, y yo dibujo sobre tabús, sobre temas relacionados con la vergüenza, y fue una vergüenza que en 2022 muchos emigrantes murieron en el momento de cruzar la frontera. Después fueron solo números, es por eso el título de Los Nadie”.

“Es un cómic que trata cinco historias de cinco personas. En mi caso hablaba de un emigrante de Sudán. También en mis otros cómics siempre abordo historias reales, a mí no me gusta hacer ficción. Tenemos muchos problemas en la realidad que vivimos, y tengo que ilustrarlos. Entonces Los Nadie son cinco historias con el objetivo de dar un valor, y presentar la vida de los inmigrantes”, nos cuenta Zainab Fasiki.
¿Cómo fue el trabajo de documentación o de investigación para hacer ese cómic? “La verdad, todo ese trabajo fue de Sergio, el periodista que firma estas historias en el libro. Quiero agradecerle su labor, porque sin él no podríamos tener ese cómic en nuestras manos, y por supuesto a las otras artistas que hacen las ilustraciones. Para mí fue un honor poder participar. El público va a encontrar un estilo muy diferente en cada historia, porque cada artista tiene su universo, sus colores, y esa diversidad da valor a este cómic”.

Lo acabas de decir, cada uno tiene su universo, su estilo, ¿tú qué dirías que caracteriza tu trabajo como ilustradora, como dibujante? “Pues mi universo de colores fue siempre azul, rojo, colores llamativos. También me inspira mucho la religión hinduista, porque es la religión que tiene a mujeres como diosas, y eso para mí fue muy importante, porque siempre en mi cultura, en el norte de África, usamos el género masculino para el dios. Cuando era adolescente, cuando tenía 15 años, para mí fue una gran influencia -continúa Zainab Fasiki-. Las mujeres diosas en hinduismo tienen ese color azul de su piel, y yo lo uso también, el color azul en el piel de mis personajes. Esas mujeres fueron víctimas que después se transforman en diosas. Mis personajes tienen la piel azul, tienen esa historia, pero a mí no me gusta estar solo en eseterreno de victimización, así que se une también el poder, el ser diosa”.

¿Ves al cómic como herramienta de reivindicación y de denuncia social? “Por supuesto, para mí fue una herramienta de lucha por mis derechos, porque fue una terapia, fue una herramienta para escapar de la triste realidad de mi entorno. Crecí en la medina de Fez, y fui una chica que quería viajar, que quería siempre caminar por la noche, pero todo eso era muy complicado de hacer, por el entorno peligroso en el calle, en la noche… Entonces estar en mi habitación, con mi tableta, ydibujar, era el único momento seguro en mi vida”.
“Los dibujos en las redes sociales fueron también mi idioma, fueron mi manera de expresarme. Después de eso también tuve amenazas de muerte -confiesa Zainab Fasiki-. Es como que las mujeres nunca están en un entorno seguro, ya seanlas redes sociales o en su propia casa, porque la casa es también un ambiente peligroso para muchas mujeres, por la violencia doméstica”.

“Tanto Los Nadie, como Madame Haram, Vergüenza… Todos son libros, son cómics políticos, y a mí me encanta cuando jóvenes que leen manga todo el tiempo, pueden comprar esto también, ese tipo de cómics. Hago talleres cada semana en la universidad, mi público quiero que sean los jóvenes, porque son la esperanza para el futuro. Estos temas pueden seraburridos para ellos, en esos casos añado el dibujo, lo he hecho con jóvenes en Marruecos y funciona bien. Cuando lo hago, los jóvenes cuando ven mis dibujos, es muy bonito, tiene algo de energía positiva, pero estamos hablando sobre política”, asegura Zainab Fasiki.

¿Qué nos puedes avanzar contar de lo que se van a encontrar los lectores en las páginas de Madame Haram? “Es mi último cómic. Aborda el matrimonio de chicas menores en las aldeas de Marruecos. Surgió en una aldea cerca de Marrakech, después del terremoto. Estuve con una asociación de chicas menores, para hacer talleres de dibujo, pero después de cada taller, la mayoría de las chicas me contaban que estaban en una situación de matrimonio forzado por sus padres. Hablo sobre chicas que tienen 15 años, 12 años, entonces, cuando terminé mis talleres, después de 3 meses, tuve un trauma. Pero también creía que eso debía ser un cómic, para mí fue una obligación hacerlo, publicarlo. Y volví a la aldea, desde donde las chicas siempre me escriben, y son muy, muy, muy felices, porque, por fin, se ha tratado este tema que es un tabú en los medios en Marruecos. Es una cosa que ataca a la imagen del país, pero para mí, lo que es importante es la vida de esas chicas, no la imagen”.

Cómic
Lui Mort y Mariana Ruiz Johnson nos llevan a una ‘Isla’
‘Isla’ es un cómic mudo escrito y dibujado por Mariana Ruiz Johnson y Lui Mort que inaugura la sección de cómic de Savanna Books. En ‘Isla’, a través de los ojos de su protagonista, viviremos una aventura que puede ser, también, un hermoso sueño donde fantasía y realidad se funden. Con Mariana y con Lui hemos charlado un poquito más sobre su trabajo en este libro.

Lo primero, cuéntanos cómo nace este proyecto. Lui Mort: “El proyecto nació allá por el 2018 de encuentros virtuales que tuvimos con Mariana e intercambios de dibujos que nos llevaron a pensar que podíamos crear una historia juntos”.
¿Qué encontrarán los lectores en las páginas de este libro? “El libro es una invitación a primeros lectores que intenta abrir un camino hacia la imaginación y una exploración hacia nuevos horizontes simbólicos”.

¿Por qué el formato cómic y por qué un libro sin palabras? Mariana Ruiz Johnson: “Creo que los niños se sienten muy cómodos leyendo viñetas, el cómic es un lenguaje que -si está bien trabajado- puede acercar a muchas infancias al interés por la lectura. Llevo mucho tiempo explorando el cómic para las infancias y cada vez incorporo más la viñeta como recurso a los álbumes ilustrados que escribo”.
“No recuerdo haber sentido la necesidad de incorporar palabras en Isla, y eso ha sido muy estimulante para los lectores argentinos (¡ojalá suceda en España!), ya que los personajes han sido nombrados de infinitas maneras, se le han inventado voces y palabras y la narración se sostiene por sí misma. Hay libros maravillosos de cómic silente y me gustaría nombrar a la editorial Mamut, que lleva mucho tiempo haciendo cómics de este tipo y que nos sirvió de inspiración a la hora de pensar en Isla”.

¿Como ha sido trabajar juntos en este proyecto? Lui Mort: “El trabajo fluyó sin interrupciones. Ambos nos sentimos muy cómodos y nos complementamos perfectamente, ya que Mariana tenía mucho camino recorrido y aportó la estructura y el tono y yo por mi parte aporté la espontaneidad y el juego dentro de la historia”.
Mariana: “Fue muy loco porque no nos conocíamos personalmente, pero entablamos una amistad virtual, porque ambos somos muy melómanos y lectores. Comenzamos a hacer breves intercambios a modo de cadáver exquisito, él me mandaba una viñeta, yo la continuaba y así. Era tan divertido y fácil que decidimos comenzar un libro. Él se enfocó en el personaje principal y yo hacía los entornos y el color. Cuando tuvimos algunas páginas, Musaraña Libros, una pequeña editorial argentina, se interesó y se involucró en el proceso. Ahí empezamos a ajustar el guión y a orientar el trabajo hacia una novela gráfica silente para pequeños lectores”.

“Trabajar a cuatro manos fue un placer -continúa Mariana Ruiz Johnson-. Nunca lo había hecho con otro ilustrador (y nunca volví a hacerlo). Pero creo que fue una gran experiencia, porque él es un dibujante brillante, sensible y creativo, y yo sumé mi experiencia editorial y narrativa. Hicimos un gran equipo y nos conocimos en persona cuando se editó. Todo fue muy fluido, creativo y feliz.

Por ejemplo, la tapa de Isla fue una idea de él. A mí no se me hubiese ocurrido nunca esa imagen retórica. Yo sumé el color y el diseño, pero siento que haber conversado con su manera de pensar hizo que el libro fuera tan especial. Ahora nos alegra mucho que Isla llegue a España de la mano de Savanna Books.

¿Cómo fue el trabajo previo al libro? Me refiero a esa fase de investigación, de documentación, de pruebas, no sé si de dibujos en algún cuaderno… “Hablamos sobre nuestros libros favoritos e intentamos imaginar personajes que no tuvieran referencias directas anteriores -nos cuenta Lui Mort-. Los mismos surgieron espontáneamente mientras intercambiábamos ideas sobre donde trancurriría la historia y quién sería la protagonista”.
¿Qué dirías que tienen de característico las ilustraciones para este libro? ¿Qué hay de nuevo o diferente con respecto a otros trabajos? “Aún hoy, luego de haber trabajado mi estilo, sigo encontrando gestos de espontaneidad infantil en los trazos y cierto aire anárquico que me hace muy feliz y que conecta inmediatamente con los niños, a quienes está dirigido el libro principalmente”.

¿Con qué técnicas trabajaste? “Las líneas las trabajé con estilógrafos sobre papel y el color lo trabajó Mariana en digital”.
Danos algunas pinceladas sobre el proceso de realización de este libro. “El proceso fue fluido y continuo. A medida que definíamos los paisajes y personajes intercambiábamos bocetos y los cerrábamos con muy poco retrabajo. Fue un proceso inolvidable y mágico”, asegura Lui Mort.

¿En qué trabajas ahora? ¿Algún proyecto nuevo? “Actualmente me encuentro trabajando en mi segundo libro personal que saldrá en septiembre por la editorial La Granja y en un libro álbum para una editorial francesa”.
Cómic
Giovanni Rigano ilustra ‘Weekly’, el primer spin-off de Blacksad
Dustin es un adolescente holgazán acostumbrado a deambular por las calles de Nueva York. Bajo la presión de su inefable abuela, tratará de ganarse la vida con los oficios más pintorescos: fotógrafo para la policía, soplón o incluso empleado de pompas fúnebres… Hasta que descubra su verdadera vocación: reportero… ¡Un oficio que le llevará a ser conocido un día con el nombre de ‘Weekly’!
Desde las páginas de Blacksad, la obra maestra de Juan Díaz Canales y Juanjo Guarnido, llega este spin-off con guión del cocreador de la serie original e ilustrado por el artista italiano Giovanni Rigano.

Primero, cuéntanos cómo nació este proyecto. “Nació del deseo de Canales y Guarnido de expandir el universo de Blacksad, dando a algunos personajes secundarios de la serie principal la oportunidad de contar sus propias historias”.
¿Cuál es la idea detrás de este spin-off de un cómic como Blacksad? “Se trata de apropiarse de los códigos estéticos y narrativos del mundo de Blacksad y hacerlos nuestros, para que el resultado sea respetuoso tanto con la serie original como con mi trayectoria profesional”, afirma Giovanni Rigano.

¿Qué encontrarán los lectores en las páginas de este cómic? “Una historia policíaca con elementos de crítica social, en este caso el Código del Cómic y el tema de la censura. Es una historia típica de Blacksad, con un toque de humor”.
¿Cómo fue trabajar con Juan Díaz Canales? “Fue increíblemente fácil. No el trabajo en sí, que obviamente fue largo y exigente, sino la relación con los dos autores, que se basó en el respeto y la confianza mutuos desde el principio”, asegura Giovanni Rigano.

¿Cuál fue el trabajo previo al libro? Me refiero a esa fase de investigación, documentación, pruebas, no solo a dibujos en un cuaderno… “Ya tenía mucho material listo: fotos antiguas de Nueva York, fotos de objetos y portadas de cómics antiguos de los años 50. Y, por supuesto, los cómics de Blacksad, que sirvieron de inspiración para coches, edificios, ropa, etc. Uní las piezas, busqué las que faltaban y creé bocetos de personajes, lugares y mapas. Los mapas, sobre todo, me ayudan a situar a los personajes en entornos coherentes, y creo que esto ayuda a sumergir al lector en la historia”.
Háblame un poco del desarrollo del personaje. “Weekly es un personaje que ya conocía y me encantaba. Mi primer contacto con el cómic fue en el Festival de Angulema hace 25 años, y Blacksad fue una de mis primeras adquisiciones -nos cuenta Giovanni Rigano-. Así que dibujarlo fue algo natural, también por su lado humorístico, que conecta tan bien con mis sentimientos. Canales me indicaba qué animales representaban los demás personajes y yo los dibujaba a partir de ahí”.


¿Qué características dirías que tienen tus ilustraciones para este libro? ¿Qué hay de nuevo o diferente en otras obras? “Fue la primera novela policíaca en la que trabajé, y fue un gran reto dominar los códigos del género. A lo largo de mi carrera, siempre he intentado que cada serie sea única. No creo que el estilo sea idéntico a la estética, por eso me gusta adaptar el diseño gráfico a la historia. En este caso, el mayor reto fue encontrar la paleta de colores adecuada. La de Blacksad suele ser oscura, y la representación en papel puede ser delicada. Los consejos de Guarnido y varias pruebas fueron vitales en este sentido”.

¿Qué técnicas utilizaste? “Digitalmente. No hay ni un solo dibujo original de este libro”.
Cuéntanos algo más sobre el proceso de creación de este libro. “El trabajo se divide en tres pasos: maquetación, tinta y color. Compartí cada uno de estos pasos con los autores para que me asesoraran durante el proceso. Además de los diseños, también les envié bocetos de nuevos entornos y personajes. En cuanto al color, cada vez que terminaba diez páginas, revisaba y ajustaba las diez anteriores para que el resultado fuera armonioso y la narrativa fluyera, incluso en cuanto al color”, afirma Giovanni Rigano.

¿En qué estás trabajando ahora? ¿Algún proyecto nuevo? “Recientemente terminé una novela gráfica titulada War, que se publicará en septiembre de 2026. Es el tercer libro de una serie escrita por Eoin Colfer y Andrew Donkin (Hodder Publishing), en la que abordamos temas importantes de forma no académica. En libros anteriores, hemos explorado la migración y el cambio climático. En esta ocasión, seguiremos a Kat, una joven adolescente, y a su familia mientras intentan sobrevivir a la invasión de un ejército extranjero”.
“También estoy trabajando en el quinto episodio de Tête de Pioche, mi serie ecológica para niños escrita por Frederic Brremaud y publicada por Dargaud, en la que una niña testaruda que habla con los animales vive intrépidas aventuras alrededor del mundo”.
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