Entrevistas
El expresionismo geométrico de Ángel Svoboda
¿Cómo es posible que un águila pueda ver a su presa mientras vuela a más de 100 metros de altura, y después volar en picado a más de 100 Km/h sin perderla de vista ni un segundo? ¿Cómo puede ser que un insecto sea capaz de distinguir más de 50 colores que nosotros no vemos? ¿Por qué las garras de ciertos animales pueden levantar un peso superior a 10 veces el suyo? Para estos y otras mil preguntas alucinantes solo hay una respuesta: la evolución. La evolución es un proceso de mejora constante de todos los sentidos y capacidades de los animales, que de esta forma pueden adaptarse y sobrevivir de forma más eficiente. Por lo tanto, las especies actuales son las mejor diseñadas para vivir sobre la Tierra. Todo lo que poseen, desde la piel hasta la vista, desde los pulmones hasta las plumas, es el resultado de millones de años de evolución. Así nos presenta Mosquito Books este álbum ilustrado, ‘Evolutivos’, ilustrado por Ángel Svoboda, un ilustrador alicantino muy aficionado al cómic y también a la naturaleza, con el que charlamos un poco más sobre este trabajo.

¿Cómo nace este proyecto? Ángel Svoboda: “Cuando Mosquito Books contactó conmigo para que ilustrara “Evolutivos” el libro ya estaba prácticamente escrito. Mosquito es una editorial que cuida mucho la concepción y ejecución de sus libros, mimando hasta el último detalle. Buscan ideas que, no sólo aporten información valiosa, sino que ésta además pueda ser plasmada de manera atractiva y evocadora, mirando con lupa hasta el formato y los papeles escogidos. Es un trabajo que busca la calidad en conjunto, así que te puedes imaginar lo contento que me puse de que quisieran contar conmigo para ilustrar este libro”.
¿Qué encontrarán los lectores en sus páginas? “Encontrarán un compendio de curiosidades sobre la evolución en los animales, plasmadas de modo atractivo y preciosista. Es un libro con vocación de convertirse en objeto de deseo, tanto por su tratamiento estético como por la elección y elaboración de sus contenidos”.
¿Cómo fue el trabajo con Lucas Riera? “Como he comentado antes, el trabajo de escritura estaba prácticamente hecho, pero hemos trabajado codo con codo para que mi trabajo reflejara adecuadamente lo que Lucas pretendía contar -nos cuenta Ángel Svoboda-. Lo cierto es que me ha dado total libertad creativa, lo que me ha permitido explayarme dando rienda suelta a la creatividad para tratar de sorprender con las composiciones. Ambos hemos disfrutado mucho de este camino que hemos recorrido juntos en la elaboración del libro y lo bueno es que eso ya se ha reflejado en los resultados, pues se han vendido los derechos para su publicación en Francia, China, Corea y Reino Unido”.

De todas las cosas que se cuentan en el libro, ¿qué te llamó más la atención o te sorprendió más? “Me ha llamado especialmente la atención el capítulo de la evolución rápida. Es sorprendente lo rápido que es capaz de adaptarse la naturaleza a sus circunstancias para sobrevivir en un corto periodo de tiempo. Siempre piensas en procesos de miles de años y conocer estos casos transcurridos en cortos periodos de tiempo me ha fascinado”.
¿Cómo fue el trabajo de documentación/investigación para ilustrar este libro? “La verdad es que ahora internet facilita mucho las cosas -confiesa Ángel Svoboda-. Encuentras información, fotografías e incluso vídeos con los que es relativamente fácil entender la fisionomía de los animales, cómo se mueven, qué posturas adoptan… Así he podido elegir la pose perfecta que encaja con la precisión de un reloj y se hilvana con el resto de elementos de la ilustración. Para mí la composición es vital para conseguir buenos resultados”.

¿Qué dirías que tienen de característico tus ilustraciones para este libro? “Yo hago uso de la síntesis realizando un trabajo de expresionismo geométrico, buscando composiciones originales y sorprendentes con un uso de paletas de color limitadas, que ayudan a darle fuerza al conjunto. Lo bonito de esto es que el lector ve una ilustración atractiva y, una vez asimilada, puede observar que todo está construido a partir de geometrías, lo que no resta ni un ápice de calidez”.
¿Qué hay de diferente respecto a otros trabajos? “Si te refieres con respecto a otros trabajos que he realizado, en este libro he hecho un profundo trabajo de composición, llevándola hasta los límites de que soy capaz para resultar original e innovador en la medida de lo posible. Con respecto a otros trabajos de otros artistas, no soy ni el primero ni el único que realiza síntesis geométrica. Hay grandes artistas a los que admiro, como Charley Harper, pero yo trato de poner mi sello precisamente con este trabajo de composición que comento”, asegura Ángel Svoboda.
¿Con qué técnicas trabajaste? “Trabajo con vectores, añadiendo detalles de texturas en mapa de bits”.

Háblanos un poco del proceso de elaboración de este libro. “Mi proceso es totalmente digital y Affinity Designer se ha convertido en mi principal herramienta, ya que me permite combinar en la misma aplicación vectores y mapas de bits de manera muy cómoda. Empiezo por bocetar en mi iPad Pro a lápiz (digital) la composición de la escena a partir de un boceto muy tosco donde encajo todos los elementos usando como referencia fotografías de los animales que deben aparecer, incluyendo además simulación de los textos que, en definitiva, también son elementos compositivos que deben integrarse en el conjunto. Después -continúa Ángel Svoboda– refino el boceto depurando el lápiz y buscando la síntesis geométrica que considero más acertada y sorprendente. Una vez finalizado el lápiz paso al iMac para dibujar con vectores a golpe de ratón toda la escena y darle color. Después vuelvo al iPad y aplico los detalles de texturas. Finalmente, de nuevo en el ordenador, coloco debidamente los textos y… ¡voilà! Una vez aprobada la página exporto la imagen sin los textos y hago una pre-maquetación en InDesign donde coloco la imagen y las cajas de texto. Envío estos ficheros a Mosquito y su equipo se encarga de crear el conjunto del libro y retocar, si es necesario, detalles de los textos en el proceso de edición final”.
¿Qué dirías que has aprendido con este proyecto? “A nivel de conocimientos he aprendido muchísimas cosas que desconocía sobre los animales y que me han sorprendido gratamente. Me encanta aprender. Es vital para mi trabajo. Cuanto más cultura tienes, más perspectiva adquieres sobre cualquier tema (y sobre la vida en general), lo que te permite profundizar y sacar más partido, además de enriquecerte como persona. Y a nivel de mi trabajo, me ha permitido asentar mi manera personal de componer y sintetizar en una obra global, creando un conjunto coherente y preciso. Como podrás adivinar soy un enfermo perfeccionista, je je.”

¿En qué estás trabajando ahora? “Acabo de terminar dos ilustraciones para la revista ‘Pantera’ de Savanna Books y me encuentro ultimando los detalles de una edición especial ampliada de mi libro “Damned Writers” con la editorial Bululú, mientras espero que Lucas Riera termine de escribir los textos de un nuevo libro que voy a ilustrar para Mosquito Books y que tengo muchas ganas de comenzar”.
Álbum Ilustrado
Anna Pedron ilustra el poemario ‘Y cien tesoros más’
‘Y cien tesoros más’ contiene quince composiciones repletas de emoción, elegancia y sensibilidad. A través de metáforas de gran belleza y calado lírico, Franca Perini formula preguntas retóricas sobre el mundo de las niñas y los niños -la realidad, los sueños, la dimensión del tiempo…-lanzando certezas rotundas en su profundidad y sencillez. Estos poemas ensalzan el afán de los más pequeños por ahondar en la esencia del entorno, su audacia para la exploración, esa inagotable curiosidad de la que nacen la capacidad para el asombro y el desarrollo de una sorprendente lógica infantil.
La autora insta a los adultos a respetar y a tratar con rigor los interrogantes de los niños y las niñas, dándoles rienda suelta para que expresen sus ideas, en una clara defensa de la libertad creativa. Y pese a que tratan de huir de una infancia que viven intensamente, es en la inocencia y la autenticidad de estos primeros años donde atesoran su máximo poder. La editorial Kalandraka edita este poemario ilustrado por Anna Pedron, con la que hemos charlado un poquito más sobre su trabajo en este proyecto.


Primero, cuéntanos cómo nació este proyecto. “El proyecto nació de una solicitud de la Editorial Kalandraka para crear un libro de poemas ilustrados, escrito por Franca Perini, con quien colaboré en el libro de 2019 «L’infilitrice di lacrime» (La enhebradora de lágrimas), de la misma editorial”.
¿Qué encontrarán los lectores en las páginas de este libro? “En sus páginas, los lectores descubrirán pequeños mundos poéticos que muestran preguntas, experiencias y emociones típicas del crecimiento de todos los niños: miedos y logros, dificultades y alegrías, descubrimientos y esperanzas, oscuridad y luz. Las ilustraciones se formaron buscando e identificando el hilo conductor que une un poema con el siguiente”, nos cuenta Anna Pedron.
¿Qué te parecieron los poemas de Franca la primera vez que los leíste? “Siento un gran respeto y admiración por la escritura de Franca. Percibo una gran profundidad emocional en sus palabras, lo cual es conmovedor. Palabras y contenidos nunca predecibles ni banales, que abren nuevas visiones.
«Y Cien Otros Tesoros» no ofrece poemas fáciles de ilustrar, pero a través de la comparación de nuestras sensibilidades y los diálogos resultantes, pude captar su significado más oculto para expresarlo a través de mis sentimientos y mi técnica”.



¿Cómo fue el proceso que condujo a la creación del libro? Me refiero a esa fase de investigación, documentación, experimentación, quizás incluso bocetos en un cuaderno… “Como en todos mis proyectos, las fases de estudio, investigación y análisis requieren un tiempo largo y reflexivo -continúa Anna Pedron-. Primero, siento la necesidad de ahondar paso a paso en las profundidades del texto hasta sentir que también es mío. Inicialmente, para este proyecto, había pensado en insertar hojas de papel vegetal dentro del libro para dar transparencia y movimiento a las imágenes: de esta manera, las ilustraciones individuales podrían transformarse en algo «diferente» al pasar las páginas. Tras una cuidadosa discusión con la editorial, esta opción no fue viable debido a limitaciones técnicas.
Sin embargo, al desarrollar el storyboard, mantuve la estructura original del proyecto: mediante el uso de herramientas técnicas (grafito, pasteles acuarela, acrílico, pincel), confié únicamente a las ilustraciones el dinamismo pictórico que consideré necesario”.
¿Qué dirías que hace únicas a las ilustraciones de poesía? “Las ilustraciones no se utilizan para explicar el significado del poema. El texto poético se presenta al lector de forma abierta, jugando con el sonido, el ritmo y las sugerencias emocionales. El ilustrador se mueve en un espacio particularmente libre para imaginar y experimentar”, asegura Anna Pedron.



¿Qué caracteriza tus ilustraciones para este libro? ¿Qué hay de nuevo o diferente con respecto a otros trabajos? “Quizás el aspecto más significativo de este proyecto sea el uso del grafito para crear amplios campos que sirven de fondo para los temas representados. En el contraste entre blanco/negro/color, quise expresar simbólicamente las diferentes dimensiones emocionales propias de la infancia y el proceso de crecimiento de niños y niñas: curiosidad, alegría, asombro, pero también miedo, dolor, soledad… También experimenté con una mayor libertad de expresión gráfica, yendo más allá de las formas de mi estilo habitual”.
¿Qué técnicas utilizaste? “Utilicé grafito, pastel acuarela y acrílico blanco sobre papel Fabriano de 300 gramos, creando las ilustraciones estrictamente a mano y sin intervención digital”, afirma Anna Pedron.
Cuéntanos brevemente el proceso creativo de este libro. “Mis imágenes se inspiraron en los textos poéticos. Intenté encontrar una continuidad visual y una dimensión narrativa entre un poema y el siguiente. Utilicé el color simbólicamente, contrastando la oscuridad, la sombría del grafito, con la luminosidad, la alegría de los colores brillantes”.
¿Cuál de los poemas del libro te gusta más? “Mis poemas favoritos son «Árboles», «Oscuridad» y «Mar».
¿En qué estás trabajando ahora? ¿Tienes algún proyecto nuevo? “Además de los libros ilustrados, imparto talleres de arte con niños y adultos. «En el cajón», tengo un proyecto de libro que me apasiona especialmente y que espero desarrollar pronto. Esta vez, mis ilustraciones inspirarán el texto de un autor: un proceso inverso a los caminos de diseño que he seguido hasta ahora en mi experiencia”.
Álbum Ilustrado
Mariana Ruiz Johnson nos lleva a dar ‘Una vuelta al año’
‘Una vuelta al año’ nos propone acompañar a una simpática familia de ratones humanizados en su vida cotidiana siguiendo el ciclo de las estaciones. Se trata de un relato de estructura circular para prelectores y primeros lectores: sin citar los meses, nos sitúa a principios de enero, en pleno invierno, cuando predomina la estancia en el hogar y la posibilidad de disfrutar de la nieve; sigue en primavera con la floración y el aumento progresivo de las actividades de ocio al aire libre con otros habitantes del barrio; después llega el verano con el calor, los juegos en la playa y la piscina; y avanza al otoño con la caída de las hojas y la vuelta al espacio doméstico, para retornar al tiempo invernal, con los encuentros en torno a las celebraciones navideñas.

Así nos presenta la editorial Kalandraka este álbum ilustrado de Mariana Ruiz Johnson que reúne una selección de vivencias propias de cada etapa -desde lo anecdótico hasta acontecimientos destacados- que suceden en distintos momentos -mañana, tarde, noche- y en las que la infancia se reconoce.
Lo primero, cuéntanos cómo nace este proyecto. “Hace varios años, por diversión, yo posteaba algunos dibujos rápidos en Instagram. En ese entonces -ahora tengo una relación más distante con las redes- me parecía una forma muy fácil de publicación y de interacción con mis lectores. Una de esas series se llamaba «Pequeños lujos» y recogía distintas escenas y rituales vinculadas a las estaciones, que iba dibujando a medida que las registraba en mi vida cotidiana. Por ejemplo, un pequeño lujo del verano es desayunar helado, o andar ligeros de ropa. En otoño, atravesar un remolino de hojas o reencontrarse con la lana de los abrigos. Ese registro me hizo tomar más conciencia de la naturaleza cíclica del año, de alguna manera me ayudó a estar más presente en las cosas que cada estación tiene para ofrecer. Cuando la editorial canadiense Greystone me contrató para hacer un libro, presenté un texto inspirado en esos Pequeños lujos y a las editoras les gustó”.

¿Qué encontrarán los lectores en las páginas de este libro? “Espero que encuentren un libro divertido, con ilustraciones cotidianas y humorísticas, y un texto escrito en segunda persona que interpela directamente al lector, que va relatando todas las cosas que le sucederán en un año y con los cambios de las estaciones. Todo esto a través de las vivencias de una familia de Ratones, en una ciudad llena de personajes que son animales antropomorfos. Desde lo más pequeño, vinculado al clima y los cambios en el ambiente, hasta lo más trascendental, como el crecimiento de los niños, los aprendizajes, y los cambios en la familia. Creo que es un libro bastante complejo y profundo, pero con una apariencia divertida y liviana”, afirma Mariana Ruiz Johnson.
¿Cómo fue el trabajo previo al libro? Me refiero a esa fase de investigación, de documentación, de pruebas, no sé si de dibujos en algún cuaderno… “Trabajé mucho con Kallie George, mi editora de Greystone Books. Ella fue sugiriendo cosas en el texto, que trajeron profundidad a mis ideas. Primero trabajamos el manuscrito y luego pasamos a una instancia de diseño de personajes. Hice varias pruebas de personajes antropomorfos, siempre inspirada por el gran Richard Scarry pero intentando dar una vuelta de tuerca más contemporánea a los vestuarios y actitudes -aquí debo nombrar a Bojack Horseman, que también trabaja muy bien la humanización de animales-. Y por supuesto hubo una larga etapa de boceto, en la cual trabajé mucho el ritmo de la secuencia, la alternancia entre viñetas de cómic, páginas simple al corte o páginas dobles”.

¿Qué dirías que tienen de característico tus ilustraciones para este libro? ¿Qué hay de nuevo o diferente con respecto a otros trabajos? “Hay escenas corales con muchísimos personajes, vistas alejadas y muchas cosas pasando al mismo tiempo -continúa Mariana Ruiz Johnson-. Por ejemplo, un concierto, un mercado al aire libre, una piscina. Puse mucho trabajo en la expresividad de los personajes, en reflejar la personalidad y el humor de las escenas. Casi como pensando en tiras cómicas. Hace rato que estoy profundizando en el dibujo, en la línea como principal expresión. Esto se diferencia de trabajos anteriores, como otros libros publicados por Kalandraka que son más pictóricos. Acá el dibujo es protagonista”.

¿Con qué técnicas trabajaste? “Trabajé con un entintado a mano utilizando marcadores y estilógrafos de diferentes puntas para lograr distintos efectos, con contornos más gruesos y achurados finos que sugieren cierto volumen. El color es digital y para ese proceso conté con el trabajo de mi marido, Pato Campini, que me está asistiendo en estos procesos ya que lleva mucho trabajo de digitalización”.

Hay una ilustración que nos gusta especialmente, que es la escena en la que toda la familia está sentada viendo la tele. Cuéntanos un poco más sobre esa ilustración. “Hace unos años mi papá enfermó de Alzheimer y eso me hizo pensar mucho en los cuidados de las personas mayores o enfermas y en cómo es una realidad de muchas familias -nos cuenta Mariana Ruiz Johnson-. Pensé que es algo poco representado en las familias de las ficciones para las infancias. Por eso hay un abuelo viviendo con la familia de los ratones y es parte de las escenas cotidianas de los niños. En la escena de la tele, el abuelo está dormido y todos comparten una manta. También me inspiré en una escena muy personal porque en casa, con mis hijos, hacemos los viernes noches de cine”.

¿En qué trabajas ahora? ¿Algún proyecto nuevo? “Si, siempre trabajo en varios proyectos a la vez. Entre ellos, un nuevo libro para Greystone que trata sobre un mercado y los procesos artesanales detrás de las cosas que se venden allí. El proceso está siendo similar al de este libro”.
Cómic
Lui Mort y Mariana Ruiz Johnson nos llevan a una ‘Isla’
‘Isla’ es un cómic mudo escrito y dibujado por Mariana Ruiz Johnson y Lui Mort que inaugura la sección de cómic de Savanna Books. En ‘Isla’, a través de los ojos de su protagonista, viviremos una aventura que puede ser, también, un hermoso sueño donde fantasía y realidad se funden. Con Mariana y con Lui hemos charlado un poquito más sobre su trabajo en este libro.

Lo primero, cuéntanos cómo nace este proyecto. Lui Mort: “El proyecto nació allá por el 2018 de encuentros virtuales que tuvimos con Mariana e intercambios de dibujos que nos llevaron a pensar que podíamos crear una historia juntos”.
¿Qué encontrarán los lectores en las páginas de este libro? “El libro es una invitación a primeros lectores que intenta abrir un camino hacia la imaginación y una exploración hacia nuevos horizontes simbólicos”.

¿Por qué el formato cómic y por qué un libro sin palabras? Mariana Ruiz Johnson: “Creo que los niños se sienten muy cómodos leyendo viñetas, el cómic es un lenguaje que -si está bien trabajado- puede acercar a muchas infancias al interés por la lectura. Llevo mucho tiempo explorando el cómic para las infancias y cada vez incorporo más la viñeta como recurso a los álbumes ilustrados que escribo”.
“No recuerdo haber sentido la necesidad de incorporar palabras en Isla, y eso ha sido muy estimulante para los lectores argentinos (¡ojalá suceda en España!), ya que los personajes han sido nombrados de infinitas maneras, se le han inventado voces y palabras y la narración se sostiene por sí misma. Hay libros maravillosos de cómic silente y me gustaría nombrar a la editorial Mamut, que lleva mucho tiempo haciendo cómics de este tipo y que nos sirvió de inspiración a la hora de pensar en Isla”.

¿Como ha sido trabajar juntos en este proyecto? Lui Mort: “El trabajo fluyó sin interrupciones. Ambos nos sentimos muy cómodos y nos complementamos perfectamente, ya que Mariana tenía mucho camino recorrido y aportó la estructura y el tono y yo por mi parte aporté la espontaneidad y el juego dentro de la historia”.
Mariana: “Fue muy loco porque no nos conocíamos personalmente, pero entablamos una amistad virtual, porque ambos somos muy melómanos y lectores. Comenzamos a hacer breves intercambios a modo de cadáver exquisito, él me mandaba una viñeta, yo la continuaba y así. Era tan divertido y fácil que decidimos comenzar un libro. Él se enfocó en el personaje principal y yo hacía los entornos y el color. Cuando tuvimos algunas páginas, Musaraña Libros, una pequeña editorial argentina, se interesó y se involucró en el proceso. Ahí empezamos a ajustar el guión y a orientar el trabajo hacia una novela gráfica silente para pequeños lectores”.

“Trabajar a cuatro manos fue un placer -continúa Mariana Ruiz Johnson-. Nunca lo había hecho con otro ilustrador (y nunca volví a hacerlo). Pero creo que fue una gran experiencia, porque él es un dibujante brillante, sensible y creativo, y yo sumé mi experiencia editorial y narrativa. Hicimos un gran equipo y nos conocimos en persona cuando se editó. Todo fue muy fluido, creativo y feliz.

Por ejemplo, la tapa de Isla fue una idea de él. A mí no se me hubiese ocurrido nunca esa imagen retórica. Yo sumé el color y el diseño, pero siento que haber conversado con su manera de pensar hizo que el libro fuera tan especial. Ahora nos alegra mucho que Isla llegue a España de la mano de Savanna Books.

¿Cómo fue el trabajo previo al libro? Me refiero a esa fase de investigación, de documentación, de pruebas, no sé si de dibujos en algún cuaderno… “Hablamos sobre nuestros libros favoritos e intentamos imaginar personajes que no tuvieran referencias directas anteriores -nos cuenta Lui Mort-. Los mismos surgieron espontáneamente mientras intercambiábamos ideas sobre donde trancurriría la historia y quién sería la protagonista”.
¿Qué dirías que tienen de característico las ilustraciones para este libro? ¿Qué hay de nuevo o diferente con respecto a otros trabajos? “Aún hoy, luego de haber trabajado mi estilo, sigo encontrando gestos de espontaneidad infantil en los trazos y cierto aire anárquico que me hace muy feliz y que conecta inmediatamente con los niños, a quienes está dirigido el libro principalmente”.

¿Con qué técnicas trabajaste? “Las líneas las trabajé con estilógrafos sobre papel y el color lo trabajó Mariana en digital”.
Danos algunas pinceladas sobre el proceso de realización de este libro. “El proceso fue fluido y continuo. A medida que definíamos los paisajes y personajes intercambiábamos bocetos y los cerrábamos con muy poco retrabajo. Fue un proceso inolvidable y mágico”, asegura Lui Mort.

¿En qué trabajas ahora? ¿Algún proyecto nuevo? “Actualmente me encuentro trabajando en mi segundo libro personal que saldrá en septiembre por la editorial La Granja y en un libro álbum para una editorial francesa”.
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