Entrevistas
Alicia Suárez: «Todos los niños deberíamos vivir y recordar las bibliotecas de nuestra infancia»
La biblioteca facilita el acceso a muchos servicios relacionados con la lectura y el conocimiento. En una inclusiva no deberían existir barreras físicas ni de comunicación. Con la ayuda de los pictogramas, Nicolás disfruta «día a día» de muchas actividades. Así nos presenta Kalandraka este álbum ilustrado, ‘Nicolás va a la biblioteca‘, con texto de la Asociación de Tratamiento del Autismo (BATA) y con ilustraciones de Alicia Suárez. Con ella hemos charlado un poco más sobre su trabajo para este libro.
¿Cómo nace esta historia? Alicia Suárez: «Es el tercer álbum de la colección “Día a día” línea complementaria de la colección Makakiños de la editorial Kalandraka en colaboración con la asociación Bata, especializada en realizar acciones para mejorar la calidad de vida de las personas con espectro autista y a sus familias. Esta colección facilita la lectura gracias a los pictogramas que refuerzan la comprensión. En este tercer álbum teníamos que hacer que Nicolás visitase una biblioteca inclusiva, una biblioteca sin barreras ni dificultades. Tendría que ser un derecho de todos los niños, el poder disfrutar de una institución cultural como es una biblioteca».

«Echo la vista atrás y visualizo las bibliotecas de mi infancia -continúa Alicia Suárez-. La de mi escuela, perfectamente organizada y ordenada gracias a una maestra bibliotecaria que cuidaba con mimo los libros y que se rodeaba de alumnos colaboradores, a los que trasmitía su amor por los libros. También recuerdo la antigua biblioteca de mi ciudad, Pontevedra, a la que se accedía por un escalinata de piedra flanqueada por los esfinges que parecían a mis ojos de niña ser las guardianes del misterio, de la sabiduría y de la magia que encierran los libros. Y es que la biblioteca es la patria de la infancia y todos, absolutamente todos los niños, deberíamos vivir y recordar las bibliotecas de nuestra infancia. Con esa intención nace “Nicolás va a la biblioteca” un proyecto para luchar por la inclusión, para que todas las bibliotecas sean bibliotecas inclusivas».
¿Qué encontrarán los lectores en sus páginas? «Una biblioteca sin barreras físicas ni de comunicación, y aparte es una guía que nos mostrará un montón de servicios y beneficios de nuestras bibliotecas. En la biblioteca además de poder coger libros en préstamo, también podemos disfrutar de sesiones de cuentacuentos, visitar exposiciones, leer revistas y periódicos, y nos explica los pasos a seguir para el buen uso de las instalaciones, desde el saludo inicial a nuestra bibliotecaria, a cómo realizar los préstamos, encontrar y seleccionar una lectura. También nos explica la utilización del carnet de la biblioteca, las normas, los plazos de préstamo que nos indican el día de regreso a la biblioteca, porque a la biblioteca siempre debemos volver y siempre con nuestro carnet. Un carnet que tienen que tener todos los niños, porque es el pasaje al mundo de la lectura, un mundo plagado de duendes, de hadas, de personajes que nos adentran en el mundo de la fantasía y de los sueños que serán la base y los cimientos que harán de los niños adultos lectores», asegura Alicia Suárez.

¿Cómo ha sido trabajar en un proyecto con estas características? «Tanto en este álbum como en los anteriores de la colección para mí ha sido muy satisfactorio poder contribuir a crear libros de fácil lectura y ayudar a romper barreras de incomunicación, estimulando el camino de la lectura. Hace unos días mi hija pequeña llegó del colegio y me explicó que esa semana le había tocado ser “facilitadora“ para los compañeros de su mesa, otro sería el portavoz, otro secretario, otro cronometrador y otro portavoz, en próximas semanas rotarían sus papeles. Lo del término de facilitadora me encantó, porque todos podríamos en cierto sentido ser facilitadores. Al ilustrar estos libros, tan especiales para mí, me siento facilitadora de contenidos para niños con Tea y debo intentar en todo momento que las ilustraciones sean lo más explicativas posibles, que trasmitan bien y ayuden al texto y con ello a la lectura. Disfruto, como mi hija esta semana, del placer de ser facilitadora».
¿Qué dirías que tienen de singular tus ilustraciones para este proyecto? «Qué todas ellas animan a la lectura. Lo importante de este proyecto son los LIBROS, la lectura y todo aquello que nos anime a leer, como un cartel del día del libro, una exposición de cuentos clásicos, una mascota de la biblioteca que nos anima a ir y abrir un libro, un cuentacuentos que nos engancha con ese libro o cuento que nos encanta o un libro pop up que nos despliega en un simple gesto de pasar la hoja una ilustración fantástica que se sale de los límites del libro clásico».

«Hay en este álbum un pequeño juego con las letras de la palabra “LIBROS” -nos revela Alicia Suárez-. Así en la primera guarda y en la contraportada Nicolás lee sentado sobre una letra L y una letra S, y en una ilustración interior aparecer las seis letras de la palabra “Libros” desordenadas, pero esto es solamente un juego que me permito, y lo importante es precisamente lo que en esa ilustración está desordenado y no se lee con facilidad “LOS LIBROS”.
¿Con qué técnica trabajaste? Háblanos del proceso de elaboración de este álbum. «Trabajo con gouache porque me permite trabajar, gracias a sus características, con el color intenso, sólido y brillante que hace que las ilustraciones tengan colores planos y limpios, que es lo que busco. Hay dos partes en el proceso de creación, en la primera dibujo a lápiz el álbum en una libreta que llevo conmigo a cualquier lado, esa parte del proceso lo puedo llevar a cabo en cualquier sitio, en el parque o en la playa, y luego está el proceso de color que es más minucioso, lo realizo con pequeños pinceles y los tiempos de trabajo son más prolongados».

¿Qué he aprendido con este libro? «Este proyecto ha sido creado a partir de la idea de Antonio Zorrilla Salgado, bibliotecario de Vélez Málaga. Su experiencia en biblioteca le hizo darse cuenta de la necesidad de ayudar en la inclusión de su propia biblioteca por medio de pictogramas fáciles y explicativos que ayudan al lector a moverse fácilmente por la biblioteca y encontrar el libro que buscas. Vio claro que tenía que ser Nicolás el que nos ayudase en este proceso, y entre todos ayudamos -afirma Alicia Suárez-. He aprendido que es importantísimo trabajar con la experiencia de los profesionales, en este caso con la de un bibliotecario, ya que es uno de los personajes del álbum, y también con la experiencia y colaboración de los profesores de la asociación Bata, que conocen perfectamente las necesidades de las personas a las que va dirigida esta colección».
Arte Urbano
Wedo Goás: «Intento que mis trabajos hagan reflexionar al viandante»
El mural As Mouras, del artista gallego Wedo Goás, creado en el marco del Perla Mural Fest 2025 de Fene, ha recibido el premio a mejor mural del mundo 2025 en la categoría Expert Spotlight por la plataforma internacional Street Art Cities. Hace unos días preparábamos una pequeña entrevista con él sobre su trabajo como muralista, partiendo de uno de sus trabajos. Este es el resultado.

¿Cómo surge la idea de ‘Don’t be afraid of wasting time’? “Esta idea me rondaba desde hace tiempo, casi desde mi llegada a Barcelona ya hace 13 años. Las grandes ciudades tienden a devorar el tiempo de las personas, a hacer que nos centremos en la productividad, el trabajo y el consumo, dejando apenas tiempo para poder tomar conciencia de nosotros mismos, nuestros intereses o nuestros verdaderos deseos”.
¿Qué has querido reflejar en este mural? “En este mural quiero generar un reflexión sobre cómo afrontamos nuestro día a día en esta sociedad de consumo. Creo profundamente en la necesidad de aburrirse, de no tener miedo a dejar que los minutos pasen sin un propósito concreto. Estos momentos son los que de verdad podemos utilizar para poner en marcha nuestra mente y cuestionarnos nuestro entorno, nuestra vida, divagar y dejar volar la imaginación. Una sociedad que termina con esto es una sociedad que ha terminado con la autodeterminación, la creatividad y el amor propio. Pero esta es mi opinión claro”, afirma Wedo Goás.

Me gustaría que me hablaras de tus procesos de trabajo. No sé si sueles trabajar con algún boceto previo… “Normalmente mi proceso creativo comienza como un bombardeo de ideas, los conceptos y las imágenes van tomando forma en mi mente a medida que me acerco al tema que me gustaría tratar y dónde lo voy a tratar. Una vez tengo la idea que quiero trabajar compongo la imagen mediante fotografías. Cada mural requiere de un proceso distinto para llevar la idea de la mente al muro”.
¿Con que técnicas trabajas habitualmente? Y ¿materiales? “Mis murales los trabajo completamente con pintura plástica, la clásica pintura de fachadas, y con brochas y rodillos -continúa Wedo Goás-. Me gusta afrontar el mural de la misma forma que se afronta un lienzo, con mi paleta de colores y mis pinceles. Solo cambia el tamaño del soporte y las brochas”.

¿Hay algo nuevo en este sentido en ‘Don’t be afraid of wasting time’ respecto a otros trabajos? “Creo que en todos los trabajos siempre se añade algo nuevo ya sea de forma consciente o no. En este caso opté por mucha luz, una imagen a cielo abierto en un día soleado y despejado, a la mujer le da el viento en la cara y está en una azotea, sobre el bullicio de la ciudad. Son las sensaciones que yo evoco a ese momento de reflexión y de no hacer nada. Como curiosidad te diré que en un primer momento la mujer estaba sentada encima de una cámara de vigilancia, que quedaba situada entre sus piernas en la parte baja de la composición. Pero el ayuntamiento me invitó a quitar ese elemento. Elemento que en mi opinión reforzaba la narrativa del mural y ponía énfasis en una sociedad en continua exposición”.

¿Qué dirías que es lo más difícil a la hora de enfrentarse a una fachada en blanco? “En mi caso lo más difícil siempre es el momento de dar color a la imagen, cambiamos constantemente de marca de pintura dependiendo de donde pintes y siempre se comportan de formas distintas -asegura Wedo Goás-. La pintura plástica al secar tiene la característica de que el tono varía mucho de húmedo a seco, por lo que controlar este cambio y hacerte con el control del color suele ser una batalla compleja cuando la pintura no está de tu parte”.
¿Y lo más satisfactorio? “Lo más satisfactorio es cuando hay pocos contratiempos y puedes invertir ese tiempo que has ganado en dar más detalle y más calidad a la obra. También, claramente, el momento final cuando el mural ya está terminado y todo ha ido bien, la gente está contenta con el trabajo y te sientes orgulloso de la obra”.

¿Qué importancia tiene la colaboración con otras personas en la realización de trabajos de esta envergadura? “Creo que la colaboración siempre es enriquecedora, se aprende mucho de otros artistas, su forma de afrontar el trabajo, su técnica y su visión. En este trabajo en concreto no tiene una envergadura muy compleja, pero en trabajos de edificios de 14 plantas o similares, creo que la colaboración es esencial, ya que este es un trabajo que desgasta mucho tanto física como mentalmente, y siempre es más fácil remar cuando no estás solo”, nos cuenta Wedo Goás.
¿Qué dirías que caracteriza tus trabajos en la calle? “Es complicada esta pregunta, me cuesta ver mucho qué es lo que me caracteriza. Intento que mis trabajos tengan un mensaje que hagan reflexionar al viandante, o que devuelvan trozos de la cultura que quizás se están perdiendo. Me gustan mucho la pintura clásica, el barroco y creo que eso también se hace notar en mi obra”.
¿En qué trabajas ahora? ¿Algún proyecto nuevo? “Actualmente estoy en un proyecto que estoy disfrutando muchísimo. Se trata de una nueva línea de cuadros, en los que realizo maquetas de edificios representativos, con un alto realismo y detalle para luego intervenirlos con pinturas al oleo que simulan murales. Así pretendo unir mis pasiones, escapando del formato clásico de cuadro y generando estos objetos tridimensionales llenos de materiales y detalles que capturan la calle para llevarla a los interiores”.


Álbum Ilustrado
Raquel Catalina ilustra las múltiples lecturas de ‘Grande y pequeña’
‘Grande y pequeña’ es una historia conmovedora de múltiples lecturas que aborda el paso del tiempo, la memoria, la naturaleza, el arte y la inspiración. Nos acerca a la vida, desde la infancia a la vejez, de una mujer curiosa y creadora, libre y empoderada, sensible y auténtica; un apasionante recorrido desde su casa natal en el bosque hasta la ciudad, y de vuelta a sus orígenes. El arte -siempre inspirado en la naturaleza- ha marcado su trayectoria y también da aliento a un hombre desamparado que se instala en su casa cuando la protagonista ha menguado tanto que hasta el vecindario se ha olvidado de su existencia.
La obra distinguida con el XVIII Premio Internacional Compostela para Álbumes Ilustrados destaca por su calado poético y emotivo, su poder evocador y su carácter poliédrico: la vida, la memoria como sanación, el paso del tiempo, la soledad elegida, la naturaleza, el hogar, la resiliencia… Siguiendo un hilo cronológico y con un tono descriptivo, el texto de Arianna Squilloni aborda también el día a día de las personas mayores; una propuesta literaria que, de forma audaz, introduce silencios narrativos donde -en ausencia de palabras- se potencia el relato visual. Las ilustraciones de Raquel Catalina nos envuelven en una atmósfera cambiante que va desde la calidez de los escenarios domésticos a la frescura de los espacios abiertos. Con ésta última hemos charlado un poquito más sobre este maravilloso libro que edita Kalandraka.

Lo primero, cuéntanos cómo nace este proyecto. “Arianna Squilloni y yo ya habíamos trabajado juntas en ‘Diario desayuno’, para su editorial A buen paso. Me ofreció ilustrar un cuento suyo. Podría haberle dicho que sí sin siquiera leerlo, porque me encanta su trabajo, su manera de contar y su mirada sobre las cosas. Me encontré con una historia llena de significados profundos y que me tocaba en lo personal. Recuerdo de forma muy nítida pensar que tenía un tesoro entre las manos, pensar “¡qué suerte!”. La idea en principio era presentarlo al Premio Internacional Compostela y luego ya veríamos”, nos cuenta Raquel Catalina.
¿Qué encontrarán los lectores en las páginas de este libro? “Un relato sobre el paso del tiempo, sobre plenitudes, renuncias, sobre búsquedas y encuentros fortuitos…”.
¿Qué te pareció la historia de Arianna la primera vez que la leíste? “Como ya te decía, me enamoró. Las historias como ésta, que recurren a imágenes más simbólicas, tienen el poder de hablarnos de cosas profundas y muy universales”.

¿Cómo fue el trabajo con ella? “Yo con Arianna me siento muy a gusto trabajando, con mucha libertad para proponer ideas que a veces cuajan y otras no -confiesa Raquel Catalina-. Pero es muy delicada con el trabajo del otro. Fuimos poco a poco ajustando dibujo y texto y ese proceso siempre es bonito”.
¿Cómo fue el trabajo previo al libro? Me refiero a esa fase de investigación, de documentación, de pruebas, no sé si de dibujos en algún cuaderno… “Mi búsqueda inicial fue en torno al personaje y cómo construirlo. Su físico, su ropa, los objetos que la iban a rodear, la casita del bosque… Siempre me hago un archivo lleno de fotos muy variadas y que selecciono de manera bastante intuitiva, poco racional. Son muy útiles para el proceso. Empiezo a dibujar sobre esa base, pero luego los dibujos siempre van creciendo solos”, asegura Raquel Catalina.

¿Qué dirías que tienen de característico tus ilustraciones para este libro? La última vez que hablamos fue sobre tu trabajo en ‘Ingrávida’, ¿qué hay de nuevo o diferente con respecto a otros trabajos? “Ha habido una especie de coyuntura feliz para mí con esta historia. Me parecía que lo que más me apetecía hacer en ese momento en cuanto a técnicas, colores, le quedaba bien a la historia. Así que ha sido un proceso que he disfrutado mucho a pesar de que hubo que hacerlo en un plazo bastante ajustado de tiempo”.
¿Con qué técnicas trabajaste? “Usé gouache, lápiz y lápices de color”.

Si hablamos del color, al pasar las páginas el amarillo se nos hace muy presente… “En general no me gusta trabajar sobre papel blanco y, si es posible, lo suelo llevar hacia tonos cálidos. Pero en este caso el color del fondo tiene una función que es resaltar el pelo blanco del personaje de Natalia y ayudar a encontrarla cuando va encogiendo”, afirma Raquel Catalina.
Danos algunas pinceladas sobre el proceso de realización de este libro. “La parte que me llevó más tiempo fue encontrar el personaje de Natalia. Empieza siendo adolescente hasta cumplir los noventa años. Es difícil conectar todas estas etapas, necesitaba crear algún tipo de hilo conductor y acabé construyéndolo en gran parte a través de su pelo. Si te fijas hay toda una historia en torno a él que conecta con la narración. También quería que fuese un personaje con personalidad y encanto y creo que lo he conseguido porque ahora la gente ve “Natalias” por la calle y me lo cuenta. ¡Eso me encanta!”

¿En qué trabajas ahora? ¿Algún proyecto nuevo? “Sí, voy justo a comenzar otro libro para Kalandraka que tiene como protagonistas a una niña y sus dos abuelas. Y otro con A fin de cuentos que me apetece muchísimo y será mi primer libro de no ficción”.
Álbum Ilustrado
Mercè Galí nos cuenta lo que hay detrás de ‘Un artista es…’
¿Qué es un artista? ¿Qué inspira su creatividad? Quizá no haya una sola respuesta, pero lo cierto es que todos y todas compartimos la capacidad de imaginar, de emocionarnos y ¡de crear cosas extraordinarias! ‘Un artista es…’ es un pequeño manifiesto que pretende desmitificar las ideas preconcebidas sobre el arte, y nos hace sentir más cercanos a la figura del artista y a su manera de ver el mundo mediante la imaginación y la libertad creativa… Un álbum de Marta Ardite y Mercè Galí que edita Juventud. Con Mercè charlamos un poquito más sobre su trabajo en este libro.

¿Cómo nace este proyecto? «El proyecto nace a partir de la propuesta de Elodie, de la editorial Juventud. Ella y Marta pensaron que podía encajar conmigo y me enviaron el texto. Desde el inicio me dieron libertad para desarrollar el proyecto y darle una vuelta personal, tanto a nivel visual como narrativo».
¿Qué encontrarán los lectores en sus páginas? «Encontrarán un álbum que invita a lecturas abiertas y a generar debate entre lectores de distintas edades. El libro aborda un tema que ha sido tratado muchas veces, pero desde una mirada muy vinculada al mundo del arte y a las personas que trabajamos en disciplinas creativas. Comparto muchas de las características que Marta describe en el texto y quise expresarlas desde el juego, la experimentación y una mirada muy personal», nos cuenta Mercè Galí.

«La relación entre texto e imagen es fundamental: uno no funciona sin el otro. En cada doble página el lector conecta lo que lee con lo que ve. El libro comienza con un diálogo entre Pau y su hermana Greta, a partir de la pregunta ¿qué es un artista?, y Pau va enumerando distintas características que siente que definen a un artista. Cada definición se traduce visualmente de una forma distinta. En algunas páginas se habla de inventar mundos, con guiños a artistas como Joan Miró; en otras, el collage, la fotografía o la poesía visual ayudan a ampliar el significado del texto. La idea es que cada lector complete la lectura desde su propia experiencia».

«En una de las dobles páginas aparece una fotografía integrada en la ilustración de mi hermano y mía cuando éramos pequeños, con las rodillas bien sucias. Me vino esta foto a la cabeza cuando leí este enunciado. En este caso encajaba perfectamente con el texto que habla de experimentar, ensuciarse y explorar nuevos caminos… Joan es escenógrafo y ambos hemos seguido caminos relacionados con el arte. Me gusta hacer este tipo de guiños cuando tienen sentido dentro del libro», afirma Mercè Galí.

¿Qué dirías que caracteriza las ilustraciones de este libro? «Cada doble página es como una pequeña sorpresa. Cuando empiezas el libro ya sabes que no se repiten las técnicas y esperas algo nuevo en la siguiente. Las imágenes se inspiran directamente en las definiciones del texto. He trabajado mezclando collage, fotografía, tinta china, acuarela, frottage, lápiz de color, estarcido, técnicas digitales y gyotaku, buscando siempre coherencia con lo que se está contando».
¿Con qué técnicas te sientes más cómoda? «Me gusta experimentar y mezclar materiales, pero siempre intento mantener un equilibrio entre trazo, mancha y color -continúa Mercè Galí-. Me interesa especialmente el trazo manual y dejar espacio al azar y a lo imperfecto, aunque después sea yo quien decide qué permanece en la imagen».

¿En qué trabajas ahora? ¿Algún proyecto nuevo? «Este verano terminé el álbum “Niño Tejuela” (Pehuén) y después trabajé en dos libritos de canciones tradicionales para Combel: Si fa sol de cantarelles y Mi sol si de cantinelas. Por último ilustré “Rondas para susurrar” para Muñeca de Trapo (Chile), un proyecto muy lindo escrito por Eugenia Roman. Ahora estoy con “Crecer” para Amanuta. un libro informativo que sigue la línea de “Nacer” con texto de Eugenia Perrella».


-
Álbum Ilustrado4 semanas agoMaría Rico nos desgrana ‘Versos a la luz de la luna’
-
Cómic1 mes agoÁlex de la Fuente nos presenta a ‘Pinito del Oro’
-
Álbum Ilustrado1 mes agoCatarina Sobral sobre la creación de ‘Mi abuelo’
-
Cómic1 mes agoGrant Snider y su trabajo en ‘Poesía en Cómic’
-
Álbum Ilustrado1 mes agoMario Jodra y su visión de ‘Canción de Navidad’
-
Cómic1 mes agoSara Colaone ilustra la ‘Historia del arte en femenino’
-
Álbum Ilustrado4 semanas agoRosita Uricchio ilustra respuestas sobre ‘El ojo’
-
Arte Urbano3 semanas agoMillo: «Me encanta pintar y, una vez en la plataforma, me siento como pez en el agua»

