Cómic
Natalia Velarde y los entresijos de ‘Encías quemadas’
Una criatura extraña llega un día a la ciudad. Tiene aspecto mitad de chica y mitad de animal. La apodan Piel de Perro y tras ella aparecen muchos monstruos más. Se va todo al carajo. ¡Es el fin de la humanidad! Ahora Piel de Perro huye hacia el desierto. Junto al gruñón de Cielito, su misión es encontrar al Autor y que reescriba para este cuento un final mejor. Mas en la sombra acecha el mal: lupercas, pesadillas, conejos y un juicio final… ¡Ay, si fracasan! ¿De esta historia qué será? De ellos depende que sea otro nuestro cantar. Así nos presenta Reservoir Books ‘Encías quemadas’, una novela gráfica que “es una suerte de Mago de Oz repleto de triptamina para la generación Z”, asegura la editorial. Un trabajo de Natalia Velarde. Con ella la editorial organizó un encuentro virtual para poder hablar de su trabajo en este cómic. Las siguientes líneas contienen algunas de las reflexiones y respuestas de Natalia a su labor en este proyecto.

¿Cómo fue la gestación de este trabajo? “Este proyecto surgió cuando me presenté a la beca Injuve. Realmente no tenía muy claro qué era lo que quería hacer. Tengo mucha experiencia haciendo historias cortas para mis fanzines y mis otras publicaciones, pero nunca había hecho el planteamiento para un proyecto mucho más largo. Lo que hice fue coger varias cosas que sabía que me iban a ser de utilidad más adelante, que sabía que con eso iba a poder trabajar. Primero un proyecto que tenía desde los 16 años. Tenía los personajes, tenía más o menos qué era lo que pasaba, pero no tenía ni idea de qué era lo que estaba contando. Siempre le he tenido mucho cariño a esa historia, entonces me quedé con todas las cosas que en ese momento me gustaban de ese proyecto, las cosas que me obsesionaban en ese momento, y que, de hecho, al final, son las cosas que todavía me obsesionan. Que si medio personas, perro, la poesía, las fábulas, mitología, todas esas cosas las metí dentro de esta historia…”, asegura Natalia Velarde.
“Y viendo uno de mis cuadernos, la fábula en sí de piel de perro es una canción que yo había escrito en mi cuaderno cuando todavía no sabía qué hacer del todo con ‘Encías quemadas’. Alguien me preguntó una vez que por qué les llamaba cantos a los actos, canto 1, canto 2, canto 3 y es justamente porque todo viene de una cancioncita que era de piel de perro, que era un personaje. Bueno, era un ser que por su culpa el mundo estaba como estaba. A partir de esa canción, más esta historia de cuando tenía 16 años, y lo de la beca Injuve, pues al final fui juntando cosas. Pero, sobre todo, lo que yo quería era experimentar en ese proyecto. Ver cómo fusionaba el diario gráfico, que era lo que hasta ahora había trabajado en mis fanzines; el diario de autoexploración, en donde metes sueños o cosas que te han pasado, y quería ver cómo mezclaba eso con la ambición de hacer una historia de narrativa larga”.

Hablando de dar ideas para facilitar la entrada a esta obra, Natalia Velarde contaba que ella es una autora un poco egoísta, en el sentido de que “no tengo nada que perder. Quiero ser feliz trabajando. Y luego me he encontrado con la sorpresa de que había gente a la que le gustaba eso. Siempre he asumido que uno no podía vivir del cómic como tal, o muy pocas personas podían hacerlo. Y no tenía nada que ver con si eres buena o mala, sino que tiene mucho que ver con una cuestión de suerte. Las cosas en nuestro país no son muy fáciles, yo he hecho fanzines, pero he hecho fanzines desde el amor por los fanzines. Somos muy conscientes de que lo que hacemos es algo raro, que es algo difícil. Hablando con otros autores a los que admiro mucho como Munuera, por ejemplo, que tuve la oportunidad de hablar con él en Angulema, y que me diera feedback a mi trabajo, y justamente me dijo algo parecido a lo que se plantea aquí de que es una obra atrevida, arriesgada… Me gustaría ser capaz de ser menos egoísta, y pensar más en el lector, y aún así creo que, esta vez, lo he hecho bastante. Mis fanzines son un poco más críticos todavía, y justamente he intentado hacer esa fusión y llevármelo a un sitio que más personas puedan entender. Es una cosa que quiero seguir haciendo, que es encontrar la abstracción y la narración, al mismo tiempo poder seguir haciendo poesía, al mismo tiempo que todo el mundo pueda llegar a disfrutarlo. Ese es mi reto personal. Pero claro, al final la cabra tira parar el monte, y yo cuando dibujo me dejo llevar mucho. A nivel gráfico quería seguir explorando”, confiesa Natalia Velarde.

Sobre las influencias que ha tenido para llegar a su estilo único, Natalia Velarde contaba que tiene ”muchísimas influencias”. “He leído desde que tengo memoria. Yo empecé queriendo ser mangaka. Durante mucho tiempo solamente leía manga y todo lo demás era basura. ¿Qué pasa? Que después estaba en el instituto, en la biblioteca, y sólo tenían una cajita con cómics. Me aburría y me fui a ver qué tenían en la caja de cómics. Me encontré con la cara de un gato negro, ‘Blacksad’, y bueno, fue abrirlo e hizo que se me volara la cabeza. Me hice súper fan de Juanjo Guarnido, quería ser como Juanjo Guarnido a saco. Después conocí a Milo Manara, después conocí a Sergio Toppi. En ese momento quería solamente hacer cómics europeos y de repente el manga era basura. Después leí ‘Watchmen’ y también empecé a encontrar cosas en el americano que me encantaban”.
“En fin, son muchísimos autores. Lo que tienen todos estos artistas además es que son narradores increíbles, y cada uno tiene sus propias técnicas. Después volví al manga con Jiro Taniguchi, por ejemplo. En plan más estilísticamente hablando, a día de hoy se me vienen a la cabeza nombres como Yoshitaka Amano, estudio Hanna-Barbera, Juanjo Guarnido,… Estudié Bellas Artes en la Rey Juan Carlos y allí descubrí a Klimt, descubrí a Francis Bacon, Toulouse-Lautrec…

Al final del libro, se planteaba en la charla, uno de los motivos que te llevaron a esta historia era la demostración y expresión de una pérdida, la pérdida de un animal, y nos haces partícipes de esta pérdida con tu trabajo… “Fueron tres años de trabajo -nos cuenta Natalia Velarde-. Yo me centro en qué es lo que siento. Me propuse pensar en qué era lo que más miedo en el mundo me daba. En ese momento todavía Tapón no había muerto, y de hecho es un tema al que he acudido recurrentemente en mis fanzines, al miedo de que eso pasara. Pero nunca pensé qué pasaría después. Decidí que ese era un tema que quería tocar. Tapón ya estaba con muchos ataques y muchos dolores en el cuerpo y mi pareja me plantea que tenemos que hablar de qué vamos a hacer. Y yo no quería ni escucharlo. No teníamos una casa donde estar, estábamos con un tema de inestabilidad económica muy grande, con mucha impotencia de no saber cómo enfrentarme aesto sin que fuese una pesadilla. Me fui a mi habitación a llorar, y en ese momento supe de qué quería que fuese el libro realmente. Era un lugar donde guardarlo, un lugar donde él estuviera, utilizar el libro como si fuera un lugar donde volver a verle realmente, y por eso es que en el libro, al final, pues él está allí. Sentía que estaba siendo honesta y y era una necesidad para mí. Duele, y al mismo tiempo está bien que duela”.
Hablando de los estilos que encontramos en este cómic, Natalia Velarde habla de dos estilos. “Bueno, a lo mejor hay un tercero, que es un poco más pictórico -afirma-. Pero sí que es verdad que había decidido marcar dos estilos muy distintos, para representar esa fusión entre diario gráfico y narración fantástica. La parte de los diarios, que son sueños que he tenido de verdad, o cosas que me han pasado de verdad, la parte más autobiográfica, está hecha a carboncillo, de una manera un poquito más desdibujada. Y quería que tuviese mucho contraste con la parte que llevaría la línea narrativa, que sería la que es más cartoon, que tiene un estilo más tipo Hanna-Barbera, más animada”.

“En general en mis fanzines siempre intento que haya como un equilibrio, que no sea todo demasiado abigarrado, todo muy bien dibujado, porque me parece que a veces quita un poco de frescura. Tampoco que sea muy simple. Al final lleno las páginas de un montón de cosas. Intenté también separar los fondos, los fondos están hechos todos con collage, con fotografías encontradas de internet, muy mezcladas, hasta que ya no se apareciera cómo eran antes. Y los cielos sí que son todos cielos de Villa del Prado, del pueblo en el que vivo”.
“Quería más o menos algo un poco más serio, más lírico, para la parte de los sueños, y por eso decidí este estilo un poquito más vaporoso, un poquito más oscuro, con esos amarillos que, a lo mejor, al ser pesadillas, están más evocados al peligro, a la sensación de intranquilidad; y luego está la parte que es más cartoon de la narración. Ahí la verdad es que me lo paso muy bien”.
Sobre la integración de la tipografía en el dibujo, que llega a ser parte del dibujo, Natalia Velarde cuenta que esperaba que, en algún momento, su editor, Jaume, le iba a decir que lo quitara todo, y que había que hacer una tipografía. “Pero la verdad es que no llegó nunca a ese momento. Integro tipografía con dibujos para no sufrir cuando llega el momento en que tengo que poner qué es lo que dicen los personajes, porque ese momento siempre llega y te quita espacio, entonces digamos que ya lo integro dentro de la parte de la composición”.
Cómic
Lui Mort y Mariana Ruiz Johnson nos llevan a una ‘Isla’
‘Isla’ es un cómic mudo escrito y dibujado por Mariana Ruiz Johnson y Lui Mort que inaugura la sección de cómic de Savanna Books. En ‘Isla’, a través de los ojos de su protagonista, viviremos una aventura que puede ser, también, un hermoso sueño donde fantasía y realidad se funden. Con Mariana y con Lui hemos charlado un poquito más sobre su trabajo en este libro.

Lo primero, cuéntanos cómo nace este proyecto. Lui Mort: “El proyecto nació allá por el 2018 de encuentros virtuales que tuvimos con Mariana e intercambios de dibujos que nos llevaron a pensar que podíamos crear una historia juntos”.
¿Qué encontrarán los lectores en las páginas de este libro? “El libro es una invitación a primeros lectores que intenta abrir un camino hacia la imaginación y una exploración hacia nuevos horizontes simbólicos”.

¿Por qué el formato cómic y por qué un libro sin palabras? Mariana Ruiz Johnson: “Creo que los niños se sienten muy cómodos leyendo viñetas, el cómic es un lenguaje que -si está bien trabajado- puede acercar a muchas infancias al interés por la lectura. Llevo mucho tiempo explorando el cómic para las infancias y cada vez incorporo más la viñeta como recurso a los álbumes ilustrados que escribo”.
“No recuerdo haber sentido la necesidad de incorporar palabras en Isla, y eso ha sido muy estimulante para los lectores argentinos (¡ojalá suceda en España!), ya que los personajes han sido nombrados de infinitas maneras, se le han inventado voces y palabras y la narración se sostiene por sí misma. Hay libros maravillosos de cómic silente y me gustaría nombrar a la editorial Mamut, que lleva mucho tiempo haciendo cómics de este tipo y que nos sirvió de inspiración a la hora de pensar en Isla”.

¿Como ha sido trabajar juntos en este proyecto? Lui Mort: “El trabajo fluyó sin interrupciones. Ambos nos sentimos muy cómodos y nos complementamos perfectamente, ya que Mariana tenía mucho camino recorrido y aportó la estructura y el tono y yo por mi parte aporté la espontaneidad y el juego dentro de la historia”.
Mariana: “Fue muy loco porque no nos conocíamos personalmente, pero entablamos una amistad virtual, porque ambos somos muy melómanos y lectores. Comenzamos a hacer breves intercambios a modo de cadáver exquisito, él me mandaba una viñeta, yo la continuaba y así. Era tan divertido y fácil que decidimos comenzar un libro. Él se enfocó en el personaje principal y yo hacía los entornos y el color. Cuando tuvimos algunas páginas, Musaraña Libros, una pequeña editorial argentina, se interesó y se involucró en el proceso. Ahí empezamos a ajustar el guión y a orientar el trabajo hacia una novela gráfica silente para pequeños lectores”.

“Trabajar a cuatro manos fue un placer -continúa Mariana Ruiz Johnson-. Nunca lo había hecho con otro ilustrador (y nunca volví a hacerlo). Pero creo que fue una gran experiencia, porque él es un dibujante brillante, sensible y creativo, y yo sumé mi experiencia editorial y narrativa. Hicimos un gran equipo y nos conocimos en persona cuando se editó. Todo fue muy fluido, creativo y feliz.

Por ejemplo, la tapa de Isla fue una idea de él. A mí no se me hubiese ocurrido nunca esa imagen retórica. Yo sumé el color y el diseño, pero siento que haber conversado con su manera de pensar hizo que el libro fuera tan especial. Ahora nos alegra mucho que Isla llegue a España de la mano de Savanna Books.

¿Cómo fue el trabajo previo al libro? Me refiero a esa fase de investigación, de documentación, de pruebas, no sé si de dibujos en algún cuaderno… “Hablamos sobre nuestros libros favoritos e intentamos imaginar personajes que no tuvieran referencias directas anteriores -nos cuenta Lui Mort-. Los mismos surgieron espontáneamente mientras intercambiábamos ideas sobre donde trancurriría la historia y quién sería la protagonista”.
¿Qué dirías que tienen de característico las ilustraciones para este libro? ¿Qué hay de nuevo o diferente con respecto a otros trabajos? “Aún hoy, luego de haber trabajado mi estilo, sigo encontrando gestos de espontaneidad infantil en los trazos y cierto aire anárquico que me hace muy feliz y que conecta inmediatamente con los niños, a quienes está dirigido el libro principalmente”.

¿Con qué técnicas trabajaste? “Las líneas las trabajé con estilógrafos sobre papel y el color lo trabajó Mariana en digital”.
Danos algunas pinceladas sobre el proceso de realización de este libro. “El proceso fue fluido y continuo. A medida que definíamos los paisajes y personajes intercambiábamos bocetos y los cerrábamos con muy poco retrabajo. Fue un proceso inolvidable y mágico”, asegura Lui Mort.

¿En qué trabajas ahora? ¿Algún proyecto nuevo? “Actualmente me encuentro trabajando en mi segundo libro personal que saldrá en septiembre por la editorial La Granja y en un libro álbum para una editorial francesa”.
Cómic
Giovanni Rigano ilustra ‘Weekly’, el primer spin-off de Blacksad
Dustin es un adolescente holgazán acostumbrado a deambular por las calles de Nueva York. Bajo la presión de su inefable abuela, tratará de ganarse la vida con los oficios más pintorescos: fotógrafo para la policía, soplón o incluso empleado de pompas fúnebres… Hasta que descubra su verdadera vocación: reportero… ¡Un oficio que le llevará a ser conocido un día con el nombre de ‘Weekly’!
Desde las páginas de Blacksad, la obra maestra de Juan Díaz Canales y Juanjo Guarnido, llega este spin-off con guión del cocreador de la serie original e ilustrado por el artista italiano Giovanni Rigano.

Primero, cuéntanos cómo nació este proyecto. “Nació del deseo de Canales y Guarnido de expandir el universo de Blacksad, dando a algunos personajes secundarios de la serie principal la oportunidad de contar sus propias historias”.
¿Cuál es la idea detrás de este spin-off de un cómic como Blacksad? “Se trata de apropiarse de los códigos estéticos y narrativos del mundo de Blacksad y hacerlos nuestros, para que el resultado sea respetuoso tanto con la serie original como con mi trayectoria profesional”, afirma Giovanni Rigano.

¿Qué encontrarán los lectores en las páginas de este cómic? “Una historia policíaca con elementos de crítica social, en este caso el Código del Cómic y el tema de la censura. Es una historia típica de Blacksad, con un toque de humor”.
¿Cómo fue trabajar con Juan Díaz Canales? “Fue increíblemente fácil. No el trabajo en sí, que obviamente fue largo y exigente, sino la relación con los dos autores, que se basó en el respeto y la confianza mutuos desde el principio”, asegura Giovanni Rigano.

¿Cuál fue el trabajo previo al libro? Me refiero a esa fase de investigación, documentación, pruebas, no solo a dibujos en un cuaderno… “Ya tenía mucho material listo: fotos antiguas de Nueva York, fotos de objetos y portadas de cómics antiguos de los años 50. Y, por supuesto, los cómics de Blacksad, que sirvieron de inspiración para coches, edificios, ropa, etc. Uní las piezas, busqué las que faltaban y creé bocetos de personajes, lugares y mapas. Los mapas, sobre todo, me ayudan a situar a los personajes en entornos coherentes, y creo que esto ayuda a sumergir al lector en la historia”.
Háblame un poco del desarrollo del personaje. “Weekly es un personaje que ya conocía y me encantaba. Mi primer contacto con el cómic fue en el Festival de Angulema hace 25 años, y Blacksad fue una de mis primeras adquisiciones -nos cuenta Giovanni Rigano-. Así que dibujarlo fue algo natural, también por su lado humorístico, que conecta tan bien con mis sentimientos. Canales me indicaba qué animales representaban los demás personajes y yo los dibujaba a partir de ahí”.


¿Qué características dirías que tienen tus ilustraciones para este libro? ¿Qué hay de nuevo o diferente en otras obras? “Fue la primera novela policíaca en la que trabajé, y fue un gran reto dominar los códigos del género. A lo largo de mi carrera, siempre he intentado que cada serie sea única. No creo que el estilo sea idéntico a la estética, por eso me gusta adaptar el diseño gráfico a la historia. En este caso, el mayor reto fue encontrar la paleta de colores adecuada. La de Blacksad suele ser oscura, y la representación en papel puede ser delicada. Los consejos de Guarnido y varias pruebas fueron vitales en este sentido”.

¿Qué técnicas utilizaste? “Digitalmente. No hay ni un solo dibujo original de este libro”.
Cuéntanos algo más sobre el proceso de creación de este libro. “El trabajo se divide en tres pasos: maquetación, tinta y color. Compartí cada uno de estos pasos con los autores para que me asesoraran durante el proceso. Además de los diseños, también les envié bocetos de nuevos entornos y personajes. En cuanto al color, cada vez que terminaba diez páginas, revisaba y ajustaba las diez anteriores para que el resultado fuera armonioso y la narrativa fluyera, incluso en cuanto al color”, afirma Giovanni Rigano.

¿En qué estás trabajando ahora? ¿Algún proyecto nuevo? “Recientemente terminé una novela gráfica titulada War, que se publicará en septiembre de 2026. Es el tercer libro de una serie escrita por Eoin Colfer y Andrew Donkin (Hodder Publishing), en la que abordamos temas importantes de forma no académica. En libros anteriores, hemos explorado la migración y el cambio climático. En esta ocasión, seguiremos a Kat, una joven adolescente, y a su familia mientras intentan sobrevivir a la invasión de un ejército extranjero”.
“También estoy trabajando en el quinto episodio de Tête de Pioche, mi serie ecológica para niños escrita por Frederic Brremaud y publicada por Dargaud, en la que una niña testaruda que habla con los animales vive intrépidas aventuras alrededor del mundo”.
Cómic
Sara Colaone ilustra la ‘Historia del arte en femenino’
En los museos nos encontramos a muchas mujeres representadas en obras de arte, pero muy pocas mujeres artistas. Pero hay muchas, y siempre las ha habido. ¿Por qué se las ha olvidado? Porque la historia del arte ha sido escrita por hombres, para hombres, y ellos se han otorgado el papel protagonista. Ha llegado la hora de que las mujeres artistas vuelvan a ser el centro de atención. Desde el Renacimiento en Europa hasta nuestros días en todo el mundo, todas estas creadoras, a menudo vanguardistas, han contribuido a la historia del arte con genialidad. Como artistas visuales, pintoras, escultoras, fotógrafas y realizadoras de vídeo, han creado obras que dan testimonio de nuestra humanidad. ‘Historia del arte en femenino’ muestra a las artistas trabajando lo más cerca posible de la creación de sus obras. Un cómic de Marion Augustin y Sara Colaone que edita Garbuix Books. Con Sara hemos charlado un poquito más sobre este proyecto.

¿Cuál es el origen de este libro? “Este libro responde a una necesidad de conocimiento y justicia”, señala Sara Colaone.
¿Qué encontrarán los lectores en las páginas de este cómic? “Obras de arte con una fuerza innovadora sorprendente, personalidades adelantadas a su tiempo, dibujos que fusionan la realidad histórica con la urgencia de la creación y numerosas respuestas a una pregunta fundamental: ¿por qué las mujeres han sido a menudo excluidas del mundo del arte?”

¿Cómo fue trabajar con Marion? “No conocía a Marion; fue la editora Marine Tasso de Casterman quien nos puso en contacto para trabajar en este libro, y fue una experiencia maravillosa -asegura Sara Colaone-. Su escritura es clara, pero su investigación histórica revela una visión profunda y poco convencional. Inspirarme en sus textos fue inspirador para mí, ya que crecí con el arte y estudié su historia”.
¿Cómo fue el trabajo previo al libro? Me refiero a las fases de investigación, documentación y prueba, y quizás a algunos bocetos en un cuaderno… “El libro explora obras de arte desde el siglo XVI hasta la actualidad, y hay muchos niveles narrativos: las vidas de los artistas, sus obras y los jóvenes que descubren el arte, acompañados por las deidades Apolo y Artemisa. Por lo tanto, era importante dibujar con un estilo que respetara todos estos niveles de interpretación. Así que primero dibujé en un cuaderno a los dos adolescentes y luego dibujé un concepto para un interior holandés del siglo XVII, buscando un punto en común donde pudiera combinar línea y color. Finalmente, se me ocurrió la idea de tratar a las deidades con un estilo aún diferente, para enfatizar su naturaleza incorpórea”, nos cuenta Sara Colaone.

¿Cuál fue tu mayor descubrimiento después de completar esta obra? ¿Cuál de los personajes del libro es tu favorito? “La artista contemporánea Julie Mehretu, a quien tuve la oportunidad de ver en la Bienal de Venecia de 2024”.
¿Qué dirías que es característico de tus ilustraciones para este libro? ¿Qué es nuevo o diferente en comparación con tu otro trabajo? “La combinación de diversas técnicas: grafito con la tinta negra que suelo usar, combinado con pasteles, acuarelas y coloreado digital. Esta mezcla ofrece infinitas posibilidades interpretativas que respetan la diversidad de estilos de las obras y permiten representarlas sin distorsionarlas”, afirma Sara Colaone.

Cuéntanos un poco más sobre el proceso de creación de este libro. “En mi opinión, la parte más compleja fue la creación del storyboard, que requirió incluir una gran cantidad de información y matices de significado en tan solo unas pocas tablas. También fue un reto referenciar gráficamente a algunos artistas contemporáneos, respetando al mismo tiempo la forma en que quieren presentar su trabajo. Este obstáculo me dio la oportunidad de reflexionar sobre el poder del cómic como herramienta de difusión y reflexión, además de enfatizar el tema de la originalidad y la interpretación”.

¿En qué estás trabajando ahora? ¿Algún proyecto nuevo? “Tengo algunos proyectos en mente, pero por ahora es alto secreto”.
-
Álbum Ilustrado1 mes agoRaquel Catalina ilustra las múltiples lecturas de ‘Grande y pequeña’
-
Arte Urbano1 mes agoWedo Goás: «Intento que mis trabajos hagan reflexionar al viandante»
-
Álbum Ilustrado4 semanas agoJoanna Concejo y el reto de ilustrar ‘Jesteś’
-
Cómic2 semanas agoLui Mort y Mariana Ruiz Johnson nos llevan a una ‘Isla’
-
Álbum Ilustrado2 semanas agoMariana Ruiz Johnson nos lleva a dar ‘Una vuelta al año’
-
Álbum Ilustrado5 días agoAnna Pedron ilustra el poemario ‘Y cien tesoros más’
-
Álbum Ilustrado1 día agoSusana Marinas gana el Premio Apila Primera Impresión

