Álbum Ilustrado
Marina Montero nos acerca a la ‘Mecánica ilustrada’
¿Por qué una pelota vuelve al suelo cuando la lanzas? ¿Cómo consigue una noria mantenerse en movimiento? ¿Qué tienen en común una tortilla, un satélite, una bicicleta y una montaña rusa? La mecánica clásica es la rama de la física que estudia el movimiento de los cuerpos y las fuerzas que actúan sobre ellos. Aunque pueda parecer una disciplina compleja, sus principios están presentes en casi todo lo que hacemos cada día. Con un lenguaje accesible, mucho humor y unas ilustraciones llenas de personalidad, Marina Montero convierte conceptos como la gravedad, la inercia, la energía o las leyes de Newton en experiencias visuales fáciles de comprender y difíciles de olvidar. Premio Andersen de iIlustración 2026, ‘Mecánica ilustrada’ es un álbum que edita Zahorí Books y que estará en librerías los primeros días de septiembre. Con su autora hemos charlado un poquito más sobre este maravilloso libro.

¿Dónde está el origen de este proyecto? “El origen de este libro está en el proyecto final de un curso de ilustración que realicé en la Escuela Minúscula. Aunque, pensándolo bien, creo que la semilla se plantó mucho antes, cuando dibujaba e ilustraba mis propios apuntes durante primaria y secundaria para motivarme con el estudio. El dibujo siempre fue clave en mis procesos de aprendizaje, sobre todo en las materias científicas, a pesar de que al terminar el bachillerato me decantase por las Bellas Artes”.
“Cuando me enfrenté al proyecto final del curso, volví a los manuales escolares de física que tan tediosos me parecían en su momento y, de repente, descubrí un universo fascinante -continúa Marina Montero-. No me preocupaba tanto comprender el contenido denso, sino que me cautivaron los diagramas y ese lenguaje visual científico tan cuadriculado, encontré una belleza inesperada en él. Tuve claro que quería apropiarme de esa estética, llevármela a mi terreno y explorar algo nuevo. El detonante fueron unas ilustraciones de máquinas simples del siglo XVIII que me parecieron hermosas. A partir de ahí nació la idea de crear una especie de glosario ilustrado de principios físicos. Tras presentarlo, hice una breve tirada en fanzine con Another Press y funcionó muy bien. Después lo presenté al Serpa Award y, gracias a la mención especial, contactaron conmigo unos editores italianos (Quinto Quarto) que vieron el potencial del proyecto para convertirse en un libro de física para niños”.

¿Qué encontrarán los lectores en sus páginas? “Encontrarán una introducción algo particular a la mecánica clásica, que viene siendo la física de las cosas que podemos ver y tocar: aquella que no es ni macro ni microscópica y que no viaja a la velocidad de la luz. Se trata de un recorrido por algunos de los principios fundamentales de la mecánica clásica: levantarse de la cama, entrar en el metro, recalentarse unos espaguetis, dar la vuelta a la tortilla… Quiero decir: las máquinas simples, las leyes de newton, la ley de gravitación universal, los tipos de movimientos, las fuerzas… y que son explicados a través de situaciones cotidianas aparentemente absurdas o banales. Además, la editorial me pidió añadir breve repaso histórico para conocer a los pensadores que formularon estas ideas”, asegura Marina Montero.
¿Qué ha supuesto el reconocimiento en Bolonia? ¿Y el premio Andersen? “Honestamente, ni siquiera imaginaba que esta idea pudiera llegar a publicarse en formato libro, así que todo lo que ha venido después me ha sorprendido enormemente. Estoy muy feliz por estos reconocimientos y porque se haya valorado el trabajo. Sobre todo, me alegra ver que se apuesta por propuestas inusuales y por la visión subjetiva del creador. Siento que en este proyecto he podido ser muy fiel a mí misma”.


¿Cómo fue el trabajo previo al libro? Me refiero a esa fase de investigación, documentación, de pruebas, no sé si de dibujos en algún cuaderno… “Realmente fue la fase más lúdica del proceso -confiesa Marina Montero-. Elaboré un listado con los principios y fenómenos físicos que deseaba incluir. Los buscaba en manuales para analizar cómo se representaban visualmente y leer su definición teórica. A partir de ahí, el reto consistía en buscar analogías o momentos cotidianos que encajaran con ese principio físico para integrarlos en la composición”.
“Una vez resuelto esto, tocaba plasmar en la ilustración los diferentes vectores y magnitudes. Finalmente, tomaba la definición científica original y la modificaba para que dialogara con la escena cotidiana. Fue como realizar un ejercicio de estilo como hizo Raymond Queneau en 1947 con su obra Ejercicios de estilo, que era un referente que tenía muy presente en la cabeza en ese momento y que descubrí gracias a una clase con la ilustradora Ana Bustelo. Como es natural, también descarté muchas ideas por el camino. Algunos ejemplos cotidianos no lograban sintetizar bien el principio físico o resultaban menos sugerentes”.


¿Cuál ha sido tu mayor descubrimiento tras todo ese proceso? “He aprendido muchísimo en el camino y me cuesta elegir un solo descubrimiento. Sin embargo, algo bellísimo ha sido comprobar que es posible trabajar con editores que confían plenamente en tu criterio y en tu visión artística. Antes de este proyecto, no me proyectaba como «autora» de libros ni pensaba que tuviera grandes historias que contar, me veía más como una ilustradora de encargo. Este proceso me ha demostrado que sí tengo una voz propia y que, curiosamente, lo que me interesa narrar a menudo está estrechamente ligado a la ciencia”, afirma Marina Montero.
¿Qué dirías que tienen de característico tus ilustraciones para este libro? ¿Qué hay de nuevo o diferente con respecto a otros trabajos? “Creo que lo que caracteriza a estas piezas es el nivel de síntesis que he alcanzado, el cual dialoga muy bien con el código gráfico y técnico de la ciencia. Es un registro que no había explorado en proyectos anteriores y me sorprende lo bien que funciona en este contexto. También resultó novedoso para mí plantear una estructura en el diseño de la doble página: en el lado izquierdo presento los «ingredientes» (la definición, la fórmula, los personajes, las “variables” en juego), mientras que la página derecha funciona como la «resolución» visual del problema”.

¿Con qué técnicas trabajaste? “Combiné técnicas digitales y analógicas. Siempre me gusta que mis ilustraciones contengan un componente táctil. En este caso, incorporé texturas de grafito, pinceles y tinta realizadas sobre papel -nos cuenta Marina Montero-. Después las integré digitalmente para aportar un acabado más orgánico. El digital me permite trabajar con la agilidad y rapidez necesarias para abordar un proyecto de este tipo. Para proyectos de otra naturaleza, sigo prefiriendo la pausa y la plasticidad del papel”.
Cuéntanos un poco más sobre el trabajo de elaboración de este libro. “Dediqué mucho tiempo a la investigación, especialmente cuando llegó el momento de ampliar la parte científica. Tuve que repasar conceptos y detenerme a comprender a fondo nociones que ya había olvidado. Precisamente eso es algo que valoro enormemente de esta experiencia, el haber recuperado el interés por materias que en su día me parecieron más ajenas. Poder mirarlas hoy con otra perspectiva y transformarlas en una propuesta creativa ha sido muy motivador y enriquecedor, sobre todo pensando en que pueda inspirar a otras personas a mirar la física con otros ojos”.
¿En qué trabajas ahora? ¿Algún proyecto nuevo? “Actualmente estoy ilustrando un nuevo álbum con Quinto Quarto, la editorial que publicó el título original en italiano. En esta ocasión trabajo sobre un texto e idea de otra autora: un libro que explora los diferentes tipos de corazas y armaduras, desde las que existen en el mundo natural hasta las creadas por el ser humano. En paralelo, estoy desarrollando otro proyecto con la editorial que lo publica en España, Zahorí Books, en coedición con el CSIC, para la colección Mentes Curiosas”.
Álbum Ilustrado
Carolina Luzón y Juan Mata nos dicen que ‘Siempre amanece’
Una noche, un cuerpo indefenso, una sombra, un abuso, un miedo, un daño irreparable.
Con gran delicadeza, autor e ilustradora ponen imágenes al horror de la violencia sexual contra la infancia y la adolescencia. Con estas palabras La Maleta Ediciones nos presenta ‘Siempre amanece’, un álbum ilustrado de Juan Mata y Carolina Luzón. Con ellos hemos charlado sobre este proyecto.
¿Cómo nace este proyecto? Juan Mata: “Por un deseo de llevar a un álbum ilustrado un asunto tan lacerante como el de los abusos sexuales contra la infancia y la adolescencia. Considero que los libros infantiles deben explorar también las zonas oscuras de la existencia humana. No es un capricho ni una provocación. Si damos crédito a las cifras habituales sobre violencia sexual en la infancia y adolescencia, deberíamos aceptar que casi el 30% de ellos la ha sufrido en esos años, lo cual es una atrocidad. Eso quiere decir que para muchos de los alumnos que asisten a diario a los colegios o los institutos esa lacra no es un asunto imaginario sino vivido. Siempre que en algún centro escolar me he referido a esta cuestión he comprobado que la inmensa mayoría de alumnos sabía de qué estaba hablando, tenían noticias al respecto y lo habían comentado entre ellos”.
¿Cómo llega a tus manos este proyecto? Carolina Luzón: “Me llega a través de Juan Mata, el autor del texto. Ya habíamos intentado trabajar juntos en una ocasión anterior pero no llegó a materializarse y en esta ocasión no dude en aceptar su propuesta”.

¿Qué te pareció la propuesta de Juan Mata para este libro? “Igual de interesante que de compleja. El tema del que habla el libro, el abuso sexual a menores, es muy delicado, muy duro y conseguir tratarlo sin que fuese demasiado desagradable o explicito fue todo un reto”.
¿Qué van a encontrar los lectores y lectoras en ‘Siempre amanece’? “Pues delicadeza, sensibilidad, belleza -nos cuenta Juan Mata-. El drama que se aborda no admite frivolidad ni zafiedad. Si de lo que se trata es de mostrar los dañados sentimientos de una víctima de abusos es obligado hacerlo con la máxima prudencia y el máximo pudor. Y hacerlo además con imágenes que sugieran más que evidencien. Hemos considerado que en este caso las metáforas y las insinuaciones eran la vía más valiosa para hablar sin ocultar, para mostrar sin angustiar”.
“Pues encontrarán un libro hecho con muchísimo respeto, que me encantaría que pudiera ser una herramienta efectiva para poder afrontar el tema con las víctimas de abuso -afirma Carolina Luzón-. Las imágenes dan pie a muchas interpretaciones, pueden abrir muchas puertas y facilitar el diálogo y la comprensión de la gran variedad de situaciones y emociones que suscita esta problemática”.

¿Cómo valoras el formato de álbum ilustrado para abordar asuntos como los que aborda este libro? “Nos parecía el formato apropiado, teniendo en cuenta además los potenciales destinatarios del libro -continúa Juan Mata-. La estrecha unión entre palabra e ilustración hace del álbum ilustrado el medio idóneo para contar una historia de modo preciso y mesurado. La condensación que requiere un álbum nos desafiaba a plasmar lo esencial sin perderse en divagaciones. La secuencia visual es en este caso fundamental. Los ojos o los brazos de un depredador sexual, por ejemplo, pueden ser protectores o hirientes, de modo que las imágenes que mostraran esa dicotomía debían poseer una gran carga simbólica para, como decía antes, decir lo indecible, para dejar constancia sin necesidad de agredir la mirada”.
Háblanos un poco del trabajo previo al libro, me refiero a esa fase de investigación, de pruebas, no sé si de dibujos en algún cuaderno… “Aunque cada proyecto tiene vida propia y crece de una manera diferente, la fase previa suele ser la misma. En mi caso, pensar. Pensar y pensar hasta que se va dibujando en mi cabeza -nos cuenta Carolina Luzón-. Hablé con Juan para entender bien qué le había motivado para realizar este texto y qué quería conseguir con él. No he hecho ningún dibujo preliminar, ni siquiera un story, en esta ocasión cada imagen me ha dado pie a la otra y el libro ha ido creciendo poco a poco. De hecho se ve una evolución de la primera a la última página que es la que he ido sufriendo yo en los 4 meses en los que estuve trabajando en este proyecto”.
¿Qué te parece el trabajo de Carolina en este proyecto? ¿Cómo ha sido el trabajo con ella? “Excelente, como se puede deducir de lo que vengo diciendo. Es una gran ilustradora. Ha sido un trabajo cooperativo, de diálogo permanente -afirma Juan Mata-. Era un camino que debíamos hacer juntos, que nos afectaba a ambos. Si bien había un texto inicial que servía de guía, lo cierto es que Carolina lo desbordó y fue creando imágenes cada vez más autónomas y sugestivas que hizo que en algunos momentos hubiera necesidad incluso de alterar el texto, pues ella iba contando una historia visual a la que el relato debía ajustarse. Ese diálogo ha sido muy respetuoso por ambas partes y muy fructífero”.

¿Qué dirías que tienen de característico tus ilustraciones para este libro? “Quería que fuesen imágenes luminosas, que pudieran transmitir una idea de calma y esperanza a pesar del dolor -asegura Carolina Luzón-. Aparecen, como en todas mis imágenes, las texturas, que en este caso simbolizan las diferentes capas que vamos acumulando en la vida. A veces las capas que ponemos sobre los problemas para no verlos, para no tener que afrontarlos. Colores tenues, cálidos y fríos. Imágenes simples y complejas a la vez, llenas de simbolismo y significado. Detalles ocultos”.
¿Qué hay de diferente con respecto a otros trabajos? “Por primera vez utilizo el libro como objeto, es decir, el hecho de que se divida en dos partes para hablar de esta dualidad de situaciones, de sentimientos, que se pueden generar en las víctimas. Por eso las imágenes usan esta división, para separarse, para mezclarse, para confundirse”.
¿Con qué técnicas trabajaste en este caso? “He realizado todos las imágenes con a tableta gráfica”.

Cuéntanos un poco más sobre el proceso de elaboración de este libro. “Exceptuando dos imágenes que son un poco más explícitas para centrar el tema, las demás, diría que se pueden aplicar a cualquier tipo de problemática, son muy abiertas y metafóricas y pueden dar pie a muchas y personales interpretaciones. Creo que hay una evolución hacia la abstracción, hacia la transmisión del mensaje, cada vez más directo y con menos elementos”, afirma Carolina Luzón.
¿Cómo ves también el libro como herramienta para profesionales que trabajen con menores? “Justificaría con creces la publicación del libro si en alguna consulta pediátrica o psicológica, o en alguna biblioteca o aula, el libro sirviera para quebrar el silencio y la angustia de alguna víctima de abusos -confiesa Juan Mata-. En algunos casos, el libro puede servir para abrir los ojos, pero en otros también para abrir la boca, como sucede con la protagonista del relato. Lo normal en las víctimas es encerrarse en el mutismo, entre otras razones porque no tienen palabras para esa experiencia, no saben qué ni cómo decir lo que les ha pasado. Sienten vergüenza además y miedo a hablar. Si el álbum sirviera para crear un espacio de seguridad y confianza, el objetivo estaría cumplido con creces”.
Álbum Ilustrado
Guridi plantea en ‘Straniero’ el paradigma de la identidad sin rechazos
‘Straniero’ es un álbum ilustrado de Guridi, en el que el ilustrador ofrece una reinterpretación de la historia de Robinson Crusoe, y lo hace desde la perspectiva de Viernes. Editado por Kite Edizioni en Italia, hemos charlado un poquito más con su autor sobre este proyecto.

Lo primero es preguntarte por el embrión de este proyecto. ¿En qué momento decides abordar esta visión tuya de la historia de Robinson Crusoe? “La novela de Daniel Dafoe cae en mis manos muy joven, quizás sea de mis primeras lecturas junto a Frankenstein (por cierto, encuentro bastantes similitudes entre ambas, pero bueno, esa es otra historia) y siempre me ha fascinado la idea de la soledad compartida que impregna esta obra”.
¿Qué vamos a encontrar en las páginas de ‘Straniero’? “Straniero plantea el paradigma de la identidad, pero desde el punto de vista del arraigo, sin rechazos. Plantea como nuestra visión debería ser global en el más maravilloso de los sentidos, sin miedos, sin localismos, sin despreciar lo diferente”, asegura Guridi.

¿Cómo se aborda un proyecto con una historia que está tan arraigada en el imaginario colectivo? “Pues intentando aportar algo nuevo. No pretendo hacer crítica de la novela original ni exponer una perspectiva diferente en la que las visiones encontradas no sean lo clásico del encuentro de dos mundos, sino mostrar la visión del que recibe al invasor, el que valora y pone en contexto su riqueza natural y cultural desde el respeto”.
Respecto a la historia, al texto, me gustaría que nos hablaras de esas palabras que incluyes de la lengua del archipiélago de Juan Fernández. “En este álbum el proceso de documentación ha sido bastante intenso, la lengua, la flora, la fauna, las costumbres,… Me interesaba profundizar en aquello que el invasor encontraba al llegar y no era capaz de valorar ni respetar, por eso era importante nombrar como ellos nombran, en su lengua original”, nos cuenta Guridi.

¿Cuál era tu relación con la historia de Robinson Crusoe antes de este proyecto? “Como te citaba antes, tiene que ver con mis primeras lecturas y películas, con lo que forma parte de mi, con sentirse naufrago en el mundo actual”.
¿Ha cambiado tu visión de la historia tras todo el proceso de este proyecto? “Por supuesto, me ha abierto los ojos a planteamientos más solidarios, más conscientes y a pensar con más sentido común”, afirma Guridi.

Respecto a las ilustraciones, ¿qué dirías que tienen de característico? “Son ilustraciones deliberadamente poco definidas, con trazos expresivos y utilizando binomios de imagen y símbolos para ahondar en lo conceptual frente a lo descriptivo”.
Háblanos del color, ¿por qué ese binomio naranja y azul? “La idea es contrastar dos miradas diferentes, la del invasor y la del invadido, en principio quería realizar el proyecto sobre azulejos, de ahí el azul y or otro lado quería superponer el naranja a modo de veladura para forzar la mezcla de ambos”, continúa Guridi.

Sabemos que entre tus manos bailan muchos más proyectos, más a corto o largo plazo. ¿Qué nos puedes contar al respecto? “Pues a raíz del fallecimiento de mi madre, he tenido que posponer proyectos en los que la parte cómica o infantil estaban más presentes, centrándome en proyectos personales que trabajan desde lo más oscuro de mí. En concreto llevo adelante dos proyectos muy complejos: una versión de la Divina Comedia de Dante y un proyecto personal basado en la memoria, el recuerdo y las sombras como archivos biográficos. En Corea acabo de publicar con Namumalmi un proyecto llamado In the Future que está teniendo muy buena acogida con ilustraciones más enfocadas a lo que quiero hacer ahora”.


“Por otro lado estoy colaborando en proyectos muy curiosos con gente en Portugal y buscando planteamientos expositivos que están entre la pintura, el diseño y la ilustración. En total son más de 15 proyectos esperando a desarrollarse en estos próximos años”.
Álbum Ilustrado
Evelyn Daviddi ilustra ‘¿Qué es el sonido?’
¿Qué es el sonido? Hay sonidos cercanos, como la voz o los latidos del corazón, y sonidos lejanos, como el viento que sopla entre los árboles. Algunos sonidos pueden asustar, como el rugido de un león; otros nos hacen sentir bien, como la voz de un padre o una madre. De hecho, los sonidos transmiten imágenes y sensaciones, cuentan historias y nos emocionan. Muchos sonidos juntos crean el ritmo y la música. ¿Y el silencio? Hay silencios que hay que llenar de palabras, y otros preciosos que hay que cuidar… ‘¿Qué es el sonido? ¡Somos nosotros!’ es un libro lúdico y poético editado por Takatuka que consigue representar y explicar a los niños un concepto abstracto como el del sonido de una forma original y divertida. Un trabajo de Stefano Ascari y Evelyn Daviddi. Con ésta última charlamos un poquito más sobre este libro.

Lo primero, cuéntanos cómo nace este proyecto. “Este proyecto surgió a partir del primer libro de la colección «¿EL TIEMPO? ¡SOMOS NOSOTROS!», a partir de una idea de Christian Lodesani, uno de los otros dos autores. Su hijo de 5 años no paraba de hacerle preguntas sobre el antes y el después, el hoy, el ayer y el mañana, «dentro de un rato», «¿cuántos son 5 segundos?» y «¿y un año?», etc. Así que se dio cuenta de que hacía falta un libro divertido y creativo para responder a las preguntas de los niños. Me llamó a mí para las ilustraciones y a Stefano para el texto, y así nació el proyecto. Después del Tiempo, fue natural pasar al SONIDO, al ESPACIO, a la LUZ y, muy pronto, ¡llegará también el CUERPO!”.
¿Qué encontrarán los lectores en las páginas de este libro? “Los lectores encontrarán a los personajes que caracterizan al SONIDO, una familia de seres divertidos y creativos que les acompañarán en el descubrimiento del mundo de los RUIDOS y los SONIDOS, de la naturaleza, de la ciudad, de la música y del sonido que cada uno lleva dentro”, nos cuenta Evelyn Daviddi.

¿Cómo fue el trabajo con Stefano y Christian? “Trabajar con Stefano y Christian ha sido perfecto; somos amigos y hemos compartido plenamente nuestras visiones e intenciones, hasta tal punto que esto se ha convertido en una colaboración estable y duradera”.
¿Cómo fue el trabajo previo al libro? Me refiero a esa fase de investigación, de documentación, también de pruebas, no sé si de dibujos en algún cuaderno… “En cuanto al SONIDO, la preparación fue la fase más compleja: tuvimos que estudiar y comprender técnicamente la diferencia entre sonido y ruido, cómo se propagan y qué son las ondas sonoras; aunque el libro no pretende ser científico, debía ser preciso y contener información correcta -continúa Evelyn Daviddi-. Por eso fue muy valiosa la ayuda de Zoe, mi hija, que es música y se licenció en el Conservatorio. Para los dibujos tengo un cuaderno de bocetos y la creación de los personajes es siempre la parte más divertida”.

¿Qué nos cuentas del uso del color en este álbum? “El color es un elemento narrativo fundamental en este álbum: da vida a los personajes y las situaciones; el rojo representa, inevitablemente, el sonido agudo, y para el ruido me pareció perfecta la mezcla de colores que se superponen. Además, las partes en blanco y negro realizadas con grafito son necesarias para la comprensión narrativa del color, que dialoga con el lápiz y se expresa gracias al espacio visual que el grafito le concede”.
¿Qué dirías que tienen de característico tus ilustraciones para este libro? ¿Qué hay de nuevo o diferente con respecto a otros trabajos? “Sin duda, el rasgo distintivo de este y de todos los libros de la colección es la personificación de conceptos abstractos. Los sonidos que se convierten en personajes crean empatía con el lector y hacen más comprensible un tema que no resulta evidente a primera vista”, asegura Evelyn Daviddi.

¿Con qué técnicas trabajaste? “He trabajado con una técnica mixta: pasteles, rotuladores y témpera, alternados con lápices de grafito de diferentes grados de dureza. Además, he completado y retocado todo el trabajo de forma digital”.
Danos algunas pinceladas sobre el proceso de realización de este libro. “El libro ha surgido y se ha elaborado partiendo siempre de ideas comunes a los tres autores; los dibujos completan el texto y el texto respalda y refuerza los dibujos. Ha sido un auténtico trabajo en equipo”, confiesa Evelyn Daviddi.

¿En qué trabajas ahora? ¿Algún proyecto nuevo? “Ahora mismo estamos empezando a trabajar en las ideas para el quinto libro de la colección, el dedicado al CUERPO; en España, si no me equivoco, aún no han salido ni siquiera los del ESPACIO y la LUZ. ¡Espero poder tener pronto en mis manos también la edición española de todos los libros de la colección! ¡No dejéis de estar en contacto, por favor!”.
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