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Entrevistas

María Pascual de la Torre nos presenta a ‘Maya y Selou’

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Una niña y un niño vecinos comparten las mismas actividades cotidianas: despertar, comer, jugar, bañarse y escuchar cuentos. Sin embargo, a partir del mismo día a día, cada uno crea universos muy distintos. Mientras Selou se imagina galopando sobre su caballo en la sabana o asustando a los cocodrilos en el río, Maya desea recorrer la India a lomos de un elefante rojo o nadar en las fuentes del Nilo. Así nos presenta Thule Ediciones ‘Maya y Selou. Selou y Maya’, un álbum ilustrado de Lara Meana y María Pascual de la Torre. Con ésta última charlamos un poquito más sobre este maravilloso libro.

María Pascual de la Torre

¿Cómo nace este proyecto? María Pascual de la Torre: “Fue un proceso largo desde la primera idea. Surgió en el Festival Internacional de Ilustración IlustraTour 2010, durante las disfrutonas conversaciones fuera del taller que hice con Sophie Blackall. Allí conocí a Lara Meana, la escritora coautora del libro. Hablábamos de lo carcajeantemente distintas que suenan las onomatopeyas de los animales en las diferentes lenguas y entre esas divagaciones, surgieron las primeras puntadas de un proyecto que en principio urdieron Lara y Sophie. Entonces yo estaba entregada al que fue mi primer álbum ilustrado como autora, ¿Dónde están mis gafas?, publicado también por Thule. Sophie no contaba con el tiempo necesario para ilustrarlo y propuso que yo tomase el relevo para construir la historia junto a Lara”. 

“De IlustraTour a IlustraTour y tiro porque me toca, el taller de Martin Salisbury en 2011 me vino como anillo al dedo para poder contrastar ideas y seguir puliendo el trabajo ya avanzado del proyecto. Fueron tres años de trabajo hasta su publicación en Ediçoes SM en 2013 que se coronaron con un premiazo sorpresa que puso en valor todo ese camino, ser seleccionado por la Fundación Social Itaú de Brasil para la campaña de fomento de la lectura en la primera infancia “Leia para uma Criança” con una edición de 1.800.000 ejemplares por todo Brasil, incluyendo una tirada en braille. Fue una maravilla saber que nuestro libro formaba parte de una iniciativa que apuesta por la lectura en voz alta y por las conversaciones que genera esta lectura conjunta para incentivar el placer de leer a niños y niñas. Bajo el lema “Cuando compartimos un libro con un niño, transformamos su mundo y el nuestro”, tratan de llegar al máximo número de lectores entregando libros gratuitos a bibliotecas, colegios y hogares”, nos cuenta María Pascual de la Torre.

“Once años después de este dilatado camino, es otro regalo que Maya y Selou haya vuelto a su país de origen y que los personajes sigan contando su historia en castellano y en catalán con Thule”.

María Pascual de la Torre

¿Qué se encontrarán los lectores en sus páginas? “Maya y Selou es un álbum ilustrado con dos portadas de inicio que te adentran en la narrativa infinita a partir de dos historias que convergen en la doble página central. Una abre la puerta del día a día de Maya y otra la de Selou. A través de sus juegos, de sus rutinas y de todos los detalles cuidadosamente escogidos que aparecen en el libro, iremos descubriendo el universo de lo protagonistas”.

¿Qué te pareció la historia de Lara la primera vez que los leíste? “El proceso de trabajo fue muy interesante. No hubo un texto previo, sino una idea enormemente juguetona, como la construcción de un engranaje que teníamos que hacer funcionar juntas. Esa idea dio pie a un trabajo minucioso de creación del story y de las imágenes -continúa María Pascual de la Torre-. El texto no se escribió hasta que se encajó toda la estructura visual del libro, con la secuenciación y las imágenes terminadas. Fue muy enriquecedor trabajar mano a mano con Lara desde el principio de esta manera tan inusual. Cuando todo parecía cerrado y presentamos la maqueta en Bolonia, tuvimos una nueva pelota en el juego de malabares al acordar la publicación con la filial brasileña de SM”.

“En la idea original el libro iba a ser bilingüe. Un álbum ilustrado con dos historias en espejo: cada niño nos abriría la puerta de su casa, invitándonos a seguir su rutina diaria contada por ellos mismos y cada cual en su idioma, Maya en español y Selou en inglés. Esta premisa tuvo que modificarse porque en Edições SM no interesaba un texto bilingüe, sino una narración completa en un mismo idioma manteniendo el juego en espejo de las imágenes, pero no de las historias. Lo que iba a ser una traducción de un idioma a otro, se convirtió en un texto que debía de transmitir de manera individual el mundo de cada uno de los niños con sus identidades particulares”. 

María Pascual de la Torre

“Aunque el peso de los cambios lo llevó el replanteamiento del texto, hubo algunas modificaciones en las ilustraciones, como el árbol genealógico materno de Maya. El roble que identificaba la procedencia española-asturiana de la familia materna y que vuelve a echar sus raíces originarias en esta nueva edición con Thule, se trasplantó por un ipê en flor, el árbol característico de Brasil, proporcionando a Maya una ascendencia brasileña. También he sido consciente del trabajo extra para el ilustrador que implica el uso caligráfico de texto en las imágenes en una venta de derechos, objetivo importantísimo para el recorrido amplio de un libro”, asegura María Pascual de la Torre.

Háblanos un poco del formato del libro y del juego que ofrece. “Saber de qué manera conseguir que ambas historias se entrelazaran y llevasen de una a otra en una secuencia infinita siguiendo el “cuéntamelo otra vez” tan característico de las niñas y niños, fue uno de los propósitos más complejos e interesantes de la propuesta. La página central en la que se encuentran las dos historias y la frase que las enmarca, es el resorte que lleva a cerrar el libro por la mitad, a darle la vuelta y a comenzar de nuevo abriendo el relato del otro protagonista. Cada portada va seguida de unas guardas que son sus árboles genealógicos y nos muestran unas raíces mestizas largas y enriquecedoras que se extienden por todo el libro a través de los detalles que caracterizan a Maya y a Selou”.

“Queríamos crear un juego en el que pudiésemos seguir a cada uno de los personajes hasta descubrir que son vecinos que viven pared con pared. Proponer al lector la búsqueda de las diferencias y las semejanzas de niñas y niños de edades similares, acompañados por los animales con los que juegan y que determinan cada momento del día a través de rutinas muy similares entre las y los más pequeños de diversas ciudades del globo. El formato vertical permite también centrarse en la historia de cada uno de los protagonistas de cada relato”.

Nos gusta mucho cuando trabajas el plano cenital, ¿qué destacarías de este recurso? “Son imágenes que me han fascinado desde la infancia. Esta vista de pájaro permite al lector adentrarse en la escena, asomarse y revolotear, dejando ver todo para descubrir cantidad de detalles que nos dan más información. Incita a buscar nuevas pistas que se esconden y enriquecen el relato”.

María Pascual de la Torre

“Me apasionaban las casas de muñecas -continúa María Pascual de la Torre-. Me pasaba horas y horas construyendo casas para cada personaje, escogiendo cada rincón, mezclando esos mini objetos de juguete con todo lo que encontraba: piedrecitas, palos, conchas, chapas, tapones, cajas de cerillas… La vista cenital me conecta con estos juegos. Algunos de los libros que más desgasté fueron los de Beatrix Potter y Jill Barcklem, hipnotizada en las imágenes de madrigueras y casas que te permitían detenerte en sus alacenas repletas de comida deliciosa y hasta oler la comida humeante de las cazuelas con la sensación de que también tú estabas sentado en la mesa saboreando una tarta de moras junto al fuego. Podías descubrir qué frutos o vegetación hay en cada estación o dónde encontrar madrigueras de diferentes animales. En arte también lo denominan punto de vista divino o neutral. Quizás en el plano cenital hay algo de la sensación de visión todopoderosa, pero sobre todo es una mirada curiosa y juguetona que te coloca en la posición de artífice del juego”. 

¿Qué dirías que tienen de característico tus ilustraciones para este proyecto? “Siguiendo el hilo de la curiosidad, otra parte importante de la narrativa visual para la caracterización de Maya y Selou y poder mostrar lo valioso que es crecer entre diferentes culturas, fue escoger dos niños reales de amigos cercanos. Tan cercanos que una de ellas es Maya, la hija de Lara Meana. Esto me permitió observarles detectivescamente para reproducir desde sus posturas al dormir hasta su ropa, muchos de sus juguetes, detalles de su habitación, sus gustos y aversiones… Me ayudó a escoger los contrastes entre un Selou comilón y una Maya capaz de convertir en fósil un bocadito de comida. Del despertar tranquilo y lleno de energía de Maya al calvario para despegar a Selou de su almohada. También observar lo que puede contarnos de un personaje su pelo rizado y desbocado, frente a otro liso y sereno. Ha sido muy impactante poder seguir el paso del tiempo del libro a través del crecimiento de Maya y Selou, ahora en plena adolescencia”.

“Además de la caracterización de los protagonistas, hubo un amplio casting para la elección de los animales-juguetes más representativos para cada rutina y momento del día. E incluso alguna anécdota de autocensura, como una gallina friendo el huevo del desayuno, que parecía representar una versión amable de Saturno devorando a su hijo”, confiesa María Pascual de la Torre.

¿Con qué técnicas trabajaste? “La base principal que viene siendo muy característica en mi trabajo es el grafito. Al lápiz le acompañan acuarelas y collage con diferentes materiales. La intervención digital se limitó a la limpieza y ajustes de color de las imágenes escaneadas y a los cambios de textos caligráficos que implica la traducción a otra lengua”. 

¿Cómo fue el proceso de elaboración de este libro? “Aunque hubo una buena parte de trabajo individual, además de la inversión habitual del orden de texto previo a las imágenes, lo interesante de este proceso fue el intercambio constante que tuvimos entre Lara y yo desde el principio. La oportunidad de contrastar ideas, compartir dudas y hallazgos, replantear y cuestionar pasos y elecciones para hacer que funcionase la secuencia, dar sentido a cada imagen, adaptar el texto… Pasar la pelota y cambiar de sombrero para ponerte en lugares diferentes a los que te colocas cuando trabajas individualmente como escritor e ilustrador, es muy motivador”. 

¿En qué trabajas ahora? ¿Algún proyecto nuevo? “Entre otros trabajos personales, estoy cerrando un proyecto para prelectores muy especial para mí que pronto comenzará su andadura. Además, me encuentro inmersa y entusiasmada con el primero de dos álbumes ilustrados fantásticos que me están permitiendo trabajar con una de mis editoriales favoritas, Ekaré”.

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Álbum Ilustrado

Lulelia nos pregunta ‘¿Dónde está mi lápiz amarillo?’

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Lulelia

‘¡Mamááá! ¿Sabes dónde está mi lápiz amarillo? ¿Y mi estuche? ¿Y mi mochila?’ Cuando su lápiz favorito desaparece, la pequeña Rita emprende un viaje que la llevará a los lugares más recónditos e inesperados, hasta descubrir que lo que busca nunca estuvo tan lejos como pensaba. Indicaciones equivocadas, animales despistados y alguna estrella con buen ojo para los productos de papelería habitan las páginas de este maravilloso álbum debut de la argentina Lucía Rovira (Lulelia). Con humor y ligereza, la autora construye un delicado universo a dos tintas. Entre trazos de lápiz y un luminoso color amarillo, acompañamos a la artista Rita en un viaje para descubrir aquello que más le gusta. Con Lucía hemos hablado un poco más sobre ‘¿Dónde está mi lápiz amarillo?’, editado por Editorial Juventud.

Lulelia

Lo primero, cuéntanos cómo nace este proyecto. “Nació como tesis del Posgrado de Ilustración que hice en la Universidad de Buenos Aires. En un principio no sabía si iba a ser un libro, un juego o qué forma iba a tomar. Lo que sí sabía era que me gustaba el concepto de caos como obstáculo por el cual se genere una aventura, que ese obstáculo fuese excusa de entretenimiento y anécdota, en gran parte por experiencia personal, ya que siempre pierdo cosas y armo planes estrambóticos para resolver. Lo lúdico siempre estuvo presente como también la idea de que sea algo gracioso y, a medida que se fue desarrollando el guión, fue apareciendo la idea de búsqueda y de camino dentro de la posible historia, tomando su estructura desencadenada”.

¿Qué encontrarán los lectores en las páginas de este libro? “Van a encontrar la historia de una niña de unos 5 años que ha perdido su lápiz preferido y dialogará con quien se cruce en su búsqueda atravesando diferentes escenarios para lograr encontrarlo. Es un libro álbum híbrido que contiene recursos de historieta como globos de diálogo y viñetas diversas fragmentando las páginas a medida que la trama se dramatiza”, asegura Lulelia.

Lulelia

¿Cómo fue el trabajo previo al libro? Me refiero a esa fase de investigación, de documentación, de pruebas, no sé si de dibujos en algún cuaderno… ¿Cómo nace este personaje? “Tomé de referencia cuentos, cómics, películas o revistas de juegos que tuvieran personajes de niñas con actitud desenvuelta, espontánea, informal y desinhibida como la de Rita, la protagonista. Las referentes fueron desde Mafalda a Pippi Lamstrung. Además, fue autorreferencial porque busqué fotos mías de chiquita y tomé de accesorios los anteojos grandes que siempre se me rompían (o mejor dicho, se me rompen): El hecho de que Rita los tenga con una cinta en el medio del marco refuerza su cualidad inquieta”.

“Cuando empecé a bocetar los escenarios, mis amigas y colegas que tienen hijos/hijas me enviaron imágenes de los juguetes y objetos que podían andar por la casa y por su habitación -continúa Lulelia-. Hasta el último momento seguí agregando objetos en el libro para llenar cada doble página, para mostrar la acumulación de cachivaches y, por otro lado, para homenajear a las personas que me ayudaron a hacer el libro porque no me iba a alcanzar la página de agradecimientos”.

“Como dato de color, el libro trae un señalador (entiendo que en España le dicen “punto de lectura” o “marcapáginas”) con una lista de objetos para buscar además del lápiz… Quizás para Rita no son tan importantes como el lápiz pero andan por ahí tirados algunos pares de medias incompletos”.

Lulelia

¿Por qué el amarillo? “Quería que el lápiz perdido no fuese cualquiera, que sea algo más específico y que además vaya marcando un camino cromático en el libro a medida que avanza la historia. Fue muy fácil elegirlo porque es un color que me gusta mucho y me encanta su combinación con el gris del grafito -nos cuenta Lulelia-. Es el color más brilloso, se usa como resaltador de textos y para dar acentos en el gris de la ciudad (que es donde Rita arranca su recorrido), las señales de tránsito, los cascos de los obreros de la construcción, las maquinarias, muchos taxis e incluso el estereotipo del transporte escolar suele pensarse amarillo… Avanzando hacia la naturaleza podemos pensar en las representaciones del sol y el resto de las estrellas (que tienen su momento importante en el libro), animales de distintas especies, desde leopardos hasta aves… Los rastros de hojas otoñales, las margaritas (de acá viene el nombre del personaje) y también la comida que más me gusta (choclo, papas, queso, huevo…). Si sigo pensando referencias amarillas por supuesto se suma el universo Simpsons y hasta el primer Smile fue amarillo, por lo que los emojis que usamos también lo son”.

“Por otro lado, en distintos momentos de la historia editorial ha habido cubiertas amarillas para que llamen la atención, como la colección las novelas amarillas del siglo XIX o en la colección Robin Hood. También en la editorial Juventud que publica “¿Donde esta mi Lápiz Amarillo?”, podemos encontrar lomos amarillos en el clásico Tintín en español. Rita necesita llamar la atención así que se comunica con ese amarillismo”, confiesa Lulelia. “El amarillo destaca, es un camino… Desde las líneas que dividen los carriles de la ruta o como las baldosas del Camino amarillo de El mago de Oz”.

Lulelia

¿Qué dirías que tienen de característico tus ilustraciones para este libro? ¿Qué hay de nuevo o diferente con respecto a otros trabajos? “La gran diferencia con otros trabajos es que es mi primer trabajo como autora integral y tuve total libertad al hacerlo. Durante el desarrollo encontré un modo de contar suelto como los trazos y esa forma llegó también a los textos que hice con lettering según el personaje que habla y según el tono con el que habla, creo que eso logró una integración total entre el texto y la ilustración”.

¿Con qué técnicas trabajaste? “Trabaje con lápiz de grafito al principio y lápices digitales para los archivos finales”.

Danos algunas pinceladas sobre el proceso de realización de este libro. “Le dediqué mucho tiempo a la parte de investigación y de guión, desde lo más general hasta los pequeños gestos, idas y vueltas de los personajes, guiños internos, relaciones entre las páginas. Le doy bastante atención a los chistes que se puedan encontrar tanto en el texto como en las ilustraciones. Tal es así que debe haber 2 capas de historias o más.. Me encanta dejar esos detalles para que quien lo lea pueda encontrar en una segunda lectura o años después”, afirma Lulelia.

Lulelia

“El proceso fue similar a la dinámica que vive Rita en el cuento; yendo y viniendo, tomando algo de todos los lugares donde lo estuve dibujando y con quienes compartí el proceso. Hasta que no tuve el guión completo no empecé a dibujarlo, solo tenía apenas bocetado el personaje de la protagonista, pero ni bien terminé de escribir los diálogos, las propuestas de las páginas salieron de una vez porque estaban en mi cabeza. Hacia la entrega final de los archivos, el trabajo fue de pulir los dibujos buscando la manera de “emprolijar” mis bocetos sin perder la expresividad que me gusta en cada momento de cada personaje”.

¿En qué trabajas ahora? ¿Algún proyecto nuevo? “Con respecto a “¿Dondé está mi lápiz amarillo?” se está desarrollando como corto animado. En cuanto a proyectos editoriales tengo en proceso un libro álbum con un escritor español, un cartoné para primeras infancias de mi autoría y, cuando encuentro el momento, sumo una viñeta a un proyecto personal en formato novela gráfica. En paralelo me dedico a la docencia en la facultad y en mi taller de ilustración”.

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Cómic

Mathias Martinez nos invita a su singular parque de atracciones

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Mathias Martinez

‘¿Qué hora es? ¡Es la hora de divertirse!’. Ese es el lema de CLOCKI, la mítica mascota con forma de despertador que durante décadas marcó la hora de la merienda a millones de niños frente al televisor. Nacido como héroe de cómic, alcanza la fama en 1932 con Clocki y el reloj parlante, el primer cartoon sonoro y en color de la historia del cine, y se convierte en una auténtica estrella. En 1955, en la cima de su popularidad, se inaugura Clockilandia, un parque de atracciones que promete ser el paraíso definitivo del entretenimiento. Pero tras ese relato de ensueño podría esconderse una realidad mucho más oscura.

Mathias Martinez

En ‘Clockilandia’Mathias Martinez reconstruye la memoria de un parque imaginario para mostrar la cara oculta de su éxito. Cada capítulo sigue a un personaje distinto -una mascota, un aficionado a las atracciones, una ex empleada y una niña- que da testimonio de un momento clave de su historia. Inspirado en cartoons de los años 30 de los estudios Fleischer, Martínez retuerce ese imaginario hasta lo grotesco: dibujos que gotean, decorados que se derriten y perspectivas deformadas como una película quemada en el proyector, creando una atmósfera tan fascinante como inquietante. Con Mathias hemos charlado un poco más sobre su trabajo en este proyecto.

¿Cómo nació este proyecto? “Desde niño, siempre me han fascinado los parques temáticos, pero siempre he sentido cierta inquietud al ver sus maquetas de cartón y sus sueños empalagosos. Quería hablar de este sentimiento que creo que comparten muchas personas, y de la felicidad un tanto forzada que se siente en estos lugares, ¡porque la entrada es carísima! En lugar de apoderarme de un parque ya existente, decidí crear el mío propio, como un niño jugando con bloques Kapla o Lego. ¡Disfruté muchísimo siendo un poco megalómano en este proyecto!”, nos cuenta Mathias Martinez.

Mathias Martinez

¿Qué encontraremos en este libro? “Esta novela gráfica narra la historia de Clockilandia, un parque temático analizado desde sus inicios y su época dorada hasta su declive y su inevitable final, porque, obviamente, todo lo bueno tiene un final. También encontrarás las emotivas historias de las personas involucradas con el parque: sus empleados desilusionados, sus mascotas melancólicas, sus niños desencantados y sus padres hastiados. Pero también descubrirás hermosas historias de amor y amistad”.

¿Cómo fue el proceso de creación del libro? Me refiero a la fase de investigación, las pruebas, incluso los bocetos en el cuaderno… “Pasé mucho tiempo buscando la forma ideal para la mascota de mi parque, algo que evocara a Mickey Mouse sin ser demasiado similar, y que no se alejara demasiado de mi idea inicial de crear una historia sobre el fin de la infancia y esos espacios atemporales que son los parques de atracciones. Mientras buscaba ideas visuales para el libro, redibujé muchas mascotas antiguas japonesas y estadounidenses, y cuando no se me ocurría ninguna buena idea, redibujé un pequeño despertador Fisher-Price que tenía en mi escritorio. Entonces se hizo evidente: la mascota de Clockilandia tenía que ser un despertador”, asegura Mathias Martinez.

Mathias Martinez

Cuéntanos algo sobre las ilustraciones. “Quizás el carácter altamente ilustrativo de Clocki sea aún más evidente porque está inspirado más en los libros ilustrados infantiles que en los cómics. Una de mis principales inspiraciones para este trabajo son los libros de principios del siglo XX de Benjamin Rabier, o los libros de Bécassine; no sé si son conocidos en España, pero les animo a leerlos o releerlos. En estas historias, el texto está en voz en off, como en algunos capítulos de Clocki. También hay un aspecto ligeramente megalómano en ello; es como si me dirigiera directamente al lector como autor. Este estilo narrativo un tanto anticuado me resultó divertido”.

Mathias Martinez

Cuéntanos algo sobre la técnica utilizada en este libro. “El libro fue dibujado completamente con tinta azul y luego coloreado en Photoshop -continúa Mathias Martinez-. Mi cómic, con sus tonos naranjas y azules, recuerda a los antiguos libros infantiles de los años 50, y también evoca el año en que se creó la mascota Clocki y los dibujos animados que la inspiraron. Mis editores franceses, Misma, hicieron un trabajo increíble en las páginas para lograr colores intensos y diferenciarlos, y mis editores españoles, La Granja, mantuvieron la misma dirección artística y añadieron un mapa real del parque, ¡que me parece fantástico!”

¿Cómo fue el proceso de creación de este libro? “Me llevó tres largos años crearlo. Hubo momentos increíblemente alegres y otros muy estresantes. Mis editores me ayudaron muchísimo durante todo el proceso, que a veces resulta desalentador, ¡pero realmente vale la pena! Después de terminar mis estudios de arte, cuando empecé con Clocki, estaba buscando mi propia voz, ¡pero encontré en Clocki caminos que me encantan! Fue una experiencia muy formativa para mí. Creo que se puede sentir esta progresión narrativa, cómo gano más confianza a medida que avanzan los capítulos, lo cual me gusta mucho”, confiesa.

Mathias Martinez

¿En qué estás trabajando actualmente? ¿Un nuevo proyecto? “Actualmente estoy trabajando en otra novela gráfica que publicará la misma editorial. Tratará sobre ratones, un libro hecho de queso, la transmisión del conocimiento y la memoria colectiva. Será un libro sobre libros y un homenaje a sus lectores más fieles: ¡estará dedicado a quienes aman tanto los libros que literalmente devoran sus páginas! No diré nada más sobre este futuro proyecto, y me llevará tiempo terminarlo, ¡pero estoy deseando enseñárselo!”

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Álbum Ilustrado

Ramón París acompaña en su viaje a ‘Amiga gallina’

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Ramón París

Perro, cerdo y gallina no conocen nada más allá del cercado de su corral. Un día, muertos de aburrimiento, sienten que ha llegado el momento de salir a explorar. Aunque a gallina esta idea no parece hacerle ni pizca de gracia. Acompaña a estos tres amigos en una aventura a través de ríos, montañas y bosques y déjate guiar por la determinación de perro, el asombro de cerdo o la cobardía de gallina. ‘Amiga gallina’ es un cuento dulce y divertido que nos recuerda que lo más importante son los amigos, a pesar de sus defectos o, quizás, exactamente gracias a ellos. Un álbum ilustrado de Juan Arjona y Ramón París que edita A buen paso. Con Ramón hemos charlado un poquito más sobre este libro.

¿Dónde está el origen de este proyecto? “Arianna Squilloni, la editora de A buen paso, y yo coincidimos en una feria de libros en Miami y me comentó que tenía un proyecto en el que había pensado en mí. Una vez de vuelta ambos en Barcelona nos reunimos y me propuso trabajar una reedición de este cuento”.

Ramón París

¿Qué encontrarán los lectores en sus páginas? “Una historia de tolerancia, aceptación y amor incondicional de la amistad. Pero dicho así suena muy formal; es una aventura de 3 amigos que salen de viaje con muchas, muchas ganas hasta que las cosas se tuercen y la solución a sus problemas llega de la manera más inesperada”, afirma Ramón París.

Ramón París

¿Cómo fue el trabajo previo al libro? Me refiero a esa fase de investigación, de pruebas, no sé si de dibujos en algún cuaderno. ¿Cómo nacen estos personajes? “Una vez me leí la historia y supe que los personajes eran un cerdo, un perro y una gallina, empecé a hacer bocetos en distintos cuadernos, papeles, técnicas, sin demasiado orden; sencillamente todo lo que dibujaba en mis momentos de ocio eran esos 3 animales. Nunca dibujé el entorno o dónde iban a convivir, creía que eso llegaría luego. Hasta que en un momento dado empezaron a aparecer los mismos, es decir, los hiciera como los hiciera empezaban, sospechosamente, a parecerse: el mismo cerdo, el mismo perro, la misma gallina. Casi como si se impusieran en mí. Así que los dejé ser; «supongo que estos son», me dije”.

Ramón París

¿Con cuál de los tres te identificas más? “Supongo que con el cerdo, que se apunta a cualquier plan y vive un poco más distraído -confiesa Ramón París-. Así voy yo por la calle: sé hacia dónde quiero ir pero me pierdo en el contexto”.

¿Qué dirías que tienen de característico tus ilustraciones para este libro? ¿Qué hay de nuevo o diferente con respecto a otros trabajos? “Creo que el recurrente universo animal, que claro, trabajando para literatura infantil no es que sea el más original. Pero sí, dibujo muchos animales todo el tiempo, hago serigrafías de ellos, talleres; a lo mejor debí estudiar zoología o algo parecido, aunque uno nunca sabe si hubiera acabado en el mismo sitio. Lo que sí es que experimenté con una técnica nueva, por más que la realicé en digital. ¿Se puede hablar de diferentes técnicas si tu entorno de realización casi siempre es digital, en una tableta? Hmmm… bueno, igual sí, o por lo menos yo lo sentí totalmente diferente -continúa Ramón París-. En el libro anterior, El hombre dorado, había usado una escala cromática muy limitada buscando una metáfora de la estampación serigráfica. Para ‘Amiga Gallina’ son lápices de colores, trazos con más textura, colores menos planos y línea más discontinua. Vuelvo a usar la doble página para hacer ilustraciones desplegadas a todo lo ancho y largo de página y contar desde la totalidad del formato”.

Ramón París

Cuéntanos un poco más sobre el trabajo de elaboración de este libro. “Una vez tuve los personajes empecé con la travesía; literalmente, de eso va: es un viaje, una road movie. Perro y cerdo, que se mueren de aburrimiento, deciden echarse una escapada para ver qué hay más allá; querían tener una aventura que los sacara de su hastío. Gallina duda, pero ante el temor de quedarse sola prefiere irse con sus amigos y vivir la experiencia con angustia. Partiendo del relato de Juan Arjona y de las evocaciones al entorno que hacía, decidí unirme a la aventura a ver adónde me llevaban los animales y realicé una primera secuencia de imágenes a ver como funcionaba la historia, más machas y composición que otra cosa. Luego busqué inspiración en los campos en los alrededores de donde vivo, Cardedeu, y fui construyendo una ruta imaginaria con ancla en la realidad”. 

Ramón París

Ramón París

“Siempre trato de dibujar desde mi experiencia personal porque me sirve de apuntador. Hay imágenes que pertenecen a mi entorno y hay otras que quisiera que ya pertenecieran, aderezadas con recuerdos de mi infancia, paisajes en los que estuve. Y así salieron los entornos por los que discurre la historia. Lo demás, un poco más de lo mismo: horas de trabajo hasta que terminaba de perseguirme y dejaba tranquila cada ilustración para que viviera su vida sin mis constantes intervenciones”, nos cuenta Ramón París.

Ramón París

¿En qué trabajas ahora? ¿Algún proyecto nuevo? “Acabo de terminar un libro para una editorial americana sobre el sonido; después de un par de meses de intensidad estaba en proceso de recuperación. Y el futuro lo tengo lleno de proyectos, a ver cuál termino: suelo ser bastante disperso y salto de un lugar a otro todo el tiempo, por eso me cuesta sentarme a desarrollar cada proyecto, y si a eso le sumamos todos los micro proyectos en el área de animación y diseño para mantenerme a flote, pues muchos quedan en el tintero. Espero poder terminar una biografía ilustrada que estoy haciendo de un científico del siglo XVIII, la cual además estoy escribiendo yo mismo. Ya veremos…”

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