Entrevistas
Gastón Hauviller y lo que pasa ‘Cuando te vas’
Cuando mamá sale de casa sin mí, no pasa nada. No me molesta, no lloro y nunca pierdo la calma… ¿o sí? Así nos presenta la editorial Tres Tigres Tristes este álbum ilustrado, ‘Cuando te vas’, un trabajo de Gastón Hauviller, con el que hemos charlado un poquito más sobre este libro.
¿Cómo nace este proyecto? Gastón Hauviller: ”Este proyecto es un poco hijo de la pandemia. Recuerdo que al comienzo, en pleno confinamiento, en los medios empezamos a ver esas imágenes de animales caminando libremente por las ciudades, pero no eran animales domésticos, sino animales salvajes que aparecían por las calles como queriendo recuperar ese espacio del que siempre los desplazamos cuando construimos las ciudades. Y también estaba la sensación de encierro que sentíamos en esos días, que de a ratos se volvía insoportable. Y bueno, todo eso fue, digamos, la semilla de “Cuando te vas”. Lo que siente el personaje que protagoniza esta historia, se podría resumir en la pregunta: ¿y por qué yo no puedo salir? Sobre todo porque la mamá se va, ella sí sale de la casa, al mundo exterior”.

¿Qué encontrarán los lectores en sus páginas? “Sinceramente no lo sé. Es algo en lo que pienso bastante y cuantos más libros hago, más me doy cuenta de que no tiene mucho sentido intentar controlar eso, porque de todos modos el lector siempre va a encontrar cosas que tienen más que ver con su propio universo que con lo que, como autores, le podamos proponer. Como autor, propones un relato, pero siempre es un juego de ida y vuelta entre el autor y aquel que recibe y dialoga con esas imágenes y esas palabras que aparecen en un libro”.
“Pero sí podría intentar decirte lo que yo mismo fuí encontrando como lector de este libro, que tiene que ver con algo que siempre me pasa cuando veo mis libros ya terminados o publicados -continúa Gastón Hauviller-. Y es que me sorprendo al darme cuenta de lo que me dicen a mí como lector, o incluso lo que dicen de mí como autor. Lectura que va cambiando con el tiempo, entonces, hoy pienso que este libro habla de la diferencia que existe entre lo que es amar y lo que es poseer a otra persona, como si esa persona que amamos nos perteneciera, que es un sentimiento muy primitivo y muy infantil. En este caso esa otra persona es la mamá del personaje protagonista, pero podría ser cualquiera. Pienso que eso es algo que a todos nos toca aprender en algún momento de la vida, sobre todo si queremos crecer. Pero es cierto que no es fácil y se ponen en juego muchas emociones y por momentos puede haber mucha tensión y frustración. Quizás la clave esté en aprender a confiar en las personas que queremos y que nos quieren, en este caso sería confiar en que la mamá se va a ir pero va a volver”.

La imaginación puede surgir en cualquier situación, ¿no? A partir de un dibujo… o leyendo un libro… “¡Totalmente!, una mancha en la pared o la borra del café en el fondo de la taza, o los juegos de palabras absurdos que surgen cuando leemos al azar carteles por la calle. Yo siento que estoy, literalmente, todo el tiempo imaginando y que no lo puedo evitar. A veces me resulta agotador incluso. Por supuesto que de toda esa imaginación, solo una pequeñísima parte se convierte en otra cosa, se materializa de algún modo, ya sea en un texto, un dibujo o un libro. Porque una idea, por más buena o por más original que nos parezca, no es un libro, le falta demasiado para ser un libro, es más, suele quedar muy poco de esas primeras ideas en lo que luego es una obra terminada. Quizás la imaginación sea algo así como esa transformación que sucede mientras estamos imaginando”, asegura Gastón Hauviller.

Haces un guiño a ‘Donde viven los monstruos’… “¡Sí claro! Es lo que nos pasa con nuestros referentes, en algún momento se nos aparecen en lo que hacemos. Soy un admirador de Sendak, parte de mi formación tiene que ver con el psicoanálisis y por eso su obra me resulta sumamente interesante, además de parecerme un ilustrador extraordinario. Y aunque cuando empecé a trabajar en mi libro no estaba pensando puntualmente en “Dónde viven los monstruos», en un momento me di cuenta de que podría abrirse un diálogo con esa obra. Salvando las distancias, si bien tienen algún punto en común, también hay grandes diferencias, lo cual es lógico porque el libro de Sendak, aunque no lo parezca, se publicó hace 60 años. Y creo que los libros siempre hablan, ante todo, con su propia época. Pero al igual que Sendak ocupa un lugar importante en mi biblioteca, quise que a modo de homenaje su libro también forme parte de la biblioteca del protagonista de “Cuando te vas””.

¿Qué diríais que tienen de característico tus ilustraciones para este libro? ¿Qué hay de nuevo o diferente con respecto a otros trabajos? “En este libro trabajé con una línea estética con la que me siento muy cómodo y con la que ya había trabajado en el primer libro que publicamos con mis editores de Tres Tigres Tristes (“Viajeros Extraordinarios/Roque”). Y me pareció importante sentirme cómodo con el dibujo, porque me permitió experimentar con la narrativa visual -asegura Gastón Hauviller-. Quería probar algo que no había hecho antes en un libro álbum, que es combinarlo con un lenguaje más propio de la historieta o la novela gráfica, pero sin que deje de ser, en esencia, un libro álbum. Entonces aparecen unas secuencias de cuadros de historietas, intercaladas con dobles páginas que no llevan texto, por ejemplo”.

¿Con qué técnicas trabajaste? “Todo el trabajo de bocetos fue a lápiz, utilicé muchos posits (cuadritos autoadhesivos) para poder ir ajustando las secuencias, que como te decía, están narradas como si fuera una historieta. Luego, la estética de los personajes y los ambientes se la terminé definiendo con la tinta negra del estilógrafo. Me gustan mucho las tramas que genera la tinta y las imperfecciones y los posibles “errores” que luego se integran con la ilustración. Finalmente el color es digital, con colores más bien planos y saturados para que contrasten con la línea negra. Hay también una intención narrativa en el uso del color, que es la de ordenar los tres momentos de tensión en que el personaje “explota”, por así decirlo, y para ello organicé la paleta en torno a los tres colores primarios, uno para cada momento”.

Háblanos un poco del proceso de elaboración de este libro. “Te contaba que este libro lo empecé a trabajar en la pandemia y en ese momento, con unos colegas amigos (Carlos Riaño, Dipacho y Carlos Díaz Consuegra), armamos un espacio virtual para charlar y mostrarnos nuestros trabajos, para hacernos devoluciones y en definitiva para sumar esas miradas que son tan importantes en un oficio como este, que se puede volver muy solitario -nos cuenta Gastón Hauviller-. Ese espacio funcionó al comienzo como un refugio, una compañía y luego ya se convirtió en algo más grande que bautizamos Colectivo Corocoro y que hasta hoy sigue funcionando como un colaboratorio creativo, en donde nos apoyamos y acompañamos en los proyectos particulares de cada uno y también planeamos proyectos colectivos. En este espacio pude desarrollar la primera maqueta del libro, que luego cuando se las mostré a mis editores de Tres Tigres Tristes, les gustó mucho y con ellos nos pusimos a pulir la versión final. Con Bárbara y Guillermo nos conocimos hace unos años en la Feria del libro infantil de Bolonia y nos entendimos muy bien desde el principio. Tienen una mirada muy clara de los libros que quieren publicar, son editores que te dan mucha libertad, a la vez que aportan mucho y acompañan el proceso creativo del libro. Para mí es un lujo trabajar con ellos”.

¿En qué trabajas ahora? ¿Algún proyecto nuevo? “Te contaba antes que estoy todo el tiempo imaginando historias, voy anotando en papelitos sueltos que guardo en un cajón. A veces son unos garabatos, a veces palabras sueltas “nomás”. Otras veces los trabajo mucho hasta tener una maqueta prácticamente terminada, que luego dejo reposar un largo tiempo antes de mostrarla. Ahora mismo acabamos de enviar a imprenta un libro que forma parte de una colección que se llama “Arribabajo”, que hicimos en colaboración entre los cuatro autores que integramos el Colectivo Corocoro junto a Marcela Escovar de Picnic de Palabras, de Colombia (@picnicdepalabras). Y estamos muy contentos porque es nuestro primer proyecto colectivo y lo vamos a publicar muy pronto”.
“Y también estoy muy contento, porque estoy trabajando en los últimos detalles de un viejo proyecto de libro acordeón llamado “Anoche me soñé dragón”, que vamos a publicar este año con la editorial Diego Pun (@diegopun_ed), a quienes conocí personalmente hace poquito en la Feria internacional del libro de Guadalajara, gracias al querido Adolfo Córdova que nos presentó y congeniamos inmediatamente -continúa Gastón Hauviller-. Este libro es un poema ilustrado por una de sus caras y por la otra es un juego, una invitación a imaginar dragones “nunca antes vistos” y no les puedo contar más de momento, pero pronto habrá novedades. Y por último, te cuento que para este año se vienen dos novedades junto a mis queridos Tres Tigres Tristes (@edicionesttt), son dos libros en los que ya estamos trabajando. Uno trata sobre las emociones, pero con un enfoque humorístico que se aleja muchísimo de la mirada convencional con la que se suelen tratar estos temas. Y el otro es una coautoría con mi compañera y escritora colombiana Natalia Mera, que es una mezcla de libro álbum, obra de teatro y poesía, que nos tiene a todos muy entusiasmados”.
Cómic
Javier de Isusi nos traslada a ‘El año en que fuimos reyes’
‘El año en que fuimos Reyes. Tomo 1’ es lo nuevo de Javier de Isusi, ganador del Premio Nacional del Cómic 2020 con La Divina Comedia de Oscar Wilde. Ya podemos leer el tomo 1 de este cómic que edita Astiberri. Es una historia ambiciosa que nos transporta a Babilô, una ciudad universitaria y efervescente, meca de la disciplina artística del Esquinismo y lugar de origen de revueltas sociales. Con Javier charlamos un poquito más sobre este proyecto.

¿Dónde está el embrión de toda esta historia, dónde está esa chispa que te hace empezar a trabajar en este proyecto? “Pues es una chispa múltiple, tiene varios orígenes, por eso es una historia con tantas capas. La primera chispa tuvo lugar hace 25 años, cuando yo era un estudiante que estaba haciendo el Erasmus. Fue un año muy especial, un año en el que yo también fui rey de alguna manera y en ese momento me surgió la idea de hacer alguna vez un cómic de lo que estaba pasando. Pero no lo hice porque no sabía cómo abordarlo, no soy muy de autobiografías”.
“Unos años después, hace 15 años, desarrollé un proyecto en el que contaba una revolución desde el punto de vista de unos estudiantes -continúa Javier de Isusi-. De alguna manera estaba queriendo vivir ese mayo del 68 que no me tocó. Presenté el proyecto a Astiberri, pero reconozco que no estaba muy bien armado y me lo rechazaron. Volví sobre él intentando darle una vuelta, pero ocurrió algo absolutamente inesperado: el movimiento del 15-M, que resultó ser tremendamente similar a lo que yo estaba imaginando para mi cómic. Recuerdo mi incredulidad al pasar por entre las carpas del 15-M, era como ver materializado lo que yo había inventado, pero mucho más interesante porque era real. Así que mi proyecto se fue al cajón. Ya no era necesario contarlo”.

“Ahora mismo me parece que vuelve a ser interesante, incluso necesario. En un momento dado se me ocurrió juntar esas dos historias de las que he hablado y otras que también me danzaban alrededor y así surgió esta historia con tantas capas… y tantas páginas”.
¿Qué se van a encontrar los lectores que empiecen a pasar las páginas de este cómic? “A mí me gustaría que vivan, en unas páginas, la experiencia de compartir piso con los cuatro protagonistas. Que se conviertan en el quinto inquilino del piso, podríamos decir”, asegura Javier de Isusi.
¿Tú compartirías piso con alguno de ellos? “Con los cuatro. De hecho, es un poco lo que estoy haciendo. Cuando haces una historia de alguna manera la estás viviendo. Y llevo aquí metido en el piso con ellos ya como mínimo dos o tres años”.
Y sigues con ellos, porque claro, este es el tomo 1, imagino que estás trabajando en el segundo… Estoy en el segundo. Y sí, sigo con ellos”.

Javier, hay mucho de arquitectura también en este libro. Ese concepto de ciudad y Bilbao tiene mucho que ver también, ¿no? “Sí, ya en el propio nombre de Babilô están las letras de Bilbao cambiadas de orden, es una especie de Bilbao de otra dimensión. Aquí desarrollo otra de las ideas que tenía en la cabeza, que era hacer una ciudad que podría ser la Bilbao que nunca existió. En Babilô lo que he hecho ha sido poner edificios que se proyectaron para Bilbao, pero no se hicieron, o edificios que sí se hicieron, pero se derribaron. Incluso planes urbanísticos que se diseñaron, pero que no se llevaron a cabo. Lo que hago es jugar con esa ciudad que es mi ciudad, donde nací y crecí, pero como si nos la encontráramos en una dimensión paralela: se parece mucho a Bilbao, pero es distinta. También tiene cosas de Lisboa, de Praga, de Roma incluso. Aquí me he permitido sacar mi vena más arquitectónica; yo estudié arquitectura, pero no ejercí apenas la profesión.

En el cómic se habla del Esquinismo. Uno de los ejercicios que hacen los estudiantes es buscar figuras en la forma de los edificios. No sé si tú eras de esos que veías figuras en las nubes, en las montañas… “Sí, la verdad que sí. No es que haya sido un virtuoso encontrando formas, conozco a gente que se le da mucho mejor que a mí, pero me parece divertido encontrar figuras en las montañas, en las rocas, en todo. Pero el concepto de Esquinismo, en realidad, no lo inventé yo, sino que lo saqué de un relato de la escritora mexicana Laia Jufresa, a la cual homenajeo: la única profesora interesante de la facultad de Esquinismo del cómic se llama Laia. Tengo una relación especial con este relato suyo de “El esquinista”. Le pedí permiso para usarlo y ella accedió entusiasmada. Todos los fragmentos en los que mi personaje Maesa Laia habla del Esquinismo y de la historia del Esquinismo, están sacados de su relato”.
Si hablamos un poquito del dibujo, ¿qué hay de diferente con respecto a otros trabajos anteriores, Javier? “Es el primero en el que yo hago bitono, en este caso negro y amarillo. En otros cómics también he utilizado solo dos colores, pero, al final, aunque yo usara solo dos tintas, se mezclaban y daban otros tonos, por lo cual la impresión era en cuatricomía. Pero este es bitono estricto y eso le da un aspecto diferente a otros cómics que he hecho, es más… fuerte”, asegura Javier de Isusi.

¿Y por qué el amarillo, Javier? “Cuando me planteé el bitono, era por economía de tiempos, pensé que tardaría menos. Podía haberlo hecho en blanco y negro, pero me pedía algo más de luz; es una historia que para mí tiene mucha luz, de ahí el color amarillo. Y además la combinación de negro y amarillo es muy enérgica. Es un libro en el que hay mucha energía, hay luz, pero también hay sombras”.
¿Con qué técnica trabajaste en este proyecto? “Es básicamente la misma que he usado desde hace años: lápiz y acuarela. Es verdad que en cada uno de los libros lo hago de manera un pelín distinta, pero muy parecida, al fin y al cabo. Me gusta mucho trabajar con acuarela porque crea unas texturas que permiten que la acuarela trabaje un poco por mí”.
Cómic
Silvia Bezos nos sube al metro en ‘Manos de pobre’
De lunes a domingo, durante sus trayectos en metro, la protagonista de ‘Manos de pobre’ reflexiona sobre la desigualdad, el acceso al conocimiento y la cultura del esfuerzo, con un discurso cargado de humor y referencias pop que convergen en cómo las estructuras sociales moldean nuestras aspiraciones. Obra ganadora del Premio Aristas de Novela Gráfica PANG!, este cómic de Silvia Bezos está editado por la editorial Aristas Martínez. Con Silvia hemos charlado un poquito más sobre este proyecto.

¿Cómo nace este proyecto? “Cuando me da por un tema, puedo ser bastante obsesiva. “Manos de Pobre” nace de la necesidad de contarle al mundo mis reflexiones diarias en lo relativo a la diferencia de clase en un país como España y cómo esta afecta a todos los ámbitos de nuestra vida”.
¿Qué se van a encontrar los lectores en sus páginas? “El cómic nos adentra en los pensamientos de una mujer de origen humilde e intelectualmente inquieta a lo largo de siete viajes en Metro, uno por cada día de la semana -nos cuenta Silvia Bezos-. Sus pensamientos mundanos acabarán por derivar en un análisis subjetivo de los privilegios de clase. Durante este viaje veremos cómo se intercalan situaciones cotidianas, anécdotas, pensamientos banales y sesudas conclusiones con un toque cómico”.

¿Qué hay de Silvia en la protagonista de este cómic? “Para sorpresa de nadie, muchas. Las dos venimos de familias humildes, somos obsesivas, inquietas y detectamos patrones con facilidad. Ella quizás lo ha tenido un poco más jodido que yo. En el “espectro de la clase obrera”, ella está más cerca de la pobreza”, confiesa Silvia Bezos.
¿Qué ha supuesto el Premio Aristas? “Primero, un subidón de motivación. Las últimas 50 páginas, que eran las que faltaban por acabar cuando recibí el premio, las hice a la velocidad de la luz. Después, un reconocimiento que no esperaba, una sorpresa absoluta. Y por último, la confirmación de que soy autora de cómic, que es algo que aún me cuesta creer, pero me enorgullece muchísimo”.

¿Qué nos cuentas de las ilustraciones? ¿Qué dirías que tienen de característico? “Gráficamente destacaría la aparición de metáforas visuales para representar los pensamientos de la prota, la expresividad, los colores vivos y un leguaje diferencial entre la realidad y las reflexiones. Creo que acompañan bien el espíritu vibrante de la historieta”, asegura Silvia Bezos.

¿Con qué técnicas trabajaste? “Esto puede sorprender un poco, pero hice todo el cómic en Illustrator. Conozco muy bien la herramienta y, cuando lo empecé, estaba embarazada. Sabía que no iba a tener mucho tiempo entre criar, trabajar y la vida misma, así que me lo puse fácil. Está dibujado a mano con Cintiq, pero en Illustrator, que te permite aprovechar dibujos mucho más fácilmente que otras herramientas. Los primeros bocetos los hice a mano, pero enseguida cambié a digital”.

¿Qué has aprendido con este proyecto? “He aprendido a estructurar un batiburrillo enorme de ideas y a ser tenaz a la hora de sacar un proyecto ambicioso (y a priori no remunerado) adelante”.
Háblanos un poco del proceso de elaboración del libro. “Aunque venía del mundo del dibujo y la animación, necesité un empujón inicial. Para ello me apunté a un curso fantástico de novela gráfica de “Billar de Letras” en Madrid, con profes como Roberto Massó, Ana Penyas, Juan Berrio, José Robledo y Cristina Durán, entre otros. Fueron cuatro meses, si no recuerdo mal, pero suficiente para sentirme más preparada para afrontar un proyecto así. Después fue cuestión de organizarme. Primero las ideas y después el tiempo. He madrugado muchísimo durante años para sacar esto adelante”, afirma Silvia Bezos.

¿En qué andas ahora? ¿Algún proyecto nuevo? “Sigo con mi trabajo en comunicación visual en ONU-Agua. Trabajo online para Ginebra y me siento súper privilegiada de usar mis habilidades gráficas para campañas como la del Día Mundial del Agua. Respecto a proyectos personales, tengo una idea de cómic que me ronda la cabeza desde hace un par de meses, y estoy deseando ponerme al lío”.
Álbum Ilustrado
Sonja Wimmer nos presenta a las ‘Princesas de hoy en día’
Cuando pensamos en princesas, imaginamos cuentos clásicos, castillos, dragones y hadas… Pero, ¿sabes? No todas las princesas pertenecen al mundo de la fantasía. A nuestro alrededor existen muchas princesas de carne y hueso, que tienen aficiones, persiguen sus sueños, viven aventuras y no necesitan parecerse a nadie. Ellas son las verdaderas princesas de hoy en día. ¡Seguro que conoces a alguna! Quizás una compañera del cole, quizás tu madre, tu abuela… ¡quizás tú también eres una princesa! ¿Quieres saber más de ellas? En ‘Princesas de hoy en día’ encontrarás sus inspiradoras historias. Diecisiete micro relatos de princesas actuales editados por Nube Ocho, escritos por Dolores Brown y Luis Amavisca, e ilustrados por Sonja Wimmer. Con ella hemos hablado alrededor de este libro.

¿Cómo nace este proyecto? ¿Qué se van a encontrar los lectores en sus páginas? “La idea la incubaron Dolores y Luis. Luis un día me escribió para contarme sobre el proyecto y me gustó mucho. Pocas mujeres se asemejan a ese concepto de mujer perfecta, que nos hablan los cuentos clásicos a través de las princesas, o también de otra forma los medios actuales de comunicación de nuestra sociedad -nos comenta Sonja Wimmer-. ‘Las Princesas de hoy en día’ nos muestra que cada mujer y niña es princesa a su manera. El libro es una especie de recopilación de mujeres y niñas de todas las edades, circunstancias sociales y culturales, con sus sueños y dificultades; madres solteras, abuelas, hijas, novias, cajeras, médicas, bibliotecarias, vecinas,… Son princesas cercanas con las que muchas nos podemos identificar de alguna forma”.
¿Cómo fue el trabajo con Luis y Dolores? “Genial. Estuve trabajando con Luis ya en otros proyectos, y siempre es un placer”.

¿Con qué técnicas trabajaste? “Las ilustraciones son una mezcla entre acrílicos, lápiz, pasteles y papeles varios, que añadí digitalmente después de escanear todo”, afirma Sonja Wimmer.
Háblanos un poco del proceso de elaboración del libro. “Como el libro iba a ser una especie de catálogo, la idea era que cada doble página del libro esté dedicada a una princesa, compuesta por un retrato en un lado, y una escena de la vida diaria de ella en el otro lado. Mi idea del retrato era que fuese una mezcla entre estos retratos pintados clásicos (donde la persona te observa con mirada seria desde su cuadro dorado) y una foto moderna. Opté por un retrato a lápiz con toques más sueltos de color donde la princesa mira al lector en postura relajada desde su entorno cotidiano -continúa Sonja Wimmer-. En un lado de cada retrato vemos escrito en un papel un pequeño perfil de la princesa. Para mostrar visualmente ese contraste de la princesa clásica de los cuentos y las princesas imperfectas, pero «reales» y adorables en su vida diaria, me iba bien también aplicar un toque de collage, usando diferentes trozos de papel”.

Háblanos un poco del trabajo previo al libro, ese trabajo de buscar a los personajes, no sé si bocetos en algún cuaderno… “Efectivamente empecé llenando varios páginas de mi cuaderno con bocetos de mujeres y niñas de todo tipo a las que puse coronas diferentes. Quería que la técnica que iba a usar y la manera como estarían retratadas las mujeres y niñas, reflejara y reforzara también la idea de imperfección y encanto al mismo tiempo”.



¿Qué nos cuentas de las ilustraciones? ¿Qué dirías que tienen de característico? ¿Qué hay de diferente, si lo hay, con respecto a otros trabajos? “Lo característico pienso es lo que conté ya sobre la manera en la que he trabajado los retratos de las princesas: a lápiz con toques de color, casi como bocetos elaborados, en combinación con las escenas a pleno color. Eso es algo que no apliqué de esa forma en trabajos anteriores. Fue un poco como jugar con la combinación de las diferentes técnicas”, asegura Sonja Wimmer.

En la descripción del libro se habla de que estamos rodeados de princesas, ¿quién es tu princesa? “Oh, hay varias princesas en mi vida, a las que admiro y tengo cariño, entre ellas mis amigas con las que puedo reír y hablar de lo que sea, y mi Mamá, que es experta en valorar las pequeñas alegrías cotidianas. Pero mi princesa principal es mi hija Luna, que sabe hacer magia y que me inspira a dar lo mejor de mí cada día”.

¿En qué andas ahora? ¿Algún proyecto nuevo? “En estos momentos justo estoy trabajando en otro proyecto hermoso junto con Nube Ocho y Ariel Almada. Va de los sueños y espero poder contar más muy pronto”.
-
Cómic1 mes agoJaume Pallardó nos sumerge en ‘Martina y la isla’
-
Álbum Ilustrado1 mes agoLinda Bondestam nos presenta al robot ‘Vengavá’
-
Cómic2 semanas agoArianna Pisani nos lleva a las Grandes Landas en ‘Margot’
-
Cómic4 semanas agoYoussef Daoudi y ‘Orson Welles. El artista y su sombra’
-
Álbum Ilustrado2 semanas agoCanizales invita a no fiarse de las apariencias en ‘Malo’
-
Álbum Ilustrado3 semanas agoTomás Olivos y las columnas del mundo en ‘Un árbol’
-
Álbum Ilustrado2 semanas agoAlice Piaggio nos anuncia que ‘Se necesita monstruo’
-
Álbum Ilustrado7 días agoUna vuelta al mundo en más de 60 infografías

