Entrevistas
Margarita del Mazo y Ester García nos presentan a ‘Valeria’
Valeria había aprendido muchas cosas en el colegio. Sabía de números, letras y colores. Andaba mucho en las nubes, pero su timidez la hacía caminar mirando al suelo hasta que un día levantó la mirada para enfrentarse al viento. Entonces, descubrió aquello que nunca había visto. Margarita del Mazo y Ester García están detrás de este álbum ilustrado que edita Cuento de Luz. Con ellas dos hemos charlado un poquito más sobre este bonito proyecto.

¿Cómo nace este proyecto? Margarita del Mazo: “Debo empezar diciendo que Valeria es, quizás, el proyecto que me toca más de cerca a nivel personal. Nace de mis miedos y temores como madre. Alguien me ha dicho, no hace mucho, que “criar es un sufrir” y es una gran verdad. También es cierto, que es lo más hermoso del mundo, pero se sufre, y mucho. Sobre todo, sufrimos por lo que no queremos que sufran nuestros hijos y nuestras hijas, por querer evitarles sufrimientos o, más bien, por lo que “consideramos” puede ser un sufrimiento para ellas y para ellos, aunque a veces no lo sea. Una de mis hijas se llama Valeria. Es la Valeria de esta historia. El texto lo escribí hace mucho más de una década. Aunque ha mejorado con los años y aún más al bailar junto a las ilustraciones de una de las más grandes. Cuando Ana Eulate, la editora de Cuento de Luz, supo del proyecto, le encantó. Fue ella quien me dijo que Ester sería una gran compañera de viaje. Puedes imaginar mi alegría al recibir esa propuesta. Había que esperar, eso sí, pero para mí lo más importante es que el proyecto en el que trabajo salga bien y la espera nunca me preocupa. Ha tardado en llegar, pero ya la tenemos aquí y es de una increíble belleza”.
Ester García: “Valeria” surge de la propuesta de Cuento de Luz, la editorial, y de las ganas que teníamos tanto Margarita como yo de hacer algo juntas desde hacía bastante tiempo. ¡Así que fue el cóctel perfecto! Yo recibí el texto por parte de la editorial, y a partir de ahí tuve total libertad para trabajar. Estuve en contacto con Margarita durante el proceso y entre ambas comentamos posibilidades, enfoques y puntos de vista. Fue muy interesante, aunque yo soy lenta y os confesaré que el proyecto tardó un tiempo bastante largo en cocinarse. Pero a fuego lento, todo sabe mejor…”

¿Qué encontrarán los lectores en sus páginas? Margarita del Mazo: “Encontrarán la calidez de unas imágenes increíbles que cuentan muchas cosas y un texto que habla de la timidez sin ninguna pretensión, sin intentar aleccionar a nadie. Encontrarán una historia que es la historia de muchas niñas y niños a los que solo hay que darles tiempo y algunas herramientas, claro que sí, para que vayan abriéndose al mundo. La vida (el viento) y lo que en ella nos va sucediendo nos ayuda a despertar sin perder nuestra esencia. La historia que van a encontrar es tierna y auténtica, como su protagonista”.
¿Qué te pareció la historia de Margarita la primera vez que lo leíste? Ester García: “Me resultó muy tierna y veraz, y me sentí muy identificada con el personaje de Valeria. Entendía su timidez desde mi propia niñez, lo cual me hizo conectar mucho con ella. Me pareció un texto muy cercano. Además, saber que Margarita se había basado para escribirlo en la propia infancia de su hija Valeria, lo hacía muy especial e íntimo. Supo cómo hilar las palabras con una sensibilidad extraordinaria”.

¿Quién es Valeria? Margarita del Mazo: “Valeria es una conejita muy tímida que desconoce sus poderes, y tiene muchos como: su voz, su risa, sus abrazos… Es un personaje que adora la naturaleza con la que juega feliz porque es un espíritu salvaje y libre; un ser excepcional, diferente y único que tiene una forma muy particular de ver el mundo y también de vivirlo. Los poderes de Valeria están, sobre todo, en su alma honesta, en lo que de verdad es y en cómo es. Así es como todos la quieren cuando la descubren, cuando se muestra tal cual es. El personaje no cambia a lo largo del libro, simplemente logra apreciar lo que antes no había visto porque no miraba en esa dirección”.
¿Qué tal el trabajo con Ester? Margarita del Mazo: “Sencillamente impecable. Es un libro hecho para la delicadeza de los pinceles de Ester García. Conocía a Ester personalmente y ella sabe lo mucho que la admiro. Tenía muchas ganas de compartir un proyecto con ella. Es como lo que ilustra, adorable, delicada y única. Me encanta la paleta de colores. Nunca imaginé esta historia con animales. Cuando me lo propuso Ester, simplemente confié. Hice bien porque el resultado es extraordinario. Me gustó mucho el juego con los caracoles. Me enamoré de la imagen final, cuando todos sus compañeros andan jugando con el sombrero, mientras Valeria aparece bailando feliz, sintiéndose libre. No ha perdido su esencia en absoluto. Pero se atreve a mirar el mundo y a disfrutarlo de otro modo permitiendo a los demás que entren en él en determinadas ocasiones. Es genial el guiño a “La máscara del león”. Qué bien plasmado está el personaje de Raúl (la ardilla), ese compañero, más que inquieto, con su oreja partida y su pierna escayolada. Es una delicia pasearse por las ilustraciones de Valeria. El destino quiso que este libro fuese para ella y así ocurrió”.

¿Qué dirías que tienen de característico tus ilustraciones para este libro? Ester García: “En el texto de Margarita no aparecían personajes animales. Ella había imaginado esta historia protagonizada por niños, pero yo la visualizaba en mi cabeza de forma distinta. Para mí, los animales son una manera de representar de forma más general un tema, y creo que los niños tienen la capacidad de empatizar mucho con ellos. Como decía, el texto me hizo conectar de forma profunda con mi propia niñez y mis intereses, alegrías y miedos de aquella época. Así que regresé a algunos libros de mi infancia temprana, y allí apareció Richard Scarry. Mi madre tenía libros suyos que nos leía a mi hermano y a mí desde siempre. Quise abordarlo desde ese punto, y hacer un homenaje (salvando las distancias por supuesto) a las ilustraciones repletas de animales fabulosos y divertidos que plagaban sus libros, con las que tanto disfruté y disfruto”.
¿Qué hay de diferente respecto a otros trabajos? Ester García: “No sabría decir exactamente qué hay de diferente, ya que todos los proyectos son distintos. Sí que es cierto que en cada libro trato de entrar dentro de la historia y trabajarla desde donde me nace, con la técnica o el enfoque que siento necesarios. Creo que todos estos procesos tienen una parte intuitiva. Me ha gustado mucho poder trabajar en contacto con Margarita en esta ocasión, y hay elementos del texto o de la ilustración que fuimos ajustando o cambiando juntas para darle forma y unidad a la historia. Eso no siempre pasa en todos los proyectos, pero creo que cuando sucede y hay ilusión por ambas partes y respeto por el trabajo del otro, siempre es enriquecedor y beneficioso para el resultado del libro. Ahora estamos muy felices por su acogida, porque en menos de un mes desde su llegada a librerías y gracias al trabajo de Cuento de Luz, la segunda edición ya salió a la venta”.
¿Con qué técnicas trabajaste? Ester García: “He trabajado con grafito, lápices de colores y retoque digital. Me gusta mucho emplear la técnica analógica siempre que es posible, pues soy muy feliz durante el proceso de trabajo a mano”.

Háblanos un poco del proceso de elaboración de este libro. Ester García: “Recuerdo que comencé planteando algún pequeño boceto con niños, pero no lo veía claro. Así que le propuse a Margarita la idea de hacer un libro con animales, cosa que al principio le pilló por sorpresa, pero aceptó enseguida. Me gusta muchísimo más ilustrar animales siempre que tengo ocasión, ¡no lo puedo negar! Así que comencé a buscar a Valeria, y tras algunas pruebas, llegué a la conclusión de que fuese una coneja. Las orejas aportaban mucho juego para que un personaje tímido pudiera comunicarse de forma no verbal: podían mostrar muy fácilmente su estado de ánimo, incluso llegar a cubrirle la cara para esconderse. Quería jugar con la expresividad de sus orejas a la hora de mostrar su timidez, tema clave y central de este álbum, y me parecían un elemento interesante. Los fondos son muy sencillos, planos, situando toda la atención en el personaje de Valeria y su expresividad, en lo que sucede en la historia. Me apetecía conseguir un libro íntimo, no tanto de paisaje y entorno. A la vez que tuviera pequeños detalles que poder seguir a lo largo de la historia: el pequeño caracol, el sombrero, un pájaro…”
“Una vez que tuve claras esas premisas, me puse a trabajar elaborando un pequeño storyboard muy sencillo y a lápiz, que compartí con Ana, editora de Cuento de Luz, y con Margarita -continúa Ester García-. Una vez que ya estaban claras las decisiones de las escenas, comencé a trabajar en la primera ilustración final. Cuando conseguí el tono adecuado, continué con el resto del libro”.



¿Qué dirías que has aprendido con este proyecto? Ester García: “Sobre todo, que cada proyecto requiere de una reflexión, unos tiempos y una toma de decisiones, y que los desarrollos de los libros se benefician cuando hay márgenes amplios de trabajo. Ojalá siempre pudiéramos trabajar con libertad creativa y temporal. También a seguir más el instinto para la creación de un personaje”.
¿En qué estás trabajando ahora? Ester García: “En una colección para peques sobre animales y sus familias, de la que pronto verán la luz los dos primeros títulos. A su vez, estoy trabajando en varias ilustraciones a más corto plazo, que pertenecen a diversos proyectos de magazines, packaging, etc… Y también ando con ganas de tener tiempo para retomar proyectos personales que están en el cajón”.
Álbum Ilustrado
Evelyn Daviddi ilustra ‘¿Qué es el sonido?’
¿Qué es el sonido? Hay sonidos cercanos, como la voz o los latidos del corazón, y sonidos lejanos, como el viento que sopla entre los árboles. Algunos sonidos pueden asustar, como el rugido de un león; otros nos hacen sentir bien, como la voz de un padre o una madre. De hecho, los sonidos transmiten imágenes y sensaciones, cuentan historias y nos emocionan. Muchos sonidos juntos crean el ritmo y la música. ¿Y el silencio? Hay silencios que hay que llenar de palabras, y otros preciosos que hay que cuidar… ‘¿Qué es el sonido? ¡Somos nosotros!’ es un libro lúdico y poético editado por Takatuka que consigue representar y explicar a los niños un concepto abstracto como el del sonido de una forma original y divertida. Un trabajo de Stefano Ascari y Evelyn Daviddi. Con ésta última charlamos un poquito más sobre este libro.

Lo primero, cuéntanos cómo nace este proyecto. “Este proyecto surgió a partir del primer libro de la colección «¿EL TIEMPO? ¡SOMOS NOSOTROS!», a partir de una idea de Christian Lodesani, uno de los otros dos autores. Su hijo de 5 años no paraba de hacerle preguntas sobre el antes y el después, el hoy, el ayer y el mañana, «dentro de un rato», «¿cuántos son 5 segundos?» y «¿y un año?», etc. Así que se dio cuenta de que hacía falta un libro divertido y creativo para responder a las preguntas de los niños. Me llamó a mí para las ilustraciones y a Stefano para el texto, y así nació el proyecto. Después del Tiempo, fue natural pasar al SONIDO, al ESPACIO, a la LUZ y, muy pronto, ¡llegará también el CUERPO!”.
¿Qué encontrarán los lectores en las páginas de este libro? “Los lectores encontrarán a los personajes que caracterizan al SONIDO, una familia de seres divertidos y creativos que les acompañarán en el descubrimiento del mundo de los RUIDOS y los SONIDOS, de la naturaleza, de la ciudad, de la música y del sonido que cada uno lleva dentro”, nos cuenta Evelyn Daviddi.

¿Cómo fue el trabajo con Stefano y Christian? “Trabajar con Stefano y Christian ha sido perfecto; somos amigos y hemos compartido plenamente nuestras visiones e intenciones, hasta tal punto que esto se ha convertido en una colaboración estable y duradera”.
¿Cómo fue el trabajo previo al libro? Me refiero a esa fase de investigación, de documentación, también de pruebas, no sé si de dibujos en algún cuaderno… “En cuanto al SONIDO, la preparación fue la fase más compleja: tuvimos que estudiar y comprender técnicamente la diferencia entre sonido y ruido, cómo se propagan y qué son las ondas sonoras; aunque el libro no pretende ser científico, debía ser preciso y contener información correcta -continúa Evelyn Daviddi-. Por eso fue muy valiosa la ayuda de Zoe, mi hija, que es música y se licenció en el Conservatorio. Para los dibujos tengo un cuaderno de bocetos y la creación de los personajes es siempre la parte más divertida”.

¿Qué nos cuentas del uso del color en este álbum? “El color es un elemento narrativo fundamental en este álbum: da vida a los personajes y las situaciones; el rojo representa, inevitablemente, el sonido agudo, y para el ruido me pareció perfecta la mezcla de colores que se superponen. Además, las partes en blanco y negro realizadas con grafito son necesarias para la comprensión narrativa del color, que dialoga con el lápiz y se expresa gracias al espacio visual que el grafito le concede”.
¿Qué dirías que tienen de característico tus ilustraciones para este libro? ¿Qué hay de nuevo o diferente con respecto a otros trabajos? “Sin duda, el rasgo distintivo de este y de todos los libros de la colección es la personificación de conceptos abstractos. Los sonidos que se convierten en personajes crean empatía con el lector y hacen más comprensible un tema que no resulta evidente a primera vista”, asegura Evelyn Daviddi.

¿Con qué técnicas trabajaste? “He trabajado con una técnica mixta: pasteles, rotuladores y témpera, alternados con lápices de grafito de diferentes grados de dureza. Además, he completado y retocado todo el trabajo de forma digital”.
Danos algunas pinceladas sobre el proceso de realización de este libro. “El libro ha surgido y se ha elaborado partiendo siempre de ideas comunes a los tres autores; los dibujos completan el texto y el texto respalda y refuerza los dibujos. Ha sido un auténtico trabajo en equipo”, confiesa Evelyn Daviddi.

¿En qué trabajas ahora? ¿Algún proyecto nuevo? “Ahora mismo estamos empezando a trabajar en las ideas para el quinto libro de la colección, el dedicado al CUERPO; en España, si no me equivoco, aún no han salido ni siquiera los del ESPACIO y la LUZ. ¡Espero poder tener pronto en mis manos también la edición española de todos los libros de la colección! ¡No dejéis de estar en contacto, por favor!”.
Cómic
Anna Aparicio Català nos descubre a ‘La Ondina del estanque’
Tenía los ojos claros como el mar en verano, la piel blanca como la espuma de las olas y una voz que recordaba el vaivén de los océanos. Cuenta la leyenda que perdió su alma y que la soledad la sumió en una tristeza infinita. Desde entonces, vaga en búsqueda de un compañero… Con estas palabras la editorial Sallybooks nos presenta ‘La ondina del estanque’, un cómic de Anna Aparicio Català. Con ella charlamos un poquito más sobre este proyecto.
Lo primero, cuéntanos cómo nace este proyecto. “El proyecto surgió a raíz de mi primer viaje a escuelas francesas, durante el Festival de Annonay de 2020. Paseando por la ciudad, entré por casualidad en una librería y descubrí un cómic ilustrado por Nuria Tamarit. Era una adaptación de un cuento de los hermanos Grimm, con una edición preciosa de la editorial Les Aventuriers de L’Étrange. Vi que tenían más títulos publicados y, entre ellos, estaba El zapatero y los duendes, adaptado por Pedro Rodríguez. Nunca había trabajado en cómic y pensé que sería genial poder hacerlo, y además dentro de una colección que me parecía tan interesante. Conocía a Pedro, así que me puse en contacto con él para pedirle consejo. Me animó a preparar una propuesta y presentársela al editor, y así fue como empezó todo”, nos cuenta Anna Aparicio Català.

¿Qué encontrarán los lectores en las páginas de este cómic? “En La Ondina del estanque los lectores encontrarán una historia llena de misterio y magia, pero también una mirada muy personal sobre uno de esos cuentos tradicionales que han pasado de generación en generación. He intentado conservar el espíritu del relato original y, al mismo tiempo, llevarlo a mi propio terreno a través del dibujo y del lenguaje del cómic. Hay momentos de oscuridad y de tensión, pero también mucha belleza y delicadeza. El agua, el bosque y la naturaleza tienen además un papel muy importante y ayudan a crear una atmósfera onírica que me interesa mucho”.
“Sobre todo, me gustaría que el cómic invitara a recuperar esa capacidad de creer en la parte poética de la vida, en aquello que no siempre podemos explicar ni comprender -continúa Anna Aparicio Català-. Creo que las leyendas tienen precisamente ese poder: hablarnos de lo misterioso, de lo invisible, de todo aquello que escapa a la razón y que, sin embargo, forma parte de nuestra manera de entender el mundo”.

¿Cómo fue el trabajo previo al libro? Me refiero a esa fase de investigación, de documentación, de pruebas, no sé si de dibujos en algún cuaderno… ¿cómo nace este personaje? “Recuerdo haber pasado días buscando qué historia quería adaptar, y no fue fácil. Tenía claro que no quería trabajar con un cuento demasiado conocido y que me interesaba que el personaje principal fuera femenino, algo que no es tan habitual en las historias de esa época”.

“Al final encontré La Ondina del Estanque y me pareció una historia muy bonita. Además, el tema del agua me atrae especialmente. Siempre acabo encontrándome con historias en las que el agua tiene un papel importante, como en Agua, mi primer álbum ilustrado como autora, así que supongo que hay algo ahí que me interesa de manera muy intuitiva. La historia original era bastante larga y no encajaba con el número de páginas que teníamos, así que decidí acortarla, intentando mantener la línea del relato. A partir de ahí empecé a trabajar en el personaje, y la verdad es que surgió bastante fácilmente”, asegura Anna Aparicio Català.

“No siempre tengo la oportunidad de dibujar personajes femeninos adultos, así que fue algo que disfruté mucho. Y, además, imaginar y dibujar a una mujer que vive en un lago me parecía una idea muy poética. Creo que desde el principio hubo algo en ese personaje y en ese entorno que me resultó muy sugerente”.
¿Qué dirías que tienen de característico tus ilustraciones para este libro? ¿Qué hay de nuevo o diferente con respecto a otros trabajos? “El formato cómic es muy diferente al del álbum ilustrado y, para mí, trabajar en él fue todo un descubrimiento. Las viñetas permiten hacer juegos visuales muy interesantes y detenerse en pequeños detalles, gestos o momentos que quizá en un álbum no habría tenido la oportunidad de desarrollar. Para mí fue un regalo poder hacer este proyecto. Fue un trabajo muy libre y muy feliz. Tenía una historia como punto de partida, pero poder adaptarla personalmente, decidir dónde había texto y dónde no, y dejar que en muchos momentos fueran las imágenes las que contaran, me resultó muy liberador”, confiesa Anna Aparicio Català.


“También fue revelador trabajar con una historia algo más adulta de las que suelo ilustrar y, sobre todo, tener la oportunidad de dibujar personajes femeninos adultos. Hay una especie de tríada femenina en la historia: la Ondina, Hannah y la guardiana del bosque. Y me interesaba especialmente jugar con la representación de estos personajes y romper un poco con ciertos arquetipos visuales que tenía interiorizados: la idea de que el personaje protagonista es bella, mientras que el antagonista suele tener una apariencia menos idealizada. No quería plantear los personajes desde esa oposición tan evidente. Me interesaba que la belleza no estuviera necesariamente asociada a la bondad, ni su ausencia a la maldad, y que cada personaje pudiera tener una personalidad más compleja”.
¿Con qué técnicas trabajaste? “Al principio me planteé hacer los originales a tinta y trabajar después el color en digital, pero era un proyecto largo y, además, era la primera vez que hacía un cómic, así que finalmente decidí trabajarlo todo digitalmente, en Photoshop. Aun así, intenté en todo momento que el resultado fuera lo más orgánico posible, que no se percibiera como un trabajo excesivamente digital y conservar, dentro de lo posible, la textura y la sensación del dibujo tradicional”, señala Anna Aparicio Català.

Danos algunas pinceladas sobre el proceso de realización de este libro. “La verdad es que todo el proceso salió de una manera muy orgánica. Hice todos los bocetos a lápiz y, poco a poco, la historia fue desvelándose mientras avanzaba. Lo hice durante el verano, cuando tenía mucho tiempo para mí, y fue genial poder trabajar sin presión y dejar que el proyecto fuera tomando su propia forma. El editor me acompañó mucho y muy bien durante todo el proceso, y yo podía ir viendo qué funcionaba y qué no, haciendo cambios sobre la marcha. Aunque al principio pensaba que serían unas 80 páginas, al final fueron cien y pico. Pero era lo que pedía la historia, así que decidí dejar que creciera”.
¿En qué trabajas ahora? ¿Algún proyecto nuevo? “Justo acabo de terminar un libro que ha sido también una nueva aventura para mí: Il libro di febbraio, para la editorial Nomos, en Italia. Forma parte de una colección de almanaques ilustrados, uno dedicado a cada mes del año, en los que cada día es una pequeña puerta a la historia: descubrimientos, personajes, acontecimientos, curiosidades, arte, ciencia, literatura… Me ha gustado mucho trabajar en un proyecto tan diferente y poder jugar con tantas historias e imágenes. Y también tengo una noticia muy bonita: este año se va a publicarEl Vals de la Montaña, que es mi primer cómic como autora integral. Se publicó en Francia el año pasado, con Les Aventuriers d’Ailleurs, y ahora Liana lo publicará en castellano y catalán, lo que me hace muchísima ilusión”.
Álbum Ilustrado
Sergio Alcántara y Manuel Gavilán dan vida a ‘Aslan, un ángel de 4 patas’
Aslan es un perro especial que cuida a Manuel, avisándole cuando su azúcar baja. En esta historia descubrirás cómo aprendió a hacerlo y cómo juntos enseñan a otros sobre la gran labor que prestan los perros de asistencia. «Aslan, un ángel de 4 patas» es la historia real del primer perro de asistencia en Andalucía (España) entrenado para Alerta Médica. Mediante su olfato, detecta las bajadas bruscas de azúcar y avisa a su dueño, Manuel Gavilán, quien padece diabetes, salvándole la vida a diario.Un libro de Manuel Gavilán y Sergio Alcántara, con los que hemos charlado un poquito más alrededor de este proyecto de álbum ilustrado.
¿Cómo nace este proyecto? Manuel Gavilán: “Este proyecto surge de la necesidad de dar respuesta a la pregunta «¿qué puedo hacer yo para que esto cambie?» y para dotar de medios a los profesores de los centros visitados a lo largo de 5 años, donde hemos impartido charlas divulgativas sobre la realidad de los perros de asistencia y sus usuarios. Es decir, hace 7 años tomé la decisión, por cuestiones de salud, de adquirir y preparar a una perro «ASLAN», como perro de asistencia, en la tipología de AVISO/ALERTA MÉDICA, frente a mis bruscas e inesperadas bajadas de azúcar en sangre. Pese a haber normativa y legislación que reconocía esta figura de los perros de asistencia y en la que se nos reconocía el derecho al acceso a todo espacio público y privado de uso público, la realidad con la que nos encontrábamos es que la gente, los responsables del control de accesos y las propias fuerzas de seguridad (Policía Local y Nacional y Guardia Civil), no tenían claridad al respecto y en muchos casos, desconocían esta situación, por lo que nos encontramos en numerosas ocasiones con problemas para que se nos permitiera el acceso a hospitales, medios de transporte, centros comerciales, supermercados, restaurantes, hoteles, etc… Y de ahí fue de donde surgió la pregunta anteriormente mencionada: ¿Qué puedo hacer yo para que esto cambie?, cuya respuesta fue DIVULGAR”.
“Al acudir de manera altruista a centros educativos, asociaciones, colectivos, academias y centros de formación en general, sobre todo en aquellos centros en los que había alumnos pequeños y jóvenes, todo era nuevo, llamativo y espectacular, por lo que generaba muchas preguntas el día de la visita y también con posterioridad, motivo por el cual los profesores me pidieron que les facilitara material para que ellos pudieran abordar este asunto de la DIABETES y los PERROS DE ASISTENCIA, a lo largo del curso escolar. De ahí que realizáramos el libro ilustrado «Aslan un ángel de 4 patas». Este material es de carácter benéfico, ya que todos los beneficios recogidos de la venta de los mismos va destinado a diferentes colectivos que han estado muy involucrados en acompañarnos en esta labor de divulgación sobre la realidad de los perros de asistencia y sus usuarios”.

Sergio Alcántara: “Este proyecto nace de la historia real de sus protagonistas, Manuel y Aslan. Hace años, por motivos de salud, Manuel necesitó incorporar a su vida un perro de asistencia. Desde entonces, Aslan se convirtió en su compañero inseparable de forma permanente. A partir de ahí, ambos han tenido que enfrentarse a complejas situaciones en espacios públicos, muchas veces provocadas por el desconocimiento de la sociedad. Esa falta de información sobre la labor, los derechos y la importancia de los perros de asistencia llevó a Manuel a iniciar un proyecto de divulgación. Primero nació su libro «Aslan. Mucho más que un perro» y, posteriormente, el cuento infantil «Aslan, un ángel de cuatro patas», con el objetivo de acercar esta realidad a los más pequeños”.
¿Qué encontrarán los lectores en las páginas de este libro? “Cuenta la historia de Manuel y Aslan; una historia real de un binomio que ha sido y sigue siendo «punta de lanza» en Andalucía en relación a la lucha por los derechos de los usuarios de los perros de Asistencia -nos cuenta Manuel Gavilán-. Es un libro en el que se reconoce la admirable labor de estos animales y en concreto de Aslan, que como siempre digo dedica su vida a salvar la mía, porque él siente lo que yo no siento. Por tanto se aborda cómo se seleccionó, cómo se adiestró y cómo cumple con su cometido de salvarme la vida cada vez que da su aviso”.
¿Cómo ha sido el trabajo con Sergio? “En primer lugar y como antecedente para contextualizar, Sergio y yo nos conocíamos de años atrás y yo conocía su habilidad con el dibujo y su arte como ilustrador, por eso, cuando surge la idea, le llamé para consultarle, pedirle opinión y preguntarle si él me podía recomendar a alguien para este cometido. Inmediatamente se ofreció y se puso manos a la obra para realizar el proyecto, poniendo su tiempo, su conocimiento y su arte a disposición de esta causa. Una vez en este punto y gracias a la profesionalidad de Sergio Alcántara, todo fue muy fluido. Le aporté el texto para el libro ilustrado «Aslan un ángel de 4 patas», junto a él hicimos una serie de modificaciones y adaptaciones para que las ilustraciones cuadrasen y de ahí en adelante, solo me dejé llevar por sus primeros diseños, borradores y cómo esos primeros trazos fueron cobrando forma y vida en el libro ilustrado”.

¿Cómo fue el trabajo previo al libro? Me refiero a esa fase de investigación, de documentación, también después de pruebas, no sé si de dibujos en algún cuaderno… “Como en muchos proyectos creativos, la primera etapa fue una de las fases más exigentes de todo el proceso -nos cuenta Sergio Alcántara-. El primer paso consistió en estructurar la historia, escrita y adaptada por Manuel, y decidir qué fragmento de texto debía aparecer en cada página. Esto me permitió calcular la extensión adecuada del álbum ilustrado y comenzar a desarrollar el storyboard. Una vez definidos los bocetos y la composición general de cada escena, empezó la parte más creativa y también más divertida: el diseño de los personajes. Para crear a Aslan trabajé a partir de numerosas referencias fotográficas, mientras que para definir el estilo visual del cuento recopilé y analicé ilustraciones de distintos artistas que me sirvieran de inspiración, como Rocío Bonilla o David Sierra, dos de mis favoritos. A partir de ahí comenzó un largo proceso de estudio, bocetos y pruebas con diferentes técnicas y estilos, hasta encontrar la apariencia exacta que quería para los protagonistas y para el conjunto del libro”.
¿Cual ha sido tu mayor descubrimiento tras ese proceso o qué te ha sorprendido más? “Mi mayor descubrimiento fue comprobar que una de mis principales inseguridades acabó convirtiéndose en una de las mayores fortalezas del proyecto: encontrar un estilo propio. Durante gran parte del proceso me hacía constantemente la misma pregunta: «¿Cómo voy a desarrollar un estilo personal que me defina si nunca antes había trabajado la ilustración infantil?». La respuesta apareció casi sin darme cuenta, durante la última fase. A medida que avanzaba con el color y el arte final, comprobé que ese lenguaje visual que buscaba no tenía que ser forzado. Surgió de manera natural a través del propio proceso, de las decisiones tomadas y de todo lo aprendido durante el desarrollo del cuento”.

¿Qué te parece el trabajo de Sergio para este libro? “Me parece «una pasada». Se que para los que trabajáis en este mundo, lo veréis como algo natural, pero para mí, como persona ajena a este arte, a esta habilidad, a este don, es incomprensible, cómo ha podido comprimir más de 300 páginas de historia del libro «Aslan alerta médica, mucho más que un perro», es decir, la historia de 6 años de vida de Aslan y Manuel, en 42 ilustraciones que relatan, resumen y cuentan esta historia en imágenes. Simplemente increíble”, confiesa Manuel Gavilán.
¿Qué dirías que tienen de característico tus ilustraciones para este libro? ¿Qué hay de nuevo o diferente con respecto a otros trabajos? “Diría que lo más característico son las escenas y su intención narrativa. Me enfoqué especialmente en representar con la mayor fidelidad posible cómo trabajan los perros de asistencia: desde su adiestramiento y las distintas funciones que pueden desempeñar, hasta el acompañamiento diario de sus usuarios -afirma Sergio Alcántara-. Con respecto a otros trabajos, este cuento supuso para mí una forma diferente de abordar la ilustración. No buscaba únicamente crear imágenes atractivas, sino hacerlas claras, cercanas y comprensibles para el público infantil, manteniendo al mismo tiempo el componente emocional de la historia. A nivel estético, no considero que haya tratado de inventar algo completamente nuevo, pero sí fue el proyecto en el que empecé a desarrollar un lenguaje visual más orientado a este tipo de ilustración. Es un estilo que todavía podría seguir evolucionando y definiéndose con futuros trabajos”.

¿Con qué técnicas trabajaste? “Trabajé principalmente con técnicas digitales, combinando dibujo, color y pintura en un mismo proceso. Aunque las técnicas tradicionales poseen un lenguaje y una textura únicos, siempre me he sentido más cómodo trabajando en formato digital. Este medio me permite agilizar el proceso, realizar ajustes con mayor facilidad y experimentar con distintas soluciones visuales sin perder espontaneidad. Además, actualmente existen herramientas capaces de reproducir de forma muy orgánica texturas y acabados propios del lápiz, la acuarela o la pintura tradicional, algo que me permitió mantener una apariencia cálida y artesanal dentro de un flujo de trabajo completamente digital”.
Este es un libro, ya se ha comentado, tiene una importante carga solidaria… Manuel Gavilán: “Pues efectivamente, todos los beneficios de la venta de estos libros, van destinados a causas sociales, todas ellas apoyadas por colectivos como ASOGRA, AGRADI, AGDEM, todas ellas entidades con usuarios potenciales de perros de asistencia, así como entidades formadoras de este tipo de animales, como APORT y LIVEN. Pero la que más está colaborando y para quien surgió la idea de la donación es para PROYECTO ANGEL”.

Danos algunas pinceladas sobre el proceso de realización de este libro. Sergio Alcántara: “El mayor reto fue crear un universo visual propio que narrase la historia de Manuel y Aslan y, sobre todo, adaptar cada composición para que el joven lector comprendiera en todo momento qué estaba viendo, incluso sin necesidad de leer el texto. A medida que las ilustraciones avanzaban, Manuel, varios profesionales de la docencia y personas cercanas a nuestro entorno nos ofrecieron un feedback muy valioso. Sus aportaciones fueron de gran ayuda para revisar y terminar de definir muchas de las escenas que aparecen en el cuento. Por último, también fue fundamental el proceso de maquetación. En un proyecto de estas características no basta con crear las ilustraciones: es necesario saber preparar correctamente todos los archivos para su posterior publicación, tanto en formato físico como digital. A pesar de los distintos desafíos que surgieron durante el proceso, fue un proyecto profundamente ilusionante y motivador. Me permitió salir de mi zona de confort, aprender durante cada etapa y comprobar cómo una historia tan personal podía transformarse en un libro con una finalidad educativa, emocional y social”.
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