Cómic
Cristina y Miguel nos presentan a ‘María la Jabalina’
María Pérez Lacruz, conocida como María la Jabalina, fue la última mujer asesinada por el franquismo en la Comunidad Valenciana. En 1942, con tan solo 25 años, fue fusilada en El Terrer, el tristemente conocido muro de Paterna (Valencia). La joven anarquista de las Juventudes Libertarias había crecido alrededor de la fábrica del Puerto de Sagunto, donde se respiraba el ambiente de la lucha obrera. Con tan solo 18 años tuvo el valor de alistarse como miliciana en la Columna de Hierro, donde ejerció como enfermera. Fue probablemente la primera mujer herida en la guerra civil. Durante la represión de la posguerra fue delatada, detenida y acusada injustamente de delitos que nunca pudo haber cometido.
Cristina Durán y Miguel Ángel Giner Bou, ganadores del Premio Nacional del Cómic por El día 3 (Astiberri, 2018), reavivan una de las muchas historias silenciadas de mujeres que lucharon por la paz y la libertad y, además, se hacen eco del deseo más profundo de la madre de la Jabalina: que una injusticia tan grande nunca caiga en el olvido. Con ellos charlamos de este proyecto, editado por Astiberri.

¿Cómo nace este proyecto? Miguel Ángel Giner Bou: “El proyecto es un encargo del Ayuntamiento de Sagunto, de la Concejalía de Memoria Histórica y Democrática. Realmente me llaman para que yo proponga un guionista que pueda realizar el encargo, pero cuando me llega el material, una sinopsis detallada de un documental que iba a realizar Robert Arnau sobre la joven libertaria, me enamoré del personaje y de la historia. Así que no pasó más allá de mis manos. Y como Cristina estaba muy al inicio de un proyecto propio, le propuse dibujarlo. Cuando respondí al Ayuntamiento para decirles que nos lo quedábamos nosotros pude oír las palmas de alegría al fondo, ja, ja”.
Cristina Durán: “Sí, la historia de María nos cautivó desde el primer momento. Además, para nosotros es un placer trabajar para el Ayuntamiento de Sagunto, ya que desde hace ya varios años colaboramos con ellos habitualmente en el festival de cómic SPLASH. Da gusto encontrar ayuntamientos que apuestan tanto por el cómic y la cultura en general”.

¿Qué encontrarán los lectores en sus páginas? Miguel Ángel: “Encontrarán la vida de María La Jabalina, una joven libertaria que se alistó como enfermera en las milicias de la columna de hierro y que tuvo la mala suerte de que una bala o una metralla le partiera el fémur en la primera batalla en la que participó. Después de la guerra fue, como tantas otras, delatada, represaliada y ajusticiada por crímenes que nunca pudo haber cometido porque estaba ingresada en el hospital. Leeremos ese periplo de María y la lucha de su madre para intentar demostrar su inocencia y sacarla de la cárcel. Por otro lado, María es un icono, una figura que representa muchas mujeres que han vivido lo mismo, o algo semejante, a lo largo de la oscura represión franquista”.
Cristina Durán: “María es un personaje muy conocido en Sagunto y Puerto de Sagunto, pero no lo es tanto en otros lugares, nosotros tampoco la conocíamos. El objetivo principal de este libro es llevar su historia al mayor número de lectores y lectoras posible. Para que su historia no caiga en el olvido y cumplir así el deseo de Isabel, la madre de María que gritó y protestó hasta el último día de su vida para que todo el mundo supiera la injusticia que se había cometido contra su hija. Aún hoy, muchas personas en Puerto de Sagunto recuerdan haber oído hablar a sus abuelas y abuelos sobre María e Isabel”.

¿Cómo fue el trabajo de documentación e investigación para este proyecto? Miguel Ángel: “Por suerte, de María y de la época hay bastante documentación. Para empezar, el libro ‘Una miliciana en la columna de hierro’ de Manuel Girona, libro de referencia para contextualizar la vida de María en el Puerto de Sagunto. Manuel ha hecho un trabajo de investigación de la joven libertaria exhaustivo y profundo que ha sido la base de nuestro trabajo. Luego están el documental no realizado de Robert Arnau; la obra de teatro de La Hongaresa; el libro ‘Si me llegas a olvidar’ de Rosana Corral-Márquez; el archivo fotográfico de León, un porteño que se dedicó a fotografiar la época en El Puerto que puedes imaginar lo mucho que nos ha servido a nivel gráfico; y también el archivo fotográfico de Barberá Masip que se dedicó a fotografiar la ciudad de Valencia durante esa època. La mayoría de imágenes de las calles, o el Hospital, están sacadas de su archivo. También nos desplazamos a los lugares que creíamos que debíamos visitar para acabar de contextualizar el trabajo: el muro de Paterna, la tumba de María o la plaza de La Puebla de Valverde”.
Cristina Durán: “La fase de documentación es una de las que más nos apasiona. Hemos escuchado también muchos podcast y visto vídeos y reportajes. Cada dato o cosa nueva que descubres puede aportar cosas a la historia. Y al final acabas incluso enganchándote a los temas que estudias y, aunque acabes el libro, sigues leyendo sobre el tema”.
¿Qué destacarías tras ese trabajo? Cristina Durán: “Cuanto más nos hemos metido en la historía más nos hemos dado cuenta de lo necesario que es recuperar la memoria y sobre todo la memoria de las mujeres. Es una forma de honrar a todas esas personas que lucharon por defender la democracia. Es muy importante no olvidar para no repetir errores y, a través de las historias de la gente, podemos intentar que las nuevas generaciones sepan lo que pasó y lo peligroso que es alentar el odio y la crispación”.

¿Qué diríais que tienen de característico tus ilustraciones para este libro? ¿Qué hay de nuevo o diferente con respecto a otros trabajos? Cristina Durán: “En nuestros libros nos gusta trabajar mucho las metáforas visuales, aportar un punto poético dentro de los grandes dramas que tratamos. Sin embargo, en este relato vimos enseguida que no entraban dentro del tono de la historia (el tono de una historia, eso tan difícil de definir y de encontrar), así que sufrí un bloqueo importante al inicio. Cuando una tiene un bloqueo lo mejor es intentar abrir la mente y buscar qué están haciendo otros autores o autoras. Hablamos un día de Garafía, de Elías Taño, y fue el elemento clave que me desbloqueó. Las perspectivas rotas, las desproporciones de los personajes, la planitud en algunos momentos, ese tipo de recursos me ayudaron a desbloquearme. El resultado son algunas páginas en las que he buscado expresarme a través de la composición de página y la composición de las viñetas (la radio con La Pasionaria sonando en las ventanas, los guardias civiles llevándosela, el paseo para ridiculizarla, la monja que se lleva al bebé, el fusilamiento…), creo que he conseguido llevármelas a mi terreno a nivel gráfico. Estoy contenta con el resultado, pero la verdad es que ha sido un reto bastante complicado para mí”.

¿Con qué técnicas trabajaste? Cristina Durán: “En esta ocasión he hecho todo el lápiz en digital, con el programa Clip Studio y luego he entintado de forma analógica, con tinta sobre papel. El color lo ha hecho después Miguel Ángel en Photoshop”.

Habladnos un poco del proceso de elaboración de este libro. Miguel Ángel Giner Bou: “Una vez recabada toda la información y estudiado bien los hechos, paso a escribir el guión. Suelo empezar con una claqueta de los acontecimientos más relevantes, lo que va a pasar y en qué orden. Una vez tengo claro todos los acontecimientos paso a escribir por escenas, con sus diálogos y descripciones de los planos/viñetas. Luego hago un plot (de uso personal) y luego paso al storyboard. Sin embargo, en este caso hemos probado una cosa muy rara que no habíamos hecho nunca. Normalmente hago yo el storyboard y ella dibuja a partir del mismo. Pero esta vez Cristina no quería nada dibujado, así que es un storyboard en donde dentro de las viñetas está la descripción de lo que tenía que dibujar: “plano medio de la madre mirando a María”; o “los guardias civiles se la llevan mientras la familia al fondo los ve marchar sin poder hacer nada”, casi todo así. Digo “casi todo” porque alguna escena que tenía muy claro cómo tenían que ir, por ejemplo el momento en que la hieren, sí que dibujé el story”.
Cristina Durán: “Una vez está acabado el guión y el story, paso yo a dibujar las páginas como he comentado en la respuesta anterior. En esta ocasión, además, hemos contado con la ayuda de un asistente, Claudio García, para poder cumplir con las fechas de entrega. Él nos ha ayudado en la preparación previa al boceto de las páginas de la maqueta, en el dibujo de algunos bocadillos y en el entintado de las líneas de algunas viñetas”.

¿En qué trabajáis ahora? ¿Algún proyecto nuevo? Miguel Ángel: “Pues en estos momentos estoy trabajando con Rubén Gil un cómic sobre un conocido crimen que hubo en Valencia que saldrá, esperamos, a finales de 2024. Por otro lado, tengo un cómic de robots con guión y dibujos míos que saldrá este otoño; y me he embarcado en otro cómic de robots también dibujado por mí que es una versión cibernética de ‘De ratones y hombres’ que acabo de empezar y que, como dibujo muy lento, espero tenerlo acabado allá por el 2025”.
Cristina Durán: “Yo estoy ahora con algunos proyectos de encargo y tengo empezado un proyecto personal que haré yo sola, pero todavía está muy al principio. Además, normalmente, después de un proyecto tan largo e intenso, como ha sido el de este libro, necesito un tiempo de descanso, sobre todo mentalmente. Necesito coger fuerzas y energía antes de embarcarme de lleno en un nuevo cómic. Así que ahora mismo, estoy haciendo trabajos de ilustración y preparando historietas cortas de encargo”.
Cómic
Jaume Pallardó nos sumerge en ‘Martina y la isla’
Martina trabaja en un hotel en el que pasa las temporadas atesorando minutos para desarrollar su verdadera vocación: escribir un cómic. La paz paradisiaca del lugar se verá alterada por una serie de situaciones límite que la obligarán a enfrentarse a su obra y a sí misma. Jaume Pallardó sumerge al lector en el azul de la isla y construye una historia metaliteraria sobre las dificultades del proceso creativo, el deseo de triunfar y la necesidad de seguir trabajando en la obra a pesar de todo. Con estas palabras nos presenta Salamandra Graphic ‘Martina y la isla’, un cómic sobre el que hablamos con su autor en las siguientes líneas.

Lo primero, cuéntanos cómo nace este proyecto. “Martina y la isla nace tras aparcar un proyecto que fue rechazado por una editorial. Ese rechazo bloqueó mi capacidad para avanzar en esa otra propuesta. Al dar carpetazo a ese otro proyecto, rescaté notas y apuntes que tenía para otras historias y con eso fui construyendo la estructura del relato de Martina. Durante esa época viví la publicación de mi otro cómic “La muerte Rosa“ en Francia. Todas esas vivencias, éxitos y fracasos en el mundo editorial del cómic, se fueron trasladando de una manera o de otra al guión -nos cuenta Jaume Pallardó-. El propio proceso de creación de “Martina y la isla” alimentó las partes de la historia que hablan de cómo Martina está escribiendo la historia. El libro cuenta cómo Martina construye un relato de autoficción, que es exactamente lo que yo estaba haciendo. Me resultó muy divertido ese juego de historias dentro de las historias”.
“En un momento dado, me di cuenta que el tema que estaba tratando era el proceso creativo, la lucha que hay entre la pulsión creativa y las dificultades y resistencias que uno encuentra en el camino. Cuando tuve eso claro, muchos de los personajes y eventos que suceden están relacionados con ese tema”.

¿Qué encontrarán los lectores en las páginas de este libro? “El libro sigue las aventuras de Martina y su amigo Jon por la isla. Martina es ilustradora y está dibujando un cómic. Los diferentes acontecimientos a los que se tendrán que enfrentar, afectarán al proceso de creación de la obra de Martina, y además, quedarán incorporados al relato, transformados por la imaginación de la autora”, afirma Jaume Pallardó.
¿Cómo fue el trabajo previo al libro? Me refiero a esa fase de investigación, de documentación, de pruebas, no sé si de dibujos en algún cuaderno… “Para la parte del guion investigué el tema de las catástrofes naturales vinculadas a riadas (aunque luego lo viví de cerca con la DANA, y lo incorporé en el libro). También investigué un poco sobre tribus indígenas. Sobre todo investigué en mis propios apuntes y notas, ya que el cómic es un collage de historias cortas antiguas que tenía guardadas en el fondo del cajón. No es un cómic que se apoye en la documentación, sobre todo me basé en mi propia experiencia exagerando los miedos y paranoias de un dibujante de cómic contemporáneo. Para la parte gráfica busqué algunos edificios, paisajes y algún otro referente de ayuda para el dibujo”.

¿Qué dirías que ha sido lo más difícil a la hora de acercarse a este proyecto? “Sintetizar -confiesa Jaume Pallardó-. El primer borrador tenía más de 250 páginas. A mi todo me parece interesante, y al utilizar un off en primera persona como el de Martina, cualquier reflexión tenía cabida, pero tuve que controlarme y pensar en el ritmo del relato”.
“Para mi era muy importante que el lector atravesase la lectura sin dificultades, pero a la vez quería hablar de muchas cosas, y a través de Martina, poder llegar a generar una reflexión profunda sobre nuestra propia existencia y la relación que tenemos con el mundo que nos rodea. Encontrar el equilibrio entre una lectura accesible, y la ambición de hablar de muchas cosas ha sido el reto más importante del libro”.

¿Qué dirías que tienen de característico tus ilustraciones para este libro? ¿Qué hay de nuevo o diferente con respecto a otros trabajos? “Mis ilustraciones o estilo de dibujo son bastante similares a lo que he hecho hasta ahora. Es el tipo de dibujo que me sale de manera natural, reflexiono mucho sobre qué contar y cómo contarlo, pero no tanto al estilo de dibujo. En comparación con “La muerte rosa”, mi otro cómic largo, “Martina y la isla” se diferencia principalmente en el uso de una voz en off en primera persona. En “La muerte rosa” me auto impuse no utilizar ningún tipo de off. Esta vez quería hacer todo lo contrario, desarrollar una propuesta que metiese al lector en la cabeza de un personaje, acompañar el discurrir de su mente a medida que van pasando los acontecimientos, conocer sus reflexiones, y observar que algunas son profundas y trascendentales, y otras, ridículas y absurdas”, afirma Jaume Pallardó.
“También he trabajado más el color, estuve valorando varias opciones de uso de color hasta la versión definitiva, mientras que “La muerte rosa” siempre se pensó en tonalidades grises (aunque en la edición francesa lo pintamos de rosa). Finalmente me decanté por diferentes tonos de azul para mostrar los diferentes niveles narrativos”.

¿Con qué técnicas trabajaste? “El cómic es digital en toda la parte de Martina y también en la de María, aunque en esta utilizo un pincel diferente y tramas para colorear. La parte de Eric y Chispas es la única que no es digital, está hecha con aguadas de tinta. Trabajo digitalmente con el programa Clip Studio. Además de apoyarme en el color, quise utilizar diferentes técnicas para representar los diferentes niveles narrativos de la historia”.
Danos algunas pinceladas sobre el proceso de realización de este libro. “Mi proceso de trabajo es el siguiente: Primero imagino la historia y la escribo en formato escaleta. De ahí emergen los giros más importantes de la historia y un posible final. Esa escaleta nunca está cerrada y es sensible de cambiar en función de la escritura de las páginas. Pero es la guía principal de la historia. En un momento dado, me lanzo a escribir las primeras escenas. Escribo el guión en texto, pero voy dibujando en una libreta A5 cómo irían diseñadas las viñetas, es un dibujo a lápiz muy tosco. Yo lo llamo borrador, creo que algunos autores lo llaman lay-out o storyboard. A veces escribo toda una escena en texto y luego la dibujo o si es una escena con mucha acción, lo hago al revés. Muchas veces, el dibujo de las viñetas dicta un ritmo que no puedes ver con la escritura sin dibujo, por eso me gusta hacer las dos cosas a la vez”, nos relata Jaume Pallardó.
“Este proceso se prolonga hasta terminar el libro. Este storyboard se puede leer, así que lo repaso y hago los cambios pertinentes. Luego, escaneo el lay-out y lo paso al programa, ahí es cuando pico los textos en las páginas. Es un proceso que me sirve de relectura definitiva. De toda esta fase sale una especie de lay-out mucho más legible, un sucio del cómic final. En esta fase también hago diseños definitivos de los personajes, que ya he estado investigando en la fase anterior. Cuando esta fase está cerrada, paso a limpio las páginas”.

¿En qué trabajas ahora? ¿Algún proyecto nuevo? “Ahora estoy trabajando en una historia corta para Dan´s Club número 2. Un fanzine colaborativo que hemos creado un grupo de dibujantes amigos: César Sebastián, Pau Valls, Esteban Hernández, Nadar y un servidor. También tengo un par de proyectos en fase de escritura, uno está más desarrollado que el otro. Todavía no sé con cual de los dos me comprometeré, seguramente me decida este verano, cuando las historias estén un poco más maduras”.
Cómic
Nicolaï Pinheiro nos guía en un paseo por ‘Lapa la nuit’
Durante una noche, Fabio, un chico tímido del sur de Rio de Janeiro; Joana, una joven radiante y de espíritu libre; Erika, la bella turista alemana y Cacique, un joven inteligente del norte, se cruzarán, conversarán y se mezclarán, uno tras otros, con la multitud que llena Lapa al anochecer. Traficantes de poca monta, travestis, hijos de familias adineradas…Lapa, un barrio bohemio, bullicioso y vibrante, en la frontera entre los barrios acomodados del sur de Rio y los barrios obreros del norte. ‘Lapa la nuit’, un lugar donde confluyen todos los caminos, un lugar de infinitas posibilidades… Con estas palabras nos presenta la editorial Nuevo Nueve este cómic de Nicolaï Pinheiro, con el que hablamos sobre este trabajo en las siguientes líneas.

¿Cómo nace este proyecto? “Este proyecto nació ante todo de un deseo visual: el barrio de Lapa, en Río, donde salí mucho de fiesta cuando era joven, siempre me ha seducido por su estética, sus viejos edificios, sus callejones cubiertos de grafitis, los famosos “Arcos da Lapa” y la igualmente célebre escalinata Selarón… Tenía ganas de dibujar ese lugar. Luego había que encontrar una historia, y la idea me vino al recordar una noche que pasé allí hace mucho tiempo. Aquella noche, mientras esperaba a unos amigos en un rincón algo desierto, un hombre desconocido se me acercó y me dijo que debía tener cuidado, que ese lugar no era seguro, y luego desapareció en la noche. Me puse a pensar en cómo, en una fiesta, basta muy poco para que todo dé un giro. Y esa reflexión fue el punto de partida del relato”.

¿Qué encontrarán los lectores en las páginas de este cómic? “Lapa la nuit” cuenta la historia de varios jóvenes de distintos orígenes que coinciden en pasar un sábado por la noche en el barrio de Lapa. Sus caminos se cruzarán, al azar, en las calles del barrio, entre seducción, descubrimiento y peligro. Está Fabio, el joven carioca tímido; su amiga, la intrépida y carismática Joana; la hermosa turista alemana Erika; Cacique, el seductor desafortunado en busca de un encuentro inalcanzable; y también aparecen un policía pintoresco, un viejo militar retirado y la misteriosa dama de negro con un tatuaje en la espalda… Les espera una noche extraña, cuyas incógnitas no se revelarán hasta el amanecer”, nos cuenta Nicolaï Pinheiro.

¿Cómo fue el trabajo previo al libro? Me refiero al proceso de investigación, documentación, primeros dibujos, algún boceto… “Vivo en Francia, pero soy originario de Brasil, así que aproveché unas vacaciones en mi ciudad natal, Río, para volver a ver el barrio de Lapa, que no había cambiado tanto desde la época en que lo frecuentaba. Iba armado con un cuaderno de dibujo y una cámara, y empecé a capturar algunas imágenes, a atrapar la atmósfera del lugar… Fue durante esas mismas vacaciones, en 2017, cuando escribí el guión. Era un año antes de la elección de Jair Bolsonaro a la presidencia, y el país ya empezaba a oscurecerse. Eso inspiró algunos aspectos de la historia, entre ellos el personaje del viejo militar y el de su hijo. Una vez escrito el guión, se lo envié a mi editor en Francia, quien me propuso algunas modificaciones menores, y estaba listo para comenzar la fase del storyboard. Más tarde, mientras dibujaba el cómic, ya de regreso en Francia, Google Street View me fue de gran ayuda cuando tenía dudas sobre la apariencia de algún lugar en particular”.

¿Qué dirías que tienen de característico tus ilustraciones para este trabajo? ¿Qué hay de nuevo o diferente respecto a otros trabajos? “El primer desafío fue encontrar la apariencia de los personajes. Como son muchos, era importante que cada uno encarnara y evocara algo particular. También hice mucha investigación sobre los colores: es una historia que transcurre casi por completo de noche, pero no quería en absoluto que fuera oscura -continúa Nicolaï Pinheiro-. Resolví esta paradoja jugando con tonos azules y verdes, que envuelven los escenarios y hacen resaltar la tez cálida y bronceada de los personajes”.

¿Con qué técnicas trabajaste? “Este cómic es el primero que realicé completamente en digital. Parte de mi trabajo gráfico consistió, precisamente, en borrar en la medida de lo posible ese aspecto digital, para que los dibujos conservaran algo de bruto, de vivo. Era esencial para este relato, impregnado de calidez humana”.
Cuéntanos algo más del proceso de elaboración de este cómic. “El proceso de creación de este libro fue muy agradable; es una historia que se iba revelando de forma natural a medida que la dibujaba, y me acompañaba un sentimiento de nostalgia poética hacia mi ciudad natal, un sentimiento que en portugués se llama “saudade”. Además, me alegraba contar algo sobre mi país que escapara un poco de los clichés y estereotipos habituales, algo personal”, confiesa Nicolaï Pinheiro.

¿En qué trabajas ahora? ¿Algún proyecto nuevo? “Actualmente estoy trabajando en un cómic que se publicará a principios de 2027 y que contará las andanzas de un viejo rockero por las calles de París. Estamos, por tanto, lejos de Lapa y de Río, pero ambas historias tienen en común el hecho de desarrollarse casi por completo de noche”.
Cómic
Zainab Fasiki y el feminismo y la denuncia de sus cómics
Hace tiempo coincidimos con la ilustradora marroquí Zainab Fasiki y conocimos su trabajo. Tuvimos la suerte de poder charlar con ella. Hablamos de algunos de sus trabajos. De su participación en ‘Los nadie’, o de sus trabajos ‘Vergüenza’ o ‘Madame Haram’. En las siguientes líneas conocemos un poquito más sobre su trabajo.
“Los Nadie es uno de mis proyectos que trata, no solo el feminismo, no solo la cuestión sobre género e igualdad, sino también el racismo, todos los crímenes que suceden en las fronteras, y lo que ocurrió en Melilla en 2022. Fue un tema tabú también, y yo dibujo sobre tabús, sobre temas relacionados con la vergüenza, y fue una vergüenza que en 2022 muchos emigrantes murieron en el momento de cruzar la frontera. Después fueron solo números, es por eso el título de Los Nadie”.

“Es un cómic que trata cinco historias de cinco personas. En mi caso hablaba de un emigrante de Sudán. También en mis otros cómics siempre abordo historias reales, a mí no me gusta hacer ficción. Tenemos muchos problemas en la realidad que vivimos, y tengo que ilustrarlos. Entonces Los Nadie son cinco historias con el objetivo de dar un valor, y presentar la vida de los inmigrantes”, nos cuenta Zainab Fasiki.
¿Cómo fue el trabajo de documentación o de investigación para hacer ese cómic? “La verdad, todo ese trabajo fue de Sergio, el periodista que firma estas historias en el libro. Quiero agradecerle su labor, porque sin él no podríamos tener ese cómic en nuestras manos, y por supuesto a las otras artistas que hacen las ilustraciones. Para mí fue un honor poder participar. El público va a encontrar un estilo muy diferente en cada historia, porque cada artista tiene su universo, sus colores, y esa diversidad da valor a este cómic”.

Lo acabas de decir, cada uno tiene su universo, su estilo, ¿tú qué dirías que caracteriza tu trabajo como ilustradora, como dibujante? “Pues mi universo de colores fue siempre azul, rojo, colores llamativos. También me inspira mucho la religión hinduista, porque es la religión que tiene a mujeres como diosas, y eso para mí fue muy importante, porque siempre en mi cultura, en el norte de África, usamos el género masculino para el dios. Cuando era adolescente, cuando tenía 15 años, para mí fue una gran influencia -continúa Zainab Fasiki-. Las mujeres diosas en hinduismo tienen ese color azul de su piel, y yo lo uso también, el color azul en el piel de mis personajes. Esas mujeres fueron víctimas que después se transforman en diosas. Mis personajes tienen la piel azul, tienen esa historia, pero a mí no me gusta estar solo en eseterreno de victimización, así que se une también el poder, el ser diosa”.

¿Ves al cómic como herramienta de reivindicación y de denuncia social? “Por supuesto, para mí fue una herramienta de lucha por mis derechos, porque fue una terapia, fue una herramienta para escapar de la triste realidad de mi entorno. Crecí en la medina de Fez, y fui una chica que quería viajar, que quería siempre caminar por la noche, pero todo eso era muy complicado de hacer, por el entorno peligroso en el calle, en la noche… Entonces estar en mi habitación, con mi tableta, ydibujar, era el único momento seguro en mi vida”.
“Los dibujos en las redes sociales fueron también mi idioma, fueron mi manera de expresarme. Después de eso también tuve amenazas de muerte -confiesa Zainab Fasiki-. Es como que las mujeres nunca están en un entorno seguro, ya seanlas redes sociales o en su propia casa, porque la casa es también un ambiente peligroso para muchas mujeres, por la violencia doméstica”.

“Tanto Los Nadie, como Madame Haram, Vergüenza… Todos son libros, son cómics políticos, y a mí me encanta cuando jóvenes que leen manga todo el tiempo, pueden comprar esto también, ese tipo de cómics. Hago talleres cada semana en la universidad, mi público quiero que sean los jóvenes, porque son la esperanza para el futuro. Estos temas pueden seraburridos para ellos, en esos casos añado el dibujo, lo he hecho con jóvenes en Marruecos y funciona bien. Cuando lo hago, los jóvenes cuando ven mis dibujos, es muy bonito, tiene algo de energía positiva, pero estamos hablando sobre política”, asegura Zainab Fasiki.

¿Qué nos puedes avanzar contar de lo que se van a encontrar los lectores en las páginas de Madame Haram? “Es mi último cómic. Aborda el matrimonio de chicas menores en las aldeas de Marruecos. Surgió en una aldea cerca de Marrakech, después del terremoto. Estuve con una asociación de chicas menores, para hacer talleres de dibujo, pero después de cada taller, la mayoría de las chicas me contaban que estaban en una situación de matrimonio forzado por sus padres. Hablo sobre chicas que tienen 15 años, 12 años, entonces, cuando terminé mis talleres, después de 3 meses, tuve un trauma. Pero también creía que eso debía ser un cómic, para mí fue una obligación hacerlo, publicarlo. Y volví a la aldea, desde donde las chicas siempre me escriben, y son muy, muy, muy felices, porque, por fin, se ha tratado este tema que es un tabú en los medios en Marruecos. Es una cosa que ataca a la imagen del país, pero para mí, lo que es importante es la vida de esas chicas, no la imagen”.

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