Connect with us

Entrevistas

Laura Borràs y la magia oriental de ‘A oscuras’

Published

on

La llegada inesperada de aquel circo ambulante fue celebrada por todos con gran entusiasmo. ¿Cómo era el animal que guardaban en secreto?’A oscuras’ es una nueva versión de un cuento tradicional de Oriente que nos invita a reflexionar sobre la parcialidad de nuestra mirada. Con estas palabras nos presenta Akiara Books este libro, del que hablamos con Laura Borràs, su ilustradora.

¿Cómo nace este proyecto? Laura Borràs: “Por mi parte, fue un encargo de Akiara Books. Tanto Inês Castel-Branco, su editora, como Halil Bárcena, el autor de la adaptación del texto, pensaron en mí para ilustrar este álbum, solo eso ya me convenció de inmediato. El texto me pareció una maravilla en seguida, y trabajar con Akiara Books es un placer desde el primer momento, por lo que todo el proyecto fue una experiencia maravillosa y una suerte inmensa”.

Laura Borràs

¿Qué encontrarán los lectores en sus páginas? “Magia oriental, creo que eso es lo que me gustaría que pudieran descubrir. La magia, la sabiduría y la comprensión profunda del mundo están en todas las culturas. Pero creo que la oriental a veces sabe transmitirla con una óptica tan deslumbrante que a mí, al menos, me impresiona. Me impresiona por esa profundidad, aparente simplicidad y espiritualidad natural que emana. El álbum cuenta una historia muy antigua de la India, que Halil Bárcena ha adaptado con gran respeto y cuidado desde la versión del poeta sufí Mawlâna Rûmî (del siglo XIII)”. 

“Cuando hablo de magia oriental quiero decir la sabiduría que suele desprenderse de este tipo de historias, pero también me refiero al misterio. Es un texto en que el que se mantiene la intriga hasta el final. Todos los personajes de la narración intentan descubrir cuál es un animal que está en un lugar a oscuras, y solo pueden intuir una parte… cada uno da su versión según su experiencia parcial… pero ninguno puede hacerse una idea del conjunto completo, aunque todos piensan que tienen razón y defienden su pequeña parte de “verdad”. Rûmî destaca que lo importante es saber ver, y que ver es “comprender la naturaleza real de las cosas”. Dicho así, parece muy sencillo, pero luego en el día a día de cada uno de nosotros, no es tan fácil. Partir de esta reflexión me parece fundamental”, asegura Laura Borràs.

¿Qué te pareció este relato la primera vez que lo leíste? “Me pareció magnífico, además hablé con Halil y me di cuenta de que había estado trabajando en él hasta la última coma, para intentar que fuera exactamente una historia muy mínima, pero que no perdiera ni un poquito del poder y de la esencia auténtica de la historia original. Es decir, vi un cuidado exquisito en cada detalle”.

¿Qué dirías que tienen de característico tus ilustraciones para este libro? “Intenté trabajar de otra manera, con una técnica que no suelo usar, al menos no de la forma en que lo hice en este proyecto. En lugar de utilizar la acuarela, opté por el gouache, porque como muchas de las páginas del libro transcurrían a oscuras y quería que el texto puediera verse a pesar de todo, me interesaba una técnica que fuera capaz de buscar la oscuridad y la opacidad (total o parcial), pero también la transparencia -nos cuenta Laura Borràs-. El gouache diluído me permitió jugar a veces como si se tratara de acuarela y, al mismo tiempo, también usé bases de pintura al óleo aplicada con rodillo, de manera que el gouache al agua hiciera sus juegos con el óleo todavía húmedo que estaba debajo. Es decir, intenté explorar lo oculto y lo visible con el gouache; la transparencia y la opacidad”.

“Al mismo tiempo, las páginas “a oscuras” decidí que fueran azules, así permitía la referencia al azul de los países árabes, muy característico en algunas zonas, el azul ultramar. También es un color propio de la zona donde vivo (en pueblos marineros). Así dejaba de lado, además, la oscuridad del negro, que me parecía en este casó que podía ser demasiado agresiva. No puedo explicar muy bien por qué, pero me imaginaba azul la oscuridad en este álbum”.

¿Qué hay de diferente respecto a otros trabajos? “Además de lo que he explicado antes, fue un reto interesante el uso de la oscuridad y la relación con el texto, que no queríamos que destacara demasiado dentro del conjunto -continúa Laura Borràs-. Y la idea de cómo se iban a ver las partes del animal en esa especie de acertijo misterioso que es el álbum también tuvo que ser bastante trabajada, porque inicialmente yo pensé en abrir pequeñas ventanas en la ilustración para que se viera solo una parte del animal, pero el resultado de esa prueba no me gustó demasiado, no quedaba claro. Así que tuve que seguir investigando para dibujar de forma abstracta cada parte, para no caer en el spoiler de dar demasiada información del todo (del animal completo) en ningún momento antes del final”. 

Ya nos has contado algunas cosas, pero, ¿con qué técnicas trabajaste? “Bueno, ya lo he avanzado antes sin querer, porque este es un tema importante en el álbum. Quise explorar las posibilidades y texturas del gouache con óleo de base, las aguas y juegos que esta mezcla produce. Pero además he usado tinta china y tinta de color marrón, que son muy habituales, imprescindibles, en mi trabajo. Aplicadas con plumilla casi siempre y a veces con pincel. Otro aspecto es que muchas de las ilustraciones están realizadas directamente, es decir, muy pensadas y ensayadas, digamos, a pequeña escala, pero luego realizadas espontáneamente. De tal forma que de alguna de ellas tengo unas cuantas, hasta que conseguí más o menos lo que quería. No siempre es tan sencillo, por más que tengas claro el discurso visual”.

Háblanos un poco del proceso de elaboración de este libro. “Fue un libro que trabajé, como siempre hago, en varios meses, más o menos cinco o seis, puede dedicarme mucho a él, porque había terminado justamente hacía muy poco un encargo de libro de texto, y estaba volcada en el proyecto -nos relata Laura Borràs-. En mi caso, combino la ilustración con la docencia en la universidad, por eso a veces no puedo hacer muchos proyectos a la vez, e intento centrarme en uno solo, sobre todo si se trata de un álbum. A veces no lo consigo, y llevo a cabo varios encargos, pero en este caso pude dedicarme mucho a él exclusivamente. Fue un gusto poder compartir con Halil y con Inês el proceso de desarrollo de las ilustraciones, que desde el primer momento les gustaron mucho y por lo tanto me llegó una energía muy positiva y creativa de su parte, lo cual ayuda enormemente. Fuimos un equipo magnífico. Lástima que el libro se publicó justo antes del confinamiento estricto en marzo de 2020, quedó encerrado en un almacén y ya no hemos podido ni hacer prensentaciones ni talleres ni nada… en aquel momento me dio mucha pena, pero ahora lo veo como una parte más de su historia, de su carácter como libro”.

¿Qué dirías que has aprendido con este proyecto? “Algo más sobre la filosofía sufí, intuitivamente he sentido un poco mejor mi conexión con esta magia oriental de la que antes hablaba. He conocido la forma de trabajar de Inês, que me parece tan cuidadosa y respetuosa con el libro como contenido, pero también como objeto, que es realmente una delicia. Y he conocido también a Halil, un poco de su mundo y de los proyectos que tiene entre manos. Aunque desde luego el confinamiento y las medidas actuales han dificultado muchas cosas que, de otra manera, hubieran sido todavía más enriquecedoras y cercanas para todos. Es decir, me he quedado con las ganas, para decirlo de forma directa, de poder presentar el libro con ellos, de poder conocerlos todavía mejor y compartir el proceso de presentación del “producto”, actividades, ferias y talleres alredador del álbum. Siempre quedan temas pendientes… algún día llegará el momento”, afirma Laura Borràs.

¿En qué estás trabajando ahora? “En este momento no estoy en ningún proyecto de ilustración, imparto un taller en mi casa en pequeño comité, muy muy pequeño comité, y me dedico a la docencia. Acabo de terminar un álbum de poemas muy delicado y que como proyecto también me ha parecido precioso, que saldrá pronto, y del que todavía no quiero decir mucho, y estoy a la espera de concentrarme en otra historia, propia o ajena, en cuanto la energía fluya en ese sentido”.

Continue Reading

Álbum Ilustrado

Pierre-Emmanuel Lyet nos habla de su trabajo en ‘Indomable’

Published

on

Pierre Emmanuel-Lyet

Una niña toma una decisión: abandonar el mundo de los adultos y fundar su propio reino. Salvaje, valiente e indomable, construirá una fortaleza en su cabaña del árbol y gobernará con sus propias leyes. Allí todo estará permitido: no habrá horarios, ni órdenes ni reglas. Rodeada de sus peluches, se siente feroz como una leona, guerrera y libre. Sin embargo, incluso los reinos más poderosos esconden desafíos inesperados cuando cae la noche… ¿Qué estarán haciendo los demás? ¿Se habrán acordado de ella? ‘Indomable’ es un álbum sobre el deseo de libertad, la imaginación infantil y el delicado equilibrio entre la independencia y el cariño de quienes nos esperan en casa. Con estas palabras describe la editorial Kókinos este libro de Morgane de Cadier y Pierre-Emmanuel Lyet. Con éste último charlamos un poquito más sobre este proyecto.

Pierre Emmanuel-Lyet

¿Cómo surgió este proyecto? “El proyecto comenzó cuando la editorial me invitó a ilustrar el libro y me envió el texto de Morgane”.

¿Qué podemos encontrar en este libro? “El libro reúne un texto poético e ilustraciones vibrantes que, espero, transporten poco a poco al lector a otro mundo”, nos cuenta Pierre-Emmanuel Lyet.

¿Cómo nació este personaje? “El personaje fue tomando forma a medida que trabajaba en las ilustraciones. Es curioso, porque al principio imaginaba algo más dramático, más cercano al universo de Miyazaki. Pero, sobre la marcha, me inspiré más en ‘Donde viven los monstruos’ (‘Where the Wild Things Are’), de Maurice Sendak. Me encantó la idea de un personaje que se disfraza de animal para parecer salvaje. Para mí, es una niña pequeña —indomable, por supuesto—, pero creo que su disfraz también le confiere un carácter universal. Cualquiera puede identificarse con ella”.

Pierre Emmanuel-Lyet

¿Qué pensaste de la historia de Morgane cuando la leíste por primera vez? “El texto de Morgane me cautivó desde la primera lectura; fue lo que me convenció de ilustrar el libro -confiesa Pierre-Emmanuel Lyet-. Me pareció potente y profundamente poético, y despertó mi imaginación al instante. Había en él una fuerza y ​​una libertad enormes, una oleada de energía, casi como un grito. Me pareció maravilloso y no veía la hora de empezar”.

¿Cómo fue el trabajo previo, me refiero al proceso de investigación, documentación, bocetos en algún cuaderno…? “Me lancé a crear las ilustraciones con mucha rapidez, trabajando de forma muy espontánea. Me pareció lo más adecuado para el texto: quería responder a su energía con algo instintivo, en lugar de planificarlo todo intelectualmente de antemano. Me encantó la energía que se desprendía, sobre todo en los colores, que quería que fueran muy vivos. Envié dos o tres ilustraciones a mis fantásticos editores de HongFei para mostrarles la dirección que tenía en mente, y la acogieron de inmediato. Fue una colaboración preciosa”.

Pierre Emmanuel-Lyet

¿Podrías contarnos algo sobre las ilustraciones? “La ilustración permite explorar aspectos que no se mencionan explícitamente en el texto, creando una especie de eco entre las palabras y las imágenes -asegura Pierre-Emmanuel Lyet-. Lo que me encantó del texto de Morgane fue su poesía y el espacio que dejaba para la interpretación. Eso me dio libertad para desarrollar a los personajes, en particular a esa niña con su disfraz de animal, cuyos peluches cobran vida y se convierten en sus compañeros. Aunque estos elementos no aparecen descritos explícitamente en el texto, la autora hace referencia a amigos imaginarios; así que los imaginé y les di una presencia física. Mi idea era construir, poco a poco, un mundo a su alrededor, explorando esa incertidumbre sobre si lo que ocurre es real o puramente imaginario. Eso es precisamente lo que me resultó tan apasionante”.

Pierre Emmanuel-Lyet

¿Qué técnicas has utilizado en este libro? “He ilustrado este libro mediante pintura digital, una técnica que disfruto especialmente porque me permite trabajar con trazos rápidos, audaces e instintivos. Es muy distinta a mi trabajo con lápices de colores, que resulta más lento y minucioso. En ambos casos busco la luz y el color, pero trabajar directamente sobre una tableta gráfica me otorga una gran libertad para crear las atmósferas que imagino. Puedo experimentar, realizar ajustes y volver atrás siempre que lo necesite. Es una técnica que se presta muy bien al trabajo con la luz. La utilizo con frecuencia en mis proyectos cinematográficos —sobre todo en animación— y también he ilustrado varios libros de esta manera. Es un enfoque diferente al de los lápices de colores, pero que disfruto tanto como aquel”.

¿Cómo fue el proceso general de creación del libro? “Fue muy bien, y además bastante rápido -continúa Pierre-Emmanuel Lyet-. Por supuesto, siempre hay que compaginar un libro con otros proyectos, pero mantuve un diálogo excelente con la editorial, y Morgane confió plenamente en mí. Eso me dio libertad para proponer imágenes bastante atrevidas, especialmente para la portada. No tenía ninguna certeza de que aceptarían, pero tanto la editorial como Morgane quedaron encantadas desde el primer momento. Me alegré muchísimo”.

Pierre Emmanuel-Lyet

¿En qué estás trabajando ahora? ¿Tienes algún proyecto nuevo? “Sí, tengo entre manos algunos proyectos maravillosos. En el ámbito editorial, estoy escribiendo e ilustrando el primer libro de una serie sobre un perro mágico, que publicará la editorial Little Urban. Es una historia que me encanta y en la que llevo pensando mucho tiempo. Espero que sea el primero de muchos. Además, estoy creando ilustraciones para Hermès. Es un encargo maravilloso: valoran mucho la artesanía y las imágenes bellas, y trabajar con ellos me resulta muy gratificante”.

“Estos son mis dos proyectos principales en este momento, pero hay muchos otros en camino, incluidos más libros ilustrados y mi primera novela gráfica para adolescentes y adultos. Es un gran desafío y espero poder hacerla realidad pronto. También tengo algunos proyectos de cine de animación en desarrollo, aunque estos siempre llevan más tiempo. Espero poder contarles más al respecto pronto”.

Continue Reading

Álbum Ilustrado

Sandra Castaño nos habla de su trabajo en ‘Alas’

Published

on

Sandra Castaño

¿No te parece extraño darte cuenta, de repente, de que no tienes alas? ¿Qué pasaría si a todo el mundo le saliesen alas? O mejor, ¿y si todas las cosas tuviesen alas? Todo sería tan distinto… Con este planteamiento la Editorial Thule nos presenta ‘Alas’, un álbum ilustrado de Sandra Castaño. Con ella hemos charlado un poquito más en torno a este libro.

¿Cómo nace este proyecto? “El proyecto de “Alas” nace en una clase que impartía Pato Mena. Exactamente a raíz de una maravillosa propuesta, que era nada más y nada menos que crear un álbum ilustrado desde cero. Creé varias propuestas diferentes y terminé por desarrollar “Alas”. El resto de las propuestas las dejé archivadas para otro momento y me enfoqué en la idea elegida para llevarla a cabo de la mejor manera posible”.

¿Qué se van a encontrar los lectores en sus páginas? “Los lectores encontrarán una dinámica de causa consecuencia que se resume en unos personajes de granja a los que les salen alas y la manera en la que actúan éstos con esas alas. A lo largo del libro, hay pausas que dan ritmo a la historia, humor, reaparición de personajes… “Alas» es un álbum divertido que contiene ciertos detalles escondidos en las páginas que le añaden coherencia a la historia. Por no hablar de las guardas, las cuales son dignas de analizar”, nos asegura Sandra Castaño.

Sandra Castaño

¿Qué nos cuentas de las ilustraciones? ¿Qué dirías que tienen de característico? “Las ilustraciones hablan por sí solas. Son dibujos muy visuales que muestran claramente la acción que está ocurriendo, de hecho, se podría considerar que existe una sinergia entre el texto y la imagen, que hace muy cómoda y dinámica la lectura. Lo característico de estas ilustraciones es la simpleza que muestran y lo bien que funcionan sin necesidad de ser más detalladas”.

¿Con qué técnicas trabajaste? “Como bien he mencionado anteriormente, el proyecto de “Alas” nació en el aula y en ese momento estábamos trabajando de una manera digital. Por lo tanto, utilicé una técnica digital que trata de simular parches con textura, superponiendo capas una encima de otra y dándoles forma cautelosamente hasta encontrar una armonía general que funcione. La intención de esta técnica era simular el collage y considero que el acabado ha sido todo un acierto, ya que es una técnica que la propia historia pide a gritos”, nos cuenta Sandra Castaño.

Sandra Castaño

Si Sandra tuviera alas… “Si tuviera alas, considero que vería la vida desde arriba, como un personaje secundario que observa y analiza a la protagonista de la historia. Vería todo con más perspectiva, y dejaría caer desde lo alto del cielo todos los miedos y preocupaciones, para así quitarme pesos innecesarios y volar con esas alas a donde quiera que me lleven. También me haría mi propio nido en la copa del árbol más alto de mi pueblo (aunque creo que ya está ocupado por las cigüeñas)”.

¿Qué has aprendido con este proyecto? “Este proyecto me ha enseñado muchísimo. Me ha enseñado que hay que probar maneras diferentes de ilustrar una idea hasta encontrar la más afín, pero, también me ha enseñado a parar de probar cuando te enamoras de una de las ideas, porque ésta ya habla por sí sola -continúa Sandra Castaño-. “Alas” también me ha enseñado a trabajar en equipo con el editor, cosa que me ha encantado y que me ha aportado puntos de vista muy interesantes para enriquecer la historia. El trabajar de esta manera te hace sentir acompañada en todo momento y eso se agradece”.

“No obstante, el mayor aprendizaje ha sido el descubrir que ésta es mi pasión, que me lo paso como una niña pequeña creando álbumes ilustrados y que sé con certeza que “Alas” será el primero de muchos álbumes ilustrados que haré a lo largo de mi vida”.

Sandra Castaño

Háblanos un poco del proceso de elaboración del libro. “Ya he comentado anteriormente que la técnica final ha sido digital. Sin embargo, la creación de personajes, pruebas de color y textura, o bocetos relacionados a las imágenes las realicé sobre papel. Primero, dibujé 12 dobles páginas en las que creé una composición que daba ritmo a la historia: en la página derecha el personaje sin alas abajo y el texto arriba; y en la página izquierda el personaje con alas en la parte de arriba y el texto abajo”.

Sandra Castaño

“Una vez elegida esa dinámica, empecé a pensar personajes que podrían funcionar: un perro, una oveja… incluso metí una pelota que con alas se convertiría en una snitch dorada de Harry Potter pero que terminé retirando.Tras elegir los personajes, empecé a bocetar cómo serían. Ésto diría que fue la parte más complicada ya que no quería que fueran muy detallados, pero, a la vez quería movimiento, vivacidad y expresividad. Finalmente opté por la técnica de la superposición de capas y no puedo estar más contenta con la decisión tomada. Cuando todas las páginas, las guardas y la portada/contraportada cogieron forma, hice una maqueta de cómo sería el álbum en conjunto y, es esa la maqueta que mostré y gustó. Antes de publicarlo se realizaron adaptaciones de color, algún cambio de personaje y corrección de texto, para que finalmente naciera Alas”, afirma Sandra Castaño.

Sandra Castaño

¿En qué andas ahora? ¿Algún proyecto nuevo? “Sí, estoy trabajando en la realización de las ilustraciones para un texto de una tercera persona. Es un proyecto que se convertirá en álbum ilustrado, pero de momento no hay editorial de por medio. Además, tengo varias maquetas de álbumes ilustrados que voy realizando en casa y que me gustaría publicar, en especial dos: uno al que he llamado: “La curiosidad sorprendió al gato”, un álbum con poco texto, pero que interactúa mucho con el lector. Por otro lado, “El cartero”, un álbum ilustrado sobre un cartero que se encarga de repartir el correo en el pueblo, y al que de repente, le aparece un misterioso paquete frente a la puerta”.

Sandra Castaño

“Tengo en una libreta apuntadas muchas ideas de álbum ilustrado que quiero desarrollar y eso es algo que me encanta, ya que me mantiene constantemente activa respecto al álbum, haciéndome experimentar, probar, borrar, colorear y sobre todo disfrutar y mejorar, porque vivimos en un constante aprendizaje”.

Continue Reading

Álbum Ilustrado

Manuel Marsol reflexiona en torno a ‘El cielo en casa’

Published

on

Manuel Marsol

Cuando tenía veinte años, Manuel encontró una fotografía en la vieja casa familiar. La fotografía mostraba a un hombre lanzando un penalti. Había también un portero a contrapié y un balón detenido en el aire. Ninguno de los jugadores que aparecían en la foto le resultaba familiar, excepto uno, el que chutaba el balón. Era su padre, que murió cuando Manuel era un niño. ¿Cómo saber entonces si aquel penalti se convirtió en gol? Como un detective que siguiera la estela borrosa de sus propios pasos en la nieve, Manuel Marsol se sirve de unas pocas películas, de una canción legendaria de Gino Paoli y del penalti fallado por Roberto Baggio en la final del Mundial 94 para contestar la pregunta más apremiante que le plantea su corazón de niño: ¿puede el ser querido seguir vivo en el misterio? Editado por Fulgencio Pimentel, hemos charlado un poquito más sobre ‘El cielo en casa’ con Manuel.

Manuel Marsol

En el origen sobre todo, hay una fotografía. Me gustaría que me hablaras un poquito de eso, del origen, del embrión de este proyecto. “Es una fotografía que yo encuentro. Tendría unos 20 años. La encontré en una casa familiar. Había muchas fotos de fútbol de mi padre, que murió cuando yo tenía 11 años. Encontré muchas fotos de él jugando en campos de arena entre los años 60 y 70. Y me quedé atrapado con esta, porque el balón estaba ahí, era un penalti que él lanzaba, y el balón estaba ahí parado a mitad de camino entre la portería y el punto de penalti, y no se sabía si el balón entraba o no. Como él había muerto cuando yo era pequeño, era una metáfora de todos esos misterios, de todas esas cosas que yo no iba a poder preguntar. A partir de ahí, empecé a trabajar en el libro”.

Manuel Marsol

¿Qué se va a encontrar el lector cuando empiece a pasar las páginas de El cielo en casa? “Se va a encontrar una investigación, pero no la que haría un detective, sino más bien una investigación hacia dentro de uno mismo, hacia la memoria. Me di cuenta que tampoco el libro debía ir tanto sobre esa búsqueda, sino sobre todos los recuerdos que yo tenía con mi padre”, nos cuenta Manuel Marsol.

“Es un libro que está enfocado para el público adulto. Es el primer libro que no hago, digamos, para todos los públicos, por el tono, la manera de contarlo. Y es un viaje hacia el interior, hacia recuerdos con él, películas que veíamos juntos… El formato es de álbum ilustrado, pero tiene una longitud más propia de la novela gráfica. Hay mucho más texto de lo que acostumbro en mis libros”.

Manuel Marsol

“Primero, hay una parte en la que imagino cómo fue ese penalti, cómo pudo suceder. Hay otra parte en la que ya cada vez me voy alejando más de ese balón, y ese balón se va convirtiendo casi más en una estrella en el cielo. Y voy mirando más al pasado, a las películas que veíamos juntos, que tienen resonancias con esta historia. Al final es una historia que habla sobre el estar y el no estar, sobre lo que está adentro y lo que está afuera, como un penalti que marca la diferencia… El gol es la vida y el fallo es la muerte. El ser o no ser. En un penalti está recogidas un montón de metáforas”, continúa Manuel Marsol.

Manuel Marsol

“Por ejemplo, una película como ‘Centauros del desierto’, que es una peli que era de sus favoritas y que veíamos juntos, yo la narro desde los ojos del niño. Y hay cierta simbología con el dentro y el fuera. Es una peli que habla del regreso al hogar, de la casa. Se abre con un plano desde dentro de una casa y se cierra igual. Siempre está presente ahí el marco, lo que entra, lo que sale. Es como si en ese balón cupiesen muchísimas asociaciones. Entonces voy tirando de ese hilo, de ese balón, donde cabe todo lo que hacíamos juntos, canciones que escuchábamos…”.

Manuel Marsol

“Y luego ya hay una relación con el famoso penalti de Baggio en el Mundial del 94, que por una casualidad de fechas tiene mucho que ver con mi padre. Desde que se lanzó el penalti hasta que murió mi padre pasó justo un año. A través de ese penalti, que en su momento yo había visto con otros ojos, desde que Baggio nos había eliminado, y le tenía hasta cierta manía, pues de repente ese penalti se fue cambiando a raíz de ese descubrimiento de las fechas y volviéndose también parte de ese balón suspendido en el aire. Todo sirve para hacerme preguntas de todo tipo”, afirma Manuel Marsol.

Manuel Marsol

Manuel, y en cuanto a las ilustraciones, no sé si has trabajado con alguna cosa diferente o más o menos en la línea en la que venías trabajando hasta ahora. “Yo diría que es una línea un poco distinta, digamos más realista de lo que acostumbro. Es una historia que no es como las anteriores, de fantasía y tal, aunque la hay, hay una parte de fantasía, pero esta necesitaba que estuviese pegada a la realidad. Primero por la foto. La foto es una foto real y a la hora de representarla la dificultad era justo esa… Un equilibrio entre esa parte más expresionista mía y un realismo que necesitaba la historia”.

¿Y técnicas, Manuel? “Es pintura sobre papel. No tiene óleo, no hay collage, no hay digital tampoco. Es todo acrílico, acuarela y lápiz sobre papel”, indica Manuel Marsol.

Manuel Marsol

Estoy viendo ahora una de las imágenes que muestra la editorial del libro y que habla del cine. Se ve en la ilustración incluso el logotipo de La 2 de Televisión Española. “Es porque hay muchos recuerdos… Los objetos guardan como una especie de memoria. El niño que yo fui, el adulto que soy ahora, ve esos objetos de la casa familiar y están cargados de muchos recuerdos. Uno de esos objetos que salen en el libro es la cinta del VHS de Centauros del Desierto. A la hora de hacer el libro la llevé a una tienda, la digitalizaron, y me volví a ver Centauros en calidad VHS”.

“De ahí salieron muchos símbolos, lo que te contaba antes del dentro, del fuera. La búsqueda, porque también está buscando a una niña, que la secuestran los indios, y es una búsqueda sin saber muy bien si la niña está viva o muerta. Es un poco como la búsqueda del balón, algo que tú buscas y buscas, pero no sabes si tiene solución”.

Continue Reading

Tendencia

2024 © Un Periodista en el Bolsillo | Las ilustraciones pertenecen a cada uno de sus autores