Entrevistas
‘La colección del abuelo’ y de Bruna Valls
Lobezno acaba de llegar a casa, se sienta en el sillón favorito del abuelo y, por primera vez, repara en un viejo álbum de fotos. Lo toma en sus manos y lo abre lentamente. ¿Cómo es que el abuelo ha viajado tanto? ¿Cómo es que ha vivido en tantos sitios? Y, sobre todo, ¿por qué jamás ha conocido a ninguno de sus amigos? El abuelo está dispuesto a contarle toda la verdad… Así nos presenta la editorial Edelvives este álbum ilustrado. ‘La colección del abuelo‘ es un trabajo de Javier García Sobrino y Bruna Valls. Con ésta última charlamos sobre su trabajo de ilustración en el libro.

¿Cómo nace este proyecto? Bruna Valls: «El proyecto surgió de una forma un poco curiosa. Javier me contactó en 2016 cuando me seleccionaron para la exposición de ilustradores de la Feria de Bolonia (Bologna Children’s Book Fair). Había visto mis ilustraciones, le habían gustado mucho y me propuso vernos. Nos conocimos durante la Feria y me dijo que le habían cautivado mis personajes animalizados y quería escribir una historia sobre ellos. La serie que se expuso en la Feria se titulaba “Vacaciones de verano” y estaba inspirada en unas fotografías familiares de álbumes antiguos de mi abuela, pero las cabezas de mis familiares las sustituí por cabezas de los animales que a mi parecer los representan».

¿Qué encontrarán los lectores en sus páginas? «Encontraran un personaje que les resultará en parte familiar y en parte estremecedor. Una historia humana y animal a la vez, quizás más animal que humana. Con una tensión creciente que te atrapa hasta el último momento y no te deja indiferente. No es un cuento para niños, aunque los más pequeños pueden disfrutar de las ilustraciones, el texto está cargado de ironía y es un tanto macabro».
¿Qué te pareció la historia de Javier la primera vez que la leíste? «Me fascinó -asegura Bruna Valls-. Javier escribió la historia partiendo de mis imágenes, lo cuál no es un proceso muy común. Como ilustradora normalmente te llegan textos, que procuras hacerte tuyos, pero que no siempre encajan con tu estilo. Su texto estaba hecho a mi medida, pero sin estar encorsetado ni verse impostado. Consiguió crear una situación en la que todo era lógico y mis personajes fluían con naturalidad. Y además tenía sentido del humor, suspense, ternura y era realmente original. Me gustó especialmente porque me descolocó y creo que es genial cuando una historia no va donde crees que te llevará».

¿Qué dirías que tienen de característico tus ilustraciones para este proyecto? Háblanos de esa manera que tienes de dibujar a los personajes, mezclando cuerpos humanos con cabezas de animales. «En este caso: todo, ya que fueron las que lo inspiraron. Diría que contribuyen de una forma muy cohesionada a crear esta atmósfera de dualidad entre la normalidad y la extrañeza -nos cuenta Bruna Valls-. La mezcla de cuerpo humano con rostro animal provoca cierta inquietud, te pone en estado de alarma como espectador. Especialmente porque en el mundo infantil estamos acostumbrados a ver personajes que son animales humanizados (con ropa, que andan, con actitudes humanas), pero no un humano animalizado, un híbrido».
«Estas ilustraciones surgen del interés que me causan las fotografías antiguas. Cuándo empecé a representar a mi familia no quería mostrarlos a ellos sino apelar a un imaginario colectivo. La serenidad de estas imágenes, los ambientes cálidos y familiares (aún en blanco y negro), la candidez, la simplicidad, la calma, lo azaroso de la imagen única e irrepetible, tan lejano a la actual multiplicidad de fotos casi idénticas de un mismo momento. Todo esto me atrajo pero quería desvincularlo de una identidad concreta y aquí aparecieron los animales que permiten un doble objetivo: por un lado, universalizar las imágenes y, por otro, dar un contrapunto con esta nostalgia y generar disonancias con los valores familiares tradicionales que dichas fotografía llevan implícitos».

«Que un personaje sea un u otro animal responde a varias razones -continúa Bruna Valls-. Influye, si la conozco, el carácter de esta persona. Es muy común asociar personalidades a los animales, muchas culturas han ahondado en este tema y encontramos numerosos ejemplos en fábulas o en el refranero popular. Así pues si una persona es astuta tendrá cabeza de zorro, si es fiel, de perro, si es parlanchina, de loro, etc. El aspecto físico, evidentemente, es otro factor importante en la elección, así como la composición, a veces pongo una jirafa simplemente porque el espacio lo pide».
«Posteriormente, en una serie titulada Frames probé el experimento con personajes ampliamente conocidos, actores y actrices de películas famosas. En este caso interviene un nuevo diálogo con el espectador: coincidir o no con el animal escogido».

¿Con qué técnicas trabajaste? «Inicialmente el proyecto que presentamos al concurso era en acuarela y punta fina (como las ilustraciones de fotografías familiares que hacía). Pero durante el proceso los editores vieron las pinturas de la serie Frames, hechas en acrílico y oleo, con colores mucho más vivos y un aspecto más potente y les pareció un estilo más adecuado -relata Bruna Valls-. Finalmente combiné todas estas técnicas sirviéndome de ellas para diferenciar las distintas capas de la historia (acrílico y oleo con colores vivos para la historia principal y con tonos sepia para los recuerdos, acuarela para las fotografías antiguas)».
Háblanos un poco del proceso de elaboración de este libro. «Cuando Javier me envió el texto de “La colección del abuelo”, me gustó muchísimo. En un primer momento nos planteamos realizar una maqueta para poder mostrar el proyecto a diferentes editoriales. A medida que pasaba el tiempo iban llegando nuevos encargos con fechas de entrega que siempre acababan pasando por delante. Finalmente decidimos presentarnos al concurso de álbum ilustrado de Edelvives, de este modo tendría una fecha límite para trabajar y concentrarme en la Colección del abuelo. El planteamiento no era ganar sino tener una excusa para arrancar. ¡Y salió bien!»


¿Qué supuso el premio de Edelvives? «Ganar el premio supuso, por un lado, poder desarrollar el proyecto exprimiendo al máximo sus posibilidades y, por otro lado, enriquecer la obra con una visión más plural y coordinada ya que Javier, Llanos (la editora de Edelvives) y yo, nos reuníamos semanalmente por videoconferencia para discutir todos los detalles del álbum y estábamos en contacto constante. Trabajar de la mano de la editorial nos aportó su experiencia y sabiduría sobretodo respecto al ritmo y cohesión del proyecto y conjuntamente hicimos una labor de revisión y crítica del storyboard que hizo madurar la obra».
¿Qué dirías que has aprendido con este proyecto? «He adquirido una mirada más amplia, más de conjunto, en el planteamiento y desarrollo de una obra. El hecho de trabajar en equipo me ha gustado especialmente, ya que normalmente como ilustradora mi trabajo es bastante solitario. La cooperación contribuyó a que el resultado fuera mucho más dinámico, lógico y rico, e hizo mucho más interesante y divertido el proceso».

¿En qué estás trabajando ahora? ¿Algún proyecto nuevo? «Recientemente he realizado un cartel para un festival que, dadas las circunstancias actuales, no sé si se llegará a realizar. También, tenemos un proyecto entre manos con un escritor y como está un poco parado nos estamos planteando presentarlo a un concurso, ¡a ver si le damos un empujón!»
Álbum Ilustrado
Canizales invita a no fiarse de las apariencias en ‘Malo’
Esta historia comienza como una alegre melodía, pero sus notas se van apagando al adentrarse en la oscuridad del bosque. Aun así, entre las sombras, quizás podamos ver al Malo del Cuento. ¿O tal vez no nos hemos fijado bien? ‘Malo’ es un nuevo álbum de la exitosa colección “Guapa”. El ogro Prutt se convierte esta vez en el protagonista. Una historia que invita a no fiarse de las apariencias. Pero también a apartar nuestros prejuicios y a no juzgar a los demás a partir de las primeras impresiones. Una llamada al respeto a la naturaleza, al cuidado de los bosques y de nuestro entorno como fuente de vida para los animales y para nosotros. Un libro, editado por Apila Ediciones, que acompañará a los peques en muchas lecturas descubriendo cada vez nuevos matices en el texto y nuevos detalles en las imágenes. La sonrisa y la sorpresa están aseguradas de la mano de este trabajo de Canizales, con el que hemos charlado sobre este proyecto.

¿Cómo nace este proyecto? “Nace de una mezcla entre mis búsquedas creativas y lo profundamente personal. Por un lado, quería explorar las múltiples relaciones que pueden darse entre el texto y la imagen en un álbum: el contraste, acompañamiento, complementariedad, divergencia… Por otro lado, mi identidad como colombiano atraviesa esta historia”.
“Tengo la tez “café con leche” y una barba oscura, rasgos que a menudo disparan prejuicios automáticos en los demás -nos cuenta Canizales-. Según el contexto, hay quien piensa que soy árabe y quien piensa que soy latinoamericano, pero en ambos casos parezco ser alguien de quien ‘se debe sospechar’. Recuerdo que, poco después del desastre de las Torres Gemelas, caminaba por un parque al atardecer; una madre y su hijo venían hacia mí, y el niño me señaló y mirándome a los ojos dijo: «Mira, mamá, un malo». Esa vivencia, sumada a cómo la gente aprieta sus bolsos cuando paso rápido por la calle o cómo me vigilan en las tiendas, me llevó a querer explorar ese fenómeno. He convertido esa «paranoia» ajena en un recurso creativo”.

¿Qué es lo que más te gustó de este proyecto? “Lo que más disfruté fue el reto de trasladar una cuestión tan compleja al lenguaje infantil. La literatura tradicional suele usar arquetipos muy rígidos: el bueno es bello, el malo es feo. Al romper esa norma, valoro la inteligencia de los pequeños lectores. También me gocé la oportunidad de confrontar al lector. Me interesa alejarme de esos libros «ñoños» que abundan hoy en las estanterías: historias planas, directas y excesivamente lineales que parecen tener como único objetivo cumplir una función didáctica predeterminada”.
“En ‘Malo’ presento una historia con capas. No soy condescendiente con los niños ni con los adultos. Busco que el lector se sienta un poco «incómodo» al darse cuenta de que su juicio falló. Es una alusión a cómo, en la vida real, la corrupción y la impunidad permiten que los personajes más viles sean vistos como «gente de bien» solo por su apariencia o estatus, mientras que quienes intentan revelar la verdad terminan siendo los villanos de la función. Véanse los archivos Epstein”, asegura Canizales.

¿Qué se van a encontrar los lectores en sus páginas? “Se van a encontrar con un juego de espejos. Quiero dejar algo claro: en ‘Malo’ la narración es absolutamente honesta. Al terminar el libro, si el lector siente que le he engañado, le invito a volver atrás. Al releer y observar detenidamente las imágenes, descubrirá que la información precisa siempre estuvo ahí. No fui yo quien lo engañó; verá reflejado que fueron sus propios prejuicios los que le llevaron a una conclusión equivocada.
Quiero demostrar que la literatura infantil tiene tantas posibilidades y profundidad como la «literatura para adultos». ¿Por qué las historias para niños deben ser lineales y planas? Aquí, el texto y la imagen narran divergentemente; el texto te sugiere que, aunque estés prestando atención, podrías estar equivocándote. Es esa sensación de confrontación y de preguntarse «¿qué está pasando aquí realmente?» lo que hace que la experiencia sea gratificante”.
Cuando hiciste Guapa, ¿intuías la dimensión que podría llegar a tener lo que hoy es toda una colección? “Para nada, cuando estoy sumergido en un proyecto, me concentro exclusivamente en potenciar esa historia. No imaginaba que el ogro terminaría protagonizando su propio libro, ni que llegaríamos a los cinco títulos, pero es fascinante ver cómo los temas se conectan. Guapa nació de una preocupación por los estándares estéticos en un paraíso de cirugía plástica como Colombia y cómo la presión por cambiar nuestro físico afecta cada vez más a edades más tempranas. Es curioso que en Malo retomemos el tema del aspecto desde una perspectiva diferente: cómo ciertos rasgos favorecen la inclusión y otros la exclusión. Seguimos dándole un peso desmedido a la estética para juzgar el valor de las personas”, nos cuenta Canizales.

“En Guapa, el uso del dibujo de perfil en los personajes era vital porque la bruja cambia de forma constantemente; esa iconicidad facilitaba que el lector la reconociera a pesar de sus transformaciones. En ‘Malo’, he mantenido ese código visual para jugar con los estereotipos: el «bueno» de rasgos finos y europeos frente al «malo» de rasgos desproporcionados. Además, hay varios guiños para los seguidores de la serie. Por ejemplo, el libro concluye con una doble página de un libro abierto, un eco de la estructura de Guapa. Si en aquel libro veíamos el menú de la cena de la bruja, en Malo nos asomamos a la libreta donde el verdadero villano ha ido anotando sus malignos planes. Es una forma de premiar al lector fiel”.
¿Con qué técnicas trabajaste? “Parto siempre del dibujo a lápiz y de un proceso de síntesis muy riguroso. Hago muchos bocetos para eliminar lo decorativo; en mis páginas, si algo no está narrando, no tiene por qué estar -afirma Canizales-. Para ‘Malo’, escaneé esos dibujos y los trabajé digitalmente, pero manteniendo una estética orgánica y texturas que recordaran lo tradicional. Uso una paleta de colores contenida para que, cuando el rojo estalle en el clímax del libro, el impacto visual refuerce la revelación de la trama”.

Háblanos un poco del proceso de elaboración del libro. “Darle voz a Prutt, el ogro, era una deuda pendiente. Es un personaje que nos ha acompañado en muchos libros y es el coprotagonista de Guapa (que ya es un fenómeno con 11 ediciones, musical y 15 idiomas). El reto era monumental: crear una historia que estuviera a la altura de la bruja Verna. Quería que la historia fuera un campo de pruebas para el lector. Le di muchas vueltas a cómo equilibrar el texto para que fuera neutro. Mi intención era que el lector, de manera casi automática, asignara la maldad al personaje «feo» y la bondad al «guapo». Ver ese proceso de «caída de la venda» en los lectores ha sido lo más gratificante de todo el proceso”.

¿En qué andas ahora? ¿Algún proyecto nuevo? “¡Los personajes no me dejan descansar! Siempre me están pidiendo voz. Actualmente salto entre varios formatos: libros para bebés, álbumes ilustrados y cómic infantil. Estoy trabajando en la segunda parte de mi cómic Preanimales, donde exploramos la idea de que todos los animales, antes de serlo, van a una escuela para descubrir para qué especie tienen más talento. Además estoy trabajando en una nueva serie de álbumes titulada «Selváticos». En ella exploro la fauna de la selva amazónica y cómo las personalidades de animales como el chigüiro (o capibara), el colibrí o el jaguar se reflejan en nuestros propios «instintos selváticos». Es un proyecto muy divertido que me permite conectar con mis raíces”, confiesa Canizales.
“También me he propuesto un nuevo reto técnico: una colección que incluye ingeniería de papel y pop-ups. Me encanta saltar de un proyecto a otro porque se retroalimentan entre sí. Pero hay un proyecto que me tiene especialmente entusiasmado: he estado realizando una investigación exhaustiva sobre la representación de Caperucita Roja y su permanencia en el imaginario colectivo por más de 200 años. Es un análisis profundo sobre cómo ha evolucionado este icono y pronto veremos un título muy emocionante sobre este tema que dará mucho de qué hablar”.
Álbum Ilustrado
Tomás Olivos y las columnas del mundo en ‘Un árbol’
‘Un árbol’ es una invitación a escuchar la sabiduría de los árboles que día a día nos regalan silenciosamente la vida. Desde la altura de sus copas hasta los misterios escondidos en sus raíces, nos invita a escuchar su voz, maravillarnos con sus tesoros y comprender que cuidarlos es, en última instancia, cuidarnos a nosotros mismos. Nos explica conceptos científicos, culturales y artísticos de forma accesible: desde la fotosíntesis, las micorrizas o la “Wood Wide Web”, hasta la tradición japonesa del Hanami, la mitología o el uso de la madera en instrumentos musicales. Además es una potente herramienta para la educación emocional: a través de la metáfora del árbol, se exploran valores como la resiliencia, la generosidad y la interconexión. Con estas palabras la editorial Zahorí Books nos presenta este álbum ilustrado, un trabajo de Ángeles Quinteros y Tomás Olivos. Con ésta último hemos charlado un poquito más sobre su trabajo en este proyecto.

¿Cómo nace este proyecto? “El proyecto lo comenzó a escribir Ángeles junto con la editorial chilena ‘Escrito con tiza’, pensando en un libro que fuera de divulgación científica, pero con una bajada poética que permitiera a la persona que recorre cada página imaginar, soñar y hasta cantar con los árboles. Una vez que terminaron el texto, me invitaron a participar dando una segunda lectura con las ilustraciones para que el libro pudiera seguir creciendo”.
¿Qué se van a encontrar los lectores en sus páginas? “Tal como lo describe la autora: Este libro es un homenaje a la generosidad de los árboles, una celebración de su conexión con los seres humanos y un recordatorio de que mientras existan, el cielo se mantendrá en su lugar. Porque los árboles son las columnas del mundo, maestros silenciosos que nos enseñan sobre resiliencia y renovación”, nos cuenta Tomás Olivos.

“La poética que construyó Ángeles alrededor de los árboles me permitió crear ilustraciones muy libres dentro del libro, algunas veces se despliegan hacia arriba invocando a la verticalidad de los árboles y otras, abriéndose de forma horizontal para ampliar la visión e insertarse más profundamente en el imaginario de estas columnas del mundo”.
¿Qué te pareció la historia de Ángeles la primera vez que la leíste? “Me encantó y a la vez me causó mucha curiosidad cómo podríamos ilustrar un árbol de tantas formas distintas para que no sea algo monótono. Para eso el texto de Ángeles facilitó mucho el trabajo, porque en cada doble página abre una puerta diferente de cómo nos podemos aproximar a los árboles y recordar que ellos están mucho antes que nosotros”, asegura Tomás Olivos.

¿Qué nos cuentas de las ilustraciones? ¿Qué dirías que tienen de característico? “Siento que crecí mucho con este libro, me permitió trabajar los trazos de manera más libre y aproveché con gusto el tiempo y la lentitud que significa dibujar y pintar sobre el papel antes de entrar a la edición digital. También fue interesante trabajar al protagonista de este libro, el árbol, de una manera que fuera mutando y apareciendo de diferentes formas junto con una serie de insectos y una niña que pareciera van viajando con él”.
¿Con qué técnicas trabajaste? “Es una mezcla entre analógico y digital. Voy trabajando todos los elementos separadamente utilizando tintas, acuarelas, grafitos y tiralíneas siempre en negro, los paso por el escáner y como si fuera un collage los voy uniendo en el ordenador asignando la paleta de color a cada pieza que voy construyendo. Por ejemplo, para ilustrar un ciempiés primero dibujo sus patas, pliegues, antenas y rostro con grafito y luego por separado su cuerpo con tinta negra más aguada”, confiesa Tomás Olivos.

¿Qué has aprendido con este proyecto? “Los múltiples regalos que nos entregan los árboles cada día, aprender a verlos en sus diferentes formas y, lo más importante, qué le podemos regalar nosotros a ellos para que sigan existiendo”.
Háblanos un poco del proceso de elaboración del libro. “Nos juntamos muchas veces a pensar cómo construir el libro en reuniones virtuales entre Chile y España. Queríamos que fuera novedoso, curioso y que pudiera crecer tal como lo hacen los árboles. Fijamos dos tipos de desplegables, uno vertical para Un árbol nos obsequia papel y Un árbol nos narra una historia y otro horizontal en ambos lados para Un árbol nos recita una poesía. El diseñador Loren Avalloni junto con Carla Morales de Escrito con tiza pusieron especial cuidado a cada detalle del libro, desde las reservas UV en las tapas, la diagramación y finalmente la maquetación. Es muy lindo que este proyecto se haya gestado en Chile y ahora también es parte de la familia de Zahorí books”.

¿En qué andas ahora? ¿Algún proyecto nuevo? “Estoy terminando un libro con la editorial Amanuta y empezando otro con Hexagramm books. En mi cabeza hay un montón de ideas y proyectos nuevos, pero como siempre, se necesita tiempo. Así que a seguir trabajando con la calma”.
Cómic
Youssef Daoudi y ‘Orson Welles. El artista y su sombra’
Orson Welles será siempre recordado por provocar el pánico con su retransmisión radiofónica de La guerra de los mundos, y por haber creado una obra maestra del Séptimo Arte con su ópera prima Ciudadano Kane. Pero no todo fue un éxito en la vida de Welles, y una pesada sombra le persiguió durante toda su vida. Youssef Daoudi nos presenta con su magistral narración gráfica las luces y las sombras de una figura gigantesca que dejó marca no solo en Hollywood, sino en la cultura a nivel mundial. Desde sus conflictos con las grandes productoras de cine, a su fascinación por la obra de Shakespeare o Don Quijote, en Orson Welles. El artista y su sombra viajaremos a la psique de uno de los mayores genios multidisciplinares del siglo XX. Con Youssef, aprovechando su paso por ComicMed en Málaga, hablamos sobre este proyecto.

“Para mí, elegir un personaje es como un pretexto. No se trata de hablar del personaje como tal, es decir, hacer una especie de biografía. Yo no hago biografías, yo hago retratos de este tipo de personajes”, nos contaba Youssef Daoudi. “Y estos personajes son, digamos, vectores o receptáculos de un cierto número de ideas que me interesan. Con respecto a Orson Welles, por ejemplo, es esta especie de rebelión entre el sistema hollywoodiano, es la diversidad de las cosas que ha practicado, es decir, el teatro, el cine, la radio, todas esas cosas. Y hay un cierto número de temas que él lleva y que me interesa. Entonces, hago una especie de proyección sobre eso y eso me permite expresar lo que yo quiero expresar a través de la carrera de este personaje”.
¿Y cómo cambia esa relación con este personaje después de llevar a cabo este trabajo? “Bueno, hay un fenómeno que es muy extraño cuando hacemos libros. Es que el personaje, al principio, aunque no sea conocido, comienza a vivir en las páginas. Comienza a vivir en las páginas y se convierte en un ser vivo frente a ti. Y así, de alguna manera, comienzas a conocerlo poco a poco y empiezas a tomar el poder sobre lo que haces, de alguna manera. Entonces, no necesariamente hay un marionetista que está manipulando al personaje como quiera. No, hay un personaje frente a ti que, de alguna manera, responde. Él te mira a los ojos. De alguna manera, debes respetarlo como si él estuviera frente a ti”, asegura Youssef Daoudi.

¿Qué van a encontrar los lectores en este cómic? “Bueno, primero, van a aprender muchas cosas sobre Orson Welles. Esto desde el punto de vista, como diría yo, documental, de alguna manera. Pero lo interesante es que espero que los lectores españoles, en particular, puedan verlo. Primero, porque Orson Welles adoraba España. El amor de su vida era España. Incluso quería ser enterrado en la Plaza de Toros de Ronda, pero no pudo en ese momento. Está ese amor aEspaña que yo también tengo. Es algo que comparto con Orson Welles, por ejemplo”.
“Comparto el amor por el verbo, por ejemplo, del humor, del teatro, porque era alguien que amaba hacer comentarios buenos, y bromas, lo que se llama el humor espiritual. El aspecto truculento del personaje también me interesaba mucho. Entonces, en cada página, de alguna manera, busco que el lector pueda tener una faceta del personaje y, tal vez, reconocerse en esa faceta”, nos cuenta Youssef Daoudi.

¿Cómo fue el proceso de investigación y documentación para este trabajo? “Muy, muy, muy lento. Hay muchos libros deOrson Welles. Entonces, tuve que comprar, fuera de Internet, una veintena de libros. Obviamente, conocí su filmografía entera, pero he tenido que irme de nuevo a revisitar las películas. Hay mucho trabajo a ese nivel, es decir, años de investigación para conseguir algo resumido y, como decía, lo esencial que hay en un libro. En una novela gráfica no se puede poner todo, no hay mucho texto. Y al mismo tiempo, el dibujo es una escritura, es decir, hay cosas que se pueden leer en el texto, pero también el dibujo es una escritura en sí. Esto es muy, muy importante, es decir, el dibujo en la novela gráfica no es una ilustración, es una escritura”.

¿Con qué técnica trabajaste en este libro? “Las técnicas que uso generalmente son mezclar el tradicional y el digital, es algo que hago muy, muy fácilmente. Trato, otra vez, de trabajar un estilo que sea a la vez personal y en el que estoy cómodo, en cierta manera, tengo que divertirme. Pasamos muchas horas trabajando, muchas, muchas, muchas, días y días y días y días frente a las páginas. En cuanto al color, me encanta el blanco y negro, incluso en el cine, pero aquí, el blanco y negro es para ir a la esencia del personaje y no tener cincuenta mil colores que se vayan por todos lados. El amarillo, de alguna manera, primero es bonito desde el punto de vista estético y después recuerda uno de las periodos más interesantes de la carrera de Orson Welles y que son los años 40 y 50”, afirma Youssef Daoudi.

¿Cuál es tu trabajo favorito de Orson Welles? “Es muy difícil. Tengo que pensar. Sí, creo que un cierto número de sus trabajos en la radio, que me gustaron mucho, son sus crónicas históricas en la radio. Pero si tuviera que decir cuál es mi film favorito de Orson Welles en el cine, no es su film más personal, pero creo que ‘Sed de mal’ es un buen film. Y con ‘Mr. Arkadyn’ tuve mucha dificultad en comprender el personaje, pero cuanto más miramos el film, más interesante se vuelve”.
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