Entrevistas
Adrien Parlange y la vida en ‘Las primaveras’
A través de las ventanas de la memoria, literales y figuradas, Adrien Parlange cuenta en ‘Las primaveras’ la emotiva historia de toda una vida, de cualquier vida, de cada una de las vidas. Como ecos decisivos, los recuerdos disparan los grandes momentos de toda una vida, que desfilan ante nosotros, evocadores y juguetones, saltando de uno a otro para detenerse en el amor, la amistad, las sensaciones intensas, los sobresaltos, las impresiones persistentes, los reflejos de la felicidad y del fracaso. Las primaveras, editado por Fulgencio Pimentel, se convierte en un álbum de fotos de la memoria, instantáneas que nos han dejado una huella y que despiertan la emoción y el asombro de nuestras primeras veces. A partir de recortes que abren ventanas en un originalísimo dispositivo, este álbum nos descubre toda la poesía que alberga una vida. De este libro hemos charlado un poquito más con su autor, con Adrien.

¿Cómo nace este proyecto? Adrien Parlange: “A menudo comienzo mis proyectos observando lo que es posible hacer hoy en términos de producción de libros. Luego intento dar significado, o contar una historia, a partir de una de estas especificidades. Hice un libro alrededor del marcapáginas (‘La Cinta’, publicado por Kókinos), otros dos con hojas transparentes (‘El niño cazador’ y ‘La joven y el mar’, que no se publicaron en España). Esta vez me pregunté qué me producía un agujero en una página del libro al leer. En concreto, una página perforada permite ver la página anterior o la siguiente, dependiendo de si está a la derecha o a la izquierda. Por tanto, nos permite ver el pasado o el futuro de la lectura. Muy rápidamente me dije que sería interesante considerar estos agujeros en las páginas como ventanas al pasado, recuerdos que no se desvanecen”.

¿Qué encontrarán los lectores en sus páginas? “La historia de una vida, desde los primeros años hasta los últimos, donde vivencias y emociones se mezclan, se responden entre sí, gracias a estas ventanas abiertas en las páginas”.
La editorial habla de un álbum que nos descubre toda la poesía que alberga una vida. ¿Cómo se hace esto? “Intenté contar la historia de una vida en la que muchas personas pueden reconocerse, pero que obviamente no es la vida de todos -nos cuenta Adrien Parlange-. Se trata de transmisión, alegrías y tristezas, pero tuve cuidado de no ser nunca dramático. Quería que las imágenes y el texto siguieran siendo modestos y relativamente sobrios. La emoción proviene de las aperturas de las páginas que permiten mezclar las épocas, menos del texto o las imágenes en sí”.


¿Qué dirías que tienen de característico tus ilustraciones para este libro? ¿Qué hay nuevo o diferente con respecto a otros trabajos? “Trabajé en mis ilustraciones las líneas, porque las líneas tenían que poder continuar de una página a la siguiente a través de las aberturas. Utilicé un pincel para añadir fluidez y ligereza. Absolutamente quería evitar la gravedad, el drama. Esta es la primera vez que ilustro un libro con esta herramienta. Normalmente trabajo con masas de colores que “esculpo”, no me siento muy cómodo con la línea. Por eso me costó dar esa impresión de naturalidad y ligereza”.

¿Con qué técnicas trabajaste entonces? “Utilicé gouache y tinta, poco a poco fui descubriendo las particularidades de ambos. Aprendí mucho de este libro”, asegura Adrien Parlange.
Háblanos a poco del proceso de producción de este libro. “Pensé en todas las experiencias que pueden marcar una vida (probar algo por primera vez, hacer un viaje largo, estar enamorado, tener un hijo, ser abandonado, tener un amigo…) e imaginé una historia que permita experiencias que se mezclan a través de ventanas de recuerdos. Quería mostrar cómo determinadas experiencias se pueden vivir varias veces y de forma diferente, porque hemos crecido o porque queremos transmitirlas”.

¿Qué hay de Adrien en este libro? “Hay algunas experiencias que he tenido yo mismo, pero no son muchas. Muchas cosas se inventan o transforman. Para terminar el libro tuve que ponerme en el lugar de alguien mayor que yo (tenía 39 años en el momento de escribirlo). A menudo tenía miedo de equivocarme cuando me acercaba al final de la vida del personaje”, confiesa Adrien Parlange.

¿En qué trabajas ahora? ¿Algún proyecto nuevo? “Sí, estoy trabajando en un libro nuevo, muy diferente. Una especie de pequeña obra burlesca para niños, con una ambientación única y muchos personajes”.
Álbum Ilustrado
Evelyn Daviddi ilustra ‘¿Qué es el sonido?’
¿Qué es el sonido? Hay sonidos cercanos, como la voz o los latidos del corazón, y sonidos lejanos, como el viento que sopla entre los árboles. Algunos sonidos pueden asustar, como el rugido de un león; otros nos hacen sentir bien, como la voz de un padre o una madre. De hecho, los sonidos transmiten imágenes y sensaciones, cuentan historias y nos emocionan. Muchos sonidos juntos crean el ritmo y la música. ¿Y el silencio? Hay silencios que hay que llenar de palabras, y otros preciosos que hay que cuidar… ‘¿Qué es el sonido? ¡Somos nosotros!’ es un libro lúdico y poético editado por Takatuka que consigue representar y explicar a los niños un concepto abstracto como el del sonido de una forma original y divertida. Un trabajo de Stefano Ascari y Evelyn Daviddi. Con ésta última charlamos un poquito más sobre este libro.

Lo primero, cuéntanos cómo nace este proyecto. “Este proyecto surgió a partir del primer libro de la colección «¿EL TIEMPO? ¡SOMOS NOSOTROS!», a partir de una idea de Christian Lodesani, uno de los otros dos autores. Su hijo de 5 años no paraba de hacerle preguntas sobre el antes y el después, el hoy, el ayer y el mañana, «dentro de un rato», «¿cuántos son 5 segundos?» y «¿y un año?», etc. Así que se dio cuenta de que hacía falta un libro divertido y creativo para responder a las preguntas de los niños. Me llamó a mí para las ilustraciones y a Stefano para el texto, y así nació el proyecto. Después del Tiempo, fue natural pasar al SONIDO, al ESPACIO, a la LUZ y, muy pronto, ¡llegará también el CUERPO!”.
¿Qué encontrarán los lectores en las páginas de este libro? “Los lectores encontrarán a los personajes que caracterizan al SONIDO, una familia de seres divertidos y creativos que les acompañarán en el descubrimiento del mundo de los RUIDOS y los SONIDOS, de la naturaleza, de la ciudad, de la música y del sonido que cada uno lleva dentro”, nos cuenta Evelyn Daviddi.

¿Cómo fue el trabajo con Stefano y Christian? “Trabajar con Stefano y Christian ha sido perfecto; somos amigos y hemos compartido plenamente nuestras visiones e intenciones, hasta tal punto que esto se ha convertido en una colaboración estable y duradera”.
¿Cómo fue el trabajo previo al libro? Me refiero a esa fase de investigación, de documentación, también de pruebas, no sé si de dibujos en algún cuaderno… “En cuanto al SONIDO, la preparación fue la fase más compleja: tuvimos que estudiar y comprender técnicamente la diferencia entre sonido y ruido, cómo se propagan y qué son las ondas sonoras; aunque el libro no pretende ser científico, debía ser preciso y contener información correcta -continúa Evelyn Daviddi-. Por eso fue muy valiosa la ayuda de Zoe, mi hija, que es música y se licenció en el Conservatorio. Para los dibujos tengo un cuaderno de bocetos y la creación de los personajes es siempre la parte más divertida”.

¿Qué nos cuentas del uso del color en este álbum? “El color es un elemento narrativo fundamental en este álbum: da vida a los personajes y las situaciones; el rojo representa, inevitablemente, el sonido agudo, y para el ruido me pareció perfecta la mezcla de colores que se superponen. Además, las partes en blanco y negro realizadas con grafito son necesarias para la comprensión narrativa del color, que dialoga con el lápiz y se expresa gracias al espacio visual que el grafito le concede”.
¿Qué dirías que tienen de característico tus ilustraciones para este libro? ¿Qué hay de nuevo o diferente con respecto a otros trabajos? “Sin duda, el rasgo distintivo de este y de todos los libros de la colección es la personificación de conceptos abstractos. Los sonidos que se convierten en personajes crean empatía con el lector y hacen más comprensible un tema que no resulta evidente a primera vista”, asegura Evelyn Daviddi.

¿Con qué técnicas trabajaste? “He trabajado con una técnica mixta: pasteles, rotuladores y témpera, alternados con lápices de grafito de diferentes grados de dureza. Además, he completado y retocado todo el trabajo de forma digital”.
Danos algunas pinceladas sobre el proceso de realización de este libro. “El libro ha surgido y se ha elaborado partiendo siempre de ideas comunes a los tres autores; los dibujos completan el texto y el texto respalda y refuerza los dibujos. Ha sido un auténtico trabajo en equipo”, confiesa Evelyn Daviddi.

¿En qué trabajas ahora? ¿Algún proyecto nuevo? “Ahora mismo estamos empezando a trabajar en las ideas para el quinto libro de la colección, el dedicado al CUERPO; en España, si no me equivoco, aún no han salido ni siquiera los del ESPACIO y la LUZ. ¡Espero poder tener pronto en mis manos también la edición española de todos los libros de la colección! ¡No dejéis de estar en contacto, por favor!”.
Cómic
Anna Aparicio Català nos descubre a ‘La Ondina del estanque’
Tenía los ojos claros como el mar en verano, la piel blanca como la espuma de las olas y una voz que recordaba el vaivén de los océanos. Cuenta la leyenda que perdió su alma y que la soledad la sumió en una tristeza infinita. Desde entonces, vaga en búsqueda de un compañero… Con estas palabras la editorial Sallybooks nos presenta ‘La ondina del estanque’, un cómic de Anna Aparicio Català. Con ella charlamos un poquito más sobre este proyecto.
Lo primero, cuéntanos cómo nace este proyecto. “El proyecto surgió a raíz de mi primer viaje a escuelas francesas, durante el Festival de Annonay de 2020. Paseando por la ciudad, entré por casualidad en una librería y descubrí un cómic ilustrado por Nuria Tamarit. Era una adaptación de un cuento de los hermanos Grimm, con una edición preciosa de la editorial Les Aventuriers de L’Étrange. Vi que tenían más títulos publicados y, entre ellos, estaba El zapatero y los duendes, adaptado por Pedro Rodríguez. Nunca había trabajado en cómic y pensé que sería genial poder hacerlo, y además dentro de una colección que me parecía tan interesante. Conocía a Pedro, así que me puse en contacto con él para pedirle consejo. Me animó a preparar una propuesta y presentársela al editor, y así fue como empezó todo”, nos cuenta Anna Aparicio Català.

¿Qué encontrarán los lectores en las páginas de este cómic? “En La Ondina del estanque los lectores encontrarán una historia llena de misterio y magia, pero también una mirada muy personal sobre uno de esos cuentos tradicionales que han pasado de generación en generación. He intentado conservar el espíritu del relato original y, al mismo tiempo, llevarlo a mi propio terreno a través del dibujo y del lenguaje del cómic. Hay momentos de oscuridad y de tensión, pero también mucha belleza y delicadeza. El agua, el bosque y la naturaleza tienen además un papel muy importante y ayudan a crear una atmósfera onírica que me interesa mucho”.
“Sobre todo, me gustaría que el cómic invitara a recuperar esa capacidad de creer en la parte poética de la vida, en aquello que no siempre podemos explicar ni comprender -continúa Anna Aparicio Català-. Creo que las leyendas tienen precisamente ese poder: hablarnos de lo misterioso, de lo invisible, de todo aquello que escapa a la razón y que, sin embargo, forma parte de nuestra manera de entender el mundo”.

¿Cómo fue el trabajo previo al libro? Me refiero a esa fase de investigación, de documentación, de pruebas, no sé si de dibujos en algún cuaderno… ¿cómo nace este personaje? “Recuerdo haber pasado días buscando qué historia quería adaptar, y no fue fácil. Tenía claro que no quería trabajar con un cuento demasiado conocido y que me interesaba que el personaje principal fuera femenino, algo que no es tan habitual en las historias de esa época”.

“Al final encontré La Ondina del Estanque y me pareció una historia muy bonita. Además, el tema del agua me atrae especialmente. Siempre acabo encontrándome con historias en las que el agua tiene un papel importante, como en Agua, mi primer álbum ilustrado como autora, así que supongo que hay algo ahí que me interesa de manera muy intuitiva. La historia original era bastante larga y no encajaba con el número de páginas que teníamos, así que decidí acortarla, intentando mantener la línea del relato. A partir de ahí empecé a trabajar en el personaje, y la verdad es que surgió bastante fácilmente”, asegura Anna Aparicio Català.

“No siempre tengo la oportunidad de dibujar personajes femeninos adultos, así que fue algo que disfruté mucho. Y, además, imaginar y dibujar a una mujer que vive en un lago me parecía una idea muy poética. Creo que desde el principio hubo algo en ese personaje y en ese entorno que me resultó muy sugerente”.
¿Qué dirías que tienen de característico tus ilustraciones para este libro? ¿Qué hay de nuevo o diferente con respecto a otros trabajos? “El formato cómic es muy diferente al del álbum ilustrado y, para mí, trabajar en él fue todo un descubrimiento. Las viñetas permiten hacer juegos visuales muy interesantes y detenerse en pequeños detalles, gestos o momentos que quizá en un álbum no habría tenido la oportunidad de desarrollar. Para mí fue un regalo poder hacer este proyecto. Fue un trabajo muy libre y muy feliz. Tenía una historia como punto de partida, pero poder adaptarla personalmente, decidir dónde había texto y dónde no, y dejar que en muchos momentos fueran las imágenes las que contaran, me resultó muy liberador”, confiesa Anna Aparicio Català.


“También fue revelador trabajar con una historia algo más adulta de las que suelo ilustrar y, sobre todo, tener la oportunidad de dibujar personajes femeninos adultos. Hay una especie de tríada femenina en la historia: la Ondina, Hannah y la guardiana del bosque. Y me interesaba especialmente jugar con la representación de estos personajes y romper un poco con ciertos arquetipos visuales que tenía interiorizados: la idea de que el personaje protagonista es bella, mientras que el antagonista suele tener una apariencia menos idealizada. No quería plantear los personajes desde esa oposición tan evidente. Me interesaba que la belleza no estuviera necesariamente asociada a la bondad, ni su ausencia a la maldad, y que cada personaje pudiera tener una personalidad más compleja”.
¿Con qué técnicas trabajaste? “Al principio me planteé hacer los originales a tinta y trabajar después el color en digital, pero era un proyecto largo y, además, era la primera vez que hacía un cómic, así que finalmente decidí trabajarlo todo digitalmente, en Photoshop. Aun así, intenté en todo momento que el resultado fuera lo más orgánico posible, que no se percibiera como un trabajo excesivamente digital y conservar, dentro de lo posible, la textura y la sensación del dibujo tradicional”, señala Anna Aparicio Català.

Danos algunas pinceladas sobre el proceso de realización de este libro. “La verdad es que todo el proceso salió de una manera muy orgánica. Hice todos los bocetos a lápiz y, poco a poco, la historia fue desvelándose mientras avanzaba. Lo hice durante el verano, cuando tenía mucho tiempo para mí, y fue genial poder trabajar sin presión y dejar que el proyecto fuera tomando su propia forma. El editor me acompañó mucho y muy bien durante todo el proceso, y yo podía ir viendo qué funcionaba y qué no, haciendo cambios sobre la marcha. Aunque al principio pensaba que serían unas 80 páginas, al final fueron cien y pico. Pero era lo que pedía la historia, así que decidí dejar que creciera”.
¿En qué trabajas ahora? ¿Algún proyecto nuevo? “Justo acabo de terminar un libro que ha sido también una nueva aventura para mí: Il libro di febbraio, para la editorial Nomos, en Italia. Forma parte de una colección de almanaques ilustrados, uno dedicado a cada mes del año, en los que cada día es una pequeña puerta a la historia: descubrimientos, personajes, acontecimientos, curiosidades, arte, ciencia, literatura… Me ha gustado mucho trabajar en un proyecto tan diferente y poder jugar con tantas historias e imágenes. Y también tengo una noticia muy bonita: este año se va a publicarEl Vals de la Montaña, que es mi primer cómic como autora integral. Se publicó en Francia el año pasado, con Les Aventuriers d’Ailleurs, y ahora Liana lo publicará en castellano y catalán, lo que me hace muchísima ilusión”.
Álbum Ilustrado
Sergio Alcántara y Manuel Gavilán dan vida a ‘Aslan, un ángel de 4 patas’
Aslan es un perro especial que cuida a Manuel, avisándole cuando su azúcar baja. En esta historia descubrirás cómo aprendió a hacerlo y cómo juntos enseñan a otros sobre la gran labor que prestan los perros de asistencia. «Aslan, un ángel de 4 patas» es la historia real del primer perro de asistencia en Andalucía (España) entrenado para Alerta Médica. Mediante su olfato, detecta las bajadas bruscas de azúcar y avisa a su dueño, Manuel Gavilán, quien padece diabetes, salvándole la vida a diario.Un libro de Manuel Gavilán y Sergio Alcántara, con los que hemos charlado un poquito más alrededor de este proyecto de álbum ilustrado.
¿Cómo nace este proyecto? Manuel Gavilán: “Este proyecto surge de la necesidad de dar respuesta a la pregunta «¿qué puedo hacer yo para que esto cambie?» y para dotar de medios a los profesores de los centros visitados a lo largo de 5 años, donde hemos impartido charlas divulgativas sobre la realidad de los perros de asistencia y sus usuarios. Es decir, hace 7 años tomé la decisión, por cuestiones de salud, de adquirir y preparar a una perro «ASLAN», como perro de asistencia, en la tipología de AVISO/ALERTA MÉDICA, frente a mis bruscas e inesperadas bajadas de azúcar en sangre. Pese a haber normativa y legislación que reconocía esta figura de los perros de asistencia y en la que se nos reconocía el derecho al acceso a todo espacio público y privado de uso público, la realidad con la que nos encontrábamos es que la gente, los responsables del control de accesos y las propias fuerzas de seguridad (Policía Local y Nacional y Guardia Civil), no tenían claridad al respecto y en muchos casos, desconocían esta situación, por lo que nos encontramos en numerosas ocasiones con problemas para que se nos permitiera el acceso a hospitales, medios de transporte, centros comerciales, supermercados, restaurantes, hoteles, etc… Y de ahí fue de donde surgió la pregunta anteriormente mencionada: ¿Qué puedo hacer yo para que esto cambie?, cuya respuesta fue DIVULGAR”.
“Al acudir de manera altruista a centros educativos, asociaciones, colectivos, academias y centros de formación en general, sobre todo en aquellos centros en los que había alumnos pequeños y jóvenes, todo era nuevo, llamativo y espectacular, por lo que generaba muchas preguntas el día de la visita y también con posterioridad, motivo por el cual los profesores me pidieron que les facilitara material para que ellos pudieran abordar este asunto de la DIABETES y los PERROS DE ASISTENCIA, a lo largo del curso escolar. De ahí que realizáramos el libro ilustrado «Aslan un ángel de 4 patas». Este material es de carácter benéfico, ya que todos los beneficios recogidos de la venta de los mismos va destinado a diferentes colectivos que han estado muy involucrados en acompañarnos en esta labor de divulgación sobre la realidad de los perros de asistencia y sus usuarios”.

Sergio Alcántara: “Este proyecto nace de la historia real de sus protagonistas, Manuel y Aslan. Hace años, por motivos de salud, Manuel necesitó incorporar a su vida un perro de asistencia. Desde entonces, Aslan se convirtió en su compañero inseparable de forma permanente. A partir de ahí, ambos han tenido que enfrentarse a complejas situaciones en espacios públicos, muchas veces provocadas por el desconocimiento de la sociedad. Esa falta de información sobre la labor, los derechos y la importancia de los perros de asistencia llevó a Manuel a iniciar un proyecto de divulgación. Primero nació su libro «Aslan. Mucho más que un perro» y, posteriormente, el cuento infantil «Aslan, un ángel de cuatro patas», con el objetivo de acercar esta realidad a los más pequeños”.
¿Qué encontrarán los lectores en las páginas de este libro? “Cuenta la historia de Manuel y Aslan; una historia real de un binomio que ha sido y sigue siendo «punta de lanza» en Andalucía en relación a la lucha por los derechos de los usuarios de los perros de Asistencia -nos cuenta Manuel Gavilán-. Es un libro en el que se reconoce la admirable labor de estos animales y en concreto de Aslan, que como siempre digo dedica su vida a salvar la mía, porque él siente lo que yo no siento. Por tanto se aborda cómo se seleccionó, cómo se adiestró y cómo cumple con su cometido de salvarme la vida cada vez que da su aviso”.
¿Cómo ha sido el trabajo con Sergio? “En primer lugar y como antecedente para contextualizar, Sergio y yo nos conocíamos de años atrás y yo conocía su habilidad con el dibujo y su arte como ilustrador, por eso, cuando surge la idea, le llamé para consultarle, pedirle opinión y preguntarle si él me podía recomendar a alguien para este cometido. Inmediatamente se ofreció y se puso manos a la obra para realizar el proyecto, poniendo su tiempo, su conocimiento y su arte a disposición de esta causa. Una vez en este punto y gracias a la profesionalidad de Sergio Alcántara, todo fue muy fluido. Le aporté el texto para el libro ilustrado «Aslan un ángel de 4 patas», junto a él hicimos una serie de modificaciones y adaptaciones para que las ilustraciones cuadrasen y de ahí en adelante, solo me dejé llevar por sus primeros diseños, borradores y cómo esos primeros trazos fueron cobrando forma y vida en el libro ilustrado”.

¿Cómo fue el trabajo previo al libro? Me refiero a esa fase de investigación, de documentación, también después de pruebas, no sé si de dibujos en algún cuaderno… “Como en muchos proyectos creativos, la primera etapa fue una de las fases más exigentes de todo el proceso -nos cuenta Sergio Alcántara-. El primer paso consistió en estructurar la historia, escrita y adaptada por Manuel, y decidir qué fragmento de texto debía aparecer en cada página. Esto me permitió calcular la extensión adecuada del álbum ilustrado y comenzar a desarrollar el storyboard. Una vez definidos los bocetos y la composición general de cada escena, empezó la parte más creativa y también más divertida: el diseño de los personajes. Para crear a Aslan trabajé a partir de numerosas referencias fotográficas, mientras que para definir el estilo visual del cuento recopilé y analicé ilustraciones de distintos artistas que me sirvieran de inspiración, como Rocío Bonilla o David Sierra, dos de mis favoritos. A partir de ahí comenzó un largo proceso de estudio, bocetos y pruebas con diferentes técnicas y estilos, hasta encontrar la apariencia exacta que quería para los protagonistas y para el conjunto del libro”.
¿Cual ha sido tu mayor descubrimiento tras ese proceso o qué te ha sorprendido más? “Mi mayor descubrimiento fue comprobar que una de mis principales inseguridades acabó convirtiéndose en una de las mayores fortalezas del proyecto: encontrar un estilo propio. Durante gran parte del proceso me hacía constantemente la misma pregunta: «¿Cómo voy a desarrollar un estilo personal que me defina si nunca antes había trabajado la ilustración infantil?». La respuesta apareció casi sin darme cuenta, durante la última fase. A medida que avanzaba con el color y el arte final, comprobé que ese lenguaje visual que buscaba no tenía que ser forzado. Surgió de manera natural a través del propio proceso, de las decisiones tomadas y de todo lo aprendido durante el desarrollo del cuento”.

¿Qué te parece el trabajo de Sergio para este libro? “Me parece «una pasada». Se que para los que trabajáis en este mundo, lo veréis como algo natural, pero para mí, como persona ajena a este arte, a esta habilidad, a este don, es incomprensible, cómo ha podido comprimir más de 300 páginas de historia del libro «Aslan alerta médica, mucho más que un perro», es decir, la historia de 6 años de vida de Aslan y Manuel, en 42 ilustraciones que relatan, resumen y cuentan esta historia en imágenes. Simplemente increíble”, confiesa Manuel Gavilán.
¿Qué dirías que tienen de característico tus ilustraciones para este libro? ¿Qué hay de nuevo o diferente con respecto a otros trabajos? “Diría que lo más característico son las escenas y su intención narrativa. Me enfoqué especialmente en representar con la mayor fidelidad posible cómo trabajan los perros de asistencia: desde su adiestramiento y las distintas funciones que pueden desempeñar, hasta el acompañamiento diario de sus usuarios -afirma Sergio Alcántara-. Con respecto a otros trabajos, este cuento supuso para mí una forma diferente de abordar la ilustración. No buscaba únicamente crear imágenes atractivas, sino hacerlas claras, cercanas y comprensibles para el público infantil, manteniendo al mismo tiempo el componente emocional de la historia. A nivel estético, no considero que haya tratado de inventar algo completamente nuevo, pero sí fue el proyecto en el que empecé a desarrollar un lenguaje visual más orientado a este tipo de ilustración. Es un estilo que todavía podría seguir evolucionando y definiéndose con futuros trabajos”.

¿Con qué técnicas trabajaste? “Trabajé principalmente con técnicas digitales, combinando dibujo, color y pintura en un mismo proceso. Aunque las técnicas tradicionales poseen un lenguaje y una textura únicos, siempre me he sentido más cómodo trabajando en formato digital. Este medio me permite agilizar el proceso, realizar ajustes con mayor facilidad y experimentar con distintas soluciones visuales sin perder espontaneidad. Además, actualmente existen herramientas capaces de reproducir de forma muy orgánica texturas y acabados propios del lápiz, la acuarela o la pintura tradicional, algo que me permitió mantener una apariencia cálida y artesanal dentro de un flujo de trabajo completamente digital”.
Este es un libro, ya se ha comentado, tiene una importante carga solidaria… Manuel Gavilán: “Pues efectivamente, todos los beneficios de la venta de estos libros, van destinados a causas sociales, todas ellas apoyadas por colectivos como ASOGRA, AGRADI, AGDEM, todas ellas entidades con usuarios potenciales de perros de asistencia, así como entidades formadoras de este tipo de animales, como APORT y LIVEN. Pero la que más está colaborando y para quien surgió la idea de la donación es para PROYECTO ANGEL”.

Danos algunas pinceladas sobre el proceso de realización de este libro. Sergio Alcántara: “El mayor reto fue crear un universo visual propio que narrase la historia de Manuel y Aslan y, sobre todo, adaptar cada composición para que el joven lector comprendiera en todo momento qué estaba viendo, incluso sin necesidad de leer el texto. A medida que las ilustraciones avanzaban, Manuel, varios profesionales de la docencia y personas cercanas a nuestro entorno nos ofrecieron un feedback muy valioso. Sus aportaciones fueron de gran ayuda para revisar y terminar de definir muchas de las escenas que aparecen en el cuento. Por último, también fue fundamental el proceso de maquetación. En un proyecto de estas características no basta con crear las ilustraciones: es necesario saber preparar correctamente todos los archivos para su posterior publicación, tanto en formato físico como digital. A pesar de los distintos desafíos que surgieron durante el proceso, fue un proyecto profundamente ilusionante y motivador. Me permitió salir de mi zona de confort, aprender durante cada etapa y comprobar cómo una historia tan personal podía transformarse en un libro con una finalidad educativa, emocional y social”.
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