Connect with us

Noticias

Manuel Marsol y Carmen Chica hablan de ‘Yokai’

Published

on

Manuel Marsol Carmen Chica Yokai

«La naturaleza salvaje es un lugar prodigioso. Internarse en ella es cruzar una puerta invisible. El mundo cambia a nuestro alrededor y nuestra identidad se tambalea. Bajo la bóveda celeste algo se desata, un vendaval silencioso, quizás el vínculo con una presencia que siempre habitó en nosotros. Perderse en una montaña, en cualquier montaña, también conlleva perder algo que éramos en nuestra vida anterior. Al regresar, como en un sueño, el mundo conocido se vuelve ignoto por unos instantes. Y nítidamente sentimos que, durante un breve lapso de tiempo, fuimos otro». Con estas palabras la editorial Fulgencio Pimentel nos presenta ‘Yokai‘. «Manuel Marsol y Carmen Chica vuelven a demostrar que poseen un tempo narrativo único, y nos entregan un álbum que es pura magia sin alardes. Pura sabrosura y 100% hermosura que da gusto loco a los sentidos y al alma», continúa la editorial.

En marzo de 2017, un jurado concedió a las ilustraciones que fueron el punto de partida de este libro el International Award for Illustration de la Feria del Libro Infantil de Bolonia, el gallardón más prestigioso del mundo en el ámbito de la ilustración infantil. Con Manuel y Carmen hemos charlado sobre este proyecto, que ha visto también la luz en Francia, bajo el nombre de ‘La Montagne‘ y editado por ‘Les Fourmis Rouges‘.

Manuel Marsol Carmen Chica Yokai

¿Qué supone el premio en Bolonia? Manuel Marsol: «Ha supuesto una alegría muy grande, por supuesto, pero también se ha convertido en una forma de presión, sobre todo auto impuesta. Pensé que no me afectaría así, pero lo cierto es que me ha condicionado a la hora de trabajar. Como si tuviese que demostrar algo, cuando en realidad, si tenía ese reconocimiento sería por algo. La felicidad fue inmensa, pero el grado de responsabilidad también. Un ​tour de force​. A nivel económico, no sé si algún día obtendré un beneficio así por un libro (el que se desarrolla para SM tras ser premiado en Bolonia). ​Digamos que compensa un poco el trabajo por todos los demás libros mal remunerados, que como sabemos, no son acordes al esfuerzo, la dedicación y, por qué no decirlo, la calidad del trabajo. Pero uno no puede esperar vivir de ganar premios, porque esto son cosas que no son habituales en la vida, no es realista. El álbum ilustrado es una maravilla de formato, para mí el lugar ideal para desarrollarme como artista… si no fuera por las condiciones económicas del sector. Es un problema complejo que da para otra entrevista: creadores cobrando nada o casi nada en algunos casos, impulsados por el conocido entusiasmo y las promesas de futuro que no hacen sino destrozar la profesión; ilustradores que subimos sin querer el listón por nuestro afán de superación, y cada vez ofrecemos más por menos; el reparto de porcentajes por cada ejemplar vendido, que pudo tener sentido cuando las tiradas eran mayores pero que ahora resulta muy injusto para los creadores, etc, etc, etc».

Y, ¿Cómo nace entonces este proyecto? Carmen Chica: «Hace tiempo que queríamos hacer un álbum sobre una montaña, sobre el misterio de sus bosques. Las palabras ​montaña​ y m​isterio​ rondaban todo el tiempo, pero solo eso. Para hilar la historia aún teníamos que dar con un concepto y una metáfora visual. Cuando Manu hizo las ilustraciones que presentó a Bolonia, encontró esa metáfora. Era potente y sencilla: una montaña, un espíritu del bosque de ojos rojos (yokai); y un hombre que se transforma al contacto con la naturaleza. Sus sentidos se potencian, sus rasgos también. Las ilustraciones lo tenían todo, porque además de bonitas, contaban una idea universal: la capacidad que tiene la naturaleza de desubicar a la persona, de absorber, también sus preocupaciones y, de alguna forma, despertar nuestro instinto salvaje dormido».

Manuel Marsol Carmen Chica Yokai

Manuel Marsol: «Cuando andábamos dando vueltas a la idea de la montaña y del bosque, escuchamos una cita de Heidegger que decía algo como que la única manera de comprender el bosque era perdiéndose en él. Digamos que esto fue una guía a la que nos agarramos, así como a referencias del cine de Miyazaki o Jim Henson, y a la atmósfera cautivadora que desprenden. También, como siempre, a las emociones y recuerdos de la infancia: esos paseos por el pinar en busca de piñas para la chimenea o de musgo para montar el Belén en Navidad. Y más que nada, a la sensación de estar ​solo​ en el bosque».

Habladnos un poco de lo que vamos a encontrar en el interior de este libro. Carmen Chica: «El libro empieza en las guardas, de hecho, son muy importantes para la historia. Nada más empezar, vemos una montaña imponente entre dos ciudades. Un camino que sale de una de ellas, desaparece tras la montaña, y reaparece a su derecha, indicándonos el final del camino, el mismo que lleva a la otra ciudad. La montaña aquí representa el paréntesis, la pausa entre el caos del tráfico y el día a día. También nos enseña el recorrido que vamos a hacer a lo largo del álbum. En la página siguiente, la de los créditos, encontramos un camión detenido en un semáforo. No pasan coches. No pasa nada. Pero el semáforo está en rojo, hay que respetarlo. A partir de aquí seguiremos al camión. ​El repartidor atraviesa la montaña cada día​. ​Pero hoy se le presenta un contratiempo. ​El señor, tímido, se introduce en la montaña un momentín para resolver el asunto, pero acaba perdiéndose en la frondosidad del monte. Y ahí empieza la aventura. Hay momentos de tensión; de soledad; de exploración; transformación; esplendor, como nosotros los llamamos; y ya, que si no contamos toda la historia… :)»

Manuel Marsol Carmen Chica Yokai

«Antes hemos dicho que el libro empieza en las guardas, por lo que es de entender que termina en las guardas traseras, y así es. Sin embargo, y aunque parezca absurdo, para nosotros termina en la cubierta. Primero, porque fue lo último que hicimos :); y segundo, y más importante, porque aunque no necesites leer la historia para entender la ilustración (un hombre contemplando el paisaje sobre una montaña), aporta mucho a la historia. Sobre todo, si la miras después de haber leído el libro un par de veces. La idea de la cubierta fue una de las aportaciones de la editorial Fulgencio Pimentel, que a listos ( y arriesgados – Manu) nos les gana nadie».

Manuel Marsol: «Esperamos que una experiencia (artística) placentera. Ojalá los lectores puedan ver el álbum con tiempo, solos o acompañados, pero sin ruido ni distracciones. Con un poco de suerte, conseguiremos que sientan que acaban de entrar a un bosque que les maravilla y que estimula su imaginación. Que les lleve a ​contemplar​ la belleza y el misterio de la naturaleza, y por último, a hacerse algunas preguntas. Poquita cosa».

Manuel Marsol Carmen Chica Yokai

¿Qué nos cuentas de las ilustraciones? ¿Qué hay de diferente respecto a otros proyectos? Manuel Marsol: «Cuando realicé las primeras ilustraciones del proyecto, con idea de presentarlas al concurso, mi propósito era aunar lo mejor de mis trabajos previos de álbum ilustrado. Por un lado, quería las atmósferas y las calidades plásticas de ​Ahab y la Ballena Blanca​. Por otro, la concisión gráfica y compositiva de ​El Tiempo del Gigante​, menos barroco pero más equilibrado. Hay otro proyecto, ​Western Scenes​, que aún está en desarrollo pero que es anterior a Yokai, del que sale parte de la paleta de colores y esa idea de dibujar en un formato más o menos pequeño para conservar la espontaneidad y la frescura del trazo. En común tiene el interés por los espacios naturales, por habitar un paisaje como si fuera un teatrillo por el que entran y salen personajes».

¿Con qué técnicas trabajaste? Manuel Marsol: «Con todo lo que había encima de la mesa. Hay acrílico, acuarela, gouache, ceras, lápices, tinta, rotuladores tipo Posca, incluso pintura plástica y algo de óleo para algunas texturas, todo sobre madera, que da una calidez especial. Me guío más por los colores. Si hay un rosa que me gusta en acrílico, pero el rojo me funciona mejor con acuarela, y el negro con tinta china, no tengo problema».

Manuel Marsol Carmen Chica Yokai

¿Qué habéis aprendido con este proyecto? Carmen Chica: «Que no tenemos por qué ser literales o muy descriptivos a la hora de poner títulos. Al principio, el libro se iba a llamar Montaña, pero vimos que ya había varios álbumes que se llamaban así, entre ellos uno de la propia editorial en la que íbamos a editarlo, Montañas, de Antonio Ladrillo. Sacar el nombre fue de las cosas más complicadas. Pasamos por muchos, desde La llamada de la naturaleza, a ​Nocilla​, en plan coña. Desvariamos bastante… Atendiendo a las referencias que Manu había usado para la ilustración del “monstruo”, vimos que era un ​kappa​, una variedad de ​yōkai​ perteneciente al ​folclore japonés​ que​ habita en los ríos o lagos. ​Los yōkais son espíritus, apariciones, guías,… Unos son malos, otros buenos. Buenos, como nuestro bicho de ojos rojos, el espíritu de la montaña que no es mencionado en todo el libro. Así que entre César, Berni, Joana, Manu y yo, decidimos que ese sería el nombre del libro. No era comercial (aún no conocíamos los Yo-Kai Watch), y cuando lo dices un par de veces, se te queda, y hasta le coges cariño».

Manuel Marsol: «A trabajar siempre el story board con ​post its​. Parece una tontería, pero antes, que lo hacía a veces dibujando las escenas en un papel, suponía una limitación. No es tan fácil descartar o recolocar páginas. Con los post it es todo más fácil, la estructura es muy sencilla de modificar, y las buenas sorpresas narrativas ocurren con mucha más frecuencia».

Habladme un poco del proceso de elaboración de este proyecto. Carmen Chica: «Puesto que las cinco ilustraciones que teníamos ya hablaban por sí mismas, les hicimos unas cuantas preguntas: ¿quién es ese camionero? ¿tiene prisa? ¿cómo acaba dentro de la montaña? ¿se le estropea el camión?, y si se le estropea el camión, ¿por qué se introduce en la montaña, no debería esperar en el arcén a esperar la grúa? Vale, no se le estropea el camión. Entonces, ¿qué le ocurre? A lo mejor atiende a la llamada de la naturaleza, es algo muy humano. A nosotros nos pasó más de una vez cuando éramos pequeños. Ok. El repartidor no puede aguantarse las ganas de ir al baño. Es lógico que se quiera refugiar dentro del bosque y, además, es divertido. Ya tenemos la excusa, la introducción. Para el desarrollo, nos dejamos llevar por la transformación física del personaje de las ilustraciones. Pensamos en la idea de que la naturaleza despierta los sentidos, por lo tanto había que añadir algunas escenas en las que el repartidor sufriese mutaciones también en la nariz y las orejas gracias al olor de las flores y el chillido de las águilas».

Manuel Marsol Carmen Chica Yokai

«Sabíamos que el personaje se iba a transformar completamente desde el principio, la ilustración del caballo-unicornio lo mostraba, así que pensamos que debía haber un momento de ​esplendor​, y la cima de la montaña era el mejor enclave. Ya arriba, al repartidor no le queda ni un pelo de repartidor. Este es un momento de inflexión en el que el narrador se calla. Solo hay sitio para la contemplación y el sonido de lo silvestre. Nos parecía una buena forma de marcar un antes y un después. Al pensar en el desarrollo del momento de ​esplendor​, nos venían a la mente las secuencias musicales de montaje que aparecen en muchas películas. Secuencias en las que no hay diálogo, en las que van apareciendo distintas escenas en las que los protagonistas viven experiencias dispares, anécdotas, y que en su conjunto representan el paso del tiempo. La escena de la bicicleta de ​Dos hombres y un destino​ al son de ​Drops keep falling on my head de Burt Bacharach. ​Wouldn’t it be nice​ ​de los ​Beach Boys​ era otra canción recurrente que sonaba de manera casi instantánea al pensar en las aventuras que el protagonista viviría durante esta parte del libro. Perdido, salvaje y feliz».

Manuel Marsol: «Pensamos juntos la narración gráfica y escribimos juntos el texto. Por eso parece que está hecho por una sola persona, porque estamos dispuestos a cambiar los elementos a lo largo del proceso, de una manera natural y cómplice, en favor del libro. Hay frases que aparecieron antes, y otras después de dar con ciertas imágenes. Por contra, hubieron ilustraciones y escenas que fueron concebidas después de hallazgos con el texto».

¿En qué andáis ahora? ¿Algún proyecto nuevo? Manuel Marsol: «Tengo un álbum ilustrado con Javier Sáez-Castán, que me hace una ilusión especial (la concepción del álbum es suya, y yo me encargo de las ilustraciones) y que será el primero de una colaboración a largo plazo, tenemos idea de hacer unos cuantos álbumes juntos. Se llamará MVSEO, es un álbum mudo, y el trabajo está bastante avanzado pero tuve que pararlo con lo del premio de Bolonia y ahora he vuelto a ponerme con él. Con Carmen también tenemos varias cosas rondando, un álbum muy desarrollado pero que hay que re-trabajar, y algunas ideas para otros nuevos. También esperamos hacer muchos libros juntos».

También podéis leer en el blog las entrevistas con Manuel Marsol sobre ‘Metamorfosis‘ de Kafka, ‘El tiempo del gigante‘ y ‘Ahab y la Ballena Blanca‘.

Actualidad

Vera Galindo nos presenta a ‘Lila y Lola’

Published

on

¿Pero cómo iba a estar en la selva? ¡Nooo! Mi Lola no es así, Lolita es una tigresa de ciudad… La magia de las divertidas y sugerentes ilustraciones de Vera Galindo llenan un álbum que nos habla de respetar a los animales y a la naturaleza. ‘Lila y Lola’ es una historia que edita Apila Ediciones y que te tocará el corazón, porque querer a alguien es aceptarlo como es.

Vera Galindo

¿Cómo nace este proyecto? Vera Galindo: “La idea partió de un boceto que hice un día donde dibujé un tigre en la selva. Después del tigre dibujé una niña y le puse una correa, como si lo estuviera sacando a pasear. Todo esto sucedió en un momento de vacaciones, sin pensar mucho ni buscar ningún resultado. Ni siquiera me pregunté por qué había hecho a un tigre de «mascota», salió así. Ese dibujo lo guardé, como otros tantos, pero se quedó de alguna manera en mi subconsciente. Ese mismo año pinté un mural de un tigre, inspirado en ese mismo y más tarde hice unas pegatinas, de un tigre también. Casi un año después, en una semana más tranquila de trabajo en la que estaba revisando bocetos viejos, volví a reencontrarme con la imagen inicial y ahí fue dónde comenzó todo”.

¿Qué encontrarán los lectores en sus páginas? “Los lectores encontrarán color, texturas y sobre todo, muchas contradicciones. Es un álbum donde hay que estar muy atento a palabras e imagen, no solo hay que leer únicamente los textos, ya que si no, cambiaremos totalmente el significado”.

Vera Galindo

¿Qué dirías que tienen de característico tus ilustraciones para este libro? ¿Qué hay de nuevo o diferente con respecto a otros trabajos? “En este proyecto quería trabajar con una técnica manual, aunque luego me llevaría todo a digital para mezclar y componer -nos cuenta Vera Galindo-. Quería trabajar con collage digital y darle un aspecto más caótico en ciertas páginas. Quería que la textura fuera muy importante, que las líneas se salieran de la figura, que tuviera un toque manual e imperfecto que le diera mucha naturalidad. Quería hacer lo que me apeteciera y disfrutar experimentando”.

“Iba a jugar con diferentes papeles también y con todo lo que hiciera falta para que la ilustración fuera lo más expresiva posible. Era un experimento que me apetecía mucho hacer y en un momento en el que tenía bastante tiempo para experimentar. Fue un proyecto personal y me apetecía pasármelo bien, que se publicara o no ya sería cosa del futuro. Creo que por esto puede diferenciarse con proyectos anteriores bastante en estilo. Es más manual, con más texturas, más expresivo y despreocupado con las formas… Me gustó tanto el proceso y el resultado que en otros proyectos estoy jugando con técnicas similares”.

Vera Galindo

¿Con qué técnicas trabajaste? “Comencé trabajando con acrílicos, pintura plástica, lapiceros y rotuladores. Compré papeles con diferentes texturas y creé las mías propias, como los imperfectos lunares del vestido de Lila o el pelaje de Lola -asegura Vera Galindo-. Trabajaba las ilustraciones por partes para poder darles más tamaño, Lila iba por un lado, Lola por otro, las plantas o elementos del espacio por otro… Después escaneaba todo. Así me permitía jugar con el tamaño y probar diferentes composiciones en digital, con Procreate, que fue donde compuse todo y añadí algún trazo o detalle más”.

Vera Galindo

Háblanos un poco del uso del color en este libro. “El color para mi es un punto muy importante siempre en mis proyectos. En «Lila y Lola» todo parte del amarillo anaranjado, rojo y morado. Lola es amarilla anaranjada, el pelo de Lila Morado y su vestido, rojo a lunares, que es el mismo rojo con el que «domestica» a Lola al ponerle el pañuelo. Serán los tres colores principales que siempre destacan y van siendo acompañados por diferentes paletas de color, según estemos en la ciudad o en la selva”.

Vera Galindo

Háblanos un poco del proceso de realización de este libro. “Como te contaba antes, casi un año después de hacer ese dibujo, en una semana más tranquila de trabajo en la que estaba revisando bocetos viejos, volví a reencontrarme con la imagen inicial. Esta vez la vi de una manera completamente diferente, me di cuenta de que esa imagen contaba mucho sin necesidad de ninguna palabra. Era un tigre «domesticado», tenía una correa, pero estaba en la selva. ¿Habían ido a buscarlo? ¿O lo estaban devolviendo? ¿Por qué esa niña estaba ahí?”, afirma Vera Galindo.

“Comencé a darle vueltas a la idea. Estaba claro que no iba a dejar acabar el libro con el tigre «atado». Pero también estaba claro de que ese tigre, bueno, tigresa, tenía que pasar por la ciudad en algún momento, por eso de que llevaba correa. No me pareció muy difícil imaginar cómo podría ser la personalidad de Lila: una niña, un poco caprichosa por cierto, que piensa que le está haciendo un favor a su queridísima tigresa llevándola a la ciudad. ¿Pero cómo no le va a gustar vivir en la ciudad? Lila no es mala persona, pero tampoco se ha parado demasiado a intentar entender a Lola”.

Vera Galindo

“Me di cuenta de que ese boceto podía acabar en un álbum y personalmente, me apetecía hacer algo diferente. Llevaba una temporada en la que había estado trabajando mucho en exterior, en muralismo y lo que más me apetecía era llevar un poco de técnica manual y textura, porque la temática además, también me lo pedía”.

“También tenía un objetivo respecto a la ilustración y su unión con el texto: tenían que ser en cierta manera «independientes» -continúa Vera Galindo-. El texto va todo el rato contradiciendo a la imagen. De esta manera, si solo lees el texto, el álbum acaba de otra manera. Si solo lees la imagen, lo entiendes más o menos. Pero cuando lees juntos texto e imagen, comprendes la historia totalmente. Me parecía muy interesante el hacer al espectador estar atento a las imágenes en un álbum en el que hablo precisamente de lo contrario, de no prestar atención”.

“También preparé un booktrailer. Me parece a día de hoy, que todo está en redes, muy importante el poder presentar el libro de manera digital. Y qué mejor que con una animación. Los personajes están animados frame a frame en Procreate a 6fps y montado y animado posteriormente en After Effects.

¿En qué trabajas ahora? ¿Algún proyecto nuevo? “Ahora mismo estoy entre talleres en colegios e institutos, algún proyecto de ilustración, diseño y animación y sacando tiempo, como puedo, para dar forma a un par de proyectos personales que espero puedan transformarse en álbum pronto. ¡Ojalá!”.

Continue Reading

Entrevistas

Frank Sett y la simbiosis de ‘Extrañas parejas’

Published

on

¿Un pájaro africano guiando a un babuino hacia la miel? ¿Hormigas cuidando pulgones como si fueran sus mascotas? ¿Una tarántula compartiendo lecho con una diminuta rana? ‘Extrañas parejas‘ es un libro fascinante que explora las curiosas relaciones de simbiosis que se establecen entre doce parejas de animales. «Con un enfoque único que mezcla humor y ciencia, realidad y ficción; cada historia revela los secretos de la convivencia entre distintas especies», nos cuenta la editorial Pastel de Luna, que edita este libro de Pablo Albo y Frank Sett. Con éste último hemos charlado un poquito más sobre este proyecto.

Frank Sett

Cuéntanos cómo nace este proyecto. Frank Sett: «Nace gracias a una serie de afortunadas coincidencias: hice unas prácticas en la editorial Pastel de Luna y el editor (otro apasionado de los animales igual que yo), al ver mi portfolio, en el que en su mayoría tengo ilustraciones de naturaleza (tanto científicas como fantásticas), me propuso hacer una ilustración de prueba para un proyecto de la editorial: un libro que trataría sobre la simbiosis animal. Esa prueba anticiparía lo que ahora es el libro llamado “Extrañas Parejas”. Mi alegría al anunciarme que se me contrataría para este libro fue indescriptible. Ahora, ya publicado y viendo el buen recibimiento que está teniendo, la alegría es aún mayor».

¿Qué encontrarán los lectores en las páginas de este libro? «Encontrarán 12 situaciones fantásticas y divertidas que representan la convivencia entre dos especies que podemos vincular a las más diversas relaciones humanas. A su vez, y ligadas a cada situación, se muestra la relación real en la naturaleza de estos animales. Extrañas Parejas conjuga una sección divulgativa y científica con una fantástica: ambas tratan el fascinante mundo de la simbiosis animal. Es un libro que se ha construido con mucho mimo por todas las partes: la idea inicial del editor y su seguimiento, los divertidos textos de Pablo Albo y mis ilustraciones».

Frank Sett
Frank Sett

¿Cómo fue el trabajo de documentación para este libro? «Como ya he mencionado, este libro tiene de base una intención divulgativa, por lo que la investigación que tuvimos que realizar, fue prudente y muy profunda -confiesa Frank Sett-. Elegir con cuidado a las parejas que formarían parte de este “Top 12” no fue tarea fácil, además debían ser todas diferentes».

«Para ello se consultaron incontables artículos de biología, tesis, libros…, se contrastó información dudosa… Por mi parte, como ilustrador, tenía que preocuparme por la ambientación, ya que no sólo ilustraría animales, sino también sus escenarios, las habitaciones y las regiones del mundo que habitan. Tengo en mi biblioteca varios libros de “archivo” que me han ayudado más que cualquier búsqueda rápida en internet. Libros sobre culturas del mundo, zoología, botánica, arte, etc. Incluso la imagen o párrafo más humilde en la página de un libro, puede despertar la idea de toda la composición de una ilustración».

Frank Sett
Frank Sett

¿Qué dirías que tienen de característico tus ilustraciones para este libro? ¿Qué hay de nuevo o diferente con respecto a otros trabajos? «Tal vez lo característico de mis ilustraciones para este libro es que no quería forzar en exceso las limitaciones anatómicas de cada animal. Me refiero, por supuesto, a la ilustración fantástica -afirma Frank Sett-. Claro que apliqué una caricaturización para los personajes, pero a su vez quería que siguieran caminando como animales, comiendo como animales e interactuando como animales; aunque tuvieran actitudes humanas no quería que dejaran de ser animales. Dentro de los estilos que puedo manejar, el realismo es el que más me caracteriza y para lograr esa credibilidad en las escenas, parecía el más adecuado.
Por otro lado, para la sección científica del libro, el estilo cambia: los dibujos son más ágiles y en blanco y negro, sirviendo así como contraste de la parte fantástica. En resumen: los estilos artísticos aplicados en este libro han sido adaptados a la medida del proyecto».

Frank Sett

¿Con qué técnicas trabajaste? «Llevo unos años trabajando con pintura digital y es la técnica con la que ilustré este libro. Hasta hace pocos años, pintaba de forma “analógica” (como se dice ahora), ya sabes: lápiz, acrílicos, acuarela, pinceles, etc. Al pasarme al ordenador, me di cuenta de que era más limpio, no tenía que escanear las ilustraciones y para mandar bocetos o modificaciones era mucho más rápido. Me apasiona ilustrar y realmente el proceso, el gesto de usar un pincel (digital o de madera) es exactamente el mismo. Por si alguien se lo pregunta al leer esto, respondo: no, no utilizo inteligencia artificial generativa. Como ya he dicho: me apasiona ilustrar».

¿Con qué extraña pareja te quedas? «Podría responder que me quedo con la portada del libro, ya que aparecen todas las parejas; realmente he disfrutado ilustrándolas a todas -confiesa Frank Sett-. Pero me voy a mojar: elijo la del cocodrilo y el chorlito egipcio. ¿Por qué?, pues porque fue esa pareja la prueba de prácticas que mencioné en tu primera pregunta. Con esa ilustración se me dió la oportunidad de formar parte de este magnífico proyecto y por eso le guardo un especial cariño».

Frank Sett

Danos algunas pinceladas sobre el proceso de realización de este libro. «Lo primero fue decidir cómo se estructuraría: sección fantástica y luego sección científica, así para cada pareja. Lo segundo fue decidir aspectos comunes de todas las ilustraciones: los estilos que ya he mencionado antes, los escenarios, etc. Ya desde un inicio, se acordó que las escenas se desarrollarían en un entorno doméstico, reconocible por todo el mundo. Como ilustrador he sido afortunado en cuanto a que se me dio total libertad a la hora de decidir las composiciones, previamente mostradas a modo de boceto y una vez aprobadas, me ponía con el arte final. En definitiva ha sido una dinámica de proceso típica, pero particularmente agradable. En tercer lugar, quizás podría mencionar los “detallitos” finales: las guardas decoradas con los animales que aparecen en el libro, la portadilla que invita a entrar al lector y la contraportada que cierra todo el proyecto».

Frank Sett
Boceto

¿En qué trabajas ahora? ¿Algún proyecto nuevo? «Creo que es algo que cualquier ilustrador/a respondería con un: tengo muchos proyectos empezados. Y es verdad, me encanta la ilustración editorial y espero poder hacer esto toda mi vida, por lo tanto: sí, tengo varios proyectos planificados, algunos más largos que otros. Aún así tengo uno en especial en el que estoy trabajando, un libro que calculo tendré terminado para la primavera del año que viene».

Continue Reading

Entrevistas

Miguel Tanco y ‘La chispa en mí’

Published

on

Miguel Tanco

Algunas personas son soñadoras, otras más prácticas, y a algunas otras les gusta inventar. En este libro vas a encontrar a quien se hace preguntas: ¿por qué la galaxia es tan oscura si está llena de estrellas?, ¿podría andar por el techo como los insectos?, ¿por qué la nieve es blanca si el agua es transparente? La física puede ser un camino para dar respuesta a todas estas incógnitas que envuelven el mundo que nos rodea. Un bello homenaje a la búsqueda del conocimiento y de aquello que nos apasiona. ‘La chispa en mí’ es un álbum mezcla de ficción e informativo, empieza con una protagonista adorable que se hace las preguntas más increíbles, hasta que da con una profesora que la entiende. Ella despierta esa chispa que más tarde se convierte en pasión por la ciencia, concretamente la física. Un libro de Miguel Tanco y editado por Editorial Libre Albedrío perfecto para acabar con el tabú de que la ciencia es difícil mostrándo un punto de vista divertido, cercano, a través de la curiosidad y la imaginación. 

¿Cómo nace este proyecto? Miguel Tanco: “El libro precedente a La chispa en mí, ‘Cuenta conmigo‘ (Libre Albedrío 2019) ha tenido un gran éxito y ha sido bien recibido por lectores de todo el mundo. Con 18 ediciones, sigue siendo recomendado por escuelas y padres en muchos países. Muchos editores me preguntaban si haría una continuación con otros temas parecidos, como podrían ser la física o la química. Como ‘Cuenta conmigo‘ trataba desde mi punto de vista personal de lo que nos impulsa en la vida, de nuestro motor interior, y de una niña que comparte esa pasión, que son las matemáticas, no creí necesario hacer una continuación. Así que les contestaba a los editores que, si se me ocurría una idea interesante, lo haría”.

“Cuenta conmigo es de 2019 y La chispa en mí de 2024, por lo que pasaron casi cinco años entre uno y otro y la idea surgió en algún momento en esos cinco años -nos cuenta Miguel Tanco-. La idea gira en torno a la transformación de esa chispa que llevamos dentro y de los caminos que pueden seguir las preguntas que nos planteamos, especialmente los más pequeños, que, en mi opinión, son quienes tienen las mejores preguntas del mundo”. 

Miguel Tanco

¿Qué encontrarán los lectores en sus páginas? “Hay una historia de ficción y una continuación de no ficción que se entrelazan a través de una niña inquieta y llena de preguntas. En la primera, se exploran las preguntas de la niña, que a veces son abstractas, otras divertidas y, en ocasiones, profundas, y se plantea si tienen respuestas diferentes. En la parte final, de no ficción, las respuestas se responden con la Física, ofreciendo una posible salida a esas preguntas. Naturalmente, es solo una de las posibles respuestas, pero podrían surgir otras respuestas desde diferentes perspectivas. Y esto creo que podría ser un buen ejercicio de clase”. 

“La niña transforma, con la ayuda de profesores y su familia, la chispa que siente por la física -continúa Miguel Tanco-. En mi trabajo no me interesa tanto esa transformación práctica. Las personas creativas tienden a jugar con esa chispa para ayudar a otros a ver las cosas de otra manera. Los artistas se quedan ahí, en el abstracto, no son prácticos, aunque su trabajo sea naturalmente muy importante. A los artistas les gusta descubrir nuevos mundos, y es ahí donde un físico puede explicarles cómo esos mundos podrían funcionar. Debo admitir que disfruté mucho aprendiendo sobre el tema y la física.Descubrir cómo los insectos no se caen del techo o por qué la nieve es blanca es fascinante”. 

“Trabajé con la astrofísica Silvia Garbari, y ella me ayudó a ver el camino de la física y su importancia en el mundo práctico. Ahora estamos trabajando en un activity book para usarlo en las escuelas junto al libro”. 

Miguel Tanco

Las respuestas muchas veces están en los libros… “¡Si! Las respuestas y los diferentes caminos que uno puede tomar”, asegura Miguel Tanco

¿Qué chispa hubo en tí para llegar a la ilustración? «Tal vez ya lo hemos hablado alguna vez, pero siempre he tenido el susurro de la ilustración y los libros para niños en el oído. Pero la ilustración y las historias están llenas de matices que hay que explorar poco a poco, llevan tiempo. Estas profesiones tan peculiares suelen tener un camino lleno de curvas, y creo que con los años he aprendido que ese camino hay que construirlo con tiempo y con mucho trabajo. Me viene a la mente una historia que me contaron hace tiempo: cuando algunos inmigrantes italianos llegaron a América, les habían dicho que las calles estaban empedradas con oro. Y al llegar, descubrieron tres cosas: que las calles no estaban empedradas de oro, que las calles ni siquiera estaban empedradas, y que los encargados de empedrarlas eran ellos”.

“Sé que esta historia es común para otras muchas profesiones y vivencias, pero lo que quiero decir es que uno tiene que construir su propia formación y su recorrido personal, lo cual requiere esfuerzo y mucho trabajo. Es cierto que encontrar a las personas y maestros adecuados ayuda mucho. Esta es una buena profesión para encontrar gente admirable y a mí me han ayudado tremendamente, pero sigo creyendo firmemente que la chispa es interna y hay que verificar diariamente que siga ahí”.

Nota: “Sigo empedrando, pero aún no he visto el oro», afirma Miguel Tanco.

Miguel Tanco

¿Qué dirías que tienen de característico tus ilustraciones para este libro? ¿Qué hay de nuevo o diferente con respecto a otros trabajos? «Es difícil verlo desde dentro porque uno no siempre tiene la capacidad de apreciar esos cambios, pero diría que en este libro he puesto énfasis en los detalles que lo componen: el pasado de los protagonistas, el barrio donde viven, la ciudad, cómo sería la biblioteca, la escuela, etc.. He trabajado para no dejarme llevar tanto por una estética del momento, sino por una lógica que apoye la ambientación de la historia. Hace dos años viajé con mi familia al sur de California y me encantaron las zonas rurales con las casas pequeñas, su vegetación, los colores y la gente mixta. Quiseinspirarme en ello para situar la historia. Es una familia mixta, mitad mexicana en una sociedad muy abierta como la estadounidense”. 

¿Con qué técnicas trabajaste? «Es una técnica tradicional con tinta Black Star y acuarelas sobre papel Arches. El papel tiene una ligera textura, lo que ayuda a que la acuarela se expanda mejor. Sigo prefiriendo la fisicidad del papel y la acuarela, sobre todo porque me gusta trabajar en formatos grandes y poder sentir todo el espacio de la página, además dever un color real y los accidentes que ocurren en el proceso manual. Aún disfruto mucho el momento de crear los originales con las acuarelas y no lo cambiaría por lo digital». 

Háblanos un poco del proceso de realización de este libro. «Una vez que las ideas han girado lo suficiente en mi cabeza, intento escribirlas en una secuencia lógica. Después, paso a generar visualmente todas las ideas posibles, y al mismo tiempo trabajo en la ambientación, las sensaciones, los colores o los personajes. Abro varios cuadernos, al menos 3; uno para ideas, otro para ambientaciones y otro para personajes. A partir de esos cuadernos, vuelvo a empezar, pero esta vez juntándolo todo. A veces, el texto se combina con imágenes que, en un principio, no tienen mucho en común, pero que juntas crean un tercer elemento. Después de tener un storyboard decente -continúa Miguel Tanco-, lo comparto con personas que no han visto el proyecto todavía, como mi agente editorial, Debbie Bibo (https://www.debbiebiboagency.com/). Ella me ayuda con una mirada fresca a ver cosas que yo no había notado o percepciones que no había considerado. Una vez que el storyboard tiene un buen flujo y hay suficientes elementos, empiezo con las primeras pruebas de color». 

Danos algunas pinceladas sobre esa parte divulgativa del final del libro. «Al final del libro hay un cuaderno donde las preguntas abstractas de la niña encuentran una aplicación práctica a través de la física. En la parte didáctica, he contado con la ayuda de la astrofísica Silvia Garbari, con quien trabajé codo a codo. Ella, que también está involucrada en proyectos educativos, me ayudó a conectar todas las ideas relacionadas con la física y a hacerlas comprensibles para los niños».

¿En qué trabajas ahora? ¿Algún proyecto nuevo? «Estoy trabajando en un libro álbum con el joven escritor Angelo Mozzillo sobre una historia prehistórica muy simpática, y también en un proyecto personal que ya he escrito y estoy ilustrando, pero del cual todavía no puedo hablar. ¡Espero poder hacerlo pronto!»

Continue Reading

Tendencia

2024 © Un Periodista en el Bolsillo | Las ilustraciones pertenecen a cada uno de sus autores