Entrevistas
Un domingo en Vilustrado: El trabajo salvaje de Emily Hughes, la independencia de algunas editoriales y el viaje en lápiz con Gusti
Se acabó Vilustrado 2016, y lo hizo por todo lo alto, con la presencia de grandes exponentes en este mundo de la ilustración. Arrancamos la jornada del domingo con una joven Emily Hughes, que ha conseguido un gran éxito con su primer álbum ilustrado, ‘Salvaje‘. Nos habló de este y de otros trabajos posteriores.
Las editoriales independientes también tuvieron su espacio en esta mañana tan intensa en el LAVA de Valladolid, con la presencia de Cristina Camarena, de la editorial Kireei, Diego Moreno de la editorial Nórdica Libros y Arianna Squilloni, de A buen paso.
Y como broche final, un viaje en lápiz con el ilustrador Gusti, uno de los momentos más emocionantes y aplaudidos de esta segunda edición de Vilustrado.
Emily Hughes
“Soy de Hawai, y eso se refleja también en mi trabajo. El trabajo de cada uno tiene que ver con la forma en la que te has criado, has vivido, tu mirada…”. Esta es la primera reflexión que nos aporta la ilustradora Emily Hughes a la hora de hablarnos de su trabajo. “Esta profesión tiene que ver también con una conexión apasionada con la infancia, y muchos adultos no tienen recuerdos de esa infancia”.
No cuenta que nada más graduarse de la facultad, surgió un trabajo con libertad total, ‘Salvaje’, sobre “una niña muy libre, reflejada en experiencias mías pero también de otras personas a las que he conocido. Una niña que se cría en la selva, en el bosque. No sabe muy bien por qué ha llegado allí… Pertenece a ese medio, ese es su mundo, su lugar, junto a los animales”.
“Nos parecemos un poco en el pelo, pero la inspiración es la figura de mi padre, que murió poco antes de que me embarcara en este proyecto. Por es digo que es un libro muy personal. Mi padre sufría una enfermedad mental y al mismo tiempo era consciente de enfrentarse al medio social en sus circunstancias… Es el período de mi vida en el que se gestó este proyecto y está en las influencias, claro”.
“En los trabajos creativos, la inspiración viene muchas veces de nuestras experiencias cotidianas. A veces las palabras son topes para comunicar las cosas… Yo al final he conseguido comunicar lo que yo quería”.
Nos habla a continuación de ‘El pequeño jardinero’. “Una cosa muy importante es la caracterización, y la expresión del personaje juega mucho aquí. Me gustan los perfiles limpios, sencillos. Quiero un jardín cuidado y bonito. Me encanta esa simplicidad que se acaba plasmando. En la literatura infantil los personajes son fundamentales. A través de su expresión la gente va siguiendo la obra, se engancha con el personaje, aprenden contenidos identificándose con ellos, es el tipo de lenguaje con el que se identifican. Doy importancia a la expresión porque es lo que genera confianza en los pequeños lectores”.
“El texto, cómo es un problema siempre. No se me da muy bien colocar el texto junto a las ilustraciones, me considero tímida en ese sentido y busco un estilo condensado en el texto, en los diálogos, para no poner algo ahí que me haga sentir incómoda. No quiero que el texto comprometa a las imágenes… En el jardinero conseguí que las imágenes fueran seguidas de esos pie de texto de una manera bastante armónica”.
Nos enseña ahora una especie de diario de viaje: ‘My favorite irish things’. “Tiene mucho que ver con la observación, con los detalles. Me ayuda mucho permanecer atenta, observando. Estar abierta a lo que sucede. Allí en Irlanda, no pasó nada especial, pero sí recuerdo detalles, experiencias, anécdotas triviales que nunca sabes a dónde te pueden acabar llevando. El mensaje sería el de mantener siempre los ojos abiertos. En realidad hay argumentos por todas partes”.
Tenemos la suerte de ver su trabajo de cara a varios proyectos futuros. Es el caso de ‘Everything you need for a treehouse’. “Un proyecto que saldrá en un año. Me ha parecido muy interesante. Tiene más texto del habitual, y eso es un desafío, pero todo tiene más que ver con sentimientos que con la narrativa, y eso me interesa, me gusta. Una de las ideas que tiene la historia es el valor de las cosas imperfectas… Es interesante porque es sin personajes”.
Otra historia que tiene en mente, sobre una patata. ‘Wild potatoes’. Solo una imagen de este proyecto. “¿Qué surgirá? No tengo un fin previsto. Solo tengo dos imágenes, viene a demostrar mi estilo de trabajo. No todo está claro desde el principio, solo hay una imagen lo suficientemente potente para seguir trabajando en ella”.
Editoriales independientes
Una especie de debate a tres bandas con tres editoriales, Nórdica Libros, A buen paso y Kireei. De esa charla, extraemos algunas de las ideas que más nos han llamado la atención.
Arianna Squilloni: “Tienes que ser independiente porque honestamente tienes que publicar los libros que crees que son los mejores libros. Es una tarea importante. Y tienes cierta responsabilidad respecto a los autores con los que trabajas. Es una pasión, pero es una pasión que se tiene que mover”.
Diego Moreno: “Somos muy independientes porque hacemos lo que queremos. Ningún libro se somete a un criterio económico. Una opción personal de trabajo, de vida, y siempre he procurado tener siempre un sueldo, pequeñito, pero para poder dedicarle las 24 horas.”
Cristina Camarena: “Yo todavía compagino mi trabajo de profesora con Kireei. Las dos cosas me gustan, me alimentan y se generan sinergias entre las dos. La editorial llegó de manera orgánica. Es mi parte romántica de justicia poética, de que el papel no puede desaparecer… Soy un poco defensora de las causas perdidas”.
Arianna: “Es importante el diálogo, contrastar las ideas. Yo lo hago con el diseñador con el que trabajo. Hay algunos autores con los que nos sentimos en sintonía, y hay una producción de libros bastante constante. Suelen nacer más de los textos y de las ideas de libro. A veces les hablo a los autores de alguna cosa, de algún personaje… Y por otro lado hay un listado de ilustradores con los que me encantaría trabajar. Me encanta ir a buscarlos, bucear… Es fundamental cuando hablo con ilustradores, conocer qué les gusta, qué leen, qué música escuchan… Me interesa su punto de vista de la ilustración, no las técnicas con las que trabajan…”
Diego: “Hemos abierto una vía, muy interesante. Al hacer libros ilustrados, las agencias de derechos han visto un camino. Los relatos me gustan mucho. El relato hay que leerlo de manera individual, y cuando le das entidad propia, lo ilustras, la gente lo lee como una novela. ¿Por qué no hacer lo mismo con otros géneros maltratados como la poesía? Y lo hemos hecho. Y el año que viene empezamos con el teatro. Si lo publicas bien y le das el formato adecuado, la gente lo lee”.
Arianna: “Me muevo en un ámbito pequeño, porque necesito moverme en un ámbito humano. Me hace feliz editar libros. La relación cercana con los autores: no podría trabajar con personas con las que no comparto ideales, es necesario hablar de lo que quieres contar y cómo lo quieres contar, …”
Cristina: “Haga lo que haga, en el centro está la persona, lo que me motiva es la experiencia humana y la relación entre nosotros. A la hora de trabajar con alguien, siempre hay una relación de mucho contacto, y una relación construida en el tiempo”.
Diego: “Es fundamental, ya que no nos vamos a hacer ricos, al menos que lo que hagamos sea bonito. Visitar librerías e ir de gira con ilustradores… Es mejor que nos llevemos bien en ese proceso, que la experiencia al menos sea gratificante para todos”.
Premio Concurso Ilustración ‘La duda’
Y como esta era una mañana de emociones, el jurado, formado por los profesores que han participado en esta edición de Vilustrado, y representado por la ilustradora Chiara Carrer, dio a conocer el fallo del Concurso de Ilustración ‘La duda’, cuyos finalistas eran los protagonistas de la exposición que pudimos visitar en el LAVA. La ganadora, la ilustradora Patricia Gutiérrez.
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Gusti y su viaje en lápiz
“Les voy a hablar de un amigo muy querido. Se llama ‘el lápiz’. Forma parte de mi vida”. Así iniciaba el ilustrador Gusti su charla en Vilustrado, y qué charla. Redonda, bien construida, con una historia, y con muchos mensajes de esos que llegan al corazón. Una charla inspiradora para todos los asistentes.
Gusti nos habló de su madre, Clarita. Ella quería que su hijo se convirtiera en el mejor dibujante del mundo, y él siguió los pasos que se suponían para llegar a ello: estuvo en Bolonia, recibió premios y empezó a publicar con muchas editoriales, en muchos idiomas. Y “cada vez me interesaba menos ser el mejor dibujante del mundo… Yo quiero ser un dibujante y, para ser dibujante hay que tener confianza, paciencia y saber esperar”.
El lápiz: “yo lo trato como un amigo. Hace amigos, cura, hace cosquillas, sirve para reír, para soñar… A mí me sirvió para luchar contra el miedo. Yo uso el lápiz como una ‘serradura’ para romper esa jaula y sacar el corazón hacia fuera. El lápiz es la llave para abrir mi corazón, y los conecto. Hacía falta una contraseña para conectar el lápiz con el corazón: ‘con amor’; ‘disfruta’.
“El dibujar es vivir, no es algo ajeno a mi vida. Está totalmente ligado, todo el tiempo. Hoy vengo a decirle gracias al dibujo. Yo a donde voy y hay una hoja en blanco, es mi casa. Eso me gusta mucho del dibujo. Gracias al dibujo, puedo aprender muchas cosas. El dibujo me enseñó a ser padre. La relación padre-hijo. El dibujo me permite ser hijo, sacar el niño que soy”. Gusti tiene dos hijos, de 17 y 9 años. De esos dibujitos salieron estos dos hijos (a su mujer la conoció en Bolonia). Esos hijos están siempre ahí presentes, gracias al dibujo”.
“Gracias al dibujo puedo jugar. Me encanta jugar. En el dibujo todo lo podemos hacer, somos creadores. Hay una realidad, pero en el papel es la realidad que nosotros queramos, y a mi me encanta una realidad inclusiva”.
“El dibujo me permite tener superpoderes. Y veo mucha magia… Transformar la realidad en una cosa mágica. No busco cosas informativas, me alimento de mis vivencias. Me encanta observar, dibujar a la gente, sin más. Dibujo a los alumnos en charlas, no hay intención de que esté bien hecho”.
Nos habla de su libro ‘Mallko y papá’, en el que retrata su vida cotidiana con su hijo Mallko que tiene síndrome de down. “El dibujo me sirvió como pura sanación. Yo puedo quitar cromosomas con el dibujo. Me sirve para los momentos difíciles, es mi manera de vivir el momento y darme cuenta de que no todo son risas. A veces da miedo dibujar esas cosas, pero ahí están (nos muestra dibujos en el hospital con su hijo)”.
“El humor también me funciona muy bien. Dándole vueltas a la realidad, a ese estereotipo (el síndrome de down). Es una manera de inclusión también. Los dibujos curan. Cuando nació mi hijo (con un cromosoma de más), me fui a la mierda. ‘Mallko y papá’ está detonando mucho porque toco un tema fuerte. El dibujo sirve para muchas cosas en la vida. Mandar mensajes preciosos, recibir mensajes, y el dibujo es inclusivo”.
“Trabajamos con todos los colores, incluso el negro, lápices nuevos, viejos, trabajamos con basura… Somos inclusión total. Aprovechemos eso. No solo niños con cachetes rosados, también hay niños sin cachetes rosados…”
“El cuaderno es una gran casa. Si vas con un cuaderno vas siempre acompañado. No se obsesionen con la técnica, lo importante es tener algo que contar. Disfrutar, compartir lo que disfrutas, trabajar mucho, dibujar, recibir, dibujar, poder ver un niño y no un niño discapacitado. Si dibujas, disfrutas, haces magia, ves un niño y no un niño con discapacidad… Ese es el secreto para ser el mejor dibujante del mundo”.
“El lápiz da su vida para que nosotros podamos contar la nuestra”.
P.D. Me ha hecho mucha ilusión ver algún ‘Me gusta’ en redes de una señora llamada Clari Rosemffet…
Más imágenes en la galería de Vilustrado.
Álbum Ilustrado
Ernesto Navarro pone a ‘Los músicos de Bremen’ sobre el escenario
Los hermanos Grimm publicaron Los músicos de Bremen en 1819. En el relato original, un burro, un perro, un gato y un gallo —ya incapaces de realizar sus tareas domésticas— emprenden un viaje a Bremen con la intención de convertirse en músicos. Este texto es una adaptación teatral del clásico de la literatura infantil, pero lo verdaderamente extraordinario de este libro, editado por Pintacoda Ediciones, reside en sus ilustraciones: un relato paralelo que muestra una divertida función de teatro protagonizada por un grupo de niños simpáticos y llenos de encanto. Un trabajo de Ernesto Navarro, con el que hemos charlado un poquito más en torno a su trabajo en este proyecto.

Lo primero, cuéntanos cómo nace este proyecto. “Un día se me ocurrió hacer un proyecto combinando un texto teatral y una función de teatro infantil. La idea era que el texto fuera neutro y universal, y que fueran las imágenes las que trasladasen al lector la puesta en escena particular de un festival de teatro. Es decir, que en las imágenes acontecieran cosas no incluidas en el texto: una introducción musical, el comportamiento de los niños-actores, un olvido de guion, el sonido de un móvil…”
“Después fue cuando tuve que elegir el texto para hacer la adaptación, en esta búsqueda recurrí a los clásicos. Hice una lista de fábulas, cuentos de hadas y cuentos tradicionales. Al final, me decanté por adaptar Los músicos de Bremen porque me siento muy vinculado a esa historia desde la niñez y porque me fascinaba la idea de disfrazar a los niños de animales”, nos cuenta Ernesto Navarro.


¿Qué encontrarán los lectores en las páginas de este libro? “Una historia muy divertida con dos relatos paralelos. Por un lado, una adaptación teatral del cuento recogido por los hermanos Grimm y por otro todo lo que ocurre encima del escenario. Es una experiencia familiar: el lector adulto lee el texto y el prelector expande la lectura con todo lo que ocurre en las imágenes”.
¿Cómo fue el trabajo previo al libro? Me refiero a esa fase de investigación, de documentación, de pruebas, no sé si de dibujos en algún cuaderno… “Es un proceso muy laborioso. Adapté el guión a un formato teatral y, simultáneamente, realicé multitud de bocetos de diseño de personajes. De cada uno de éstos dibujé una hoja de personajes casi al estilo de una producción audiovisual. He llenado multitud de grandes páginas de apuntes y esbozos. Después realicé varios guiones gráficos para compaginar de manera adecuada texto e imagen. Como podréis comprobar la imagen releva al texto en numerosas ocasiones”, afirma Ernesto Navarro.


¿Qué dirías que ha sido lo más difícil a la hora de acercarse a este proyecto? “No sabría decirte, yo disfruto mucho haciendo libros infantiles. En las etapas de ideación siempre hay más incertidumbre e inseguridad. Tomar decisiones para avanzar quizás sea lo más complicado”.
¿Qué dirías que tienen de característico tus ilustraciones para este libro? ¿Qué hay de nuevo o diferente con respecto a otros trabajos? “Creo que el diseño de personajes es lo más particular. Como he comentado anteriormente, disfrazar a niños de animales fue una de las motivaciones para desarrollar el relato de Los músicos de Bremen -continúa Ernesto Navarro-. Otra característica original del libro es la manera de enfocar la relación texto-imagen. Aunque la idea en apariencia es sencilla creo que el lector se sorprende al encontrar este formato en el relato”.

¿Con qué técnicas trabajaste? “El dibujo lo realizo con técnicas tradicionales: con lápices blandos. Realizo dibujos para las escenas y trabajo las texturas de manera independiente. El color lo aplico de manera digital”.
Danos algunas pinceladas sobre el proceso de realización de este libro. “Ha sido muy laborioso porque es un libro de ochenta páginas. Aunque el texto no es muy extenso si lo es la cantidad de imágenes. Me apetecía trabajar revisando un clásico de la literatura infantil y estoy muy satisfecho de la acogida que está teniendo por el público y la crítica”, confiesa Ernesto Navarro.

¿En qué trabajas ahora? ¿Algún proyecto nuevo? “Pues tengo varias ideas en procesos de creatividad. Hago anotaciones, esquemas, bocetos, notas de voz… De momento estoy trabajando en paralelo con varias de ellas. Van creciendo y tomando forma poco a poco. Supongo que alguna de ellas tomará ventaja y se convertirá en un nuevo proyecto”.
Cómic
Nicolaï Pinheiro nos guía en un paseo por ‘Lapa la nuit’
Durante una noche, Fabio, un chico tímido del sur de Rio de Janeiro; Joana, una joven radiante y de espíritu libre; Erika, la bella turista alemana y Cacique, un joven inteligente del norte, se cruzarán, conversarán y se mezclarán, uno tras otros, con la multitud que llena Lapa al anochecer. Traficantes de poca monta, travestis, hijos de familias adineradas…Lapa, un barrio bohemio, bullicioso y vibrante, en la frontera entre los barrios acomodados del sur de Rio y los barrios obreros del norte. ‘Lapa la nuit’, un lugar donde confluyen todos los caminos, un lugar de infinitas posibilidades… Con estas palabras nos presenta la editorial Nuevo Nueve este cómic de Nicolaï Pinheiro, con el que hablamos sobre este trabajo en las siguientes líneas.

¿Cómo nace este proyecto? “Este proyecto nació ante todo de un deseo visual: el barrio de Lapa, en Río, donde salí mucho de fiesta cuando era joven, siempre me ha seducido por su estética, sus viejos edificios, sus callejones cubiertos de grafitis, los famosos “Arcos da Lapa” y la igualmente célebre escalinata Selarón… Tenía ganas de dibujar ese lugar. Luego había que encontrar una historia, y la idea me vino al recordar una noche que pasé allí hace mucho tiempo. Aquella noche, mientras esperaba a unos amigos en un rincón algo desierto, un hombre desconocido se me acercó y me dijo que debía tener cuidado, que ese lugar no era seguro, y luego desapareció en la noche. Me puse a pensar en cómo, en una fiesta, basta muy poco para que todo dé un giro. Y esa reflexión fue el punto de partida del relato”.

¿Qué encontrarán los lectores en las páginas de este cómic? “Lapa la nuit” cuenta la historia de varios jóvenes de distintos orígenes que coinciden en pasar un sábado por la noche en el barrio de Lapa. Sus caminos se cruzarán, al azar, en las calles del barrio, entre seducción, descubrimiento y peligro. Está Fabio, el joven carioca tímido; su amiga, la intrépida y carismática Joana; la hermosa turista alemana Erika; Cacique, el seductor desafortunado en busca de un encuentro inalcanzable; y también aparecen un policía pintoresco, un viejo militar retirado y la misteriosa dama de negro con un tatuaje en la espalda… Les espera una noche extraña, cuyas incógnitas no se revelarán hasta el amanecer”, nos cuenta Nicolaï Pinheiro.

¿Cómo fue el trabajo previo al libro? Me refiero al proceso de investigación, documentación, primeros dibujos, algún boceto… “Vivo en Francia, pero soy originario de Brasil, así que aproveché unas vacaciones en mi ciudad natal, Río, para volver a ver el barrio de Lapa, que no había cambiado tanto desde la época en que lo frecuentaba. Iba armado con un cuaderno de dibujo y una cámara, y empecé a capturar algunas imágenes, a atrapar la atmósfera del lugar… Fue durante esas mismas vacaciones, en 2017, cuando escribí el guión. Era un año antes de la elección de Jair Bolsonaro a la presidencia, y el país ya empezaba a oscurecerse. Eso inspiró algunos aspectos de la historia, entre ellos el personaje del viejo militar y el de su hijo. Una vez escrito el guión, se lo envié a mi editor en Francia, quien me propuso algunas modificaciones menores, y estaba listo para comenzar la fase del storyboard. Más tarde, mientras dibujaba el cómic, ya de regreso en Francia, Google Street View me fue de gran ayuda cuando tenía dudas sobre la apariencia de algún lugar en particular”.

¿Qué dirías que tienen de característico tus ilustraciones para este trabajo? ¿Qué hay de nuevo o diferente respecto a otros trabajos? “El primer desafío fue encontrar la apariencia de los personajes. Como son muchos, era importante que cada uno encarnara y evocara algo particular. También hice mucha investigación sobre los colores: es una historia que transcurre casi por completo de noche, pero no quería en absoluto que fuera oscura -continúa Nicolaï Pinheiro-. Resolví esta paradoja jugando con tonos azules y verdes, que envuelven los escenarios y hacen resaltar la tez cálida y bronceada de los personajes”.

¿Con qué técnicas trabajaste? “Este cómic es el primero que realicé completamente en digital. Parte de mi trabajo gráfico consistió, precisamente, en borrar en la medida de lo posible ese aspecto digital, para que los dibujos conservaran algo de bruto, de vivo. Era esencial para este relato, impregnado de calidez humana”.
Cuéntanos algo más del proceso de elaboración de este cómic. “El proceso de creación de este libro fue muy agradable; es una historia que se iba revelando de forma natural a medida que la dibujaba, y me acompañaba un sentimiento de nostalgia poética hacia mi ciudad natal, un sentimiento que en portugués se llama “saudade”. Además, me alegraba contar algo sobre mi país que escapara un poco de los clichés y estereotipos habituales, algo personal”, confiesa Nicolaï Pinheiro.

¿En qué trabajas ahora? ¿Algún proyecto nuevo? “Actualmente estoy trabajando en un cómic que se publicará a principios de 2027 y que contará las andanzas de un viejo rockero por las calles de París. Estamos, por tanto, lejos de Lapa y de Río, pero ambas historias tienen en común el hecho de desarrollarse casi por completo de noche”.
Álbum Ilustrado
Nanen García-Contreras alza la voz: ‘No me tigres’
A veces, el miedo se apodera de nosotros, causando un bloqueo físico y mental tan grande que las palabras se traban en nuestra garganta. Nanen García-Contreras, la autora de este libro, responde con firmeza al miedo: «Sapo de ti, me voy. Me voy y no cuervo». De esta manera, se apropia del tartamudeo y juega con las palabras creando una fauna esperanzadora. La protagonista se vuelve loba en vez de bola; su sentimiento de culpa se vuelve pulga; y poco a poco, paso a paso, todo se va volviendo más jilguero, más ligero. Muchas personas sufren abusos a los que no saben o pueden responder. ‘No me tigres’ presenta una llamada a la libertad. Porque todos queremos ser liebres. Con estas palabras la editorial A buen paso nos presenta este álbum ilustrado, sobre el que hablamos con su autora, con Nanen García-Contreras.

Lo primero, cuéntanos cómo nace este proyecto. “En Febrero de 2024, estuve de baja con una faringitis casi un mes, el otorrino me prohibió hablar y aproveché para crear. Hacía tiempo un compañero me había contado un chiste sobre una persona que cambia las sílabas al hablar y que acababa con la frase “¡A mí no me tigres!”, y empecé a darle vueltas a la idea de jugar con las palabras. Justo en enero, había estado en uno de los Laboratorios de creación de Alicia Bululú y trabajamos con la métrica y la rima, así que decidí atreverme con la poesía”.
¿Qué encontrarán los lectores en las páginas de este libro? “Pretendo que se diviertan con las palabras mientras juegan a adivinar la original, que disfruten las imágenes y colores acompañando a la protagonista en su proceso de aprender a poner límites y hacerse valer”, asegura Nanen García-Contreras.

¿Cómo fue el trabajo previo al libro? Me refiero a esa fase de investigación, de documentación, de pruebas, no sé si de dibujos en algún cuaderno… ¿cómo nace este personaje? “Me funciona muy bien ponerme retos, normas auto impuestas, para activar la creatividad, así que, además de buscar la rima, me centré en juegos de palabras con animales. Tengo cuadernos llenos de rimas y palabras que poco a poco fui depurando, es la parte que más me costó, pero también me divertí mucho. Cuando disfruto el proceso sin pensar mucho en el resultado, la obra gana”.
“En un principio pensé en otro estilo de dibujo, se ve en los bocetos, pero el texto pedía imágenes realistas -continúa Nanen García-Contreras-, realmente es el álbum en el que el proceso ha sido más fluido, ha ido surgiendo de manera natural. La protagonista nació adulta, luego fue Arianna, editora de A Buen Paso, quien me sugirió que con una niña funcionaría mejor, y estuve haciendo pruebas hasta encontrar a la protagonista actual”.

No sé si has pensado en este libro como una herramienta para trabajar con el tema del maltrato, la igualdad, o lo que es lo mismo, el feminismo, por ejemplo, en el aula… “No lo pensé como un álbum “para trabajar valores” porque creo que el álbum infantil debe priorizar el placer literario y estético. Me ilusiona pensar que los lectores disfrutarán con el ritmo, el juego sonoro, que desarrollarán la creatividad a través de la conciencia fonológica y de las imágenes… Pero también es verdad, que ya sólo el título, “No me tigres”, contiene toda una declaración de intenciones”.

“Como en álbumes anteriores, este también me ha servido un poco de catarsis. He sido educada en la sumisión, me ha costado poner límites y hacerme valer; por eso, en este trabajo he volcado parte de esas experiencias, he alzado la voz junto a la protagonista, para decir: ‘¡No me tigres!’ Y con ella, me he sentido “jilguera”. Si sirve para reflexionar sobre ello y como herramienta para trabajar en el aula y fuera de ella, me sentiré también muy satisfecha”, asegura Nanen García-Contreras.

¿Qué dirías que tienen de característico tus ilustraciones para este libro? ¿Qué hay de nuevo o diferente con respecto a otros trabajos? “La característica principal es que son imágenes más realistas que combinan la línea y la mancha y el atrevimiento de meterme a poeta”.
Háblanos un poco del uso del color en ese libro. “En las primeras ilustraciones, el magenta chillón representa eso, lo estridente, el grito, ocupando gran parte del fondo, pero conforme la niña va poniendo límites, ese fondo pierde intensidad, pierde protagonismo hasta convertirse en las últimas ilustraciones en agua que fluye. Las imágenes se van tornando más ligeras, más libres, como la protagonista”.
¿Con qué técnicas trabajaste? “La técnica es lápiz de color digital”, afirma Nanen García-Contreras.

Danos algunas pinceladas sobre el proceso de realización de este libro. ¿Cómo fue también la búsqueda de las palabras adecuadas? “En cuanto al proceso de realización, ya he comentado que fue muy divertido (y también algo obsesivo) buscando nombres de animales para reordenar sílabas y crear nuevos significados, componiendo las estrofas, cuidando la métrica… Quería darle un tono a lo Gloria Fuertes, salvando las distancias, ¡claro!, pero es una autora que leía desde muy pequeña y fuente de inspiración. He aprendido que este proceso de cambiar de posición sílabas en una palabra se llama metátesis, muy frecuente cuando estamos aprendiendo a hablar. De hecho, me preocupó que pudiese confundir a los pequeños lectores, pero investigando sobre el tema, encontré que los juegos con el lenguaje, pueden ser muy estimulantes para la conciencia fonológica. Como en otros libros texto e imagen nacen casi a la vez para narrar con ambos”.

¿En qué trabajas ahora? ¿Algún proyecto nuevo? “Actualmente estoy trabajando en un cómic, un reto muy interesante con el que estoy aprendiendo mucho”.
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