Arte Urbano

Millo: «Me encanta pintar y, una vez en la plataforma, me siento como pez en el agua»

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Desde que conocemos su trabajo nos fascina cada vez que nos topamos con alguna pared obra suya, por su estilo tan singular y por el significado de sus trabajos. Son como ilustraciones editoriales plasmadas en un formato gigante. En las siguientes líneas conocemos un poquito más sobre el trabajo como muralista de Millo, y lo hacemos partiendo de uno de sus trabajos, realizado en Nueva York.

¿Cómo surgió la idea de «Urban Ecosystem Restoration»? “La idea detrás del mural era reflejar nuestra conexión vital con la naturaleza y la necesidad de proteger la biodiversidad en las zonas urbanas. A pesar de la abundancia de acero, hormigón, multitudes y tráfico, las ciudades y pueblos siguen siendo ecosistemas cuya condición marca profundamente la calidad de nuestras vidas. Este mural en particular también forma parte de la serie Murales de Restauración de Ecosistemas y apoya la iniciativa global del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) sobre restauración de ecosistemas”, nos cuenta Millo.

Me gustaría que me hablaras de tus procesos de trabajo. No sé si sueles trabajar con algún boceto previo… “Antes, solía hacer un boceto muy simple antes de la realización, solo era el personaje, para centrarme mejor en su postura. Ahora, cada vez me piden más que envíe bocetos con antelación, así que tengo que situar al personaje en la ciudad, así los bocetos se van completando. Después, estoy listo para empezar con las paredes”.

¿Con qué técnicas trabajas habitualmente? ¿Y qué materiales? “Como decía antes, completo el boceto y puedo empezar a trabajar. Con la ayuda de plataformas aéreas, empiezo a dibujar las fachadas. Uso un palo largo en cuyo extremo hay un pincel pequeño y dibujo el personaje y algunos edificios a mi alrededor, con las manos libres. Luego empiezo a pintar la pared con rodillos y pinceles, y siempre uso pintura para exteriores. Así que primero los colores, las sombras y luego el negro”, afirma Millo.

¿Hay algo nuevo en este sentido en ‘Urban Ecosystem Restoration’ con respecto a otros trabajos? “Ha sido la primera vez que he probado un tipo de diseño anamórfico, ya que las paredes formaban una esquina. Los tamaños de las paredes eran una locura, al igual que el tiempo necesario para realizarlo. Una experiencia muy intensa”.

¿Qué dirías que es lo más difícil a la hora de enfrentarse a una fachada en blanco? “Tiempo. Ser puntual no siempre es fácil. Puede llover, la máquina podría dejar de funcionar y, en consecuencia, hay que darse prisa para terminar el trabajo. La verdad es que no me gusta trabajar bajo presión”.

¿Y lo más satisfactorio? “Una pared es un lienzo gigante. Me encanta pintar y, una vez en la plataforma, me siento como pez en el agua”, confiesa Millo.

¿Qué importancia tiene la colaboración con otras personas en la realización de trabajos de esta envergadura? “Estoy acostumbrado a trabajar solo; recientemente mi compañero empezó a ayudarme con los colores planos, y no puedo negar que agiliza mucho el proceso”.

¿Qué dirías que caracteriza tus trabajos en la calle? “Creo que mi estilo sigue siendo el mismo en todas las ciudades, en todas las paredes, pero lo que marca la diferencia es el dibujo en sí, el mensaje que quiero transmitir, que cada vez es diferente”.

Me gustaría que me hablaras también de tu trabajo con la instalación ‘Los amantes’. “El verano pasado tuve la gran oportunidad de producir una instalación tridimensional en Roma. Roma es increíblemente hermosa, pero intocable. Casi toda la ciudad está protegida, lo que significa que es muy difícil construir un muro, así que tuve esta idea en mente desde hace mucho tiempo, y finalmente encontró su expresión en Roma. Los amantes eran inflables de 18 metros de largo por 7 metros de alto, totalmente hechos en Italia e instalados en la orilla del río Tíber, desde donde se podía ver el Castillo de Sant’Angelo y San Pedro al fondo. Ha sido realmente mágico, una especie de sueño hecho realidad”.

Fotografía de Marco Di Vincenzo.

¿Qué nos puedes contar del proceso y el resultado de la exposición junto a Seth? “Conocí a Seth hace mucho tiempo. Me invitó a China a pintar para el mismo evento y, a partir de ese momento, seguimos reuniéndonos por todo el mundo en diferentes proyectos y festivales. Cuando recibimos la propuesta de hacer una exposición juntos en Miami, para Wynwood Walls, me sentí realmente feliz -continúa Millo-. Es innegable que nuestros mundos funcionan juntos; ambos compartimos caminos similares y solemos centrarnos en la imaginación infantil, llevándola al límite”.

“La exposición «Más allá de los ecos de una vida sin fronteras» funcionó como un «archivo viviente» de nuestros viajes, traduciendo narrativas personales y encuentros culturales a un lenguaje visual universal, celebrando el poder del arte para conectar a personas a través de la distancia. Ha sido un gran honor para mí trabajar juntos y una gran alegría. Ver cómo las cosas iban saliendo fácilmente”.

¿En qué trabajas ahora? ¿Algún proyecto nuevo? “Este año dedicaré más tiempo a los muros. Estoy planeando algunos viajes más, como a China y Australia, y luego me centraré en una producción más europea que incluya eventos sin ánimo de lucro y algunos festivales de arte callejero”.

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