Cómic
Álex de la Fuente nos presenta a ‘Pinito del Oro’
Álex de la Fuente nos trae un cómic sobre la vida de ‘Pinito del Oro’, la mayor trapecista de la historia del circo, un cómic en blanco y negro de 24 páginas donde Álex cuenta la historia de la trapecista, que era su tía, porque estuvo casada con su tío Juan de la Fuente. “Una historia escrita y dibujada desde el más profundo respeto hacia la persona que era Pinito y con toda la admiración del mundo, señala Álex de la Fuente, con el que hemos hablado un poquito más sobre este trabajo.
Lo primero, cuéntanos cómo nace este proyecto. “Desde que soy socio de la asociación de amigos del cómic de Extremadura, Extrebeo, siempre he estado publicando en las obras colectivas de la línea editorial que tiene la asociación, como el fanzine “Harto”, las adaptaciones literarias o “El dragón de los sueños”, pero una publicación, con obras auto conclusivas de autores individuales o guionista y dibujante, llamada los cuadernillos de Extrebeo, se me resistía. Se trata de una grapa de 24 páginas en blanco y negro con temática libre, yo llevo unos años muy liado con el proyecto ‘Inclusion Man’, además de algunas publicaciones para “Carmona en viñetas” y carecía de tiempo físico para llevar a cabo algo tan extenso en solitario”, nos cuenta Álex de la Fuente.
“Pero el año pasado me vi con ganas y me ofrecí para encargarme de uno de los varios cuadernillos que se publican cada año. Al pensar en qué podría hacer, me vino a la mente la figura de Pinito del Oro, la más famosa trapecista de la historia del circo, que estuvo casada con mi tío abuelo Juan de la Fuente. En mí familia siempre estuvo su historia muy presente y me animé a investigar su vida y ver si daba para una historia. Obviamente, la vida de Pinito del Oro da para un álbum mucho más extenso y cuando me puse a documentarme tuve que hacer piruetas propias de un trapecista para comprimir una vida tan apasionante como la de esta mujer. Pero al final pudo ver la luz, y estoy tremendamente orgulloso del resultado, de la acogida que está teniendo tanto en la familia como en amigos y lectores, y creo que este cómic sobre la que ha sido una de las figuras más relevantes del circo de la historia era un merecido homenaje y servirá para darla a conocer y engrandecer aún más su recuerdo”.
¿Qué encontrarán los lectores en las páginas de este cómic? “Se encontrarán lo que es sin duda una de las vidas más apasionantes que conozco, una historia de superación, de adversidad, de alegrías y tristezas -continúa Álex de la Fuente-. La vida de Pinito del Oro es un viaje a la España de los años 40, la España de posguerra, con el contexto del circo de los hermanos Segura, una vida nómada de pueblo en pueblo, deleitando con los espectáculos circenses. Una historia que repasa la vida de la trapecista desde su infancia, su aprendizaje de las técnicas del trapecio, su triunfo en el circo “Ringling Brothers” de Estados Unidos, su historia de agridulce amor, y su retirada en su querida tierra, Gran Canaria”.
“La historia está compuesta de un pequeño prólogo, y de 5 capítulos, los nombres de los capítulos llevan los títulos de los libros que escribió esta artista multidisciplinar, y cada capítulo trata sobre cada una de las etapas de su vida. Sin duda lo que encontrarán en este cómic, es la sorpresa de conocer la figura de una mujer luchadora que rompió todos los cánones establecidos para una mujer en las décadas de los 40, 50 y 60”.
¿Cómo fue el trabajo previo al tebeo? Me refiero a esa fase de investigación, de documentación, de pruebas, no sé si de dibujos en algún cuaderno… “Me llegó un artículo sobre ella que detallaba algunos episodios de su vida que desconocía, y me pareció, un pedazo de historia para el cuadernillo de Extebeo que me disponía a hacer sin saber muy bien de qué, cuando leí el artículo sobre Pinito, tuve claro que el cómic iba a ser sobre ella. Todo empezó rebuscando en los cajones de mi abuela fotografías antiguas que había visto mil veces, yo fui malabarista y clown muchos años de mi vida, siempre sabiendo que había sido sobrino nieto de la más grande trapecista de la historia, entonces había visto esas fotos durante toda mi infancia. Al empezar este cómic lo primero que hice fue sentarme con dos cajas de fotos y seleccionar un montón que había de Pinito y de mi tío Juan, para tener referencias e inspiración. También me documenté mirando la Wikipedia, vídeos increíbles en Youtube de los tiempos del NODO, y artículos periodísticos que arrojaban más datos que no conocía sobre su vida”, afirma Álex de la Fuente.
“Quería darle importancia al papel de mi tío Juan, pues gracias a que Pinito se casó con él, pudo viajar a América y triunfar por todo el mundo. Investigando también di con sus libros, y vi que sus títulos eran idóneos para titular las diferentes etapas de su vida en los capítulos de mi cómic. Me puse en contacto con su hija, Isabel de la Fuente Segura, le comenté la idea de hacer un cómic sobre su madre, le pareció genial, y bueno, también me dio datos como la fecha de nacimiento, por ejemplo. Y nada, buceé en internet buscando cualquier información relevante, fotografías impresionantes, y material audiovisual que me ayudara a poner en firme una historia sobre una vida apasionante en tan solo 24 páginas. Que quizá fuera lo más difícil, resumir su historia en tan poco espacio”.
¿Qué dirías que tienen de característico tus ilustraciones para este cómic? “Lo más característico es que usé muchas fotografías familiares como referencia, muchas de las que encontraba por internet, ya las tenía yo en física, imagina lo que eso significa, esta historia me tocaba muy de cerca, puesto que, aunque Pinito se separó de mi tío en torno al año 1970, que yo no había ni nacido, su figura siempre me cautivó y me hizo sentirme orgulloso de poder decir que era sobrino de Pinito del Oro.
En cuanto a la técnica, he intentado ser lo más fiel posible al aspecto de las fotografías antiguas que encontraba, que no eran pocas. Me ha gustado mucho encontrar fotografías en las que aparecía mi admirado tío Juan, y hacer los dibujos de sus caras ha sido muy gratificante”, confiesa Álex de la Fuente.
¿Qué hay de nuevo o diferente con respecto a otros trabajos? “Es el cómic con dibujo más realista que he dibujado, y creo que me ha hecho pensarme mejor si en el futuro optaría por un dibujo tan realista y detallado, porque es un currazo, ahora estoy más en busca de un estilo más suelto y menos perfeccionista, que no me haga tanto perderme en los detalles y dar más espontaneidad a los trazos”.
¿Con qué técnicas trabajaste? “A excepción de los plots y los bocetos de las páginas que eran a lápiz en el cuaderno, esbozados, y prácticamente sólo para ordenar las viñetas de cada página, fundamentalmente lo he trabajado de manera digital en el iPad, y también me ha pasado que ahora me gustaría salir un poco de lo digital, y hacer algo más orgánico”.
Danos algunas pinceladas sobre el proceso de realización de este cómic. “Pinceladas he dado un montón, pero en el iPad, la aplicación Procreate me ha demostrado una vez más la versatilidad que tiene para hacer todo tipo de efectos, y trabajos, desde líneas pulcras, a texturas super conseguidas, también me gusta mucho la posibilidad que da de meterle efectos de “Half Tone” muy similares a los cómics impresos en cuatricromía. He tenido que comprimir mucho la historia, pero he tenido algunas páginas para pararme a disfrutarlas, como la de su debut en el Madison Square Garden de Nueva York, en la que tenía que dibujar caballos, elefantes y bailarinas por un tubo. O la de su primera caída del trapecio, que busqué que diera la sensación de pánico que tiene que sentir una persona que cae al vacío de 15 metros de altura”.
¿En qué trabajas ahora? ¿Algún proyecto nuevo? “Actualmente tengo algunos proyectos que intento llevar a cabo, pero acabo de empezar una historia sobre un viaje que hice a Nepal, en el que estuve durante 4 meses viviendo en un orfanato en una zona rural del valle de Katmandú, y creo que es lo que más atrapado me tiene ahora mismo, y de lo cual no puedo contar mucho más. Como también me dedico al grafiti y la pintura mural, pues tengo ese desahogo artístico siempre, y aunque no pueda sacar tiempo para novelas gráficas, me puedo escapar a pintar un buen mural por amor al arte, o también de muchos encargos que me salen”.