Álbum Ilustrado
Susana Marinas nos cuenta la ‘Historia de un helado’
¿Alguna vez habéis sentido unas ganas enooormes de comeros un helado? Pero no un helado cualquiera: el mejor helado del mundo, el helado perfecto. Esta es la historia de ese helado. ¿Quieres conocerla? A veces las cosas no salen como estaban planeadas, sino mucho mejor… Con estas palabras Apila ediciones nos presenta ‘Historia de un helado’, un álbum ilustrado de Susana Marinas que resultó ganador del Premio Apila de Primera Impresión 2026. Con Susana hemos charlado un poquito más sobre su trabajo en este libro.
¿Cómo nace este proyecto? “La idea surgió observando a la hija de unos amigos mientras se comía un enorme helado de chocolate. Lo disfrutaba al máximo y cuando una gota cayó sobre su precioso vestido, no dudó ni un segundo en llevárselo a la boca y relamerlo sin ninguna prudencia ni remilgo. El resto de la historia es ficción, pero tendrás que leerla para saber cómo acaba”, nos cuenta entre risas Susana Marinas.
“Hasta ese momento, había iniciado proyectos de álbum ilustrado porque tengo muchas ideas que voy apuntando en una pequeña libreta, pero no había conseguido finalizar ninguna. El proceso de este libro duró unos seis meses aproximadamente, yo estaba convaleciente por una operación y me propuse como objetivo de final de año terminar ese proyecto personal. Una vez lo tuve, decidí presentarlo al concurso de Apila Primera Impresión porque quería compartirlo con alguien y sabía que era para autores e ilustradores que no hubieran publicado nunca ninguna obra. En mi entorno, el proyecto solo lo habían visto mis sobrinas y mi hija. Ellas me dieron su visto bueno (no sin hacerme antes ciertas recomendaciones) y eso fue suficiente para animarme a presentarlo al concurso”.
¿Qué se van a encontrar los lectores en sus páginas? “Mi intención era contar una historia sencilla, basada en algo cotidiano y a partir de ahí, crear el conflicto del personaje y ver como actuaba -continúa –Susana Marinas. Me gustaría que los lectores se encontraran una historia divertida, que les mantenga por un rato en suspenso (sin saber muy bien qué ha pasado con el helado) y sobre todo que llegue a emocionar. Espero que surjan preguntas en el lector al ponerse en lugar de la protagonista y que disfrute con la historia. No buscaba ningún tipo de moraleja o lección”.
¿Qué ha supuesto el Premio Apila? “El Premio Apila Primera Impresión lo ha supuesto todo para mí. No soy ilustradora a tiempo completo, pero disfruto creando historias e ilustrando las mismas. Siempre estoy con algún proyecto, generalmente personal, realizando ilustraciones y escribiendo historias. Aunque mi formación profesional ha ido en otra dirección, no he dejado en ningún momento de realizar formaciones relacionadas con la ilustración y con el álbum ilustrado, puesto que es un tema que me apasiona. Todo esto, mi propia experiencia y conocer el trabajo de otros ilustradores, me han permitido aprender mucho, pero siempre tenía la duda de saber si mi trabajo era lo suficientemente bueno como para, por ejemplo, ser publicado. Para mí, ha sido un sueño hecho realidad ver mi historia en papel y en la estantería de una librería. Además, este premio me abre la posibilidad de entrar en este mundo de forma profesional, por lo que intentaré aprovechar esta oportunidad al máximo posible”.
¿Cuáles son para ti los ingredientes de un helado perfecto? “Bueno, tengo que reconocer que no soy mucho de helados, por lo menos ahora, pero en mi infancia claro que disfrutaba comiéndome un buen helado (no había tanta variedad como ahora, eso sí). Me gustan casi todos los sabores, excepto el chocolate que lo disfruto, pero en pequeñas cantidades. Recuerdo una heladería que había en Madrid, que todavía existe, donde mi madre me llevaba a veces y siempre pedía el helado de Tutti Frutti. Por eso para crear el helado perfecto de “Historia de un helado” recurrí a dos grandes expertas que son mis sobrinas y mi hija Olivia. Entre las tres fuimos creando ese helado perfecto. Lo del mousse de mango no es muy común ¿verdad? Eso sí, siempre hay que comerlos con moderación. Aunque eso a veces sea complicado…”, nos cuenta Susana Marinas.
¿Cómo nacieron estos personajes? “Tenía claro cuáles serían los personajes, sobre todo el aspecto del perro (está basado en el perro de unos amigos), pero en el caso de la niña, tuve que hacer muchas pruebas porque no me convencía ninguno de los bocetos. De hecho, la idea que plasmé en mi cuaderno de bocetos, luego resultó ser muy diferente al resultado final. El personaje definitivo surgió en el propio proceso del storyboard. Cambié las proporciones y también los colores en el último momento. Lo del pelo azul, es el resultado de un error…cogí una pintura creyendo que era negro y al verlo sobre el papel me encantó el resultado. Quería lograr un personaje divertido y que no respondiera a estereotipos”.
¿Qué nos cuentas de las ilustraciones? ¿Qué dirías que tienen de característico? “Bueno, creo que son frescas y diferentes, con un estilo propio. La verdad es que es lo que me sale de forma natural. Luego veo las ilustraciones de otros profesionales y me encantaría reproducir algo con otro estilo, pero a mí lo que me sale es esto; personajes expresivos, sencillos y muy naturales -comenta Susana Marinas-. Mi madre dice que parece que te miran a los ojos, así que creo que destacan por su expresividad. Intento siempre crear personajes que inspiren y que transmiten algo, que no sean personajes planos. No quería introducir demasiados colores para destacar sobre todo a los personajes”.
¿Con qué técnicas trabajaste? “Suelo hacer los primeros dibujos en un cuaderno pequeño de apuntes y después ya lo digitalizo para trabajar más los bocetos. La verdad es que antes usaba más el papel, pero como es un trabajo que suele modificarse bastante, hasta que no tengo algo muy definitivo, lo hago todo a través de Procreate (así también ahorro mucho papel). Después traslado el boceto al papel y ya de forma analógica lo finalizo con lápices de colores, gouache, ceras…En este caso, sin embargo, lo hice todo de manera digital, más que nada por tema de tiempos y por si tenía que posteriormente realizar algún cambio de última hora, pero me gusta combinar ambas técnicas”.
¿Qué has aprendido con este proyecto? “He aprendido a confiar más en mí misma y en creer que a veces es posible conseguir aquello que te propones. Fue un proyecto que surgió más que nada como una terapia para poder sobrellevar un tiempo de convalecencia y al final se convirtió en uno de los momentos más importantes para mí durante el 2026. Espero poder llevar a cabo muchos más proyectos en el futuro y seguir dedicando parte de mi vida a la ilustración”, asegura Susana Marinas.
Háblanos un poco del proceso de elaboración del libro. “Pues era un proceso al que me enfrenté de primeras algo temerosa, ya que era la primera vez que hacía algo así, pero desde Apila Ediciones, Edu y Raquel, me lo han puesto muy fácil la verdad. El proyecto que presenté estaba muy terminado y solo he realizado algunos cambios que considerábamos que daba más potencia a la historia y a las ilustraciones. Además, me llama mucho la atención todo lo relacionado con el mundo editorial, así que he intentado entender muy bien cómo funciona todo el proceso. Ahora estoy con la promoción del libro, moviéndome por librerías y realizando lecturas compartidas y talleres. ¡Es muy divertido!”
¿En qué andas ahora? ¿Algún proyecto nuevo? “A nivel personal siempre estoy trabajando en algo, pero por ahora nada definitivo. También espero poder realizar alguna colaboración como ilustradora para algún otro proyecto. Tengo muchas ganas de poder empezar algo nuevo, pero también quiero darle el tiempo y la importancia que se merece a la promoción de “Historia de un helado”. Y sobre todo, disfrutar de esta experiencia lo máximo posible”.