Anna Castagnoli y ‘Postales para un año’

Anna Castagnoli Postales para un año

En la ciudad, el tiempo es lo que siempre nos falta. Corremos para conseguir más y, sin embargo, tenemos siempre menos. En este libro, en cambio, el lector encontrará doce meses que podrá recorrer sin prisa, siguiendo el ritmo de las estaciones y de sus cambios. Ahora sí, delante de estas páginas tenemos tiempo y podemos escribir un poema, mirar, contemplar, enviar una carta, esperar, dormir y soñar. Porque no hay nada más importante que saludar una nube que pasa. Esta es la carta de presentación de ‘Postales para un año‘ de la mano de la editorial A buen paso. Detrás de este proyecto, Giusi Quarenghi y Anna Castagnoli. Con ésta última hemos charlado un poquito más sobre este interesante proyecto.

Anna Castagnoli Postales para un año

¿Cómo surge este proyecto? Anna Castagnoli: «Es una larga historia. En 2008 gané un importante concurso italiano: ‘Il calendario della città del sole’. Es un concurso para una tienda de juguetes, donde piden, cada año, un calendario. En 2009 el calendario salió en Italia y negocié que después de dos años los derechos de las imágenes se me devolverían. Con estas imágenes busqué un autor para ponerles texto. Pensé en Giusi Quarenghi, una importante autora italiana. Giusi ha escrito pequeños poemas, como haikus, para cada mes, y con este proyecto, busqué editor. Ha sido Arianna Squilloni quien ha decidido publicarlo, pero no era fácil darle forma. Los textos eran demasiados cortos para hacer un libro. Hacer un calendario no tenía sentido. Arianna Squilloni, como cada buen editor, ha tenido la idea perfecta y el diseñador gráfico Miquel Puig le ha dado la forma final. Un libro de postales. Cada mes es una postal que se puede enviar. Es una idea que me gusta mucho».

¿Cómo ha sido trabajar en un proyecto así, tan singular? «Me ha gustado mucho la libertad respecto al texto. Por cada mes he intentado conectarme a las emociones que tenía de niña, cuando por la tarde salía de la escuela para jugar en la naturaleza. Todo era magia y encanto», nos cuenta Anna Castagnoli.

Anna Castagnoli Postales para un año

Son postales con forma de libro, o un libro de postales, o un libro que se transforma en postales… «Son poemas. Los poemas, escritos o ilustrados, son siempre postales que alguien envia a alguien, también cuando tienen forma de libro. En este caso el viaje es más largo. La autora y yo hemos enviado doce postales al lector, el/ella las enviará a un amigo o amiga».

¿Qué nos puedes contar de las ilustraciones? ¿Qué dirías que tienen de característico? «Para dar al lector una conexión con las emociones, he puesto en cada escena unos personajes minúsculos -afirma Anna Castagnoli-. Es el sueño de cada niño: ser tan pequeño como para poder vivir en una flor, o ser tan ligero como para volar con los pájaros. ¡Es la mejor manera de disfrutar de la naturaleza! En un dibujo se puede hacer».

Anna Castagnoli Postales para un año

¿Con qué técnicas trabajaste en este proyecto? «Acrílico, pasteles Neocolor I y collage de revistas antiguas (tienen grises muy bonitos)».

Cada postal un mes, y una postal también por cada estación del año. En total 16 postales. ¿Con qué estación y con qué mes te quedas? «Me gusta el calor, así que seguro el verano. Y para elegir un mes, agosto».

Anna Castagnoli Postales para un año

¿Cómo fue el proceso de elaboración de este trabajo? «He tenido la suerte de crecer en medio de la naturaleza, con muchos animales. Pienso que los niños de ciudad se pierden esto, que es una suerte. En la naturaleza pasa algo de vital, nos conectamos a nuestro centro más profundo. He intentado poner esto en cada imagen, así que, por los menos, un niño puede viajar a bosques y prados con la imaginación -asegura Anna Castagnoli-. Desde el momento que tuve esta idea, todo fue muy deprisa. Hice el libro en un par de semanas. Era como tener las imágenes ya hechas dentro de mí, solo he tenido que llevarlas al papel».

¿En qué andas metida ahora? ¿Algún proyecto nuevo? «Estoy acabando un libro álbum para Los cuatro azules. Es una historia muy bonita de la escritora Catalina González Villar, desde que leí el texto, me enamoré. Habla de dos pasteleros. Me he estoy divirtiendo mucho y ¡espero no engordar ilustrando todos este pasteles!

También podéis leer en el blog la entrevista con Anna Castagnoli sobre ‘El vuelo de la familia Knitter‘.